Viernes 13 de marzo
Tras una serie de cancelaciones de varios eventos en diferentes países, y especialmente de tres veladas que iban a tener lugar en España, la actividad del viernes ha recibido un fuerte revés, pasando a convertirse una muy prometedora jornada en una bastante despoblada. De todos modos, este viernes contará con un evento de ShoBox: The New Generation que mantendrá cierto interés.
Dicho cartel, que tendrá lugar en el Grand Casino de Hinckley, Estados Unidos, emitido por Showtime tendrá cuatro pugnas con prospectos, si bien todos ellos serán amplísimos favoritos para vencer sus respectivos combates, algunos inusualmente mal emparejados para esta serie de veladas para promesas pugilísticas. El único encuentro a diez rounds será el que el noqueador Brandun Lee 18(16KO)-0, plata en los Golden Gloves como amateur, disputará en el peso superligero ante el también estadounidense Camilo Prieto 15(9KO)-2, boxeador modesto pero nunca derrotado por KO que pondrá a prueba le pegada del invicto, en racha de nueve triunfos antes del límite y con un porcentaje de knockouts de 89%.
Además de este combate, el olímpico armenio, peso pluma profesional, Aram Avagyan 9(4KO)-0-1 tratará de vencer con más contundencia que en sus combates anteriores enfrentándose al dominicano Dagoberto Agüero 15(10KO)-0, invicto pero con casi nula experiencia de calidad y con un récord sustentado ante oponentes muy asequibles; el jovencísimo peso superligero estadounidense Brian Norman Jr. 16(14KO)-0 intentará brillar en su primer combate a ocho rounds contra su compatriota Flavio Rodríguez 9(7KO)-1-1 que recientemente tiene problemas para ser determinante; y el peso ligero estadounidense de considerable bagaje amateur Alejandro Guerrero 11(9KO)-0 se medirá al ecuatoriano José Angulo 12(5KO)-1, que sólo ha vencido a dos boxeadores con récord positivo en toda su carrera, plagada de enfrentamientos contra debutantes.
Al margen del mencionado evento, en el Estadio F.A.B de Buenos Aires, Argentina, emitido por TyC Sports, el peso pluma argentino Reuquén Arce 11(5KO)-2(1)-2 se enfrentará al boxeador más experimentado al que se ha medido como profesional, su compatriota Claudio Echegaray 22(11KO)-3(1)-2, que cuenta con un bagaje de calidad tremendamente superior. Por otro lado, en el Centro de Convenciones IMSS de Tlalpan, México, retransmitido por Telemundo, dos peso mosca duros y combativos como los mexicanos Adrián Curiel 15(3KO)-3 y Rosendo Guarneros 16(8KO)-3(1)-2 pugnarán en un encuentro que quizás no tenga grandes consecuencias para la división pero que debería resultar entretenido y de alta intensidad.
Sábado 14 de marzo
Por lo que respecta al sábado, los dos mayores eventos de la semana en Estados Unidos han terminado siendo cancelados también. Uno de ellos es el que iba a estar encabezado por el mundial WBO del peso pluma entre Shakur Stevenson y Miguel Marriaga y respaldado por el Jessie Magdaleno vs. Sakaria Lukas y por el Edgar Berlanga vs. Alan Campa. El otro cartel cancelado es el que iba a estelarizar el James Kirkland vs. Mark Anthony Hernández y que iba a estar acompañado por el Eimantas Stanionis vs. Justin DeLoach y por el Cobia Breedy vs. Eugene Lagos.
Con tales enfrentamientos pospuestos, el sábado a penas tendrá peleas de relevancia, pudiéndose mencionar dos eventos en México y un par de peleas más en otras partes del mundo. Respecto a México, en Cancún, la campeona mundial WBC del peso minimosca Yesenia Gómez 17(6KO)-5-3 afrontará la cuarta puesta en juego de su corona contra la excampeona mundial Victoria Argueta 14(4KO)-2, boxeadora nunca derrotada antes del límite y que sólo ha sufrido tropiezos ante dos monarcas mundiales como Nancy Franco (por decisión divida) y en Japón contra Naoko Fujioka. De todos modos, su inactividad de cinco años, sólo interrumpida por un sencillo rodaje, hace que a la aspirante se le puedan dar muy pocas opciones de éxito.
En cuanto al otro evento mexicano, este será televisado por Azteca Tv desde el Auditorio Municipal de Tijuana, donde el prometedor peso superligero Omar Alejandro Aguilar 16(15KO)-0, noqueador de sólo 20 años y con un 94% de triunfos antes del límite, intentará seguir desarrollándose, escalando e impresionando al público con un enfrentamiento ante un sustituto del rival original. El nuevo oponente será David Alegría 10(6KO)-3(1), un boxeador lejos de la cumbre de la división en su país pero que tiene un nivel más que aceptable para seguir poniendo a prueba la gran capacidad de resolución de Aguilar.
Un prospecto aún más joven estará presente también en esta velada, dado que el peso pluma Alan David Picasso 12(5KO)-1, de 19 años, disputará ya su segundo combate a diez rounds contra un Jesús Quijada 16(11KO)-5-2 que es un boxeador resistente y competente y, por lo tanto, muy adecuado para la adquisición de experiencia del primero. Finalmente, el peso superwélter Dubiel Sánchez 14(11KO)-0-1 se enfrentará a un Dilan Loza 15(9KO)-3(2) que, sobre el papel, es el adversario más difícil que ha tenido hasta la fecha.
Terminando con esta jornada para olvidar por las múltiples cancelaciones que la han afectado, podemos mencionar estos dos combates:
-En el PalaPolsinelli, Sora, Italia, dos múltiples veces aspirantes al título de campeón de Italia como Vincenzo Finiello 13(1KO)-4-2 y Luca Maccaroni 16(5KO)-5-4 buscarán su primer cinturón de campeón de su país peleando por el vacante cetro del peso ligero.
-En el Bolton Whites Hotel de Bolton, Reino Unido, el peso ligero Reece McMillan 11(1KO)-1(1) intentará lograr la mayor victoria de su carrera enfrentándose a un Chris Conwell 11(2KO)-3(2) que ha llegado a disputar el título de Inglaterra y que tiene mucha más experiencia de calidad.
Mostrando entradas con la etiqueta ShoBox: The New Generation. Mostrar todas las entradas
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viernes, 13 de marzo de 2020
Los mejores combates de viernes y sábado (13y14/3/2020)
viernes, 2 de febrero de 2018
Los mejores combates de este viernes (2/2/2018)
La actividad de esta jornada estará limitada y tendrá tres claros escenarios, que concentrarán el interés boxístico de este viernes.
El principal evento que se producirá hoy será el que tendrá lugar en el WinnaVegas Casino and Resort de Sloan, Estados Unidos, donde, televisada por Showtime, se producirá una velada de ShoBox: The New Generation, con el objetivo de dar exposición a púgiles en ascenso.
En el combate estelar, los imbatidos peso supermedio Ronald Ellis 14(10KO)-0-1 y Junior Younan 13(9KO)-0 combatirán por primera vez a diez asaltos y por un título menor, en este caso asociado a la IBF, duelo que a la vez que situará al vencedor al alcance del top 15 de dicho organismo supondrá un evidente punto de inflexión hacia mayores oportunidades, zanjando además algunas dudas. Junto al Ellis-Younan, en el que el primero será favorito por estrecho margen, el prospecto del peso ligero Thomas Mattice 10(8KO)-0 intentará evitar ser víctima de una nueva sorpresa perpetrada por el complicadísimo Rolando Chinea 15(6KO)-1-1 y el peso superligero Montana Love 8(4KO)-0 pasará una dura prueba ante un Samuel Teah 12(5KO)-1-1 mucho más fogueado.
Por otro lado, en el Ponds Forge Arena de Sheffield, Reino Unido, el campeón británico del peso gallo Josh Wale 25(12KO)-9(2)-2 buscará la segunda defensa de su cetro, mientras aguarda una gran oportunidad ante un oponente de la cumbre nacional, midiéndose a un Bobby Jenskinson 11(2KO)-3(3)-1 que es un tanto peligroso y que supondrá un adecuado test para calibrar combates más ambiciosos en el futuro próximo.
En el semifondo, el vacante título inglés del peso supermosca será el motivo por el que combatirán Loua Nassa 10(0KO)-0, con pegada muy limitada, y un Brad Watson 10(4KO)-2(1) que llegará a este duelo en una mala racha.
Finalmente, se debe mencionar un evento que se producirá en el Foro Neslon Mandela de Florencia, Italia, y en el cual el campeón nacional del peso semipesado Nicola Pietro Ciriani 15(9KO)-1-1 intentará realizar la primera defensa de su título, asentar su reinado y comenzar a apuntar a los títulos continentales batiendo al kosovar residente en Italia Vigan Mustafa 18(8KO)-3(2), bastante irregular pero que puede llegar a ser apreciablemente competente.
También en la velada, el prometedor peso crucero Fabio Turchi 13(10KO)-0, que aguarda la disputa del cinturón de la Unión Europea, realizará un rodaje ante el experimentado Dario Germán Balmaceda 15(11KO)-16(9)-2.
El principal evento que se producirá hoy será el que tendrá lugar en el WinnaVegas Casino and Resort de Sloan, Estados Unidos, donde, televisada por Showtime, se producirá una velada de ShoBox: The New Generation, con el objetivo de dar exposición a púgiles en ascenso.
En el combate estelar, los imbatidos peso supermedio Ronald Ellis 14(10KO)-0-1 y Junior Younan 13(9KO)-0 combatirán por primera vez a diez asaltos y por un título menor, en este caso asociado a la IBF, duelo que a la vez que situará al vencedor al alcance del top 15 de dicho organismo supondrá un evidente punto de inflexión hacia mayores oportunidades, zanjando además algunas dudas. Junto al Ellis-Younan, en el que el primero será favorito por estrecho margen, el prospecto del peso ligero Thomas Mattice 10(8KO)-0 intentará evitar ser víctima de una nueva sorpresa perpetrada por el complicadísimo Rolando Chinea 15(6KO)-1-1 y el peso superligero Montana Love 8(4KO)-0 pasará una dura prueba ante un Samuel Teah 12(5KO)-1-1 mucho más fogueado.
Por otro lado, en el Ponds Forge Arena de Sheffield, Reino Unido, el campeón británico del peso gallo Josh Wale 25(12KO)-9(2)-2 buscará la segunda defensa de su cetro, mientras aguarda una gran oportunidad ante un oponente de la cumbre nacional, midiéndose a un Bobby Jenskinson 11(2KO)-3(3)-1 que es un tanto peligroso y que supondrá un adecuado test para calibrar combates más ambiciosos en el futuro próximo.
En el semifondo, el vacante título inglés del peso supermosca será el motivo por el que combatirán Loua Nassa 10(0KO)-0, con pegada muy limitada, y un Brad Watson 10(4KO)-2(1) que llegará a este duelo en una mala racha.
Finalmente, se debe mencionar un evento que se producirá en el Foro Neslon Mandela de Florencia, Italia, y en el cual el campeón nacional del peso semipesado Nicola Pietro Ciriani 15(9KO)-1-1 intentará realizar la primera defensa de su título, asentar su reinado y comenzar a apuntar a los títulos continentales batiendo al kosovar residente en Italia Vigan Mustafa 18(8KO)-3(2), bastante irregular pero que puede llegar a ser apreciablemente competente.
También en la velada, el prometedor peso crucero Fabio Turchi 13(10KO)-0, que aguarda la disputa del cinturón de la Unión Europea, realizará un rodaje ante el experimentado Dario Germán Balmaceda 15(11KO)-16(9)-2.
martes, 16 de enero de 2018
Sonny Fredrickson – Shohjahon Ergashev (12/1/2018)
Turning Stone Resort & Casino, Verona, Estados Unidos. Peso Superligero.
¿Qué garantiza el éxito de un boxeador? Muchas veces se le da la importancia central a una buena base amateur, que Fredrickson posee, no habiendo sido precisamente un campeón olímpico, ni siquiera nacional, pero contando con un gran número de combates no profesionales (unos 130) y alguna buena participación en importantes torneos estadounidenses. En otras ocasiones se dice que los aspectos físicos son los que marcan la diferencia, algo que también está del lado de este prospecto, que con 1,85 m (6’1”) de altura y 1,93 m (76”) de alcance tiene ventaja sobre la casi totalidad de los peso superligero actuales. Finalmente, con una pegada apreciable, una promotora poderosa y un 67% de triunfos antes del límite, parece que Fredrickson tiene todo lo necesario para triunfar.
Con todo, hay otro aspecto vital, que muchas veces pasa desapercibido, entre otras cosas porque es difícil de evaluar, pero que es incluso más importante que todo lo mencionado: el carácter. Desde hace unos años, son muchos los destacados entrenadores, especialmente estadounidenses y británicos, que están clamando contra la actitud de muchos prospectos y jóvenes en ascenso, que obsesionados con el uso del móvil, con las redes sociales y con acumular ropa de marca muestran una inadecuada preparación mental para un combate de boxeo. Esta problemática se ha acentuado en lugares en los que la conflictividad era elevada y recientemente se ha pasado a una calidad de vida más alta, viendo los entrenadores de dichas zonas una transición casi de la noche a la mañana desde duros y concentrados púgiles que se jugaban a todo o nada las posibilidades de su familia y las suyas en cada combate y entrenamiento a chavales con claros problemas de actitud y respeto pero con su porvenir asegurado.
Obviamente, no es necesario crecer en una ciudad pobre y pelear desde niño con mineros, como se dice que le pasó a Gennady Golovkin, para ser un gran boxeador. De hecho hay muchos casos en los que han triunfo púgiles provenientes de familias ricas, por ejemplo, con mucha tradición boxística. En otros casos, muchísimos púgiles icónicos provenían de la clase media o de la trabajadora y simplemente por afición o cualidades innatas se han labrado un camino en el boxeo sin necesidad de experimentar una vida realmente difícil. Y es que hay muchas formas de adquirir carácter o actitud y no sólo una experiencia vital complicada lo asegura.
Igualmente, en barrios donde en otras décadas sólo el gimnasio de boxeo marcaba la división entre una vida desordenada o una estable, no sólo han visto como sus miembros decaían en su compromiso sino que muchos de estos centros de entrenamiento directamente han llegado a cerrar sus puertas por la falta de púgiles, abriendo nuevos en otras zonas más céntricas y donde en otro tiempo no parecían tener futuro.
Sobre la decadencia del estilo de boxeo estadounidense llamado “callejero”, o sea del practicado mayoritariamente por afroamericanos provenientes de zonas conflictivas, se pueden encontrar por todo internet artículos y discusiones en foros muy interesantes que ilustran este asunto y que citan como ejemplo de ello a Adrien Broner, Gervonta Davis y a otros boxeadores que desperdician sus cualidades por una actitud mental totalmente equivocada.
Regresando al encuentro entre Fredrickson y Ergashev, esta tónica se pone evidentemente de manifiesto. De un lado, el estadounidense con todas las cualidades y ventajas de su lado, pero que se cuenta que está obsesionado con coleccionar calzado deportivo y que tiene como principal (y casi única afición) ir a comprar ropa, habiendo adquirido por ello el sobrenombre de “Pretty Boi.”, se enfrentaba a un uzbeko que también desarrolló una sólida carrera amateur, aunque sin medios equivalentes, con desventaja en bagaje profesional y altura pero lleno de actitud y decisión, ya sea por sus experiencias fuera del ring o por su deseo de triunfar en el boxeo.
El contraste no podía ser más elevado al entrar ambos al cuadrilátero, con Ergashev portando una prenda tradicional de su país, mientras que a Fredrickson no se le podía distinguir de otros jugadores de basket o boxeadores que siguen las modas imperantes. Cuando el árbitro hizo que ambos púgiles se encontraran en el centro del ring, Ergashev casi atropella a su rival, mostrando en sus ojos la llama de la ambición, mientras que Fredrickson con expresión indiferente, y quizás algo de duda, esperaba el inicio del combate.
El tañido inicial llegó y un Ergashev que era una incógnita por su falta de tests de calidad como profesional, y que algunos consideraban casi como víctima propiciatoria, se abalanzó sobre su oponente lanzando zurdazos, aislados o encadenados con ganchos diestros, en arranques de agresividad controlada. Por su parte Fredrickson nada ofrecía para detener el vendaval, haciendo que la supuesta víctima viese tan aumentada su moral que incluso se atrevió a provocar a su rival emulando los gestos de un torero que busca el envite. Los gestos chulescos pueden ser reprochables, pero no es lo mismo bravuconear delante de un boxeador roto y sin posibilidades que hacerlo en el primer round ante un favorito. Aun así, la verdad es que Ergashev se mostró fanfarrón incluso en el pesaje, donde su conducta fue nefasta.
Durante unos instantes, el estadounidense reaccionó ante la provocación de su contrincante, usando combinaciones de ganchos, pero, carente de alma, su empuje se desvaneció con extrema rapidez, languideciendo ante la acometividad del visitante.
Tras esto último, y alcanzado el tercer round, Ergashev conectó un poderoso directo zurdo que estremeció a Fredrickson, abalanzándose sobre él en busca del knockout. Con todo, el uzbeko cometió una irregularidad al empujar hacia abajo a su rival y lanzar un uppercut, dando el árbitro con su reproche tiempo al local para que se recuperase. De todos modos, el combate estaba decidido hacía ya muchos minutos, por lo que, encerrando a su rival en el ensogado, Ergashev conectó durísimos directos y ganchos de izquierda hasta que obligó al tercer hombre a detener las acciones.
Primeramente se debe mencionar que Ergashev 11(11KO)-0 en su primera prueba de fuego como profesional cumplió a la perfección, mostrándose sumamente preciso, potente e incluso hábil, creando ángulos trazando diagonales en los momentos oportunos, incluso a mitad de un ataque. Todo lo contrario se puede decir de Fredrickson 18(12KO)-1(1) que no jabeó, no se mantuvo dinámico, no intercambió y no contragolpeó. Pero, como hemos dicho, sus problemas sobre el ring partían de su propia actitud y no de su falta de cualidades o conocimiento. Obviamente, no hay que descartar su carrera, ya que será precisamente ahora cuando pasará el mayor examen, en el que deberá contestar si quiere aprender de sus errores y luchar por una trayectoria boxística, volviendo seguramente muy fortalecido por esta experiencia, o si prefiere seguir con su mala actitud pero fuera de los rings.
Finalmente, como comentario general, hay que introducir el caso de Fredrickson en el contexto general del boxeo estadounidense, que muchos aseguran que está en crisis por los problemas que está experimentando el boxeo “callejero”. Algunos intentan justificar estas dificultades en una supuesta persecución de los grandes medios estadounidenses, algo realmente falso, ya que ahora mismo púgiles como los hermanos Charlo, o el mismo Broner a pesar de su falta de éxitos, acumulan minutos y loas indescriptibles y en teoría pertenecen a esta escuela. Otros muchos saben bien cuál es la cuestión, que no es otra que un problema de actitud general en una generación de púgiles en ascenso, que no afecta por el momento a boxeadores con un compromiso total como por ejemplo Errol Spence. Por último, hay que contemplar como una causa la introducción masiva de boxeadores de la escuela soviética, que bajo estrictos métodos de desarrollo que exigen mucha disciplina (y a veces con vidas duras a sus espaldas), elevada carga técnica y perfecta condición física, representan una contramedida perfecta al estilo “callejero”, como se ha demostrando muchas veces desde la victoria de Kosta Tszyu en 2001 ante Zab Judah.
¿Qué garantiza el éxito de un boxeador? Muchas veces se le da la importancia central a una buena base amateur, que Fredrickson posee, no habiendo sido precisamente un campeón olímpico, ni siquiera nacional, pero contando con un gran número de combates no profesionales (unos 130) y alguna buena participación en importantes torneos estadounidenses. En otras ocasiones se dice que los aspectos físicos son los que marcan la diferencia, algo que también está del lado de este prospecto, que con 1,85 m (6’1”) de altura y 1,93 m (76”) de alcance tiene ventaja sobre la casi totalidad de los peso superligero actuales. Finalmente, con una pegada apreciable, una promotora poderosa y un 67% de triunfos antes del límite, parece que Fredrickson tiene todo lo necesario para triunfar.
Con todo, hay otro aspecto vital, que muchas veces pasa desapercibido, entre otras cosas porque es difícil de evaluar, pero que es incluso más importante que todo lo mencionado: el carácter. Desde hace unos años, son muchos los destacados entrenadores, especialmente estadounidenses y británicos, que están clamando contra la actitud de muchos prospectos y jóvenes en ascenso, que obsesionados con el uso del móvil, con las redes sociales y con acumular ropa de marca muestran una inadecuada preparación mental para un combate de boxeo. Esta problemática se ha acentuado en lugares en los que la conflictividad era elevada y recientemente se ha pasado a una calidad de vida más alta, viendo los entrenadores de dichas zonas una transición casi de la noche a la mañana desde duros y concentrados púgiles que se jugaban a todo o nada las posibilidades de su familia y las suyas en cada combate y entrenamiento a chavales con claros problemas de actitud y respeto pero con su porvenir asegurado.
Obviamente, no es necesario crecer en una ciudad pobre y pelear desde niño con mineros, como se dice que le pasó a Gennady Golovkin, para ser un gran boxeador. De hecho hay muchos casos en los que han triunfo púgiles provenientes de familias ricas, por ejemplo, con mucha tradición boxística. En otros casos, muchísimos púgiles icónicos provenían de la clase media o de la trabajadora y simplemente por afición o cualidades innatas se han labrado un camino en el boxeo sin necesidad de experimentar una vida realmente difícil. Y es que hay muchas formas de adquirir carácter o actitud y no sólo una experiencia vital complicada lo asegura.
Igualmente, en barrios donde en otras décadas sólo el gimnasio de boxeo marcaba la división entre una vida desordenada o una estable, no sólo han visto como sus miembros decaían en su compromiso sino que muchos de estos centros de entrenamiento directamente han llegado a cerrar sus puertas por la falta de púgiles, abriendo nuevos en otras zonas más céntricas y donde en otro tiempo no parecían tener futuro.
Sobre la decadencia del estilo de boxeo estadounidense llamado “callejero”, o sea del practicado mayoritariamente por afroamericanos provenientes de zonas conflictivas, se pueden encontrar por todo internet artículos y discusiones en foros muy interesantes que ilustran este asunto y que citan como ejemplo de ello a Adrien Broner, Gervonta Davis y a otros boxeadores que desperdician sus cualidades por una actitud mental totalmente equivocada.
Regresando al encuentro entre Fredrickson y Ergashev, esta tónica se pone evidentemente de manifiesto. De un lado, el estadounidense con todas las cualidades y ventajas de su lado, pero que se cuenta que está obsesionado con coleccionar calzado deportivo y que tiene como principal (y casi única afición) ir a comprar ropa, habiendo adquirido por ello el sobrenombre de “Pretty Boi.”, se enfrentaba a un uzbeko que también desarrolló una sólida carrera amateur, aunque sin medios equivalentes, con desventaja en bagaje profesional y altura pero lleno de actitud y decisión, ya sea por sus experiencias fuera del ring o por su deseo de triunfar en el boxeo.
El contraste no podía ser más elevado al entrar ambos al cuadrilátero, con Ergashev portando una prenda tradicional de su país, mientras que a Fredrickson no se le podía distinguir de otros jugadores de basket o boxeadores que siguen las modas imperantes. Cuando el árbitro hizo que ambos púgiles se encontraran en el centro del ring, Ergashev casi atropella a su rival, mostrando en sus ojos la llama de la ambición, mientras que Fredrickson con expresión indiferente, y quizás algo de duda, esperaba el inicio del combate.
El tañido inicial llegó y un Ergashev que era una incógnita por su falta de tests de calidad como profesional, y que algunos consideraban casi como víctima propiciatoria, se abalanzó sobre su oponente lanzando zurdazos, aislados o encadenados con ganchos diestros, en arranques de agresividad controlada. Por su parte Fredrickson nada ofrecía para detener el vendaval, haciendo que la supuesta víctima viese tan aumentada su moral que incluso se atrevió a provocar a su rival emulando los gestos de un torero que busca el envite. Los gestos chulescos pueden ser reprochables, pero no es lo mismo bravuconear delante de un boxeador roto y sin posibilidades que hacerlo en el primer round ante un favorito. Aun así, la verdad es que Ergashev se mostró fanfarrón incluso en el pesaje, donde su conducta fue nefasta.
Durante unos instantes, el estadounidense reaccionó ante la provocación de su contrincante, usando combinaciones de ganchos, pero, carente de alma, su empuje se desvaneció con extrema rapidez, languideciendo ante la acometividad del visitante.
Tras esto último, y alcanzado el tercer round, Ergashev conectó un poderoso directo zurdo que estremeció a Fredrickson, abalanzándose sobre él en busca del knockout. Con todo, el uzbeko cometió una irregularidad al empujar hacia abajo a su rival y lanzar un uppercut, dando el árbitro con su reproche tiempo al local para que se recuperase. De todos modos, el combate estaba decidido hacía ya muchos minutos, por lo que, encerrando a su rival en el ensogado, Ergashev conectó durísimos directos y ganchos de izquierda hasta que obligó al tercer hombre a detener las acciones.
Primeramente se debe mencionar que Ergashev 11(11KO)-0 en su primera prueba de fuego como profesional cumplió a la perfección, mostrándose sumamente preciso, potente e incluso hábil, creando ángulos trazando diagonales en los momentos oportunos, incluso a mitad de un ataque. Todo lo contrario se puede decir de Fredrickson 18(12KO)-1(1) que no jabeó, no se mantuvo dinámico, no intercambió y no contragolpeó. Pero, como hemos dicho, sus problemas sobre el ring partían de su propia actitud y no de su falta de cualidades o conocimiento. Obviamente, no hay que descartar su carrera, ya que será precisamente ahora cuando pasará el mayor examen, en el que deberá contestar si quiere aprender de sus errores y luchar por una trayectoria boxística, volviendo seguramente muy fortalecido por esta experiencia, o si prefiere seguir con su mala actitud pero fuera de los rings.
Finalmente, como comentario general, hay que introducir el caso de Fredrickson en el contexto general del boxeo estadounidense, que muchos aseguran que está en crisis por los problemas que está experimentando el boxeo “callejero”. Algunos intentan justificar estas dificultades en una supuesta persecución de los grandes medios estadounidenses, algo realmente falso, ya que ahora mismo púgiles como los hermanos Charlo, o el mismo Broner a pesar de su falta de éxitos, acumulan minutos y loas indescriptibles y en teoría pertenecen a esta escuela. Otros muchos saben bien cuál es la cuestión, que no es otra que un problema de actitud general en una generación de púgiles en ascenso, que no afecta por el momento a boxeadores con un compromiso total como por ejemplo Errol Spence. Por último, hay que contemplar como una causa la introducción masiva de boxeadores de la escuela soviética, que bajo estrictos métodos de desarrollo que exigen mucha disciplina (y a veces con vidas duras a sus espaldas), elevada carga técnica y perfecta condición física, representan una contramedida perfecta al estilo “callejero”, como se ha demostrando muchas veces desde la victoria de Kosta Tszyu en 2001 ante Zab Judah.
viernes, 23 de septiembre de 2016
Previa: Trey Lippe vs. Ed Latimore
Trey Lippe 11(11KO)-0 vs. Ed Latimore 13(7KO)-0. 6 Rounds. Showtime. Buffalo Run Casino, Miami (Oklahoma), Estados Unidos.
En una división del peso pesado que no termina de recuperar el esplendor del pasado, especialmente en los Estados Unidos (país en cuyo top 20 se pueden encontrar púgiles realmente mediocres en el mejor de los casos), se aguarda constantemente la aparición de nuevos talentos. Así, ha sido esperado con impaciencia el debut televisivo de Trey Lippe, hijo del excampeón mundial Tommy Morrison, que en sus 11 peleas ha vencido siempre por knockout y sin pasar del cuarto asalto. Son estos números los que han generado muchas expectativas respecto a su carrera a pesar de que su altura no sea demasiado elevada dentro del peso completo actual. Aun así, la estatura no será un problema en su primer test de verdadera exigencia, en el que se medirá a un prospecto imbatido de menor altura como Ed Latimore. Si bien éste es un boxeador sólido que está ahora mismo mucho más fogueado (se ha medido a púgiles con muchos más combates), que dos de sus victorias hayan llegado de forma dividida y que su pegada sea menor hacen partir como amplio favorito a Lippe, que debería ofrecer un apreciable espectáculo en su primera aparición televisiva y en esta aparentemente muy buena pelea entre pesos pesados novatos.
En una división del peso pesado que no termina de recuperar el esplendor del pasado, especialmente en los Estados Unidos (país en cuyo top 20 se pueden encontrar púgiles realmente mediocres en el mejor de los casos), se aguarda constantemente la aparición de nuevos talentos. Así, ha sido esperado con impaciencia el debut televisivo de Trey Lippe, hijo del excampeón mundial Tommy Morrison, que en sus 11 peleas ha vencido siempre por knockout y sin pasar del cuarto asalto. Son estos números los que han generado muchas expectativas respecto a su carrera a pesar de que su altura no sea demasiado elevada dentro del peso completo actual. Aun así, la estatura no será un problema en su primer test de verdadera exigencia, en el que se medirá a un prospecto imbatido de menor altura como Ed Latimore. Si bien éste es un boxeador sólido que está ahora mismo mucho más fogueado (se ha medido a púgiles con muchos más combates), que dos de sus victorias hayan llegado de forma dividida y que su pegada sea menor hacen partir como amplio favorito a Lippe, que debería ofrecer un apreciable espectáculo en su primera aparición televisiva y en esta aparentemente muy buena pelea entre pesos pesados novatos.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Confirmados Peterkin-Kalajdzic, Lippe-Latimore, Golub-Stevenson y Baranchyk-Wang para el 23 de septiembre
La serie ShoBox: The New Generation ha confirmado oficialmente su próxima velada, que se disputará el 23 de septiembre en el Buffalo Run Casino de la ciudad oklahomesa de Miami, en Estados Unidos. En este evento, como en todos los integrados en dicha serie, los protagonistas serán un puñado de destacados prospectos que en unos meses o años podrían formar parte de grandes combates por el acceso a la cúspide, por lo que es una excelente oportunidad para verlos evolucionar en combates bien emparejados.
Uno de los duelos más interesantes será disputado por dos púgiles con bastante experiencia como los semipesados Travis Peterkin 16(7KO)-0-1 y Radivoje Kalajdzic 21(14KO)-1, que pelearán por llevar su carrera a los combates por el top 15. El prospecto estadounidense Peterkin puede parecer por su record invicto y su buena carrera amateur como el claro favorito, pero en realidad parece tener más posibilidades de triunfo su rival, el bosnio Kalajdzic. Y es que este 32º WBC ofreció una excelente actuación ante la imbatida estrella en ascenso Lucas Browne, contra el cual sumó una derrota dividida a pesar de que quizás mereció hacerse con el triunfo. Por ello, Kalajdzic, pese a ser poco conocido, no puede ser ya tomado a la ligera, como tampoco un Peterkin que sumó un empate ante otro destacado púgil como Lenin Castillo, de modo que se puede esperar un cruce sumamente interesante y trascendental.
Entre el resto de combates del evento destaca la participación de dos hermanos que son considerados promesas del peso pesado, siendo éstos Trey Lippe Morrison 11(11KO)-0 y James McKenzie Morrison 9(8KO)-0-1, hijos del campeón mundial pesado Tommy Morrison. Ambos combatirán en peleas que suponen importantes retos en sus breves trayectorias, siendo el rival de Trey Lippe un imbatido y peligroso Ed Latimore 13(7KO)-0 y el de James Mckenzie un Aaron Chavers 7(3KO)-1 que es de lejos mucho más exigente que sus anteriores oponentes.
Respecto a los últimos dos enfrentamientos de nivel del evento, cabe mencionar que de éstos formarán parte dos imbatidos prospectos llamados Ivan: Ivan Golub y Ivan Baranchyk, un ucraniano y un ruso, uno peso welter y el otro superligero, que disputarán un par de rodajes asequibles en los que partirán como abrumadores favoritos. Golub 12(10KO)-0 se enfrentará a un James Stevenson 23(16KO)-2(1) que al menos tiene una apreciable experiencia, habiéndose batido con Roberto García y Sammy Vázquez. Por su parte, Baranchyk 11(10KO)-0 se medirá a Zhimin Wang 7(3KO), púgil chino de trayectoria breve y no especialmente brillante. Así, tanto Golub como Baranchyk apuntan a una victoria amplia que les mantendrá activos y les preparará para un próximo aumento de dificultad, pudiendo recibir además alguna mejora en el ranking del Consejo.
Uno de los duelos más interesantes será disputado por dos púgiles con bastante experiencia como los semipesados Travis Peterkin 16(7KO)-0-1 y Radivoje Kalajdzic 21(14KO)-1, que pelearán por llevar su carrera a los combates por el top 15. El prospecto estadounidense Peterkin puede parecer por su record invicto y su buena carrera amateur como el claro favorito, pero en realidad parece tener más posibilidades de triunfo su rival, el bosnio Kalajdzic. Y es que este 32º WBC ofreció una excelente actuación ante la imbatida estrella en ascenso Lucas Browne, contra el cual sumó una derrota dividida a pesar de que quizás mereció hacerse con el triunfo. Por ello, Kalajdzic, pese a ser poco conocido, no puede ser ya tomado a la ligera, como tampoco un Peterkin que sumó un empate ante otro destacado púgil como Lenin Castillo, de modo que se puede esperar un cruce sumamente interesante y trascendental.
Entre el resto de combates del evento destaca la participación de dos hermanos que son considerados promesas del peso pesado, siendo éstos Trey Lippe Morrison 11(11KO)-0 y James McKenzie Morrison 9(8KO)-0-1, hijos del campeón mundial pesado Tommy Morrison. Ambos combatirán en peleas que suponen importantes retos en sus breves trayectorias, siendo el rival de Trey Lippe un imbatido y peligroso Ed Latimore 13(7KO)-0 y el de James Mckenzie un Aaron Chavers 7(3KO)-1 que es de lejos mucho más exigente que sus anteriores oponentes.
Respecto a los últimos dos enfrentamientos de nivel del evento, cabe mencionar que de éstos formarán parte dos imbatidos prospectos llamados Ivan: Ivan Golub y Ivan Baranchyk, un ucraniano y un ruso, uno peso welter y el otro superligero, que disputarán un par de rodajes asequibles en los que partirán como abrumadores favoritos. Golub 12(10KO)-0 se enfrentará a un James Stevenson 23(16KO)-2(1) que al menos tiene una apreciable experiencia, habiéndose batido con Roberto García y Sammy Vázquez. Por su parte, Baranchyk 11(10KO)-0 se medirá a Zhimin Wang 7(3KO), púgil chino de trayectoria breve y no especialmente brillante. Así, tanto Golub como Baranchyk apuntan a una victoria amplia que les mantendrá activos y les preparará para un próximo aumento de dificultad, pudiendo recibir además alguna mejora en el ranking del Consejo.
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