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jueves, 18 de agosto de 2016
Povetkin queda exculpado de dopaje y peleará por interino WBC pesado ante Stiverne
¿Por qué una agencia supuestamente independiente como VADA (aunque con su cúpula dirigida por estadounidenses) emitió un comunicado afirmando que Alexander Povetkin había dado positivo en control antidopaje cuando era falso? ¿Por qué hizo esto no en cuanto se analizó la muestra sino a tan sólo unos días de que un campeón estadounidense pusiese enormemente en riesgo su título del peso pesado en Rusia? Estas preguntas surgen inevitablemente a raíz de la conclusión final del Consejo Mundial de Boxeo respecto al caso de Alexander Povetkin 30(22KO)-1, que ha sido exculpado del cargo dopaje y se le permite competir con normalidad, llevándonos a cuestionar la imparcialidad y transparencia de la VADA, de la cual quizás la WBC debería distanciarse cautelosamente.
Recordemos que, como se ha dicho, a menos de una semana para que se produjese en Rusia el choque entre el campeón WBC pesado Deontay Wilder y Alexander Povetkin, la VADA (Asociación Voluntaria Antidopaje) señalaba que el aspirante había dado positivo en un control antidopaje por Meldonium o Meldonio. Esta afirmación fue inmediatamente denegada por el promotor del ruso, Andrey Ryabinskiy, que afirmó que su púgil no había sobrepasado el límite de 1 microgramo estipulado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), siendo la cifra de 0,07 microgramos (70 nanogramos), algo que se ha demostrado totalmente cierto. Aun así, mientras era investigado el caso por el WBC, el choque Wilder-Povetkin quedaba suspendido.
Pues bien, finalmente, el Consejo ha llegado a una conclusión respecto a la situación de Povetkin y ha decidido que este boxeador no debe sufrir suspensión y que se debe mantener en su posición de retador mandatorio al título mundial del peso máximo. Y es que las muestras de Povetkin tenían cantidades mínimas de la sustancia Meldonium, no era reincidente en casos de dopaje y había confirmado el consumo de dicho elemento antes de que fuese oficialmente prohibido por la WADA.
Dicho esto, no se puede entender cómo la VADA, que ha sido elevada por muchos púgiles y analistas como una especie de adalid contra la corrupción que iba a sanear el boxeo, pudo actuar de una manera tan sumamente irregular. Si se cuenta como positivo en control antidopaje cuando un deportista tiene trazas de una sustancia ilegal por debajo del límite permitido, se producirían positivos cada semana, en cada deporte y en numerosísimos casos, puesto que en todo individuo se pueden encontrar restos mínimos de sustancias (ingeridas o segregadas naturalmente) que en cifras elevadas son consideradas dopaje ¿Cómo no sabe esto la VADA? La respuesta es simple, sí lo sabe, pero prefirió emitir un comunicado anunciando un dopaje sin poner los resultados del test, que exculparían instantáneamente a Povetkin. Pero ¿Por qué?
Dado que los aspirantes que ha enfrentado Deontay Wilder habían sido de los más modestos de la lista del Consejo, muchos eran los aficionados y los expertos que pensaban que el titular estaba siendo sobreprotegido y que sus cualidades no eran tan enormes como se señalaba. Del mismo modo, muchos eran los que pensaban que iba a hacer cualquier cosa, incluso dejar vacante su cinturón, ante de enfrentar a un demoledor Povetkin en Rusia. Pero esto, que hubiese supuesto un enorme descrédito para el boxeador (y también algunas importantes implicaciones políticas, que nunca deberían influir en el deporte), fue evitado "milagrosa y casualmente" por los compatriotas de Wilder que dirigen la VADA acusando falsamente a Povetkin, aprovechando para ello que éste había confirmado su consumo de Meldonium antes de su prohibición. Sin obviar que el uso "legal" de la sustancia por Povetkin resulta en cualquier caso tramposo y reprochable y que por ello su nombre queda manchado ¿Que prestigio le resta a la VADA ahora?
Dejando de lado este giro en las tornas, el Consejo se mantiene firme en su adhesión a la VADA, con la cual desempeñará un estricto plan personalizado para Povetkin de controles antidopaje que deberá sufrir durante un año para confirmar su inocencia.
Otro punto de controversia ha llegado en un comunicado posterior publicado por el WBC, que en lugar de declarar campeón en receso a Deontay Wilder 37(36KO)-0 (como a Grigory Drozd o Jorge Linares) lo ha mantenido como monarca absoluto a pesar de que sufre dos serias lesiones en su brazo derecho que requieren cirugía y que no le permitirán regresar a los rings hasta 2017. En cualquier caso, como no puede cumplir con su defensa mandatoria, el Consejo ha decidido crear un provisional título interino (como, por ejemplo, en el caso reciente de Gary Russell Jr.) para no dejar estancada la división, peleando por él Alexander Povetkin y el excampeón Berman Stiverne 25(21KO)-2(1)-1, que tendrán hasta el 16 de septiembre para llegar a un acuerdo que evite la subasta. Actualmente existen rumores que señalan que el Povetkin-Stiverne tendrá lugar en Rusia en noviembre o diciembre junto al campeonato crucero Lebedev-Gassiev y el campeonato interino pesado Ortiz-Ustinov, aunque no hay ninguna declaración oficial al respecto.
En principio, el ganador del Povetkin-Stiverne, en el cual el primero será clarísimo favorito, debería medirse de forma mandatoria posteriormente a Wilder, pero es muy probable que el Consejo le permita antes a éste una nueva defensa voluntaria (la quinta de su reinado sin haber hecho ni una mandatoria desde su coronación en junio de 2015). Por ello, y sin olvidar que hay demandas judiciales cruzadas de los equipos de Povetkin y Wilder, aunque se han puesto las bases para la solución, no parece que esta historia se resuelva totalmente pronto ni que deje de dar de que hablar durante lo que resta de año y del próximo.
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domingo, 17 de julio de 2016
Deontay Wilder - Chris Arreola (16/7/2016)
Legacy Arena, Birmingham, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBC del peso pesado.
El primer episodio no presagió precisamente que la pelea fuese a ser demasiado disputada. Al contrario, Arreola no lanzaría manos, caminando por el exterior del ring a la vez que Wilder ejercía una ligera presión para llegar con su jab y probar con el 1-2 o el hook-directo. En el segundo round el aspirante intensificaría un poco sus acciones probando un par de veces a entrar tras su jab y a lanzar hooks en corta, aunque el dominio de Wilder se hizo todavía más evidente con su buen manejo de los rectos combinado con un buen uso de las piernas para mantener a distancia a su rival. No sería hasta el tercer asalto cuando Arreola pudo llegar con cierta contundencia con sus manos, para lo cual empujaría hacia las cuerdas a su oponente y usaría sus ganchos, especialmente al cuerpo. Con todo, en ese mismo asalto Wilder, que castigaba duramente con su jab, lo estremecería con un 1-2.
Esto sería un aviso de lo que acontecería en el cuarto episodio cuando, después de que Arreola probase de avanzar en la distancia corta mientras Wilder hacia algunas chulerías, el campeón conectaría un directo seguido por una serie de hooks que llevaron a la lona a "The Nightmare". En la reanudación, la ofensiva del monarca WBC fue casi definitiva y pudo haber llevado al árbitro a parar el choque debido al más estado de Arreola, pero el tañido de la campana de final de round alargaría algo más la contienda. Aunque el camino hacia la victoria de Wilder era evidente, con su rival desgastado y enrojecido, según se afirma "The Bronze Bomber" sufrió una lesión en su mano derecha y en su bíceps (respectivamente una fractura y un desgarro fibrilar) que le impidieron usar su directo con la máxima potencia y frecuencia.
Así, y sin que Arreola pareciese tener gran peligro en sus series de hooks pero sin que Wilder pudiese usar toda su capacidad ofensiva, el choque se prolongó unos pocos asaltos más, a la vez que los contragolpes en directo, uppercut y gancho del local seguían dándole asaltos y mermando a su rival. Finalmente, tras un séptimo round terminado con el aspirante estremecido por un jab seguido de una combinación de hooks y después de un octavo asalto en el que los 1-2 de Wilder llegaron duramente contra un Arreola que tenía el ojo izquierdo bastante cerrado, la pelea llegaría a su fin. Y es que el equipo de Arreola decidiría que no podía seguir combatiendo, obteniendo de esta forma el triunfo por abandono Deontay Wilder 37(36KO)-0 en el descanso entre el octavo y el noveno round.
Dejando de lado que tiene cierto mérito imponerse a un triple retador mundial boxeando durante varios rounds con un brazo seriamente lesionado, tampoco se debe sobrevalorar la actuación de Wilder, ya que el duelo fue tan desigualado como se esperaba y Arreola 36(31KO)-5(3)-1 no estuvo en ningún momento cercano a dar la sorpresa. Incluso cuando el visitante se mantenía en la distancia corta durante un cierto intervalo y sus puños se estrellaban contra su oponente, no parecía tener peligro alguno, permitiéndose el lujo Wilder de realizar gestos chulescos o incluso dar gritos. Por ello, todo se debería mantener más o menos igual en cuanto a la imagen que Wilder proyecta, ya que, exceptuando quizás a Szpilka, ante el que ofreció una actuación poco brillante, no se ha enfrentado durante su reinado ni a un solo rival que se pueda contar entre la élite del peso pesado. Esto debería cambiar próximamente si se cumplen las afirmaciones de Wilder y, una vez que se haya recuperado de sus lesiones, pacta un duelo de unificación, aunque teniendo en cuentas los compromisos de los demás campeones, todo parece indicar que, si la WBC sigue los pasos de la Agencia Mundial Antidopaje y no lo suspende, el retador mandatorio Alexander Povetkin podría ser su siguiente rival.
Campeonato mundial WBC del peso pesado.
El primer episodio no presagió precisamente que la pelea fuese a ser demasiado disputada. Al contrario, Arreola no lanzaría manos, caminando por el exterior del ring a la vez que Wilder ejercía una ligera presión para llegar con su jab y probar con el 1-2 o el hook-directo. En el segundo round el aspirante intensificaría un poco sus acciones probando un par de veces a entrar tras su jab y a lanzar hooks en corta, aunque el dominio de Wilder se hizo todavía más evidente con su buen manejo de los rectos combinado con un buen uso de las piernas para mantener a distancia a su rival. No sería hasta el tercer asalto cuando Arreola pudo llegar con cierta contundencia con sus manos, para lo cual empujaría hacia las cuerdas a su oponente y usaría sus ganchos, especialmente al cuerpo. Con todo, en ese mismo asalto Wilder, que castigaba duramente con su jab, lo estremecería con un 1-2.
Esto sería un aviso de lo que acontecería en el cuarto episodio cuando, después de que Arreola probase de avanzar en la distancia corta mientras Wilder hacia algunas chulerías, el campeón conectaría un directo seguido por una serie de hooks que llevaron a la lona a "The Nightmare". En la reanudación, la ofensiva del monarca WBC fue casi definitiva y pudo haber llevado al árbitro a parar el choque debido al más estado de Arreola, pero el tañido de la campana de final de round alargaría algo más la contienda. Aunque el camino hacia la victoria de Wilder era evidente, con su rival desgastado y enrojecido, según se afirma "The Bronze Bomber" sufrió una lesión en su mano derecha y en su bíceps (respectivamente una fractura y un desgarro fibrilar) que le impidieron usar su directo con la máxima potencia y frecuencia.
Así, y sin que Arreola pareciese tener gran peligro en sus series de hooks pero sin que Wilder pudiese usar toda su capacidad ofensiva, el choque se prolongó unos pocos asaltos más, a la vez que los contragolpes en directo, uppercut y gancho del local seguían dándole asaltos y mermando a su rival. Finalmente, tras un séptimo round terminado con el aspirante estremecido por un jab seguido de una combinación de hooks y después de un octavo asalto en el que los 1-2 de Wilder llegaron duramente contra un Arreola que tenía el ojo izquierdo bastante cerrado, la pelea llegaría a su fin. Y es que el equipo de Arreola decidiría que no podía seguir combatiendo, obteniendo de esta forma el triunfo por abandono Deontay Wilder 37(36KO)-0 en el descanso entre el octavo y el noveno round.
Dejando de lado que tiene cierto mérito imponerse a un triple retador mundial boxeando durante varios rounds con un brazo seriamente lesionado, tampoco se debe sobrevalorar la actuación de Wilder, ya que el duelo fue tan desigualado como se esperaba y Arreola 36(31KO)-5(3)-1 no estuvo en ningún momento cercano a dar la sorpresa. Incluso cuando el visitante se mantenía en la distancia corta durante un cierto intervalo y sus puños se estrellaban contra su oponente, no parecía tener peligro alguno, permitiéndose el lujo Wilder de realizar gestos chulescos o incluso dar gritos. Por ello, todo se debería mantener más o menos igual en cuanto a la imagen que Wilder proyecta, ya que, exceptuando quizás a Szpilka, ante el que ofreció una actuación poco brillante, no se ha enfrentado durante su reinado ni a un solo rival que se pueda contar entre la élite del peso pesado. Esto debería cambiar próximamente si se cumplen las afirmaciones de Wilder y, una vez que se haya recuperado de sus lesiones, pacta un duelo de unificación, aunque teniendo en cuentas los compromisos de los demás campeones, todo parece indicar que, si la WBC sigue los pasos de la Agencia Mundial Antidopaje y no lo suspende, el retador mandatorio Alexander Povetkin podría ser su siguiente rival.
sábado, 16 de julio de 2016
Previa: Deontay Wilder vs. Chris Arreola
Deontay "The Bronze Bomber" Wilder 36(35KO)-0 vs. Chris "The Nightmare" Arreola 36(31KO)-4(2)-1. Campeonato mundial WBC del peso pesado. 12 Rounds. FOX, FOX Sports 1. Legacy Arena, Birmingham, Estados Unidos.
Si el propio Arreola ha señalado que no se merece esta oportunidad mundialista y Wilder ha coincidido con él en esta afirmación ¿Qué sentido tiene el duelo Wilder-Arreola? En realidad no demasiado, puesto que, aunque los organizadores aseguran que se producirán duros intercambios, es obvio que el campeón se impondrá antes del límite y sin demasiadas dificultades, contando para ello, además de con una superior altura, envergadura y velocidad, con una mejor condición física y un superior rendimiento reciente. Y es que, si bien las actuaciones de Wilder en sus últimas peleas han seguido una regresión, ha sumado espectaculares victorias antes del límite contra los recientemente revalorizados Eric Molina y Johann Duhaupas además de ante el top 5 Artur Szpilka. Por contra, Arreola sólo suma en sus cuatro últimos choques una única victoria (ante un rival poco destacado), habiendo cosechado una derrota en seis rounds ante Stiverne y un empate y una victoria a los puntos controvertidísimas ante adversarios lejanos a la élite como Fred Kassi y Travis Kauffman. Todo ello sin poder olvidar una suspensión por dopaje. Así, el mayor mérito de Arreola en el choque sería aguantar más de seis asaltos, aunque confiando en su pegada y sabiendo que es su última oportunidad, el veterano retador tomará grandes riesgos en busca de una muy improbable sorpresa, aumentado con ello las posibilidades de que Wilder pueda lograr un espectacular KO ante su público, como pretende, en una velada de muy buen nivel medio.
Si el propio Arreola ha señalado que no se merece esta oportunidad mundialista y Wilder ha coincidido con él en esta afirmación ¿Qué sentido tiene el duelo Wilder-Arreola? En realidad no demasiado, puesto que, aunque los organizadores aseguran que se producirán duros intercambios, es obvio que el campeón se impondrá antes del límite y sin demasiadas dificultades, contando para ello, además de con una superior altura, envergadura y velocidad, con una mejor condición física y un superior rendimiento reciente. Y es que, si bien las actuaciones de Wilder en sus últimas peleas han seguido una regresión, ha sumado espectaculares victorias antes del límite contra los recientemente revalorizados Eric Molina y Johann Duhaupas además de ante el top 5 Artur Szpilka. Por contra, Arreola sólo suma en sus cuatro últimos choques una única victoria (ante un rival poco destacado), habiendo cosechado una derrota en seis rounds ante Stiverne y un empate y una victoria a los puntos controvertidísimas ante adversarios lejanos a la élite como Fred Kassi y Travis Kauffman. Todo ello sin poder olvidar una suspensión por dopaje. Así, el mayor mérito de Arreola en el choque sería aguantar más de seis asaltos, aunque confiando en su pegada y sabiendo que es su última oportunidad, el veterano retador tomará grandes riesgos en busca de una muy improbable sorpresa, aumentado con ello las posibilidades de que Wilder pueda lograr un espectacular KO ante su público, como pretende, en una velada de muy buen nivel medio.
jueves, 9 de junio de 2016
A falta de confirmación oficial, Wilder-Arreola el 16 de julio
Todavía no se ha hecho público quién será el siguiente rival del campeón WBC del peso pesado Deontay "The Bronze Bomber" Wilder 36(35KO)-0, pero se han extendido rápidamente los rumores y las confirmaciones extraoficiales que señalan que este retador voluntario será Chris "The Nightmare" Arreola 36(31KO)-4(2)-1. Así, parece evidente que dicho púgil será ante el que Wilder realizará la cuarta defensa de su cinturón, que se producirá nuevamente en el Legacy Arena de la ciudad de Birmingham, Estados Unidos el día 16 de julio. Aparentemente algunos pueden pensar que será una pelea contendida e interesante, pero sería muy sorprendente que fuese así teniendo en cuenta el bajísimo rendimiento reciente de Arreola.
Después de empatar muy controvertidamente ante un Fred Kassi que muchos vieron ganador (y que poco después sería anulado por Hughie Fury), Arreola sumó una polémica victoria ante Travis Kauffman, que finalmente fue cambiada a No Contest por un positivo en control antidopaje por parte del doble retador mundial. Es por todo ello que quien fue noqueado en seis round por Berman Stiverne parece una pésima elección de oponente para Wilder, que cada vez ve más agravadas las críticas sobre su reinado. Y es que, tras una clara involución en la que realizó peores actuaciones cada vez que aumentaban el nivel de sus contrincantes, ahora se mide a un púgil actualmente inferior tanto a Artur Szpilka como a Johann Duhaupas o Eric Molina.
Muchos justificarán esta decisión señalando que entre los 15 primeros púgiles del ranking no hay muchos aspirantes disponibles o dispuestos a realizar una pelea tan importante en tan poco tiempo. Pero el hecho es que Arreola ahora mismo no está clasificado entre los 40 primeros puestos WBC, de modo que para ser aprobado como aspirante el Consejo deberá realizar un manejo irregular e incluirlo en la parte alta a última hora.
Mientras esta defensa voluntaria se produce, se espera que el Consejo confirme cual es la conclusión que extraen de la investigación respecto al positivo de Alexander Povetkin y si este retador mandatorio conserva su posición y su acceso al mundial o si bien es suspendido.
domingo, 17 de enero de 2016
Deontay Wilder - Artur Szpilka (16/1/2015)
Barclays Center, Nueva York, Estados Unidos.
En juego el cinturón mundial WBC del peso pesado.
El primer factor que quedó claramente de manifiesto en el enfrentamiento fue la dificultad de Wilder para boxear contra un oponente zurdo. Y es que, manteniendo su pie adelantado por el exterior del de su oponente, Szpilka condicionaba el planteamiento del combate y complicaba el establecimiento del jab y la derecha recta por parte del campeón. Además, el polaco hizo gala en todo momento de su agilidad de piernas a través de una movilidad continuada, que evitaba planos sencillos para un Wilder que erró un considerable número de manos desde el inicio. En cualquier caso, en una pelea eminentemente táctica y de control de los espacios y los tiempos, la frecuencia de golpeo de ambos era escasa, decidiéndose los rounds por pocas y precisas acciones. En estas llevó algo de ventaja el retador, un Szpilka que con astucia, cambiando la dirección del giro y con decisión en las arremetidas desde atrás, conectaría algún directo zurdo que provocaría los gritos del numeroso público polaco asistente.
Por su parte, Wilder, se mostraba muy cauteloso, mucho más que habitualmente, y sobre todo incomodado, centrándose sobre todo en retroceder rápido y estirando los brazos para eludir las embestidas de "Szpila". Las mejores acciones del estadounidense llegarían, de todos modos, en estas circunstancias, puesto que eventualmente culminaría su estrategia explotando su mayor envergadura y altura en algún contragolpe con cruzado o directo. Pese a ello, su oponente le estaba haciendo lucir bastante mal, puesto que Szpilka conectaba de forma más frecuente y clara sus directos y hooks zurdos, mostrando además cierta suficiencia táctica y un ligero control del encuentro. Con todo, no se puede dejar de lado la principal (y para muchos única) cualidad de Wilder, su terrible pegada, que haría aparición en un cuarto asalto en el que estremeció con un directo a su contrincante, no pudiendo, de todos modos, explotar esta circunstancia ni progresar de forma decisiva.
No tardaría Szpilka en compensar con creces este incidente, ya que en el siguiente round, en el quinto, impactaría un directo zurdo que, junto a varios hooks de ambas manos, hizo diana en un Wilder de espaldas a las cuerdas. Y no acabarían aquí las dificultades del titular, que en ese mismo round (tal y como le pasó contra Molina y Duhaupas) se vería sorprendido por un cruzado de mano derecha a la contra que le estremecería. Así, el combate en los siguientes episodios se mantendría con su escasa actividad de golpes, con Wilder poco resolutivo, tomando escasos riegos y brillando menos. Incluso en precipitadas ofensivas sería nuevamente alcanzado al contragolpe por Szpilka, aunque al fin en séptimo round "The Bronze Bomber" conectaría algunos potentes jabs y un contundente 1-2 que demostraron su latente peligro. No se vería por ello desdibujado el visitante, que con cierta constancia trabajaría con sus jabs y cruzados, junto al hook zurdo, para igualar las acciones.
Cuando todo parecía encaminarse a una resolución a los puntos que podría ser nociva para Wilder, que incluso caería a la lona sin golpe en el octavo round al ver esquivado uno de sus puños, un terrible cruzado diestro del campeón rompería el combate. En el noveno asalto Szpilka cometería un fatal error, entrando semiagachado y con las manos bajas ante un Wilder que con un derecha curvada lanzaría a su oponente sobre la lona sin que pudiese responder a la cuenta. Así, en un muy complicado combate que certificó una progresión nula en sus defensas (sino al contrario un retroceso), Deontay Wilder 36(35KO)-0 vencía por KO en el noveno asalto y retenía por tercera ocasión su cinturón mundial. Si contra el modesto pero voluntarioso Molina sufrió más de lo previsto y contra el mediocre pero duro Duhaupas terminó incluso con un ojo inflamado, con el simplemente bueno (pero no excelente) Szpilka, Wilder a penas hizo lo suficiente para lograr una ajustada victoria a los puntos (excesivamente los jueces le daban en el momento de la detención 77-75 y doble 78-74). Con todo, en los tres casos, en los que se vio estremecido por curvos diestros, su enorme pegada le ayudó de forma decisiva.
Muchos son los que consideran que Wilder por esta victoria se ha consolidado como una verdadera figura y que, con muchas garantías de éxito, podría establecer una hegemonía en los próximos años similar a la de los hermanos Klitschko. Pero es inevitable pensar que las complicaciones ofrecidas por un competente top 15 como Szpilka podrían ser enormemente mayores y tener nefastos resultados para el invicto campeón si se enfrentase a un formidable púgil con gran bagaje amateur como Povetkin (al que se deberá medir en unos meses), Ortiz o Joshua, que componen la élite de los aspirantes de la división.
En juego el cinturón mundial WBC del peso pesado.
El primer factor que quedó claramente de manifiesto en el enfrentamiento fue la dificultad de Wilder para boxear contra un oponente zurdo. Y es que, manteniendo su pie adelantado por el exterior del de su oponente, Szpilka condicionaba el planteamiento del combate y complicaba el establecimiento del jab y la derecha recta por parte del campeón. Además, el polaco hizo gala en todo momento de su agilidad de piernas a través de una movilidad continuada, que evitaba planos sencillos para un Wilder que erró un considerable número de manos desde el inicio. En cualquier caso, en una pelea eminentemente táctica y de control de los espacios y los tiempos, la frecuencia de golpeo de ambos era escasa, decidiéndose los rounds por pocas y precisas acciones. En estas llevó algo de ventaja el retador, un Szpilka que con astucia, cambiando la dirección del giro y con decisión en las arremetidas desde atrás, conectaría algún directo zurdo que provocaría los gritos del numeroso público polaco asistente.
Por su parte, Wilder, se mostraba muy cauteloso, mucho más que habitualmente, y sobre todo incomodado, centrándose sobre todo en retroceder rápido y estirando los brazos para eludir las embestidas de "Szpila". Las mejores acciones del estadounidense llegarían, de todos modos, en estas circunstancias, puesto que eventualmente culminaría su estrategia explotando su mayor envergadura y altura en algún contragolpe con cruzado o directo. Pese a ello, su oponente le estaba haciendo lucir bastante mal, puesto que Szpilka conectaba de forma más frecuente y clara sus directos y hooks zurdos, mostrando además cierta suficiencia táctica y un ligero control del encuentro. Con todo, no se puede dejar de lado la principal (y para muchos única) cualidad de Wilder, su terrible pegada, que haría aparición en un cuarto asalto en el que estremeció con un directo a su contrincante, no pudiendo, de todos modos, explotar esta circunstancia ni progresar de forma decisiva.
No tardaría Szpilka en compensar con creces este incidente, ya que en el siguiente round, en el quinto, impactaría un directo zurdo que, junto a varios hooks de ambas manos, hizo diana en un Wilder de espaldas a las cuerdas. Y no acabarían aquí las dificultades del titular, que en ese mismo round (tal y como le pasó contra Molina y Duhaupas) se vería sorprendido por un cruzado de mano derecha a la contra que le estremecería. Así, el combate en los siguientes episodios se mantendría con su escasa actividad de golpes, con Wilder poco resolutivo, tomando escasos riegos y brillando menos. Incluso en precipitadas ofensivas sería nuevamente alcanzado al contragolpe por Szpilka, aunque al fin en séptimo round "The Bronze Bomber" conectaría algunos potentes jabs y un contundente 1-2 que demostraron su latente peligro. No se vería por ello desdibujado el visitante, que con cierta constancia trabajaría con sus jabs y cruzados, junto al hook zurdo, para igualar las acciones.
Cuando todo parecía encaminarse a una resolución a los puntos que podría ser nociva para Wilder, que incluso caería a la lona sin golpe en el octavo round al ver esquivado uno de sus puños, un terrible cruzado diestro del campeón rompería el combate. En el noveno asalto Szpilka cometería un fatal error, entrando semiagachado y con las manos bajas ante un Wilder que con un derecha curvada lanzaría a su oponente sobre la lona sin que pudiese responder a la cuenta. Así, en un muy complicado combate que certificó una progresión nula en sus defensas (sino al contrario un retroceso), Deontay Wilder 36(35KO)-0 vencía por KO en el noveno asalto y retenía por tercera ocasión su cinturón mundial. Si contra el modesto pero voluntarioso Molina sufrió más de lo previsto y contra el mediocre pero duro Duhaupas terminó incluso con un ojo inflamado, con el simplemente bueno (pero no excelente) Szpilka, Wilder a penas hizo lo suficiente para lograr una ajustada victoria a los puntos (excesivamente los jueces le daban en el momento de la detención 77-75 y doble 78-74). Con todo, en los tres casos, en los que se vio estremecido por curvos diestros, su enorme pegada le ayudó de forma decisiva.
Muchos son los que consideran que Wilder por esta victoria se ha consolidado como una verdadera figura y que, con muchas garantías de éxito, podría establecer una hegemonía en los próximos años similar a la de los hermanos Klitschko. Pero es inevitable pensar que las complicaciones ofrecidas por un competente top 15 como Szpilka podrían ser enormemente mayores y tener nefastos resultados para el invicto campeón si se enfrentase a un formidable púgil con gran bagaje amateur como Povetkin (al que se deberá medir en unos meses), Ortiz o Joshua, que componen la élite de los aspirantes de la división.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Deontay Wilder - Johann Duhaupas (26/9/2015)
Legacy Arena, Birmingham, Estados Unidos.
En juego el cinturón mundial WBC del peso pesado.
El planteamiento general del enfrentamiento se mantuvo, en líneas generales, sin a penas variaciones desde el round inicial hasta el momento de la conclusión. Boxeando sobre su pie retrasado, Wilder mantenía la distancia con su rival a través de su largo jab y eventuales directos o 1-2, que conectaba con cierta facilidad a pesar de la cerrada guardia de Duhaupas. Cuando el campeón se veía muy cercano a las cuerdas, sin excesivas dificultades conectaba un hook, tras el cual salía por el ángulo cambiando la línea de ataque a la vez que evitaba el encierro. Por su parte el aspirante avanzaba constante, con una frecuencia de golpeo bastante menor de lo que hubiese sido necesaria y con un también insuficiente movimiento de cabeza y de cintura para tratar de eludir los rectos del titular, que en cualquier caso en ocasiones lograba bloquear. Con todo, Duhaupas recurría a esporádicas arremetidas en jab y hook que tomaron en varias ocasiones por sorpresa a Wilder llevándole a encajar algunos duros golpes.
Y no solamente estos puños del francés obligaron al campeón a mantenerse alerta, sino que rápidamente provocaron una considerable inflamación en el ojo derecho de Wilder. Esto fue así porque, como ya evidenció Molina, el campeón es especialmente vulnerable a los cruzados y ganchos diestros, golpes que serían los más efectivos de Duhaupas, aunque muy poco frecuentes. Sea como sea, Wilder estuvo muy lejos de perder el control de la pelea y, además de ser quien anotaba más golpes y más potentes, ya en el tercer episodio estremecería al aspirante con algunas de sus demoledoras derechas directas. Aun así, Duhaupas cuenta como una de sus mayores cualidades con un notable encaje, que le permitió mantenerse en la pelea y continuar sus eventuales embestidas con ganchos, que en el cuarto round parecieron dar buenos resultados cuando un Wilder menos activo comenzó a preocuparse por su ojo.
Entonces, en el quinto episodio, Wilder llegaría a un punto de inflexión definitivo en el encuentro poniendo en apuros al retador con una larguísima y muy contundente serie de uppercuts y ganchos en corta, que obligaron a retroceder a Duhaupas y que parecieron ponerle cerca de la detención. Pero esto no fue así, y el resistente visitante, aunque seguía viéndose estremecido, mantendría su presión y sus combinaciones de uppercuts y ganchos. En la parte final del encuentro el cansancio empezó a pasar factura a ambos contendientes, pero la superior técnica de Wilder le permitió seguir por delante y marcar la diferencia con su potente 1-2. Tanto castigo acumulado por "Reptile", aunque sin recibir caídas, indudablemente terminó por cobrarse un precio y en el décimo episodio su resistencia se vería finalmente quebrada por un hook zurdo acompañado de derecha directa. "The Bronze Bomber" busco el desenlace con potentes curvos, pero la campana señaló el final del round.
De todos modos, el desenlace no tardó en llegar, y en el penúltimo asalto otro recto diestro del campeón rematado por algunos ganchos y uppercuts llevaron al tercer hombre a detener el encuentro. Por ello, Deontay Wilder 35(34KO)-0 conseguía un triunfo por KO Técnico en el onceavo round que le permitía retener por segunda vez su cinturón y dejar su porcentaje de victorias antes del límite en un magnífico 97% (todos sus triunfos menos el conseguido ante Stiverne). Tras la pelea, recapitulando lo acontecido, la situación quedó casi del mismo modo para el campeón respecto a su consideración por parte de los críticos y aficionados: quienes admiran su boxeo piensan que simplemente arrolló a un duro contrincante, demostrando que puede ser un campeón histórico en el peso pesado; por otro lado, casi en mismo número, muchos se oponen a ello, afirmando que ante un rival que no debería haber estado en el top 15 ni siquiera logró brillar e incluso tuvo más dificultades de las esperadas.
Como casi siempre, la mejor respuesta parece estar en el punto intermedio y si bien Wilder dominó la pelea y ofreció un entretenido combate al público de su estado natal y de residencia (dejando detalles espectaculares y de buen boxeo) siguió evidenciando que tiene innegables carencias, de entre las cuales destacan algunas dificultades para encajar los golpes más potentes. Así, al igual que antes de este choque, la incógnita de si podrá imponerse a un Povetkin que es uno de los cinco mejores pesos pesados del mundo se mantiene. Afortunadamente, no tendremos que esperar mucho para comprobarlo, ya que se espera que la pelea contra el retador mandatorio se dispute a principios del próximo año, aunque Wilder ya apunta para finales de la siguiente temporada a un combate contra Wladimir Klitschko.
En juego el cinturón mundial WBC del peso pesado.
El planteamiento general del enfrentamiento se mantuvo, en líneas generales, sin a penas variaciones desde el round inicial hasta el momento de la conclusión. Boxeando sobre su pie retrasado, Wilder mantenía la distancia con su rival a través de su largo jab y eventuales directos o 1-2, que conectaba con cierta facilidad a pesar de la cerrada guardia de Duhaupas. Cuando el campeón se veía muy cercano a las cuerdas, sin excesivas dificultades conectaba un hook, tras el cual salía por el ángulo cambiando la línea de ataque a la vez que evitaba el encierro. Por su parte el aspirante avanzaba constante, con una frecuencia de golpeo bastante menor de lo que hubiese sido necesaria y con un también insuficiente movimiento de cabeza y de cintura para tratar de eludir los rectos del titular, que en cualquier caso en ocasiones lograba bloquear. Con todo, Duhaupas recurría a esporádicas arremetidas en jab y hook que tomaron en varias ocasiones por sorpresa a Wilder llevándole a encajar algunos duros golpes.
Y no solamente estos puños del francés obligaron al campeón a mantenerse alerta, sino que rápidamente provocaron una considerable inflamación en el ojo derecho de Wilder. Esto fue así porque, como ya evidenció Molina, el campeón es especialmente vulnerable a los cruzados y ganchos diestros, golpes que serían los más efectivos de Duhaupas, aunque muy poco frecuentes. Sea como sea, Wilder estuvo muy lejos de perder el control de la pelea y, además de ser quien anotaba más golpes y más potentes, ya en el tercer episodio estremecería al aspirante con algunas de sus demoledoras derechas directas. Aun así, Duhaupas cuenta como una de sus mayores cualidades con un notable encaje, que le permitió mantenerse en la pelea y continuar sus eventuales embestidas con ganchos, que en el cuarto round parecieron dar buenos resultados cuando un Wilder menos activo comenzó a preocuparse por su ojo.
Entonces, en el quinto episodio, Wilder llegaría a un punto de inflexión definitivo en el encuentro poniendo en apuros al retador con una larguísima y muy contundente serie de uppercuts y ganchos en corta, que obligaron a retroceder a Duhaupas y que parecieron ponerle cerca de la detención. Pero esto no fue así, y el resistente visitante, aunque seguía viéndose estremecido, mantendría su presión y sus combinaciones de uppercuts y ganchos. En la parte final del encuentro el cansancio empezó a pasar factura a ambos contendientes, pero la superior técnica de Wilder le permitió seguir por delante y marcar la diferencia con su potente 1-2. Tanto castigo acumulado por "Reptile", aunque sin recibir caídas, indudablemente terminó por cobrarse un precio y en el décimo episodio su resistencia se vería finalmente quebrada por un hook zurdo acompañado de derecha directa. "The Bronze Bomber" busco el desenlace con potentes curvos, pero la campana señaló el final del round.
Highlights del combate de PBC
De todos modos, el desenlace no tardó en llegar, y en el penúltimo asalto otro recto diestro del campeón rematado por algunos ganchos y uppercuts llevaron al tercer hombre a detener el encuentro. Por ello, Deontay Wilder 35(34KO)-0 conseguía un triunfo por KO Técnico en el onceavo round que le permitía retener por segunda vez su cinturón y dejar su porcentaje de victorias antes del límite en un magnífico 97% (todos sus triunfos menos el conseguido ante Stiverne). Tras la pelea, recapitulando lo acontecido, la situación quedó casi del mismo modo para el campeón respecto a su consideración por parte de los críticos y aficionados: quienes admiran su boxeo piensan que simplemente arrolló a un duro contrincante, demostrando que puede ser un campeón histórico en el peso pesado; por otro lado, casi en mismo número, muchos se oponen a ello, afirmando que ante un rival que no debería haber estado en el top 15 ni siquiera logró brillar e incluso tuvo más dificultades de las esperadas.
Como casi siempre, la mejor respuesta parece estar en el punto intermedio y si bien Wilder dominó la pelea y ofreció un entretenido combate al público de su estado natal y de residencia (dejando detalles espectaculares y de buen boxeo) siguió evidenciando que tiene innegables carencias, de entre las cuales destacan algunas dificultades para encajar los golpes más potentes. Así, al igual que antes de este choque, la incógnita de si podrá imponerse a un Povetkin que es uno de los cinco mejores pesos pesados del mundo se mantiene. Afortunadamente, no tendremos que esperar mucho para comprobarlo, ya que se espera que la pelea contra el retador mandatorio se dispute a principios del próximo año, aunque Wilder ya apunta para finales de la siguiente temporada a un combate contra Wladimir Klitschko.
martes, 4 de agosto de 2015
Deontay Wilder ofrece combate a primo de Tyson Fury, el prospecto Hughie Fury
Todavía no ha sido confirmado el enfrentamiento de forma oficial ni se sabe si se llegará a concretar pero, según ha afirmado su propio equipo, el invicto peso pesado Hughie Fury 16(8KO)-0 (prospecto británico que es primo del próximo retador mundial Tyson Fury) habría recibido una propuesta para ser el siguiente rival del campeón mundial WBC Deontay Wilder 34(33KO)-0, en la que es la segunda defensa de su cinturón. Para aceptar la pelea el entrenador de Fury habría señalado que su única condición era que la pelea fuese en siete u ocho semanas y no en cuatro como le demandaba el equipo de Wilder. Esta declaración un tanto extraña ha levantado cierta polémica, dado que es muy difícil que le hayan propuesto disputar la pelea dentro de cuatro semanas estando previsto desde hace mucho tiempo que el campeón regrese a los rings el 26 de septiembre. Por ello son muchos los que piensan que la falta de tiempo sería una posible excusa para que Fury rechazase la pelea.
En cualquier caso, la cuestión de fondo y la que parece más importante, no es si Hughie Fury acepta o no dicho combate, sino como es posible que un campeón mundial tan alabado por un determinado sector de los medios pueda realizar dos defensas seguidas ante rivales tan asequibles. Primero se midió a un Eric Molina que era la opción menos exigente entre los clasificados en la parte alta del ranking y ahora elegiría al jovencísimo británico, púgil de tan solo 20 años y dos como profesional que carece de la suficiente experiencia y desarrollo para afrontar ni siquiera a un rival del top 15, en el que él ahora mismo no forma parte estando situado 33º.
Aunque es posible que finalmente se opte por otro rival, lo que parece evidente es que Wilder está planeando una mala preparación para su dificilísima primera defensa mandatoria, que le debería de medir a primeros del próximo año al ruso Alexander Povetkin, quien en su última pelea noqueó en un solo round al muy exigente top 3 Mike Pérez. Además podría empezar a perder el favor de un sector del público que confió en él para hacer resurgir la división del peso pesado y situarla en la posición que ocupaba en las pasadas décadas, algo que no conseguirá con enfrentamientos en los que parta como clarísimo favorito midiéndose a rivales muy por debajo de su nivel.
lunes, 15 de junio de 2015
Deontay Wilder - Eric Molina (13/6/2015)
Bartow Arena, Birmingham, Estados Unidos.
En juego el título mundial WBC del peso pesado.
Al fin llegó la esperadísima primera defensa del campeón Wilder, combate en el cual, si bien certificó una vez más que es uno de los boxeadores más peligrosos por su demoledora pegada, volvió a dejar en evidencia que tiene algunos puntos débiles notables y que no es ni mucho menos invulnerable.
Durante los dos primeros asaltos el enfrentamiento se desarrollaría con cierta calma y con ambos encarando a su rival con cautela. Wilder utilizaba su larguísima envergadura para insistir con el jab, pero era con su temible derecha directa con la que sacaba mayores resultados, estremeciendo con cada uno de estos puños a su oponente. Molina se mantenía un tanto a la expectativa, como si buscase el momento adecuado para conectar un contragolpe y una mano decisiva. Si bien no alcanzaría a lograr un golpe que pusiese en apuros al campeón, Molina comenzó a mostrar cierto peligro con el cruzado diestro a la contra y con algunas arremetidas (mayormente evitadas por los pasos atrás de Wilder) en las que encadenaba golpes y conectaba el gancho al cuerpo.
De todas formas ninguno de estos ataques hacían prever lo que sucedería en el tercer episodio. El "Drummer Boy" Molina impactaría un fuerte hook de mano diestra al rostro del campeón, golpe seguido posteriormente por un brutal cruzado de mano zurda que más que estremecer a Wilder pareció que lo iba a derribar fulminantemente. Wilder pudo agarrarse y pasar el mal momento, recuperándose pronto y terminando el round incluso atacando, pero esta escena de apuros ha hecho que muchos duden de su proyección como campeón del peso completo. En cualquier caso, también quienes le consideran como una gran estrella en auge tuvieron argumentos a su favor tan solo un round después. En el cuarto episodio, tras varios fuertes jabs, ganchos de mano adelantada y potentísimas derechas, Wilder conducía a Molina contra una de las esquinas y lo derribaba con un terrible croché de izquierda. Aún así un Molina con tesón y valentía se levantó de esta aparatosa caída.
Este sería el prólogo de lo que sucedería en el quinto round, asalto en el cual Wilder volvería a derribar a su oponente en dos ocasiones. En la primera le alcanzaría con una derecha descendente, repetida posteriormente, y que llevaría a Molina a girarse y quedar apoyado de frente en el ensogado, siendo derribado por un gancho zurdo. El aspirante se alzaría sólo para, en la reanudación, volver a recibir un knockdown de un Wilder que impactó con dureza una larga serie de ganchos y algún uppercut. También se alzaría de esta caída Molina, que empezaba a dar muestras de una valentía y una resistencia magníficas.
Después de un sexto asalto en el que Wilder seguiría hostigando a su adversario pero mostrando prudencia, volvería en el séptimo a poner en notables apuros a un Molina que se tuvo que agarrar a la desesperada tras encajar un duro hook zurdo y una enésima derecha directa. Pese a estar en malas condiciones todavía dejaría el aspirante una última muestra de coraje en el octavo asalto, round que concluyó con Wilder de espaldas a las cuerdas, con la guardia cerrada y con Molina lanzando una combinación de ganchos y uppercut. Esta sería la calma antes de la tormenta, puesto que en el noveno episodio cuando Molina trataba de entrar era alcanzado y fulminado por un 1-2 de Wilder, que dejaba finalmente a Molina tendido en la lona. Por ello Deontay "The Bronze Bomber" Wilder 34(33KO)-0 realizaba la primera defensa de su cinturón verde y oro venciendo por KO en el noveno episodio.
La gran mayoría de críticos y aficionados consideraban, lógicamente, que un Molina 23(17KO)-3(3) sin méritos destacables y que sólo había aguantado un round contra Chris Arreola difícilmente podría soportar la terrible pegada del campeón Wilder por más de tres o cuatro asaltos. Pero, lejos de los que se esperaba, Molina ofreció una brava pelea, en la cual si bien no estuvo ni tan siquiera cerca en las cartulinas, supo utilizar muy bien su estrategia y sus armas al contragolpe, conectando en varias ocasiones manos de poder sobre todo en uppercut diestro y cruzado también de mano derecha. El punto cúspide de su actuación fue en ese tercer round en el que Wilder pareció derrumbarse. De todas formas el campeón controló la pelea en casi todo momento marcando el ritmo con su jab y desarbolando a su rival con la derecha y el gancho zurdo, anotándose además cuatro espectaculares caídas que demostraron el peligro constante en que se encuentran siempre sus rivales.
Pese a ello la pregunta que ha asaltado a muchos es si Molina, que difícilmente podía ser considerado uno de los treinta mejores boxeadores de la división, estuvo a punto de derribar a Wilder con una única certera mano, que no podría hacer un veterano y potentísimo Povetkin, que puede ser considerado uno de los cinco mejores y que ha noqueado a rivales de la élite con cierta facilidad. De momento esta duda al menos sirve para que el próximo combate Wilder-Povetkin (que es duelo mandatorio que podríamos ver incluso antes de que termine el año) haya ganado en más interés, emoción y atención, algo que hacía tiempo que no se veía en la división pesada.
En juego el título mundial WBC del peso pesado.
Al fin llegó la esperadísima primera defensa del campeón Wilder, combate en el cual, si bien certificó una vez más que es uno de los boxeadores más peligrosos por su demoledora pegada, volvió a dejar en evidencia que tiene algunos puntos débiles notables y que no es ni mucho menos invulnerable.
Durante los dos primeros asaltos el enfrentamiento se desarrollaría con cierta calma y con ambos encarando a su rival con cautela. Wilder utilizaba su larguísima envergadura para insistir con el jab, pero era con su temible derecha directa con la que sacaba mayores resultados, estremeciendo con cada uno de estos puños a su oponente. Molina se mantenía un tanto a la expectativa, como si buscase el momento adecuado para conectar un contragolpe y una mano decisiva. Si bien no alcanzaría a lograr un golpe que pusiese en apuros al campeón, Molina comenzó a mostrar cierto peligro con el cruzado diestro a la contra y con algunas arremetidas (mayormente evitadas por los pasos atrás de Wilder) en las que encadenaba golpes y conectaba el gancho al cuerpo.
De todas formas ninguno de estos ataques hacían prever lo que sucedería en el tercer episodio. El "Drummer Boy" Molina impactaría un fuerte hook de mano diestra al rostro del campeón, golpe seguido posteriormente por un brutal cruzado de mano zurda que más que estremecer a Wilder pareció que lo iba a derribar fulminantemente. Wilder pudo agarrarse y pasar el mal momento, recuperándose pronto y terminando el round incluso atacando, pero esta escena de apuros ha hecho que muchos duden de su proyección como campeón del peso completo. En cualquier caso, también quienes le consideran como una gran estrella en auge tuvieron argumentos a su favor tan solo un round después. En el cuarto episodio, tras varios fuertes jabs, ganchos de mano adelantada y potentísimas derechas, Wilder conducía a Molina contra una de las esquinas y lo derribaba con un terrible croché de izquierda. Aún así un Molina con tesón y valentía se levantó de esta aparatosa caída.
Este sería el prólogo de lo que sucedería en el quinto round, asalto en el cual Wilder volvería a derribar a su oponente en dos ocasiones. En la primera le alcanzaría con una derecha descendente, repetida posteriormente, y que llevaría a Molina a girarse y quedar apoyado de frente en el ensogado, siendo derribado por un gancho zurdo. El aspirante se alzaría sólo para, en la reanudación, volver a recibir un knockdown de un Wilder que impactó con dureza una larga serie de ganchos y algún uppercut. También se alzaría de esta caída Molina, que empezaba a dar muestras de una valentía y una resistencia magníficas.
Después de un sexto asalto en el que Wilder seguiría hostigando a su adversario pero mostrando prudencia, volvería en el séptimo a poner en notables apuros a un Molina que se tuvo que agarrar a la desesperada tras encajar un duro hook zurdo y una enésima derecha directa. Pese a estar en malas condiciones todavía dejaría el aspirante una última muestra de coraje en el octavo asalto, round que concluyó con Wilder de espaldas a las cuerdas, con la guardia cerrada y con Molina lanzando una combinación de ganchos y uppercut. Esta sería la calma antes de la tormenta, puesto que en el noveno episodio cuando Molina trataba de entrar era alcanzado y fulminado por un 1-2 de Wilder, que dejaba finalmente a Molina tendido en la lona. Por ello Deontay "The Bronze Bomber" Wilder 34(33KO)-0 realizaba la primera defensa de su cinturón verde y oro venciendo por KO en el noveno episodio.
Momento del KO
La gran mayoría de críticos y aficionados consideraban, lógicamente, que un Molina 23(17KO)-3(3) sin méritos destacables y que sólo había aguantado un round contra Chris Arreola difícilmente podría soportar la terrible pegada del campeón Wilder por más de tres o cuatro asaltos. Pero, lejos de los que se esperaba, Molina ofreció una brava pelea, en la cual si bien no estuvo ni tan siquiera cerca en las cartulinas, supo utilizar muy bien su estrategia y sus armas al contragolpe, conectando en varias ocasiones manos de poder sobre todo en uppercut diestro y cruzado también de mano derecha. El punto cúspide de su actuación fue en ese tercer round en el que Wilder pareció derrumbarse. De todas formas el campeón controló la pelea en casi todo momento marcando el ritmo con su jab y desarbolando a su rival con la derecha y el gancho zurdo, anotándose además cuatro espectaculares caídas que demostraron el peligro constante en que se encuentran siempre sus rivales.
Pese a ello la pregunta que ha asaltado a muchos es si Molina, que difícilmente podía ser considerado uno de los treinta mejores boxeadores de la división, estuvo a punto de derribar a Wilder con una única certera mano, que no podría hacer un veterano y potentísimo Povetkin, que puede ser considerado uno de los cinco mejores y que ha noqueado a rivales de la élite con cierta facilidad. De momento esta duda al menos sirve para que el próximo combate Wilder-Povetkin (que es duelo mandatorio que podríamos ver incluso antes de que termine el año) haya ganado en más interés, emoción y atención, algo que hacía tiempo que no se veía en la división pesada.
jueves, 30 de abril de 2015
Estado del peso pesado: campeones, eliminatorias y rivales mandatorios (Última actualización 30/5/2017)
Peso Pesado: +90,7 kg o +200 libras
Campeón IBF y WBA: Anthony Joshua 19(19KO)-0
El oro olímpico Anthony Joshua se coronó campeón mundial batiendo en abril de 2016 al entonces monarca IBF Charles Martin, que fue noqueado en el segundo asalto. Tras dos defensas ante Dominic Breazeale y Eric Molina, el británico afrontó en abril de 2017 una unificación (el cetro WBA vacante se puso en juego en la pelea) ante el exnúmero 1 Wladimir Klitschko, al que derrotó por KO Técnico en el undécimo asalto de un emocionante choque en el que Joshua a punto estuvo de ser noqueado.
Link al análisis del combate Joshua-Klitschko
Como campeón unificado IBF-WBA, Joshua tiene dobles obligaciones mandatorias. Por la IBF deberá medirse a Kubrat Pulev 25(13KO)-1(1), que ganó una eliminatoria ante Dereck Chisora, y por la WBA al cubano Luis Ortiz 27(23KO)-0. Dado que la IBF es muy rígida con sus defensas oficiales y como Wladimir Klitschko 64(53KO)-5(4) parece que será su próximo oponente (ya que este tiene derecho a una revancha), es muy posible que Joshua pueda perder su corona de la Federación, ya que además Pulev se niega a ceder en su acceso al mundial. El enfrentamiento de revancha ante Klitschko, de concretarse, se disputará en octubre o noviembre, y en el caso de que el cetro IBF quede vacante, Pulev peleará por él ante un coaspirante, probablemente el siguiente clasificado Carlos Takam 34(26KO)-3(1)-1.
Campeón Regular WBA: Vacante
Los coaspirantes al cetro regular WBA son Fres Oquendo 37(24KO)-8(2) y Shannon Briggs 60(53KO)-6(2)-1 y, en teoría, ambos debían enfrentarse el 3 de junio en Estados Unidos. Con todo, dado que Briggs ha dado, presuntamente, positivo en un control antidopaje, es posible que Oquendo se tenga que medir a otro rival, probablemente al retador oficial Alexander Ustinov 33(24KO)-1(1).
Campeón WBC: Deontay Wilder 37(36KO)-0
El campeón del peso pesado que más tiempo lleva como titular es Wilder, que adquirió su cinturón en enero de 2015 batiendo por decisión unánime a Berman Stiverne. Desde su coronación Wilder no ha realizado ni una sola defensa obligatoria, habiendo afrontado defensas voluntarias ante Eric Molina, Johann Duhaupas, Artur Szpilka, Chris Arreola y Gerald Washington, dejando muchas veces una mala imagen pero imponiéndose siempre antes del límite.
Tras un positivo en control antidopaje sospechoso que convenientemente para los intereses estadounidenses apartó a Alexander Povetkin de un campeonato mundial en Rusia ante Wilder, se decretó una eliminatoria final entre este mismo Povetkin y Berman Stiverne 25(21KO)-2(1)-1, aunque otro positivo en control antidopaje, nuevamente extraño, apartó al ruso definitivamente del mundial. Así, Stiverne fue nombrado retador obligatorio de Wilder, que si no disputa una unificación, deberá enfrentarse al haitiano-canadiense en los próximos meses.
Campeón WBO: Joseph Parker 23(18KO)-0
Se aseguraba que el neozelandés Parker sería una gran estrella del peso pesado en el futuro, pero en sus dos mayores retos, en la eliminatoria final ante Carlos Takam y en su coronación (en diciembre de 2016) ante Andy Ruiz, su rendimiento dejó muchísimo que desear. Una defensa obligatoria ante Hughie Fury 20(10KO)-0 debería haber sido la prueba decisiva a su continuidad, pero el británico, supuestamente, se lesionó. Así, Parker se midió en una primera defensa voluntaria en mayo de 2017 a Razvan Cojanu.
Link al análisis del combate Parker-Cojanu
El equipo de Parker y el de Fury se encuentran en proceso de negociación para establecer una nueva fecha y sede para el enfrentamiento entre ambos, que probablemente se dispute en el último cuatrimestre del año.
Campeón IBF y WBA: Anthony Joshua 19(19KO)-0
El oro olímpico Anthony Joshua se coronó campeón mundial batiendo en abril de 2016 al entonces monarca IBF Charles Martin, que fue noqueado en el segundo asalto. Tras dos defensas ante Dominic Breazeale y Eric Molina, el británico afrontó en abril de 2017 una unificación (el cetro WBA vacante se puso en juego en la pelea) ante el exnúmero 1 Wladimir Klitschko, al que derrotó por KO Técnico en el undécimo asalto de un emocionante choque en el que Joshua a punto estuvo de ser noqueado.
Link al análisis del combate Joshua-Klitschko
Como campeón unificado IBF-WBA, Joshua tiene dobles obligaciones mandatorias. Por la IBF deberá medirse a Kubrat Pulev 25(13KO)-1(1), que ganó una eliminatoria ante Dereck Chisora, y por la WBA al cubano Luis Ortiz 27(23KO)-0. Dado que la IBF es muy rígida con sus defensas oficiales y como Wladimir Klitschko 64(53KO)-5(4) parece que será su próximo oponente (ya que este tiene derecho a una revancha), es muy posible que Joshua pueda perder su corona de la Federación, ya que además Pulev se niega a ceder en su acceso al mundial. El enfrentamiento de revancha ante Klitschko, de concretarse, se disputará en octubre o noviembre, y en el caso de que el cetro IBF quede vacante, Pulev peleará por él ante un coaspirante, probablemente el siguiente clasificado Carlos Takam 34(26KO)-3(1)-1.
Campeón Regular WBA: Vacante
Los coaspirantes al cetro regular WBA son Fres Oquendo 37(24KO)-8(2) y Shannon Briggs 60(53KO)-6(2)-1 y, en teoría, ambos debían enfrentarse el 3 de junio en Estados Unidos. Con todo, dado que Briggs ha dado, presuntamente, positivo en un control antidopaje, es posible que Oquendo se tenga que medir a otro rival, probablemente al retador oficial Alexander Ustinov 33(24KO)-1(1).
Campeón WBC: Deontay Wilder 37(36KO)-0
El campeón del peso pesado que más tiempo lleva como titular es Wilder, que adquirió su cinturón en enero de 2015 batiendo por decisión unánime a Berman Stiverne. Desde su coronación Wilder no ha realizado ni una sola defensa obligatoria, habiendo afrontado defensas voluntarias ante Eric Molina, Johann Duhaupas, Artur Szpilka, Chris Arreola y Gerald Washington, dejando muchas veces una mala imagen pero imponiéndose siempre antes del límite.
Tras un positivo en control antidopaje sospechoso que convenientemente para los intereses estadounidenses apartó a Alexander Povetkin de un campeonato mundial en Rusia ante Wilder, se decretó una eliminatoria final entre este mismo Povetkin y Berman Stiverne 25(21KO)-2(1)-1, aunque otro positivo en control antidopaje, nuevamente extraño, apartó al ruso definitivamente del mundial. Así, Stiverne fue nombrado retador obligatorio de Wilder, que si no disputa una unificación, deberá enfrentarse al haitiano-canadiense en los próximos meses.
Campeón WBO: Joseph Parker 23(18KO)-0
Se aseguraba que el neozelandés Parker sería una gran estrella del peso pesado en el futuro, pero en sus dos mayores retos, en la eliminatoria final ante Carlos Takam y en su coronación (en diciembre de 2016) ante Andy Ruiz, su rendimiento dejó muchísimo que desear. Una defensa obligatoria ante Hughie Fury 20(10KO)-0 debería haber sido la prueba decisiva a su continuidad, pero el británico, supuestamente, se lesionó. Así, Parker se midió en una primera defensa voluntaria en mayo de 2017 a Razvan Cojanu.
Link al análisis del combate Parker-Cojanu
El equipo de Parker y el de Fury se encuentran en proceso de negociación para establecer una nueva fecha y sede para el enfrentamiento entre ambos, que probablemente se dispute en el último cuatrimestre del año.
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domingo, 18 de enero de 2015
Berman Stiverne - Deontay Wilder (17/1/2015)
MGM Grand, Las Vegas, Estados Unidos.
En juego el título mundial WBC de los pesos pesados.
En un combate que se esperaba que mostrase quien podía imponer su mayor pegada, la pugna se desarrolló durante los doce asaltos, en los cuales el pegador Wilder dejó algunos notables detalles técnicos.
Durante todo el combate el norteamericano Wilder optó por caminar el ring y utilizar su mayor alcance para a través de golpes rectos mantener a raya a Stiverne. Así, con un constante jab seguido por eventuales ataques con 1-2, iba anotando claramente, además de evitar las ofensivas del campeón saliéndose de la línea con un simple paso lateral tras conectar el croché. Stiverne por su parte, pese a perseguir constantemente a su oponente por el ring, no encontraba el modo de sobrepasar la defensa que formaban los golpes rectos de Wilder, por lo que esporádicamente realizaba ataques desde atrás buscando el hook arriba, ofensivas que tenían desigual resultado.
El potente golpeo con 1-2 de "The Bronze Bomber" había hecho pasar a Stiverne algunos apuros en los segundos finales del primer asalto, pero fue en el segundo cuando esta combinación de golpes desarboló al campeón, cosa que aprovechó el aspirante para lanzarse en busca del KO con una serie de hooks al rostro tan potentes como faltos de control. Pocos instantes antes de que finalizase el round derribaba con estos puños a Stiverne, que al caerse se agarraba de las piernas de Wilder tirándolo al suelo. Aunque el árbitro Weeks, erróneamente, no realizó conteo, debería haberlo hecho, algo que si tuvieron en cuenta los jueces en sus cartulinas. Estas situaciones de dificultad para Stiverne se repitieron en varias ocasiones durante el combate, pero sin desembocar en nuevas caídas, algo que demuestra la gran capacidad de encaje y recuperación del púgil haitiano-canadiense.
El campeón, pese a ser anulado en la distancia larga y a recibir duras derechas seguidas de combinaciones de ganchos, se mantenía considerablemente entero, llegando a contragolpear bajó la lluvia de golpes con certeros crochés con su mano izquierda que obligaban a que Wilder diese un paso atrás y cesase en su ataque. Y no sólo se limitaba al contraatque, ya que "B Ware" incluso consiguió anotarse algunos rounds de forma clara, cuando sorprendía con una arremetida con el hook de izquierda, fijando a Wilder en las cuerdas, y alcanzándole con algunas manos, aunque de forma no muy contundente. A disminuir el peligro de estas acciones contribuyeron algunas buenas ballestas por parte del aspirante Wilder, que cargando el peso en la pierna de atrás hacía que el croché de izquierda de Stiverne golpease el aire.
Después de unos asaltos finales en los que Wilder se mantuvo muy cerca de su rival, apoyándose en él e impidiendo que golpease pero sin agarrarse, finalmente el combate llegó a su fin. Las cartulinas de los jueces, con puntuaciones de 120-107, 119-108, 118-109, dieron de forma unánime la victoria a Deontay "The Bronze Bomber" Wilder 33(32KO)-0, que se proclamaba campeón mundial WBC en su primer triunfo no conseguido antes del límite. El resultado, pese a ser justo, no deja de ser un tanto excesivo en la puntuación de 120-107, pareciendo más lógica la puntuación de 118-109. En cualquier caso Wilder se hace con una victoria amplia y merecida, en la que pudo imponer su distancia de combate y anotar de forma más frecuente y potente, además de demostrar que posee dotes técnicas y no sólo pegada, algo que dejó ver con algunas aunque escasas esquivas. El punto débil de su boxeo pese a poseer precisión en la distancia larga, son sus desmedidos descuidos defensivos, sobre todo cuando sabe que ha alcanzado a su rival, abriéndose totalmente y abandonando su precisión para golpear de forma ansiosa, en ocasiones hasta con el interior del guante.
Con todo, y dejando de lado estos aspectos, el nuevo campeón mundial tiene el suficiente boxeo y potencia de golpeo como para que los aficionados deseen verle enfrentado a púgiles como Fury, Browne, Jennings, Pérez o en un combate de unificación contra Wladimir Klitschko.
En juego el título mundial WBC de los pesos pesados.
En un combate que se esperaba que mostrase quien podía imponer su mayor pegada, la pugna se desarrolló durante los doce asaltos, en los cuales el pegador Wilder dejó algunos notables detalles técnicos.
Durante todo el combate el norteamericano Wilder optó por caminar el ring y utilizar su mayor alcance para a través de golpes rectos mantener a raya a Stiverne. Así, con un constante jab seguido por eventuales ataques con 1-2, iba anotando claramente, además de evitar las ofensivas del campeón saliéndose de la línea con un simple paso lateral tras conectar el croché. Stiverne por su parte, pese a perseguir constantemente a su oponente por el ring, no encontraba el modo de sobrepasar la defensa que formaban los golpes rectos de Wilder, por lo que esporádicamente realizaba ataques desde atrás buscando el hook arriba, ofensivas que tenían desigual resultado.
El potente golpeo con 1-2 de "The Bronze Bomber" había hecho pasar a Stiverne algunos apuros en los segundos finales del primer asalto, pero fue en el segundo cuando esta combinación de golpes desarboló al campeón, cosa que aprovechó el aspirante para lanzarse en busca del KO con una serie de hooks al rostro tan potentes como faltos de control. Pocos instantes antes de que finalizase el round derribaba con estos puños a Stiverne, que al caerse se agarraba de las piernas de Wilder tirándolo al suelo. Aunque el árbitro Weeks, erróneamente, no realizó conteo, debería haberlo hecho, algo que si tuvieron en cuenta los jueces en sus cartulinas. Estas situaciones de dificultad para Stiverne se repitieron en varias ocasiones durante el combate, pero sin desembocar en nuevas caídas, algo que demuestra la gran capacidad de encaje y recuperación del púgil haitiano-canadiense.
El campeón, pese a ser anulado en la distancia larga y a recibir duras derechas seguidas de combinaciones de ganchos, se mantenía considerablemente entero, llegando a contragolpear bajó la lluvia de golpes con certeros crochés con su mano izquierda que obligaban a que Wilder diese un paso atrás y cesase en su ataque. Y no sólo se limitaba al contraatque, ya que "B Ware" incluso consiguió anotarse algunos rounds de forma clara, cuando sorprendía con una arremetida con el hook de izquierda, fijando a Wilder en las cuerdas, y alcanzándole con algunas manos, aunque de forma no muy contundente. A disminuir el peligro de estas acciones contribuyeron algunas buenas ballestas por parte del aspirante Wilder, que cargando el peso en la pierna de atrás hacía que el croché de izquierda de Stiverne golpease el aire.
Después de unos asaltos finales en los que Wilder se mantuvo muy cerca de su rival, apoyándose en él e impidiendo que golpease pero sin agarrarse, finalmente el combate llegó a su fin. Las cartulinas de los jueces, con puntuaciones de 120-107, 119-108, 118-109, dieron de forma unánime la victoria a Deontay "The Bronze Bomber" Wilder 33(32KO)-0, que se proclamaba campeón mundial WBC en su primer triunfo no conseguido antes del límite. El resultado, pese a ser justo, no deja de ser un tanto excesivo en la puntuación de 120-107, pareciendo más lógica la puntuación de 118-109. En cualquier caso Wilder se hace con una victoria amplia y merecida, en la que pudo imponer su distancia de combate y anotar de forma más frecuente y potente, además de demostrar que posee dotes técnicas y no sólo pegada, algo que dejó ver con algunas aunque escasas esquivas. El punto débil de su boxeo pese a poseer precisión en la distancia larga, son sus desmedidos descuidos defensivos, sobre todo cuando sabe que ha alcanzado a su rival, abriéndose totalmente y abandonando su precisión para golpear de forma ansiosa, en ocasiones hasta con el interior del guante.
Con todo, y dejando de lado estos aspectos, el nuevo campeón mundial tiene el suficiente boxeo y potencia de golpeo como para que los aficionados deseen verle enfrentado a púgiles como Fury, Browne, Jennings, Pérez o en un combate de unificación contra Wladimir Klitschko.
sábado, 17 de enero de 2015
Previa: Berman Stiverne - Deontay Wilder
Después de meses de rumores, negociaciones y propaganda, hoy será el día en que el campeón mundial WBC de los pesos pesados, el haitiano-canadiense Berman "B. Ware" Stiverne 24(21KO)-1(1)-1, pondrá en juego por primera vez su cinturón mundial ante el noqueador norteamericano Deontay "The Bronze Bomber" Wilder 32(32KO)-0. Este combate ha levantado una gran expectativa y atención de medios y público, y esto es en parte porque por primera vez en años no hay un claro favorito en un interesante combate por título mundial del peso completo, en una división en que los hermanos Klitschko se han impuesto abrumadoramente a sus oponentes en las peleas y previamente también en las apuestas, salvo contadas excepciones. Otro de los principales alicientes para los norteamericanos, quienes han promovido tan intensa campaña en torno al combate, es que tras más de ocho años sin un campeón de dicho país (desde que lo fuera Shannon Briggs en 2006) tienen al fin la primera oportunidad sólida de retomar un título en esta división tanto tiempo dominada por ellos.
Respecto a los boxeadores poco se puede decir más de lo que dicen sus records: 87,5% de victorias antes del límite para Stiverne y 100% para Wilder. Aunque ambos también han sufrido algunos reveses en sus carreras. Stiverne cayó derrotado en cuatro asaltos ante un rival de modesto nivel como Demetrice Kings y empató ante otro poco destacado rival como Charles Davis. Por su parte y pese a mantenerse invicto, Wilder, que no ha enfrentado a casi ningún rival verdaderamente exigente, recibió una caída y conteo ante el modesto Harold Sconiers. De esta manera, ambos púgiles presentan una gran potencia de pegada y una capacidad de encaje que no siempre es capaz de aguantar. Ambos se diferencian un tanto en sus formas de boxear, ya que Wilder siempre va de frente en busca del final cuanto antes, mientras que Stiverne en muchas ocasiones ha boxeado a la contra apoyándose en las cuerdas y alcanzando a sus rivales en inesperados y demoledores contragolpes.
Aunque la mayoría de expertos dan como favorito a Wilder, algunos por amplío margen, no deberían menospreciar a Stiverne, que pese a tener en contra la cantidad de combates disputados y una menor estatura y alcance, es un boxeador muy sólido que podría dar la sorpresa. Con todo, lo mas probable es que el combate que ha sido por tanto tiempo esperado se resuelva en unos pocos asaltos, y en cuanto uno de los dos conecte una de sus poderosas manos.
Respecto a los boxeadores poco se puede decir más de lo que dicen sus records: 87,5% de victorias antes del límite para Stiverne y 100% para Wilder. Aunque ambos también han sufrido algunos reveses en sus carreras. Stiverne cayó derrotado en cuatro asaltos ante un rival de modesto nivel como Demetrice Kings y empató ante otro poco destacado rival como Charles Davis. Por su parte y pese a mantenerse invicto, Wilder, que no ha enfrentado a casi ningún rival verdaderamente exigente, recibió una caída y conteo ante el modesto Harold Sconiers. De esta manera, ambos púgiles presentan una gran potencia de pegada y una capacidad de encaje que no siempre es capaz de aguantar. Ambos se diferencian un tanto en sus formas de boxear, ya que Wilder siempre va de frente en busca del final cuanto antes, mientras que Stiverne en muchas ocasiones ha boxeado a la contra apoyándose en las cuerdas y alcanzando a sus rivales en inesperados y demoledores contragolpes.Aunque la mayoría de expertos dan como favorito a Wilder, algunos por amplío margen, no deberían menospreciar a Stiverne, que pese a tener en contra la cantidad de combates disputados y una menor estatura y alcance, es un boxeador muy sólido que podría dar la sorpresa. Con todo, lo mas probable es que el combate que ha sido por tanto tiempo esperado se resuelva en unos pocos asaltos, y en cuanto uno de los dos conecte una de sus poderosas manos.
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