StubHub Center, Carson, Estados Unidos. Peso Pluma.
Entre las luchas por el acceso al top 15 del peso pluma, el Ramírez-López ha sido el combate con el desenlace más controvertido de entre todos los que se han disputado hasta la fecha en la temporada. Por otro lado, aunque se podía esperar una pelea de calidad media-alta, finalmente resultó ser un enfrentamiento sumamente entretenido y espectacular, con un notable número de alternativas, además de un semifondo brillante.
En el intenso arranque López ofreció un gran boxeo dinámico acompañado de un efectivo 1-2, que en ocasiones remataba con un gancho izquierdo al cuerpo que conectaba con facilidad aprovechando la guardia zurda de su oponente. Con todo, Ramírez terminaría por encontrar el camino para durísimos directos de izquierda y hooks que igualaron las acciones. Entonces, llegado el duelo al segundo asalto, la pelea daría paso a brutales intercambios, durante largos instantes contestándose ambos hook por hook. De todas maneras, "Chamaco" López se mostraría más resolutivo y efectivo, para lo cual se apoyó en oportunas pausas para buscar mejor los huecos y superar a un Ramírez que, a pesar de su gran empeño, erraría un cierto número de golpes y por momentos se mostraría algo confundido, optando incluso por usar durante un instante una guardia cruzada.
Si bien López había empezado con buen pie, Ramírez reaccionaría en el tercer asalto con un buen boxeo en la distancia media y larga para impactar potentes cruzados diestros y directos a su oponente, que viéndose alcanzado con mucha claridad optaría por acortar la distancia y tratar de llevar de nuevo el choque al intercambios de puños. Pero tanto en la segunda mitad del tercer asalto como en el cuarto round, Ramírez se impondría esta vez en los constantes cruces de golpes que se producirían sin a penas descanso, usando para ello sensacionalmente combinaciones de hooks y una superior velocidad de manos. Así, López, aunque todavía amagaría con la pelea en corta en el quinto round, terminaría por entender que le beneficiaba más un boxeo más calmado, con más espacios, y que era necesario que reanudase su desplazamiento.
Por ello, tanto en el sexto como en el séptimo y en el octavo episodio, López se desplazaría rápido por el exterior del ring y usaría una táctica de "pegar y marcharse", usando para ello especialmente el 1-2, el directo diestro aislado y el hook de esta misma mano. Esto coincidió con un corte sufrido por Ramírez en la ceja derecha, factor que pudo condicionarlo un tanto, aunque básicamente su mayor problema fue el de adaptarse al cambio de tendencia exigido por su contrincante, por lo que inicialmente erró bastantes golpes y los que conectaba tenían poco recorrido. Con todo, alcanzada la recta final, "El Camarón" pudo reaccionar y, ajustándose a la estrategia de López, acortaría tenaz la distancia y por agresividad y número de golpes conectados superaría a su rival ligeramente, incluso en un décimo asalto en el que ambos tiraron todo lo que les quedaba en feroces intercambios.
De este modo, siendo innegable que Abraham "Chamaco" López 21(15KO)-0-1 había ofrecido una sensacional actuación, muy por encima de las expectativas, pareció que Julián "El Camarón" Ramírez 16(8KO)-1 había hecho algo más para merecer el triunfo. La puntuación de Bastión Boxeo es de 96-94 a favor de Ramírez. En cualquier caso, los jueces otorgaron unas cartulinas difícilmente justificables a favor de López, que obtuvo el triunfo por decisión unánime con tarjetas de 93-97 doble y un 92-98 totalmente desorbitado e inadecuado se mire como se mire. Es por este motivo que se ha levantado una notable polémica, aunque es más que posible que los organismos no tengan en cuenta (como tantas otras veces) el desarrollo real de la pelea y penalicen inmerecidamente a Ramírez, que se podría ver muy alejado del top 15 si quienes elaboran las listas no se muestran lo suficientemente comprensivos. De la misma forma, López, aunque ofreció una muy buena actuación, escalará hasta el top 15 WBA sin realmente haber merecido el triunfo. Dejando de lado la polémica, ambos ofrecieron un sensacional choque que, al ser de lejos el más exigente que han disputado en sus carreras estos jóvenes prospectos, les supondrá un enorme aumento de la experiencia, algo sumamente útil para los mayores combates que, como han demostrado, están capacitados para afrontar.
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miércoles, 8 de junio de 2016
miércoles, 3 de febrero de 2016
Julián Ramírez - Christopher Martin (29/1/2016)
Belasco Theater, Los Angeles, Estados Unidos. Peso Superpluma.
Como ha sucedido en casi la totalidad de sus peleas, al igual que en las de otros destacados prospectos que comparten escuadra con él, Ramírez volvió a ofrecer una excelente actuación en la que dominó las acciones apabullantemente y en casi todo momento. El supuesto paso adelante en dificultad que debería suponer la pelea ante un púgil aparentemente exigente como Martin, finalmente no fue más que una prolongada persecución en la cual "El Camarón" pudo desplegar todo su repertorio ofensivo con puños desde todas las trayectorias. Desde el inicio el control de Ramírez fue férreo, impactando con dureza su gancho diestro y su directo de izquierda (Ramírez es zurdo), golpe éste último que haría tambalear en el primer round a su oponente. Por su lado, Martin, que ofrecía nula respuesta y era arrojado contra las cuerdas con facilidad, a penas hacia otra cosa que desplazarse por el ring esperando que disminuyese el ataque de su invicto rival.
El jab disuasorio que de forma escasa y esporádica Martin lanzaba para hacerse espacio no sirvió de nada, y Ramírez, que mostró enorme variedad de recursos y precisión, conectaba con fluidez golpes claros por todos los huecos que dejaba su rival, que no podía responder a tiempo a la gran mayoría de ellos. Y es que Ramírez encadenaba con velocidad por ejemplo ganchos diestros abajo con directos zurdos, seguidos por cruzados diestros y hooks de izquierda al rostro. Eventualmente, hacia la mitad de la pelea, Martin trataría de salir de las cuerdas de forma sostenida apoyado en ofensivas con directos o hooks, pero Ramírez no tardaría en recobrar el dominio de las acciones haciendo fallar a su adversario y contraatacándolo, todo ello a consecuencia de su gran control de ring. En este aspecto jugó un papel importante a favor de "El Camarón" un gancho zurdo arriba que entraba fácil en la mediaguardia de Martin, que a partir del sexto asalto intensificaría su presión para intentar revertir las negativa situación.
En cualquier caso, el aumento de la intensidad combativa de Martin sólo le llevaría a recibir contraataques más duros por parte de Ramírez, que con el uppercut combinado con el gancho, junto a otras combinaciones, a punto estaría de desbordar a Martin de forma definitiva. No fue así finalmente y, cuando peor lo estaba pasando, el experimentado boxeador lanzaría con más peligro su directo diestro y reordenaría sus ataques. Esto se vería facilitado por una ligera disminución de la presión de Ramírez, que permitió incluso a Martin en el séptimo round igualar un tanto las acciones con sus ganchos, aunque esa reacción sería breve. Poco tiempo transcurriría hasta que Ramírez volvería a impactar durísimos golpes, en especial un uppercut preciso que incluso impactaba con la mano adelantada saliéndose por el ángulo. Con todo, sus golpes, aunque veloces, no parecieron contar con la contundencia necesaria para quebrar la resistencia de Martin, que aguantaría en pie hasta el final a pesar de un fuerte cierre de pelea de Ramírez.
Concluido el enfrentamiento, solventemente dominado por Julián "El Camarón" Ramírez 16(8KO)-0, no se podía esperar otra cosa que unas cartulinas muy amplias a su favor, como efectivamente lo fueron, dándole éstas el triunfo unánime por 100-90 y un 99-91. Es justo señalar que no fue un error del matchmaker pensar que un púgil de probada dureza como Chistopher Martin 29(8KO)-7(1)-3, que dejó algunos buenos asaltos contra el campeón Gary Russell, pudiese ofrecer una contendida pelea y un duro test al insigne prospecto pluma Ramírez. Pero esta consideración sobre el papel no se materializó sobre el ring, estando lejos el combate de la prueba de fuego o, al menos, del paso adelante en dificultad que su equipo buscaba. Así, y teniendo en cuenta que Ramírez parece firmemente consolidado en las peleas a 10 asaltos y que ha dominando enteramente sus enfrentamientos recientes ante boxeadores fogueados, parece inevitable que en su siguiente encuentro se mida a un púgil mucho más complicado que le obligue a trabajar y a desarrollarse. Porque si bien es cierto que sólo cuenta con 22 años y no es necesario tomar riesgos desorbitados, no parece nada conveniente, desde ningún punto de vista, que el imbatido boxeador permanezca estancado en su desarrollo con monótonas peleas que termina venciendo sin ceder a penas rounds y que no son suficientemente exigentes como para que pueda pulir debidamente sus errores, algo esencial en su futuro próximo cuando pelee por un hueco en la cumbre.
Como ha sucedido en casi la totalidad de sus peleas, al igual que en las de otros destacados prospectos que comparten escuadra con él, Ramírez volvió a ofrecer una excelente actuación en la que dominó las acciones apabullantemente y en casi todo momento. El supuesto paso adelante en dificultad que debería suponer la pelea ante un púgil aparentemente exigente como Martin, finalmente no fue más que una prolongada persecución en la cual "El Camarón" pudo desplegar todo su repertorio ofensivo con puños desde todas las trayectorias. Desde el inicio el control de Ramírez fue férreo, impactando con dureza su gancho diestro y su directo de izquierda (Ramírez es zurdo), golpe éste último que haría tambalear en el primer round a su oponente. Por su lado, Martin, que ofrecía nula respuesta y era arrojado contra las cuerdas con facilidad, a penas hacia otra cosa que desplazarse por el ring esperando que disminuyese el ataque de su invicto rival.
El jab disuasorio que de forma escasa y esporádica Martin lanzaba para hacerse espacio no sirvió de nada, y Ramírez, que mostró enorme variedad de recursos y precisión, conectaba con fluidez golpes claros por todos los huecos que dejaba su rival, que no podía responder a tiempo a la gran mayoría de ellos. Y es que Ramírez encadenaba con velocidad por ejemplo ganchos diestros abajo con directos zurdos, seguidos por cruzados diestros y hooks de izquierda al rostro. Eventualmente, hacia la mitad de la pelea, Martin trataría de salir de las cuerdas de forma sostenida apoyado en ofensivas con directos o hooks, pero Ramírez no tardaría en recobrar el dominio de las acciones haciendo fallar a su adversario y contraatacándolo, todo ello a consecuencia de su gran control de ring. En este aspecto jugó un papel importante a favor de "El Camarón" un gancho zurdo arriba que entraba fácil en la mediaguardia de Martin, que a partir del sexto asalto intensificaría su presión para intentar revertir las negativa situación.
En cualquier caso, el aumento de la intensidad combativa de Martin sólo le llevaría a recibir contraataques más duros por parte de Ramírez, que con el uppercut combinado con el gancho, junto a otras combinaciones, a punto estaría de desbordar a Martin de forma definitiva. No fue así finalmente y, cuando peor lo estaba pasando, el experimentado boxeador lanzaría con más peligro su directo diestro y reordenaría sus ataques. Esto se vería facilitado por una ligera disminución de la presión de Ramírez, que permitió incluso a Martin en el séptimo round igualar un tanto las acciones con sus ganchos, aunque esa reacción sería breve. Poco tiempo transcurriría hasta que Ramírez volvería a impactar durísimos golpes, en especial un uppercut preciso que incluso impactaba con la mano adelantada saliéndose por el ángulo. Con todo, sus golpes, aunque veloces, no parecieron contar con la contundencia necesaria para quebrar la resistencia de Martin, que aguantaría en pie hasta el final a pesar de un fuerte cierre de pelea de Ramírez.
Concluido el enfrentamiento, solventemente dominado por Julián "El Camarón" Ramírez 16(8KO)-0, no se podía esperar otra cosa que unas cartulinas muy amplias a su favor, como efectivamente lo fueron, dándole éstas el triunfo unánime por 100-90 y un 99-91. Es justo señalar que no fue un error del matchmaker pensar que un púgil de probada dureza como Chistopher Martin 29(8KO)-7(1)-3, que dejó algunos buenos asaltos contra el campeón Gary Russell, pudiese ofrecer una contendida pelea y un duro test al insigne prospecto pluma Ramírez. Pero esta consideración sobre el papel no se materializó sobre el ring, estando lejos el combate de la prueba de fuego o, al menos, del paso adelante en dificultad que su equipo buscaba. Así, y teniendo en cuenta que Ramírez parece firmemente consolidado en las peleas a 10 asaltos y que ha dominando enteramente sus enfrentamientos recientes ante boxeadores fogueados, parece inevitable que en su siguiente encuentro se mida a un púgil mucho más complicado que le obligue a trabajar y a desarrollarse. Porque si bien es cierto que sólo cuenta con 22 años y no es necesario tomar riesgos desorbitados, no parece nada conveniente, desde ningún punto de vista, que el imbatido boxeador permanezca estancado en su desarrollo con monótonas peleas que termina venciendo sin ceder a penas rounds y que no son suficientemente exigentes como para que pueda pulir debidamente sus errores, algo esencial en su futuro próximo cuando pelee por un hueco en la cumbre.
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Julián Ramírez - Pedro Melo (13/11/2014)
Fantasy Springs Casino, Indio, Estados Unidos. Peso Pluma.
En el primer asalto Ramírez no recurrió a estudiar a su rival con un tanteo, sino que comenzó a trabajar aunque de manera no muy intensa con su jab y su 1-2. Melo por su parte se mostraba muy ordenado en su boxeo, con una buena guardia y posición de ring, evitando que las ofensivas de "El Camarón" fuesen a más con un efectivo jab. Pero en el segundo asalto Ramírez aumentó su ritmo de combate y con un duro directo de izquierdas acompañado por un repetido golpeo al cuerpo con el hook empezaba a menoscabar a su rival.
Melo consciente de que se le estaba escapando el combate desplegó su 1-2-hook y hook al cuerpo tratando de igualar la situación, pero era alcanzado por una dura izquierda directa, croché de derechas y hook al cuerpo. Melo se comenzaba a ver un tanto hostigado durante el tercer episodio, pero sería un cabezazo involuntario en el cuarto round el que terminaría su combate, ya que el médico estimó que el corte producido por este le impedía continuar.
Aunque el corte era ancho y un tanto profundo, lo cierto es que estaba por encima del párpado, no pareciendo demasiado necesario detener el combate, siendo además cortado el manar de sangre con facilidad. De todas formas Ramírez 13(8KO)-0 se había impuesto claramente durante todo el combate, realizando un efectivo uso de los golpes largos y un adecuado manejo de la distancia, aunque con un poco de falta de agresividad en sus ofensivas y de continuidad en las acciones.
En el primer asalto Ramírez no recurrió a estudiar a su rival con un tanteo, sino que comenzó a trabajar aunque de manera no muy intensa con su jab y su 1-2. Melo por su parte se mostraba muy ordenado en su boxeo, con una buena guardia y posición de ring, evitando que las ofensivas de "El Camarón" fuesen a más con un efectivo jab. Pero en el segundo asalto Ramírez aumentó su ritmo de combate y con un duro directo de izquierdas acompañado por un repetido golpeo al cuerpo con el hook empezaba a menoscabar a su rival.
Melo consciente de que se le estaba escapando el combate desplegó su 1-2-hook y hook al cuerpo tratando de igualar la situación, pero era alcanzado por una dura izquierda directa, croché de derechas y hook al cuerpo. Melo se comenzaba a ver un tanto hostigado durante el tercer episodio, pero sería un cabezazo involuntario en el cuarto round el que terminaría su combate, ya que el médico estimó que el corte producido por este le impedía continuar. Aunque el corte era ancho y un tanto profundo, lo cierto es que estaba por encima del párpado, no pareciendo demasiado necesario detener el combate, siendo además cortado el manar de sangre con facilidad. De todas formas Ramírez 13(8KO)-0 se había impuesto claramente durante todo el combate, realizando un efectivo uso de los golpes largos y un adecuado manejo de la distancia, aunque con un poco de falta de agresividad en sus ofensivas y de continuidad en las acciones.
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