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sábado, 11 de agosto de 2018

Los mejores combates de este sábado (11/8/2018)

El combate más importante y más interesante de esta jornada será el campeonato de Europa del peso ligero, en el que combatirán el actual titular, y 4º IBF, Edis Tatli y el imbatido retador Frank Urquiaga
Podéis leer la previa del Tatli-Urquiaga en este link a Espabox

Por lo demás, en esta jornada no habrá otro combate masculino con un título relevante en juego. Equivocada y falsamente, en muchos medios se dice que se producirán dos campeonatos masculino más, pero esto es un completo fraude. En realidad, la WBA, en su incontenible afán por dañar al boxeo, ha decidido intensificar su política de múltiples campeones, que había prometido terminar, y dos de sus títulos tóxicos serán puestos en juego. Así que, no teniendo ninguna validez estos "cinturones secundarios” ni moral alguna los promotores que pagan por ellos, no se hará mención de ningún combate que tenga en juego uno de esos cintos de papel, ni siquiera si el encuentro resulta interesante hablando desde el punto de vista estrictamente deportivo.

Sí se producirá este sábado un campeonato mundial femenino, en concreto el WBC del peso gallo, enfrentamiento en el que se verán las caras, desde la Arena Ciudad de México de la capital mexicana, la monarca Mariana “Barbie” Juárez 49(18KO)-9(3)-4 y la aspirante Terumi Nuki 10(7KO)-3, combate que realmente no tiene demasiado sentido, ya que la local venció ampliamente a esta rival hace un año. De todos modos, surge por el horizonte una gran pelea entre Juárez y Jackie Nava 33(14KO)-4(1)-3, excampeona mundial con la que compartirá cartel en preparación de un posterior enfrentamiento entre ambas. Hoy Nava se enfrentará también a una oponente asequible para su nivel y a la que ya batió, en su caso por KO, Alys Sánchez 15(4KO)-4(1)-1, aunque es justo señalar que ésta ha sido titular mundial, ha mejorado desde el primer cruce entre ambas y se enfrentará a una “Princesa Azteca” muy poco rodada.
Después de que no se llegase a un acuerdo para que Televisa y Tv Azteca retransmitan el evento simultáneamente, las peleas de Juárez y Nava serán ofrecidas de manera separada a través de las citadas emisoras, con las que cada una tiene respectivamente un contrato. Debido a esta pugna entre cadenas, algunos ponen en duda la viabilidad del enfrentamiento entre Juárez y Nava.

Acompañando a estos combates, el excampeón mundial Hugo Ruiz 36(32KO)-4(3) regresará a los rings casi dos años después de su derrota ante Hasegawa enfrentándose en el peso supergallo a un púgil resistente pero en muy mala racha como Dennis Contreras 20(19KO)-9(2)-1, mientras que dos peso mosca en buen estado de forma como Julio César Martínez 10(7KO)-1 y Dewayne Beamon 15(11KO)-0-1 pelearán en un choque crucial para respaldar sus aspiraciones.

Cerrando esta jornada con limitada actividad, se deben mencionar algunos enfrentamientos más:
-En Filipinas, el top 10 del peso minimosca en cuatro organismos Edward Heno 12(5KO)-0-5 realizará la segunda puesta en juego de su cinturón continental OPBF ante su compatriota, el también filipino, Jesse Espinas 19(11KO)-2(1), que es top 15 en los cuatro organismos, de modo que el combate es, de facto, una semieliminatoria para acceder al top 3 mundial. 
-En Argentina, televisado por TyC Sports, José Matías Romero 18(7KO)-0 y Javier Herrera 15(8KO)-1 pugnarán por el vacante cinturón de campeón argentino del peso superpluma, encuentro acompañado por el choque del peso supergallo entre Julián Evaristo Aristule 32(16KO)-9(3) y Alejandro Elías Gaspar 12(3KO)-3(2)-2.
-En Italia, emitido por SportItalia 1, el titular nacional del peso wélter Nicola Cristofori 9(1KO)-1-1 efectuará una defensa ante el veteranísimo Tobia Giuseppe Loriga 29(6KO)-8(3)-2.
-En Japón, también buscará su primera puesta en juego exitosa de un cinturón nacional del peso wélter, en su caso el japonés, Ryota Yada 16(13KO)-4(1), que se medirá a Kazuyasu Okamoto 14(4KO)-5(2).
-En Alemania, el peso wélter Rico Mueller 23(17KO)-2(1)-1, que en los últimos ocho años sólo ha perdido contra Jeff Horn, intentará demostrar a su equipo que está listo para encarar un asalto al top 15 superando a un duro adversario como Bethuel Ushona 36(9KO)-5(1)-1.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Scott Quigg – Oleg Yefimovich (4/11/2017)

Casino de Montecarlo, Mónaco.
Eliminatoria WBA del peso pluma.

Con un elevado dinamismo, acompañado de una buena frecuencia de golpeo, el ucraniano Yefimovich se puso rápidamente por delante en las cartulinas, ya que anotaba sus contragolpes con total claridad en forma de directos y hooks enlazados. Por su parte, Quigg, que era quien llevaba la iniciativa, presentaba una defensa verdaderamente pésima, superada constantemente por su adversario sin ningún tipo de problema, aunque la disparidad en contundencia marcaba la diferencia. Esto era así porque, si bien superaba amplisímamente a su rival en número de puños, la potencia de golpeo de Yefimovich era insignificante ante los brutales golpes de poder de Quigg, que sólo con unas pocas manos en gancho diestro o directo hacía que las acciones se emparejasen.

De todos modos, más que igualarse, pronto la pugna se decantó de lado del británico, que tan pronto como en el segundo asalto ya estremeció a su adversario, apuros que, a pesar del bueno desempeño de Yefimovich con el gancho zurdo arriba y abajo y otros puños de su variedad de recursos, se repitieron cada vez de forma más constante y preocupante para sus intereses. Tanto fue así que en el tercer asalto, después de ser desequilibrado varias veces, Yefimovich empezó a bajar las manos por el desgaste que estaba padeciendo.

Aun así, Yefimovich tiró de coraje y de su buena preparación física para seguir lanzando golpes que alcanzaban en todas las trayectorias a su adversario, aunque no hacía mella en absoluto a un Quigg que con algún aislado hook al torso en el cuarto asalto le dejó le tocado, le llevó contra las cuerdas y le dejó cerca de la detención. Por ello, después de un quinto asalto en el que se siguió produciendo un apreciable castigo, en el sexto round el árbitro decidió intervenir y parar el combate. Esta intervención fue precipitada, ya que un único directo no parecía suficiente para detener un combate en el que Yefimovich 29(16KO)-3(1)-1 todavía se desplazaba y contragolpeaba con cierta fluidez. Dicho esto, parece casi imposible que hubiese podido salir del encuentro con el triunfo y empezaba a recibir una acumulación peligrosa de potentes golpes, por lo que la detención, a pesar de producirse de una forma no del todo adecuada, no puede ser reprochada.

Con este triunfo en una eliminatoria final WBA del peso pluma, Scott Quigg 34(25KO)-1-2 se convertía en retador obligatorio, aunque habiendo tres titulares de la Asociación en la categoría es complicado saber de quién será aspirante oficial. En principio, siendo un boxeador con renombre, excampeón mundial de este mismo organismo y apoyado por la poderosa Matchroom Boxing, parece que Quigg debería ser el retador del ganador de la revancha entre Leo Santa Cruz y Abner Mares. Pero teniendo que esperar para ello hasta el último cuarto del próximo año, no es descartable que se le consiga una oportunidad ante el titular interino Jesús M Rojas. 

Dejando de lado las consecuencias de esta victoria, la pelea evidenció una vez más las enormes virtudes y defectos del boxeo de Quigg, que posee una gran pegada, una notable agresividad y una buena precisión pero que por su carencia de preocupaciones defensivas se expone de una forma ridículamente arriesgada a los contragolpes de sus oponentes. Ciertamente, su encaje es formidable y nunca deja de presionar y hostigar a sus adversarios, pero, si bien esto le sirve ante oponentes sin excesiva pegada, con limitada resistencia o insuficientemente móviles, no le servirá igual contra la élite de la división, mucho más completa y hábil, por lo que sus posibilidades de éxito en próximos combates ante la cumbre se verán casi enteramente dadas por las características combativas y las cualidades físicas de sus rivales y no tanto por su nivel.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿Qué respuestas nos ha dado el Golovkin-Canelo?

Antes de que comenzase el campeonato mundial WBC, WBA e IBF del peso medio entre el kazajo Gennady Golovkin 37(33KO)-0-1 y el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez 49(34KO)-1-2 las preguntas se amontonaban y cruzaban entre ellas en cantidad ingente. Y es que no podía ser de otro modo teniendo en cuenta que este era un encuentro trascendental en la historia del peso medio, en el que dos top de todos los pesos se enfrentaban en un duelo en el que debían demostrar realmente cuál era su potencial y cuáles sus capacidades reales en una pelea en igualdad de condiciones. Así, una vez terminado el enfrentamiento se pudieron extraer lecturas claras e incuestionables que, quizás, no hagan otra cosa que responder a algunas preguntas mientras crean otras nuevas.

Dejando al margen el resultado y la controversia de las cartulinas, y centrándonos sólo en lo deportivo, la lectura más significativa que se puede extraer de la pelea es la confirmación del declive de Golovkin. Puede que muchos se opongan a esta afirmación, considerando estos que mereció la victoria ante el que algunos valoran como el número 1 de todos los pesos. Aun así, y si bien no se puede cuestionar el mérito de su actuación, lo que quedó de manifiesto es que los tiempos en los que se mostraba como una apisonadora imparable han pasado.

“GGG” presionó, una vez más, de forma infinitamente más tenue que en anteriores momentos y su corte de ring, que tantas victorias le ha dado en el pasado, resultó sumamente inefectivo, dejando en todo momento la puerta abierta para que “Canelo” le rehuyese por la derecha. Además, su velocidad de manos fue realmente baja y su volumen de puños escaso también, comparativamente hablando. Por otro lado, cuando sus puños al máximo de potencia hicieron clara diana en su rival, éste los encajó sin ningún tipo de problemas, no siendo ni siquiera estremecido ligeramente. Finalmente, su precisión fue por momentos ridícula, fallando una decena de manos consecutivas a la vez que quedaba totalmente expuesto al contragolpe.

Sea como sea, su tenacidad, su resistencia y su formidable jab le mantuvieron en la lucha por la victoria en una pelea en la que su oponente corrió demasiado, cediendo asaltos por falta de trabajo y contundencia.

Esto nos lleva a otra clara lectura respecto al duelo: la nula acometividad de Canelo. Muchos, erróneamente, esperaban que Álvarez avanzase en todo momento sobre su oponente y golpease al cuerpo con el gancho y con combinaciones al rostro para desgastar y quebrar al monarca. Nada más lejos de la realidad. Decepcionando a quienes querían ver una descarnada batalla de intercambios, “Canelo” demostró que no tenía ninguna confianza en poder romper la resistencia de su adversario, al menos sin poner en riesgo decisivo la suya. Por ello, aunque en su momento criticó durísimamente a Erislandy Lara por su táctica, Canelo corrió el ring sin remordimientos durante gran parte de la pelea, rehusando los intercambios. 

Con todo, esto no tiene porqué implicar una falta de valentía, ya que en muchos momentos cometió la osadía de quedarse estático en las cuerdas, incluso bajando las manos, a la vez que eludía uno tras otro los golpes de Golovkin, demostrando una defensa verdaderamente excepcional que muchos ni siquiera sabían que tenía. Además, su precisión, su elección de golpes y su apreciación de los momentos oportunos para lanzarlos (o sea su gestión de los aspectos ofensivos desde una táctica contragolpeadora y conservadora) resultaron extraordinarias.

En este claro choque de estilos resultante, teniendo en cuenta que varios asaltos fueron muy igualados y que hubo fases de evidente dominio para cada boxeador, no nos engañemos, tanto la victoria por un asalto (o sea 7-5) para cada uno de los púgiles como el empate (6-6) resultan aceptables. 

Si se es imparcial y se valora globalmente la contienda, ésta estuvo emparejada y ni mucho menos fue totalmente controlada por Golovkin, como algunos afirman. Y es que “el efecto favorito” se dejó notar otra vez después de esta pelea. Tal y como pasó en el primero “Chocolatito”-Wangek o en el Pacquiao-Horn hubo analistas, boxeadores y aficionados que no dieron ni un margen mínimo en su propia lectura de la pelea para la victoria de Wangek y Horn, alterando su propia visión del choque por la sobrevaloración del favorito, en estos casos Román González y Manny Pacquiao, respectivamente. Esto no quiere decir que no se pueda pensar que “Chocolatito” o Pacquiao merecieran la victoria, sino que hay gente que ni siquiera necesitó analizarla imparcialmente para estar seguro al 100% de la total victoria del favorito. Salvando las enormes distancias, ya que ni muchísimo menos estaba Canelo en la posición de Wangek o Horn, esto se repitió en la pugna. Álvarez era calificado como “diva” y había manipulado las reglas del boxeo a su favor y Golovkin era el boxeador que partía como favorito y que no rechazaba retos, e indudablemente las simpatías de muchos, por el propio interés del pugilismo, se alinearon consciente o subconscientemente con el segundo.

De todos modos, no se debe tomar la parte por el todo. Aunque “Canelo” realizó la mejor actuación de su carrera y durante varios asaltos anuló con su fenomenal defensa al boxeador más agresivo y contundente de la división y a uno de los mejores de todos los pesos, esto no puede borrar de un plumazo sus nefastos años de pesos pactados, chantajes a los organismos, elusión de oponentes y elección de otros sumamente asequibles, todo ello sin pasar por alto los atroces robos a boxeadores que claramente le superaron. Así, lo que hay que preguntarse ahora es si “Canelo”, habiendo demostrado su destreza ante uno de los púgiles más peligrosos posibles y habiendo sido bueno su rendimiento en el peso medio, cambiará el planteamiento de su trayectoria y aceptará nuevos retos de enorme exigencia. De lo contrario, quizás no pueda disipar las críticas, que no dejaron de estar presentes en este choque por elegir la pelea en el momento en que Golovkin mostraba evidentes puntos débiles y sirviéndose en ella de nuevo de la ayuda de los jueces.

La puntuación de Adelaide Byrd de 118-110 a favor de “Canelo” es sin lugar a duda no sólo el peor elemento de la contienda o del fin de semana, sino la certificación de que el boxeo tiene que afrontar sus problemas de una vez por todas. Esto no significa que los aficionados, expertos y boxeadores debamos dejar de defender el deporte de las 16 cuerdas ante los que lo critican buscando su destrucción, sino que debemos exigir la limpieza del pugilismo para solidificarlo. Por ejemplo, hasta que los promotores dejen de pagar los salarios, el alojamiento y el mantenimiento de los jueces encargados de puntuar una pelea y del árbitro que vela por el cumplimiento de las reglas y dejen de hacer con ellos cenas y reuniones privadas previas a los enfrentamientos, los resultados polémicos no van a dejar de llegar, puesto que muchos jueces y árbitros no pueden o no quieren priorizar su objetividad y su aprecio por el boxeo sobre su sustento y su modo de vida relajado, cómodo y satisfactorio. Y es que ¿Cómo, por ejemplo, un funcionario o un trabajar estadounidense estándar va a querer renunciar a viajar con todos los gastos pagados a un formidable escenario y ganar en un fin de semana infinitamente más de lo que gana en un mes, además mientras ve en primer línea combates esperadísimos, puntuando una pelea contra los intereses del promotor que le paga, mordiendo la mano que le da de comer? Es un secreto a gritos que muchos jueces que no han seguido los “patrones” esperados por los promotores organizadores no han vuelto a ser llamados para juzgar peleas de estas compañías y que incluso han sido apartados a posiciones secundarias dentro de las comisiones atléticas. Hasta que los salarios de los jueces y árbitros no se extraigan de las sanciones pagadas a las comisiones o se descuenten de las bolsas finales de los boxeadores, sin intermediarios, la situación no va a cambiar, al menos en los combates de las estrellas del boxeo mundial.

Por otra parte, hay que recalcar que Adelaide Byrd no es una mala jueza o una jueza que haya tenido un día malo, es una corrupta al igual que su marido, el árbitro Robert Byrd. Muchos pueden considerar que no hay pruebas de tal cosa, pero realmente sí las hay. Sólo hay que ver su trayectoria de puntuaciones para comprobar que Byrd casi siempre puntúa mal las grandes peleas, decantándose por lecturas absolutas a favor de los favoritos o de los boxeadores estrella de las promotoras, o por los estadounidenses cuando boxean como visitantes. Se puede hacer fácilmente una lista de más de una decena de peleas recientes en las que ha participado en las que se puede ver que su puntuación es sesgada o injustificable. Por otra parte, en cuanto a su marido, sólo tenemos que recordar el escándalo más reciente, su total permisividad con los golpes bajos de Andre Ward en la revancha con Sergey Kovalev y su extranísima detención de la pelea. Así resulta evidente que el matrimonio Byrd son, junto a muchos otros jueces y árbitros, una garantía para que las agendas boxísticas de quienes mueven los hilos en este deporte se cumplan, ya sean estos televisiones, promotores u otro tipo de agentes. Simplemente, la diferencia entre los Byrd y otros es que son ineptos a la hora de ser corruptos, mientras que otros saben actuar con mayor sutileza sin levantar sospechas.

Volviendo al análisis del combate Golovkin-Canelo, éste en cierto modo ha acentuado una modificación de roles que lleva produciéndose desde hace un tiempo atrás y que podría agravarse en una eventual revancha. Entre 2015 y 2016, Golovkin era casi imbatible y en un enfrentamiento entonces ante Canelo su victoria parecía a todas luces inevitable además de contundente. Hay que recordar que, mientras tanto, Álvarez se medía a boxeadores asequibles y ganaba controvertidamente a Miguel Cotto, recibiendo críticas numerosísimas. Pero desde entonces la situación hay ido cambiando. Primero “GGG” daba signos de deterioro ante Kell Brook, que a priori no parecieron significativos, pero después a duras penas pudo vencer a un Daniel Jacobs ante el que no fue ni una sombra de lo que había sido. Por otro lado, su estancamiento o su degradación en su rendimiento se asentaba con este duelo ante “Canelo”, que ha hecho más evidente una sensacional evolución.

Esto nos lleva a la pregunta ¿Qué margen para la mejora tienen ambos contendientes en un eventual duelo de desquite? y ¿Aceptará Canelo una revancha? Respecto a la segunda pregunta ninguna certeza se puede tener debido a los peculiares manejos de Golden Boy Promotions y de “Canelo”, pero parece que, habiendo logrado aguantar bien los doce asaltos, habiendo mejorado su imagen general gracias a esta pelea y contando que podría ingresar una enorme cantidad de dinero con un nuevo choque ante el kazajo, la revancha parece la mejor opción para su carrera. Y es que, respondiendo a la primera pregunta, su margen de mejora es además superior al de Golovkin. Aunque se podía esperar que “GGG” usase una mejor gestión de tiempos y espacios, su planteamiento resultó de lo más simple. Por otra parte, cuando Canelo le atacó, su reacción defensiva fue por lo general bastante mala, encajando golpes claros y retrocediendo algo desordenado. En cambio, “Canelo”, que quizás esté en el punto álgido de su boxeo, demostró superior técnica y versatilidad, pareciendo que con los adecuados ajustes, especialmente a la hora de ceder asaltos por falta de actividad, podría generar más complicaciones a Golovkin. Siempre estará presente, obviamente, el riesgo del knockout, ya que Golovkin en todo momento podrá sacar de la nada una mano de poder que decida la pugna. Además su presión no dejará de otorgarle asaltos por impresión general a la vez que desgasta a sus adversarios. Pero habiendo sido poco brillantes, y cada vez menos, sus actuaciones consecutivas ante Brook, Jacobs y ahora Álvarez, parece que el tiempo juega en contra de Golovkin, que parece haber entrado en una cuesta abajo en la que cada mes que pase le acercará a su primera derrota.

Quizás en este sentido, el equipo de Canelo estudie cuál es el momento más astuto para pactar una revancha. Puede que en mayo, y si consigue mantener inactivo a Golovkin hasta entonces, tenga una buena oportunidad de triunfo, pero no será tan buena como en una pelea en septiembre del próximo año o incluso más allá. Aun así, si ahora mismo Golovkin se tuviese que medir a sus retadores obligatorios como Jermall Charlo y Sergiy Derevyanchenko, que logre salir con el brazo en alto no es ni mucho menos una certeza. Así, el mexicano corre el riesgo de que alguien se adelante destronando a un Golovkin cuya recomposición cada vez parece más improbable.

Por otro lado, para Golovkin ninguna opción podría ser mejor que buscar la unificación total del peso medio contra Saunders (titular WBO) o aceptar un duelo en diciembre ante Miguel Cotto, peleas que podría vencer con el rendimiento que todavía conserva y que deberían servirle para agrandar su legado y su estela exitosa a la vez que se hace con grandes bolsas. Además, un posible ascenso al peso supermedio no debería ser descartado, dado que, aunque su altura no sea la suficiente para la categoría superior, quizás el nivel de sus actuaciones podría recuperarse si es que todos sus problemas recientes han llegado por las dificultades para ajustarse al peso medio.

Sea como sea, ambos boxeadores se encuentran ahora, tras este empate, en una situación de total impasse en la que deberán tomar decisiones decisivas para su futuro e incluso para su papel final en la historia del boxeo. Intereses económicos, deportivos y de otra índole se entremezclaran, junto a la intervención de nuevos boxeadores reclamando oportunidades, haciendo las posibles elecciones tan complejas como difíciles de prever su éxito. Aun así, el peso medio parece mantenerse ahora en un formidable momento y es de esperar que desde diciembre al próximo mayo la división nos ofrezca enfrentamientos formidables y peleas para el recuerdo.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Anahí Sánchez – Cecilia Sofía Mena (9/9/2017)

Club Defensores de Villa Luján, San Miguel, Argentina.
En juego el cinturón mundial femenino WBA del peso ligero vacante.

Ciertamente, era de esperar que Anahi Sánchez lograse imponerse ampliamente, dado que su oponente contaba con una enorme desventaja en experiencia de calidad y en número de rounds disputados, además de una inactividad de casi tres años. De todos modos, la diferencia entre ambas sobre el ring terminó siendo absoluta, y ni siquiera el hecho de contar con el apoyo de su público y con la moral de disputar su primer mundial sirvieron para que Mena pudiese ofrecer una pelea contendida.

Tan pronto como en el primer round la derecha de Sánchez voló con brutal potencia contra el rostro de Mena en repetidas ocasiones, golpe que en seguida disminuyó el ritmo combativo de la segunda, que no lograba con sus combinaciones de ganchos mantener el terreno. Habiendo terminado el primer asalto algo mermada, era evidente que nueve rounds resultaban demasiado recorrido para que Mena pudiese aguantarlo, más aún cuando en el segundo asalto fue alcanzada una y otra vez por uno-dos, dos-uno, ganchos zurdos enlazados con directos y jabs encadenados con cruzados.

Mención merece la valentía de la “Panterita” Mena, que siguió respondiendo a pesar de la enorme diferencia de contundencia entre ambas, pero la situación tardó pocos minutos en tornarse crítica. En el cuarto asalto ya presentaba serias inflamaciones en su cara, mientras que Sánchez se podía limitar a realizar entradas y salidas con su uno-dos para controlar el round, aunque fue en el quinto episodio, en un último arrebato de tenacidad, que Mena 10(5KO)-2(1)-1 pagaría el precio de su ofensiva en forma de duros y variados contragolpes. Así, terminó arrojando al suelo su protector bucal para ganar tiempo, cosa que le pudo servir para alcanzar un sexto round que sería el definitivo. Y es que a la vez que el médico revisaba su rostro, desde su esquina señalaban el abandono, otorgándose la victoria a Anahí “La Indiecita” Sánchez 17(9KO)-2(1), que tras coronarse en el peso superpluma lograba lo propio en el peso ligero.

Quizás esta pelea hubiese sido simplemente un encuentro desemparejado más entre dos boxeadoras, como tantos otros se producen cada mes, sino hubiese sido por un anuncio inesperado. El 28 de octubre, como parte del evento estelarizado por el mundial del peso pesado Joshua-Pulev, Anahi Sánchez defenderá su corona ante la prometedora oro olímpica Katie Taylor 6(4KO)-0, quien es vista como el futuro del pugilisimo femenino y una de las principales encargadas de extender entre el gran público esta modalidad en virtud de su espectacularidad combativa y sus inconmensurables cualidades. Así, el próximo reto de Sánchez además de llegarle de forma inminente se producirá ante una oponente que no puede ser más difícil. Obviamente, siendo la argentina una púgil muy valiente, con pegada y agresiva, Taylor y el público asistente pueden dar por sentada una pelea entretenida y emocionante con durísimos cruces de golpes. De todos modos, la irlandesa cuenta con una variedad de recursos inacabable, un control total de los aspectos técnicos y una velocidad, precisión y pegada casi insuperables, de forma que la victoria de Taylor es el resultado más previsible para completar la que se espera sea una excelente velada para los intereses de Matchroom Boxing. 

domingo, 20 de agosto de 2017

Terence Crawford – Julius Indongo (20/8/2017)

Pinnacle Bank Arena,  Lincoln, Estados Unidos.
Unificación total de la división del peso superligero con los cinturones WBA, WBC, WBO e IBF en juego.

Aunque siempre es muy positivo que en la época de los cuatro cinturones se erija un monarca que posea todas las coronas simultáneamente, la pelea de ayer fue una pésima certificación a este logro. Y es que Indongo ofreció una actuación realmente mala, especialmente falta de corazón, que sólo hizo que regalarle la condición de campeón indiscutido al estadounidense Crawford, que ciertamente ha hecho valer sus cualidades en una división actualmente con un nivel muy pobre.

A diferencia de las peleas ante Troyanovsky y Burns, en las que casi desde el tañido inicial el namibio se lanzó al ataque usando sus larguísimo brazos con velocidad y tenacidad, Indongo se mostró mucho más expectante, permitiendo incluso que Crawford, contrariamente a lo que es habitual en su boxeo, amenazase con tomar la iniciativa. Cuando al fin se decidió el visitante a pasar al ataque lo hizo de forma desordenada, errando una izquierda recta que sería respondida por un cruzado diestro a la contra que ya lo desestabilizaría ligeramente.

Éste era un pésimo augurio, que sólo hizo que materializarse en un knockdown en el segundo asalto. Tras múltiples imprecisas ofensivas de Indongo evitadas por su rival con pasos atrás o contraatacadas con jabs o curvos, “The Blue Machine” volvería a cometer el mismo error, siendo recibido por unos uppercuts de Crawford no especialmente tensos. Indongo corrió el ring, recibiendo un hook al cuerpo, hasta que un jab del estadounidense le obligó a agacharse y un directo descendente no demasiado potente lo tumbó. Dado que el round estaba en el último minuto, Indongo se las apañó para aguantar y llegar al tercer episodio, pero sólo para hacer la decepción aún más grande.

En dicho round, por enésima vez, Indongo 22(11KO)-1(1) se lanzó desordenado al ataque, siendo alcanzado por un gancho de izquierda, aparentemente no excesivamente potente, que le derrumbó sobre la lona, donde, con gestos exagerados, hizo evidente que no pensaba ni siquiera intentar ponerse de pie. Así, Terence Crawford 32(23KO)-0 se convertía en campeón WBA, WBC, WBO e IBF del peso superligero, una cuádruple posesión de coronas que no sucedía desde que Jermain Taylor unificó el peso medio en 2005 ante Bernard Hopkins. De todos modos, Crawford no se impuso ni muchísimo menos a un equivalente de Hopkins, sino a un púgil que lo hizo todo mal en el combate y que hizo buenas las palabras de quienes consideraban que sólo era un boxeador con suerte que se presentaba como una víctima propiciatoria para el local. 

La gestión de la distancia de Indongo en el enfrentamiento es de las peores que se han visto en un campeonato del peso superligero en muchos años. Esto es así porque iniciaba sus ofensivas desde tan lejos que, incluso teniendo una buena ventaja en altura y alcance, se quedaba corto siempre, terminando totalmente expuesto a los contragolpes de Crawford. Dicho error no se puede encontrar en su pelea ante Burns, en la que en todo momento el británico fue martirizado por la ventaja física de su adversario. Es cierto que Crawford no es Burns, que además cada vez está más venido a menos, pero es que boxeando de esa manera Indongo no podría haberse mantenido imbatido ni en el circuito africano. Puede que fuese la presión por la oportunidad histórica que tenía delante, porque su encaje es de los menos resistentes de la categoría, porque su valentía le falló en el momento que más la necesitaba o por cualquier otro motivo, pero el caso es que Indongo le regaló sus dos coronas a su oponente sin ofrecer oposición, siendo lo peor de todo la forma en la que renunció plenamente a intentar ponerse de pie en el segundo knockdown, además por un golpe que no fue de los que se clavan profundamente hacia el hígado pero que curiosamente tuvo efecto instantáneo, cuando lo normal es que tarde unos instantes en dejarse sentir.

Sea como sea, si Crawford ya era considerado el 2º en la mayoría de rankings de todos los pesos a pesar de no haber batido a un rival con un gran renombre, ahora su valoración mejorará, siendo junto a Ward los iconos estadounidenses que, con toda la maquinaria propagandística empujando sus espaldas, ahora dominaran las listas de todos los pesos. En cualquier caso, aunque se debe reconocer que actualmente es el mejor peso superligero del mundo (no incluyendo, por ejemplo, boxeadores como Mikey García, porque todavía no ha ascendido definitivamente del peso ligero), hay que mencionar que la categoría se encuentra en cierta regresión respecto a otras épocas, sólo habiendo en cada ranking de dos a tres púgiles de verdadero nivel. Por ello, si Crawford de verdad quiere demostrar que merece el número 1 de todos los pesos debería ascender al peso wélter y medirse a boxeadores como Spence, Thurman u otros púgiles de la élite, ante los que, al fin, después de su lejana victoria ante Gamboa de 2014, podamos verle ante un boxeador del máximo relieve.

martes, 25 de julio de 2017

El prospecto Adames y el excampeón Molina pelean mañana por un puesto en la cumbre wélter


Habitualmente las peleas trascendentales para la escalada en los rankings del peso wélter se producen en Estados Unidos o en Reino Unido, principalmente, ya que en la división en la que más estrellas se encuadran las grandes potencias boxísticas son quienes suelen tener más que decir. Con todo, este miércoles, aunque dos top 15 pelearán por un puesto en la cúspide de la listas wélter WBA y WBC, no lo harán en uno de estos países sino en República Dominicana. Y es que será en el Hotel Jaragua de Santo Domingo donde el prometedor Carlos Adames 11(10KO)-0 y el exmonarca mundial Carlos Molina 28(8KO)-6-2 combatirán por verse alzados a un duelo crucial.

A pesar de la desventaja en experiencia, Adames será considerado favorito, puesto que este boxeador de gran carrera amateur cuenta con tantos recursos como pegada y ha demostrado una notable proyección en las escasas pruebas que ha afrontado hasta ahora, en las que nunca ha necesitado pasar del cuarto asalto. De todos modos, el test en el que deberá poner de manifiesto definitivamente si puede llegar tan lejos como se asegura será el que se producirá este miércoles ante Molina, un excampeón mundial que desde que perdió su cinto superwélter ha completado su adaptación a la división inferior con seis victorias ante rivales muy exigentes del circuito nacional mexicano como Javier Prieto o Diego Cruz.

En cualquier caso, la diferencia en explosividad y contundencia favorable a Adames, así como el fenomenal estado de forma por el que pasa, hacen que éste, que además peleará como local, parezca contar con mayores posibilidades de vencer, aunque deberá tener mucho cuidado con la capacidad para embarrar los combates de Molina, que es conocido por su tendencia a agarrar y usar artimañas al borde del reglamento.

Resultados: El extitular De Carolis perdió contra pronóstico ante Polyakov


Después de ocho meses de inactividad tras ser noqueado por Tyron Zeuge y perder su cinturón, el extitular WBA del peso supermedio Giovanni De Carolis 24(12KO)-8(2)-1 merece crédito por haber elegido un combate de retorno tan exigente, en el cual intentar recuperar su mejor rendimiento, dejándose de duelos de rodaje ante rivales modestísimos que le podían servir de poco más que para mejorar su moral. Con todo, a pesar del mérito de su decisión, la elección de rival terminó siendo un tanto osada de más, ya que, midiéndose ayer en Roma a un olímpico ucraniano como Viktor Polyakov 13(6KO)-1-1, De Carolis fue derrotado por decisión unánime y cartulinas de 118-110, 117-111 y 118-112.

A consecuencia de este resultado, mientras De Carolis deberá aplazar sus pretensiones de volver a ponerse en ruta hacia un nuevo asalto mundialista, Polyakov da un giro definitivo a su trayectoria que confirma su fantástica racha. Con la captura de un título menor WBA ante un excampeón de este mismo organismo, Polyakov se alzará sin género de duda al top 15 mundial del peso supermedio, todo ello habiendo logrando excelentes resultados recientes. Y es que, desde que volvió a los rings tras cinco años de inactividad, ha sumado una derrota a los puntos ante el invicto Spas Genov, un empate controvertido como visitante ante el imbatido alemán Toni Kraft, una victoria ante un boxeador de probada dureza y en la frontera entre el nivel medio-alto y el alto como Dariusz Sek y ahora un triunfo convincente a domicilio ante Giovanni De Carolis. Así, aunque quizás le falta algo de capacidad de resolución y se verá lastrado en lo que le queda de carrera por tantos años de ausencia fuera de los rings, Polyakov podría ser un nombre a tener en cuenta al menos como piedra de toque de la máxima dureza para cualquier top 15 al margen de las World Boxing Super Series.

lunes, 24 de julio de 2017

Ryoichi Taguchi – Robert Barrera (23/7/2017)

Ota-City General Gymnasium, Tokio, Japón.
Campeonato mundial WBA del peso minimosca. Defensa obligatoria y sexta puesto en juego del titular Taguchi.

Tras el empate contra Cañizales, que puso en enorme peligro su deseada unificación ante el monarca WBO Kosei Tanaka, Ryoichi Taguchi no pensaba dejar ninguna duda en su defensa oficial, por lo que, desplegando un boxeo muy agresivo, quebró a Robert Barrera en el noveno asalto de una entretenida contienda.

El retador era consciente de que una elevada frecuencia de golpeo y una gran movilidad eran las claves para poder apuntar a la victoria, pero, tras impactar algunos buenos cruzados, tan pronto como en el primer asalto varios ganchos zurdos al hígado lanzados por Taguchi lo dejaron tocado, de espaldas al ensogado y expuesto al superior boxeo en corta del campeón. Con este mal inicio se podía esperar que Barrera tuviese problemas graves en los minutos posteriores, pero el colombiano aprovechó su velocidad de manos para, a través de una buena gestión de los directos, mantener los espacios en la medida de lo posible y, con ello, ahuyentar momentáneamente el peligro.

Aun así, el empeño de Taguchi y la valentía de Barrera se tradujeron en repetidos cruces de golpes en la distancia media y corta nada convenientes para el visitante, ya que, aunque lograba conectar curvos en cierto número, no podía compensar la superior contundencia del japonés con el hook de izquierda y el directo de derecha. En el tercer asalto, los rectos combinados con uppercut de Barrera provocaron una hemorragia nasal al monarca, pero éste, enardecido, se lanzaría a combinar potentes ganchos, con especial dureza al torso, que volvieron a hostigar notablemente a Barrera.

Un punto de inflexión llegaría en el cuarto episodio, en el cual la ofensiva de Taguchi fue todavía más contundente y el aspirante quedó lastimado por tenaces y constantes series de curvos, teniéndose que agarrar para evitar que su resistencia fuese quebrada. Barrera no dejó de responder y, tanto en el quinto como en el sexto asalto, Taguchi pagó el precio en forma de desgaste de su arrojada estrategia y de sus problemas para dar el peso. Aun así, los golpes de Barrera no volvieron a suponer la amenaza de los primeros rounds, sino que, portando las manos bajas, se limitó a intentar anotar por rapidez. Por su parte, Taguchi siguió al acecho, a la espera de un segundo aire que, como siempre, le sacase del atasco.

Efectivamente, las fuerzas de Taguchi rebrotaron y Barrera volvió a ser encerrado y golpeado con continuadas combinaciones de curvos que hicieron que perdiese gran parte del dinamismo que conservaba, quedando terriblemente expuesto al trabajo de demolición del local, por lo que pronto estuvo en una clara inferioridad e incluso cerca de la detención. El deseo de vencer de Barrera le hizo seguir replicando con uppercuts y ganchos de mano adelantada, llegando a sacudirse la presión durante algunos instantes en el octavo episodio. Pese a ello, Taguchi le golpeó con tres brutales hooks de izquierda al cuerpo que retumbaron en el estadio y que obligaron a Barrera a agarrarse a la desesperada, hasta tal punto que el árbitro le llamó la atención por no soltar los brazos de su oponente. De todos modos, aunque consiguió resistir y llegar al noveno round, una última ofensiva de Taguchi y nuevos fortísimos ganchos llevaron al tercer hombre a detener las acciones y a dar la victoria al campeón.

Con este brillante triunfo, aunque no logra disipar totalmente las dudas sobre su rendimiento en el peso minimoca y no evitó dejar la sensación de que rendiría mucho mejor en la categoría superior sin tener que padecer tanto para cumplir con la báscula, Ryoichi Taguchi 26(12KO)-2-2 alcanza la esperada unificación ante Kosei Tanaka, quien estuvo presente en el encuentro, participó en la entrevista posterior junto al ganador y confirmó con ello que en diciembre se verán las caras en una pelea de enorme trascendencia para el boxeo japonés y para el fulgurante ascenso como profesional de Tanaka, que podría convertirse en monarca en dos divisiones y campeón unificado en sólo 10 peleas.

domingo, 18 de junio de 2017

Andre Ward – Sergey Kovalev II (17/6/2017)

Mandalay Bay, Las Vegas, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBA, WBO e IBF del peso semipesado. Primera puesta en juego de las coronas conjuntas del titular Ward.

Tras el primer enfrentamiento, en el cual los tres jueces le robaron el triunfo a Kovalev, el boxeo ya recibió un duro golpe, en especial en cuanto a cantidad de aficionados estadounidenses que afirmaron estar definitivamente hartos de resultados amañados y que decidieron pasarse al MMA, que desafortunadamente cada vez le está ganando más terreno en ese país al pugilismo. Pues si eso es lo que sucedió con un simple veredicto corrupto, no se puede ni saber cuáles serán las consecuencias del nefasto y repulsivo desenlace de un nuevo robo, pero esta vez todavía peor. Y es que en el octavo asalto, y tras haberse impuesto en la mayoría de rounds anteriores, Kovalev recibió tres golpes bajos que, en vez de suponer el descuento de un punto a Ward, conllevaron que el infame árbitro comprado Tony Weeks, que en su momento ya echó una mano a Floyd Mayweather de manera más sutil, decretase un KO Técnico que puede ser contado como una de las peores detenciones de la historia reciente del boxeo.

De todos modos, lo peor no es que Ward volviese a recurrir por enésima vez a las marrullerías, a los golpes bajos reincidentes y a los constantes clinches, ni que se vanagloriase de su tramposo triunfo, ni que Weeks tolerase las irregularidades sin sancionarlas, ni siquiera que dos de los jueces viesen al local ganando. Lo peor de todo es que aficionados estadounidenses, pero sobre todo afroamericanos, justifican la horrenda victoria de Ward por motivos ideológicos, algo que también hacen críticos “profesionales” como el prestigioso Dan Rafael, quien en realidad no es más que un verdadero propagandista. Así, el boxeo vuelve a padecer sus dos mayores males: la corrupción y la justificación de la misma por intereses ideológicos, nacionales, raciales o económicos.

Respecto al desarrollo del cruce, aunque Ward afirmó que boxearía de manera diferente, en realidad esto no fue así, como señalamos en la previa, puesto que es incapaz de hacer otra cosa que no sea sprintar, realizar agarres y buscar el golpeo oportunista. De todos modos, Kovalev volvió a imponerse en la distancia larga, anotándose casi todos los asaltos por un superior uso del jab, que en cada round conectó con claridad. Ante ello, Ward ofrecía constantes agarres, en los que aprovechaba para lanzar golpes curvos, y en ocasiones llegó con algún claro directo o hook zurdo al contragolpe. Aun así, estos puños fueron muy escasos y un “Krusher” que portaba la iniciativa y usaba los rectos con cierta frecuencia iba aparentemente por delante en la pugna. En cualquier caso, debería haber ido mucho más por delante si Ward hubiese recibido el descuento de un punto o por golpear cuatro veces fuertemente por debajo de la cinturilla o por su repetido uso del clinch. Además, el ruso esta vez no parecía acusar tanto el cansancio, por lo que sus posibilidades de lograr el triunfo no eran nada malas.

Estando así la situación, en el octavo episodio Ward sacó una derecha por sorpresa que tambaleó a su rival que, aunque trataría de agarrarse, sería alcanzado por golpes curvos. De todos modos, Kovalev, aunque fue perseguido hasta quedar en las cuerdas, logró hacer fallar puños al local, por lo que, restando algo más de 30 segundos, pareció posible que terminase en pie el round. Entonces llegaron los tres golpes bajos consecutivos que doblaron a Kovalev pero que no fueron seguidos por un tiempo para que pudiese recuperarse, acompañados del descuento de un punto al campeón. Al contrario, Weeks agitó los brazos señalando el final.

Sin duda, va contra los principios del boxeo y de sus participantes celebrar victorias inmerecidas y logradas con trampas, pero Ward a penas se puede considerar un boxeador sino un títere de las agendas político-sociales-económicas de su país, por lo que estalló de júbilo como si hubiese noqueado a su rival en buena lid. Así, si bien retenía sus cinturones y seguirá siendo considerado número 1 del peso semipesado, ponía otra mancha más en su trayectoria llena de buenos números e irregularidades. No nos engañemos, dejando al margen lo que no se puede pasar por alto, o sea que en el comienzo del mismo octavo asalto ya dobló a su rival con el cuarto golpe bajo, quizás después de haber tambaleado a Kovalev podría haberse hecho con un triunfo relativamente lícito. Pero de la forma en que acabó el choque, la victoria no puede resultar válida más allá de lo que diga su récord. Una mención también merecen Glen Feldman y Dave Moretti que llevaban ganando 67-66 a Ward en el momento de la detención, cartulinas inapropiadas, siendo mucho más lógico el 68-65 dado por Steve Weisfeld.

Sea como sea, con este resultado se ponía un nefasto broche a una mala semana para el boxeo, ya que en ésta también se confirmó el esperpéntico Mayweather-McGregor, nada más que un circo montado para ganar dinero a costa de decepcionar a los múltiples aficionados casuales. En cualquier caso, éste podría dejar un escenario pésimo para el boxeo que, por poco probable, no está siendo observado. Y es que, aunque con total seguridad el oportunista Mayweather podrá imponerse a un McGregor que a duras penas sabe boxear, ¿Qué pasaría si con un lucky punch Mayweather fuese derrotado? ¿Dónde dejaría esto al boxeo? ¿Qué se podría decir de un púgil enteramente sobrevalorado y que ha hecho enormes esfuerzos por destruir el prestigio de este deporte y que ha contagiado a una generación de boxeadores con su actitud de diva?

Por desgracia, en un momento en el que Estados Unidos pasa por una crisis boxística, en la que ya no hay ni un sólo nombre como Hagler, Frazier, Hearns, Leonard, Tyson, Louis, entre otros, sólo púgiles controvertidos como Mayweather o Ward o influenciados por estos reciben gran atención por parte de los medios boxísticos en ese país, sin importar como consiguen sus triunfos. Por ello, asentando un pésimo precedente, cada vez queda más claro para muchos boxeadores que lo único importante es el dinero que se consigue y no demostrar inequívocamente que se es el mejor, teoría refrendada por Ward que, tras sumar más de 6 millones por este combate en el que no demostró ser el número 1 del peso semipesado, no apunta a Stevenson o a Beterbiev sino a alguna última pelea de lucimiento en el peso crucero o incluso en el pesado para intentar asentar su inmerecida fama. ¿Alguien verdaderamente piensa, en caso de que suba a las superiores divisiones, que Ward se medirá a Gassiev o Joshua? La respuesta resulta evidente, pero también lo es que no le faltará el apoyo de la cúpula boxística estadounidense para hacerse con un triunfo dudoso ante un rival con carencias que le sitúe en una página de la historia del boxeo que sólo merecería, de forma cuestionable, por su recorrido en el peso supermedio.

miércoles, 14 de junio de 2017

Cecilia Braekhus – Erica Farías (9/6/2017)

Fortaleza de Bergenhus, Bergen, Noruega.
Campeonato mundial WBA, WBC, WBO e IBF del peso wélter. Quinta puesta en juego de las cuatro coronas conjuntas por parte de la monarca Braekhus

Una vez más, un combate esperado durante bastante tiempo y muy aclamado antes de su realización, por enfrentarse en él dos top libra por libra, resultó una pelea decepcionante sobre el ring y ofreció un boxeo bastante pobre. Con repetidas entradas en clinch, escasos golpes de poder, bajo ritmo y un desarrollo muchas veces embarrado, el encuentro Braekhus-Farías no cumplió con lo esperado del que se presumía era el mejor duelo femenino del año.

En el inicio, aunque peleó de forma mucho más desordenada de lo que es habitual en su boxeo, Farías llegaría con alguna combinación poco clara y algún cruzado diestro, lanzados en ofensivas bastante precipitadas. Así, quizás se hizo con los primeros dos asaltos ante una Braekhus muy expectante. Con todo, desde el tercer asalto, si bien la argentina se mostró más agresiva aún, Braekhus usaría con mucha contundencia su uppercut de derecha a la contra junto al gancho zurdo enlazado con directo para contener a su oponente y ponerse por delante en las cartulinas.

La excepción a esta tónica llegó en el sexto asalto, en el cual los rectos de Farías tuvieron cierto éxito ante una Braekhus que, a pesar de su ventaja en altura y alcance, no tuvo un uso efectivo del jab. Los golpes que sí imponía por su longitud de brazos fueron contados ganchos zurdos, directos y ciertos uppercuts diestros que terminaron, desde el séptimo asalto hasta el final, por certificar su triunfo. La puntuación de Bastión Boxeo es de 97-93 a favor de Braekhus

Respecto a los jueces, estos dieron un doble 99-91 excesivo y un 98-92 más razonable para que la local Cecilia Braekhus 31(8KO)-0 se hiciese con una victoria unánime, retuviese todas las coronas del peso wélter femenino y se consolidase como número 1 de todos los pesos al batir a una de sus máximas rivales en la hegemonía mundial. De todos modos, Braekhus puede ser considerada número 1 libra por libra por estar invicta, por poseer todas las coronas de su categoría y haber superado a casi la totalidad de retadoras destacadas del peso wélter, pero no porque su boxeo sea el mejor de toda la modalidad femenina ni por haber superado a rivales de mayor nivel. En ese sentido hay que mencionar que monarcas como Amanda Serrano, Christina Hammer o Eva Wahlström poseen un boxeo mucho más plástico y más completo, y otras como Jessica Chávez han superado a un número infinitamente superior de boxeadoras de la élite. Porque hay que recordar que Braekhus domina una categoría con poca cantidad de púgiles y con sólo un pequeño puñado de boxeadoras de nivel alto, mientras que Chávez reina en el peso mosca, una de las divisiones con más nivel del boxeo femenino (con más del doble de integrantes que el peso wélter), y tras haber batido a rivales como Ibeth Zamora, Esmeralda Moreno, Arely Muciño, Naoko Fujioka, Melissa McMorrow, sica Bopp o Simona Galassi.

Sea como sea, Braekhus seguirá siendo considerado por la mayoría de críticos como la mejor púgil de la actualidad, aunque ella misma sabe que manteniéndose en el peso wélter no puede encontrar más retos que los que le suban desde el peso superligero. Así, Braekhus está considerando la posibilidad de ascender al peso superwélter o incluso al medio, rumoreándose que podría apuntar a un encuentro ante una de las más prometedoras boxeadoras de la actualidad, la doble oro olímpica Claressa Shields. 

martes, 30 de mayo de 2017

George Groves – Fedor Chudinov (27/5/2017)

Bramall Lane, Sheffield, Reino Unido.
En juego el cinturón mundial vacante WBA del peso supermedio.

El británico Groves llegó lleno de motivación y a pleno rendimiento a su cuarto intento de coronarse campeón mundial, convencido de poder dejar atrás sus tres fracasos anteriores, pero, a pesar de que trató de usar sus directos velozmente para contener a su rival, en el inicio el ruso sería el que se pondría por delante. Y es que Chudinov durante los primeros dos asaltos le presionaría duramente con combinaciones de ganchos que el local sólo pudo contestar de forma muy desigual y sin poder evitar que el combate estuviese demasiado tiempo en la distancia corta.

Con todo, aunque hasta entonces la frecuencia y el ritmo de Chudinov estaban dándole ventaja, desde el tercer episodio Groves pudo reaccionar. Usando su jab arriba y abajo, su directo aislado o enlazado con gancho y algunos uppercuts a la contra, logró mantener bajo cierto control a su oponente, que no cesaría en su empeño de avanzar. Así, se alcanzó un cuarto episodio en el que Groves impactó potentísimos cruzados diestros al contragolpe que sacudieron al visitante, produciéndose posteriormente intensos intercambios en los que el británico logró hacer mella con hooks al cuerpo.

Con el encuentro muy emocionante, y con Groves habiendo padecido un corte por cabezazo involuntario, Chudinov volvió a imponer su superior frecuencia de golpeo y, con directos aislados y series de curvos, compensó los directos y cruzados de su rival. De todos modos, en el sexto asalto se llegó a una ruptura final del combate. Disipando cualquier recuerdo pasado, Groves lanzó brutales combinaciones con cruzados, uppercuts y directos que dejaron muy tocado al coaspirante, que, de pie, recibiría un serio castigo sin respuesta que debería haber llevado al árbitro a intervenir mucho antes de lo que lo hizo. Sea como sea, con este KO Técnico en el sexto episodio, al fin, George Groves 26(19KO)-3(2) se convertía en campeón mundial por primera vez en su carrera.

Ciertamente, su carrera hubiese sido totalmente diferente si hubiese podido noquear a Froch cuando lo derribó en el primer enfrentamiento entre ambos; o cuando en el segundo choque ante Froch llegó a controlar las acciones; o incluso cuando por estrechísimo margen de puntos y de forma dividida cayó ante Jack. En cualquier caso, esos tropiezos le llevaron al excelente punto en el que se encuentra ahora, en el cual, con la contratación del entrenador Shane McGuigan, ha alcanzado un rendimiento verdaderamente extraordinario que le ha permitido batir a un rival durísimo como Fedor Chudinov 14(10KO)-2(1). Tan bueno es su nivel actual y tan peligroso y dominador se muestra que sin duda podrá pujar por el número 1 de la división. Precisamente, Groves ha señalado como su siguiente objetivo realizar peleas de unificación, siendo especialmente importante para él volver a enfrentarse a James DeGale, combate que, de ganar, podría afianzarle como la figura hegemónica de la categoría y como el indudable rival a batir.

martes, 2 de mayo de 2017

Katie Taylor – Nina Meinke (29/4/2017)

Wembley Stadium, Londres, Reino Unido.
Eliminatoria final WBA del peso ligero para decidir a la aspirante oficial de la monarca Cecilia Comunales.

Aunque la victoria de Taylor parecía un resultado inevitable, la alemana Meinke dio todo lo que su boxeo podía dar para intentar evitarlo, mosrándose muy móvil y usando con rapidez sus directos para intentar mantener a distancia a la agresiva irlandesa. Ésta al comienzo no estuvo demasiado cómoda o, al menos, no tanto como en sus anteriores peleas, limitándose a anotar algún aislado hook o cruzado de mano adelantada y directos. Con todo, Taylor desde el tercer episodio empezó a impactar durísimas combinaciones de hooks que era cuestión de tiempo que tuviesen resultados en el rendimiento de su rival.

Enlazando el gancho de mano adelantada con el directo e insistiendo con mucha potencia con los curvos al cuerpo, Taylor comenzó a desgastar periódicamente a Meinke, que pasado el ecuador de la contienda estaba visiblemente mermada. Así, alcanzado el séptimo episodio, Taylor impactó fortísimas series de hooks arriba y abajo que dejaron sin movilidad a su oponente, que tenía dificultades incluso para levantar los brazos. Cuando parecía cuestión de tiempo que una nueva combinación llevase a la detención de las acciones, el árbitro intervino para revisar una inflamación, que presentaba una estado horrible, en la ceja izquierda de Meinke, decidiendo el tercer hombre entonces parar el combate y decretar el KO Técnico.

En medio de las acciones es difícil asegurar si la hinchazón fue causada por un puño o por un cabezazo involuntario, pero pareció que había sido producida por lo segundo. En cualquier caso, de haberse llegado a una decisión técnica o si no se hubiese producido la inflamación, Taylor 5(3KO)-0 hubiese ganado igualmente, puesto que su combatividad, su fortaleza y su capacidad de cortar el ring resultaban demasiado para el técnico pero poco contundente boxeo de Meinke 5(2KO)-1(1). 

El triunfo de Taylor le supone convertirse en retadora obligatoria de Cecilia Comunales 14(9KO)-1, campeona WBA del peso ligero con más experiencia profesional que ella pero que ha sustentado su carrera y su reinado sobre victorias ante rivales muy asequibles. Por esto, Taylor tendrá muchas opciones de destronarla, aunque no se va a precipitar al reclamar su acceso al mundial. Y es que su promotor, Eddie Hearn, tratará de programarle una pelea de preparación en junio, puede que en la velada del Ward-Kovalev II, que será además su debut estadounidense. Después, hacia octubre o noviembre, disputará el mundial ante Comunales, esperando su promotor que, saliendo victoriosa de ambos combates, Katie Taylor surja innegablemente como una top libra por libra y como la mayor atracción del boxeo femenino, para lo cual no le faltan cualidades.

Luke Campbell – Darleys Pérez (29/4/2017)

Wembley Stadium, Londres, Reino Unido.
Eliminatoria final WBA del peso ligero para decidir al retador obligatorio del campeón Jorge Linares.

El oro olímpico Luke Campbell ha ofrecido en su carrera actuaciones brillantes y casi perfectas como, por ejemplo, ante Tommy Coyle o Derry Mathews, pero no fue así en su pelea ante Darlyes Pérez, a pesar de lo que han afirmado muchos críticos. Y es que estos han alabado desmedidamente el triunfo del británico sobre el colombiano, al que venció pero mostrando de nuevo claros puntos débiles.

Tras un inicio más activo de Pérez con sus curvos abiertos y su directo, Campbell utilizaría mejor sus contragolpes en el segundo asalto, sobre todo con el cruzado zurdo, el 1-2, el jab o el directo al cuerpo. Con todo, si bien estos golpes deberían haberle bastado en otras circunstancias para dominar el encuentro, ni su frecuencia ni su precisión fueron las necesarias, permitiendo que Pérez mantuviese igualados o incluso se anotase los asaltos con duras derechas rectas, secos jabs y potentes combinaciones de ganchos.

El enfrentamiento estaba muy disputado, pero después de los primeros cuatro asaltos era Pérez quien iba por delante, incluso aunque fue estremecido precisamente en el cuarto round con un gancho zurdo, puño al que contestó con claros golpes de poder. De todos modos, desde el quinto episodio Campbell se hizo con un control tenue pero progresivo. Manteniéndose estable en su táctica pero aumentando su frecuencia de golpeo, el local pudo empezar a darle la vuelta a las tarjetas, ya que sus manos, a pesar de ser bastante poco contundentes en ocasiones, le permitían puntuar de forma constante.

Así, finalmente, Pérez quedó neutralizado, permitiendo a Campbell conectar potentes directos y combinaciones de hook zurdo con recto diestro que estremecieron al visitante tanto en el séptimo como en el octavo asalto, pareciendo posible que se llegase a un desenlace antes del límite. Y así fue, aunque no por un derribo sino por un abandono, dado que Pérez, que se quejó una vez de un dolor en su brazo izquierdo al inicio del noveno asalto, posteriormente, en este mismo episodio, decidiría abandonar la pelea. No se puede saber a ciencia cierta si la lesión fue real, si fue una artimaña para evitar el knockout o si todo era cierto y por ello desde el quinto asalto disminuyó decisivamente su efectividad. En cualquier caso, Campbell 17(14KO)-1 se hizo con una victoria por KO Técnico en el noveno round en esta eliminatoria, alzándose a la posición de retador obligatorio de Jorge Linares.

Ciertamente, no fue la peor actuación de un Campbell que ha ofrecido también malas actuaciones contra Yvan Mendy o Argenis Méndez, pero ni mucho menos fue la mejor, puesto que durante el tramo inicial la victoria de Pérez 33(21KO)-3(2)-2 fue más que posible, habiendo podido asegurársela si hubiese peleado en corta, un boxeo en el que el británico es evidentemente vulnerable. Sea como sea, es cierto que Campbell, a diferencia de otras ocasiones, supo reaccionar y mantenerse en la pelea con sus precisos directos y sus buenos contragolpes, pero esto no parece ser suficiente para que pueda vencer al versátil, astuto y más veloz Linares. Aun así, las posibilidades de Campbell no deben de ser descartadas si boxea en su mejor versión y si aprovecha la notable ventaja en alcance y altura a su favor.

domingo, 30 de abril de 2017

Anthony Joshua – Wladimir Klitschko (29/4/2017)

Wembley Stadium, Londres, Reino Unido.
Campeonato mundial unificado IBF y WBA del peso pesado.

En un combate espectacular y muy por encima del nivel medio ofrecido por los grandes campeonatos mundiales del peso pesado en más de una década, Joshua y Klitschko se enfrentaron en una pelea por el número 1 de la categoría, pugna que se desarrolló contendida e igualada y en la que los dos se fueron a la lona.

Aunque muchos, equivocadamente, pensaban que Joshua iba a arrollar a su rival en unos minutos, la agilidad de piernas mostrada por Klitschko evitó esto e incluso que Joshua presionase con intensidad. Al contrario, fue el ucraniano quien, a pesar de algunos pasos atrás y laterales para eludir los golpes de su rival, llevó la iniciativa. Aun así, durante el primer tramo Joshua se llevó más rounds, dado que, aunque Klitschko conectó alguna buena derecha y secos jabs, el británico fue quien más frecuencia de golpeo y más acierto parcial tuvo con su gancho zurdo y su directo.

Con todo, en el quinto asalto Joshua salió muy agresivo, impactando un directo y ganchos de mano adelantada que dejaron tocado a Klitschko que, cuando intentaba agarrarse, recibiría hooks potentes, terminando por caer a la lona. Así, se llegó a lo que parecía el principio del fin, pero Joshua se quedó sin energía y además recibió un curvo de izquierda a la contra cuando se volcó al ataque, puño seguido posteriormente por varias derechas, hooks y algún uppercut diestro. De este modo, si bien se anotó a su favor una caída, Joshua terminó perdiendo el episodio en las acciones, llegando a ser seriamente hostigado contras las cuerdas a la vez que se tambaleaba.

 
Después de que Joshua tirase el protector bucal para ganar tiempo, ya en el sexto asalto, un derechazo de Klitschko derrumbó sobre la lona al local que, muy tocado, podría haber sido derrotado si el ucraniano se hubiese mostrado más agresivo. Con todo, Klitschko conectó manos claras en directo y gancho zurdo pero en poco número, cosa que se prolongó durante el octavo y el noveno asalto, error trascendental, ya que, si bien se siguió anotando rounds hasta llegar a ponerse por delante en las cartulinas, dejó que Joshua se fuese recuperando poco a poco.

Por ello, “AJ”, que ya había ofrecido un igualado octavo round, se anotaría el noveno con algo más de tesón y el décimo con golpes de poder. Finalmente, se alcanzó un undécimo episodio en el que la reacción de Joshua se completaría, puesto que con mucha agresividad presionaría a su rival hasta alcanzarlo con un uppercut diestro, un gancho zurdo y una derecha, ligeramente en la parte trasera de la cabeza, que volvió a derribar a Klitschko. Entonces sí, el encuentro quedó sentenciado, ya que en la reanudación el excampeón volvió a ser duramente hostigado con ganchos hasta volver a caer a la lona. Por último, estando encerrado contra las cuerdas, Klitschko recibió una serie sin respuesta que llevó al árbitro a intervenir y decretar el KO Técnico.

Con ello, Anthony Joshua 19(19KO)-0 se hacía con la victoria y se proclamaba campeón unificado IBF-WBA del peso pesado, dado que a la corona de la Federación que ya poseía ahora añadió la vacante de la Asociación. Además, este triunfo le permite situarse como el número 1 del peso pesado actual, sustituyendo definitivamente a Wladimir Klitschko 64(53KO)-5(4), cuya era ha terminado sin lugar a dudas. Quizás pueda realizar una última pelea en Ucrania, Alemania o Estados Unidos antes de retirarse, pero parece que Klitschko decidirá alejarse pronto del boxeo activo. Con todo, la actuación que ofreció fue más que meritoria, ya que muchos consideraban que sería noqueado en muy poco tiempo, pero, al contrario, Klitschko supo ofrecer un buen boxeo para mantener a raya a su joven oponente durante muchos asaltos e incluso lanzarlo al tapiz, poniéndose a un paso de la victoria. ¿Qué hubiese pasado si Klitschko hubiese tirado todo lo que tenía cuando Joshua estaba más tocado? ¿Cómo habría terminado el combate sí Klitschko hubiese llegado más rodado y no tras 17 meses de inactividad? ¿Qué hubiese pasado si el ucraniano hubiese estado en plenitud? Todas estas preguntas surgen inevitablemente entre los críticos y los aficionados, siendo todas ellas muy interesantes y pudiendo dar muchísimo de qué hablar en libros de historia del boxeo, pero eso es lo que fue el Joshua-Klitschko, historia del boxeo que será analizada en el futuro, pero el hecho es que ahora Joshua es la nueva figura hegemónica de la división.

Es cierto e innegable que sus precauciones defensivas cuando se lanza al ataque son muy insuficientes y que su resistencia física, como se podía deducir por su gran musculatura, es relativamente moderada. Por otro lado, su encaje no parece ser ni mucho menos el mejor. En cualquier caso, su velocidad de piernas y manos, su precisión al ataque, su oportunismo y su voluntad de victoria, combinadas con un buen uso del ring, le hacen un gran boxeador y un objetivo a batir dificilísimo, más aún en una división del peso pesado que, no nos engañemos, sigue pasando por una crisis en cuanto a su nivel de retadores, dado que en el top 15 hay un gran número de púgiles muy asequibles, nada que ver con el nivel de otras épocas. De todos modos, con Joshua, Wilder y Parker pudiendo pelear por el número 1 y acechados por boxeadores como Ortiz, Fury (si se recupera), Povetkin o Pulev se pueden esperar en los próximos meses grandes enfrentamientos que le devolverán un interés a la división del peso pesado que hace tiempo que no tenía. 

Sea como sea, cabe mencionar una última cosa: ni mucho menos Joshua es el número 1 libra por libra como se ha señalado tras este triunfo, puesto que no puede serlo habiendo logrado una única victoria destacable, ante un Klitschko de 41 años, que venía de 17 meses de inactividad y una derrota ante Tyson Fury y que aun así, lo derribó. Además su boxeo, por mucho que impresionen los knockouts, no está a la altura del de Lomachenko o Crawford y sus logros no están a la altura, por ejemplo, de los de Ward, así que si quiere el número 1 de todos los pesos, Joshua va a tener que dar mucho más de si.