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martes, 23 de agosto de 2016
Hoy prospecto Plant peleará a 10 rounds y Salamov buscará entrar en el top 15
En una velada bastante más floja que las efectuadas en otras ediciones anteriores de la serie de Premier Boxing Champions televisadas los martes por Fox Sports, el prospecto del peso supermedio Caleb Plant 13(10KO)-0 realizará hoy su primer combate a 10 rounds enfrentado al colombiano Juan De Ángel 18(17KO)-4(2)-1 en el Sands Bethelehem Event Center de Bethlehem, Estados Unidos. Este duelo estelar parece sumamente decantado, porque De Ángel es un púgil modesto que ha hecho su record batiendo a rivales con record negativo y que en sus peleas ante rivales de nivel ha caído antes del límite, siendo sus derrotas más recientes ante Gilberto Ramírez y Kanat Islam. De todos modos, es un púgil con pegada, con 10 peleas más que su rival y que ha alcanzado en un par de ocasiones los 10 rounds, por lo que debería ser un test de alguna exigencia y una buena toma de contacto con el aumento de rounds para un Plant de brillante boxeo pero que todavía necesita evolucionar.
Dejando de lado este choque en el que parece que Plant, con gran proyección en el peso supermedio, podría empezar a acercarse al top 15 de algún organismo, el evento estará compuesto también por dos peleas interesantes con la participación de prospectos semipesados en ascenso. En la primera, Earl Newman 9(7KO)-0 se enfrentará a Leo Hall 8(7KO)-1 mientras que en la segunda Carlos Góngora 5(4KO)-0 se enfrentará a Ronald Mixon 7(6KO)-0, en ambos casos a 8 asaltos.
Por otro lado, fuera de este evento estadounidense, este martes se disputará también en Rusia un choque importante en el peso semipesado. En éste, en el Colosseum Sport Hall de Grozny, el prometedor Umar Salamov 16(12O)-0, de sólo 22 años y solidísimo boxeo pero que ha sido derrumbado del top 10 WBO por la disputa del título de un organismo menor, se enfrentará al competente campeón húngaro Norbert Nemesapati 21(16KO)-2(1), estando en juego el título IBF Intercontinental y por lo tanto el acceso al top 15. Además, el choque está planteado como un duelo de recuperación para Salamov después de que tuviese que trabajar muy duro para conseguir una ajustada victoria a los puntos ante el británico Bob Ajisafe en mayo, siendo previsible que pueda lograr un amplio triunfo ante Nemesapati, regrese a las listas y pueda cerrar el año con un crucial enfrentamiento ante un boxeador muy exigente en una de las grandes veladas rusas organizada por la promotora World Boxing.
miércoles, 18 de noviembre de 2015
Umar Salamov - Doudou Ngumbu (14/11/2015)
TEC Terminal Ice Arena, Brovary, Ucrania.
En juego el título WBO europeo del peso semipesado.
Contra un oponente como Ngumbu, que se mostró competitivo en sus derrotas ante rivales como Chilemba, Fonfara y Mikhalkin, el prospecto de 21 años Salamov se enfrentaba a una verdadera prueba de fuego a su progreso y proyección. Pero, más allá de lo que se podía esperar, el ucraniano originario de Rusia ofreció una actuación tremendamente solvente y efectiva para desdibujar totalmente a su contrincante y obtener una amplísima victoria a los puntos. Con un boxeo muy sobrio, Salamov no tomaba riesgo alguno para mantener bajo control a su oponente, al que podía frenar con un excelente uso del jab junto a eventuales, escogidas y precisas derechas directas. Ngumbu presionaba constante, arremetiendo rápido y fortísimo con el gancho zurdo, aunque Salamov lograba eludirlo con cierta facilidad, en muchas ocasiones contragolpeando también con ganchos al rostro o rectos. De este modo, y quedando una y otra vez pegando al aire, el púgil congoleño residente en Francia no tardaría en mostrarse un tanto frustrado y ya en el segundo asalto realizaría gestos para citarlo al cruce de golpes.
El local no respondería a estas provocaciones y mantendría su frío boxeo, insistiendo con el jab, conectando el 1-2 y el 2-1 o contraatacando con el hook, todo ello sin llegar a aproximarse a las cuerdas ni dejarse encerrar. Para ello, en ocasiones, incluso precipitaría un tanto sus pasos, llegando en el cuarto asalto a caer sin golpe tras tropezar. También el joven Salamov, hacia la mitad de la pelea, recurriría al clinch con cierta frecuencia para terminar de anular a su contrincante cuando lograba alcanzar la distancia corta e impactaba algún gancho aislado. En cualquier caso, aunque en esta etapa el combate se embarró un poco, con algunos forcejeos y con Ngumbu cabeceando durante los agarres, Salamov había logrado su objetivo de anular a su rival, no recibir golpes y anotar los suyos con manifiesta claridad y precisión.
Aún así, el invicto boxeador no dejaría de ofrecer apreciables detalles técnicos y golpes espectaculares de forma esporádica, como algún uppercut zurdo, pero por lo demás fue su elevado porcentaje de acierto el que terminaría por asentar su triunfo, apoyándose en la derecha aislada, el 1-2-hook al cuerpo y el jab lanzando con gran frecuencia. Con todo, Ngumbu es un púgil con gran encaje que sólo una vez ha perdido antes del límite, por lo cual, a pesar de los numerosos golpes que había recibido y de su final disminución de la intensidad ofensiva, podría terminar en pie y en buenas condiciones el combate. El veredicto de lo jueces, que pudo ser incluso más amplio, y sus tarjetas de 117-111 y 118-110 dieron el triunfo por decisión unánime a Umar Salamov 14(11KO)-0, que en su primer combate a doce rounds lograba su mayor triunfo, entraba en el top 10 WBO y evidenciaba su potencial en el peso semipesado.
En momentos puntuales del enfrentamiento Salamov pareció acusar ligeramente una falta de constancia ofensiva, siendo su frecuencia de golpeo irregular y su uso del jab sumamente dispar, a pesar de que cuando lo establecía controlaba el combate con enorme sencillez. Pese a este defecto menor en su actuación, su dominio ante un púgil muy exigente fue absoluto, conectando gran cantidad de derechas directas, esquivando los feroces ataques de su agresivo rival, contraatacando con suma habilidad y no recibiendo a penas castigo. Por todo ello, un prospecto como Salamov, que tiene más de década y media de boxeo por delante y un 1,91 m. (6' 3") de altura, se apunta como una de las principales figuras emergentes de la división, y es que es cierto que tiene que pulir varios aspectos, pero del mismo modo su potencial parece enorme. Así, y aunque tiene todo el tiempo por delante para culminar su boxeo, su posicionamiento en el ranking podría exigirle a medio plazo grandes riesgos, aunque una vez que ha superado con amplitud la prueba ante el duro Ngumbu no parecen necesarios pasos atrás en cuanto a la dificultad de sus próximos oponentes.
En juego el título WBO europeo del peso semipesado.
Contra un oponente como Ngumbu, que se mostró competitivo en sus derrotas ante rivales como Chilemba, Fonfara y Mikhalkin, el prospecto de 21 años Salamov se enfrentaba a una verdadera prueba de fuego a su progreso y proyección. Pero, más allá de lo que se podía esperar, el ucraniano originario de Rusia ofreció una actuación tremendamente solvente y efectiva para desdibujar totalmente a su contrincante y obtener una amplísima victoria a los puntos. Con un boxeo muy sobrio, Salamov no tomaba riesgo alguno para mantener bajo control a su oponente, al que podía frenar con un excelente uso del jab junto a eventuales, escogidas y precisas derechas directas. Ngumbu presionaba constante, arremetiendo rápido y fortísimo con el gancho zurdo, aunque Salamov lograba eludirlo con cierta facilidad, en muchas ocasiones contragolpeando también con ganchos al rostro o rectos. De este modo, y quedando una y otra vez pegando al aire, el púgil congoleño residente en Francia no tardaría en mostrarse un tanto frustrado y ya en el segundo asalto realizaría gestos para citarlo al cruce de golpes.
El local no respondería a estas provocaciones y mantendría su frío boxeo, insistiendo con el jab, conectando el 1-2 y el 2-1 o contraatacando con el hook, todo ello sin llegar a aproximarse a las cuerdas ni dejarse encerrar. Para ello, en ocasiones, incluso precipitaría un tanto sus pasos, llegando en el cuarto asalto a caer sin golpe tras tropezar. También el joven Salamov, hacia la mitad de la pelea, recurriría al clinch con cierta frecuencia para terminar de anular a su contrincante cuando lograba alcanzar la distancia corta e impactaba algún gancho aislado. En cualquier caso, aunque en esta etapa el combate se embarró un poco, con algunos forcejeos y con Ngumbu cabeceando durante los agarres, Salamov había logrado su objetivo de anular a su rival, no recibir golpes y anotar los suyos con manifiesta claridad y precisión.
Aún así, el invicto boxeador no dejaría de ofrecer apreciables detalles técnicos y golpes espectaculares de forma esporádica, como algún uppercut zurdo, pero por lo demás fue su elevado porcentaje de acierto el que terminaría por asentar su triunfo, apoyándose en la derecha aislada, el 1-2-hook al cuerpo y el jab lanzando con gran frecuencia. Con todo, Ngumbu es un púgil con gran encaje que sólo una vez ha perdido antes del límite, por lo cual, a pesar de los numerosos golpes que había recibido y de su final disminución de la intensidad ofensiva, podría terminar en pie y en buenas condiciones el combate. El veredicto de lo jueces, que pudo ser incluso más amplio, y sus tarjetas de 117-111 y 118-110 dieron el triunfo por decisión unánime a Umar Salamov 14(11KO)-0, que en su primer combate a doce rounds lograba su mayor triunfo, entraba en el top 10 WBO y evidenciaba su potencial en el peso semipesado.
En momentos puntuales del enfrentamiento Salamov pareció acusar ligeramente una falta de constancia ofensiva, siendo su frecuencia de golpeo irregular y su uso del jab sumamente dispar, a pesar de que cuando lo establecía controlaba el combate con enorme sencillez. Pese a este defecto menor en su actuación, su dominio ante un púgil muy exigente fue absoluto, conectando gran cantidad de derechas directas, esquivando los feroces ataques de su agresivo rival, contraatacando con suma habilidad y no recibiendo a penas castigo. Por todo ello, un prospecto como Salamov, que tiene más de década y media de boxeo por delante y un 1,91 m. (6' 3") de altura, se apunta como una de las principales figuras emergentes de la división, y es que es cierto que tiene que pulir varios aspectos, pero del mismo modo su potencial parece enorme. Así, y aunque tiene todo el tiempo por delante para culminar su boxeo, su posicionamiento en el ranking podría exigirle a medio plazo grandes riesgos, aunque una vez que ha superado con amplitud la prueba ante el duro Ngumbu no parecen necesarios pasos atrás en cuanto a la dificultad de sus próximos oponentes.
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