Jürgen Brähmer 48(35KO)-2 vs. Nathan "Clev" Cleverly 29(15KO)-3(1). Campeonato mundial regular WBA del peso semipesado. 12 Rounds. SAT.1, SKY. Jahnsportforum, Neobrandeburgo, Alemania.
A parte del Kovalev-Ward y los posibles cruces que podría realizar el ganador contra Stevenson o ante componentes de la élite como Beterbiev, el Brähmer-Cleverly es uno de los mejores combates posibles dentro del peso semipesado actual si se dejan de lado los prejuicios. Y es que aunque muchos consideran a Brähmer y a Cleverly boxeadores sobrevalorados que tuvieron suerte de contar con una sensacional conducción en sus carreras por parte de sus promotoras, ambos han demostrado enormes cualidades boxísticas. El alemán, que no pierde una pelea desde 2008 y que encadena 17 triunfos, ha logrado recientemente un gran rendimiento, noqueado a púgiles como Maccarinelli, Krasniqi o Glazewski (a éste en un sólo round) a base de su sensacional boxeo en la distancia larga y su enorme astucia. Por su parte, el excampeón Cleverly se mantuvo invicto en 26 combates hasta que el número 1 Kovalev lo superó y, aunque desde entonces no ha vuelto a sumar victorias notables, sólo ha sumado derrotas ajustadísimas y cuestionables ante rivales como Tony Bellew o Andrzej Fonfara, ante el que ofreció uno de los mejores combates de 2015. Así, dos boxeadores de gran experiencia al máximo nivel se verán las caras en un combate que se ha estado negociando durante años y que no defraudará a los espectadores. Quizás Brähmer puede ser considerado ligero favorito por su efectividad defensiva y su precisión con el golpeo aislado, algo que le permite asegurarse rounds, sobre todo peleando como local. De todos modos, no es un púgil demasiado explosivo ni efectivo en la distancia corta, por lo que si Cleverly aprovecha su velocidad y exige un elevado ritmo podría lograr una victoria contra pronóstico que le eleve de forma mandatoria a un combate contra el ganador del Kovalev-Ward.
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sábado, 1 de octubre de 2016
viernes, 15 de julio de 2016
Previa: Jürgen Doberstein vs. Robin Krasniqi
Jürgen "Dobermann" Doberstein 20(6KO)-2-1 vs. Robin Krasniqi 45(17KO)-4(1). Peso Supermedio. 12 Rounds. SAT. 1. Saarlandhalle, Saarbrücken, Alemania.
Contando que Doberstein es 14º WBO y 12º WBA y Krasniqi 5º WBO, y estando en juego en el combate los títulos Intercontinentales de ambos organismos, no se equivocan las promociones cuando anuncian que seguramente el ganador podría disputar un mundial en unos meses. De este modo, es evidente la importancia de este interesantísimo choque entre boxeadores afincados en Alemania, de características físicas equivalentes y de una edad similar. Por todo ello, se debe esperar una pelea muy disputada, que debería de ser también muy entretenida por la ambición que ambos pondrán en esta estupenda oportunidad. Sin que haya un claro favorito, Krasniqi tendrá de su lado una superior experiencia, con el doble de combates disputados, con victorias ante rivales como Dariusz Sek u Oleksandr Cherviak y dos participaciones en campeonatos mundiales semipesados, cayendo a los puntos ante Nathan Cleverly y por abandono ante Jürgen Brähmer. Por otro lado, aunque el púgil de origen kosovar está rindiendo bien en el peso supermedio en el que combatirá hoy, no se puede negar que la adaptación de Doberstein, que ha desarrollado toda su carrera en dicha categoría, será eminentemente superior. Con todo, no parece que esto, a pesar de que también cuenta con un buen boxeo lineal, sea suficiente para que "Doberman" logre la victoria sobre su aguerrido rival en este choque que consumirá probablemente todos los asaltos, que se decidirá por matices y al cual Krasniqi llegará tras batir a un Cagri Ermis que fue el último que derrotó a Doberstein.
Contando que Doberstein es 14º WBO y 12º WBA y Krasniqi 5º WBO, y estando en juego en el combate los títulos Intercontinentales de ambos organismos, no se equivocan las promociones cuando anuncian que seguramente el ganador podría disputar un mundial en unos meses. De este modo, es evidente la importancia de este interesantísimo choque entre boxeadores afincados en Alemania, de características físicas equivalentes y de una edad similar. Por todo ello, se debe esperar una pelea muy disputada, que debería de ser también muy entretenida por la ambición que ambos pondrán en esta estupenda oportunidad. Sin que haya un claro favorito, Krasniqi tendrá de su lado una superior experiencia, con el doble de combates disputados, con victorias ante rivales como Dariusz Sek u Oleksandr Cherviak y dos participaciones en campeonatos mundiales semipesados, cayendo a los puntos ante Nathan Cleverly y por abandono ante Jürgen Brähmer. Por otro lado, aunque el púgil de origen kosovar está rindiendo bien en el peso supermedio en el que combatirá hoy, no se puede negar que la adaptación de Doberstein, que ha desarrollado toda su carrera en dicha categoría, será eminentemente superior. Con todo, no parece que esto, a pesar de que también cuenta con un buen boxeo lineal, sea suficiente para que "Doberman" logre la victoria sobre su aguerrido rival en este choque que consumirá probablemente todos los asaltos, que se decidirá por matices y al cual Krasniqi llegará tras batir a un Cagri Ermis que fue el último que derrotó a Doberstein.
domingo, 13 de marzo de 2016
Jürgen Brähmer - Eduard Gutknecht (12/3/2016)
Jahnsportforum, Neubrandenburg, Alemania.
En juego el cinturón mundial WBA regular del peso semipesado.
Este duelo de revancha fue considerablemente más sencillo para Brähmer que el primer combate ante Gutknecht, ya que, en una pelea bastante simple, sólo tendría que establecer izquierdas directas aisladas o en un 1-2 que por claridad y precisión le permitirían capturar casi cada round y por lo tanto la victoria. De todos modos, el planteamiento del alemán no fue idéntico al de anteriores peleas, puesto que no pudo mantener los espacios tanto como hubiese deseado y por momentos el cruce se enmarañó en constantes clinches. Esto fue así porque, con el campeón actuando en la distancia media y larga como un francotirador descargando su larguísimo y veloz recto zurdo, Gutknecht sólo podría tratar de decantar a su favor el combate boxeado en corta, algo evitando por las entradas en clinch de Brähmer. Por ello, cuanto más elevada era la presión y más voluntarioso se mostraba el aspirante, más agarres se producían que lo neutralizaban.
Dado que con espacios el púgil de origen kazajo no anotaba casi ningún golpe, y contando además que en la corta su progreso era poco menos que nulo, un Gutknecht decidido a conseguir la victoria utilizaría sus brazos sueltos en las entradas en clinch para golpear a la desesperada hasta que el árbitro ordenaba que se parasen. Así lograría conectar la mayoría de sus golpes y los más duros, aunque estos eran muy poco efectivos y tuvieron que ser recriminados muchas veces por el árbitro, ya que Gutknecht golpeaba insistentemente en la nuca de su rival e incluso, en una ocasión, seguiría atacando después de que lo prohibiese el tercer hombre. Al margen de que los rabbit punches (golpes de conejo) deberían haberle supuesto el descuento de un punto, Gutknecht estaba haciendo todo lo que estaba en su mano para no dejarse batir, pero esto era insuficiente si no podía ofrecer variedad de recursos y ajustes tácticos, que no se produjeron.
Por su lado, un boxeador astuto y con inteligencia boxística como Brähmer podía controlar las acciones con cierta comodidad, puesto que, más allá de que en ocasiones el arrojo de su rival le llevó a encajar algún aislado pero peligroso golpe, sólo necesitaba algo de separación para anotar de forma seguida un par de 1-2 o de sequísimos jabs que anulaban cualquier avance del retador. Quizás al inicio del cruce fue cuando Brähmer pasó más dificultades, ya que sus entradas y salidas no se podían desplegar totalmente con un agresivo Gutknecht lanzando curvos a la desesperada, pero con el paso de los asaltos, el aspirante disminuiría un tanto la constancia de su presión mientras que el titular empezaría a tener más tiempo para pensar. Así, Brähmer comenzaría a variar la dirección del giro, a crear ángulos, a enlazar su 1-2 con cruzado de mano adelantada o a contragolpear contundentemente con el gancho y el uppercut, pudiendo finalmente enlazar en una sola acción 1-2-cruzado diestro cerrando con uppercut de izquierda.
Poco más fue necesario para desdibujar a un Gutknecht verdaderamente martilleado por clarísimo directos zurdos que impactaron contra él durante todo el enfrentamiento. Aunque su boxeo era demasiado frontal y previsible y le faltó encontrar un puño que le abriese la puerta a cierta continuidad ofensiva, Gutknecht aprovecharía cualquier momento o intervalo para intentar pasar al ataque, logrando en la parte final ajustar los asaltos o incluso anotárselos con un elevado número de curvos en corta. A pesar de ello, no podría compensar los innumerables 1-2 de Brähmer (en ocasiones media docena por asalto), que le darían la victoria una vez que se llegó a la lectura de tarjetas. Teniendo en cuenta que Gutknecht recibió el descuento de un punto en el décimo asalto por empujar hacia abajo a su rival y golpearlo, los jueces dieron cartulinas de doble 116-111 y un 118-110 a favor de Jürgen Brähmer 48(35KO)-2, que lograba la sexta defensa de su cinturón WBA regular. Sin duda, Brähmer cierra con esta solvente victoria su competencia ante Gutknecht 29(12KO)-4(1)-1 (rival de sustitución del invicto Oosthuizen) pero, dejando de lado este triunfo ante un boxeador lejos del nivel de la élite de la categoría, la actuación del alemán no fue la mejor de su reinado.
En cualquier caso, si la Asociación se hubiese mantenido en su ridícula política de múltiples campeones Brähmer podría conservar su cinturón sin dificultades durante mucho tiempo. Con todo, dado que la WBA ha cambiado su mentalidad y piensa recudir sus campeones a uno por categoría, parece inevitable que Brähmer se mida próximamente al número 1 semipesado y triple monarca unificado Sergey Kovalev (supercampeón WBA), boxeador que por su enrome pegada y solidez sería amplísimo favorito para vencer a pesar de las complicaciones que le podrían dar la astucia y el recto zurdo del campeón regular.
En juego el cinturón mundial WBA regular del peso semipesado.
Este duelo de revancha fue considerablemente más sencillo para Brähmer que el primer combate ante Gutknecht, ya que, en una pelea bastante simple, sólo tendría que establecer izquierdas directas aisladas o en un 1-2 que por claridad y precisión le permitirían capturar casi cada round y por lo tanto la victoria. De todos modos, el planteamiento del alemán no fue idéntico al de anteriores peleas, puesto que no pudo mantener los espacios tanto como hubiese deseado y por momentos el cruce se enmarañó en constantes clinches. Esto fue así porque, con el campeón actuando en la distancia media y larga como un francotirador descargando su larguísimo y veloz recto zurdo, Gutknecht sólo podría tratar de decantar a su favor el combate boxeado en corta, algo evitando por las entradas en clinch de Brähmer. Por ello, cuanto más elevada era la presión y más voluntarioso se mostraba el aspirante, más agarres se producían que lo neutralizaban.
Dado que con espacios el púgil de origen kazajo no anotaba casi ningún golpe, y contando además que en la corta su progreso era poco menos que nulo, un Gutknecht decidido a conseguir la victoria utilizaría sus brazos sueltos en las entradas en clinch para golpear a la desesperada hasta que el árbitro ordenaba que se parasen. Así lograría conectar la mayoría de sus golpes y los más duros, aunque estos eran muy poco efectivos y tuvieron que ser recriminados muchas veces por el árbitro, ya que Gutknecht golpeaba insistentemente en la nuca de su rival e incluso, en una ocasión, seguiría atacando después de que lo prohibiese el tercer hombre. Al margen de que los rabbit punches (golpes de conejo) deberían haberle supuesto el descuento de un punto, Gutknecht estaba haciendo todo lo que estaba en su mano para no dejarse batir, pero esto era insuficiente si no podía ofrecer variedad de recursos y ajustes tácticos, que no se produjeron.
Por su lado, un boxeador astuto y con inteligencia boxística como Brähmer podía controlar las acciones con cierta comodidad, puesto que, más allá de que en ocasiones el arrojo de su rival le llevó a encajar algún aislado pero peligroso golpe, sólo necesitaba algo de separación para anotar de forma seguida un par de 1-2 o de sequísimos jabs que anulaban cualquier avance del retador. Quizás al inicio del cruce fue cuando Brähmer pasó más dificultades, ya que sus entradas y salidas no se podían desplegar totalmente con un agresivo Gutknecht lanzando curvos a la desesperada, pero con el paso de los asaltos, el aspirante disminuiría un tanto la constancia de su presión mientras que el titular empezaría a tener más tiempo para pensar. Así, Brähmer comenzaría a variar la dirección del giro, a crear ángulos, a enlazar su 1-2 con cruzado de mano adelantada o a contragolpear contundentemente con el gancho y el uppercut, pudiendo finalmente enlazar en una sola acción 1-2-cruzado diestro cerrando con uppercut de izquierda.
Poco más fue necesario para desdibujar a un Gutknecht verdaderamente martilleado por clarísimo directos zurdos que impactaron contra él durante todo el enfrentamiento. Aunque su boxeo era demasiado frontal y previsible y le faltó encontrar un puño que le abriese la puerta a cierta continuidad ofensiva, Gutknecht aprovecharía cualquier momento o intervalo para intentar pasar al ataque, logrando en la parte final ajustar los asaltos o incluso anotárselos con un elevado número de curvos en corta. A pesar de ello, no podría compensar los innumerables 1-2 de Brähmer (en ocasiones media docena por asalto), que le darían la victoria una vez que se llegó a la lectura de tarjetas. Teniendo en cuenta que Gutknecht recibió el descuento de un punto en el décimo asalto por empujar hacia abajo a su rival y golpearlo, los jueces dieron cartulinas de doble 116-111 y un 118-110 a favor de Jürgen Brähmer 48(35KO)-2, que lograba la sexta defensa de su cinturón WBA regular. Sin duda, Brähmer cierra con esta solvente victoria su competencia ante Gutknecht 29(12KO)-4(1)-1 (rival de sustitución del invicto Oosthuizen) pero, dejando de lado este triunfo ante un boxeador lejos del nivel de la élite de la categoría, la actuación del alemán no fue la mejor de su reinado.
En cualquier caso, si la Asociación se hubiese mantenido en su ridícula política de múltiples campeones Brähmer podría conservar su cinturón sin dificultades durante mucho tiempo. Con todo, dado que la WBA ha cambiado su mentalidad y piensa recudir sus campeones a uno por categoría, parece inevitable que Brähmer se mida próximamente al número 1 semipesado y triple monarca unificado Sergey Kovalev (supercampeón WBA), boxeador que por su enrome pegada y solidez sería amplísimo favorito para vencer a pesar de las complicaciones que le podrían dar la astucia y el recto zurdo del campeón regular.
martes, 20 de octubre de 2015
Brähmer lesionado y aplaza choque con Oosthuizen, Provodnikov vs. Jesús Álvarez en sustitución
En las últimas semanas se han producido un considerable número de aplazamientos y cancelaciones de esperados combates, como el Klitschko-Fury o el Brook-Chaves, entre varios otros, que han conllevado readaptaciones de las agendas de los púgiles y los promotores. Un nuevo caso de necesaria reprogramación, aunque en un duelo menos destacado, es el del campeonato mundial regular WBA del peso semipesado que iban a sostener en Mónaco el 7 de noviembre el titular alemán Jürgen Brähmer 47(35KO)-2 y el aspirante sudafricano Tommy Oosthuizen 24(14KO)-0-2. Y es que el campeón mundial ha sufrido una lesión en una de sus manos mientras entrenaba preparando dicha defensa, por lo que el duelo deberá aplazarse y buscarse una nueva fecha los más temprana posible. Por su lado Oosthuizen probablemente saldrá de la cartelera, ya que no es posible en tan poco tiempo encontrar un rival del top 15 que acepte la pelea, por lo que solamente podría aspirar a un combate de rodaje.
Por este motivo, la promotora sudafricana Golden Gloves que organiza el evento, ha tratado de buscar una sustitución adecuada para su cancelado duelo estelar, algo que es dudoso que haya conseguido. Han recurrido a un boxeador que despierta atención por su agresivo estilo de combate como el ruso Ruslan Provodnikov 24(17KO)-4, púgil que se ha enfrentado en sus últimas peleas a rivales de la élite pero que actualmente estaba teniendo notables problemas para encontrar un enfrentamiento. Según Bob Arum afirmó, antes de que Provodnikov pueda acceder a nuevas grandes peleas necesita sumar una racha de victorias, algo que el excampeón mundial superligero tratará de iniciar, aparentemente sin dificultades, contra un joven y modesto rival como Jesús Álvarez 13(10KO)-0, que sólo en una ocasión ha logrado vencer a un rival con record positivo.
En cualquier caso, y más allá de este intento de situar a un nombre conocido para mantener en pie la velada, los restantes combates cuentan con cierto interés, sobre todo teniendo en cuenta que el evento no está organizado por una de las grandes promotoras. Entre ellos destacan el duelo en el peso crucero entre Youri Kalenga y Roberto Bolonti, la disputa de dos títulos interinos WBA entre los pesos welter David Avanesyan y Charlie Navarro y entre los gallos Yonfrez Parejo y Zhanat Zhakiyanov y una eliminatoria extraoficial supegallo WBC entre Amor Belahdj Ali y Jun Qiu Xiao.
domingo, 6 de septiembre de 2015
Jürgen Brähmer - Konni Konrad (5/9/2015)
Energie Verbund-Arena, Dresde, Alemania.
En juego el título mundial WBA del peso semipesado.
Con el aspirante Konrad no tomando la iniciativa, Brähmer pudo aplicar el planteamiento táctico que le resultaba más cómodo y dominar desde el inicio el encuentro. Boxeando desde la distancia larga y con un ritmo de pelea bastante moderado, el campeón alemán utilizaba su superior técnica para conectar el jab, el cruzado diestro y un preciso y seco 1-2, combinación que en el asalto inicial desestabilizaría en dos ocasiones al retador. Konrad trataba de establecer sus rectos sin éxito, siendo esquivados por oportunos desplazamientos hacia atrás de Brähmer, que controlaba la distancia y con ello el combate. Si bien en algunos momentos el enfrentamiento dejó cruces de golpes en corta y el púgil montenegrino consiguió conectar algún gancho diestro, el campeón igualmente realizaba las mejores acciones combinando con velocidad sus golpes y bloqueando los de su rival.
Sin que Konrad mostrase el suficiente empuje ni agresividad para tratar de llevar el encuentro al intercambio de golpes de forma continuada y así intentar compensar la superioridad táctica del campeón, Brähmer no vio peligrado su control, por lo que se dedicó a seguir escogiendo los golpes con moderado riesgo. De todas formas no sólo con jabs, directos y otros puños aislados se anotaba los asaltos, sino que también con una contundente combinación uppercut-croché (repetida en bastantes ocasiones durante el enfrentamiento) y otros encadenamientos de golpes frenaría a su oponente y evitaría cualquier tipo de progreso ofensivo por su parte. A pesar de estas breves intensificaciones en los ataques de Brähmer, que incluso se permitía repetir con su mano izquierda hasta en tres ocasiones en una misma serie, Konrad no se llegaba a ver desbordado, aunque estaba siendo claramente derrotado.
En el quinto asalto el aspirante se volvería a ver nuevamente desestabilizado al ser alcanzado por un cruzado diestro a la contra que era muchísimo más preciso que potente, aunque siendo también contraatacado Brähmer al tratar de sacar provecho de esa situación, el campeón seguiría calmadamente gestionando su victoria. Cerca de conseguir el triunfo se situaría el titular WBA en el siguiente round, episodio en el que se anotaría un knockdown de nuevo respondiendo con tremenda precisión pero escasa fuerza una entrada de su rival, al que alcanzó en esta ocasión con un hook de izquierda. Brähmer aceleraría un tanto sus pasos y trataría de buscar el desenlace con uppercuts, cruzados y directos, pero como siempre su frialdad boxística y cautela se impondrían, siendo también disuadido por golpes imprecisos lanzados por su rival y una eventual entrada en clinch. En cualquier caso el fin del combate era inminente, algo que fue señalado ya en el séptimo episodio, cuando un jab de Brähmer llevó a Konrad a girarse parcialmente y llevar su guante hacia su ojo izquierdo.
Según las palabras de Konni Konrad 22(11KO)-2(1)-1 tras el encuentro, desde el sexto asalto tenía problemas de visión en ese ojo, por lo que en el descanso entre el séptimo y el octavo episodio optarían él y su equipo por abandonar el encuentro. De ese modo el veterano Jürgen Brähmer 47(35KO)-2 realizaba la quinta defensa de su título mundial WBA y conseguía su 16ª victoria consecutiva, manteniéndose imbatido desde que cayera en 2008 ante Hugo Hernán Garay. Ciertamente su boxeo ha llegado a una madurez y un grado de afianzamiento muy altos, pudiendo controlar los encuentros con aparente facilidad y mostrando escaso esfuerzo, aunque es justo señalar que algunos de sus últimos rivales, ante los que más se ha lucido, no eran precisamente del nivel más elevado. En cualquier caso Brähmer, más allá de esta cuestionable elección de rivales y su apariencia de vulnerabilidad, posee tanta experiencia y una técnica tan sólida que es un púgil muy difícil de batir, principalmente si se cae en la trampa de boxearle en la distancia larga, en la que domina casi incontestablemente.
Por todo ello, y a pesar de que su enfrentamiento contra el excampeon Nathan Cleverly se truncó, Brähmer insiste en la búsqueda de un rival de la élite mundial para batirse a él próximamente. Así, estaría ya estudiando sus próximos pasos, aunque recientemente ha trascendido que ha sostenido algunas conversaciones con el campeón WBC Adonis Stevenson, al que en principio no se podrá medir hasta bien entrado el próximo año, no descartándose tampoco un posible cruce en 2016 con el supercampeón WBA Kovalev.
En juego el título mundial WBA del peso semipesado.
Con el aspirante Konrad no tomando la iniciativa, Brähmer pudo aplicar el planteamiento táctico que le resultaba más cómodo y dominar desde el inicio el encuentro. Boxeando desde la distancia larga y con un ritmo de pelea bastante moderado, el campeón alemán utilizaba su superior técnica para conectar el jab, el cruzado diestro y un preciso y seco 1-2, combinación que en el asalto inicial desestabilizaría en dos ocasiones al retador. Konrad trataba de establecer sus rectos sin éxito, siendo esquivados por oportunos desplazamientos hacia atrás de Brähmer, que controlaba la distancia y con ello el combate. Si bien en algunos momentos el enfrentamiento dejó cruces de golpes en corta y el púgil montenegrino consiguió conectar algún gancho diestro, el campeón igualmente realizaba las mejores acciones combinando con velocidad sus golpes y bloqueando los de su rival.
Sin que Konrad mostrase el suficiente empuje ni agresividad para tratar de llevar el encuentro al intercambio de golpes de forma continuada y así intentar compensar la superioridad táctica del campeón, Brähmer no vio peligrado su control, por lo que se dedicó a seguir escogiendo los golpes con moderado riesgo. De todas formas no sólo con jabs, directos y otros puños aislados se anotaba los asaltos, sino que también con una contundente combinación uppercut-croché (repetida en bastantes ocasiones durante el enfrentamiento) y otros encadenamientos de golpes frenaría a su oponente y evitaría cualquier tipo de progreso ofensivo por su parte. A pesar de estas breves intensificaciones en los ataques de Brähmer, que incluso se permitía repetir con su mano izquierda hasta en tres ocasiones en una misma serie, Konrad no se llegaba a ver desbordado, aunque estaba siendo claramente derrotado.
En el quinto asalto el aspirante se volvería a ver nuevamente desestabilizado al ser alcanzado por un cruzado diestro a la contra que era muchísimo más preciso que potente, aunque siendo también contraatacado Brähmer al tratar de sacar provecho de esa situación, el campeón seguiría calmadamente gestionando su victoria. Cerca de conseguir el triunfo se situaría el titular WBA en el siguiente round, episodio en el que se anotaría un knockdown de nuevo respondiendo con tremenda precisión pero escasa fuerza una entrada de su rival, al que alcanzó en esta ocasión con un hook de izquierda. Brähmer aceleraría un tanto sus pasos y trataría de buscar el desenlace con uppercuts, cruzados y directos, pero como siempre su frialdad boxística y cautela se impondrían, siendo también disuadido por golpes imprecisos lanzados por su rival y una eventual entrada en clinch. En cualquier caso el fin del combate era inminente, algo que fue señalado ya en el séptimo episodio, cuando un jab de Brähmer llevó a Konrad a girarse parcialmente y llevar su guante hacia su ojo izquierdo.
Según las palabras de Konni Konrad 22(11KO)-2(1)-1 tras el encuentro, desde el sexto asalto tenía problemas de visión en ese ojo, por lo que en el descanso entre el séptimo y el octavo episodio optarían él y su equipo por abandonar el encuentro. De ese modo el veterano Jürgen Brähmer 47(35KO)-2 realizaba la quinta defensa de su título mundial WBA y conseguía su 16ª victoria consecutiva, manteniéndose imbatido desde que cayera en 2008 ante Hugo Hernán Garay. Ciertamente su boxeo ha llegado a una madurez y un grado de afianzamiento muy altos, pudiendo controlar los encuentros con aparente facilidad y mostrando escaso esfuerzo, aunque es justo señalar que algunos de sus últimos rivales, ante los que más se ha lucido, no eran precisamente del nivel más elevado. En cualquier caso Brähmer, más allá de esta cuestionable elección de rivales y su apariencia de vulnerabilidad, posee tanta experiencia y una técnica tan sólida que es un púgil muy difícil de batir, principalmente si se cae en la trampa de boxearle en la distancia larga, en la que domina casi incontestablemente.
Por todo ello, y a pesar de que su enfrentamiento contra el excampeon Nathan Cleverly se truncó, Brähmer insiste en la búsqueda de un rival de la élite mundial para batirse a él próximamente. Así, estaría ya estudiando sus próximos pasos, aunque recientemente ha trascendido que ha sostenido algunas conversaciones con el campeón WBC Adonis Stevenson, al que en principio no se podrá medir hasta bien entrado el próximo año, no descartándose tampoco un posible cruce en 2016 con el supercampeón WBA Kovalev.
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