Ha sido confirmado que el próximo 28 de enero los pesos pesados Johann Duhaupas 34(21KO)-3(1) y Carlos Takam 33(25KO)-3(1)-1 combatirán por el cinturón WBC Plata y por un consiguiente acceso al top 3 mundial. Y es que además del cinturón en juego, Duhaupas es 5º WBC mientras que Takam es 11º. Del mismo modo, el francés es 4º IBF a la vez que el camerunés es 6º en este mismo organismo, por lo que no cabe duda de que en la segunda mitad de 2017, si es que no acceden al mundial directamente ante Wilder o Joshua, el vencedor del choque debería acceder a una eliminatoria final, quizás ante Kubrat Pulev. Sea como sea, y aunque la ganancia para el vencedor será enorme, el combate resulta, más allá del premio, interesantísimo. Después de sumar 14 victorias consecutivas, Duhaupas sólo cayó derrotado a los puntos de forma ajustada ante el dopado Teper y seis meses después por KO Técnico en el onceavo asalto ante el noqueador y campeón WBC Deontay Wilder, que tuvo que trabajar duro para ganar y que terminó el combate con un ojo bastante inflamado. Posteriormente, en abril, en su última pelea, Duhaupas noqueó en seis asaltos al imbatido extop 3 Robert Helenius. Por su parte, Takam sumó 12 victorias y un empate (controvertido ante Mike Pérez) hasta que cayó por KO en el décimo round ante el temible Povetkin en una durísima pelea, logrando en su último combate rozar la victoria ante el invicto prospecto Joseph Parker, que evitó el knockout por extremadamente poco margen. Así, es obvio que Duhaupas y Takam, dos de los top 15 más competentes, deberían ofrecer una intensa y excelente pelea. Quizás Takam, después de su gran actuación ante Parker, pueda ser considerado favorito, ya que su explosivo golpeo, su tenacidad y su resistencia es difícilmente igualable. Con todo, después de un éxito tan brillante y demostrar su dureza en un mundial, Duhaupas no puede descartarse para el triunfo, menos aún si logra aprovechar su ventaja en altura y alcance y realiza un sólido boxeo desde la larga.
Legacy Arena, Birmingham, Estados Unidos. En juego el cinturón mundial WBC del peso pesado. El planteamiento general del enfrentamiento se mantuvo, en líneas generales, sin a penas variaciones desde el round inicial hasta el momento de la conclusión. Boxeando sobre su pie retrasado, Wilder mantenía la distancia con su rival a través de su largo jab y eventuales directos o 1-2, que conectaba con cierta facilidad a pesar de la cerrada guardia de Duhaupas. Cuando el campeón se veía muy cercano a las cuerdas, sin excesivas dificultades conectaba un hook, tras el cual salía por el ángulo cambiando la línea de ataque a la vez que evitaba el encierro. Por su parte el aspirante avanzaba constante, con una frecuencia de golpeo bastante menor de lo que hubiese sido necesaria y con un también insuficiente movimiento de cabeza y de cintura para tratar de eludir los rectos del titular, que en cualquier caso en ocasiones lograba bloquear. Con todo, Duhaupas recurría a esporádicas arremetidas en jab y hook que tomaron en varias ocasiones por sorpresa a Wilder llevándole a encajar algunos duros golpes. Y no solamente estos puños del francés obligaron al campeón a mantenerse alerta, sino que rápidamente provocaron una considerable inflamación en el ojo derecho de Wilder. Esto fue así porque, como ya evidenció Molina, el campeón es especialmente vulnerable a los cruzados y ganchos diestros, golpes que serían los más efectivos de Duhaupas, aunque muy poco frecuentes. Sea como sea, Wilder estuvo muy lejos de perder el control de la pelea y, además de ser quien anotaba más golpes y más potentes, ya en el tercer episodio estremecería al aspirante con algunas de sus demoledoras derechas directas. Aun así, Duhaupas cuenta como una de sus mayores cualidades con un notable encaje, que le permitió mantenerse en la pelea y continuar sus eventuales embestidas con ganchos, que en el cuarto round parecieron dar buenos resultados cuando un Wilder menos activo comenzó a preocuparse por su ojo. Entonces, en el quinto episodio, Wilder llegaría a un punto de inflexión definitivo en el encuentro poniendo en apuros al retador con una larguísima y muy contundente serie de uppercuts y ganchos en corta, que obligaron a retroceder a Duhaupas y que parecieron ponerle cerca de la detención. Pero esto no fue así, y el resistente visitante, aunque seguía viéndose estremecido, mantendría su presión y sus combinaciones de uppercuts y ganchos. En la parte final del encuentro el cansancio empezó a pasar factura a ambos contendientes, pero la superior técnica de Wilder le permitió seguir por delante y marcar la diferencia con su potente 1-2. Tanto castigo acumulado por "Reptile", aunque sin recibir caídas, indudablemente terminó por cobrarse un precio y en el décimo episodio su resistencia se vería finalmente quebrada por un hook zurdo acompañado de derecha directa. "The Bronze Bomber" busco el desenlace con potentes curvos, pero la campana señaló el final del round.
Highlights del combate de PBC
De todos modos, el desenlace no tardó en llegar, y en el penúltimo asalto otro recto diestro del campeón rematado por algunos ganchos y uppercuts llevaron al tercer hombre a detener el encuentro. Por ello, Deontay Wilder 35(34KO)-0 conseguía un triunfo por KO Técnico en el onceavo round que le permitía retener por segunda vez su cinturón y dejar su porcentaje de victorias antes del límite en un magnífico 97% (todos sus triunfos menos el conseguido ante Stiverne). Tras la pelea, recapitulando lo acontecido, la situación quedó casi del mismo modo para el campeón respecto a su consideración por parte de los críticos y aficionados: quienes admiran su boxeo piensan que simplemente arrolló a un duro contrincante, demostrando que puede ser un campeón histórico en el peso pesado; por otro lado, casi en mismo número, muchos se oponen a ello, afirmando que ante un rival que no debería haber estado en el top 15 ni siquiera logró brillar e incluso tuvo más dificultades de las esperadas. Como casi siempre, la mejor respuesta parece estar en el punto intermedio y si bien Wilder dominó la pelea y ofreció un entretenido combate al público de su estado natal y de residencia (dejando detalles espectaculares y de buen boxeo) siguió evidenciando que tiene innegables carencias, de entre las cuales destacan algunas dificultades para encajar los golpes más potentes. Así, al igual que antes de este choque, la incógnita de si podrá imponerse a un Povetkin que es uno de los cinco mejores pesos pesados del mundo se mantiene. Afortunadamente, no tendremos que esperar mucho para comprobarlo, ya que se espera que la pelea contra el retador mandatorio se dispute a principios del próximo año, aunque Wilder ya apunta para finales de la siguiente temporada a un combate contra Wladimir Klitschko.