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domingo, 13 de marzo de 2016

Jürgen Brähmer - Eduard Gutknecht (12/3/2016)

Jahnsportforum, Neubrandenburg, Alemania.
En juego el cinturón mundial WBA regular del peso semipesado.

Este duelo de revancha fue considerablemente más sencillo para Brähmer que el primer combate ante Gutknecht, ya que, en una pelea bastante simple, sólo tendría que establecer izquierdas directas aisladas o en un 1-2 que por claridad y precisión le permitirían capturar casi cada round y por lo tanto la victoria. De todos modos, el planteamiento del alemán no fue idéntico al de anteriores peleas, puesto que no pudo mantener los espacios tanto como hubiese deseado y por momentos el cruce se enmarañó en constantes clinches. Esto fue así porque, con el campeón actuando en la distancia media y larga como un francotirador descargando su larguísimo y veloz recto zurdo, Gutknecht sólo podría tratar de decantar a su favor el combate boxeado en corta, algo evitando por las entradas en clinch de Brähmer. Por ello, cuanto más elevada era la presión y más voluntarioso se mostraba el aspirante, más agarres se producían que lo neutralizaban.

Dado que con espacios el púgil de origen kazajo no anotaba casi ningún golpe, y contando además que en la corta su progreso era poco menos que nulo, un Gutknecht decidido a conseguir la victoria utilizaría sus brazos sueltos en las entradas en clinch para golpear a la desesperada hasta que el árbitro ordenaba que se parasen. Así lograría conectar la mayoría de sus golpes y los más duros, aunque estos eran muy poco efectivos y tuvieron que ser recriminados muchas veces por el árbitro, ya que Gutknecht golpeaba insistentemente en la nuca de su rival e incluso, en una ocasión, seguiría atacando después de que lo prohibiese el tercer hombre. Al margen de que los rabbit punches (golpes de conejo) deberían haberle supuesto el descuento de un punto, Gutknecht estaba haciendo todo lo que estaba en su mano para no dejarse batir, pero esto era insuficiente si no podía ofrecer variedad de recursos y ajustes tácticos, que no se produjeron.

Por su lado, un boxeador astuto y con inteligencia boxística como Brähmer podía controlar las acciones con cierta comodidad, puesto que, más allá de que en ocasiones el arrojo de su rival le llevó a encajar algún aislado pero peligroso golpe, sólo necesitaba algo de separación para anotar de forma seguida un par de 1-2 o de sequísimos jabs que anulaban cualquier avance del retador. Quizás al inicio del cruce fue cuando Brähmer pasó más dificultades, ya que sus entradas y salidas no se podían desplegar totalmente con un agresivo Gutknecht lanzando curvos a la desesperada, pero con el paso de los asaltos, el aspirante disminuiría un tanto la constancia de su presión mientras que el titular empezaría a tener más tiempo para pensar. Así, Brähmer comenzaría a variar la dirección del giro, a crear ángulos, a enlazar su 1-2 con cruzado de mano adelantada o a contragolpear contundentemente con el gancho y el uppercut, pudiendo finalmente enlazar en una sola acción 1-2-cruzado diestro cerrando con uppercut de izquierda.

Poco más fue necesario para desdibujar a un Gutknecht verdaderamente martilleado por clarísimo directos zurdos que impactaron contra él durante todo el enfrentamiento. Aunque su boxeo era demasiado frontal y previsible y le faltó encontrar un puño que le abriese la puerta a cierta continuidad ofensiva, Gutknecht aprovecharía cualquier momento o intervalo para intentar pasar al ataque, logrando en la parte final ajustar los asaltos o incluso anotárselos con un elevado número de curvos en corta. A pesar de ello, no podría compensar los innumerables 1-2 de Brähmer (en ocasiones media docena por asalto), que le darían la victoria una vez que se llegó a la lectura de tarjetas. Teniendo en cuenta que Gutknecht recibió el descuento de un punto en el décimo asalto por empujar hacia abajo a su rival y golpearlo, los jueces dieron cartulinas de doble 116-111 y un 118-110 a favor de Jürgen Brähmer 48(35KO)-2, que lograba la sexta defensa de su cinturón WBA regular. Sin duda, Brähmer cierra con esta solvente victoria su competencia ante Gutknecht 29(12KO)-4(1)-1 (rival de sustitución del invicto Oosthuizen) pero, dejando de lado este triunfo ante un boxeador lejos del nivel de la élite de la categoría, la actuación del alemán no fue la mejor de su reinado.

En cualquier caso, si la Asociación se hubiese mantenido en su ridícula política de múltiples campeones Brähmer podría conservar su cinturón sin dificultades durante mucho tiempo. Con todo, dado que la WBA ha cambiado su mentalidad y piensa recudir sus campeones a uno por categoría, parece inevitable que Brähmer se mida próximamente al número 1 semipesado y triple monarca unificado Sergey Kovalev (supercampeón WBA), boxeador que por su enrome pegada y solidez sería amplísimo favorito para vencer a pesar de las complicaciones que le podrían dar la astucia y el recto zurdo del campeón regular.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Jürgen Brähmer - Konni Konrad (5/9/2015)

Energie Verbund-Arena, Dresde, Alemania.
En juego el título mundial WBA del peso semipesado.

Con el aspirante Konrad no tomando la iniciativa, Brähmer pudo aplicar el planteamiento táctico que le resultaba más cómodo y dominar desde el inicio el encuentro. Boxeando desde la distancia larga y con un ritmo de pelea bastante moderado, el campeón alemán utilizaba su superior técnica para conectar el jab, el cruzado diestro y un preciso y seco 1-2, combinación que en el asalto inicial desestabilizaría en dos ocasiones al retador. Konrad trataba de establecer sus rectos sin éxito, siendo esquivados por oportunos desplazamientos hacia atrás de Brähmer, que controlaba la distancia y con ello el combate. Si bien en algunos momentos el enfrentamiento dejó cruces de golpes en corta y el púgil montenegrino consiguió conectar algún gancho diestro, el campeón igualmente realizaba las mejores acciones combinando con velocidad sus golpes y bloqueando los de su rival.  

Sin que Konrad mostrase el suficiente empuje ni agresividad para tratar de llevar el encuentro al intercambio de golpes de forma continuada y así intentar compensar la superioridad táctica del campeón, Brähmer no vio peligrado su control, por lo que se dedicó a seguir escogiendo los golpes con moderado riesgo. De todas formas no sólo con jabs, directos y otros puños aislados se anotaba los asaltos, sino que también con una contundente combinación uppercut-croché (repetida en bastantes ocasiones durante el enfrentamiento) y otros encadenamientos de golpes frenaría a su oponente y evitaría cualquier tipo de progreso ofensivo por su parte. A pesar de estas breves intensificaciones en los ataques de Brähmer, que incluso se permitía repetir con su mano izquierda hasta en tres ocasiones en una misma serie, Konrad no se llegaba a ver desbordado, aunque estaba siendo claramente derrotado.


En el quinto asalto el aspirante se volvería a ver nuevamente desestabilizado al ser alcanzado por un cruzado diestro a la contra que era muchísimo más preciso que potente, aunque siendo también contraatacado Brähmer al tratar de sacar provecho de esa situación, el campeón seguiría calmadamente gestionando su victoria. Cerca de conseguir el triunfo se situaría el titular WBA en el siguiente round, episodio en el que se anotaría un knockdown de nuevo respondiendo con tremenda precisión pero escasa fuerza una entrada de su rival, al que alcanzó en esta ocasión con un hook de izquierda. Brähmer aceleraría un tanto sus pasos y trataría de buscar el desenlace con uppercuts, cruzados y directos, pero como siempre su frialdad boxística y cautela se impondrían, siendo también disuadido por golpes imprecisos lanzados por su rival y una eventual entrada en clinch. En cualquier caso el fin del combate era inminente, algo que fue señalado ya en el séptimo episodio, cuando un jab de Brähmer llevó a Konrad a girarse parcialmente y llevar su guante hacia su ojo izquierdo.

Según las palabras de Konni Konrad 22(11KO)-2(1)-1 tras el encuentro, desde el sexto asalto tenía problemas de visión en ese ojo, por lo que en el descanso entre el séptimo y el octavo episodio optarían él y su equipo por abandonar el encuentro. De ese modo el veterano Jürgen Brähmer 47(35KO)-2 realizaba la quinta defensa de su título mundial WBA y conseguía su 16ª victoria consecutiva, manteniéndose imbatido desde que cayera en 2008 ante Hugo Hernán Garay. Ciertamente su boxeo ha llegado a una madurez y un grado de afianzamiento muy altos, pudiendo controlar los encuentros con aparente facilidad y mostrando escaso esfuerzo, aunque es justo señalar que algunos de sus últimos rivales, ante los que más se ha lucido, no eran precisamente del nivel más elevado. En cualquier caso Brähmer, más allá de esta cuestionable elección de rivales y su apariencia de vulnerabilidad, posee tanta experiencia y una técnica tan sólida que es un púgil muy difícil de batir, principalmente si se cae en la trampa de boxearle en la distancia larga, en la que domina casi incontestablemente.

Por todo ello, y a pesar de que su enfrentamiento contra el excampeon Nathan Cleverly se truncó, Brähmer insiste en la búsqueda de un rival de la élite mundial para batirse a él próximamente. Así, estaría ya estudiando sus próximos pasos, aunque recientemente ha trascendido que ha sostenido algunas conversaciones con el campeón WBC Adonis Stevenson, al que en principio no se podrá medir hasta bien entrado el próximo año, no descartándose tampoco un posible cruce en 2016 con el supercampeón WBA Kovalev. 

domingo, 22 de marzo de 2015

Juergen Braehmer - Robin Krasniqi (21/3/2015)

Rostock, Alemania.
En juego el título mundial WBA del peso semipesado.

Aunque el aspirante abriría el combate con agresividad presionando al campeón mientras buscaba el directo y el croché de derechas, Braehmer caminaría el ring sin precipitación contraatacando calmadamente con el directo de izquierda o con el uppercut de esta misma mano. El excesivo relajamiento de Braehmer, que gestionaba con efectividad el combate con 1-2 y jab-uppercut, se vería alterado en el segundo asalto, cuando era alcanzado claramente por un croché de mano izquierda y posteriormente por una dura derecha directa que le ponían en ciertos apuros. En este momento, cuando parecía que Krasniqi podía tomar el control, era alcanzado por la peligrosísima izquierda recta del campeón alemán, golpe que lo desestabilizaba y lo ponía en notables apuros pero que no le haría terminar en un knockdown.

La veteranía y efectividad de Braehmer eran sus principales armas contra un Krasniqi que pese a no cometer demasiados errores, evitando además el directo de su rival con giros hacia la izquierda, se apoyaba demasiado en golpes aislados. Así, Braehmer trabajaba bien con el jab caminando con firmeza el ring y contragolpeando con uppercut o directo. De todas formas Braehmer portaba su guardia demasiado abierta y parecía tener un exceso de confianza respecto a lo que consideraba golpes poco potentes de su adversario, algo que valió durante el tercer y cuarto asalto para que Krasniqi conectase de forma repetida el hook de mano derecha al rostro y el directo arriba y abajo, equilibrando así las cartulinas. Pero cuando parecía que Braehmer, que no lanzaba tantas manos, estaba acusando cansancio y era presionado por los directos de Krasniqi buscando el cuerpo, el campeón conseguía anotar una nueva potente izquierda recta a la contra que volvía a poner en mucho apuros al púgil de origen balcánico.


Con el control del combate de nuevo Braehmer continuaría su trabajo con 1-2 y uppercut en ofensiva o a la contra, aunque con una notable disminución en sus desplazamientos, cosa que permitió que Krasniqi pudiese ofrecer un buen séptimo asalto anotando en corta de forma clara varios crochés y ganchos de mano derecha. En cualquier caso el final de este combate de alternativas no tardaría en llegar, puesto que en el octavo asalto, nuevamente a la contra mientras recibía un hook de mano derecha, Braehmer volvía a lastimar con una izquierda a su oponente que apurado debió recurrir al clinch y al desplazamiento para evitar un knockdown a causa de los ganchos de su perseguidor. Finalmente en el noveno round el valiente Krasniqi se lanzaría a la ofensiva e impactaría hooks de mano zurda y diestra contra Braehmer, aunque este podría salir de la presión y derrumbar sobre las cuerdas al aspirante con una combinación directo de izquierda-croché de derecha. Esta caída, aunque Krasniqi no llegó a tocar la lona, motivó que el árbitro realizase un cuenta de protección de pie, tras la cual en la reanudación Braehmer buscaría el KO con series de hooks arriba y abajo. Aún así el duro Krasniqi aguantaría hasta el tañido de la campana, pero ya no saldría para el décimo round, impedido por un amplio corte en su labio superior.

La cuarta defensa de su cinturón WBA por parte de Juergen Braehmer 46(34KO)-2 fue un exhibición de veteranía, gestión del desgaste y demoledora precisión del campeón alemán, que pese a contar tan sólo con un combate más que su rival tiene una mucho mayor experiencia en combates en la élite, puesto que Robin Krasniqi 43(16KO)-4(1) efectuó más de 30 de sus combates con rivales bastante modestos. De todas formas aunque Braehmer pudo desequilibrar la balanza con su seco directo de izquierda, mostró algunos fallos defensivos, recibiendo golpes de notable dureza por parte de un valiente Krasniqi que usaba con destreza su mano derecha, pero que no pudo encontrar la forma de salvar la barrera de directos de su rival.

Ante si Braehmer podría tener grandes retos, puesto que además de los previamente rumoreados enfrentamientos con Felix Sturm y Arthur Abraham se comenta que podría buscar un combate con el supercampeón WBA Sergey Kovalev, aunque nada de ello está confirmado y podría optar por defensas más asequibles.