El encuentro más importante de esta jornada, y de toda la semana, será la primera semifinal del torneo World Boxing Super Series en su categoría del peso crucero, combate que será una fantástica unificación de coronas entre el campeón WBC Mairis Briedis y el monarca WBO Oleksandr Usyk.
Podéis leer la previa del Briedis-Usyk en este link a Espabox
En el respaldo del Briedis-Usyk combatirán un puñado de prospectos destacables como el peso pesado Filip Hrgovic 2(2KO)-0, que peleará en un sencillo rodaje ante Tom Little 10(3KO)-4(1), o el imbatido peso semipesado Yoan Kongolo 10(4KO)-0 que, tras generar algunas dudas, buscará superar un test de considerable dureza ante el fogueado y enrachado Andrejs Pokumeiko 16(12KO)-12(3)-1.
La unificación arriba citada no será el único combate con trascendencia que se disputará en la división del peso crucero hoy, dado que también se producirá un campeonato de Europa en dicho peso entre los belgas Yves Ngabu y Geoffrey Battelo.
Podéis leer la previa del Ngabu-Battelo en este link a Espabox
En cualquier caso, mucho más importante que la defensa de Ngabu será el campeonato mundial WBA del peso ligero en el que combatirán el venezolano Jorge Linares y el filipino Mercito Gesta.
Podéis leer la previa del Linares-Gesta en este link a Espabox
Respecto a la pelea mundialista mencionada, ésta será el semifondo de un evento encabezado por el campeonato regular WBA del peso wélter entre el noqueador Lucas Matthysse 38(35KO)-4(1) y el tailandés invicto Tewa Kiram 38(28KO)-0. El vencedor se convertirá en retador obligatorio de Keith Thurman, supercampeón WBA del peso wélter. Matthysse será el claro favorito ante Kiram, puesto que su experiencia y pegada son muy superiores. Con todo, Kiram está muy motivado, es mucho más grande y está más adaptado al peso, por lo que podría ofrecer una muy dura contienda.
En cuanto al resto del cartel, el argentino Marcelino López 33(18KO)-2-1 se mantendrá preparado para una posible gran oportunidad en el peso superligero superando en un rodaje a Breidis Prescott 30(22KO)-11(3), mientras el sensacional peso ligero en ascenso Romero Duno 15(13KO)-1 intentará afianzar su fama de temible noqueando a Yardley Armenta Cruz 22(12KO)-9(6).
Por lo demás, se deben destacar algunos combates más que completan la jornada:
-En México, Edivaldo Ortega 25(12KO)-1-1 intentará seguir recuperando el impulso perdido con su derrota ante Eduardo Ramírez venciendo al complicado filipino Drian Francisco 29(22KO)-4(1)-1. El combate será televisado por Tv Azteca.
-En Ghana, el peso ligero Emmanuel Tagoe 27(13KO)-1(1), que no pierde un combate desde su debut, buscará la mayor victoria de su carrera, y un punto de inflexión, ante el exretador mundial Fernando Saucedo 61(10KO)-6-3.
-En Argentina, retransmitido por TyC Sports, Martín Fidel Ríos 22(12KO)-13(2)-4 y Ezequiel Maderna 25(16KO)-4(1) pugnarán por la corona nacional argentina del peso supermedio.
-En Costa Rica, el exaspirante mundial Bryan Vázquez 35(19KO)-3(1) tratará de volver a la senda de la victoria, después de su controvertida derrota ante Raymundo Beltrán, combatiendo contra el mexicano Miguel Ángel González 21(18KO)-3.
-En España, el campeón nacional del peso superligero Ignacio Mendoza 42(26KO)-12(6)-3 intentará retener su cetro ante el aspirante Fran Suárez 7(3KO)-3(1)-1.
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sábado, 27 de enero de 2018
miércoles, 20 de septiembre de 2017
¿Qué respuestas nos ha dado el Golovkin-Canelo?
Antes de que comenzase el campeonato mundial WBC, WBA e IBF del peso medio entre el kazajo Gennady Golovkin 37(33KO)-0-1 y el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez 49(34KO)-1-2 las preguntas se amontonaban y cruzaban entre ellas en cantidad ingente. Y es que no podía ser de otro modo teniendo en cuenta que este era un encuentro trascendental en la historia del peso medio, en el que dos top de todos los pesos se enfrentaban en un duelo en el que debían demostrar realmente cuál era su potencial y cuáles sus capacidades reales en una pelea en igualdad de condiciones. Así, una vez terminado el enfrentamiento se pudieron extraer lecturas claras e incuestionables que, quizás, no hagan otra cosa que responder a algunas preguntas mientras crean otras nuevas.
Dejando al margen el resultado y la controversia de las cartulinas, y centrándonos sólo en lo deportivo, la lectura más significativa que se puede extraer de la pelea es la confirmación del declive de Golovkin. Puede que muchos se opongan a esta afirmación, considerando estos que mereció la victoria ante el que algunos valoran como el número 1 de todos los pesos. Aun así, y si bien no se puede cuestionar el mérito de su actuación, lo que quedó de manifiesto es que los tiempos en los que se mostraba como una apisonadora imparable han pasado.
“GGG” presionó, una vez más, de forma infinitamente más tenue que en anteriores momentos y su corte de ring, que tantas victorias le ha dado en el pasado, resultó sumamente inefectivo, dejando en todo momento la puerta abierta para que “Canelo” le rehuyese por la derecha. Además, su velocidad de manos fue realmente baja y su volumen de puños escaso también, comparativamente hablando. Por otro lado, cuando sus puños al máximo de potencia hicieron clara diana en su rival, éste los encajó sin ningún tipo de problemas, no siendo ni siquiera estremecido ligeramente. Finalmente, su precisión fue por momentos ridícula, fallando una decena de manos consecutivas a la vez que quedaba totalmente expuesto al contragolpe.
Sea como sea, su tenacidad, su resistencia y su formidable jab le mantuvieron en la lucha por la victoria en una pelea en la que su oponente corrió demasiado, cediendo asaltos por falta de trabajo y contundencia.
Esto nos lleva a otra clara lectura respecto al duelo: la nula acometividad de Canelo. Muchos, erróneamente, esperaban que Álvarez avanzase en todo momento sobre su oponente y golpease al cuerpo con el gancho y con combinaciones al rostro para desgastar y quebrar al monarca. Nada más lejos de la realidad. Decepcionando a quienes querían ver una descarnada batalla de intercambios, “Canelo” demostró que no tenía ninguna confianza en poder romper la resistencia de su adversario, al menos sin poner en riesgo decisivo la suya. Por ello, aunque en su momento criticó durísimamente a Erislandy Lara por su táctica, Canelo corrió el ring sin remordimientos durante gran parte de la pelea, rehusando los intercambios.
Con todo, esto no tiene porqué implicar una falta de valentía, ya que en muchos momentos cometió la osadía de quedarse estático en las cuerdas, incluso bajando las manos, a la vez que eludía uno tras otro los golpes de Golovkin, demostrando una defensa verdaderamente excepcional que muchos ni siquiera sabían que tenía. Además, su precisión, su elección de golpes y su apreciación de los momentos oportunos para lanzarlos (o sea su gestión de los aspectos ofensivos desde una táctica contragolpeadora y conservadora) resultaron extraordinarias.
En este claro choque de estilos resultante, teniendo en cuenta que varios asaltos fueron muy igualados y que hubo fases de evidente dominio para cada boxeador, no nos engañemos, tanto la victoria por un asalto (o sea 7-5) para cada uno de los púgiles como el empate (6-6) resultan aceptables.
Si se es imparcial y se valora globalmente la contienda, ésta estuvo emparejada y ni mucho menos fue totalmente controlada por Golovkin, como algunos afirman. Y es que “el efecto favorito” se dejó notar otra vez después de esta pelea. Tal y como pasó en el primero “Chocolatito”-Wangek o en el Pacquiao-Horn hubo analistas, boxeadores y aficionados que no dieron ni un margen mínimo en su propia lectura de la pelea para la victoria de Wangek y Horn, alterando su propia visión del choque por la sobrevaloración del favorito, en estos casos Román González y Manny Pacquiao, respectivamente. Esto no quiere decir que no se pueda pensar que “Chocolatito” o Pacquiao merecieran la victoria, sino que hay gente que ni siquiera necesitó analizarla imparcialmente para estar seguro al 100% de la total victoria del favorito. Salvando las enormes distancias, ya que ni muchísimo menos estaba Canelo en la posición de Wangek o Horn, esto se repitió en la pugna. Álvarez era calificado como “diva” y había manipulado las reglas del boxeo a su favor y Golovkin era el boxeador que partía como favorito y que no rechazaba retos, e indudablemente las simpatías de muchos, por el propio interés del pugilismo, se alinearon consciente o subconscientemente con el segundo.
De todos modos, no se debe tomar la parte por el todo. Aunque “Canelo” realizó la mejor actuación de su carrera y durante varios asaltos anuló con su fenomenal defensa al boxeador más agresivo y contundente de la división y a uno de los mejores de todos los pesos, esto no puede borrar de un plumazo sus nefastos años de pesos pactados, chantajes a los organismos, elusión de oponentes y elección de otros sumamente asequibles, todo ello sin pasar por alto los atroces robos a boxeadores que claramente le superaron. Así, lo que hay que preguntarse ahora es si “Canelo”, habiendo demostrado su destreza ante uno de los púgiles más peligrosos posibles y habiendo sido bueno su rendimiento en el peso medio, cambiará el planteamiento de su trayectoria y aceptará nuevos retos de enorme exigencia. De lo contrario, quizás no pueda disipar las críticas, que no dejaron de estar presentes en este choque por elegir la pelea en el momento en que Golovkin mostraba evidentes puntos débiles y sirviéndose en ella de nuevo de la ayuda de los jueces.
La puntuación de Adelaide Byrd de 118-110 a favor de “Canelo” es sin lugar a duda no sólo el peor elemento de la contienda o del fin de semana, sino la certificación de que el boxeo tiene que afrontar sus problemas de una vez por todas. Esto no significa que los aficionados, expertos y boxeadores debamos dejar de defender el deporte de las 16 cuerdas ante los que lo critican buscando su destrucción, sino que debemos exigir la limpieza del pugilismo para solidificarlo. Por ejemplo, hasta que los promotores dejen de pagar los salarios, el alojamiento y el mantenimiento de los jueces encargados de puntuar una pelea y del árbitro que vela por el cumplimiento de las reglas y dejen de hacer con ellos cenas y reuniones privadas previas a los enfrentamientos, los resultados polémicos no van a dejar de llegar, puesto que muchos jueces y árbitros no pueden o no quieren priorizar su objetividad y su aprecio por el boxeo sobre su sustento y su modo de vida relajado, cómodo y satisfactorio. Y es que ¿Cómo, por ejemplo, un funcionario o un trabajar estadounidense estándar va a querer renunciar a viajar con todos los gastos pagados a un formidable escenario y ganar en un fin de semana infinitamente más de lo que gana en un mes, además mientras ve en primer línea combates esperadísimos, puntuando una pelea contra los intereses del promotor que le paga, mordiendo la mano que le da de comer? Es un secreto a gritos que muchos jueces que no han seguido los “patrones” esperados por los promotores organizadores no han vuelto a ser llamados para juzgar peleas de estas compañías y que incluso han sido apartados a posiciones secundarias dentro de las comisiones atléticas. Hasta que los salarios de los jueces y árbitros no se extraigan de las sanciones pagadas a las comisiones o se descuenten de las bolsas finales de los boxeadores, sin intermediarios, la situación no va a cambiar, al menos en los combates de las estrellas del boxeo mundial.
Por otra parte, hay que recalcar que Adelaide Byrd no es una mala jueza o una jueza que haya tenido un día malo, es una corrupta al igual que su marido, el árbitro Robert Byrd. Muchos pueden considerar que no hay pruebas de tal cosa, pero realmente sí las hay. Sólo hay que ver su trayectoria de puntuaciones para comprobar que Byrd casi siempre puntúa mal las grandes peleas, decantándose por lecturas absolutas a favor de los favoritos o de los boxeadores estrella de las promotoras, o por los estadounidenses cuando boxean como visitantes. Se puede hacer fácilmente una lista de más de una decena de peleas recientes en las que ha participado en las que se puede ver que su puntuación es sesgada o injustificable. Por otra parte, en cuanto a su marido, sólo tenemos que recordar el escándalo más reciente, su total permisividad con los golpes bajos de Andre Ward en la revancha con Sergey Kovalev y su extranísima detención de la pelea. Así resulta evidente que el matrimonio Byrd son, junto a muchos otros jueces y árbitros, una garantía para que las agendas boxísticas de quienes mueven los hilos en este deporte se cumplan, ya sean estos televisiones, promotores u otro tipo de agentes. Simplemente, la diferencia entre los Byrd y otros es que son ineptos a la hora de ser corruptos, mientras que otros saben actuar con mayor sutileza sin levantar sospechas.
Volviendo al análisis del combate Golovkin-Canelo, éste en cierto modo ha acentuado una modificación de roles que lleva produciéndose desde hace un tiempo atrás y que podría agravarse en una eventual revancha. Entre 2015 y 2016, Golovkin era casi imbatible y en un enfrentamiento entonces ante Canelo su victoria parecía a todas luces inevitable además de contundente. Hay que recordar que, mientras tanto, Álvarez se medía a boxeadores asequibles y ganaba controvertidamente a Miguel Cotto, recibiendo críticas numerosísimas. Pero desde entonces la situación hay ido cambiando. Primero “GGG” daba signos de deterioro ante Kell Brook, que a priori no parecieron significativos, pero después a duras penas pudo vencer a un Daniel Jacobs ante el que no fue ni una sombra de lo que había sido. Por otro lado, su estancamiento o su degradación en su rendimiento se asentaba con este duelo ante “Canelo”, que ha hecho más evidente una sensacional evolución.
Esto nos lleva a la pregunta ¿Qué margen para la mejora tienen ambos contendientes en un eventual duelo de desquite? y ¿Aceptará Canelo una revancha? Respecto a la segunda pregunta ninguna certeza se puede tener debido a los peculiares manejos de Golden Boy Promotions y de “Canelo”, pero parece que, habiendo logrado aguantar bien los doce asaltos, habiendo mejorado su imagen general gracias a esta pelea y contando que podría ingresar una enorme cantidad de dinero con un nuevo choque ante el kazajo, la revancha parece la mejor opción para su carrera. Y es que, respondiendo a la primera pregunta, su margen de mejora es además superior al de Golovkin. Aunque se podía esperar que “GGG” usase una mejor gestión de tiempos y espacios, su planteamiento resultó de lo más simple. Por otra parte, cuando Canelo le atacó, su reacción defensiva fue por lo general bastante mala, encajando golpes claros y retrocediendo algo desordenado. En cambio, “Canelo”, que quizás esté en el punto álgido de su boxeo, demostró superior técnica y versatilidad, pareciendo que con los adecuados ajustes, especialmente a la hora de ceder asaltos por falta de actividad, podría generar más complicaciones a Golovkin. Siempre estará presente, obviamente, el riesgo del knockout, ya que Golovkin en todo momento podrá sacar de la nada una mano de poder que decida la pugna. Además su presión no dejará de otorgarle asaltos por impresión general a la vez que desgasta a sus adversarios. Pero habiendo sido poco brillantes, y cada vez menos, sus actuaciones consecutivas ante Brook, Jacobs y ahora Álvarez, parece que el tiempo juega en contra de Golovkin, que parece haber entrado en una cuesta abajo en la que cada mes que pase le acercará a su primera derrota.
Quizás en este sentido, el equipo de Canelo estudie cuál es el momento más astuto para pactar una revancha. Puede que en mayo, y si consigue mantener inactivo a Golovkin hasta entonces, tenga una buena oportunidad de triunfo, pero no será tan buena como en una pelea en septiembre del próximo año o incluso más allá. Aun así, si ahora mismo Golovkin se tuviese que medir a sus retadores obligatorios como Jermall Charlo y Sergiy Derevyanchenko, que logre salir con el brazo en alto no es ni mucho menos una certeza. Así, el mexicano corre el riesgo de que alguien se adelante destronando a un Golovkin cuya recomposición cada vez parece más improbable.
Por otro lado, para Golovkin ninguna opción podría ser mejor que buscar la unificación total del peso medio contra Saunders (titular WBO) o aceptar un duelo en diciembre ante Miguel Cotto, peleas que podría vencer con el rendimiento que todavía conserva y que deberían servirle para agrandar su legado y su estela exitosa a la vez que se hace con grandes bolsas. Además, un posible ascenso al peso supermedio no debería ser descartado, dado que, aunque su altura no sea la suficiente para la categoría superior, quizás el nivel de sus actuaciones podría recuperarse si es que todos sus problemas recientes han llegado por las dificultades para ajustarse al peso medio.
Sea como sea, ambos boxeadores se encuentran ahora, tras este empate, en una situación de total impasse en la que deberán tomar decisiones decisivas para su futuro e incluso para su papel final en la historia del boxeo. Intereses económicos, deportivos y de otra índole se entremezclaran, junto a la intervención de nuevos boxeadores reclamando oportunidades, haciendo las posibles elecciones tan complejas como difíciles de prever su éxito. Aun así, el peso medio parece mantenerse ahora en un formidable momento y es de esperar que desde diciembre al próximo mayo la división nos ofrezca enfrentamientos formidables y peleas para el recuerdo.
Dejando al margen el resultado y la controversia de las cartulinas, y centrándonos sólo en lo deportivo, la lectura más significativa que se puede extraer de la pelea es la confirmación del declive de Golovkin. Puede que muchos se opongan a esta afirmación, considerando estos que mereció la victoria ante el que algunos valoran como el número 1 de todos los pesos. Aun así, y si bien no se puede cuestionar el mérito de su actuación, lo que quedó de manifiesto es que los tiempos en los que se mostraba como una apisonadora imparable han pasado.
“GGG” presionó, una vez más, de forma infinitamente más tenue que en anteriores momentos y su corte de ring, que tantas victorias le ha dado en el pasado, resultó sumamente inefectivo, dejando en todo momento la puerta abierta para que “Canelo” le rehuyese por la derecha. Además, su velocidad de manos fue realmente baja y su volumen de puños escaso también, comparativamente hablando. Por otro lado, cuando sus puños al máximo de potencia hicieron clara diana en su rival, éste los encajó sin ningún tipo de problemas, no siendo ni siquiera estremecido ligeramente. Finalmente, su precisión fue por momentos ridícula, fallando una decena de manos consecutivas a la vez que quedaba totalmente expuesto al contragolpe.
Sea como sea, su tenacidad, su resistencia y su formidable jab le mantuvieron en la lucha por la victoria en una pelea en la que su oponente corrió demasiado, cediendo asaltos por falta de trabajo y contundencia.
Esto nos lleva a otra clara lectura respecto al duelo: la nula acometividad de Canelo. Muchos, erróneamente, esperaban que Álvarez avanzase en todo momento sobre su oponente y golpease al cuerpo con el gancho y con combinaciones al rostro para desgastar y quebrar al monarca. Nada más lejos de la realidad. Decepcionando a quienes querían ver una descarnada batalla de intercambios, “Canelo” demostró que no tenía ninguna confianza en poder romper la resistencia de su adversario, al menos sin poner en riesgo decisivo la suya. Por ello, aunque en su momento criticó durísimamente a Erislandy Lara por su táctica, Canelo corrió el ring sin remordimientos durante gran parte de la pelea, rehusando los intercambios.
Con todo, esto no tiene porqué implicar una falta de valentía, ya que en muchos momentos cometió la osadía de quedarse estático en las cuerdas, incluso bajando las manos, a la vez que eludía uno tras otro los golpes de Golovkin, demostrando una defensa verdaderamente excepcional que muchos ni siquiera sabían que tenía. Además, su precisión, su elección de golpes y su apreciación de los momentos oportunos para lanzarlos (o sea su gestión de los aspectos ofensivos desde una táctica contragolpeadora y conservadora) resultaron extraordinarias.
En este claro choque de estilos resultante, teniendo en cuenta que varios asaltos fueron muy igualados y que hubo fases de evidente dominio para cada boxeador, no nos engañemos, tanto la victoria por un asalto (o sea 7-5) para cada uno de los púgiles como el empate (6-6) resultan aceptables.
Si se es imparcial y se valora globalmente la contienda, ésta estuvo emparejada y ni mucho menos fue totalmente controlada por Golovkin, como algunos afirman. Y es que “el efecto favorito” se dejó notar otra vez después de esta pelea. Tal y como pasó en el primero “Chocolatito”-Wangek o en el Pacquiao-Horn hubo analistas, boxeadores y aficionados que no dieron ni un margen mínimo en su propia lectura de la pelea para la victoria de Wangek y Horn, alterando su propia visión del choque por la sobrevaloración del favorito, en estos casos Román González y Manny Pacquiao, respectivamente. Esto no quiere decir que no se pueda pensar que “Chocolatito” o Pacquiao merecieran la victoria, sino que hay gente que ni siquiera necesitó analizarla imparcialmente para estar seguro al 100% de la total victoria del favorito. Salvando las enormes distancias, ya que ni muchísimo menos estaba Canelo en la posición de Wangek o Horn, esto se repitió en la pugna. Álvarez era calificado como “diva” y había manipulado las reglas del boxeo a su favor y Golovkin era el boxeador que partía como favorito y que no rechazaba retos, e indudablemente las simpatías de muchos, por el propio interés del pugilismo, se alinearon consciente o subconscientemente con el segundo.
De todos modos, no se debe tomar la parte por el todo. Aunque “Canelo” realizó la mejor actuación de su carrera y durante varios asaltos anuló con su fenomenal defensa al boxeador más agresivo y contundente de la división y a uno de los mejores de todos los pesos, esto no puede borrar de un plumazo sus nefastos años de pesos pactados, chantajes a los organismos, elusión de oponentes y elección de otros sumamente asequibles, todo ello sin pasar por alto los atroces robos a boxeadores que claramente le superaron. Así, lo que hay que preguntarse ahora es si “Canelo”, habiendo demostrado su destreza ante uno de los púgiles más peligrosos posibles y habiendo sido bueno su rendimiento en el peso medio, cambiará el planteamiento de su trayectoria y aceptará nuevos retos de enorme exigencia. De lo contrario, quizás no pueda disipar las críticas, que no dejaron de estar presentes en este choque por elegir la pelea en el momento en que Golovkin mostraba evidentes puntos débiles y sirviéndose en ella de nuevo de la ayuda de los jueces.
La puntuación de Adelaide Byrd de 118-110 a favor de “Canelo” es sin lugar a duda no sólo el peor elemento de la contienda o del fin de semana, sino la certificación de que el boxeo tiene que afrontar sus problemas de una vez por todas. Esto no significa que los aficionados, expertos y boxeadores debamos dejar de defender el deporte de las 16 cuerdas ante los que lo critican buscando su destrucción, sino que debemos exigir la limpieza del pugilismo para solidificarlo. Por ejemplo, hasta que los promotores dejen de pagar los salarios, el alojamiento y el mantenimiento de los jueces encargados de puntuar una pelea y del árbitro que vela por el cumplimiento de las reglas y dejen de hacer con ellos cenas y reuniones privadas previas a los enfrentamientos, los resultados polémicos no van a dejar de llegar, puesto que muchos jueces y árbitros no pueden o no quieren priorizar su objetividad y su aprecio por el boxeo sobre su sustento y su modo de vida relajado, cómodo y satisfactorio. Y es que ¿Cómo, por ejemplo, un funcionario o un trabajar estadounidense estándar va a querer renunciar a viajar con todos los gastos pagados a un formidable escenario y ganar en un fin de semana infinitamente más de lo que gana en un mes, además mientras ve en primer línea combates esperadísimos, puntuando una pelea contra los intereses del promotor que le paga, mordiendo la mano que le da de comer? Es un secreto a gritos que muchos jueces que no han seguido los “patrones” esperados por los promotores organizadores no han vuelto a ser llamados para juzgar peleas de estas compañías y que incluso han sido apartados a posiciones secundarias dentro de las comisiones atléticas. Hasta que los salarios de los jueces y árbitros no se extraigan de las sanciones pagadas a las comisiones o se descuenten de las bolsas finales de los boxeadores, sin intermediarios, la situación no va a cambiar, al menos en los combates de las estrellas del boxeo mundial.
Por otra parte, hay que recalcar que Adelaide Byrd no es una mala jueza o una jueza que haya tenido un día malo, es una corrupta al igual que su marido, el árbitro Robert Byrd. Muchos pueden considerar que no hay pruebas de tal cosa, pero realmente sí las hay. Sólo hay que ver su trayectoria de puntuaciones para comprobar que Byrd casi siempre puntúa mal las grandes peleas, decantándose por lecturas absolutas a favor de los favoritos o de los boxeadores estrella de las promotoras, o por los estadounidenses cuando boxean como visitantes. Se puede hacer fácilmente una lista de más de una decena de peleas recientes en las que ha participado en las que se puede ver que su puntuación es sesgada o injustificable. Por otra parte, en cuanto a su marido, sólo tenemos que recordar el escándalo más reciente, su total permisividad con los golpes bajos de Andre Ward en la revancha con Sergey Kovalev y su extranísima detención de la pelea. Así resulta evidente que el matrimonio Byrd son, junto a muchos otros jueces y árbitros, una garantía para que las agendas boxísticas de quienes mueven los hilos en este deporte se cumplan, ya sean estos televisiones, promotores u otro tipo de agentes. Simplemente, la diferencia entre los Byrd y otros es que son ineptos a la hora de ser corruptos, mientras que otros saben actuar con mayor sutileza sin levantar sospechas.
Volviendo al análisis del combate Golovkin-Canelo, éste en cierto modo ha acentuado una modificación de roles que lleva produciéndose desde hace un tiempo atrás y que podría agravarse en una eventual revancha. Entre 2015 y 2016, Golovkin era casi imbatible y en un enfrentamiento entonces ante Canelo su victoria parecía a todas luces inevitable además de contundente. Hay que recordar que, mientras tanto, Álvarez se medía a boxeadores asequibles y ganaba controvertidamente a Miguel Cotto, recibiendo críticas numerosísimas. Pero desde entonces la situación hay ido cambiando. Primero “GGG” daba signos de deterioro ante Kell Brook, que a priori no parecieron significativos, pero después a duras penas pudo vencer a un Daniel Jacobs ante el que no fue ni una sombra de lo que había sido. Por otro lado, su estancamiento o su degradación en su rendimiento se asentaba con este duelo ante “Canelo”, que ha hecho más evidente una sensacional evolución.
Esto nos lleva a la pregunta ¿Qué margen para la mejora tienen ambos contendientes en un eventual duelo de desquite? y ¿Aceptará Canelo una revancha? Respecto a la segunda pregunta ninguna certeza se puede tener debido a los peculiares manejos de Golden Boy Promotions y de “Canelo”, pero parece que, habiendo logrado aguantar bien los doce asaltos, habiendo mejorado su imagen general gracias a esta pelea y contando que podría ingresar una enorme cantidad de dinero con un nuevo choque ante el kazajo, la revancha parece la mejor opción para su carrera. Y es que, respondiendo a la primera pregunta, su margen de mejora es además superior al de Golovkin. Aunque se podía esperar que “GGG” usase una mejor gestión de tiempos y espacios, su planteamiento resultó de lo más simple. Por otra parte, cuando Canelo le atacó, su reacción defensiva fue por lo general bastante mala, encajando golpes claros y retrocediendo algo desordenado. En cambio, “Canelo”, que quizás esté en el punto álgido de su boxeo, demostró superior técnica y versatilidad, pareciendo que con los adecuados ajustes, especialmente a la hora de ceder asaltos por falta de actividad, podría generar más complicaciones a Golovkin. Siempre estará presente, obviamente, el riesgo del knockout, ya que Golovkin en todo momento podrá sacar de la nada una mano de poder que decida la pugna. Además su presión no dejará de otorgarle asaltos por impresión general a la vez que desgasta a sus adversarios. Pero habiendo sido poco brillantes, y cada vez menos, sus actuaciones consecutivas ante Brook, Jacobs y ahora Álvarez, parece que el tiempo juega en contra de Golovkin, que parece haber entrado en una cuesta abajo en la que cada mes que pase le acercará a su primera derrota.
Quizás en este sentido, el equipo de Canelo estudie cuál es el momento más astuto para pactar una revancha. Puede que en mayo, y si consigue mantener inactivo a Golovkin hasta entonces, tenga una buena oportunidad de triunfo, pero no será tan buena como en una pelea en septiembre del próximo año o incluso más allá. Aun así, si ahora mismo Golovkin se tuviese que medir a sus retadores obligatorios como Jermall Charlo y Sergiy Derevyanchenko, que logre salir con el brazo en alto no es ni mucho menos una certeza. Así, el mexicano corre el riesgo de que alguien se adelante destronando a un Golovkin cuya recomposición cada vez parece más improbable.
Por otro lado, para Golovkin ninguna opción podría ser mejor que buscar la unificación total del peso medio contra Saunders (titular WBO) o aceptar un duelo en diciembre ante Miguel Cotto, peleas que podría vencer con el rendimiento que todavía conserva y que deberían servirle para agrandar su legado y su estela exitosa a la vez que se hace con grandes bolsas. Además, un posible ascenso al peso supermedio no debería ser descartado, dado que, aunque su altura no sea la suficiente para la categoría superior, quizás el nivel de sus actuaciones podría recuperarse si es que todos sus problemas recientes han llegado por las dificultades para ajustarse al peso medio.
Sea como sea, ambos boxeadores se encuentran ahora, tras este empate, en una situación de total impasse en la que deberán tomar decisiones decisivas para su futuro e incluso para su papel final en la historia del boxeo. Intereses económicos, deportivos y de otra índole se entremezclaran, junto a la intervención de nuevos boxeadores reclamando oportunidades, haciendo las posibles elecciones tan complejas como difíciles de prever su éxito. Aun así, el peso medio parece mantenerse ahora en un formidable momento y es de esperar que desde diciembre al próximo mayo la división nos ofrezca enfrentamientos formidables y peleas para el recuerdo.
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sábado, 9 de septiembre de 2017
Los mejores combates de este sábado (9/9/2017)
En este fantástico sábado de boxeo, el evento principal será el que tendrá lugar en el StubHub Center de Carson, Estados Unidos, velada denominada “SuperFly” en la que participarán los mejores boxeadores del peso supermosca de la actualidad.
El combate estelar será el que protagonizarán, por el cinturón mundial WBC del peso supermosca, el titular Wisaksil Wangek y el excampeón Román González, que pugnarán en una interesantísima revancha.
Podéis leer la previa del mundial Wangek-González II en este link a Espabox
En el mismo cartel se disputará la eliminatoria final WBC del peso supermosca para decidir al retador obligatorio del ganador del cruce arriba mencionado, siendo los contendientes en esta antesala del campeonato los excelentes mexicanos Juan Francisco Estrada y Carlos Cuadras, que se medirán en un esperadísimo combate.
Podéis leer la previa del Estrada-Cuadras en este link a Espabox
Finalmente, en cuanto a este evento, el por muchos considerado como número 1 de la categoría, el japonés Naoya Inoue, campeón mundial WBO supermosca, se medirá en su debut estadounidense al local Antonio Nieves.
Próximamente podréis encontrar aquí la previa del Inoue-Nieves
Por otro lado, no se debe pasar por alto que en Berlín, Alemania, dará comienzo el esperadísimo torneo World Boxing Super Series en su modalidad del peso crucero, siendo el primer enfrentamiento de cuartos de final el que pondrá sobre un ring al campeón mundial WBO Oleksandr Usyk y a Marco Huck.
Podéis leer la previa del mundial Usyk-Huck en este link a Espabox
Además de los excelentes combates arriba mencionados, que serán la principal atracción de la jornada de hoy, hay que destacar varios combates más de notable calidad, repercusiones e interés:
-En Argentina, Cecilia Sofía Mena 10(5KO)-1-1 y Anahi Esther Sánchez 16(8KO)-2(1) pelearán por el cinturón mundial WBA vacante del peso ligero en el mejor combate femenino de esta semana, en el cual la segunda será clara favorita por su superior experiencia de calidad.
- En Sudáfrica, el top 5 en tres organismos Kevin Lerena 18(9KO)-1 buscará ante el peligrosísimo Youri Kalenga 23(16KO)-3(1) una victoria que incrementaría enormemente su prestigio y le debería lanzar a su primer mundial o, al menos, a una eliminatoria final.
- En Alemania, en el respaldo del Usyk-Huck, dos exparticipantes en eliminatorias finales del peso crucero como Noel Gevor 22(10KO)-1 e Isaiah Thomas 15(6KO)-1 intentarán lograr la mayor victoria de sus carreras y posicionarse muy bien en el ranking IBF.
- En Kazakhstan, el superwélter local Kanat Islam 24(19KO)-0 y el canadiense Brandon Cook 18(11KO)-0, respectivamente 2º y 5º WBA, tratarán de asegurarse un combate ante uno de los tres titulares de la Asociación en un interesante choque de invictos.
- En Namibia, el excampeón Paulus Moses 39(24KO)-3(1), 4º WBO del peso ligero, buscará aprovechar la situación de impasse por la que pasa la defensa obligatoria de Terry Flanagan para asegurarse, con una victoria sobre Saidi Mundi 19(11KO)-3(2)-1, el acceso a la próxima eliminatoria final.
- En Puerto Rico, McWilliams Arroyo 16(14KO)-3 y Hernán Márquez 42(29KO)-8(5)-2, ambos en una situación comprometida en cuanto a resultados recientes, pelearán por reflotar sus trayectorias y enfrentarse próximamente a una notable figura de la división del peso supermosca.
- En Estados Unidos, y retransmitido por CBS, se producirá un combate de peso medio excelentemente emparejado entre Ian Green 12(9KO)-1 y Kemahl Russell 11(9KO)-1(1).
- En Reino Unido, el titular de Inglaterra del peso semipesado Joel McIntyre 16(3KO)-1 y el retador Liam Conroy 13(5KO)-3(1)-1 se verán las caras en un cruce del que saldrá el próximo oponente del sólido Jake Ball.
El combate estelar será el que protagonizarán, por el cinturón mundial WBC del peso supermosca, el titular Wisaksil Wangek y el excampeón Román González, que pugnarán en una interesantísima revancha.
Podéis leer la previa del mundial Wangek-González II en este link a Espabox
En el mismo cartel se disputará la eliminatoria final WBC del peso supermosca para decidir al retador obligatorio del ganador del cruce arriba mencionado, siendo los contendientes en esta antesala del campeonato los excelentes mexicanos Juan Francisco Estrada y Carlos Cuadras, que se medirán en un esperadísimo combate.
Podéis leer la previa del Estrada-Cuadras en este link a Espabox
Finalmente, en cuanto a este evento, el por muchos considerado como número 1 de la categoría, el japonés Naoya Inoue, campeón mundial WBO supermosca, se medirá en su debut estadounidense al local Antonio Nieves.
Próximamente podréis encontrar aquí la previa del Inoue-Nieves
Por otro lado, no se debe pasar por alto que en Berlín, Alemania, dará comienzo el esperadísimo torneo World Boxing Super Series en su modalidad del peso crucero, siendo el primer enfrentamiento de cuartos de final el que pondrá sobre un ring al campeón mundial WBO Oleksandr Usyk y a Marco Huck.
Podéis leer la previa del mundial Usyk-Huck en este link a Espabox
Además de los excelentes combates arriba mencionados, que serán la principal atracción de la jornada de hoy, hay que destacar varios combates más de notable calidad, repercusiones e interés:
-En Argentina, Cecilia Sofía Mena 10(5KO)-1-1 y Anahi Esther Sánchez 16(8KO)-2(1) pelearán por el cinturón mundial WBA vacante del peso ligero en el mejor combate femenino de esta semana, en el cual la segunda será clara favorita por su superior experiencia de calidad.
- En Sudáfrica, el top 5 en tres organismos Kevin Lerena 18(9KO)-1 buscará ante el peligrosísimo Youri Kalenga 23(16KO)-3(1) una victoria que incrementaría enormemente su prestigio y le debería lanzar a su primer mundial o, al menos, a una eliminatoria final.
- En Alemania, en el respaldo del Usyk-Huck, dos exparticipantes en eliminatorias finales del peso crucero como Noel Gevor 22(10KO)-1 e Isaiah Thomas 15(6KO)-1 intentarán lograr la mayor victoria de sus carreras y posicionarse muy bien en el ranking IBF.
- En Kazakhstan, el superwélter local Kanat Islam 24(19KO)-0 y el canadiense Brandon Cook 18(11KO)-0, respectivamente 2º y 5º WBA, tratarán de asegurarse un combate ante uno de los tres titulares de la Asociación en un interesante choque de invictos.
- En Namibia, el excampeón Paulus Moses 39(24KO)-3(1), 4º WBO del peso ligero, buscará aprovechar la situación de impasse por la que pasa la defensa obligatoria de Terry Flanagan para asegurarse, con una victoria sobre Saidi Mundi 19(11KO)-3(2)-1, el acceso a la próxima eliminatoria final.
- En Puerto Rico, McWilliams Arroyo 16(14KO)-3 y Hernán Márquez 42(29KO)-8(5)-2, ambos en una situación comprometida en cuanto a resultados recientes, pelearán por reflotar sus trayectorias y enfrentarse próximamente a una notable figura de la división del peso supermosca.
- En Estados Unidos, y retransmitido por CBS, se producirá un combate de peso medio excelentemente emparejado entre Ian Green 12(9KO)-1 y Kemahl Russell 11(9KO)-1(1).
- En Reino Unido, el titular de Inglaterra del peso semipesado Joel McIntyre 16(3KO)-1 y el retador Liam Conroy 13(5KO)-3(1)-1 se verán las caras en un cruce del que saldrá el próximo oponente del sólido Jake Ball.
viernes, 8 de septiembre de 2017
Los mejores combates de este viernes (8/9/2017)
A la espera de un sábado fenomenal en el cual se producirá la gran velada del peso supermosca y el inicio del torneo World Boxing Super Series, entre otras notables peleas, este viernes comparativamente hablando será mucho menos interesante. Aun así, contará con una buena velada estadounidense y una eliminatoria final en Argentina que hacen de esta jornada una mucho mejor que la de anteriores semanas.
El combate más importante de este viernes será el que estelarizará el evento que se disputará en el Hard Rock Hotel and Casino de Las Vegas, Estados Unidos, velada retransmitida por Showtime. Este encuentro principal será el campeonato mundial WBC del peso supermedio entre Davíd Benavídez y Ronald Gavril.
Podéis leer la previa del mundial Benavídez-Gavril en este link a Espabox
Acompañando a este duelo mundialista se producirán un puñado de buenos combates con apreciable trascendencia para el devenir de la división del peso supermedio, en la que se peleará en todos ellos.
En uno de los choques, el prometedor Caleb Plant 15(10KO)-0, que posee un boxeo realmente bueno, técnico y potente, afrontará una seria prueba de fuego, antes de una próxima pelea ante un rival de la cumbre del ranking, midiéndose al fogueado y peligroso Andrew Hernández 19(9KO)-6(3)-1. Ciertamente, se espera una amplia victoria de Plant que le dé experiencia de calidad y le permita escalar hasta el top 5 WBA y el top 10 IBF, aunque no podrá confiarse contra un Hernández que sabe lo que es vencer contra pronóstico y es más sólido que cualquiera de los boxeadores a los que se ha medido hasta la fecha.
En otro de los combates, J’Leon Love 23(13KO)-1(1), que todavía lucha por recuperar el crédito perdido con su derrota ante Rogelio Medina, intentará asentarse en el top 10 WBC e IBF y prepararse también para un cruce decisivo, quizás ante el mismo Caleb Plant, peleando contra un Abraham Han 26(16KO)-3(1) que es el púgil más complicado al que se mide desde 2014. En principio, la superioridad técnica de Love debería granjearle una clara victoria, más aún teniendo en cuenta que Han siempre ha fallado ante los rivales de nivel alto. De todos modos, habiendo caído sólo por decisión dividida ante rivales como Sergio Mora o Fernando Guerrero, perfectamente podría generar una pelea complicada a Love e incluso poder apuntar a la victoria si éste duda o vuelve a los errores del pasado.
Por último en cuanto a este evento, cabe destacar la participación del excampeón del peso medio Peter Quillin 32(23KO)-1(1)-1 que, tras perder su récord invicto en un sólo round ante Daniel Jacobs, regresará a los rings 21 meses después debutando en el peso supermedio y enfrentándose al correoso Dashon Johnson 22(7KO)-21(3)-3, que sin duda será una buena piedra de toque para evaluar sus posibilidades en la nueva categoría.
Por otro lado, cambiando de escenario y desplazándonos al Estadio Deportistas Alvearenses de la ciudad argentina de General Alvear, en esta sede se producirá, con retransmisión de TyC Sports, una interesante eliminatoria final IBF del peso mosca en la que se medirán el extitular regular WBA Juan Carlos Reveco 38(19KO)-3(1) y Komgrich Nantapech 22(15KO)-4(1) por conseguir la plaza de retador obligatorio del campeón mundial Donnie Nietes. El favorito para vencer en este cruce será Reveco, tanto por su condición de local, como por su superior experiencia y cualidades, aunque de ningún modo se puede subestimar ya a Nantapech después de la meritoria actuación ofrecida ante el mismo Nietes el pasado abril. En cualquier caso, el enfrentamiento parece el más abierto de la jornada y quizás el potencialmente más entretenido, pudiéndose esperar un tailandés agresivo que tratará de compensar los recursos de un Reveco que debería tener que trabajar duramente para salir con el brazo en alto.
El combate más importante de este viernes será el que estelarizará el evento que se disputará en el Hard Rock Hotel and Casino de Las Vegas, Estados Unidos, velada retransmitida por Showtime. Este encuentro principal será el campeonato mundial WBC del peso supermedio entre Davíd Benavídez y Ronald Gavril.
Podéis leer la previa del mundial Benavídez-Gavril en este link a Espabox
Acompañando a este duelo mundialista se producirán un puñado de buenos combates con apreciable trascendencia para el devenir de la división del peso supermedio, en la que se peleará en todos ellos.
En uno de los choques, el prometedor Caleb Plant 15(10KO)-0, que posee un boxeo realmente bueno, técnico y potente, afrontará una seria prueba de fuego, antes de una próxima pelea ante un rival de la cumbre del ranking, midiéndose al fogueado y peligroso Andrew Hernández 19(9KO)-6(3)-1. Ciertamente, se espera una amplia victoria de Plant que le dé experiencia de calidad y le permita escalar hasta el top 5 WBA y el top 10 IBF, aunque no podrá confiarse contra un Hernández que sabe lo que es vencer contra pronóstico y es más sólido que cualquiera de los boxeadores a los que se ha medido hasta la fecha.
En otro de los combates, J’Leon Love 23(13KO)-1(1), que todavía lucha por recuperar el crédito perdido con su derrota ante Rogelio Medina, intentará asentarse en el top 10 WBC e IBF y prepararse también para un cruce decisivo, quizás ante el mismo Caleb Plant, peleando contra un Abraham Han 26(16KO)-3(1) que es el púgil más complicado al que se mide desde 2014. En principio, la superioridad técnica de Love debería granjearle una clara victoria, más aún teniendo en cuenta que Han siempre ha fallado ante los rivales de nivel alto. De todos modos, habiendo caído sólo por decisión dividida ante rivales como Sergio Mora o Fernando Guerrero, perfectamente podría generar una pelea complicada a Love e incluso poder apuntar a la victoria si éste duda o vuelve a los errores del pasado.
Por último en cuanto a este evento, cabe destacar la participación del excampeón del peso medio Peter Quillin 32(23KO)-1(1)-1 que, tras perder su récord invicto en un sólo round ante Daniel Jacobs, regresará a los rings 21 meses después debutando en el peso supermedio y enfrentándose al correoso Dashon Johnson 22(7KO)-21(3)-3, que sin duda será una buena piedra de toque para evaluar sus posibilidades en la nueva categoría.
Por otro lado, cambiando de escenario y desplazándonos al Estadio Deportistas Alvearenses de la ciudad argentina de General Alvear, en esta sede se producirá, con retransmisión de TyC Sports, una interesante eliminatoria final IBF del peso mosca en la que se medirán el extitular regular WBA Juan Carlos Reveco 38(19KO)-3(1) y Komgrich Nantapech 22(15KO)-4(1) por conseguir la plaza de retador obligatorio del campeón mundial Donnie Nietes. El favorito para vencer en este cruce será Reveco, tanto por su condición de local, como por su superior experiencia y cualidades, aunque de ningún modo se puede subestimar ya a Nantapech después de la meritoria actuación ofrecida ante el mismo Nietes el pasado abril. En cualquier caso, el enfrentamiento parece el más abierto de la jornada y quizás el potencialmente más entretenido, pudiéndose esperar un tailandés agresivo que tratará de compensar los recursos de un Reveco que debería tener que trabajar duramente para salir con el brazo en alto.
domingo, 20 de agosto de 2017
Terence Crawford – Julius Indongo (20/8/2017)
Pinnacle Bank Arena, Lincoln, Estados Unidos.
Unificación total de la división del peso superligero con los cinturones WBA, WBC, WBO e IBF en juego.
Aunque siempre es muy positivo que en la época de los cuatro cinturones se erija un monarca que posea todas las coronas simultáneamente, la pelea de ayer fue una pésima certificación a este logro. Y es que Indongo ofreció una actuación realmente mala, especialmente falta de corazón, que sólo hizo que regalarle la condición de campeón indiscutido al estadounidense Crawford, que ciertamente ha hecho valer sus cualidades en una división actualmente con un nivel muy pobre.
A diferencia de las peleas ante Troyanovsky y Burns, en las que casi desde el tañido inicial el namibio se lanzó al ataque usando sus larguísimo brazos con velocidad y tenacidad, Indongo se mostró mucho más expectante, permitiendo incluso que Crawford, contrariamente a lo que es habitual en su boxeo, amenazase con tomar la iniciativa. Cuando al fin se decidió el visitante a pasar al ataque lo hizo de forma desordenada, errando una izquierda recta que sería respondida por un cruzado diestro a la contra que ya lo desestabilizaría ligeramente.
Éste era un pésimo augurio, que sólo hizo que materializarse en un knockdown en el segundo asalto. Tras múltiples imprecisas ofensivas de Indongo evitadas por su rival con pasos atrás o contraatacadas con jabs o curvos, “The Blue Machine” volvería a cometer el mismo error, siendo recibido por unos uppercuts de Crawford no especialmente tensos. Indongo corrió el ring, recibiendo un hook al cuerpo, hasta que un jab del estadounidense le obligó a agacharse y un directo descendente no demasiado potente lo tumbó. Dado que el round estaba en el último minuto, Indongo se las apañó para aguantar y llegar al tercer episodio, pero sólo para hacer la decepción aún más grande.
En dicho round, por enésima vez, Indongo 22(11KO)-1(1) se lanzó desordenado al ataque, siendo alcanzado por un gancho de izquierda, aparentemente no excesivamente potente, que le derrumbó sobre la lona, donde, con gestos exagerados, hizo evidente que no pensaba ni siquiera intentar ponerse de pie. Así, Terence Crawford 32(23KO)-0 se convertía en campeón WBA, WBC, WBO e IBF del peso superligero, una cuádruple posesión de coronas que no sucedía desde que Jermain Taylor unificó el peso medio en 2005 ante Bernard Hopkins. De todos modos, Crawford no se impuso ni muchísimo menos a un equivalente de Hopkins, sino a un púgil que lo hizo todo mal en el combate y que hizo buenas las palabras de quienes consideraban que sólo era un boxeador con suerte que se presentaba como una víctima propiciatoria para el local.
La gestión de la distancia de Indongo en el enfrentamiento es de las peores que se han visto en un campeonato del peso superligero en muchos años. Esto es así porque iniciaba sus ofensivas desde tan lejos que, incluso teniendo una buena ventaja en altura y alcance, se quedaba corto siempre, terminando totalmente expuesto a los contragolpes de Crawford. Dicho error no se puede encontrar en su pelea ante Burns, en la que en todo momento el británico fue martirizado por la ventaja física de su adversario. Es cierto que Crawford no es Burns, que además cada vez está más venido a menos, pero es que boxeando de esa manera Indongo no podría haberse mantenido imbatido ni en el circuito africano. Puede que fuese la presión por la oportunidad histórica que tenía delante, porque su encaje es de los menos resistentes de la categoría, porque su valentía le falló en el momento que más la necesitaba o por cualquier otro motivo, pero el caso es que Indongo le regaló sus dos coronas a su oponente sin ofrecer oposición, siendo lo peor de todo la forma en la que renunció plenamente a intentar ponerse de pie en el segundo knockdown, además por un golpe que no fue de los que se clavan profundamente hacia el hígado pero que curiosamente tuvo efecto instantáneo, cuando lo normal es que tarde unos instantes en dejarse sentir.
Sea como sea, si Crawford ya era considerado el 2º en la mayoría de rankings de todos los pesos a pesar de no haber batido a un rival con un gran renombre, ahora su valoración mejorará, siendo junto a Ward los iconos estadounidenses que, con toda la maquinaria propagandística empujando sus espaldas, ahora dominaran las listas de todos los pesos. En cualquier caso, aunque se debe reconocer que actualmente es el mejor peso superligero del mundo (no incluyendo, por ejemplo, boxeadores como Mikey García, porque todavía no ha ascendido definitivamente del peso ligero), hay que mencionar que la categoría se encuentra en cierta regresión respecto a otras épocas, sólo habiendo en cada ranking de dos a tres púgiles de verdadero nivel. Por ello, si Crawford de verdad quiere demostrar que merece el número 1 de todos los pesos debería ascender al peso wélter y medirse a boxeadores como Spence, Thurman u otros púgiles de la élite, ante los que, al fin, después de su lejana victoria ante Gamboa de 2014, podamos verle ante un boxeador del máximo relieve.
Unificación total de la división del peso superligero con los cinturones WBA, WBC, WBO e IBF en juego.
Aunque siempre es muy positivo que en la época de los cuatro cinturones se erija un monarca que posea todas las coronas simultáneamente, la pelea de ayer fue una pésima certificación a este logro. Y es que Indongo ofreció una actuación realmente mala, especialmente falta de corazón, que sólo hizo que regalarle la condición de campeón indiscutido al estadounidense Crawford, que ciertamente ha hecho valer sus cualidades en una división actualmente con un nivel muy pobre.
A diferencia de las peleas ante Troyanovsky y Burns, en las que casi desde el tañido inicial el namibio se lanzó al ataque usando sus larguísimo brazos con velocidad y tenacidad, Indongo se mostró mucho más expectante, permitiendo incluso que Crawford, contrariamente a lo que es habitual en su boxeo, amenazase con tomar la iniciativa. Cuando al fin se decidió el visitante a pasar al ataque lo hizo de forma desordenada, errando una izquierda recta que sería respondida por un cruzado diestro a la contra que ya lo desestabilizaría ligeramente.
Éste era un pésimo augurio, que sólo hizo que materializarse en un knockdown en el segundo asalto. Tras múltiples imprecisas ofensivas de Indongo evitadas por su rival con pasos atrás o contraatacadas con jabs o curvos, “The Blue Machine” volvería a cometer el mismo error, siendo recibido por unos uppercuts de Crawford no especialmente tensos. Indongo corrió el ring, recibiendo un hook al cuerpo, hasta que un jab del estadounidense le obligó a agacharse y un directo descendente no demasiado potente lo tumbó. Dado que el round estaba en el último minuto, Indongo se las apañó para aguantar y llegar al tercer episodio, pero sólo para hacer la decepción aún más grande.
En dicho round, por enésima vez, Indongo 22(11KO)-1(1) se lanzó desordenado al ataque, siendo alcanzado por un gancho de izquierda, aparentemente no excesivamente potente, que le derrumbó sobre la lona, donde, con gestos exagerados, hizo evidente que no pensaba ni siquiera intentar ponerse de pie. Así, Terence Crawford 32(23KO)-0 se convertía en campeón WBA, WBC, WBO e IBF del peso superligero, una cuádruple posesión de coronas que no sucedía desde que Jermain Taylor unificó el peso medio en 2005 ante Bernard Hopkins. De todos modos, Crawford no se impuso ni muchísimo menos a un equivalente de Hopkins, sino a un púgil que lo hizo todo mal en el combate y que hizo buenas las palabras de quienes consideraban que sólo era un boxeador con suerte que se presentaba como una víctima propiciatoria para el local.
La gestión de la distancia de Indongo en el enfrentamiento es de las peores que se han visto en un campeonato del peso superligero en muchos años. Esto es así porque iniciaba sus ofensivas desde tan lejos que, incluso teniendo una buena ventaja en altura y alcance, se quedaba corto siempre, terminando totalmente expuesto a los contragolpes de Crawford. Dicho error no se puede encontrar en su pelea ante Burns, en la que en todo momento el británico fue martirizado por la ventaja física de su adversario. Es cierto que Crawford no es Burns, que además cada vez está más venido a menos, pero es que boxeando de esa manera Indongo no podría haberse mantenido imbatido ni en el circuito africano. Puede que fuese la presión por la oportunidad histórica que tenía delante, porque su encaje es de los menos resistentes de la categoría, porque su valentía le falló en el momento que más la necesitaba o por cualquier otro motivo, pero el caso es que Indongo le regaló sus dos coronas a su oponente sin ofrecer oposición, siendo lo peor de todo la forma en la que renunció plenamente a intentar ponerse de pie en el segundo knockdown, además por un golpe que no fue de los que se clavan profundamente hacia el hígado pero que curiosamente tuvo efecto instantáneo, cuando lo normal es que tarde unos instantes en dejarse sentir.
Sea como sea, si Crawford ya era considerado el 2º en la mayoría de rankings de todos los pesos a pesar de no haber batido a un rival con un gran renombre, ahora su valoración mejorará, siendo junto a Ward los iconos estadounidenses que, con toda la maquinaria propagandística empujando sus espaldas, ahora dominaran las listas de todos los pesos. En cualquier caso, aunque se debe reconocer que actualmente es el mejor peso superligero del mundo (no incluyendo, por ejemplo, boxeadores como Mikey García, porque todavía no ha ascendido definitivamente del peso ligero), hay que mencionar que la categoría se encuentra en cierta regresión respecto a otras épocas, sólo habiendo en cada ranking de dos a tres púgiles de verdadero nivel. Por ello, si Crawford de verdad quiere demostrar que merece el número 1 de todos los pesos debería ascender al peso wélter y medirse a boxeadores como Spence, Thurman u otros púgiles de la élite, ante los que, al fin, después de su lejana victoria ante Gamboa de 2014, podamos verle ante un boxeador del máximo relieve.
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martes, 15 de agosto de 2017
Shinsuke Yamanaka – Luis Nery (15/8/2017)
Shimadzu Arena, Kyoto, Japón.
Campeonato mundial WBC del peso gallo. Decimotercera puesta en juego del monarca Yamanaka y defensa obligatoria.
En una derrota que parece cerrar una época en el boxeo japonés, Shinsuke Yamanaka 27(19KO)-1(1)-2 perdió su corona WBC del peso gallo al ser batido en cuatro asaltos por el mexicano Luis Nery 24(18KO)-0, nuevo monarca mundial de la categoría.
En el inicio, el japonés se mostró, como siempre, afilado con los directos, marcando su jab y conectando su izquierda ante un Nery bastante expectante pero que ya demostró su peligro con una combinación de curvos abiertos. Yamanaka eludía buena parte de las manos de su rival, aunque la amenaza del retador era continuada, cosa que se hizo más evidente en el segundo episodio, en el que el mexicano llegó con duras izquierdas. Aun así, el visitante no pudo evitar ser respondido con la misma arma por parte del titular, cerrándose el segundo round con un cruce de golpes en el que ambos se alcanzaron con gran potencia.
La pelea parecía estar experimentando un claro aumento en intensidad, aunque en la primera mitad del tercer asalto hubo una calma tensa aprovechada por Yamanaka para controlar los espacios con su jab e impactar un temible izquierdazo. De todos modos, esto sólo hizo que espolear a “La Pantera” que, una vez recuperado del golpe, se lanzó en una agresiva ofensiva en la que persiguió tenazmente al local a la vez que usaba su directo y combinaciones de ganchos.
Finalmente, el enfrentamiento entró al decisivo cuarto asalto, en el cual Nery, primeramente, puso en apuros a su adversario con unas largas izquierdas. El campeón intentó mantener la distancia utilizando los directos con más voluntad que acierto hasta que unos cruzados enlazados de Nery lo dejaron seriamente tocado. Yamanaka trató por todos los medios de aguantar, agarrándose, esquivando o lanzando golpes disuasorios, pero el retador le hostigó continuadamente con su rectos y con ganchos de ambas manos hasta que un fortísimo directo zurdo rompió su resistencia. El hasta ahora número 1 de la división intentó responder todavía con valentía, pero encerrado en las cuerdas obligó a su equipo a saltar al ring y detener el encuentro, certificándose la coronación de un excelente nuevo titular.
Habrá que esperar para ver qué decisiones toma en adelante Yamanaka, pero parece más que posible que, teniendo en cuenta su disminución en rendimiento (plasmada ya en los knockdowns padecidos ante Moreno y Solís), que pueda apuntar al retiro. Quizás, podría intentar realizar una revancha, en la que siempre tendría una opción de victoria por su enorme capacidad ofensiva, pero puede que esto no sea más que un error que empañe su fantástica trayectoria. Así, con la clara posibilidad de la retirada, serían tres insignes estrellas japonesas las que pondrían final a su carrera de forma casi simultanea, añadiéndose Yamanaka a Uchiyama y Miura, por lo que es evidente que este nación debería afrontar un relevo generacional, para el que está infinitamente preparada con su inacabable cantera.
Por otra parte, a la posición de campeón se alza un boxeador que parece tener un futuro brillante como Luis Nery, que se ha coronado por primera vez de la mejor manera posible: superando al número 1 de la categoría. Además, dejando al margen la merma de rendimiento de Yamanaka, Nery consigue este éxito desplazándose y batiendo a un boxeador imbatido y de enorme peligro, ante el cual impuso su boxeo, tan irregular como formidable. Parece evidente que en adelante Nery podrá adquirir un buen renombre, ya que sus aptitudes se prestan a ello, de modo que su posición como monarca sólo hará que engrandecer la recuperación de la división del peso gallo, que con la próxima unificación Burnett-Zhakiyanov y alguna buena defensa del magnífico Zolani Tete, parece resurgir de un periodo de bajísimo interés.
Campeonato mundial WBC del peso gallo. Decimotercera puesta en juego del monarca Yamanaka y defensa obligatoria.
En una derrota que parece cerrar una época en el boxeo japonés, Shinsuke Yamanaka 27(19KO)-1(1)-2 perdió su corona WBC del peso gallo al ser batido en cuatro asaltos por el mexicano Luis Nery 24(18KO)-0, nuevo monarca mundial de la categoría.
En el inicio, el japonés se mostró, como siempre, afilado con los directos, marcando su jab y conectando su izquierda ante un Nery bastante expectante pero que ya demostró su peligro con una combinación de curvos abiertos. Yamanaka eludía buena parte de las manos de su rival, aunque la amenaza del retador era continuada, cosa que se hizo más evidente en el segundo episodio, en el que el mexicano llegó con duras izquierdas. Aun así, el visitante no pudo evitar ser respondido con la misma arma por parte del titular, cerrándose el segundo round con un cruce de golpes en el que ambos se alcanzaron con gran potencia.
La pelea parecía estar experimentando un claro aumento en intensidad, aunque en la primera mitad del tercer asalto hubo una calma tensa aprovechada por Yamanaka para controlar los espacios con su jab e impactar un temible izquierdazo. De todos modos, esto sólo hizo que espolear a “La Pantera” que, una vez recuperado del golpe, se lanzó en una agresiva ofensiva en la que persiguió tenazmente al local a la vez que usaba su directo y combinaciones de ganchos.
Finalmente, el enfrentamiento entró al decisivo cuarto asalto, en el cual Nery, primeramente, puso en apuros a su adversario con unas largas izquierdas. El campeón intentó mantener la distancia utilizando los directos con más voluntad que acierto hasta que unos cruzados enlazados de Nery lo dejaron seriamente tocado. Yamanaka trató por todos los medios de aguantar, agarrándose, esquivando o lanzando golpes disuasorios, pero el retador le hostigó continuadamente con su rectos y con ganchos de ambas manos hasta que un fortísimo directo zurdo rompió su resistencia. El hasta ahora número 1 de la división intentó responder todavía con valentía, pero encerrado en las cuerdas obligó a su equipo a saltar al ring y detener el encuentro, certificándose la coronación de un excelente nuevo titular.
Habrá que esperar para ver qué decisiones toma en adelante Yamanaka, pero parece más que posible que, teniendo en cuenta su disminución en rendimiento (plasmada ya en los knockdowns padecidos ante Moreno y Solís), que pueda apuntar al retiro. Quizás, podría intentar realizar una revancha, en la que siempre tendría una opción de victoria por su enorme capacidad ofensiva, pero puede que esto no sea más que un error que empañe su fantástica trayectoria. Así, con la clara posibilidad de la retirada, serían tres insignes estrellas japonesas las que pondrían final a su carrera de forma casi simultanea, añadiéndose Yamanaka a Uchiyama y Miura, por lo que es evidente que este nación debería afrontar un relevo generacional, para el que está infinitamente preparada con su inacabable cantera.
Por otra parte, a la posición de campeón se alza un boxeador que parece tener un futuro brillante como Luis Nery, que se ha coronado por primera vez de la mejor manera posible: superando al número 1 de la categoría. Además, dejando al margen la merma de rendimiento de Yamanaka, Nery consigue este éxito desplazándose y batiendo a un boxeador imbatido y de enorme peligro, ante el cual impuso su boxeo, tan irregular como formidable. Parece evidente que en adelante Nery podrá adquirir un buen renombre, ya que sus aptitudes se prestan a ello, de modo que su posición como monarca sólo hará que engrandecer la recuperación de la división del peso gallo, que con la próxima unificación Burnett-Zhakiyanov y alguna buena defensa del magnífico Zolani Tete, parece resurgir de un periodo de bajísimo interés.
viernes, 4 de agosto de 2017
Los mejores combates de este viernes (4/8/2017)
Replicando lo sucedido hace dos semanas, este viernes será una jornada equivalente o incluso superior a la del sábado, ya que, si bien mañana se producirá el mundial Lomachenko-Marriaga, hoy el nivel medio será mejor, destacando dos campeonatos mundiales femeninos y un puñado de interesantes encuentros masculinos sin título en juego.
De entre los dos duelos mundialistas de este viernes destaca el campeonato unificado WBC-IBF del peso supermedio, en el cual se medirán la titular Nikki Adler 16(9KO)-0 y la insigne retadora Claressa Shields 3(1KO)-0, que combatirán en el MGM Grand Detroit, de Detroit, Estados Unidos, en una velada perteneciente a la serie ShoBox: The New Generation, retransmitida por Showtime. Después de un intenso trabajo de promoción realizado en Estados Unidos para expandir el boxeo femenino gracias a la imagen de Shields, ésta al fin se encontrará en su primera prueba de dureza real, en la que deberá demostrar que tras ser doble oro mundial y doble oro olímpica como amateur puede trasladar sus éxitos al ámbito profesional. En frente tendrá a una Adler que es considerada la número 1 de la división, aunque esto no es mucho decir en realidad, dado que la categoría está sumamente despoblada de púgiles y la alemana ha sustentado su carrera a base de rivales modestas. Por ello, aunque Adler tiene evidente ventaja en rounds como profesional y si bien cuenta con una confianza total en su victoria, todo parece indicar que una Shields más potente, veloz y técnica, que está rindiendo a un nivel espectacular y que en sus casi 80 peleas como amateur sólo perdió en una ocasión, debería poder coronarse como monarca y encumbrar su nombre como uno de los más destacados del boxeo femenino actual.
En el respaldo, el prospecto ruso del peso supergallo Vladimir Tikhonov 16(9KO)-0, 11º WBO, realizará su debut en suelo estadounidense midiéndose a local Jesse Ángel Hernández 8(6KO)-1, sin números en su récord tan extensos pero competente y que ofrecerá batalla, y el peso gallo James Smith 11(6KO)-1(1) afrontará una pelea de recuperación ante el muy asequible Yakub Kareem 14(8KO)-6(5)-1 tras sufrir su primera derrota ante el destacado prospecto Joshua Greer Jr.
El otro mundial de la jornada será el protagonizado por las argentinas Carolina Raquel Duer 19(6KO)-3-1 y María Cecilia Román 9(0KO)-4-1, que pelearán en el Salón Tattersall de San Isidro, Argentina, con retransmisión de TyC Sports, por el título mundial IBF del peso gallo que posee la primera. Evidentemente, tras 21 meses de inactividad finalizados con dos asequibles peleas de recuperación, Duer no llegará al combate en el punto culminante de su rendimiento. Aun así, su calidad y su experiencia son enormemente superiores a las de su oponente, que ha logrado seis de sus últimas ocho victorias ante rivales de récord negativo y además lleva once meses sin subirse a un ring. Por ello, Duer es evidente favorita para lograr una amplísima victoria unánime ante la retadora obligatoria que le deje preparada para retos más ambiciosos.
También en el evento, el campeón de argentina del peso superligero Mauro Maximiliano Godoy 28(14KO)-1(1), que se coronó desquitándose de su única derrota ante Xavier Luques Castillo en una pelea de múltiples polémicas, combatirá en la primera defensa de su título, y en una prueba de fuego a su estabilidad como titular, ante el correoso Gabriel Puñalef 24(9KO)-7(3)-5.
En principio este viernes también se iba a disputar en Argentina un mundial femenino WBA del peso ligero entre Anahi Sánchez y Cecilia Mena, pero problemas médicos de la segunda han obligado aplazarlo y a reubicarlo en el calendario, siendo la nueva fecha el 9 de septiembre.
Dejando de lado las peleas mundialistas, hoy también se disputará en el Fantasy Springs Casino de Indio, Estados Unidos, y televisado por ESPN, un encuentro muy interesante entre dos duros peleadores como Mauricio Herrera 23(7KO)-7 y Jesús Soto Karass 28(18KO)-11(4)-4, encuentro pactado a 10 asaltos en el peso wélter. Teniendo ambos un récord reciente nada brillante y estando los dos fuera de las listas mundiales, a las que pueden aspirar a retornar con una victoria este viernes, el enfrentamiento no tendrá una importancia crucial para el devenir de la división. De todos modos, debería ser una intensa pelea llena de emocionantes intercambios en la distancia corta y media-corta, igualada y sin abrumador favorito, en la que ambos pugnarán por alzarse a una buena oportunidad en una próxima gran velada de Golden Boy. Quizás Herrera, con un boxeo algo más profundo y completo y que no pasa por una crisis tan profunda como la Soto Karass, que no vence una pelea en cuatro años, sea favorito para imponerse, aunque precisamente por estar su carrera contra las cuerdas, “El Renuente” dará todo lo que su boxeo pueda ofrecer para buscar una victoria que renovaría sus aspiraciones.
En el semifondo, el peso semipesado ucraniano Vyacheslav Shabranskyy 18(15KO)-1(1), que vio frenado su asalto a la cumbre con una derrota ante Sullivan Barrera, afrontará una pelea de recuperación de mucha exigencia ante Todd Unthank May 10(4KO)-0-1, que intentará explotar las dudas de su oponente para darse a conocer y catapultar su trayectoria hacia grandes oportunidades, de las que ahora todavía está muy lejano.
Para finalizar cabe mencionar tres peleas más que completan esta buena jornada de viernes:
- En Rusia, Vage Sarukhanyan 16(3KO)-1-1 disputará el combate más difícil de su carrera ante el muy competente Hedi Slimani 27(15KO)-3, pelea que tendrá el título WBC Internacional del peso ligero en juego y que llevará al ganador al top 15.
- En Australia, el 15º WBA del peso supermedio Jayde Mitchell 14(8KO)-1 intentará proclamarse campeón OPBF y escalar hasta el top 10 derrotando al chino Ainiwaer Yilixiati 10(8KO)-0.
- En Japón, Isao Aoyama 9(2KO)-5(1)-1 y Akinori Hoshino 13(9KO)-7(3)-1 se medirán en un duelo del peso supermosca perfectamente emparejado.
De entre los dos duelos mundialistas de este viernes destaca el campeonato unificado WBC-IBF del peso supermedio, en el cual se medirán la titular Nikki Adler 16(9KO)-0 y la insigne retadora Claressa Shields 3(1KO)-0, que combatirán en el MGM Grand Detroit, de Detroit, Estados Unidos, en una velada perteneciente a la serie ShoBox: The New Generation, retransmitida por Showtime. Después de un intenso trabajo de promoción realizado en Estados Unidos para expandir el boxeo femenino gracias a la imagen de Shields, ésta al fin se encontrará en su primera prueba de dureza real, en la que deberá demostrar que tras ser doble oro mundial y doble oro olímpica como amateur puede trasladar sus éxitos al ámbito profesional. En frente tendrá a una Adler que es considerada la número 1 de la división, aunque esto no es mucho decir en realidad, dado que la categoría está sumamente despoblada de púgiles y la alemana ha sustentado su carrera a base de rivales modestas. Por ello, aunque Adler tiene evidente ventaja en rounds como profesional y si bien cuenta con una confianza total en su victoria, todo parece indicar que una Shields más potente, veloz y técnica, que está rindiendo a un nivel espectacular y que en sus casi 80 peleas como amateur sólo perdió en una ocasión, debería poder coronarse como monarca y encumbrar su nombre como uno de los más destacados del boxeo femenino actual.
En el respaldo, el prospecto ruso del peso supergallo Vladimir Tikhonov 16(9KO)-0, 11º WBO, realizará su debut en suelo estadounidense midiéndose a local Jesse Ángel Hernández 8(6KO)-1, sin números en su récord tan extensos pero competente y que ofrecerá batalla, y el peso gallo James Smith 11(6KO)-1(1) afrontará una pelea de recuperación ante el muy asequible Yakub Kareem 14(8KO)-6(5)-1 tras sufrir su primera derrota ante el destacado prospecto Joshua Greer Jr.
El otro mundial de la jornada será el protagonizado por las argentinas Carolina Raquel Duer 19(6KO)-3-1 y María Cecilia Román 9(0KO)-4-1, que pelearán en el Salón Tattersall de San Isidro, Argentina, con retransmisión de TyC Sports, por el título mundial IBF del peso gallo que posee la primera. Evidentemente, tras 21 meses de inactividad finalizados con dos asequibles peleas de recuperación, Duer no llegará al combate en el punto culminante de su rendimiento. Aun así, su calidad y su experiencia son enormemente superiores a las de su oponente, que ha logrado seis de sus últimas ocho victorias ante rivales de récord negativo y además lleva once meses sin subirse a un ring. Por ello, Duer es evidente favorita para lograr una amplísima victoria unánime ante la retadora obligatoria que le deje preparada para retos más ambiciosos.
También en el evento, el campeón de argentina del peso superligero Mauro Maximiliano Godoy 28(14KO)-1(1), que se coronó desquitándose de su única derrota ante Xavier Luques Castillo en una pelea de múltiples polémicas, combatirá en la primera defensa de su título, y en una prueba de fuego a su estabilidad como titular, ante el correoso Gabriel Puñalef 24(9KO)-7(3)-5.
En principio este viernes también se iba a disputar en Argentina un mundial femenino WBA del peso ligero entre Anahi Sánchez y Cecilia Mena, pero problemas médicos de la segunda han obligado aplazarlo y a reubicarlo en el calendario, siendo la nueva fecha el 9 de septiembre.
Dejando de lado las peleas mundialistas, hoy también se disputará en el Fantasy Springs Casino de Indio, Estados Unidos, y televisado por ESPN, un encuentro muy interesante entre dos duros peleadores como Mauricio Herrera 23(7KO)-7 y Jesús Soto Karass 28(18KO)-11(4)-4, encuentro pactado a 10 asaltos en el peso wélter. Teniendo ambos un récord reciente nada brillante y estando los dos fuera de las listas mundiales, a las que pueden aspirar a retornar con una victoria este viernes, el enfrentamiento no tendrá una importancia crucial para el devenir de la división. De todos modos, debería ser una intensa pelea llena de emocionantes intercambios en la distancia corta y media-corta, igualada y sin abrumador favorito, en la que ambos pugnarán por alzarse a una buena oportunidad en una próxima gran velada de Golden Boy. Quizás Herrera, con un boxeo algo más profundo y completo y que no pasa por una crisis tan profunda como la Soto Karass, que no vence una pelea en cuatro años, sea favorito para imponerse, aunque precisamente por estar su carrera contra las cuerdas, “El Renuente” dará todo lo que su boxeo pueda ofrecer para buscar una victoria que renovaría sus aspiraciones.
En el semifondo, el peso semipesado ucraniano Vyacheslav Shabranskyy 18(15KO)-1(1), que vio frenado su asalto a la cumbre con una derrota ante Sullivan Barrera, afrontará una pelea de recuperación de mucha exigencia ante Todd Unthank May 10(4KO)-0-1, que intentará explotar las dudas de su oponente para darse a conocer y catapultar su trayectoria hacia grandes oportunidades, de las que ahora todavía está muy lejano.
Para finalizar cabe mencionar tres peleas más que completan esta buena jornada de viernes:
- En Rusia, Vage Sarukhanyan 16(3KO)-1-1 disputará el combate más difícil de su carrera ante el muy competente Hedi Slimani 27(15KO)-3, pelea que tendrá el título WBC Internacional del peso ligero en juego y que llevará al ganador al top 15.
- En Australia, el 15º WBA del peso supermedio Jayde Mitchell 14(8KO)-1 intentará proclamarse campeón OPBF y escalar hasta el top 10 derrotando al chino Ainiwaer Yilixiati 10(8KO)-0.
- En Japón, Isao Aoyama 9(2KO)-5(1)-1 y Akinori Hoshino 13(9KO)-7(3)-1 se medirán en un duelo del peso supermosca perfectamente emparejado.
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jueves, 20 de julio de 2017
El WBC anunció torneo del peso semipesado
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| Oleksandr Gvozdyk impacta su derecha contra Yunieski González |
Aun así, el WBC ha pensado que con un objetivo más asequible que situar en un único torneo a los mejores púgiles de la división se podría tener éxito. Por ello, aprovechando que se debe buscar un segundo retador oficial por detrás de Eleider Álvarez para el campeón del peso semipesado Adonis Stevenson, que en dos años no ha realizado ni una sola defensa obligatoria, y que la división está llena de buenos púgiles, se ha decidido idear una solución de este tipo.
Aunque todavía no se ha especificado ni la estructura del torneo ni su profundidad, se ha anunciado inicialmente que se invitará a participar a Sullivan Barrera 20(14KO)-1, a Marcus Browne 20(15 KO)-0 y al vencedor del combate entre Oleksandr Gvozdyk 13(11 KO)-0 y Craig Baker 17(13 KO)-1(1). Así, cuando el citado combate se dispute, que lo hará el 19 de agosto, el WBC confirmará cuales serán las restantes características del torneo, sus participantes finales y los tiempos para su conclusión.
Quizás, teniendo en cuenta los pasados problemas organizativos, la voluntad de afrontar otros objetivos por parte de los boxeadores y los intereses de las promotoras, la idea termine teniendo un éxito moderado y puede que los imprevistos puedan llevar el torneo a alargarse en el tiempo demasiado, pero no puede ser tildada de mala iniciativa cualquier proceso que conlleve que los top 15 se midan entre sí y se criben entre ellos para conseguir el mejor retador oficial posible, todo esto mientras se podrían disputar combates eliminatorios verdaderamente interesantes.
miércoles, 14 de junio de 2017
Cecilia Braekhus – Erica Farías (9/6/2017)
Fortaleza de Bergenhus, Bergen, Noruega.
Campeonato mundial WBA, WBC, WBO e IBF del peso wélter. Quinta puesta en juego de las cuatro coronas conjuntas por parte de la monarca Braekhus.
Una vez más, un combate esperado durante bastante tiempo y muy aclamado antes de su realización, por enfrentarse en él dos top libra por libra, resultó una pelea decepcionante sobre el ring y ofreció un boxeo bastante pobre. Con repetidas entradas en clinch, escasos golpes de poder, bajo ritmo y un desarrollo muchas veces embarrado, el encuentro Braekhus-Farías no cumplió con lo esperado del que se presumía era el mejor duelo femenino del año.
En el inicio, aunque peleó de forma mucho más desordenada de lo que es habitual en su boxeo, Farías llegaría con alguna combinación poco clara y algún cruzado diestro, lanzados en ofensivas bastante precipitadas. Así, quizás se hizo con los primeros dos asaltos ante una Braekhus muy expectante. Con todo, desde el tercer asalto, si bien la argentina se mostró más agresiva aún, Braekhus usaría con mucha contundencia su uppercut de derecha a la contra junto al gancho zurdo enlazado con directo para contener a su oponente y ponerse por delante en las cartulinas.
La excepción a esta tónica llegó en el sexto asalto, en el cual los rectos de Farías tuvieron cierto éxito ante una Braekhus que, a pesar de su ventaja en altura y alcance, no tuvo un uso efectivo del jab. Los golpes que sí imponía por su longitud de brazos fueron contados ganchos zurdos, directos y ciertos uppercuts diestros que terminaron, desde el séptimo asalto hasta el final, por certificar su triunfo. La puntuación de Bastión Boxeo es de 97-93 a favor de Braekhus.
Respecto a los jueces, estos dieron un doble 99-91 excesivo y un 98-92 más razonable para que la local Cecilia Braekhus 31(8KO)-0 se hiciese con una victoria unánime, retuviese todas las coronas del peso wélter femenino y se consolidase como número 1 de todos los pesos al batir a una de sus máximas rivales en la hegemonía mundial. De todos modos, Braekhus puede ser considerada número 1 libra por libra por estar invicta, por poseer todas las coronas de su categoría y haber superado a casi la totalidad de retadoras destacadas del peso wélter, pero no porque su boxeo sea el mejor de toda la modalidad femenina ni por haber superado a rivales de mayor nivel. En ese sentido hay que mencionar que monarcas como Amanda Serrano, Christina Hammer o Eva Wahlström poseen un boxeo mucho más plástico y más completo, y otras como Jessica Chávez han superado a un número infinitamente superior de boxeadoras de la élite. Porque hay que recordar que Braekhus domina una categoría con poca cantidad de púgiles y con sólo un pequeño puñado de boxeadoras de nivel alto, mientras que Chávez reina en el peso mosca, una de las divisiones con más nivel del boxeo femenino (con más del doble de integrantes que el peso wélter), y tras haber batido a rivales como Ibeth Zamora, Esmeralda Moreno, Arely Muciño, Naoko Fujioka, Melissa McMorrow, Yésica Bopp o Simona Galassi.
Sea como sea, Braekhus seguirá siendo considerado por la mayoría de críticos como la mejor púgil de la actualidad, aunque ella misma sabe que manteniéndose en el peso wélter no puede encontrar más retos que los que le suban desde el peso superligero. Así, Braekhus está considerando la posibilidad de ascender al peso superwélter o incluso al medio, rumoreándose que podría apuntar a un encuentro ante una de las más prometedoras boxeadoras de la actualidad, la doble oro olímpica Claressa Shields.
Campeonato mundial WBA, WBC, WBO e IBF del peso wélter. Quinta puesta en juego de las cuatro coronas conjuntas por parte de la monarca Braekhus.
Una vez más, un combate esperado durante bastante tiempo y muy aclamado antes de su realización, por enfrentarse en él dos top libra por libra, resultó una pelea decepcionante sobre el ring y ofreció un boxeo bastante pobre. Con repetidas entradas en clinch, escasos golpes de poder, bajo ritmo y un desarrollo muchas veces embarrado, el encuentro Braekhus-Farías no cumplió con lo esperado del que se presumía era el mejor duelo femenino del año.
En el inicio, aunque peleó de forma mucho más desordenada de lo que es habitual en su boxeo, Farías llegaría con alguna combinación poco clara y algún cruzado diestro, lanzados en ofensivas bastante precipitadas. Así, quizás se hizo con los primeros dos asaltos ante una Braekhus muy expectante. Con todo, desde el tercer asalto, si bien la argentina se mostró más agresiva aún, Braekhus usaría con mucha contundencia su uppercut de derecha a la contra junto al gancho zurdo enlazado con directo para contener a su oponente y ponerse por delante en las cartulinas.
La excepción a esta tónica llegó en el sexto asalto, en el cual los rectos de Farías tuvieron cierto éxito ante una Braekhus que, a pesar de su ventaja en altura y alcance, no tuvo un uso efectivo del jab. Los golpes que sí imponía por su longitud de brazos fueron contados ganchos zurdos, directos y ciertos uppercuts diestros que terminaron, desde el séptimo asalto hasta el final, por certificar su triunfo. La puntuación de Bastión Boxeo es de 97-93 a favor de Braekhus.
Respecto a los jueces, estos dieron un doble 99-91 excesivo y un 98-92 más razonable para que la local Cecilia Braekhus 31(8KO)-0 se hiciese con una victoria unánime, retuviese todas las coronas del peso wélter femenino y se consolidase como número 1 de todos los pesos al batir a una de sus máximas rivales en la hegemonía mundial. De todos modos, Braekhus puede ser considerada número 1 libra por libra por estar invicta, por poseer todas las coronas de su categoría y haber superado a casi la totalidad de retadoras destacadas del peso wélter, pero no porque su boxeo sea el mejor de toda la modalidad femenina ni por haber superado a rivales de mayor nivel. En ese sentido hay que mencionar que monarcas como Amanda Serrano, Christina Hammer o Eva Wahlström poseen un boxeo mucho más plástico y más completo, y otras como Jessica Chávez han superado a un número infinitamente superior de boxeadoras de la élite. Porque hay que recordar que Braekhus domina una categoría con poca cantidad de púgiles y con sólo un pequeño puñado de boxeadoras de nivel alto, mientras que Chávez reina en el peso mosca, una de las divisiones con más nivel del boxeo femenino (con más del doble de integrantes que el peso wélter), y tras haber batido a rivales como Ibeth Zamora, Esmeralda Moreno, Arely Muciño, Naoko Fujioka, Melissa McMorrow, Yésica Bopp o Simona Galassi.
Sea como sea, Braekhus seguirá siendo considerado por la mayoría de críticos como la mejor púgil de la actualidad, aunque ella misma sabe que manteniéndose en el peso wélter no puede encontrar más retos que los que le suban desde el peso superligero. Así, Braekhus está considerando la posibilidad de ascender al peso superwélter o incluso al medio, rumoreándose que podría apuntar a un encuentro ante una de las más prometedoras boxeadoras de la actualidad, la doble oro olímpica Claressa Shields.
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martes, 23 de mayo de 2017
Daigo Higa – Juan Hernández (20/5/2017)
Ariake Colosseum, Tokio, Japón.
El cinturón WBC del peso mosca sólo en juego para Higa, ya que el titular Hernández lo perdió en la báscula.
No importó que Hernández contase con una ventaja en peso o que tuviese una gran superioridad técnica, el japonés Higa logró derribarlo varias veces, capturar el cinturón WBC mosca y demostrar que es el candidato principal al número 1 de la división incluso por encima de Donnie Nietes.
Como era de esperar, el mexicano utilizaría su enorme destreza para, desplazándose por el ring, intentar neutralizar a su oponente, al que alcanzaría con la combinación hook-directo, series de rectos o uppercuts a la contra. Con todo, Higa le presionaba buscando la ocasión para conectar sus golpes de poder, logrando en el segundo asalto impactar un curvo zurdo que tiró a la lona al excampeón. A pesar de que el knockdown le ralentizó ligeramente, “Churritos” continuaría firme en su táctica con buenos resultados, ya que se anotaría los dos siguientes episodios gracias a su sólido boxeo móvil y a un frecuente uso de los rectos.
Igualmente, Higa mostraba un peligro constante, llegando con salteadas manos en hook o directo que, por su elevadísima potencia, parecían presagiar nuevas caídas. Y así fue, puesto que, no viéndose desestabilizado por los cambios de guardia de su adversario, en el quinto asalto el local, tras entrar agachado, lanzaría un hook zurdo que, de nuevo, derribó a Hernández. El mexicano fue hostigado en las cuerdas y volvería a caer, pero el árbitro estimó que había sido tirado con un empujón.
Apoyado en una gran valentía, Hernández intentaría contestar y conseguiría anotar buenas contras, especialmente plásticas las conectadas con el uppercut, pero la diferencia en contundencia entre ambos contendientes era demasiado grande. Así, alcanzado el sexto episodio, Higa, que suele empezar los asaltos con mucha agresividad, llegaría a la distancia corta de nuevo y con un uppercut diestro derribó por tercera vez a Hernández, que recibiría dos cuentas más por combinaciones de ganchos, sobre todo al torso, en el mismo round antes de que definitivamente el tercer hombre detuviese las acciones y diese el triunfo a Daigo Higa 13(13KO)-0.
El japonés no es técnicamente un mal púgil, al contrario, pero cualquier habilidad en su boxeo es eclipsada por su inconmensurable pegada, una de las más duras de las divisiones más ligeras. Por ello, a la vez que su fenomenal coronación como titular WBC del peso mosca le sitúa como un complicadísimo rival a batir para cualquier boxeador de la actualidad, Higa surge como una estrella en auge que, por su espectacularidad y siguiendo los pasos de Inoue y “Chocolatito”, podría en el futuro intensificar la atención que reciben los pesos más bajos.
Por su parte, Hernández 34(25KO)-3(2) no deberá desmoralizarse, porque su boxeo es tan bueno que, una vez que se asiente en el peso supermosca y deje de padecer para dar el límite de la división, podría hacerse rápidamente un hueco en la élite de la categoría y alzarse a excelentes combates y bolsas.
El cinturón WBC del peso mosca sólo en juego para Higa, ya que el titular Hernández lo perdió en la báscula.
No importó que Hernández contase con una ventaja en peso o que tuviese una gran superioridad técnica, el japonés Higa logró derribarlo varias veces, capturar el cinturón WBC mosca y demostrar que es el candidato principal al número 1 de la división incluso por encima de Donnie Nietes.
Como era de esperar, el mexicano utilizaría su enorme destreza para, desplazándose por el ring, intentar neutralizar a su oponente, al que alcanzaría con la combinación hook-directo, series de rectos o uppercuts a la contra. Con todo, Higa le presionaba buscando la ocasión para conectar sus golpes de poder, logrando en el segundo asalto impactar un curvo zurdo que tiró a la lona al excampeón. A pesar de que el knockdown le ralentizó ligeramente, “Churritos” continuaría firme en su táctica con buenos resultados, ya que se anotaría los dos siguientes episodios gracias a su sólido boxeo móvil y a un frecuente uso de los rectos.
Igualmente, Higa mostraba un peligro constante, llegando con salteadas manos en hook o directo que, por su elevadísima potencia, parecían presagiar nuevas caídas. Y así fue, puesto que, no viéndose desestabilizado por los cambios de guardia de su adversario, en el quinto asalto el local, tras entrar agachado, lanzaría un hook zurdo que, de nuevo, derribó a Hernández. El mexicano fue hostigado en las cuerdas y volvería a caer, pero el árbitro estimó que había sido tirado con un empujón.
Apoyado en una gran valentía, Hernández intentaría contestar y conseguiría anotar buenas contras, especialmente plásticas las conectadas con el uppercut, pero la diferencia en contundencia entre ambos contendientes era demasiado grande. Así, alcanzado el sexto episodio, Higa, que suele empezar los asaltos con mucha agresividad, llegaría a la distancia corta de nuevo y con un uppercut diestro derribó por tercera vez a Hernández, que recibiría dos cuentas más por combinaciones de ganchos, sobre todo al torso, en el mismo round antes de que definitivamente el tercer hombre detuviese las acciones y diese el triunfo a Daigo Higa 13(13KO)-0.
El japonés no es técnicamente un mal púgil, al contrario, pero cualquier habilidad en su boxeo es eclipsada por su inconmensurable pegada, una de las más duras de las divisiones más ligeras. Por ello, a la vez que su fenomenal coronación como titular WBC del peso mosca le sitúa como un complicadísimo rival a batir para cualquier boxeador de la actualidad, Higa surge como una estrella en auge que, por su espectacularidad y siguiendo los pasos de Inoue y “Chocolatito”, podría en el futuro intensificar la atención que reciben los pesos más bajos.
Por su parte, Hernández 34(25KO)-3(2) no deberá desmoralizarse, porque su boxeo es tan bueno que, una vez que se asiente en el peso supermosca y deje de padecer para dar el límite de la división, podría hacerse rápidamente un hueco en la élite de la categoría y alzarse a excelentes combates y bolsas.
martes, 16 de mayo de 2017
Marco Antonio Peribán – Avni Yildirim (13/5/2017)
Foro Aga del Palacio de la Cultura y la Comunicación (Palcco), Zapopan, México.
Eliminatoria final WBC del peso supermedio.
El combate entre Peribán y Yildirim tuvo una estructura muy definida, dividiéndose el encuentro en dos distintos periodos de domino. En el primero, el mexicano se mantendría muy dinámico cerca de las cuerdas y utilizaría su mayor altura y alcance, junto a su mayor precisión y sus mejores recursos, para mantener bajo control a su oponente. El jab, el gancho zurdo, los 1-2 y los directos aislados con cambio de línea de Peribán, además de sus veloces combinaciones de curvos, fueron demasiado durante los primeros cinco asaltos para Yildirim que, evidenciando que posee un boxeo excesivamente sencillo y previsible, no podría imponer sus fuertes golpes de poder.
Por momentos, la destreza de Peribán, con sus efectivas esquivas y sus potentes uppercuts o cruzados diestros a la contra, pareció que iba a ser demasiado para el visitante, que estaba a un paso de ver certificada su derrota a los puntos, pero entonces se produjo un cambio de tendencia definitivo. Desde el tercer asalto la presión y la efectividad del turco fue aumentando progresivamente, tanto que en el quinto round ya consiguió que el local tocase la lona, aunque éste no recibió cuenta al considerar el árbitro que había sido empujado. Es justo decir que, a parte de este incidente, el tercer hombre no tuvo una buena actuación en la pelea, sobre todo porque se mostró demasiado permisivo con Yildirim, que cometió repetidas irregularidades (golpes en la nuca, golpes bajos y empujones, principalmente) sin ser penalizado.
Sea como sea, esto no condicionó el resultado, puesto que desde el sexto episodio el dominio de las acciones de Yildirim fue evidente. Puede que el año de inactividad con el que entró a este combate tuviese un efecto decisivo en su rendimiento o puede que su preparación no fuese la mejor, pero desde la mitad de la pelea Peribán se desplazó mucho menos, perdió potencia y frecuencia de golpeo y cada vez quedó más expuesto a los potentes puños en 1-2, hook zurdo y uppercut de Yildirim. Así, a la vez que Peribán se desgastaba, “Mr. Robot” pudo trabajar en la distancia media-corta durante más tiempo. En el décimo asalto el mexicano todavía pudo tirar de habilidad para detener a su rival, que también se mostraba cada vez más cansado, pero en el undécimo una combinación gancho zurdo-gancho diestro tiró a la lona a Peribán. Éste se alzó y llegó al último asalto, pero se vería duramente hostigado y cerca del knockout.
En cualquier caso, el combate llegó a las cartulinas que, con un doble 117-110 muy excesivo y un 116-111, dieron el triunfo unánime a Avni Yildirim 16(10KO)-0. La puntuación de Bastión Boxeo es de 114-113 a favor de Yildirim. Sin duda, si Peribán hubiese podido mantenerse dinámico algunos rounds más habría aspirado al triunfo, pero su perdida de ritmo tuvo un papel trascendental para permitir que el número 1 del ranking WBC supermedio se rehiciese y terminase por conseguir la victoria. Con todo, si bien obtuvo el triunfo, Yildirim decepcionó, puesto que, aunque hasta ahora se había mostrado un boxeador muy sólido y contundente, en el choque de preparación para el mundial y ante el mayor rival de su carrera no supo cortar el ring ni la distancia de manera efectiva durante demasiados asaltos, le faltó variedad de recursos ofensivos y defensivos, además de capacidad para realizar ajustes, e incluso llegó a mostrarse claramente frustrado. Por ello, aunque después de derrotar a Hyppolite parecía haber culminado su evolución para prepararse para disputar el mundial, ahora mismo no parece que tenga posibilidades de éxito ante Callum Smith o Anthony Dirrell, púgiles de entre los que saldrá un nuevo monarca mundial WBC del que Yildirim será retador obligatorio. Respecto a Peribán, una vez más demostró sus cualidades y que perfectamente puede combatir con garantías de éxito ante el top 15 mundial, pero no podrá lograr victorias decisivas hasta que llegue a los duelos muy rodado y en perfectas condiciones físicas.
Eliminatoria final WBC del peso supermedio.
El combate entre Peribán y Yildirim tuvo una estructura muy definida, dividiéndose el encuentro en dos distintos periodos de domino. En el primero, el mexicano se mantendría muy dinámico cerca de las cuerdas y utilizaría su mayor altura y alcance, junto a su mayor precisión y sus mejores recursos, para mantener bajo control a su oponente. El jab, el gancho zurdo, los 1-2 y los directos aislados con cambio de línea de Peribán, además de sus veloces combinaciones de curvos, fueron demasiado durante los primeros cinco asaltos para Yildirim que, evidenciando que posee un boxeo excesivamente sencillo y previsible, no podría imponer sus fuertes golpes de poder.
Por momentos, la destreza de Peribán, con sus efectivas esquivas y sus potentes uppercuts o cruzados diestros a la contra, pareció que iba a ser demasiado para el visitante, que estaba a un paso de ver certificada su derrota a los puntos, pero entonces se produjo un cambio de tendencia definitivo. Desde el tercer asalto la presión y la efectividad del turco fue aumentando progresivamente, tanto que en el quinto round ya consiguió que el local tocase la lona, aunque éste no recibió cuenta al considerar el árbitro que había sido empujado. Es justo decir que, a parte de este incidente, el tercer hombre no tuvo una buena actuación en la pelea, sobre todo porque se mostró demasiado permisivo con Yildirim, que cometió repetidas irregularidades (golpes en la nuca, golpes bajos y empujones, principalmente) sin ser penalizado.
Sea como sea, esto no condicionó el resultado, puesto que desde el sexto episodio el dominio de las acciones de Yildirim fue evidente. Puede que el año de inactividad con el que entró a este combate tuviese un efecto decisivo en su rendimiento o puede que su preparación no fuese la mejor, pero desde la mitad de la pelea Peribán se desplazó mucho menos, perdió potencia y frecuencia de golpeo y cada vez quedó más expuesto a los potentes puños en 1-2, hook zurdo y uppercut de Yildirim. Así, a la vez que Peribán se desgastaba, “Mr. Robot” pudo trabajar en la distancia media-corta durante más tiempo. En el décimo asalto el mexicano todavía pudo tirar de habilidad para detener a su rival, que también se mostraba cada vez más cansado, pero en el undécimo una combinación gancho zurdo-gancho diestro tiró a la lona a Peribán. Éste se alzó y llegó al último asalto, pero se vería duramente hostigado y cerca del knockout.
Vídeo oficial de la eliminatoria Peribán-Yildirim cortesía de Promociones del Pueblo
En cualquier caso, el combate llegó a las cartulinas que, con un doble 117-110 muy excesivo y un 116-111, dieron el triunfo unánime a Avni Yildirim 16(10KO)-0. La puntuación de Bastión Boxeo es de 114-113 a favor de Yildirim. Sin duda, si Peribán hubiese podido mantenerse dinámico algunos rounds más habría aspirado al triunfo, pero su perdida de ritmo tuvo un papel trascendental para permitir que el número 1 del ranking WBC supermedio se rehiciese y terminase por conseguir la victoria. Con todo, si bien obtuvo el triunfo, Yildirim decepcionó, puesto que, aunque hasta ahora se había mostrado un boxeador muy sólido y contundente, en el choque de preparación para el mundial y ante el mayor rival de su carrera no supo cortar el ring ni la distancia de manera efectiva durante demasiados asaltos, le faltó variedad de recursos ofensivos y defensivos, además de capacidad para realizar ajustes, e incluso llegó a mostrarse claramente frustrado. Por ello, aunque después de derrotar a Hyppolite parecía haber culminado su evolución para prepararse para disputar el mundial, ahora mismo no parece que tenga posibilidades de éxito ante Callum Smith o Anthony Dirrell, púgiles de entre los que saldrá un nuevo monarca mundial WBC del que Yildirim será retador obligatorio. Respecto a Peribán, una vez más demostró sus cualidades y que perfectamente puede combatir con garantías de éxito ante el top 15 mundial, pero no podrá lograr victorias decisivas hasta que llegue a los duelos muy rodado y en perfectas condiciones físicas.
Zulina Muñoz – Guadalupe Martínez (13/5/2017)
Arena Oasis, Cancún, México.
Campeonato mundial femenino WBC del peso supermosca. Undécima puesta en juego de la monarca Muñoz.
Desde que en septiembre de 2007 se desplazó a Alemania y se enfrentó a una Alesia Graf en plenitud, Zulina Muñoz no había vuelto a sufrir una derrota. Hubo resultados polémicos, como el empate ante Mayerlin Rivas de 2010, además de acusaciones de que se le estaba sobreprotegiendo, pero “La Loba” consiguió afianzarse como la número 1 de la división supermosca femenina, en la que, desde su coronación en 2012, realizó diez defensas de su título WBC, destacando recientemente el knockout en cuatro asaltos sobre la dura Vanesa Taborda. Con todo, el pasado sábado su racha se quebró, puesto que Guadalupe Martínez, aspirante en teoría modesta buscada como sustituta del objetivo inicial, obtuvo una clara y meritoria victoria para destronarla.
El encuentro arrancó con mucha intensidad e igualdad en el primer asalto, produciéndose cruces de golpes en los que ambas se alcanzaron con dureza, aunque la retadora ya evidenció su peligro con los cruzados diestros. De todos modos, desde el segundo round la pelea se decantó de forma más clara del lado de Martínez, que conectó varias derechas que llevaron a la campeona contra las cuerdas, donde tuvo que soportar una heterodoxa pero agresiva ofensiva de su rival. Después de dar muestras de duda, Muñoz trató de calmar el combate y aprovechar la sobreexposición de Martínez para alcanzarla con precisos contragolpes con sus directos, aunque esto no frenó a la valiente “Lupita”.
Al contrario, Martínez, que en todo momento fue consciente de que Muñoz portaba su mano izquierda excesivamente baja, siguió lanzando derechazos sucedidos por combos de ganchos que pusieron en apuros a la monarca. Eventualmente, Muñoz reordenaría su boxeo y pondría de manifiesto su superioridad técnica, pero sus habituales descuidos y el enorme coraje de Martínez la terminarían casi siempre por superar, tanto que en el sexto episodio “La Loba” llegaría a verse seriamente hostigada por los ataques de su contrincante, que ni siquiera dejaba de tirar golpes incluso cuando era agarrada.
Después del sexto asalto, aunque Martínez insistió una y otra vez, Muñoz pudo contragolpear con sus rectos y su gancho zurdo arriba y con combinaciones de hooks abajo, todo ello a la vez que la aspirante recibía el descuento de un punto (según la nueva normativa WBC) por causar un corte por cabezazo involuntario. Así, Muñoz tuvo una pequeña oportunidad de dar la vuelta a la situación, pero, a la vez que llegaba a un nivel de cansancio crítico, Martínez se volcaría al ataque para asegurarse el triunfo, terminando el décimo asalto después de que volase el protector vucal de la campeona por un directo y recibiese una durísima serie contra las cuerdas.
Finalmente, las cartulinas de los jueces certificaron, por doble 96-93 y 95-94, la victoria unánime de Guadalupe Martínez 15(9KO)-9, que lograba la mayor victoria de su carrera a la vez que se coronaba campeona mundial WBC del peso supermosca. Antes de este combate trascendental para su carrera, Martínez no había logrado ninguna victoria ante una rival insigne del circuito nacional o del internacional, cayendo derrotada por máximas cartulinas en sus grandes oportunidades ante Daniela Bermúdez, Ana Arrazola, Ava Knight o Débora Dionicius, entre otras, por lo que a penas se le daban oportunidades para derrotar a una boxeadora con el renombre de Muñoz 48(28KO)-2-2. Aun así, compensando sus carencias técnicas con muchísima voluntad, agresividad, ritmo y frecuencia de golpeo, Martínez logró una incuestionable victoria sobre la rival a batir en la categoría. Es cierto que Muñoz no pareció rendir a su mejor nivel ni mucho menos, cometiendo repetidos errores defensivos y siendo poco contundente en su respuesta, pero no se le debe restar mérito a la valerosa Martínez, que neutralizó a una púgil invicta en casi una década. En cualquier caso, a pesar de haber dado una de las grandes sorpresas del año en el boxeo femenino, por su irregularidad y sus numerosas derrotas ante rivales de la élite no se sabe si Martínez podrá desarrollar un largo reinado, pregunta que se podrá responder de forma más evidente tras su primera defensa.
Campeonato mundial femenino WBC del peso supermosca. Undécima puesta en juego de la monarca Muñoz.
Desde que en septiembre de 2007 se desplazó a Alemania y se enfrentó a una Alesia Graf en plenitud, Zulina Muñoz no había vuelto a sufrir una derrota. Hubo resultados polémicos, como el empate ante Mayerlin Rivas de 2010, además de acusaciones de que se le estaba sobreprotegiendo, pero “La Loba” consiguió afianzarse como la número 1 de la división supermosca femenina, en la que, desde su coronación en 2012, realizó diez defensas de su título WBC, destacando recientemente el knockout en cuatro asaltos sobre la dura Vanesa Taborda. Con todo, el pasado sábado su racha se quebró, puesto que Guadalupe Martínez, aspirante en teoría modesta buscada como sustituta del objetivo inicial, obtuvo una clara y meritoria victoria para destronarla.
El encuentro arrancó con mucha intensidad e igualdad en el primer asalto, produciéndose cruces de golpes en los que ambas se alcanzaron con dureza, aunque la retadora ya evidenció su peligro con los cruzados diestros. De todos modos, desde el segundo round la pelea se decantó de forma más clara del lado de Martínez, que conectó varias derechas que llevaron a la campeona contra las cuerdas, donde tuvo que soportar una heterodoxa pero agresiva ofensiva de su rival. Después de dar muestras de duda, Muñoz trató de calmar el combate y aprovechar la sobreexposición de Martínez para alcanzarla con precisos contragolpes con sus directos, aunque esto no frenó a la valiente “Lupita”.
Al contrario, Martínez, que en todo momento fue consciente de que Muñoz portaba su mano izquierda excesivamente baja, siguió lanzando derechazos sucedidos por combos de ganchos que pusieron en apuros a la monarca. Eventualmente, Muñoz reordenaría su boxeo y pondría de manifiesto su superioridad técnica, pero sus habituales descuidos y el enorme coraje de Martínez la terminarían casi siempre por superar, tanto que en el sexto episodio “La Loba” llegaría a verse seriamente hostigada por los ataques de su contrincante, que ni siquiera dejaba de tirar golpes incluso cuando era agarrada.
Después del sexto asalto, aunque Martínez insistió una y otra vez, Muñoz pudo contragolpear con sus rectos y su gancho zurdo arriba y con combinaciones de hooks abajo, todo ello a la vez que la aspirante recibía el descuento de un punto (según la nueva normativa WBC) por causar un corte por cabezazo involuntario. Así, Muñoz tuvo una pequeña oportunidad de dar la vuelta a la situación, pero, a la vez que llegaba a un nivel de cansancio crítico, Martínez se volcaría al ataque para asegurarse el triunfo, terminando el décimo asalto después de que volase el protector vucal de la campeona por un directo y recibiese una durísima serie contra las cuerdas.
Finalmente, las cartulinas de los jueces certificaron, por doble 96-93 y 95-94, la victoria unánime de Guadalupe Martínez 15(9KO)-9, que lograba la mayor victoria de su carrera a la vez que se coronaba campeona mundial WBC del peso supermosca. Antes de este combate trascendental para su carrera, Martínez no había logrado ninguna victoria ante una rival insigne del circuito nacional o del internacional, cayendo derrotada por máximas cartulinas en sus grandes oportunidades ante Daniela Bermúdez, Ana Arrazola, Ava Knight o Débora Dionicius, entre otras, por lo que a penas se le daban oportunidades para derrotar a una boxeadora con el renombre de Muñoz 48(28KO)-2-2. Aun así, compensando sus carencias técnicas con muchísima voluntad, agresividad, ritmo y frecuencia de golpeo, Martínez logró una incuestionable victoria sobre la rival a batir en la categoría. Es cierto que Muñoz no pareció rendir a su mejor nivel ni mucho menos, cometiendo repetidos errores defensivos y siendo poco contundente en su respuesta, pero no se le debe restar mérito a la valerosa Martínez, que neutralizó a una púgil invicta en casi una década. En cualquier caso, a pesar de haber dado una de las grandes sorpresas del año en el boxeo femenino, por su irregularidad y sus numerosas derrotas ante rivales de la élite no se sabe si Martínez podrá desarrollar un largo reinado, pregunta que se podrá responder de forma más evidente tras su primera defensa.
miércoles, 5 de abril de 2017
Catherine Phiri – Mariana Juárez (1/4/2017)
Plaza de la Constitución (El Zócalo), Ciudad de México, México.
Campeonato mundial WBC femenino del peso gallo. Segunda puesta en juego de su cinturón de la titular Phiri.
En un excelente marco, que hizo que esa pudiese ser una de las peleas más significativas de la carrera de ambas, Phiri y Juárez ofrecieron un gran combate que tuvo periodos de dominio de las dos boxeadoras y que dejó intercambios de elevada intensidad.
Como es característico en ella, Phiri comenzó con un elevado ritmo, lanzando series de directos y hooks que obligaron a Juárez a apoyarse en sus contragolpes, aunque la ventaja en alcance de la africana al inicio marcó la diferencia. Con todo, desde el tercer asalto, “La Barbie” aceptó cruzar golpes con su rival en la distancia corta y pudo sacar mucho beneficio, ya que su destreza en este tipo de acciones le valió para impactar ganchos arriba y abajo de mucha claridad.
Aunque puede resultar razonable, ya que quedaba mucha pelea y su rival es tan resistente como explosiva, Juárez cometió un error al enfriar el combate, puesto que al empezar a caminar el ring le permitió a la zambiana usar su larga derecha directa con mayor facilidad. Además, la local se sobreconfió, realizando gestos chulescos que sólo la llevaron a perder terreno ganado y a que su oponente tuviese tiempo para rehacerse. Así, Phiri comenzó a imponer su frecuencia de golpeo con numerosas combinaciones de hooks y series de directos que llegaron a poner en ligeros apuros a Juárez, que tuvo que encajar algunas duras derechas.
Con todo, en los últimos tres episodios la veterana excampeona reaccionó, contragolpeando con el gancho de izquierda, igualando el empuje de su rival y, finalmente, aprovechando el exceso de voluntad de Phiri para alcanzarla con mucha claridad cuando se sobreexponía. Así, terminados los diez episodios los jueces le otorgaron el triunfo a Mariana “Barbie” Juárez 45(17KO)-9(3)-4 por decisión unánime y puntuaciones de 99-90, 98-91, 97-92, todas ellas excesivamente amplias y localistas, sobre todo el 99-90, que debería motivar que ese juez nunca más volviese a puntuar una pelea, ya que ninguna subjetividad en la interpretación de los asaltos justifica una tarjeta tan sumamente decantada, más aún cuando el enfrentamiento estuvo muy igualado y puede llegar a ser razonable tanto la victoria de cualquiera de las dos por un punto como el empate. En cualquier caso, con esta victoria Juárez volvía a coronarse campeona mundial, logrando culminar su principal objetivo antes de retirarse. Con todo, aunque se afirmó que abandonaría los cuadriláteros tras volver a capturar un título, Juárez descartó la idea de poner fin a su trayectoria tras el combate, siendo evidente que podría explotar su condición de monarca con defensas sumamente interesantes en los próximos meses.
Por su parte, aunque Phiri 12(6KO)-2 pierde su corona, merece mucho crédito por desplazarse al territorio de su oponente y enfrentar a una de las boxeadoras más destacadas de la categoría, ante la cual logró mantener pareja la pelea, de modo que, siendo además joven, no cabe duda de que volverá a conseguir grandes victorias en el futuro.
Campeonato mundial WBC femenino del peso gallo. Segunda puesta en juego de su cinturón de la titular Phiri.
En un excelente marco, que hizo que esa pudiese ser una de las peleas más significativas de la carrera de ambas, Phiri y Juárez ofrecieron un gran combate que tuvo periodos de dominio de las dos boxeadoras y que dejó intercambios de elevada intensidad.
Como es característico en ella, Phiri comenzó con un elevado ritmo, lanzando series de directos y hooks que obligaron a Juárez a apoyarse en sus contragolpes, aunque la ventaja en alcance de la africana al inicio marcó la diferencia. Con todo, desde el tercer asalto, “La Barbie” aceptó cruzar golpes con su rival en la distancia corta y pudo sacar mucho beneficio, ya que su destreza en este tipo de acciones le valió para impactar ganchos arriba y abajo de mucha claridad.
Aunque puede resultar razonable, ya que quedaba mucha pelea y su rival es tan resistente como explosiva, Juárez cometió un error al enfriar el combate, puesto que al empezar a caminar el ring le permitió a la zambiana usar su larga derecha directa con mayor facilidad. Además, la local se sobreconfió, realizando gestos chulescos que sólo la llevaron a perder terreno ganado y a que su oponente tuviese tiempo para rehacerse. Así, Phiri comenzó a imponer su frecuencia de golpeo con numerosas combinaciones de hooks y series de directos que llegaron a poner en ligeros apuros a Juárez, que tuvo que encajar algunas duras derechas.
Vídeo oficial del combate Phiri-Juárez por Promociones del Pueblo
Con todo, en los últimos tres episodios la veterana excampeona reaccionó, contragolpeando con el gancho de izquierda, igualando el empuje de su rival y, finalmente, aprovechando el exceso de voluntad de Phiri para alcanzarla con mucha claridad cuando se sobreexponía. Así, terminados los diez episodios los jueces le otorgaron el triunfo a Mariana “Barbie” Juárez 45(17KO)-9(3)-4 por decisión unánime y puntuaciones de 99-90, 98-91, 97-92, todas ellas excesivamente amplias y localistas, sobre todo el 99-90, que debería motivar que ese juez nunca más volviese a puntuar una pelea, ya que ninguna subjetividad en la interpretación de los asaltos justifica una tarjeta tan sumamente decantada, más aún cuando el enfrentamiento estuvo muy igualado y puede llegar a ser razonable tanto la victoria de cualquiera de las dos por un punto como el empate. En cualquier caso, con esta victoria Juárez volvía a coronarse campeona mundial, logrando culminar su principal objetivo antes de retirarse. Con todo, aunque se afirmó que abandonaría los cuadriláteros tras volver a capturar un título, Juárez descartó la idea de poner fin a su trayectoria tras el combate, siendo evidente que podría explotar su condición de monarca con defensas sumamente interesantes en los próximos meses.
Por su parte, aunque Phiri 12(6KO)-2 pierde su corona, merece mucho crédito por desplazarse al territorio de su oponente y enfrentar a una de las boxeadoras más destacadas de la categoría, ante la cual logró mantener pareja la pelea, de modo que, siendo además joven, no cabe duda de que volverá a conseguir grandes victorias en el futuro.
martes, 4 de abril de 2017
Christina Hammer – Maria Lindberg II (1/4/2017)
Westfalenhalle, Dortmund, Alemania.
Campeonato mundial unificado WBC-WBO del peso medio femenino. Primera puesta en juego de las coronas conjuntas de la titular Hammer.
Habiendo sumado una clara victoria en 2011 ante esta misma rival, no parecía posible que Hammer tuviese problemas para lograr, ahora que su boxeo ha progresado, un nuevo triunfo ante Lindberg, previsión que se cumplió a la perfección. Y es que la alemana nacida en Kazajistán controló la contienda de principio a fin.
Teniendo mejor técnica, bagaje reciente de mucha mayor calidad y ventaja en altura, Hammer no tuvo problemas para, desplazándose lateralmente, imponer su jab y eventuales 1-2 para controlar a una Lindberg voluntariosa pero sin los recursos o la agresividad suficientes para superar a la monarca. Los eventuales golpes de poder en cruzado o hook de ambas manos terminaron por asentar el dominio de la local, que llegaría a empujar brevemente hacia las cuerdas a la retadora. La sueca no paró de buscar acortar la distancia en todo momento, pero su jab se quedaba muy corto ante la mayor envergadura de su oponente, exponiéndose también a las contras en uppercut y cruzado de Hammer.
Cuando su derrota era ya prácticamente un hecho, Lindberg logró aumentar su presión y alcanzar la distancia corta, anotando algún hook, pero sus golpes resultaron poco claros en los enmarañados cruces que se produjeron antes de inevitables entradas en clinch. Finalmente, Hammer neutralizó estos poco amenazadores ataques y terminó cerrando solventemente el combate, dándole los jueces, terminados los diez asaltos, la victoria por decisión unánime y cartulinas triples y máximas de 100-90.
Dado que Lindberg era una de las pocas boxeadoras de nivel en el peso medio, Christina Hammer 21(9KO)-0 afianzó todavía más su condición de número 1 de la división, algo que no se verá en peligro a no ser que se mida a la excelente prospecta Claressa Shields, púgil de brillante carrera amateur y formidable rendimiento profesional que es la mayor amenaza a su continuidad como monarca. Al margen de esta boxeadora, hay tan pocas aspirantes en la categoría y éstas son mayoritariamente tan asequibles que Hammer no tendría problemas para batir a cualquiera de ellas, por lo que las únicas peleas trascendentales que podría disputar las tendría que buscar en otras categorías, por ejemplo, ascendiendo al peso supermedio para enfrentarse a la número 1 Nikki Adler, o esperando a que una de las más destacadas peso superwélter, como Hanna Gabriels o Ewa Piatkowska, suba de peso para retarla.
Campeonato mundial unificado WBC-WBO del peso medio femenino. Primera puesta en juego de las coronas conjuntas de la titular Hammer.
Habiendo sumado una clara victoria en 2011 ante esta misma rival, no parecía posible que Hammer tuviese problemas para lograr, ahora que su boxeo ha progresado, un nuevo triunfo ante Lindberg, previsión que se cumplió a la perfección. Y es que la alemana nacida en Kazajistán controló la contienda de principio a fin.
Teniendo mejor técnica, bagaje reciente de mucha mayor calidad y ventaja en altura, Hammer no tuvo problemas para, desplazándose lateralmente, imponer su jab y eventuales 1-2 para controlar a una Lindberg voluntariosa pero sin los recursos o la agresividad suficientes para superar a la monarca. Los eventuales golpes de poder en cruzado o hook de ambas manos terminaron por asentar el dominio de la local, que llegaría a empujar brevemente hacia las cuerdas a la retadora. La sueca no paró de buscar acortar la distancia en todo momento, pero su jab se quedaba muy corto ante la mayor envergadura de su oponente, exponiéndose también a las contras en uppercut y cruzado de Hammer.
Cuando su derrota era ya prácticamente un hecho, Lindberg logró aumentar su presión y alcanzar la distancia corta, anotando algún hook, pero sus golpes resultaron poco claros en los enmarañados cruces que se produjeron antes de inevitables entradas en clinch. Finalmente, Hammer neutralizó estos poco amenazadores ataques y terminó cerrando solventemente el combate, dándole los jueces, terminados los diez asaltos, la victoria por decisión unánime y cartulinas triples y máximas de 100-90.
Dado que Lindberg era una de las pocas boxeadoras de nivel en el peso medio, Christina Hammer 21(9KO)-0 afianzó todavía más su condición de número 1 de la división, algo que no se verá en peligro a no ser que se mida a la excelente prospecta Claressa Shields, púgil de brillante carrera amateur y formidable rendimiento profesional que es la mayor amenaza a su continuidad como monarca. Al margen de esta boxeadora, hay tan pocas aspirantes en la categoría y éstas son mayoritariamente tan asequibles que Hammer no tendría problemas para batir a cualquiera de ellas, por lo que las únicas peleas trascendentales que podría disputar las tendría que buscar en otras categorías, por ejemplo, ascendiendo al peso supermedio para enfrentarse a la número 1 Nikki Adler, o esperando a que una de las más destacadas peso superwélter, como Hanna Gabriels o Ewa Piatkowska, suba de peso para retarla.
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