El enfrentamiento más importante de este fin de semana será el mundial WBA del peso supermedio en el que combatirán George Groves y Chris Eubank Jr., duelo que es además la primera semifinal de las WBSS en la rama de dicha categoría.
Podéis leer la previa del Groves-Eubank en este link a Espabox
En el mismo evento, el invicto prospecto Zach Parker se medirá al español Adasat Rodríguez en un interesante choque a diez asaltos pactado en el peso supermedio.
Podéis leer la previa del Parker-Rodríguez en este link a Espabox
También en el evento, Ryan Walsh 22(11KO)-2-1 buscará defender por cuarta vez su corona nacional británica del peso pluma ante el exaspirante continental Isaac Lowe 14(5KO)-0-2 y el monarca británico del peso medio Tommy Langford 19(6KO)-1(1) realizará su primera puesta en juego ante el enrachado Jack Arnfield 25(6KO)-2.
Otro buen campeonato mundial del peso supermedio que se producirá este sábado, por la posesión del cinto WBC, es el que volverá a situar sobre el ring en una revancha a David Benavídez y Ronald Gavril, encuentro que será el respaldo de la eliminatoria WBC del peso wélter entre Danny García y Brandon Ríos.
Podéis leer la previa del Benavídez-Gavril II en este link a Espabox
Además, en el mismo cartel tendrá lugar una semieliminatoria IBF del peso wélter, en la que se enfrentarán el renovado Yordenis Ugas 20(9KO)-3 y un Ray Robinson 24(12KO)-2 que no pierde desde 2010, y una pelea bien emparejada entre el exretador mundial Edwin Rodríguez 29(20KO)-2(1) y Lionell Thompson 19(11KO)-4(1).
Dado que estas veladas contarán con estupendos combates, serán ellas las que concentrarán toda la atención de la jornada, si bien no se debe pasar por alto otro evento estadounidense, televisado por FOX, y en el que habrá muchos nombres reconocibles.
En el encuentro estelar, dos peso wélter que han pasado su mejor momento hace mucho tiempo y que podrían tener poco que dar, intentarán conseguir una victoria importante para impulsarse hacia un gran combate en la división, siendo estos dos boxeadores los excampeones Devon Alexander 27(14KO)-4 y Victor Ortiz 32(25KO)-6(5)-2. Este enfrentamiento será acompañado por una semieliminatoria IBF del peso supermedio entre Caleb Plant 16(10KO)-0 y Rogelio Medina 38(32KO)-8(4), choque de estilos entre la perfecta técnica del primero y la tenacidad y potencia del segundo, y por un campeonato en el que Jennifer Han 16(1KO)-3-1 realizará una sencilla defensa de su corona IBF del peso pluma ante la modesta Lizbeth Crespo 12(3KO)-3.
Además, el exretador mundial del peso semipesado Thomas Williams 20(14KO)-3(3), el exaspirante mundial del peso superwélter Tony Harrison 25(20KO)-2(2) y el excampeón mundial del peso superwélter Austin Trout 30(17KO)-4(1), realizarán sencillos rodajes, respectivamente, ante Humberto Velazco 18(12KO)-1-1, George Sosa 15(15KO)-11(4)-1 y Juan de Ángel 20(18KO)-7(3)-1.
En esta jornada de sábado, por otro lado, también destacan tres separados eventos en los que se producirán mundiales femeninos.
Uno de ellos, quizás el más interesante, será el que tendrá lugar en Guadalajara (México) televisado por Tv Azteca, en el cual la joven Monserrat Alarcón 10(0KO)-3-2 tratará de realizar la primera defensa de su cinturón mundial WBO del peso mosca ante la formidable excampeona Arely Muciño 25(10KO)-3(1)-2, pareciendo un choque garantía de entretenimiento y acción.
También en México, pero en Ciudad de México y retransmitido por Televisa, la veterana Mariana “Barbie” Juárez 47(18KO)-9(3)-4 tratará de ensanchar su extensísimo palmarés y retener su corona WBC del peso gallo superando a la exmonarca, en mala racha, Gabriela Bouvier 13(3KO)-7(3)-1.
Por último, en cuanto a mundiales femeninos, en Cutral Có, Argentina, y televisado por TyC Sports, la invicta monarca IBF del peso supermosca Debora Dionicius 26(6KO)-0 realizará una defensa de previsible resultado ante una Terumi Nuki 9(6KO)-2 que ha sumado derrotas cada vez que ha visto aumentado su nivel de dificultad desde las oponentes más modestas.
Para terminar este artículo se debe hacer mención del resto de combates destacados de la jornada:
-En Alemania, el joven peso supermedio Vincent Feigenbutz 27(24KO)-2(2) pasará una prueba de fuego a sus nuevas aspiraciones mundialistas ante el durísimo sudafricano Ryno Liebenberg 18(12KO)-5(1), que acumula cinco derrotas recientes pero todas ante top 15 y con diversa carga de controversia en las puntuaciones.
-En Filipinas, Edward Heno 11(5KO)-0-5 defenderá por primera vez su cetro OPBF del peso minimosca ante el excampeón mundial Merlito Sabillio 27(13KO)-4(2)-1, pudiendo quedar el ganador muy cerca de un campeonato mundial.
-En España, Moncho Mirás 9(3KO)-0-1 y Juan Hinostroza 6(3KO)-8-1 pugnarán por la corona vacante de campeón de España del peso mosca.
-En Francia, Renald Garrido 19(3KO)-18-2 y Jean Moraiti 17(2KO)-11(2)-4 pelearán por el cinturón vacante de campeón francés del peso superligero.
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sábado, 17 de febrero de 2018
Los mejores combates de este sábado (17/2/2018)
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martes, 30 de enero de 2018
Ezequiel Maderna – Martín Ríos II (27/1/2018)
Club Once Unidos, Mar del Plata, Argentina.
En juego el cinturón nacional de Argentina del peso supermedio.
Con un acertado uso del jab por parte de Maderna dio inicio el combate, aunque poco tardó el titular Ríos en acortar la distancia y conectar potentes curvos encadenados, replicados, eso sí, por el gancho zurdo y el directo del “Olímpico”. A pesar de que había tenido un buen primer round, Maderna entró en una dinámica negativa, con breves excepciones, hasta el séptimo asalto, tiempo en el que Ríos tomó la ventaja en las cartulinas y se impuso en las acciones.
En efecto, Ríos optó por un despliegue agresivo, a base de ritmo y cadencia de golpeo, que con ganchos y uppercuts obligó a cerrarse a Maderna que, pese a eventuales contraataques acertados, cedió el segundo y el tercer episodio. Como reacción a estas dificultades, Maderna se mostró más combativo en el cuarto asalto, logrando con buenos ganchos zurdos dañar ligeramente a su oponente, si bien Ríos se repuso, pasó al ataque, de nuevo soportando los jabs de su oponente, y al final del episodio ya estaba hostigando de nuevo al aspirante al título nacional con fuertes curvos.
De todos modos, llegada la pugna, pactada a diez asaltos, al ecuador, la presión de Ríos no era tan intensa, por lo que, aunque podía seguir anotándose rounds, empezó a padecer los directos desde la distancia larga de su más alto rival. Así, tras un sexto asalto algo embarrado y con algunos clinches, Maderna comenzó a imponer sus rectos y su gancho de izquierda, por lo que “El Terrible” aceleró sus pasos. Con todo, esta solución le llevó a sobreexponerse, recibiendo contras claras que marcaron el combate hasta el final, por lo que Maderna igualó e incluso pudo superar por mínimo margen a su adversario.
Aunque era perfectamente posible justificar una victoria de Ezequiel Maderna 26(16KO)-4(1), el combate se había desarrollado muy igualado y un empate o incluso el triunfo por mínima diferencia de Ríos podría ser también aceptable. Pese a ello, los jueces lo tuvieron más claro y otorgaron el triunfo unánime a Maderna con cartulinas de 99-95 doble y 99-96. Con ello, éste se imponía en la segunda pelea disputada ante Ríos 22(12KO)-14(2)-4, quedando el cómputo por el momento en una victoria para cada uno.
Ambos boxeadores tuvieron buenos y malos momentos, dejando por el camino una entretenida pugna. Maderna no supo imponer al inicio su alcance para contener el empuje de su contrincante, complicándose una primera mitad en la que su respuesta en corta no fue equivalente a la ofrecida por un Ríos muy tenaz y que tuvo durante estos momentos un notable acierto. Aun así, el desmedido gasto de energías de Ríos, no siempre eficaz, terminó cobrándose un precio en su rendimiento, no pudiendo mantener su presión y viéndose superado a la contra por un Maderna menos desgastado por sus limitados ataques sostenidos durante los cinco primeros rounds.
Todavía es temprano para que Maderna, de nuevo, vuelva a probar suerte a nivel internacional, siendo la victoria ante Ríos ajustada y habiendo padecido dificultades durante un tramo de la pugna. Con todo, si logra sacar lo mejor de su boxeo, explota mejor su alcance y logra una cadena de victorias convincente, quizás pueda hacer una intentona en una división del peso supermedio actualmente con una élite poco extensa y un nivel medio no demasiado elevado.
En juego el cinturón nacional de Argentina del peso supermedio.
Con un acertado uso del jab por parte de Maderna dio inicio el combate, aunque poco tardó el titular Ríos en acortar la distancia y conectar potentes curvos encadenados, replicados, eso sí, por el gancho zurdo y el directo del “Olímpico”. A pesar de que había tenido un buen primer round, Maderna entró en una dinámica negativa, con breves excepciones, hasta el séptimo asalto, tiempo en el que Ríos tomó la ventaja en las cartulinas y se impuso en las acciones.
En efecto, Ríos optó por un despliegue agresivo, a base de ritmo y cadencia de golpeo, que con ganchos y uppercuts obligó a cerrarse a Maderna que, pese a eventuales contraataques acertados, cedió el segundo y el tercer episodio. Como reacción a estas dificultades, Maderna se mostró más combativo en el cuarto asalto, logrando con buenos ganchos zurdos dañar ligeramente a su oponente, si bien Ríos se repuso, pasó al ataque, de nuevo soportando los jabs de su oponente, y al final del episodio ya estaba hostigando de nuevo al aspirante al título nacional con fuertes curvos.
De todos modos, llegada la pugna, pactada a diez asaltos, al ecuador, la presión de Ríos no era tan intensa, por lo que, aunque podía seguir anotándose rounds, empezó a padecer los directos desde la distancia larga de su más alto rival. Así, tras un sexto asalto algo embarrado y con algunos clinches, Maderna comenzó a imponer sus rectos y su gancho de izquierda, por lo que “El Terrible” aceleró sus pasos. Con todo, esta solución le llevó a sobreexponerse, recibiendo contras claras que marcaron el combate hasta el final, por lo que Maderna igualó e incluso pudo superar por mínimo margen a su adversario.
Aunque era perfectamente posible justificar una victoria de Ezequiel Maderna 26(16KO)-4(1), el combate se había desarrollado muy igualado y un empate o incluso el triunfo por mínima diferencia de Ríos podría ser también aceptable. Pese a ello, los jueces lo tuvieron más claro y otorgaron el triunfo unánime a Maderna con cartulinas de 99-95 doble y 99-96. Con ello, éste se imponía en la segunda pelea disputada ante Ríos 22(12KO)-14(2)-4, quedando el cómputo por el momento en una victoria para cada uno.
Ambos boxeadores tuvieron buenos y malos momentos, dejando por el camino una entretenida pugna. Maderna no supo imponer al inicio su alcance para contener el empuje de su contrincante, complicándose una primera mitad en la que su respuesta en corta no fue equivalente a la ofrecida por un Ríos muy tenaz y que tuvo durante estos momentos un notable acierto. Aun así, el desmedido gasto de energías de Ríos, no siempre eficaz, terminó cobrándose un precio en su rendimiento, no pudiendo mantener su presión y viéndose superado a la contra por un Maderna menos desgastado por sus limitados ataques sostenidos durante los cinco primeros rounds.
Todavía es temprano para que Maderna, de nuevo, vuelva a probar suerte a nivel internacional, siendo la victoria ante Ríos ajustada y habiendo padecido dificultades durante un tramo de la pugna. Con todo, si logra sacar lo mejor de su boxeo, explota mejor su alcance y logra una cadena de victorias convincente, quizás pueda hacer una intentona en una división del peso supermedio actualmente con una élite poco extensa y un nivel medio no demasiado elevado.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Vincent Feigenbutz – Gastón Alejandro Vega (27/10/2017)
Sport und Kongresshalle, Schwerin, Alemania.
En juego el título IBF Intercontinental del peso supermedio.
La muy meritoria actuación de Vega se iniciaría cediendo el centro del ring y caminando alrededor de su rival a la vez que realizaba excelentes movimientos de cabeza, hombros y cintura para evitar las manos de un Feigenbutz que no ha logrado evolucionar técnicamente. El joven alemán perseguía a su contrincante y le alcanzaba con algún eventual jab, pero un directo de mano adelantada más frecuente y alguna combinación de directos pusieron a Vega por delante en el primer tramo, todavía más tras un cuarto round en el que Feigenbutz fue derribado tras recibir un directo a la contra, si bien el knockdown no fue contabilizado como tal porque el árbitro incomprensiblemente no lo estimó oportuno.
De todos modos, a pesar de la desventaja en las cartulinas, el local fue anotando poco a poco salteadas manos de poder que, siendo un tremendo pegador, se fueron cobrando un precio en la resistencia de su oponente, destacando algunos fuertes directos y crochés. Desde el quinto episodio, además, Vega tuvo que acarrear con un serio corte en el puente de la nariz que sangró abundantemente durante todo el resto de la pelea y que le resultó una clara molestia, no pudiéndose apreciar en directo con claridad cómo se había producido la brecha.
Así, aunque en el sexto asalto Vega pudo mantener terreno con algunos curvos enlazados, como un uppercut encadenado con hook, poco a poco su dinamismo se vio disminuido a la par que sus energías, llegando cada vez con más peligro el alemán hasta que en el séptimo asalto conectó duros hooks al torso que derribaron al visitante y le dejaron en mal estado. De hecho, pareció muy probable que no pudiese seguir combatiendo, pero lejos de ello, el valiente argentino siguió peleando. Desplazándose en la medida de lo posible para evitar los golpes más contundentes del pegador Feigenbutz y lanzando puños disuasorios, Vega resistió hasta el undécimo episodio, impactando por el camino algunas buenas manos, como un uppercut en el décimo, que contribuyeron a que Feigenbutz se mostrase cansado y algo frustrado.
En cualquier caso, si bien en el octavo asalto Vega fue derribado por segunda vez, aunque esta vez tampoco realizó cuenta el tercer hombre, sería en el undécimo episodio cuando Feigenbutz llegaría con un gancho de mano adelantada al hígado que lanzó a la lona a su contrincante sin que pudiese responder a la cuenta. Por ello, Vincent Feigenbutz 27(24KO)-2(2) se hacia con una victoria que, a diferencia de las logradas ante muchos boxeadores modestos que a penas resistieron unos asaltos, sí tendrá utilidad para su desarrollo. Y es que el púgil de 22 años tuvo frente a sí a un rival hábil, experimentado y muy valiente que expuso, una vez más, sus puntos débiles y le dará pie a que pueda conseguir una mejora en su boxeo. Ciertamente, a pesar de sus 12 derrotas, Vega 27(11KO)-12(9)-2 es un boxeador realmente competente que merece loas por su destreza y por estar dispuesto a aceptar retos tan complicados como combatir, entre otros cruces, en Dinamarca ante el extop 3 Patrick Nielsen, en China con el formidable oro olímpico Ryota Murata y ahora contra el noqueador alemán Feigenbutz.
Como lleva poniendo de manifiesto desde el inicio de su trayectoria, Feigenbutz posee una fortaleza física y una pegada enormes, superiores incluso a las de muchos destacados noqueadores del peso supermedio. Con todo, necesita mejorar su técnica con urgencia, dado que no sabe explotar sus cualidades físicas, siendo su desplazamiento tosco y su corte de ring inefectivo, sus ataques poco precisos y su posicionamiento de piernas algunas veces bastante malo y otras veces simplemente atroz, desequilibrándose él mismo al precipitarse ofensivamente cuando su rival queda tocado. Así, es obligatorio que, si quiere hacerse con una corona mundial, afronte estos problemas de una manera directa e intensa, porque de lo contrario sus posibilidades en la próxima pelea crucial que le llegará, seguramente, a inicios de 2018, se verán limitadas a la oportunidad de conectar una brutal mano de poder decisiva.
En juego el título IBF Intercontinental del peso supermedio.
La muy meritoria actuación de Vega se iniciaría cediendo el centro del ring y caminando alrededor de su rival a la vez que realizaba excelentes movimientos de cabeza, hombros y cintura para evitar las manos de un Feigenbutz que no ha logrado evolucionar técnicamente. El joven alemán perseguía a su contrincante y le alcanzaba con algún eventual jab, pero un directo de mano adelantada más frecuente y alguna combinación de directos pusieron a Vega por delante en el primer tramo, todavía más tras un cuarto round en el que Feigenbutz fue derribado tras recibir un directo a la contra, si bien el knockdown no fue contabilizado como tal porque el árbitro incomprensiblemente no lo estimó oportuno.
De todos modos, a pesar de la desventaja en las cartulinas, el local fue anotando poco a poco salteadas manos de poder que, siendo un tremendo pegador, se fueron cobrando un precio en la resistencia de su oponente, destacando algunos fuertes directos y crochés. Desde el quinto episodio, además, Vega tuvo que acarrear con un serio corte en el puente de la nariz que sangró abundantemente durante todo el resto de la pelea y que le resultó una clara molestia, no pudiéndose apreciar en directo con claridad cómo se había producido la brecha.
Así, aunque en el sexto asalto Vega pudo mantener terreno con algunos curvos enlazados, como un uppercut encadenado con hook, poco a poco su dinamismo se vio disminuido a la par que sus energías, llegando cada vez con más peligro el alemán hasta que en el séptimo asalto conectó duros hooks al torso que derribaron al visitante y le dejaron en mal estado. De hecho, pareció muy probable que no pudiese seguir combatiendo, pero lejos de ello, el valiente argentino siguió peleando. Desplazándose en la medida de lo posible para evitar los golpes más contundentes del pegador Feigenbutz y lanzando puños disuasorios, Vega resistió hasta el undécimo episodio, impactando por el camino algunas buenas manos, como un uppercut en el décimo, que contribuyeron a que Feigenbutz se mostrase cansado y algo frustrado.
En cualquier caso, si bien en el octavo asalto Vega fue derribado por segunda vez, aunque esta vez tampoco realizó cuenta el tercer hombre, sería en el undécimo episodio cuando Feigenbutz llegaría con un gancho de mano adelantada al hígado que lanzó a la lona a su contrincante sin que pudiese responder a la cuenta. Por ello, Vincent Feigenbutz 27(24KO)-2(2) se hacia con una victoria que, a diferencia de las logradas ante muchos boxeadores modestos que a penas resistieron unos asaltos, sí tendrá utilidad para su desarrollo. Y es que el púgil de 22 años tuvo frente a sí a un rival hábil, experimentado y muy valiente que expuso, una vez más, sus puntos débiles y le dará pie a que pueda conseguir una mejora en su boxeo. Ciertamente, a pesar de sus 12 derrotas, Vega 27(11KO)-12(9)-2 es un boxeador realmente competente que merece loas por su destreza y por estar dispuesto a aceptar retos tan complicados como combatir, entre otros cruces, en Dinamarca ante el extop 3 Patrick Nielsen, en China con el formidable oro olímpico Ryota Murata y ahora contra el noqueador alemán Feigenbutz.
Como lleva poniendo de manifiesto desde el inicio de su trayectoria, Feigenbutz posee una fortaleza física y una pegada enormes, superiores incluso a las de muchos destacados noqueadores del peso supermedio. Con todo, necesita mejorar su técnica con urgencia, dado que no sabe explotar sus cualidades físicas, siendo su desplazamiento tosco y su corte de ring inefectivo, sus ataques poco precisos y su posicionamiento de piernas algunas veces bastante malo y otras veces simplemente atroz, desequilibrándose él mismo al precipitarse ofensivamente cuando su rival queda tocado. Así, es obligatorio que, si quiere hacerse con una corona mundial, afronte estos problemas de una manera directa e intensa, porque de lo contrario sus posibilidades en la próxima pelea crucial que le llegará, seguramente, a inicios de 2018, se verán limitadas a la oportunidad de conectar una brutal mano de poder decisiva.
martes, 17 de octubre de 2017
John Ryder – Patrick Nielsen (14/10/2017)
Wembley Arena, Londres, Reino Unido. Peso Supermedio.
Cuando John Ryder combate en su mejor versión, su boxeo resulta tan brillante como efectivo, siendo muy superior a varios púgiles que han accedido a los mundiales en el peso medio y supermedio en los últimos años, como por ejemplo Dominic Wade o Willie Monroe. De todos modos, su mayor problema siempre ha sido su falta de regularidad. Puede que fuese porque no siempre podía dar el límite del peso medio cómodamente, porque problemas extradeportivos afectaban a su mentalidad o a su preparación o simples problemas de desarrollo táctico. En cualquier caso, inesperadas derrotas ante rivales como Arnfield o Blackwell truncaron una y otra vez las pretensiones de Ryder, que además fue el perjudicado en controvertidos veredictos.
Sea como sea, desde su subida al peso supermedio, y a pesar de la polémica derrota ante Fielding, su rendimiento parece haberse estabilizado en un muy buen nivel, motivo por el cual su promotor se decidió por la opción de conseguirle un choque ante el número 1 WBA y 2º WBO, el danés Patrick Nielsen, pugna decisiva para poder aspirar al mundial pero en la que ya no tenía margen de error. Así, estando tan cerca de la gloria como de la debacle, Ryder supo estar a la altura.
Como era lógico, Nielsen intentó inicialmente imponer su altura en forma de jab y de directo zurdo junto a algún gancho al cuerpo, aunque Ryder no tardó a penas en acortar la distancia e impactar potentísimos curvos, que fueron replicados al contragolpe cuando su rival trató de pasar a la ofensiva. Si bien esta amenaza debería haber motivado que Nielsen fuese mucho más activo con su jab y sus rectos para intentar contener al británico, no fue así, por lo que “The Gorilla” siguió conectando golpes de poder hasta que, poco antes del final del asalto, lanzó una serie de curvos respondida por una inefectiva entrada en clinch por parte de su oponente, creándose la ocasión para que Ryder impactase un brutal gancho diestro que tumbó a su rival y lanzó su protector bucal volando.
Sorprendentemente, Nielsen se puso en pie al instante, aunque confuso, ayudándole Ryder, en un gesto de deportividad, a volver a su esquina indicándole la dirección. A consecuencia de la caída, lógicamente, Nielsen tuvo muchos problemas para evitar la distancia corta en el tercer episodio, siendo alcanzado por el 1-2, el uppercut y los hooks de Ryder, haciendo evidente la proximidad del knockout. Aun así, tanto en el cuarto episodio como en buena parte del quinto la intensidad de la pelea y el hostigamiento de Ryder, por un motivo u otro, se redujeron dando algo de respiro al visitante, que intentó con las energías que le restaban desplazarse y usar algo su jab.
Con todo, Ryder no perdería esta vez la oportunidad y al final del quinto round, en un cruce de ganchos de mano adelantada de ambos púgiles zurdos, el hook de Ryder llegaría antes contra su objetivo estremeciendo a Nielsen, que volvería a perder el bucal. Tras el golpe Nielsen quedó totalmente expuesto, no pudiéndose apreciar con certeza si estaba confuso por el impacto o si había cometido al atroz error de intentar recoger el protector sin que el árbitro detuviese las acciones. En cualquier caso, seguidamente llegó una combinación de directo zurdo enlazado con un uppercut diestro que derrumbó a Nielsen, que no pudo responder a la cuenta del árbitro.
La primera lectura que se puede extraer del choque es que con un triunfo ante un top 3 en dos organismos, John Ryder 25(13KO)-4(1), perteneciente a la poderosísima Matchroom Boxing, se pondrá a las puertas del mundial, sustituyendo en la posición privilegiada a un Nielsen 29(14KO)-2(1) que pareció mucho menos musculado que en otras ocasiones, quizás a causa de una deshidratación que pudo tener efecto directo en el resultado. Sea como sea, esto no debe restar ni un ápice de mérito a un Ryder que, contrariamente, parece mucho mejor adaptado al peso supermedio, a pesar de su menor altura, que al peso medio, presentando una fortaleza física muy notable. Así, aunque Nielsen pudiese estar sobrevalorado en las listas, con esta buena victoria Ryder da ese paso adelante crucial que necesitaba en las peleas decisivas, siendo ahora más necesario que nunca que mantenga su regularidad.
Cuando John Ryder combate en su mejor versión, su boxeo resulta tan brillante como efectivo, siendo muy superior a varios púgiles que han accedido a los mundiales en el peso medio y supermedio en los últimos años, como por ejemplo Dominic Wade o Willie Monroe. De todos modos, su mayor problema siempre ha sido su falta de regularidad. Puede que fuese porque no siempre podía dar el límite del peso medio cómodamente, porque problemas extradeportivos afectaban a su mentalidad o a su preparación o simples problemas de desarrollo táctico. En cualquier caso, inesperadas derrotas ante rivales como Arnfield o Blackwell truncaron una y otra vez las pretensiones de Ryder, que además fue el perjudicado en controvertidos veredictos.
Sea como sea, desde su subida al peso supermedio, y a pesar de la polémica derrota ante Fielding, su rendimiento parece haberse estabilizado en un muy buen nivel, motivo por el cual su promotor se decidió por la opción de conseguirle un choque ante el número 1 WBA y 2º WBO, el danés Patrick Nielsen, pugna decisiva para poder aspirar al mundial pero en la que ya no tenía margen de error. Así, estando tan cerca de la gloria como de la debacle, Ryder supo estar a la altura.
Como era lógico, Nielsen intentó inicialmente imponer su altura en forma de jab y de directo zurdo junto a algún gancho al cuerpo, aunque Ryder no tardó a penas en acortar la distancia e impactar potentísimos curvos, que fueron replicados al contragolpe cuando su rival trató de pasar a la ofensiva. Si bien esta amenaza debería haber motivado que Nielsen fuese mucho más activo con su jab y sus rectos para intentar contener al británico, no fue así, por lo que “The Gorilla” siguió conectando golpes de poder hasta que, poco antes del final del asalto, lanzó una serie de curvos respondida por una inefectiva entrada en clinch por parte de su oponente, creándose la ocasión para que Ryder impactase un brutal gancho diestro que tumbó a su rival y lanzó su protector bucal volando.
Sorprendentemente, Nielsen se puso en pie al instante, aunque confuso, ayudándole Ryder, en un gesto de deportividad, a volver a su esquina indicándole la dirección. A consecuencia de la caída, lógicamente, Nielsen tuvo muchos problemas para evitar la distancia corta en el tercer episodio, siendo alcanzado por el 1-2, el uppercut y los hooks de Ryder, haciendo evidente la proximidad del knockout. Aun así, tanto en el cuarto episodio como en buena parte del quinto la intensidad de la pelea y el hostigamiento de Ryder, por un motivo u otro, se redujeron dando algo de respiro al visitante, que intentó con las energías que le restaban desplazarse y usar algo su jab.
Con todo, Ryder no perdería esta vez la oportunidad y al final del quinto round, en un cruce de ganchos de mano adelantada de ambos púgiles zurdos, el hook de Ryder llegaría antes contra su objetivo estremeciendo a Nielsen, que volvería a perder el bucal. Tras el golpe Nielsen quedó totalmente expuesto, no pudiéndose apreciar con certeza si estaba confuso por el impacto o si había cometido al atroz error de intentar recoger el protector sin que el árbitro detuviese las acciones. En cualquier caso, seguidamente llegó una combinación de directo zurdo enlazado con un uppercut diestro que derrumbó a Nielsen, que no pudo responder a la cuenta del árbitro.
La primera lectura que se puede extraer del choque es que con un triunfo ante un top 3 en dos organismos, John Ryder 25(13KO)-4(1), perteneciente a la poderosísima Matchroom Boxing, se pondrá a las puertas del mundial, sustituyendo en la posición privilegiada a un Nielsen 29(14KO)-2(1) que pareció mucho menos musculado que en otras ocasiones, quizás a causa de una deshidratación que pudo tener efecto directo en el resultado. Sea como sea, esto no debe restar ni un ápice de mérito a un Ryder que, contrariamente, parece mucho mejor adaptado al peso supermedio, a pesar de su menor altura, que al peso medio, presentando una fortaleza física muy notable. Así, aunque Nielsen pudiese estar sobrevalorado en las listas, con esta buena victoria Ryder da ese paso adelante crucial que necesitaba en las peleas decisivas, siendo ahora más necesario que nunca que mantenga su regularidad.
miércoles, 11 de octubre de 2017
Stefan Haertel – Viktor Polyakov (7/10/2017)
Pabellón Hans Martin Schleyer, Stuttgart, Alemania. Peso Supermedio.
El olímpico Haertel se encontraba ante la mayor prueba de su carrera, ya que, después de haber pasado por notables apuros para lograr ajustadas victorias ante diversos oponentes, se medía a un boxeador que pasa por un momento formidable. Y es que desde que regresó a los rings tras cinco años de inactividad, Viktor Polyakov ha dejado gran actuación tras gran actuación, siendo la última una estupenda victoria contra pronóstico ante el excampeón regular WBA Giovanni De Carolis. Así, el alemán podía despejar muchas dudas y consolidar su proyección si lograba una convincente victoria, pero finalmente no culminó plenamente sus objetivos.
El combate tuvo una intensidad inicial muy elevada, con Polyakov presionando tenazmente y lanzando fuertes combinaciones de ganchos arriba y abajo, llegando a desestabilizar a su contrincante, mientras que Haertel anotaba con destreza su 1-2 y el gancho al hígado. Con todo, pese a la igualdad relativa, los asaltos deberían haber caído constantemente del lado del ucraniano Polyakov, que mostraba una contundencia y una continuidad muy superiores y además hacia fallar manos a su oponente con movimientos de cintura y cabeza. En algunos momentos los jabs y los directos de Haertel amagaron con contener el empuje de Polyakov, pero éste siguió presionando y conectando largas y precisas series de ganchos que superaban claramente a las breves combinaciones de Haertel.
De todos modos, como la pegada de Polyakov no es especialmente elevada y Haertel mostraba tan buen encaje como preparación física, entrada la pugna en el último tramo el visitante empezó a perder algo de ritmo, permitiendo al alemán, que gestionó mejor su energía, imponer una táctica dinámica y apoyada en los directos que en este periodo sí le sirvió para capturar asaltos e imponerse a los ahora más salteados golpes de poder de su adversario.
Finalmente, el combate llegó a la conclusión y a la lectura de cartulinas, donde se podía esperar una victoria clara de Viktor Polyakov 13(6KO)-2-1, que había dominado toda la pugna exceptuando el final. La puntuación de Bastión Boxeo es de 97-93 a favor de Polyakov. Pero, una vez más, los intereses de las promotoras organizadoras y la condición de local se impusieron, y Stefan Haertel 15(1KO)-0 se hizo con un triunfo inmerecido, abucheado por el público, por decisión mayoritaria y tarjetas de doble 96-94 y 95-95. Quizás, en el mayor de los casos, y entre los interesantes cruces de golpes de los primeros rounds, alguien pudiese confundirse e infravalorar el superior trabajo con los hooks realizado por Polyakov, otorgando uno o dos rounds del primer tramo a Haertel, haciendo aceptable, en la generosidad más grande, un empate. Pero analizándolo imparcialmente cuesta mucho otorgarle rounds a Haertel en la primera mitad, estando claro que Polyakov se hizo con algunos episodios en el segundo tramo, por lo que la victoria de Haertel resulta un pésimo veredicto en el conteo round por round, más aún si sólo nos dejamos llevar por la impresión general.
Sea como sea, una vez más, un Polyakov de gran nivel y que acepta grandes retos como visitante se vio afectado por una decisión desfavorable por parte de los jueces, haciendo evidente una vez más que, por bueno que se sea, si no se cuenta con un buen respaldo promocional, sea pelea fuera y no se noquea, siempre se correrá un elevado riesgo de estar en el lado de la víctima en las lecturas de las cartulinas. Aun así, y a pesar de que la edad juega en su contra y que no cuenta con una pegada demoledora, Polyakov ha demostrado que puede plantar cara a cualquier aspirante a entrar en el top 15 e incluso a algunos de los componentes de la cumbre del ranking, de modo que quizás reciba próximamente alguna buena oportunidad. Por otro lado, por quinta vez consecutiva Haertel ganó por la mínima y con ayuda de los jueces una pugna, pareciendo que los retos siempre aumentan de dificultad a un ritmo diferente del que evoluciona, siendo más que probable que, pese a su experiencia como amateur, cuando se mida, más pronto que tarde, a un púgil de nivel alto pueda caer derrotado de forma muy amplia.
El olímpico Haertel se encontraba ante la mayor prueba de su carrera, ya que, después de haber pasado por notables apuros para lograr ajustadas victorias ante diversos oponentes, se medía a un boxeador que pasa por un momento formidable. Y es que desde que regresó a los rings tras cinco años de inactividad, Viktor Polyakov ha dejado gran actuación tras gran actuación, siendo la última una estupenda victoria contra pronóstico ante el excampeón regular WBA Giovanni De Carolis. Así, el alemán podía despejar muchas dudas y consolidar su proyección si lograba una convincente victoria, pero finalmente no culminó plenamente sus objetivos.
El combate tuvo una intensidad inicial muy elevada, con Polyakov presionando tenazmente y lanzando fuertes combinaciones de ganchos arriba y abajo, llegando a desestabilizar a su contrincante, mientras que Haertel anotaba con destreza su 1-2 y el gancho al hígado. Con todo, pese a la igualdad relativa, los asaltos deberían haber caído constantemente del lado del ucraniano Polyakov, que mostraba una contundencia y una continuidad muy superiores y además hacia fallar manos a su oponente con movimientos de cintura y cabeza. En algunos momentos los jabs y los directos de Haertel amagaron con contener el empuje de Polyakov, pero éste siguió presionando y conectando largas y precisas series de ganchos que superaban claramente a las breves combinaciones de Haertel.
De todos modos, como la pegada de Polyakov no es especialmente elevada y Haertel mostraba tan buen encaje como preparación física, entrada la pugna en el último tramo el visitante empezó a perder algo de ritmo, permitiendo al alemán, que gestionó mejor su energía, imponer una táctica dinámica y apoyada en los directos que en este periodo sí le sirvió para capturar asaltos e imponerse a los ahora más salteados golpes de poder de su adversario.
Finalmente, el combate llegó a la conclusión y a la lectura de cartulinas, donde se podía esperar una victoria clara de Viktor Polyakov 13(6KO)-2-1, que había dominado toda la pugna exceptuando el final. La puntuación de Bastión Boxeo es de 97-93 a favor de Polyakov. Pero, una vez más, los intereses de las promotoras organizadoras y la condición de local se impusieron, y Stefan Haertel 15(1KO)-0 se hizo con un triunfo inmerecido, abucheado por el público, por decisión mayoritaria y tarjetas de doble 96-94 y 95-95. Quizás, en el mayor de los casos, y entre los interesantes cruces de golpes de los primeros rounds, alguien pudiese confundirse e infravalorar el superior trabajo con los hooks realizado por Polyakov, otorgando uno o dos rounds del primer tramo a Haertel, haciendo aceptable, en la generosidad más grande, un empate. Pero analizándolo imparcialmente cuesta mucho otorgarle rounds a Haertel en la primera mitad, estando claro que Polyakov se hizo con algunos episodios en el segundo tramo, por lo que la victoria de Haertel resulta un pésimo veredicto en el conteo round por round, más aún si sólo nos dejamos llevar por la impresión general.
Sea como sea, una vez más, un Polyakov de gran nivel y que acepta grandes retos como visitante se vio afectado por una decisión desfavorable por parte de los jueces, haciendo evidente una vez más que, por bueno que se sea, si no se cuenta con un buen respaldo promocional, sea pelea fuera y no se noquea, siempre se correrá un elevado riesgo de estar en el lado de la víctima en las lecturas de las cartulinas. Aun así, y a pesar de que la edad juega en su contra y que no cuenta con una pegada demoledora, Polyakov ha demostrado que puede plantar cara a cualquier aspirante a entrar en el top 15 e incluso a algunos de los componentes de la cumbre del ranking, de modo que quizás reciba próximamente alguna buena oportunidad. Por otro lado, por quinta vez consecutiva Haertel ganó por la mínima y con ayuda de los jueces una pugna, pareciendo que los retos siempre aumentan de dificultad a un ritmo diferente del que evoluciona, siendo más que probable que, pese a su experiencia como amateur, cuando se mida, más pronto que tarde, a un púgil de nivel alto pueda caer derrotado de forma muy amplia.
martes, 19 de septiembre de 2017
Callum Smith – Erik Skoglund (16/9/2017)
Echo Arena, Liverpool, Reino Unido.
Cuartos de final del torneo World Boxing Super Series en la modalidad del peso supermedio.
Que Smith fuese tan sumamente contundente en sus últimas cinco subidas a un ring hizo que muchos subestimasen el reto que afrontaba en la primera ronda de las World Boxing Super Series, puesto que, si bien era innegable que sería el favorito para conseguir una clara victoria, cosa que hizo, algunos pensaron que Skoglund no sería rival. Muy al contrario, el imbatido sueco demostró sus cualidades en el mayor reto de su carrera, ofreciendo una de sus mejores actuaciones (muy superior a la ofrecida ante oponentes más asequibles) y otorgando unos buenos rounds de experiencia al prometedor británico.
Dado que ambos son dos boxeadores muy altos para la categoría y con brazos muy largos, no tuvieron en esta ocasión las facilidades físicas que tuvieron en el pasado sobre otros rivales, teniendo que emplearse a fondo con el jab para intentar marcar la diferencia. Aun así, y aunque Skoglund usó un superior juego de piernas que complicó mucho el despliegue ofensivo de su contrincante, Smith se mostraba más preciso con los golpes de poder, especialmente con el directo, por lo que logró una cadena inicial de asaltos que resultaría clave.
Pasados los minutos, “Mundo” Smith logró acortar la distancia y resultar más amenazador, pero Skoglund contragolpearía con destreza, en especial con combos de curvos, que pronto revertieron la situación. Y es que en el quinto episodio podría presionar con su jab, conducir a su adversario a las cuerdas y llegarle con algunos buenos puños que provocaron una seria hemorragia nasal a Smith. Obligado por las circunstancias, el local pasó a combatir con una mayor actividad y frecuencia de golpeo para no dejar trabajar con comodidad a su rival, al que alcanzó con la combinación jab-gancho diestro. De todos modos, los problemas para respirar con normalidad, añadidos a cierto cansancio, impidieron que Smith pudiese retomar plenamente el control, todo ello a la vez que un Skoglund valiente y firme en sus objetivos seguía jabeando e imponiéndose en los eventuales intercambios de golpes, en los que podía hacer valer su mayor energía.
A pesar de la igualdad de algunos de los episodios, en el último tramo de la contienda la pegada de Smith surgió para sellar su triunfo. En el noveno asalto llegó con duros hooks diestros, derechas rectas y ganchos al cuerpo, que siguieron llegando en el décimo round. Así se pusieron las bases para que en el undécimo episodio un recto estremeciese a Skoglund, que sería derribado tras repetidos ganchos al rostro. Finalmente, el visitante superaría los malos momentos y conseguiría no sólo responder sino ofrecer un contendido último episodio, que selló una pelea buena y en la que se debe destacar la excelente deportividad de ambos boxeadores.
Como era lógico, los jueces otorgaron la victoria unánime a Callum “Mundo” Smith 23(17KO)-0 con acertadas cartulinas de 116-112, 117-111 y 117-110, de las cuales, igualmente, la última parece la más correcta. El enfrentamiento y el triunfo de Smith deben ser valorados de manera justa. No era un choque entre uno de los tres mejores retadores de la división contra un prospecto sobreprotegido sin cualidades sino un choque táctico, equilibrado en los aspectos físicos y con dos púgiles de buena calidad técnica que dejó, como era lógico, interesantes rounds, en los cuales la superior experiencia de calidad de Smith y su mayor pegada terminaron por decantar la pugna. Ciertamente, algunos pensarán aun así que este triunfo de Smith, que por ejemplo se coronó campeón de Europa noqueando en un asalto a un competente Hadillah Mohoumadi, es un retroceso respecto a anteriores peleas, pero en realidad parece que Skoglund 26(12KO)-1 supo estar a la altura de las circunstancias y demostró a los que le subestimaron que cometieron un error. Sea como sea, Smith logró un triunfo con cierta amplitud, además después de una inactividad de nueve meses, que debería ser más que suficiente para otorgarle una amplia condición de favorito en la semifinal del torneo, en la que se enfrentará al vencedor del choque entre Jürgen Brähmer y Rob Brant del 27 de octubre.
Cuartos de final del torneo World Boxing Super Series en la modalidad del peso supermedio.
Que Smith fuese tan sumamente contundente en sus últimas cinco subidas a un ring hizo que muchos subestimasen el reto que afrontaba en la primera ronda de las World Boxing Super Series, puesto que, si bien era innegable que sería el favorito para conseguir una clara victoria, cosa que hizo, algunos pensaron que Skoglund no sería rival. Muy al contrario, el imbatido sueco demostró sus cualidades en el mayor reto de su carrera, ofreciendo una de sus mejores actuaciones (muy superior a la ofrecida ante oponentes más asequibles) y otorgando unos buenos rounds de experiencia al prometedor británico.
Dado que ambos son dos boxeadores muy altos para la categoría y con brazos muy largos, no tuvieron en esta ocasión las facilidades físicas que tuvieron en el pasado sobre otros rivales, teniendo que emplearse a fondo con el jab para intentar marcar la diferencia. Aun así, y aunque Skoglund usó un superior juego de piernas que complicó mucho el despliegue ofensivo de su contrincante, Smith se mostraba más preciso con los golpes de poder, especialmente con el directo, por lo que logró una cadena inicial de asaltos que resultaría clave.
Pasados los minutos, “Mundo” Smith logró acortar la distancia y resultar más amenazador, pero Skoglund contragolpearía con destreza, en especial con combos de curvos, que pronto revertieron la situación. Y es que en el quinto episodio podría presionar con su jab, conducir a su adversario a las cuerdas y llegarle con algunos buenos puños que provocaron una seria hemorragia nasal a Smith. Obligado por las circunstancias, el local pasó a combatir con una mayor actividad y frecuencia de golpeo para no dejar trabajar con comodidad a su rival, al que alcanzó con la combinación jab-gancho diestro. De todos modos, los problemas para respirar con normalidad, añadidos a cierto cansancio, impidieron que Smith pudiese retomar plenamente el control, todo ello a la vez que un Skoglund valiente y firme en sus objetivos seguía jabeando e imponiéndose en los eventuales intercambios de golpes, en los que podía hacer valer su mayor energía.
A pesar de la igualdad de algunos de los episodios, en el último tramo de la contienda la pegada de Smith surgió para sellar su triunfo. En el noveno asalto llegó con duros hooks diestros, derechas rectas y ganchos al cuerpo, que siguieron llegando en el décimo round. Así se pusieron las bases para que en el undécimo episodio un recto estremeciese a Skoglund, que sería derribado tras repetidos ganchos al rostro. Finalmente, el visitante superaría los malos momentos y conseguiría no sólo responder sino ofrecer un contendido último episodio, que selló una pelea buena y en la que se debe destacar la excelente deportividad de ambos boxeadores.
Como era lógico, los jueces otorgaron la victoria unánime a Callum “Mundo” Smith 23(17KO)-0 con acertadas cartulinas de 116-112, 117-111 y 117-110, de las cuales, igualmente, la última parece la más correcta. El enfrentamiento y el triunfo de Smith deben ser valorados de manera justa. No era un choque entre uno de los tres mejores retadores de la división contra un prospecto sobreprotegido sin cualidades sino un choque táctico, equilibrado en los aspectos físicos y con dos púgiles de buena calidad técnica que dejó, como era lógico, interesantes rounds, en los cuales la superior experiencia de calidad de Smith y su mayor pegada terminaron por decantar la pugna. Ciertamente, algunos pensarán aun así que este triunfo de Smith, que por ejemplo se coronó campeón de Europa noqueando en un asalto a un competente Hadillah Mohoumadi, es un retroceso respecto a anteriores peleas, pero en realidad parece que Skoglund 26(12KO)-1 supo estar a la altura de las circunstancias y demostró a los que le subestimaron que cometieron un error. Sea como sea, Smith logró un triunfo con cierta amplitud, además después de una inactividad de nueve meses, que debería ser más que suficiente para otorgarle una amplia condición de favorito en la semifinal del torneo, en la que se enfrentará al vencedor del choque entre Jürgen Brähmer y Rob Brant del 27 de octubre.
martes, 12 de septiembre de 2017
Análisis del combate J’Leon Love – Abraham Han (8/9/2017)
Hard Rock Hotel and Casino, Las Vegas, Estados Unidos. Peso Supermedio.
En pleno contraste con Caleb Plant, con el que compartía evento y también división, podemos encontrar a J’Leon Love, un púgil que, a diferencia del primero, ha mostrado brechas importantes en su boxeo y que disputaba también un combate decisivo, en su caso no sólo para situarse como un top 15 destacado en la pugna por el acceso al mundial sino también para demostrar que se ha recuperado de su primera y única derrota. Con todo, aunque ante Abraham Han afrontaba una pelea similar a la de Plant, su actuación no tuvo punto de comparación, estando muy lejos incluso de ser sólida.
En el comienzo Han optó por caminar el ring cercano a las cuerdas realizando un cambio de guardia a la posición de zurdo, factores que incomodaron sobre manera a un púgil dubitativo y mucho más efectivo en tácticas elusivas como Love. En esta situación ambos cruzaron directos y otros golpes, pero los dos primeros rounds fueron a parar a manos de Han, que se mostraba más preciso y contundente y que incluso anotó algún golpe de poder en gancho zurdo-directo diestro.
Tras este mal comienzo a Love no le quedó más remedio que aplicarse con más denuedo, acelerando sus pasos y trabajando al cuerpo y usando con más decisión su gancho de mano adelantada, puño que, unido a un mejor uso del jab y algunas buenas esquivas, le permitió igualar las acciones terminado el cuarto round. Con todo, en lo que se prolongó el encuentro hasta el final, Love perdió el ritmo y el orden, haciendo que su amago de reacción se diluyese. Es cierto que ambos se mostraron muy imprecisos y que Love no dejó de anotar algún jab entre esquivas de cierta calidad y utilidad pero, sin conectar a penas golpes de poder, cedía los rounds claramente a un Han que contaba a su favor una apreciable ventaja en pegada. Así, con sus ganchos aislados o encadenados, derechas cortas y algo de tenacidad, Han pareció quedar a un paso de asegurarse la victoria a los puntos antes de que todo terminase bruscamente.
En el octavo asalto, Love realizó una entrada en la que golpeó (en teoría involuntariamente) con su cabeza entre la sien izquierda y la frente de Han, testarazo que provocó que el segundo se quejase de un fuerte dolor, que se tirase al suelo y que cuando intentó levantarse volviese a caer desorientado. El árbitro Kenny Bayless ya no dejó levantarse a Abraham Han, preocupándose por su estado de salud, mientras que el púgil encharcaba el ring con su sangre. Finalmente, tras varios minutos de realizar presión sobre la brecha y dar un tiempo para que se recuperase, Han fue sacado del recinto en camilla, recibiendo los aplausos del público. Según se apunta, el boxeador se encuentra bien y este incidente no fue más que un susto con el que se tomaron adecuadas medidas de precaución.
En cualquier caso, y en cuanto a los aspectos deportivos, restaba por saber cuál sería el veredicto de los jueces, puesto que, lógicamente, al no ser descalificado Love, se tuvo que ir a una decisión técnica. Una vez más, los jueces favorecieron los intereses de la promotora organizadora, en este caso Mayweather Promotions, compañía a la que Love pertenece, ya que se otorgaron cartulinas de doble 76-76 que aseguraron el empate y mantuvieron vivas injustamente las aspiraciones en el top 15 de dicho boxeador. Mención a parte merece la tarjeta del juez Richard Ocasio, que dio nada más y nada menos que un 79-73 favorable a Love que no hay ninguna forma posible de justificar.
Resumidamente, tras este combate, Love no se reivindicó como Plant, sino que una vez más las cosas quedaron como estaban. Se enfrentó a un rival de apreciable exigencia, perteneciente a ese grupo de boxeadores al borde de aparecer en las listas mundiales pero en teoría asequibles para la élite, y no pudo dominar ni demostrarse superior. De hecho ni siquiera mostró mejora o potencial, e incluso se podría hablar de cierta regresión. Mientras un Han sumamente desafortunado no sólo veía como una vez más era la victima de una decisión controvertida sino que esta vez salía del ring malparado, teniendo que aplazar otra vez sus pretensiones de acceder a la parte alta de los rankings. Es aquí donde se mantendrá inmerecidamente Love que, a pesar de que tendría que haber sufrido una derrota, ahora accederá a un buen combate ante un rival importante, en el que, de todos modos, difícilmente podrá salir con el brazo en alto.
En pleno contraste con Caleb Plant, con el que compartía evento y también división, podemos encontrar a J’Leon Love, un púgil que, a diferencia del primero, ha mostrado brechas importantes en su boxeo y que disputaba también un combate decisivo, en su caso no sólo para situarse como un top 15 destacado en la pugna por el acceso al mundial sino también para demostrar que se ha recuperado de su primera y única derrota. Con todo, aunque ante Abraham Han afrontaba una pelea similar a la de Plant, su actuación no tuvo punto de comparación, estando muy lejos incluso de ser sólida.
En el comienzo Han optó por caminar el ring cercano a las cuerdas realizando un cambio de guardia a la posición de zurdo, factores que incomodaron sobre manera a un púgil dubitativo y mucho más efectivo en tácticas elusivas como Love. En esta situación ambos cruzaron directos y otros golpes, pero los dos primeros rounds fueron a parar a manos de Han, que se mostraba más preciso y contundente y que incluso anotó algún golpe de poder en gancho zurdo-directo diestro.
Tras este mal comienzo a Love no le quedó más remedio que aplicarse con más denuedo, acelerando sus pasos y trabajando al cuerpo y usando con más decisión su gancho de mano adelantada, puño que, unido a un mejor uso del jab y algunas buenas esquivas, le permitió igualar las acciones terminado el cuarto round. Con todo, en lo que se prolongó el encuentro hasta el final, Love perdió el ritmo y el orden, haciendo que su amago de reacción se diluyese. Es cierto que ambos se mostraron muy imprecisos y que Love no dejó de anotar algún jab entre esquivas de cierta calidad y utilidad pero, sin conectar a penas golpes de poder, cedía los rounds claramente a un Han que contaba a su favor una apreciable ventaja en pegada. Así, con sus ganchos aislados o encadenados, derechas cortas y algo de tenacidad, Han pareció quedar a un paso de asegurarse la victoria a los puntos antes de que todo terminase bruscamente.
En el octavo asalto, Love realizó una entrada en la que golpeó (en teoría involuntariamente) con su cabeza entre la sien izquierda y la frente de Han, testarazo que provocó que el segundo se quejase de un fuerte dolor, que se tirase al suelo y que cuando intentó levantarse volviese a caer desorientado. El árbitro Kenny Bayless ya no dejó levantarse a Abraham Han, preocupándose por su estado de salud, mientras que el púgil encharcaba el ring con su sangre. Finalmente, tras varios minutos de realizar presión sobre la brecha y dar un tiempo para que se recuperase, Han fue sacado del recinto en camilla, recibiendo los aplausos del público. Según se apunta, el boxeador se encuentra bien y este incidente no fue más que un susto con el que se tomaron adecuadas medidas de precaución.
En cualquier caso, y en cuanto a los aspectos deportivos, restaba por saber cuál sería el veredicto de los jueces, puesto que, lógicamente, al no ser descalificado Love, se tuvo que ir a una decisión técnica. Una vez más, los jueces favorecieron los intereses de la promotora organizadora, en este caso Mayweather Promotions, compañía a la que Love pertenece, ya que se otorgaron cartulinas de doble 76-76 que aseguraron el empate y mantuvieron vivas injustamente las aspiraciones en el top 15 de dicho boxeador. Mención a parte merece la tarjeta del juez Richard Ocasio, que dio nada más y nada menos que un 79-73 favorable a Love que no hay ninguna forma posible de justificar.
Resumidamente, tras este combate, Love no se reivindicó como Plant, sino que una vez más las cosas quedaron como estaban. Se enfrentó a un rival de apreciable exigencia, perteneciente a ese grupo de boxeadores al borde de aparecer en las listas mundiales pero en teoría asequibles para la élite, y no pudo dominar ni demostrarse superior. De hecho ni siquiera mostró mejora o potencial, e incluso se podría hablar de cierta regresión. Mientras un Han sumamente desafortunado no sólo veía como una vez más era la victima de una decisión controvertida sino que esta vez salía del ring malparado, teniendo que aplazar otra vez sus pretensiones de acceder a la parte alta de los rankings. Es aquí donde se mantendrá inmerecidamente Love que, a pesar de que tendría que haber sufrido una derrota, ahora accederá a un buen combate ante un rival importante, en el que, de todos modos, difícilmente podrá salir con el brazo en alto.
Caleb Plant – Andrew Hernández (8/9/2017)
Hard Rock Hotel and Casino, Las Vegas, Estados Unidos. Peso Supermedio.
Hasta ahora Caleb Plant no había mostrado ninguna brecha, ofreciendo fenomenales actuaciones en las cuales su control de todo tipo de situaciones era total. Así, resultaba interesante verlo ante un púgil como Andrew Hernández, boxeador fogueado que fue capaz de, entre otros logros, derrotar al top 3 del peso medio Arif Magomedov. De todos modos, aunque este debería haber sido un buen test para ver la capacidad de reacción de Plant ante las dificultades, una vez más éste se las apañó para hacer parecer fácil lo complicado.
La clave del triunfo de Plant residió en su perfecta defensa, que no dio ni un plano claro a su oponente e incluso evitó casi la totalidad de los jabs, cosa para la cual se valía de un magnífico juego de piernas y una habilidad natural para las esquivas con hombros, cabeza y cintura. Quizás en el inicio, Hernández pudo estar más activo y ver con más optimismo la pelea, pero una vez que los minutos transcurrían, su efectividad se mantenía en unas cifras bajísimas, se acumulaba el cansancio y disminuía su cadencia de golpeo las opciones se desvanecieron ante un Plant que todavía pudo boxear con más sencillez.
En cuanto a los aspectos ofensivos, destacó por encima de todo su variedad de recursos, que iban desde los simples rectos aislados o en uno-dos a repeticiones con el gancho de mano adelantada arriba y abajo, combos de hooks zurdos al torso con cruzados diestros, y muchísimos otros. Tras muchos esfuerzos y muchos errores, a veces a costa de verse contragolpeado con el shoulder-roll, Hernández lograba anotar alguna mano, pero estas no tenían potencia como para llegar a incomodar a su oponente.
Finalmente, el combate llegó a su fin dejando unas amplísimas cartulinas favorables (triple 100-90) a Caleb Plant 16(10KO)-0, que con esta excelente victoria unánime demostraba que su lugar está ya en los combates ante los top 15 en lucha directa por el mundial. Y es que en su tercera pelea a 10 asaltos demostró que su grado de desarrollo es tan notable que los boxeadores de nivel medio-alto le suponen retos de insuficiente exigencia. Por otro lado, resulta evidente que por sus fenomenales cualidades está capacitado para vencer a casi la totalidad de los clasificados mundiales, siendo sólo una incógnita su actuación ante la élite de los aspirantes. Algunos creen que su falta de pegada es un factor clave para disminuir su proyección, aunque las veces que ha tenido que aplicarse y tomar riesgos su capacidad de definición no ha resultado nada mala, al contrario. De todos modos, su destreza técnica es tan elevada que le debería permitir lograr amplias victorias sin recurrir al knockout. Sea como sea, no podremos saber con más certeza hasta donde puede llegar en su escalda hasta que no le veamos en una prueba de fuego de mayor complicación, test que debería llegarle ya en su próxima subida a un ring quizás a principios del próximo año.
Hasta ahora Caleb Plant no había mostrado ninguna brecha, ofreciendo fenomenales actuaciones en las cuales su control de todo tipo de situaciones era total. Así, resultaba interesante verlo ante un púgil como Andrew Hernández, boxeador fogueado que fue capaz de, entre otros logros, derrotar al top 3 del peso medio Arif Magomedov. De todos modos, aunque este debería haber sido un buen test para ver la capacidad de reacción de Plant ante las dificultades, una vez más éste se las apañó para hacer parecer fácil lo complicado.
La clave del triunfo de Plant residió en su perfecta defensa, que no dio ni un plano claro a su oponente e incluso evitó casi la totalidad de los jabs, cosa para la cual se valía de un magnífico juego de piernas y una habilidad natural para las esquivas con hombros, cabeza y cintura. Quizás en el inicio, Hernández pudo estar más activo y ver con más optimismo la pelea, pero una vez que los minutos transcurrían, su efectividad se mantenía en unas cifras bajísimas, se acumulaba el cansancio y disminuía su cadencia de golpeo las opciones se desvanecieron ante un Plant que todavía pudo boxear con más sencillez.
En cuanto a los aspectos ofensivos, destacó por encima de todo su variedad de recursos, que iban desde los simples rectos aislados o en uno-dos a repeticiones con el gancho de mano adelantada arriba y abajo, combos de hooks zurdos al torso con cruzados diestros, y muchísimos otros. Tras muchos esfuerzos y muchos errores, a veces a costa de verse contragolpeado con el shoulder-roll, Hernández lograba anotar alguna mano, pero estas no tenían potencia como para llegar a incomodar a su oponente.
Finalmente, el combate llegó a su fin dejando unas amplísimas cartulinas favorables (triple 100-90) a Caleb Plant 16(10KO)-0, que con esta excelente victoria unánime demostraba que su lugar está ya en los combates ante los top 15 en lucha directa por el mundial. Y es que en su tercera pelea a 10 asaltos demostró que su grado de desarrollo es tan notable que los boxeadores de nivel medio-alto le suponen retos de insuficiente exigencia. Por otro lado, resulta evidente que por sus fenomenales cualidades está capacitado para vencer a casi la totalidad de los clasificados mundiales, siendo sólo una incógnita su actuación ante la élite de los aspirantes. Algunos creen que su falta de pegada es un factor clave para disminuir su proyección, aunque las veces que ha tenido que aplicarse y tomar riesgos su capacidad de definición no ha resultado nada mala, al contrario. De todos modos, su destreza técnica es tan elevada que le debería permitir lograr amplias victorias sin recurrir al knockout. Sea como sea, no podremos saber con más certeza hasta donde puede llegar en su escalda hasta que no le veamos en una prueba de fuego de mayor complicación, test que debería llegarle ya en su próxima subida a un ring quizás a principios del próximo año.
martes, 25 de julio de 2017
Resultados: El extitular De Carolis perdió contra pronóstico ante Polyakov
Después de ocho meses de inactividad tras ser noqueado por Tyron Zeuge y perder su cinturón, el extitular WBA del peso supermedio Giovanni De Carolis 24(12KO)-8(2)-1 merece crédito por haber elegido un combate de retorno tan exigente, en el cual intentar recuperar su mejor rendimiento, dejándose de duelos de rodaje ante rivales modestísimos que le podían servir de poco más que para mejorar su moral. Con todo, a pesar del mérito de su decisión, la elección de rival terminó siendo un tanto osada de más, ya que, midiéndose ayer en Roma a un olímpico ucraniano como Viktor Polyakov 13(6KO)-1-1, De Carolis fue derrotado por decisión unánime y cartulinas de 118-110, 117-111 y 118-112.
A consecuencia de este resultado, mientras De Carolis deberá aplazar sus pretensiones de volver a ponerse en ruta hacia un nuevo asalto mundialista, Polyakov da un giro definitivo a su trayectoria que confirma su fantástica racha. Con la captura de un título menor WBA ante un excampeón de este mismo organismo, Polyakov se alzará sin género de duda al top 15 mundial del peso supermedio, todo ello habiendo logrando excelentes resultados recientes. Y es que, desde que volvió a los rings tras cinco años de inactividad, ha sumado una derrota a los puntos ante el invicto Spas Genov, un empate controvertido como visitante ante el imbatido alemán Toni Kraft, una victoria ante un boxeador de probada dureza y en la frontera entre el nivel medio-alto y el alto como Dariusz Sek y ahora un triunfo convincente a domicilio ante Giovanni De Carolis. Así, aunque quizás le falta algo de capacidad de resolución y se verá lastrado en lo que le queda de carrera por tantos años de ausencia fuera de los rings, Polyakov podría ser un nombre a tener en cuenta al menos como piedra de toque de la máxima dureza para cualquier top 15 al margen de las World Boxing Super Series.
martes, 4 de julio de 2017
El increíble torneo World Boxing Super Series sigue acumulando estrellas
Ya es oficial que el campeón mundial WBO del peso crucero Oleksandr Usyk 12(10KO)-0 será parte del torneo World Boxing Super Series, en el cual ya están inscritos también el monarca WBC, Mairis Briedis 22(18KO)-0, y el titular IBF, Murat Gassiev 24(17 KO)-0. Así, aunque el campeón WBA Denis Lebedev permanecerá al margen de este proceso, el vencedor del torneo en la modalidad del peso crucero quedará situado como número 1 indiscutible de una de las categorías más interesantes y más llenas de nivel en su top 15, todo ello a la vez que se ofrecen peleas excepcionales y se le da a los aficionados y expertos lo que desean: que lo mejores peleen contra los mejores.
Recordemos que el torneo WBSS comprenderá dos categorías, peso crucero y peso supermedio, participando en todo el proceso 16 boxeadores, ocho en cada división, que combatirán en eliminatorias de cuartos de final, semifinal y final, pudiendo embolsarse el ganador una cifra superior a 10.000.000 de euros, repartiéndose entre todas las eliminatorias más de 50.000.000. Esta iniciativa, que está organizada por Sauerland y Richard Schaefer, quiere rendir un homenaje a Muhammad Ali, por lo que el vencedor recibirá un trofeo en su honor. En cualquier caso, el proceso tiene como intención unir en un único torneo a los mejores boxeadores de una división para dirimir quién es el mejor.
Regresando al peso crucero, al margen de la firma de los tres campeones arriba citados y del extitular mundial Krzysztof Wlodarczyk 53(37KO)-3-1, que también se inscribió semanas atrás, ha sido confirmado que el exmonarca Marco Huck 40(27KO)-4(2)-1 y el actual titular regular WBA, Yunier Dorticos 21(20KO)-0, serán otros dos de los participantes.
Si bien tras su derrota ante Briedis muchos pueden pensar que Huck nada tiene que hacer en el proceso, es un púgil con renombre y numerosos logros que dará más solidez a la iniciativa, pudiendo llegar a ofrecer, como hizo ante Glowacki, estupendas contiendas. En cuanto a Dorticos, éste tremendo noqueador imbatido es un púgil con enorme proyección que el pasado año generó una de las mejores peleas de la temporada ante Youri Kalenga, por lo que su firma sólo hace que aumentar aun más el interés del torneo. Además, a falta del supercampeón WBA Lebedev, que perdió su último combate ante Gassiev pero que conservó su cinturón con una artimaña, los organizadores de las World Boxing Super Series han querido contar con un titular de la Asociación.
Con dos puestos por designar para poder conocer a los ocho participantes de los cuartos de final en la división del peso crucero, y a falta de unos días para la gala inaugural y el sorteo de los enfrentamientos, que se hará en directo en un show televisado desde Mónaco el próximo sábado, han habido bastantes rumores sobre quiénes serán los últimos integrantes, señalándose que podrían ser Krzysztof Glowacki, Dmitry Kudryashov o Mike Pérez. De todos modos, sean estos púgiles u otros de menor nivel los últimos boxeadores en firmar, ya no cabe duda de que la rama del peso crucero será un excelente entretenimiento y una inmejorable iniciativa para demostrar que se puede llegar a la situación ideal de un campeón por división, pudiendo ser considerado el torneo con más nivel medio en la historia del boxeo, contando por el momento con cuatro titulares y dos excampeones, todos ellos actualmente considerados entre los 10 mejores boxeadores de la división.
Por lo que se refiere a la modalidad del peso supermedio, los éxitos del torneo no están siendo, ni pueden ser, equivalentes. Por el momento el único gran nombre que ha firmado es George Groves 26(19KO)-0, campeón WBA, pero por lo demás los restantes monarcas se han mantenido al margen. James DeGale (IBF) está, presuntamente, lesionado. Gilberto Ramírez (WBO) no va a recibir un permiso para colaborar en un evento en el que su promotor, Bob Arum, no tenga control absoluto. Por último, el cinturón WBC está vacante, y uno de los coaspirantes, Anthony Dirrell se ha negado a participar en las World Boxing Super Series, obligando a su rival, el también coaspirante Callum Smith, a quedarse fuera del torneo por ello.
Así, y teniendo en cuenta que uno de los organizadores es Sauerland, se han observado primeramente los intereses de esta promotora, alineándose en el proceso Jürgen Brähmer 48(35KO)-3(1), que descenderá del peso semipesado para participar en el torneo, el prospecto Erik Skolgund 26(12KO)-0, que también bajará de la división superior, y el británico Jamie Cox 23(12KO)-0. Por ello, comparando el torneo con el del peso crucero, en el cual Briedis, Gassiev y Usyk pondrán tres cinturones mundiales en juego en esperadísimas peleas, el peso supermedio palidece enormemente. Y es que, Skolgund y Cox son en gran parte desconocidos para el gran público, mientras que Brähmer no es bien valorado por todos al ser considerado por algunos un boxeador sobreprotegido.
De este modo, sólo queda esperar que el anuncio de los cuatro últimos participantes haga reflotar el torneo en esta categoría, algo que parece difícil. Quizás se pueda incluir a Avni Yildirim, a Chris Eubank Jr. o a los coaspirantes al titulo interino IBF José Uzcátegui y Andre Dirrell, entre otros, pero igualmente no se podrá alcanzar de ninguna manera el potencial del peso crucero. Sea como sea, se debe mencionar que en una época repleta de boxeadores-diva que evitan los retos a toda costa incluso antes de estar en el top 15, que haya clasificados mundiales que acepten enfrentarse sin condicionantes a adversarios de gran nivel es un buen síntoma para el pugilismo. Por otra parte, aunque del torneo no salga el número 1 indiscutible del peso supermedio, quien logre vencer la final aumentará su consideración notablemente, pudiéndose ver por el camino duelos muy interesantes que seguramente superen las expectativas, por lo que tampoco resulta justo tildar el torneo WBSS en su categoría de los 76,2 kg o 168 lb de fracaso, como algunos hacen, menos aún a falta de que se conozcan cuatro participantes.
En cualquier caso, para los aficionados y expertos que reclamaban un cambio en el boxeo materializado, primero, en una disminución de campeones y, segundo, en un cambio de actitud de los púgiles para mostrarse dispuestos a afrontar cualquier reto, el torneo WBSS resulta una idea verdaderamente maravillosa que esperemos que sea realmente exitosa y pueda depararnos nuevas temporadas, unificaciones totales de las categorías y, sobre todo, sensacionales enfrentamientos.
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miércoles, 21 de junio de 2017
Tyron Zeuge – Paul Smith (17/6/2017)
Rittal Arena, Wetzlar, Alemania.
En juego el cinturón regular WBA del peso supermedio.
Puede que Smith, considerando que esta era su última gran oportunidad antes del retiro, se viese perjudicado por la presión, pero lo cierto es que su planteamiento táctico y su actuación no fueron buenas. Permaneciendo en la distancia media-laga o larga en el centro del ring, la envergadura de Zeuge se imponía así como su superior precisión y técnica, jugando un papel clave el jab enteramente mejor del alemán. A través de este golpe, Zeuge podía controlar el combate y preparar escogidas ofensivas en 1-2, directo-gancho o combinaciones de curvos con variación de altura, mientras que el directo de mano adelantada del británico casi siempre se quedaba corto.
Los rounds se sucedieron monótonos, con el local, boxeando en su distancia y contando con una superior frecuencia, limitándose a puntuar a la espera de conectar alguna serie que le otorgase claramente el episodio. Si bien le faltó agresividad, afán de dar espectáculo o de ser decisivo, el titular regular WBA demostró notable evolución en su primer enfrentamiento ante un rival de nivel alto, al que pudo dominar con solvencia. Igualmente, pese a la mejora, Zeuge demostró que todavía no está preparado para enfrentarse a la élite, ya que con la única derecha clara de todo el combate, Smith lo estremeció en el tercer asalto y lo puso en algunos apuros.
En cualquier caso, Smith no supo aprovechar los errores de Zeuge, realizar ajustes o llevar el encuentro a una distancia corta más beneficiosa para sus intereses. Lleno de dudas, o no se atrevía a atacar o sus ofensivas se quedaban a medio camino, por lo que recibió contragolpes en gancho zurdo, a veces combinado con uppercut diestro, que terminaron por neutralizarlo. Es más, en el octavo asalto, el visitante quedó tocado tras un par de combinaciones, en especial un recto de derecha-hook de mano adelantada que lo llevó a las cuerdas, si bien Zeuge no supo buscar el knockout o no se atrevió a intentarlo.
En el undécimo episodio, y con todo perdido, al fin Smith boxeó como debía, acortando más la distancia, lanzando ganchos al cuerpo e imponiendo su mano derecha tanto con espacios como en los cruces de golpes. Pero ya era tarde, por lo que, precipitado, en el siguiente asalto se lanzaría al ataque sólo para verse desequilibrado, aparentemente por un empujón más que por un curvo de izquierda, y recibir una cuenta justo antes del tañido final que certificó su derrota, llegando ésta por decisión unánime y cartulinas de triple y acertado 119-108 a favor de Tyron Zeuge 21(11KO)-0-1. Probablemente, según afirmó, este haya sido el último combate como boxeador activo del exretador mundial Smith 38(22KO)-7(3), que a poco puede aspirar en la división si no puede ni siquiera mantener contendida una pugna ante el eslabón más débil de la cumbre del peso supermedio.
De hecho, ¿se puede considerar parte de la cumbre a Zeuge? Quizás la respuesta la haya dado su propio equipo, ya que, aunque es el retador obligatorio de George Groves y éste participará en el torneo World Boxing Super Series, se ha decidido que Zeuge no participe en este proceso, buscando en cambio una revancha ante Isaac Ekpo. Por ello, si en lugar de luchar por el número 1 del peso supermedio en un torneo con hasta 50 millones de dólares en bolsas, se prefiere enfrentarlo a un nigeriano casi totalmente desconocido para el gran público, es evidente que quienes conducen su carrera no consideran que esté listo para las mayores peleas. Puede que la promotora Sauerland, coorganizadora del torneo y que representa tanto a Groves como a Zeuge, pueda decir que no quieren poner sus grandes inversiones en riesgo a la vez, pero lo cierto es que a pocos puede pasar por alto que está muy poco fogueado y que difícilmente podría aspirar a batir a oponentes como Callum Smith o David Benavídez
En juego el cinturón regular WBA del peso supermedio.
Puede que Smith, considerando que esta era su última gran oportunidad antes del retiro, se viese perjudicado por la presión, pero lo cierto es que su planteamiento táctico y su actuación no fueron buenas. Permaneciendo en la distancia media-laga o larga en el centro del ring, la envergadura de Zeuge se imponía así como su superior precisión y técnica, jugando un papel clave el jab enteramente mejor del alemán. A través de este golpe, Zeuge podía controlar el combate y preparar escogidas ofensivas en 1-2, directo-gancho o combinaciones de curvos con variación de altura, mientras que el directo de mano adelantada del británico casi siempre se quedaba corto.
Los rounds se sucedieron monótonos, con el local, boxeando en su distancia y contando con una superior frecuencia, limitándose a puntuar a la espera de conectar alguna serie que le otorgase claramente el episodio. Si bien le faltó agresividad, afán de dar espectáculo o de ser decisivo, el titular regular WBA demostró notable evolución en su primer enfrentamiento ante un rival de nivel alto, al que pudo dominar con solvencia. Igualmente, pese a la mejora, Zeuge demostró que todavía no está preparado para enfrentarse a la élite, ya que con la única derecha clara de todo el combate, Smith lo estremeció en el tercer asalto y lo puso en algunos apuros.
En cualquier caso, Smith no supo aprovechar los errores de Zeuge, realizar ajustes o llevar el encuentro a una distancia corta más beneficiosa para sus intereses. Lleno de dudas, o no se atrevía a atacar o sus ofensivas se quedaban a medio camino, por lo que recibió contragolpes en gancho zurdo, a veces combinado con uppercut diestro, que terminaron por neutralizarlo. Es más, en el octavo asalto, el visitante quedó tocado tras un par de combinaciones, en especial un recto de derecha-hook de mano adelantada que lo llevó a las cuerdas, si bien Zeuge no supo buscar el knockout o no se atrevió a intentarlo.
En el undécimo episodio, y con todo perdido, al fin Smith boxeó como debía, acortando más la distancia, lanzando ganchos al cuerpo e imponiendo su mano derecha tanto con espacios como en los cruces de golpes. Pero ya era tarde, por lo que, precipitado, en el siguiente asalto se lanzaría al ataque sólo para verse desequilibrado, aparentemente por un empujón más que por un curvo de izquierda, y recibir una cuenta justo antes del tañido final que certificó su derrota, llegando ésta por decisión unánime y cartulinas de triple y acertado 119-108 a favor de Tyron Zeuge 21(11KO)-0-1. Probablemente, según afirmó, este haya sido el último combate como boxeador activo del exretador mundial Smith 38(22KO)-7(3), que a poco puede aspirar en la división si no puede ni siquiera mantener contendida una pugna ante el eslabón más débil de la cumbre del peso supermedio.
De hecho, ¿se puede considerar parte de la cumbre a Zeuge? Quizás la respuesta la haya dado su propio equipo, ya que, aunque es el retador obligatorio de George Groves y éste participará en el torneo World Boxing Super Series, se ha decidido que Zeuge no participe en este proceso, buscando en cambio una revancha ante Isaac Ekpo. Por ello, si en lugar de luchar por el número 1 del peso supermedio en un torneo con hasta 50 millones de dólares en bolsas, se prefiere enfrentarlo a un nigeriano casi totalmente desconocido para el gran público, es evidente que quienes conducen su carrera no consideran que esté listo para las mayores peleas. Puede que la promotora Sauerland, coorganizadora del torneo y que representa tanto a Groves como a Zeuge, pueda decir que no quieren poner sus grandes inversiones en riesgo a la vez, pero lo cierto es que a pocos puede pasar por alto que está muy poco fogueado y que difícilmente podría aspirar a batir a oponentes como Callum Smith o David Benavídez
martes, 30 de mayo de 2017
Jamie Cox – Lewis Taylor (27/5/2017)
Bramall Lane, Sheffield, Reino Unido.
En juego el título WBA Continental del peso supermedio.
Uno de los boxeadores que está intentando convertirse en retador de George Groves es su imbatido compatriota Jamie Cox que, después de dejar atrás serios problemas con la ley, afrontó el pasado sábado, en la misma velada en que se produjo el Groves-Chudinov, un crucial combate para su carrera: ante un rival duro y con ambición, afrontó el mayor reto de su carrera y se jugó el acceso al top 15 WBA. Quizás el triunfo que consiguió no fue esplendoroso, pero sí le valió para cumplir sus objetivos inmediatos y para acceder a un gran combate de ámbito nacional.
Resultó evidente que Cox quería impresionar, ya que en el primer asalto se mostró muy agresivo, buscó el cruce de golpes y, usando su hook enlazado con directo, su cruzado diestro y ganchos al cuerpo, alcanzó claramente a su oponente, que se conformaba con girar a la izquierda para evitar la mejor mano de su zurdo rival y con contragolpear con algún gancho diestro. En cualquier caso, Taylor no se dejó arrollar, sino que intentaría aguantar el centro del ring a la vez que buscaba responder a los claros rectos de su contrincante. Haciendo caso de su esquina, Cox trató de usar su jab para desatascar la situación, pero no lo consiguió, ya que sus cambios de línea resultaban irregularmente efectivos y en ocasiones se expuso al gancho diestro de Taylor.
El mejor asalto de Taylor fue el cuarto, cuando demostró lo bien que sabe boxear contra un púgil zurdo, manteniendo su pie adelantado a la derecha del de su rival y usando bien el directo diestro aislado, pero un aumento del ritmo de Cox en el quinto asalto neutralizó su acierto táctico. El imbatido, aunque seguiría mostrándose a veces dubitativo, llevaría a las cuerdas repetidamente a su rival donde le golpearía con series de ganchos, imponiendo igualmente bien su directo en la distancia larga. Taylor comenzó a mostrar signos de desgaste y terminó por ceder el centro del ring de forma prolongada, llegando a verse un tanto abrumado por la presión a la vez que retrocedía y era perseguido por el favorito.
El choque, en su recta final, mantendría esta tendencia, aunque el combate no llegaría a romperse, sino que parecería, como lo hizo durante casi todo su transcurso, un tanto embarrado por la incapacidad de ambos de ser decisivos en la distancia media. Estando así el encuentro, en el noveno episodio el médico tuvo que revisar un corte en torno a la ceja derecha de Cox, brecha provocada por cabezazo involuntario, que le impedía seguir combatiendo y que llevó la pelea a la decisión técnica.
Las cartulinas de doble 88-83 y un 87-84 le dieron el triunfo a Jamie Cox 22(12KO)-0, que se hizo con una merecida y meritoria victoria aunque no lo suficientemente convincente. Esto es así porque, si bien derrotó a un boxeador muy exigente como Lewis Taylor 19(3KO)-4-1, tras una considerable inactividad y con amplias cartulinas, por momentos Cox pareció precipitado y acelerado en sus acciones a la vez que poco resolutivo, cosa que le supuso encajar claros contragolpes, perder esporádicamente su dominio y deslucir su triunfo. Aun así, parece más que posible que pueda pulir sus fallos pronto y que este choque ante Taylor le haya dado la experiencia para ser mucho más sólido en el futuro, cosa que le hará falta, ya que en unos meses se enfrentará, supuestamente, a un rival directo como Rocky Fielding, siendo un crucial combate para la carrera de ambos que marcará quién peleará por el acceso al mundial y quién deberá seguir luchando en el ámbito británico.
En juego el título WBA Continental del peso supermedio.
Uno de los boxeadores que está intentando convertirse en retador de George Groves es su imbatido compatriota Jamie Cox que, después de dejar atrás serios problemas con la ley, afrontó el pasado sábado, en la misma velada en que se produjo el Groves-Chudinov, un crucial combate para su carrera: ante un rival duro y con ambición, afrontó el mayor reto de su carrera y se jugó el acceso al top 15 WBA. Quizás el triunfo que consiguió no fue esplendoroso, pero sí le valió para cumplir sus objetivos inmediatos y para acceder a un gran combate de ámbito nacional.
Resultó evidente que Cox quería impresionar, ya que en el primer asalto se mostró muy agresivo, buscó el cruce de golpes y, usando su hook enlazado con directo, su cruzado diestro y ganchos al cuerpo, alcanzó claramente a su oponente, que se conformaba con girar a la izquierda para evitar la mejor mano de su zurdo rival y con contragolpear con algún gancho diestro. En cualquier caso, Taylor no se dejó arrollar, sino que intentaría aguantar el centro del ring a la vez que buscaba responder a los claros rectos de su contrincante. Haciendo caso de su esquina, Cox trató de usar su jab para desatascar la situación, pero no lo consiguió, ya que sus cambios de línea resultaban irregularmente efectivos y en ocasiones se expuso al gancho diestro de Taylor.
El mejor asalto de Taylor fue el cuarto, cuando demostró lo bien que sabe boxear contra un púgil zurdo, manteniendo su pie adelantado a la derecha del de su rival y usando bien el directo diestro aislado, pero un aumento del ritmo de Cox en el quinto asalto neutralizó su acierto táctico. El imbatido, aunque seguiría mostrándose a veces dubitativo, llevaría a las cuerdas repetidamente a su rival donde le golpearía con series de ganchos, imponiendo igualmente bien su directo en la distancia larga. Taylor comenzó a mostrar signos de desgaste y terminó por ceder el centro del ring de forma prolongada, llegando a verse un tanto abrumado por la presión a la vez que retrocedía y era perseguido por el favorito.
El choque, en su recta final, mantendría esta tendencia, aunque el combate no llegaría a romperse, sino que parecería, como lo hizo durante casi todo su transcurso, un tanto embarrado por la incapacidad de ambos de ser decisivos en la distancia media. Estando así el encuentro, en el noveno episodio el médico tuvo que revisar un corte en torno a la ceja derecha de Cox, brecha provocada por cabezazo involuntario, que le impedía seguir combatiendo y que llevó la pelea a la decisión técnica.
Las cartulinas de doble 88-83 y un 87-84 le dieron el triunfo a Jamie Cox 22(12KO)-0, que se hizo con una merecida y meritoria victoria aunque no lo suficientemente convincente. Esto es así porque, si bien derrotó a un boxeador muy exigente como Lewis Taylor 19(3KO)-4-1, tras una considerable inactividad y con amplias cartulinas, por momentos Cox pareció precipitado y acelerado en sus acciones a la vez que poco resolutivo, cosa que le supuso encajar claros contragolpes, perder esporádicamente su dominio y deslucir su triunfo. Aun así, parece más que posible que pueda pulir sus fallos pronto y que este choque ante Taylor le haya dado la experiencia para ser mucho más sólido en el futuro, cosa que le hará falta, ya que en unos meses se enfrentará, supuestamente, a un rival directo como Rocky Fielding, siendo un crucial combate para la carrera de ambos que marcará quién peleará por el acceso al mundial y quién deberá seguir luchando en el ámbito británico.
George Groves – Fedor Chudinov (27/5/2017)
Bramall Lane, Sheffield, Reino Unido.
En juego el cinturón mundial vacante WBA del peso supermedio.
El británico Groves llegó lleno de motivación y a pleno rendimiento a su cuarto intento de coronarse campeón mundial, convencido de poder dejar atrás sus tres fracasos anteriores, pero, a pesar de que trató de usar sus directos velozmente para contener a su rival, en el inicio el ruso sería el que se pondría por delante. Y es que Chudinov durante los primeros dos asaltos le presionaría duramente con combinaciones de ganchos que el local sólo pudo contestar de forma muy desigual y sin poder evitar que el combate estuviese demasiado tiempo en la distancia corta.
Con todo, aunque hasta entonces la frecuencia y el ritmo de Chudinov estaban dándole ventaja, desde el tercer episodio Groves pudo reaccionar. Usando su jab arriba y abajo, su directo aislado o enlazado con gancho y algunos uppercuts a la contra, logró mantener bajo cierto control a su oponente, que no cesaría en su empeño de avanzar. Así, se alcanzó un cuarto episodio en el que Groves impactó potentísimos cruzados diestros al contragolpe que sacudieron al visitante, produciéndose posteriormente intensos intercambios en los que el británico logró hacer mella con hooks al cuerpo.
Con el encuentro muy emocionante, y con Groves habiendo padecido un corte por cabezazo involuntario, Chudinov volvió a imponer su superior frecuencia de golpeo y, con directos aislados y series de curvos, compensó los directos y cruzados de su rival. De todos modos, en el sexto asalto se llegó a una ruptura final del combate. Disipando cualquier recuerdo pasado, Groves lanzó brutales combinaciones con cruzados, uppercuts y directos que dejaron muy tocado al coaspirante, que, de pie, recibiría un serio castigo sin respuesta que debería haber llevado al árbitro a intervenir mucho antes de lo que lo hizo. Sea como sea, con este KO Técnico en el sexto episodio, al fin, George Groves 26(19KO)-3(2) se convertía en campeón mundial por primera vez en su carrera.
Ciertamente, su carrera hubiese sido totalmente diferente si hubiese podido noquear a Froch cuando lo derribó en el primer enfrentamiento entre ambos; o cuando en el segundo choque ante Froch llegó a controlar las acciones; o incluso cuando por estrechísimo margen de puntos y de forma dividida cayó ante Jack. En cualquier caso, esos tropiezos le llevaron al excelente punto en el que se encuentra ahora, en el cual, con la contratación del entrenador Shane McGuigan, ha alcanzado un rendimiento verdaderamente extraordinario que le ha permitido batir a un rival durísimo como Fedor Chudinov 14(10KO)-2(1). Tan bueno es su nivel actual y tan peligroso y dominador se muestra que sin duda podrá pujar por el número 1 de la división. Precisamente, Groves ha señalado como su siguiente objetivo realizar peleas de unificación, siendo especialmente importante para él volver a enfrentarse a James DeGale, combate que, de ganar, podría afianzarle como la figura hegemónica de la categoría y como el indudable rival a batir.
En juego el cinturón mundial vacante WBA del peso supermedio.
El británico Groves llegó lleno de motivación y a pleno rendimiento a su cuarto intento de coronarse campeón mundial, convencido de poder dejar atrás sus tres fracasos anteriores, pero, a pesar de que trató de usar sus directos velozmente para contener a su rival, en el inicio el ruso sería el que se pondría por delante. Y es que Chudinov durante los primeros dos asaltos le presionaría duramente con combinaciones de ganchos que el local sólo pudo contestar de forma muy desigual y sin poder evitar que el combate estuviese demasiado tiempo en la distancia corta.
Con todo, aunque hasta entonces la frecuencia y el ritmo de Chudinov estaban dándole ventaja, desde el tercer episodio Groves pudo reaccionar. Usando su jab arriba y abajo, su directo aislado o enlazado con gancho y algunos uppercuts a la contra, logró mantener bajo cierto control a su oponente, que no cesaría en su empeño de avanzar. Así, se alcanzó un cuarto episodio en el que Groves impactó potentísimos cruzados diestros al contragolpe que sacudieron al visitante, produciéndose posteriormente intensos intercambios en los que el británico logró hacer mella con hooks al cuerpo.
Con el encuentro muy emocionante, y con Groves habiendo padecido un corte por cabezazo involuntario, Chudinov volvió a imponer su superior frecuencia de golpeo y, con directos aislados y series de curvos, compensó los directos y cruzados de su rival. De todos modos, en el sexto asalto se llegó a una ruptura final del combate. Disipando cualquier recuerdo pasado, Groves lanzó brutales combinaciones con cruzados, uppercuts y directos que dejaron muy tocado al coaspirante, que, de pie, recibiría un serio castigo sin respuesta que debería haber llevado al árbitro a intervenir mucho antes de lo que lo hizo. Sea como sea, con este KO Técnico en el sexto episodio, al fin, George Groves 26(19KO)-3(2) se convertía en campeón mundial por primera vez en su carrera.
Ciertamente, su carrera hubiese sido totalmente diferente si hubiese podido noquear a Froch cuando lo derribó en el primer enfrentamiento entre ambos; o cuando en el segundo choque ante Froch llegó a controlar las acciones; o incluso cuando por estrechísimo margen de puntos y de forma dividida cayó ante Jack. En cualquier caso, esos tropiezos le llevaron al excelente punto en el que se encuentra ahora, en el cual, con la contratación del entrenador Shane McGuigan, ha alcanzado un rendimiento verdaderamente extraordinario que le ha permitido batir a un rival durísimo como Fedor Chudinov 14(10KO)-2(1). Tan bueno es su nivel actual y tan peligroso y dominador se muestra que sin duda podrá pujar por el número 1 de la división. Precisamente, Groves ha señalado como su siguiente objetivo realizar peleas de unificación, siendo especialmente importante para él volver a enfrentarse a James DeGale, combate que, de ganar, podría afianzarle como la figura hegemónica de la categoría y como el indudable rival a batir.
martes, 23 de mayo de 2017
Andre Dirrell – José Uzcátegui (20/5/2017)
MGM National Harbor, Oxon Hill, Estados Unidos.
En juego el título interino IBF del peso supermedio.
El Dirrell-Uzcátegui sólo debería haber sido una interesante pelea que actuase como eliminatoria para el acceso a un mundial ante el lesionado campeón IBF del peso supermedio James DeGale, pero, tras un controvertido final, el duelo dejó una de las escenas más nefastas y repulsivas de la historia reciente del boxeo.
El combate desde el punto de vista táctico resultó sencillo de analizar y previsible, ya que Dirrell se dedicó a desplazarse cercano a las cuerdas intentando evitar al noqueador Uzcátegui pero no lo consiguió, siendo la diferencia en pegada y claridad, especialmente con los golpes de poder, demasiado amplia a favor del venezolano. Y es que, aunque Dirrell intentó usar su jab y sorprender con eventuales directos aislados, “Bolivita” lo superó round tras round con sus combinaciones de hooks y sus ganchos zurdos enlazados con directos.
En el primer asalto el estadounidense ya pasó por apuros y en el segundo incluso visitó la lona, aunque el árbitro estimó que había caído por un empujón. Cabe destacar que al final de este episodio Uzcátegui golpeó fuera de tiempo. En cualquier caso, el dominio del visitante era muy amplio, imponiéndose tanto al ataque como al contragolpe gracias a su superior velocidad y precisión. Así, antes del ecuador de la contienda resultaba evidente que Dirrell estaba boxeando demasiado conservador, que sus posibilidades de éxito empezaban a parecer nulas y que necesitaba un cambio brusco en su planteamiento si quería evitar la derrota.
Si bien, en el sexto asalto y aprovechando una bajada de ritmo de su rival, el local lograría anotar algún gancho diestro y amagar con la reacción, esto no sería más que un espejismo. En el séptimo y en el octavo round Uzcátegui hizo repuntar su actividad ofensiva, llegando nítidamente con su duro directo y volviendo a poner en apuros a su rival. Aquí sería donde se alcanzaría el desenlace de la contienda, puesto que una combinación gancho zurdo-directo-gancho zurdo tumbó a Dirrell sobre la lona.
En circunstancias normales éste hubiese sido el final adecuado a una pelea dominada por José Uzcátegui 26(22KO)-2, pero en vez de hacerse con la victoria, el venezolano salió derrotado del combate. ¿Cómo es posible? El primer golpe de la serie fue legal, el segundo llegó sobre la campana y también fue legal, pero el tercero estuvo algo más allá del límite de tiempo. Quienes hagan algo de memoria podrán recordar como, en una escena dantesca, Dirrell fingió no poder seguir combatiendo en 2010 en su duelo ante Arthur Abraham cuando éste le golpeó mientras tenía la rodilla en la lona. Pues bien, en un caso similar, Dirrell volvió a fingir no poder ponerse en pie para, de nuevo, hacerse con una victoria por descalificación.
Si todo hubiese terminado ahí, sólo hubiese sido una secuencia para la polémica en una jornada más, pero lo peor de todo es que, minutos más tarde, en un acto cobarde y miserable, el entrenador y tío de Andre Dirrell, Leon Dawson, se acercó a Uzcátegui y, cuando éste estaba distraído, le lanzó dos golpes a traición. Por otro lado, no se debe pasar por alto que Anthony Dirrell, boxeador hermano de Andre, y amigos suyos generaron un altercado a pie de ring minutos antes.
La consecuencia de esto es que el equipo de Uzcátegui ha presentado una demanda por agresión contra el tío de Dirrell, que supuestamente se encuentra en paradero desconocido, una presunta fuga que podría agravar su pena. La cuestión de que se encuentre ilocalizable resulta realmente extraña teniendo en cuenta que miembros de la comisión atlética estuvieron hablando con él momentos después del incidente.
Sea como sea, el caso es que Dirrell, que en un acto impropio de un boxeador renunció a intentar ponerse en pie para hacerse con una victoria sin mérito ni honra, se convierte en titular interino y retador obligatorio del campeón IBF del peso supermedio James DeGale, todo ello a la vez que su actuación y la de su tío cuentan con el respaldo explícito de algunos elementos, como, por ejemplo, la prospecta Claressa Shields.
La acción de Uzcátegui fue ilegal e incluso reprobable, más aún habiendo sido reincidente en el combate, pero, dicho esto, resulta sumamente difícil detener a medio una combinación de tres golpes cuando dos de ellos ya se han lanzado y se gira para impactar el siguiente. Además, aunque ese último puño no hubiese llegado, la pelea estaba totalmente controlada por Uzcátegui, que se hubiese hecho indudablemente con el triunfo aunque uno de los jueces (todos estadounidenses en una nueva muestra de parcialidad inaceptable), daba un insultante empate en el momento de la detención.
El equipo de Uzcátegui, lógicamente, ha pedido que se decrete un No Contest y se ordene una revancha y habrá que ver como reacciona ante esta situación la IBF con su afán de rigidez, seriedad y transparencia. Por otro lado, el WBC y la ABC (Asociación de Comisiones de Boxeo) han decidido suspender a Leon Dawson, que, por su deleznable acción, merece ser suspendido de por vida como entrenador y debería sufrir una dura sentencia. Y es que su acto es una indeleble mancha para el boxeo, ya que páginas deportivas o sensacionalisatas/deportivas que nunca tienen una palabra para el boxeo no han perdido la ocasión de elaborar contenido estigmatizante a costa de este incidente, que en absoluto representa lo que los practicantes profesionales o aficionados, los críticos o los meros espectadores, representan.
De todos modos, no se debe caer en el error de contestar a los prejuicios de manera absurda. Los aficionados y los implicados en el boxeo han hecho durante décadas un gran esfuerzo por demostrar, sobre todo en los países en los que es más duramente perseguido, que la negativa imagen que se tiene de este deporte es falsa y que no es un entretenimiento bárbaro sustentado por semicriminales sin aprecio por la integridad humana. Con todo, el loable esfuerzo por cambiar esta mala imagen ha llevado con buena intención a determinadas personas a sobrevalorar a todos y cada uno de los componentes del boxeo. No se puede negar que en el pugilisimo, como en todo deporte, existen individuos y equipos sin valores y de conducta repugnante, que deben de ser extirpados del boxeo y cuyas malas acciones deben ser rechazadas de forma absoluta y sin brechas.
Dejando al margen esto, no será necesario emprender acciones especiales contra los hermanos Dirrell, puesto que, con los insultos gritados por Andre Dirrell a los espectadores que abucheaban la acción de su tío y su nefasto comportamiento dentro y fuera del ring, han perdido definitivamente el poco crédito que conservaban ante los ojos de cualquier seguidor del boxeo que no tenga como empeño destruir la imagen de este deporte, no cabiendo duda tampoco que tanto a Anthony como a Andre más pronto que tarde el propio boxeo les pondrá en el lugar que merecen.
En juego el título interino IBF del peso supermedio.
El Dirrell-Uzcátegui sólo debería haber sido una interesante pelea que actuase como eliminatoria para el acceso a un mundial ante el lesionado campeón IBF del peso supermedio James DeGale, pero, tras un controvertido final, el duelo dejó una de las escenas más nefastas y repulsivas de la historia reciente del boxeo.
El combate desde el punto de vista táctico resultó sencillo de analizar y previsible, ya que Dirrell se dedicó a desplazarse cercano a las cuerdas intentando evitar al noqueador Uzcátegui pero no lo consiguió, siendo la diferencia en pegada y claridad, especialmente con los golpes de poder, demasiado amplia a favor del venezolano. Y es que, aunque Dirrell intentó usar su jab y sorprender con eventuales directos aislados, “Bolivita” lo superó round tras round con sus combinaciones de hooks y sus ganchos zurdos enlazados con directos.
En el primer asalto el estadounidense ya pasó por apuros y en el segundo incluso visitó la lona, aunque el árbitro estimó que había caído por un empujón. Cabe destacar que al final de este episodio Uzcátegui golpeó fuera de tiempo. En cualquier caso, el dominio del visitante era muy amplio, imponiéndose tanto al ataque como al contragolpe gracias a su superior velocidad y precisión. Así, antes del ecuador de la contienda resultaba evidente que Dirrell estaba boxeando demasiado conservador, que sus posibilidades de éxito empezaban a parecer nulas y que necesitaba un cambio brusco en su planteamiento si quería evitar la derrota.
Si bien, en el sexto asalto y aprovechando una bajada de ritmo de su rival, el local lograría anotar algún gancho diestro y amagar con la reacción, esto no sería más que un espejismo. En el séptimo y en el octavo round Uzcátegui hizo repuntar su actividad ofensiva, llegando nítidamente con su duro directo y volviendo a poner en apuros a su rival. Aquí sería donde se alcanzaría el desenlace de la contienda, puesto que una combinación gancho zurdo-directo-gancho zurdo tumbó a Dirrell sobre la lona.
En circunstancias normales éste hubiese sido el final adecuado a una pelea dominada por José Uzcátegui 26(22KO)-2, pero en vez de hacerse con la victoria, el venezolano salió derrotado del combate. ¿Cómo es posible? El primer golpe de la serie fue legal, el segundo llegó sobre la campana y también fue legal, pero el tercero estuvo algo más allá del límite de tiempo. Quienes hagan algo de memoria podrán recordar como, en una escena dantesca, Dirrell fingió no poder seguir combatiendo en 2010 en su duelo ante Arthur Abraham cuando éste le golpeó mientras tenía la rodilla en la lona. Pues bien, en un caso similar, Dirrell volvió a fingir no poder ponerse en pie para, de nuevo, hacerse con una victoria por descalificación.
Si todo hubiese terminado ahí, sólo hubiese sido una secuencia para la polémica en una jornada más, pero lo peor de todo es que, minutos más tarde, en un acto cobarde y miserable, el entrenador y tío de Andre Dirrell, Leon Dawson, se acercó a Uzcátegui y, cuando éste estaba distraído, le lanzó dos golpes a traición. Por otro lado, no se debe pasar por alto que Anthony Dirrell, boxeador hermano de Andre, y amigos suyos generaron un altercado a pie de ring minutos antes.
La consecuencia de esto es que el equipo de Uzcátegui ha presentado una demanda por agresión contra el tío de Dirrell, que supuestamente se encuentra en paradero desconocido, una presunta fuga que podría agravar su pena. La cuestión de que se encuentre ilocalizable resulta realmente extraña teniendo en cuenta que miembros de la comisión atlética estuvieron hablando con él momentos después del incidente.
Sea como sea, el caso es que Dirrell, que en un acto impropio de un boxeador renunció a intentar ponerse en pie para hacerse con una victoria sin mérito ni honra, se convierte en titular interino y retador obligatorio del campeón IBF del peso supermedio James DeGale, todo ello a la vez que su actuación y la de su tío cuentan con el respaldo explícito de algunos elementos, como, por ejemplo, la prospecta Claressa Shields.
La acción de Uzcátegui fue ilegal e incluso reprobable, más aún habiendo sido reincidente en el combate, pero, dicho esto, resulta sumamente difícil detener a medio una combinación de tres golpes cuando dos de ellos ya se han lanzado y se gira para impactar el siguiente. Además, aunque ese último puño no hubiese llegado, la pelea estaba totalmente controlada por Uzcátegui, que se hubiese hecho indudablemente con el triunfo aunque uno de los jueces (todos estadounidenses en una nueva muestra de parcialidad inaceptable), daba un insultante empate en el momento de la detención.
El equipo de Uzcátegui, lógicamente, ha pedido que se decrete un No Contest y se ordene una revancha y habrá que ver como reacciona ante esta situación la IBF con su afán de rigidez, seriedad y transparencia. Por otro lado, el WBC y la ABC (Asociación de Comisiones de Boxeo) han decidido suspender a Leon Dawson, que, por su deleznable acción, merece ser suspendido de por vida como entrenador y debería sufrir una dura sentencia. Y es que su acto es una indeleble mancha para el boxeo, ya que páginas deportivas o sensacionalisatas/deportivas que nunca tienen una palabra para el boxeo no han perdido la ocasión de elaborar contenido estigmatizante a costa de este incidente, que en absoluto representa lo que los practicantes profesionales o aficionados, los críticos o los meros espectadores, representan.
De todos modos, no se debe caer en el error de contestar a los prejuicios de manera absurda. Los aficionados y los implicados en el boxeo han hecho durante décadas un gran esfuerzo por demostrar, sobre todo en los países en los que es más duramente perseguido, que la negativa imagen que se tiene de este deporte es falsa y que no es un entretenimiento bárbaro sustentado por semicriminales sin aprecio por la integridad humana. Con todo, el loable esfuerzo por cambiar esta mala imagen ha llevado con buena intención a determinadas personas a sobrevalorar a todos y cada uno de los componentes del boxeo. No se puede negar que en el pugilisimo, como en todo deporte, existen individuos y equipos sin valores y de conducta repugnante, que deben de ser extirpados del boxeo y cuyas malas acciones deben ser rechazadas de forma absoluta y sin brechas.
Dejando al margen esto, no será necesario emprender acciones especiales contra los hermanos Dirrell, puesto que, con los insultos gritados por Andre Dirrell a los espectadores que abucheaban la acción de su tío y su nefasto comportamiento dentro y fuera del ring, han perdido definitivamente el poco crédito que conservaban ante los ojos de cualquier seguidor del boxeo que no tenga como empeño destruir la imagen de este deporte, no cabiendo duda tampoco que tanto a Anthony como a Andre más pronto que tarde el propio boxeo les pondrá en el lugar que merecen.
martes, 16 de mayo de 2017
Marco Antonio Peribán – Avni Yildirim (13/5/2017)
Foro Aga del Palacio de la Cultura y la Comunicación (Palcco), Zapopan, México.
Eliminatoria final WBC del peso supermedio.
El combate entre Peribán y Yildirim tuvo una estructura muy definida, dividiéndose el encuentro en dos distintos periodos de domino. En el primero, el mexicano se mantendría muy dinámico cerca de las cuerdas y utilizaría su mayor altura y alcance, junto a su mayor precisión y sus mejores recursos, para mantener bajo control a su oponente. El jab, el gancho zurdo, los 1-2 y los directos aislados con cambio de línea de Peribán, además de sus veloces combinaciones de curvos, fueron demasiado durante los primeros cinco asaltos para Yildirim que, evidenciando que posee un boxeo excesivamente sencillo y previsible, no podría imponer sus fuertes golpes de poder.
Por momentos, la destreza de Peribán, con sus efectivas esquivas y sus potentes uppercuts o cruzados diestros a la contra, pareció que iba a ser demasiado para el visitante, que estaba a un paso de ver certificada su derrota a los puntos, pero entonces se produjo un cambio de tendencia definitivo. Desde el tercer asalto la presión y la efectividad del turco fue aumentando progresivamente, tanto que en el quinto round ya consiguió que el local tocase la lona, aunque éste no recibió cuenta al considerar el árbitro que había sido empujado. Es justo decir que, a parte de este incidente, el tercer hombre no tuvo una buena actuación en la pelea, sobre todo porque se mostró demasiado permisivo con Yildirim, que cometió repetidas irregularidades (golpes en la nuca, golpes bajos y empujones, principalmente) sin ser penalizado.
Sea como sea, esto no condicionó el resultado, puesto que desde el sexto episodio el dominio de las acciones de Yildirim fue evidente. Puede que el año de inactividad con el que entró a este combate tuviese un efecto decisivo en su rendimiento o puede que su preparación no fuese la mejor, pero desde la mitad de la pelea Peribán se desplazó mucho menos, perdió potencia y frecuencia de golpeo y cada vez quedó más expuesto a los potentes puños en 1-2, hook zurdo y uppercut de Yildirim. Así, a la vez que Peribán se desgastaba, “Mr. Robot” pudo trabajar en la distancia media-corta durante más tiempo. En el décimo asalto el mexicano todavía pudo tirar de habilidad para detener a su rival, que también se mostraba cada vez más cansado, pero en el undécimo una combinación gancho zurdo-gancho diestro tiró a la lona a Peribán. Éste se alzó y llegó al último asalto, pero se vería duramente hostigado y cerca del knockout.
En cualquier caso, el combate llegó a las cartulinas que, con un doble 117-110 muy excesivo y un 116-111, dieron el triunfo unánime a Avni Yildirim 16(10KO)-0. La puntuación de Bastión Boxeo es de 114-113 a favor de Yildirim. Sin duda, si Peribán hubiese podido mantenerse dinámico algunos rounds más habría aspirado al triunfo, pero su perdida de ritmo tuvo un papel trascendental para permitir que el número 1 del ranking WBC supermedio se rehiciese y terminase por conseguir la victoria. Con todo, si bien obtuvo el triunfo, Yildirim decepcionó, puesto que, aunque hasta ahora se había mostrado un boxeador muy sólido y contundente, en el choque de preparación para el mundial y ante el mayor rival de su carrera no supo cortar el ring ni la distancia de manera efectiva durante demasiados asaltos, le faltó variedad de recursos ofensivos y defensivos, además de capacidad para realizar ajustes, e incluso llegó a mostrarse claramente frustrado. Por ello, aunque después de derrotar a Hyppolite parecía haber culminado su evolución para prepararse para disputar el mundial, ahora mismo no parece que tenga posibilidades de éxito ante Callum Smith o Anthony Dirrell, púgiles de entre los que saldrá un nuevo monarca mundial WBC del que Yildirim será retador obligatorio. Respecto a Peribán, una vez más demostró sus cualidades y que perfectamente puede combatir con garantías de éxito ante el top 15 mundial, pero no podrá lograr victorias decisivas hasta que llegue a los duelos muy rodado y en perfectas condiciones físicas.
Eliminatoria final WBC del peso supermedio.
El combate entre Peribán y Yildirim tuvo una estructura muy definida, dividiéndose el encuentro en dos distintos periodos de domino. En el primero, el mexicano se mantendría muy dinámico cerca de las cuerdas y utilizaría su mayor altura y alcance, junto a su mayor precisión y sus mejores recursos, para mantener bajo control a su oponente. El jab, el gancho zurdo, los 1-2 y los directos aislados con cambio de línea de Peribán, además de sus veloces combinaciones de curvos, fueron demasiado durante los primeros cinco asaltos para Yildirim que, evidenciando que posee un boxeo excesivamente sencillo y previsible, no podría imponer sus fuertes golpes de poder.
Por momentos, la destreza de Peribán, con sus efectivas esquivas y sus potentes uppercuts o cruzados diestros a la contra, pareció que iba a ser demasiado para el visitante, que estaba a un paso de ver certificada su derrota a los puntos, pero entonces se produjo un cambio de tendencia definitivo. Desde el tercer asalto la presión y la efectividad del turco fue aumentando progresivamente, tanto que en el quinto round ya consiguió que el local tocase la lona, aunque éste no recibió cuenta al considerar el árbitro que había sido empujado. Es justo decir que, a parte de este incidente, el tercer hombre no tuvo una buena actuación en la pelea, sobre todo porque se mostró demasiado permisivo con Yildirim, que cometió repetidas irregularidades (golpes en la nuca, golpes bajos y empujones, principalmente) sin ser penalizado.
Sea como sea, esto no condicionó el resultado, puesto que desde el sexto episodio el dominio de las acciones de Yildirim fue evidente. Puede que el año de inactividad con el que entró a este combate tuviese un efecto decisivo en su rendimiento o puede que su preparación no fuese la mejor, pero desde la mitad de la pelea Peribán se desplazó mucho menos, perdió potencia y frecuencia de golpeo y cada vez quedó más expuesto a los potentes puños en 1-2, hook zurdo y uppercut de Yildirim. Así, a la vez que Peribán se desgastaba, “Mr. Robot” pudo trabajar en la distancia media-corta durante más tiempo. En el décimo asalto el mexicano todavía pudo tirar de habilidad para detener a su rival, que también se mostraba cada vez más cansado, pero en el undécimo una combinación gancho zurdo-gancho diestro tiró a la lona a Peribán. Éste se alzó y llegó al último asalto, pero se vería duramente hostigado y cerca del knockout.
Vídeo oficial de la eliminatoria Peribán-Yildirim cortesía de Promociones del Pueblo
En cualquier caso, el combate llegó a las cartulinas que, con un doble 117-110 muy excesivo y un 116-111, dieron el triunfo unánime a Avni Yildirim 16(10KO)-0. La puntuación de Bastión Boxeo es de 114-113 a favor de Yildirim. Sin duda, si Peribán hubiese podido mantenerse dinámico algunos rounds más habría aspirado al triunfo, pero su perdida de ritmo tuvo un papel trascendental para permitir que el número 1 del ranking WBC supermedio se rehiciese y terminase por conseguir la victoria. Con todo, si bien obtuvo el triunfo, Yildirim decepcionó, puesto que, aunque hasta ahora se había mostrado un boxeador muy sólido y contundente, en el choque de preparación para el mundial y ante el mayor rival de su carrera no supo cortar el ring ni la distancia de manera efectiva durante demasiados asaltos, le faltó variedad de recursos ofensivos y defensivos, además de capacidad para realizar ajustes, e incluso llegó a mostrarse claramente frustrado. Por ello, aunque después de derrotar a Hyppolite parecía haber culminado su evolución para prepararse para disputar el mundial, ahora mismo no parece que tenga posibilidades de éxito ante Callum Smith o Anthony Dirrell, púgiles de entre los que saldrá un nuevo monarca mundial WBC del que Yildirim será retador obligatorio. Respecto a Peribán, una vez más demostró sus cualidades y que perfectamente puede combatir con garantías de éxito ante el top 15 mundial, pero no podrá lograr victorias decisivas hasta que llegue a los duelos muy rodado y en perfectas condiciones físicas.
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