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miércoles, 12 de abril de 2017

Dubois y Adams debutaron en el boxeo profesional con victoria (8/4/2017)

Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.

Como parte del respaldo del evento en el que Terry Flanagan retuvo su corona WBO del peso ligero ante Petr Petrov, se produjeron dos importantes debuts para el boxeo británico, ya que quienes iniciaron su carrera profesional fueron dos púgiles a los que se les auguran carreras brillantes después de buenos recorridos en el boxeo amateur.

Uno de ellos fue el peso pesado Daniel Dubois 1(1KO)-0, que a sus 19 años realizó su primer combate centrando en él muchas miradas, dado que no han sido pocos los destacados púgiles profesionales que han asegurado que en el futuro será una estrella. En cualquier caso, su pelea fue poco brillante, dado que su rival, Marcus Kelly 1(0KO)-1(1), tenía un nivel verdaderamente bajísimo al igual que su estado de forma. Así, después de que Kelly lanzase unos pocos curvos abiertos y heterodoxos, alguno de los cuales alcanzó al imbatido prospecto, Dubois impactaría un gancho zurdo de poco recorrido que desequilibró a su oponente que, tras un directo y unos pocos hooks al cuerpo, pondría la rodilla en la lona, terminando el combate tras el conteo del árbitro.

Así, Dubois debutó exitosamente pero sin que se pudiese resaltar nada de su boxeo, teniéndose que esperar para ello hasta una próxima subida al ring ante un contrincante en mejores condiciones y que tenga el deseo de combatir. Sea como sea, la percepción general que deja es que quizás por cualidades y por contar con un buen apoyo promocional no tenga problemas para alcanzar el top 15 y duelos contra la cumbre, aunque, siendo bastantes centímetros más bajo que los grandes nombres la división y no demasiado veloz ni hábil, tendrá muy difícil coronarse e imponerse a los mejores retadores.


Respecto al otro debut, éste fue el de la peso supermosca doble oro olímpica Nicola Adams 1(0KO)-0, que se impuso a Virginia Noemí Cárcamo 4(0KO)-3-1 a los puntos por un 40-36 del juez-árbitro. En su caso se pudo analizar mucho más, ya que su duelo se alargó hasta el final. De todos modos, si bien muchos esperaban ver en ella a una boxeadora igual de sólida que Katie Taylor o Claressa Shields, Adams no lució como éstas en su debut. Esto es así porque, aunque evidenció buen posicionamiento de piernas, capacidad para combinar manos con destreza y una tremenda velocidad, como ella misma reconoció, se precipitó en la búsqueda del knockout. Aunque con sus ganchos estremeció y puso en apuros repetidamente a Cárcamo, se arrojó desordenada a por la conclusión, logrando con ello sólo errar golpes en gran número, permitir a su rival recomponerse y recibir contragolpes perfectamente evitables de haber mantenido la firmeza táctica.

De todos modos, Adams tiene las habilidades suficientes por su experiencia en el boxeo amateur como para lograr grandes éxitos y formar parte de la nueva hornada de púgiles femeninas que parecen destinadas a ser el inicio de un cambio de tendencia en la modalidad. Y es que, con el boxeo femenino instaurado en los Juegos Olímpicos y con las grandes promotoras y televisiones queriendo apostar por sus insignes nombres, parece que cada vez surgirán de forma sostenida púgiles de mayor calidad que generarán divisiones mucho más contendidas e interesantes para el público. Aun así, regresando a Adams, ésta parece tener mucho recorrido por delante para poder alcanzar la plenitud en su rendimiento en el ámbito profesional, no pudiéndose pasar por alto tampoco que las mejores supermosca de la actualidad, como Zulina Muñoz o Daniela Bermúdez, tendrían evidentes opciones de derrotarla.

martes, 28 de marzo de 2017

Marcus Morrison – Jason Welborn (25/3/2017)

Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.
En juego el título WBC Internacional del peso medio.

Aunque se consideraba a Morrison un boxeador muy prometedor, no auguraba nada positivo para su carrera que se le hubiese enfrentando sólo a boxeadores excesivamente modestos durante catorce combates. Es más, resultaba sospechoso habiendo compatriotas suyos que con las mismas peleas están ranqueados en las listas mundiales por haber logrado alguna victoria notable. Sea como sea, éste partía como amplísimo favorito para imponerse a un Jason Welborn, competente pero de limitado boxeo, que había sufrido una derrota ante Liam Smith en siete asaltos y que incluso había caído a los puntos ante el modestísimo William Warburton, que en el momento de vencerle contaba con 18 victorias y 96 derrotas.

Aun así, el afán de victoria de Welborn fue tan grande y la falta de experiencia o recursos de Morrison tan manifiesta, que el primero pudo lograr el mayor triunfo de su carrera, totalmente contra pronóstico, alzándose a un próximo gran enfrentamiento.

En el asalto inicial el imbatido Morrison uso su jab y su 1-2 junto a alguna combinación de curvos para mantener bajo control a su agresivo oponente, aunque éste conseguiría llevarlo contra las cuerdas con sus series de ganchos. Alcanzado el segundo asalto, la presión de Welborn se intensificaría y encerraría a su rival, aunque Morrison contragolpearía con un buen gancho que le puso en apuros. Poco más tarde, aunque siguió atacando, Welborn fue derribado por una derecha a la contra.

Tras estos momentos críticos, en los que pareció posible el knockout favorable a Morrison, Welborn reanudaría en el tercer asalto su presión y se haría con el control de las acciones hasta el final del combate. Con ganchos al cuerpo, uppercuts de ambas manos o combinaciones de directos y curvos un tanto heterodoxas, Welborn hostigaría constantemente a un Morrison de espaldas al ensogado y que no sabía como contraatacar o reconducir el empuje de su oponente. Así, los asaltos caerían constantemente del lado de Welborn, que se imponía por la frecuencia y la claridad de sus puños y por su enorme superioridad en número de golpes de poder. A consecuencia de esto Morrison se vería estremecido repetidas veces  e incluso cerca del knockout, portando la cara muy ensangrentada.

En algún momento Morrison intentó usar sus directos en un amago de reacción, pero estos golpes carecían de constancia o de potencia y no podían darle la vuelta a la situación, mostrándose además cada vez más desgastado, tanto que pareció necesario que el árbitro o su esquina interviniesen para proteger su salud. Pero estos no hicieron nada, así que, hasta que terminó el décimo asalto y el combate, Welborn siguió castigando a su oponente, sin que se pueda saber si estos golpes de más tendrán una influencia decisiva en el futuro del joven púgil.

Los jueces otorgaron cartulinas de 96-93 doble y 97-92 que le dieron la victoria unánime y merecida a Jason Welborn 21(7KO)-6(3), que dejaba una estupenda actuación basada en el trabajo y la tenacidad. La puntuación de Bastión Boxeo es de 96-93 a favor de Welborn. No cabe duda de que ante un rival que tenga mejores fundamentos y sepa contragolpear con mayor efectividad, imponer sus directos o intercambiar golpes, Welborn probablemente caiga derrotado con amplitud, pero esto por el momento no importa, ya que por ahora puede disfrutar de las consecuencias de derrotar a Morrison 14(10KO)-1, que era considerado por muchos uno de los principales prospectos británicos del peso medio. Además, ante Welborn se abren infinitas posibilidades en las que no será descartable su victoria, rumoreándose que podría pelear ante rivales del máximo nivel británico como Sam Sheedy, el monarca inglés Lee Markham o contra Craig Cunningham, al que se enfrentaría en una interesantísima revancha.

lunes, 20 de febrero de 2017

Marcus Browne - Thomas Williams Jr. (18/2/2017)

Cintas Center, Cincinnati, Estados Unidos. Peso Semipesado.

Tras un round inicial en el que ambos cruzaron jabs, aunque Browne fue mucho más efectivo y conectó también claros ganchos zurdos a la contra, Williams sufriría un knockdown en el segundo asalto al recibir un directo de mano adelantada que le alcanzó en el mentón. Cuando Williams tenía la rodilla en la lona, Browne lanzaría un directo diestro que le impactó en la nuca y le dejó tendido, acción totalmente antirreglamentaria pero que fue justificada por su autor diciendo que no estaba seguro de si su rival había llegado a tocar el suelo y quería asegurarse de que el knockdown era contabilizado. Sea como sea, el árbitro descontó un punto a Browne por ello, dando al afectado Williams un tiempo para recuperarse.

Quizás este incidente pudo condicionar el desarrollo del encuentro, agrandado la aparente superioridad inicial de Browne, pero el caso es que de en adelante no habría combate. Williams intentaría alcanzar la distancia corta a toda costa, pero su presión no resultaba nada efectiva, viéndose estremecido por los potentes directos zurdos de su oponente y por sus ganchos diestros a la contra. Sólo eventualmente "Top Dog" Williams llevaría el combate al cruce de golpes en la distancia corta, anotando algún curvo, pero su oponente sería mucho más efectivo con estos mismos puños.

Igualmente, en la distancia larga era donde más contundentemente se imponía Browne, llegando con directos y hooks que impactaban plenamente contra la barbilla alta de su rival y a través de su pésima defensa. Así, era cuestión de tiempo que llegase un nuevo knockdown, que se produjo en el cuarto asalto, cuando Browne, estando contra las cuerdas, contestó un gancho zurdo con un hook de mano diestra. Finalmente, después de impactar un fuerte 1-2 en el quinto asalto y con su oponente perdiendo bastante ritmo, en el sexto episodio Browne pondría punto y final al encuentro con un gancho diestro enlazado con un jab que lanzó a la lona por tercera vez a Williams, que no respondería a la cuenta del árbitro.

Es una excusa posible y razonable por parte de Thomas Williams 20(14KO)-3(3) afirmar que el golpe antirreglamentario le afectó o que una desafortunada fractura de mandíbula en otra acción le quitó las posibilidades de triunfo, pero Marcus Browne 19(14KO)-0 fue infinitamente superior en todo momento, poniendo de manifiesto que la defensa y la técnica de su oponente son claramente insuficientes para conseguir reinar en una división tan dura como la semipesada. Eso no quiere decir que Williams sea un boxeador sencillo, al contrario, ante Stevenson demostró que puede sorprender a cualquiera con una de sus fuertes manos de poder. Pero jugándose sus oportunidades a todo o nada siempre, hay un gran riesgo de que sufra una derrota que, como el pasado sábado, le desplace de los grandes combates, a los que precisamente se ve alzado Browne. Éste no es ni remotamente tan bueno como él se piensa, cosa que evidenció Radivoje Kalajdzic, pero es un aspirante sólido que con su habilidad al contragolpe podría generar dificultades a casi cualquier púgil en la división, incluido un Adonis Stevenson que suele sobreexponerse al ataque. Precisamente al campeón WBC semipesado fue a quien Browne retó tras el combate, pelea que no es descartable que pueda lograr a mediados de año ahora que Stevenson ha rechazado combatir contra el peligroso Joe Smith.