Jueves 11 de julio
El excampeón de Europa Emanuele Blandamura 29(5KO)-4(4) sufrió una derrota de severas consecuencias anímicas ante un Marcus Morrison 21(15KO)-3 que con un KOT en el noveno round logró el mayor triunfo de su carrera, como visitante y ante un rival competente, por lo que se aleja de sus inesperados tropiezos anteriores y volverá a apuntar a objetivos ambiciosos en el ámbito nacional británico.
También hubo un resultado de KOT en el semifondo, en el cual Serhiy Demchenko 22(15KO)-14(1)-1 venció en el séptimo asalto a Hakim Zoulikha 26(11KO)-11(4), logrando dejar una imagen de contundencia a la vez que volvía a ganar en la revancha a este púgil y se coronaba de nuevo campeón de la Unión Europea del peso semipesado.
Viernes 12 de julio
El hábil campeón mundial WBC del peso minimosca Ken Shiro realizó satisfactoriamente su defensa obligatoria venciendo a Jonathan Taconing por KOT en el cuarto round.
Podéis leer la crónica del Shiro-Taconing en Espabox
La fuerte monarca WBA del peso mosca Naoko Fujioka 18(7KO)-2-1 no pudo derrotar a la voluntariosa Tenkai Tsunami 26(15KO)-12-1, sumando ambas un empate dividido (96-95, 95-95, 94-96) que le permite a la titular mantener su cetro pero a costa de dejar en el aire la pregunta de si su veteranía puede estar llevándola a una decisiva merma en su rendimiento.
En dicho evento, el exretador mundial Akihiro Kondo 31(18KO)-9(1)-1 sufrió una derrota contra pronóstico al caer de forma unánime (98-92, 98-93 y 97-93) ante el prospecto Andy Hiraoka 14(9KO)-0, que expande su proyección crucialmente con este éxito.
Por lo que se refiere a la velada de ShoBox: The New Generation, el peso pesado estadounidense Jermain Franklin 19(13KO)-0 logró quizás la victoria más controvertida del fin de semana, ya que existe consenso en que su victoria dividida (97-93 doble y 95-96) sobre Jerry Forest 25(19KO)-3(1) debería haber sido una derrota clara. Así, Franklin mantuvo el cero en su casillero de derrotas, pero al precio de ver su imagen de promesa muy afectada.
En cuanto al peso pesado sueco Otto Wallin, éste no peleó, ya que a su adversario BJ Flores no se le dio licencia para combatir tras la revisión médica.
Como no podía ser de otro modo peleando contra un rival inactivo y dos divisiones más ligero, Amir Khan 34(21KO)-5(4) derrotó por KOT en el cuarto asalto a Billy Dib 45(26KO)-6(3), esperando que esta victoria le mantenga en liza para pugnar contra Manny Pacquiao o Kell Brook.
En cuanto al respaldo, el 11º WBC del peso pluma Lerato Dlamini 13(6KO)-0 escaló hasta el top 10 y siguió mostrando potencial derrotando al filipino Dave Peñalosa 15(11KO)-1 por decisión unánime (119-107, 118-108, 117-109), mientras que el exretador mundial del peso pesado Hughie Fury 23(13KO)-2 superó su rodaje ante Samuel Peter 38(31KO)-8(5) con un KOT en el séptimo asalto (por lesión en el hombro) y espera una gran pelea en el último tercio de temporada.
Todos los favoritos se impusieron en la velada de Liverpool, con el excampeón mundial del peso ligero Terry Flanagan 34(14KO)-2 noqueando en el quinto asalto a Jonas Segu 19(6KO)-9(3)-2, el exaspirante mundial Martin Murray 38(17KO)-5(1)-1 venciendo a los puntos (99-92 juez-árbitro) a Rui Manuel Pavanito 10(5KO)-9(1)-1, y el exretador mundial James Dickens 27(11KO)-3(2) derrotando por decisión unánime (97-92, 97-91 y 96-92) a Nathaniel May 21(12KO)-2. Por ello, todos cumplieron sus cometidos y se mantuvieron activos y listos para los tests de mayor envergadura que deberían llegarles a continuación.
Para terminar con el viernes, el prospecto kazajo del peso superpluma Mussa Tursyngaliyev 10(6KO)-0 derrotó por decisión técnica (cabezazo involuntario, 60-54, 59-55 y 58-56) a Ricardo Núñez 29(23KO)-9(5), mostrando ante este competente púgil que está listo para afrontar pasos adelante en aumento de dificultad. Por su parte, el el peso wélter Derrick Cuevas 22(14KO)-0-1 podría escalar hasta el top 10 WBA con su victoria unánime (99-91 doble y 98-92) sobre Jesús Beltrán 17(10KO)-3-2, aunque necesitará pronto una prueba de envergadura que le haga evolucionar antes de un combate trascendental.
Sábado 13 de julio
De forma polémica, el campeón mundial WBC del peso supergallo Rey Vargas retuvo su cinturón ante el retador obligatorio Tomoki Kameda, siendo las tarjetas de los jueces injustificables.
Podéis leer la crónica del Vargas-Kameda en Espabox
Haciéndose con el vacante cinturón británico del peso pesado, Daniel Dubois venció por KOT en el quinto asalto a Nathan Gorman, mejorando aún más su valoración como insigne promesa de la división.
Podéis leer la crónica del Dubois-Gorman en Espabox
Una decisión mayoritaria (115-113, 116-112 y 114-114) le bastó a Joshua Greer Jr. 21(12KO)-1-1 para imponerse en la semieliminatoria IBF del peso gallo a Nikolai Potapov 20(11KO)-2(1)-1, aproximándose decisivamente a una oportunidad mundialista ante Naoya Inoue para la que no está preparado.
También ganó su pelea el plata olímpico Shakur Stevenson 11(6KO)-0, que con un KO en el tercer asalto sobre Alberto Guevara 27(12KO)-5(2) volvió a hacer evidente que necesita ya una eliminatoria o una pelea ante un aspirante de la élite del peso pluma, si es que no logra acceder al mundial en virtud de su posición de mejor clasificado en la IBF.
Otro olímpico, el peso pesado Tony Yoka 6(5KO)-0, regresó de su suspensión venciendo por KOT en el tercer asalto a Alexander Dimitrenko 41(26KO)-6(5), y no debería tardar en disputar peleas ante top 15 de la categoría. Por su parte, el bronce olímpico Souleymane Cissokho 10(7KO)-0 se anotó un KO en el quinto asalto sobre José Carlos Paz 23(13KO)-10(5)-1, aunque se debe destacar que el invicto dio en la báscula casi un kilogramo más que su rival y, por lo tanto, seguramente era mucho más pesado que él sobre el ring.
Cerrando este artículo, se deben mencionar estos otros resultados:
-El vacante cinturón de Argentina del peso medio fue conquistado por Francisco Torres 13(4KO)-3(1), que con una decisión unánime (98-92 doble y 97-92) sobre Jonathan Sánchez 15(5KO)-4-1 extendió todavía más su buena racha de victorias.
-También consiguió un cetro nacional vacante, el italiano del peso pesado, Luca D’Ortenzi 10(3KO)-1, que batió por KOT en el octavo asalto a Sergio Romano 10(1KO)-13(3)-3, necesitando ahora regularidad en su reinado para poder aspirar a la disputa del cinturón UE.
-El tayiko Muhummadkhuja Yaqubov 14(9KO)-0 solidificó su imagen de peligroso aspirante del peso pluma, además de poder acercarse al top 10, venciendo por KO, con un gancho al hígado en el primer asalto, al competente Jhon Gemino 20(10KO)-12(5)-1.
Mostrando entradas con la etiqueta Morrison. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Morrison. Mostrar todas las entradas
lunes, 15 de julio de 2019
Resultados de los mejores combates de jueves, viernes y sábado (11,12y13/7/2019)
martes, 28 de marzo de 2017
Marcus Morrison – Jason Welborn (25/3/2017)
Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.
En juego el título WBC Internacional del peso medio.
Aunque se consideraba a Morrison un boxeador muy prometedor, no auguraba nada positivo para su carrera que se le hubiese enfrentando sólo a boxeadores excesivamente modestos durante catorce combates. Es más, resultaba sospechoso habiendo compatriotas suyos que con las mismas peleas están ranqueados en las listas mundiales por haber logrado alguna victoria notable. Sea como sea, éste partía como amplísimo favorito para imponerse a un Jason Welborn, competente pero de limitado boxeo, que había sufrido una derrota ante Liam Smith en siete asaltos y que incluso había caído a los puntos ante el modestísimo William Warburton, que en el momento de vencerle contaba con 18 victorias y 96 derrotas.
Aun así, el afán de victoria de Welborn fue tan grande y la falta de experiencia o recursos de Morrison tan manifiesta, que el primero pudo lograr el mayor triunfo de su carrera, totalmente contra pronóstico, alzándose a un próximo gran enfrentamiento.
En el asalto inicial el imbatido Morrison uso su jab y su 1-2 junto a alguna combinación de curvos para mantener bajo control a su agresivo oponente, aunque éste conseguiría llevarlo contra las cuerdas con sus series de ganchos. Alcanzado el segundo asalto, la presión de Welborn se intensificaría y encerraría a su rival, aunque Morrison contragolpearía con un buen gancho que le puso en apuros. Poco más tarde, aunque siguió atacando, Welborn fue derribado por una derecha a la contra.
Tras estos momentos críticos, en los que pareció posible el knockout favorable a Morrison, Welborn reanudaría en el tercer asalto su presión y se haría con el control de las acciones hasta el final del combate. Con ganchos al cuerpo, uppercuts de ambas manos o combinaciones de directos y curvos un tanto heterodoxas, Welborn hostigaría constantemente a un Morrison de espaldas al ensogado y que no sabía como contraatacar o reconducir el empuje de su oponente. Así, los asaltos caerían constantemente del lado de Welborn, que se imponía por la frecuencia y la claridad de sus puños y por su enorme superioridad en número de golpes de poder. A consecuencia de esto Morrison se vería estremecido repetidas veces e incluso cerca del knockout, portando la cara muy ensangrentada.
En algún momento Morrison intentó usar sus directos en un amago de reacción, pero estos golpes carecían de constancia o de potencia y no podían darle la vuelta a la situación, mostrándose además cada vez más desgastado, tanto que pareció necesario que el árbitro o su esquina interviniesen para proteger su salud. Pero estos no hicieron nada, así que, hasta que terminó el décimo asalto y el combate, Welborn siguió castigando a su oponente, sin que se pueda saber si estos golpes de más tendrán una influencia decisiva en el futuro del joven púgil.
Los jueces otorgaron cartulinas de 96-93 doble y 97-92 que le dieron la victoria unánime y merecida a Jason Welborn 21(7KO)-6(3), que dejaba una estupenda actuación basada en el trabajo y la tenacidad. La puntuación de Bastión Boxeo es de 96-93 a favor de Welborn. No cabe duda de que ante un rival que tenga mejores fundamentos y sepa contragolpear con mayor efectividad, imponer sus directos o intercambiar golpes, Welborn probablemente caiga derrotado con amplitud, pero esto por el momento no importa, ya que por ahora puede disfrutar de las consecuencias de derrotar a Morrison 14(10KO)-1, que era considerado por muchos uno de los principales prospectos británicos del peso medio. Además, ante Welborn se abren infinitas posibilidades en las que no será descartable su victoria, rumoreándose que podría pelear ante rivales del máximo nivel británico como Sam Sheedy, el monarca inglés Lee Markham o contra Craig Cunningham, al que se enfrentaría en una interesantísima revancha.
En juego el título WBC Internacional del peso medio.
Aunque se consideraba a Morrison un boxeador muy prometedor, no auguraba nada positivo para su carrera que se le hubiese enfrentando sólo a boxeadores excesivamente modestos durante catorce combates. Es más, resultaba sospechoso habiendo compatriotas suyos que con las mismas peleas están ranqueados en las listas mundiales por haber logrado alguna victoria notable. Sea como sea, éste partía como amplísimo favorito para imponerse a un Jason Welborn, competente pero de limitado boxeo, que había sufrido una derrota ante Liam Smith en siete asaltos y que incluso había caído a los puntos ante el modestísimo William Warburton, que en el momento de vencerle contaba con 18 victorias y 96 derrotas.
Aun así, el afán de victoria de Welborn fue tan grande y la falta de experiencia o recursos de Morrison tan manifiesta, que el primero pudo lograr el mayor triunfo de su carrera, totalmente contra pronóstico, alzándose a un próximo gran enfrentamiento.
En el asalto inicial el imbatido Morrison uso su jab y su 1-2 junto a alguna combinación de curvos para mantener bajo control a su agresivo oponente, aunque éste conseguiría llevarlo contra las cuerdas con sus series de ganchos. Alcanzado el segundo asalto, la presión de Welborn se intensificaría y encerraría a su rival, aunque Morrison contragolpearía con un buen gancho que le puso en apuros. Poco más tarde, aunque siguió atacando, Welborn fue derribado por una derecha a la contra.
Tras estos momentos críticos, en los que pareció posible el knockout favorable a Morrison, Welborn reanudaría en el tercer asalto su presión y se haría con el control de las acciones hasta el final del combate. Con ganchos al cuerpo, uppercuts de ambas manos o combinaciones de directos y curvos un tanto heterodoxas, Welborn hostigaría constantemente a un Morrison de espaldas al ensogado y que no sabía como contraatacar o reconducir el empuje de su oponente. Así, los asaltos caerían constantemente del lado de Welborn, que se imponía por la frecuencia y la claridad de sus puños y por su enorme superioridad en número de golpes de poder. A consecuencia de esto Morrison se vería estremecido repetidas veces e incluso cerca del knockout, portando la cara muy ensangrentada.
En algún momento Morrison intentó usar sus directos en un amago de reacción, pero estos golpes carecían de constancia o de potencia y no podían darle la vuelta a la situación, mostrándose además cada vez más desgastado, tanto que pareció necesario que el árbitro o su esquina interviniesen para proteger su salud. Pero estos no hicieron nada, así que, hasta que terminó el décimo asalto y el combate, Welborn siguió castigando a su oponente, sin que se pueda saber si estos golpes de más tendrán una influencia decisiva en el futuro del joven púgil.
Los jueces otorgaron cartulinas de 96-93 doble y 97-92 que le dieron la victoria unánime y merecida a Jason Welborn 21(7KO)-6(3), que dejaba una estupenda actuación basada en el trabajo y la tenacidad. La puntuación de Bastión Boxeo es de 96-93 a favor de Welborn. No cabe duda de que ante un rival que tenga mejores fundamentos y sepa contragolpear con mayor efectividad, imponer sus directos o intercambiar golpes, Welborn probablemente caiga derrotado con amplitud, pero esto por el momento no importa, ya que por ahora puede disfrutar de las consecuencias de derrotar a Morrison 14(10KO)-1, que era considerado por muchos uno de los principales prospectos británicos del peso medio. Además, ante Welborn se abren infinitas posibilidades en las que no será descartable su victoria, rumoreándose que podría pelear ante rivales del máximo nivel británico como Sam Sheedy, el monarca inglés Lee Markham o contra Craig Cunningham, al que se enfrentaría en una interesantísima revancha.
martes, 27 de septiembre de 2016
Trey Lippe Morrison - Ed Latimore (23/9/2016)
Buffalo Run Casino, Miami (Oklahoma), Estados Unidos. Peso Pesado.
Decir que Trey Lippe Morrison es simplemente tosco es ser muy generoso, puesto que resulta innegable que le falta un enorme desarrollo técnico, notándose no sólo que no ha disputado ni una sola pelea amateur sino que se ha iniciado en el boxeo hace no demasiado tiempo. Aun así, su pegada es descomunal, de modo que si logra evolucionar su técnica lo suficientemente rápido y su equipo no comete errores en la elección de rivales, podrían todavía extraer un peso pesado muy peligroso, aunque van a tener que trabajar muy duro.
Lo primero que saltó a la vista en su combate ante Latimore es que tiene muchos problemas, como cualquier novato, para controlar la distancia, quedándose muchas veces en el lugar inapropiado. Así recibía hooks que su defensa no bloqueaba con la suficiente eficacia, por no señalar que sus esquivas son prácticamente inexistentes. De todos modos, aunque Latimore pudo jabearle y logró encadenar el hook zurdo con el uppercut diestro, a Morrison le bastó con impactar una derecha directa para derrumbar aparatosamente a su oponente, haciéndole caer tras la reanudación con dos derechas más seguidas por un hook zurdo. Finalmente, y todavía en el primer asalto, Trey Lippe Morrison 12(12KO)-0 lanzó una serie de ganchos y directos que obligaron al árbitro a intervenir.
Con la 9ª victoria de su carrera en el primer asalto y manteniendo su 100% de triunfos por knockout (además nunca ha pasado del cuarto round), Morrison confirma lo que muchos pensaban: que puede convertirse en una estrella de la categoría por la elevada valoración que los aficionados y expertos dan a los pesos pesados que demuelen a sus contrincantes en pocos rounds y a base casi exclusiva de potencia. Todo ello siendo el hijo de un campeón mundial y con la repercusión que ello conlleva aunque sea de forma involuntaria. De todos modos, y dejando de lado el futuro y las predicciones, de momento hay que señalar dos cosas. La primera es que le queda mucho por mejorar, aunque desde su debut (del cual Trey Lippe Morrison dice incluso reírse cuando ve las imágenes, por el mal boxeo que ofrecía) ha evolucionado mucho. La segunda es que sólo ha peleado en combates a seis asaltos, de forma que le quedan muchos tests y oportunidades para pulir su boxeo, su mala defensa y su inadecuado uso de las piernas, si bien sólo por su fortísima pegada y su fortaleza física podría imponerse a la mayoría de rivales de nivel medio e incluso ya a algunos de calidad media-alta. Sea como sea, no cabe duda de que Morrison es un nombre que va a dar mucho de qué hablar en el futuro y que vale la pena comprobar cómo rendirá, manteniendo su trabajo con Freddie Roach, en las pruebas más exigentes de los próximos meses.
Decir que Trey Lippe Morrison es simplemente tosco es ser muy generoso, puesto que resulta innegable que le falta un enorme desarrollo técnico, notándose no sólo que no ha disputado ni una sola pelea amateur sino que se ha iniciado en el boxeo hace no demasiado tiempo. Aun así, su pegada es descomunal, de modo que si logra evolucionar su técnica lo suficientemente rápido y su equipo no comete errores en la elección de rivales, podrían todavía extraer un peso pesado muy peligroso, aunque van a tener que trabajar muy duro.
Lo primero que saltó a la vista en su combate ante Latimore es que tiene muchos problemas, como cualquier novato, para controlar la distancia, quedándose muchas veces en el lugar inapropiado. Así recibía hooks que su defensa no bloqueaba con la suficiente eficacia, por no señalar que sus esquivas son prácticamente inexistentes. De todos modos, aunque Latimore pudo jabearle y logró encadenar el hook zurdo con el uppercut diestro, a Morrison le bastó con impactar una derecha directa para derrumbar aparatosamente a su oponente, haciéndole caer tras la reanudación con dos derechas más seguidas por un hook zurdo. Finalmente, y todavía en el primer asalto, Trey Lippe Morrison 12(12KO)-0 lanzó una serie de ganchos y directos que obligaron al árbitro a intervenir.
Con la 9ª victoria de su carrera en el primer asalto y manteniendo su 100% de triunfos por knockout (además nunca ha pasado del cuarto round), Morrison confirma lo que muchos pensaban: que puede convertirse en una estrella de la categoría por la elevada valoración que los aficionados y expertos dan a los pesos pesados que demuelen a sus contrincantes en pocos rounds y a base casi exclusiva de potencia. Todo ello siendo el hijo de un campeón mundial y con la repercusión que ello conlleva aunque sea de forma involuntaria. De todos modos, y dejando de lado el futuro y las predicciones, de momento hay que señalar dos cosas. La primera es que le queda mucho por mejorar, aunque desde su debut (del cual Trey Lippe Morrison dice incluso reírse cuando ve las imágenes, por el mal boxeo que ofrecía) ha evolucionado mucho. La segunda es que sólo ha peleado en combates a seis asaltos, de forma que le quedan muchos tests y oportunidades para pulir su boxeo, su mala defensa y su inadecuado uso de las piernas, si bien sólo por su fortísima pegada y su fortaleza física podría imponerse a la mayoría de rivales de nivel medio e incluso ya a algunos de calidad media-alta. Sea como sea, no cabe duda de que Morrison es un nombre que va a dar mucho de qué hablar en el futuro y que vale la pena comprobar cómo rendirá, manteniendo su trabajo con Freddie Roach, en las pruebas más exigentes de los próximos meses.
viernes, 23 de septiembre de 2016
Previa: Trey Lippe vs. Ed Latimore
Trey Lippe 11(11KO)-0 vs. Ed Latimore 13(7KO)-0. 6 Rounds. Showtime. Buffalo Run Casino, Miami (Oklahoma), Estados Unidos.
En una división del peso pesado que no termina de recuperar el esplendor del pasado, especialmente en los Estados Unidos (país en cuyo top 20 se pueden encontrar púgiles realmente mediocres en el mejor de los casos), se aguarda constantemente la aparición de nuevos talentos. Así, ha sido esperado con impaciencia el debut televisivo de Trey Lippe, hijo del excampeón mundial Tommy Morrison, que en sus 11 peleas ha vencido siempre por knockout y sin pasar del cuarto asalto. Son estos números los que han generado muchas expectativas respecto a su carrera a pesar de que su altura no sea demasiado elevada dentro del peso completo actual. Aun así, la estatura no será un problema en su primer test de verdadera exigencia, en el que se medirá a un prospecto imbatido de menor altura como Ed Latimore. Si bien éste es un boxeador sólido que está ahora mismo mucho más fogueado (se ha medido a púgiles con muchos más combates), que dos de sus victorias hayan llegado de forma dividida y que su pegada sea menor hacen partir como amplio favorito a Lippe, que debería ofrecer un apreciable espectáculo en su primera aparición televisiva y en esta aparentemente muy buena pelea entre pesos pesados novatos.
En una división del peso pesado que no termina de recuperar el esplendor del pasado, especialmente en los Estados Unidos (país en cuyo top 20 se pueden encontrar púgiles realmente mediocres en el mejor de los casos), se aguarda constantemente la aparición de nuevos talentos. Así, ha sido esperado con impaciencia el debut televisivo de Trey Lippe, hijo del excampeón mundial Tommy Morrison, que en sus 11 peleas ha vencido siempre por knockout y sin pasar del cuarto asalto. Son estos números los que han generado muchas expectativas respecto a su carrera a pesar de que su altura no sea demasiado elevada dentro del peso completo actual. Aun así, la estatura no será un problema en su primer test de verdadera exigencia, en el que se medirá a un prospecto imbatido de menor altura como Ed Latimore. Si bien éste es un boxeador sólido que está ahora mismo mucho más fogueado (se ha medido a púgiles con muchos más combates), que dos de sus victorias hayan llegado de forma dividida y que su pegada sea menor hacen partir como amplio favorito a Lippe, que debería ofrecer un apreciable espectáculo en su primera aparición televisiva y en esta aparentemente muy buena pelea entre pesos pesados novatos.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Confirmados Peterkin-Kalajdzic, Lippe-Latimore, Golub-Stevenson y Baranchyk-Wang para el 23 de septiembre
La serie ShoBox: The New Generation ha confirmado oficialmente su próxima velada, que se disputará el 23 de septiembre en el Buffalo Run Casino de la ciudad oklahomesa de Miami, en Estados Unidos. En este evento, como en todos los integrados en dicha serie, los protagonistas serán un puñado de destacados prospectos que en unos meses o años podrían formar parte de grandes combates por el acceso a la cúspide, por lo que es una excelente oportunidad para verlos evolucionar en combates bien emparejados.
Uno de los duelos más interesantes será disputado por dos púgiles con bastante experiencia como los semipesados Travis Peterkin 16(7KO)-0-1 y Radivoje Kalajdzic 21(14KO)-1, que pelearán por llevar su carrera a los combates por el top 15. El prospecto estadounidense Peterkin puede parecer por su record invicto y su buena carrera amateur como el claro favorito, pero en realidad parece tener más posibilidades de triunfo su rival, el bosnio Kalajdzic. Y es que este 32º WBC ofreció una excelente actuación ante la imbatida estrella en ascenso Lucas Browne, contra el cual sumó una derrota dividida a pesar de que quizás mereció hacerse con el triunfo. Por ello, Kalajdzic, pese a ser poco conocido, no puede ser ya tomado a la ligera, como tampoco un Peterkin que sumó un empate ante otro destacado púgil como Lenin Castillo, de modo que se puede esperar un cruce sumamente interesante y trascendental.
Entre el resto de combates del evento destaca la participación de dos hermanos que son considerados promesas del peso pesado, siendo éstos Trey Lippe Morrison 11(11KO)-0 y James McKenzie Morrison 9(8KO)-0-1, hijos del campeón mundial pesado Tommy Morrison. Ambos combatirán en peleas que suponen importantes retos en sus breves trayectorias, siendo el rival de Trey Lippe un imbatido y peligroso Ed Latimore 13(7KO)-0 y el de James Mckenzie un Aaron Chavers 7(3KO)-1 que es de lejos mucho más exigente que sus anteriores oponentes.
Respecto a los últimos dos enfrentamientos de nivel del evento, cabe mencionar que de éstos formarán parte dos imbatidos prospectos llamados Ivan: Ivan Golub y Ivan Baranchyk, un ucraniano y un ruso, uno peso welter y el otro superligero, que disputarán un par de rodajes asequibles en los que partirán como abrumadores favoritos. Golub 12(10KO)-0 se enfrentará a un James Stevenson 23(16KO)-2(1) que al menos tiene una apreciable experiencia, habiéndose batido con Roberto García y Sammy Vázquez. Por su parte, Baranchyk 11(10KO)-0 se medirá a Zhimin Wang 7(3KO), púgil chino de trayectoria breve y no especialmente brillante. Así, tanto Golub como Baranchyk apuntan a una victoria amplia que les mantendrá activos y les preparará para un próximo aumento de dificultad, pudiendo recibir además alguna mejora en el ranking del Consejo.
Uno de los duelos más interesantes será disputado por dos púgiles con bastante experiencia como los semipesados Travis Peterkin 16(7KO)-0-1 y Radivoje Kalajdzic 21(14KO)-1, que pelearán por llevar su carrera a los combates por el top 15. El prospecto estadounidense Peterkin puede parecer por su record invicto y su buena carrera amateur como el claro favorito, pero en realidad parece tener más posibilidades de triunfo su rival, el bosnio Kalajdzic. Y es que este 32º WBC ofreció una excelente actuación ante la imbatida estrella en ascenso Lucas Browne, contra el cual sumó una derrota dividida a pesar de que quizás mereció hacerse con el triunfo. Por ello, Kalajdzic, pese a ser poco conocido, no puede ser ya tomado a la ligera, como tampoco un Peterkin que sumó un empate ante otro destacado púgil como Lenin Castillo, de modo que se puede esperar un cruce sumamente interesante y trascendental.
Entre el resto de combates del evento destaca la participación de dos hermanos que son considerados promesas del peso pesado, siendo éstos Trey Lippe Morrison 11(11KO)-0 y James McKenzie Morrison 9(8KO)-0-1, hijos del campeón mundial pesado Tommy Morrison. Ambos combatirán en peleas que suponen importantes retos en sus breves trayectorias, siendo el rival de Trey Lippe un imbatido y peligroso Ed Latimore 13(7KO)-0 y el de James Mckenzie un Aaron Chavers 7(3KO)-1 que es de lejos mucho más exigente que sus anteriores oponentes.
Respecto a los últimos dos enfrentamientos de nivel del evento, cabe mencionar que de éstos formarán parte dos imbatidos prospectos llamados Ivan: Ivan Golub y Ivan Baranchyk, un ucraniano y un ruso, uno peso welter y el otro superligero, que disputarán un par de rodajes asequibles en los que partirán como abrumadores favoritos. Golub 12(10KO)-0 se enfrentará a un James Stevenson 23(16KO)-2(1) que al menos tiene una apreciable experiencia, habiéndose batido con Roberto García y Sammy Vázquez. Por su parte, Baranchyk 11(10KO)-0 se medirá a Zhimin Wang 7(3KO), púgil chino de trayectoria breve y no especialmente brillante. Así, tanto Golub como Baranchyk apuntan a una victoria amplia que les mantendrá activos y les preparará para un próximo aumento de dificultad, pudiendo recibir además alguna mejora en el ranking del Consejo.
Etiquetas:
Baranchyk,
boxeo,
Chavers,
Golub,
Kalajdzic,
Latimore,
Lippe,
McKenzie,
Morrison,
noticias,
peso pesado,
peso semipesado,
Peterkin,
ShoBox: The New Generation,
Stevenson,
Wang
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



