Barclays Center, Nueva York, Estados Unidos.
En juego el cinturón mundial regular WBA del peso medio.
Pasando por alto absurdamente su terrible pegada, muchos críticos ni siquiera consideraban la posibilidad de la victoria por knockout por parte de Jacobs. Al contrario, veían a Quillin (que había sufrido enormemente para conseguir un empate polémico ante Andy Lee) capacitado para vencer con gran solvencia a su compatriota. Y es que eran muchos quienes consideraban a Quillin un verdadero número 1 del peso medio, llegando a señalar incluso que Golovkin no podría poseer esta consideración extraoficial si no lograba batir a "Kid Chocolate" primero. Pues bien, los hechos dieron un brusco giro a la elevada posición que el invicto excampeón Quillin tenía, ya que fue barrido por Jacobs en el primer round del enfrentamiento.
Jacobs optaría por ser el boxeador que ocupaba la parte exterior del cuadrilátero, dando pasos laterales tratando de disipar la no excesivamente elevada presión a la que su oponente le sometía. Sin producirse acciones especialmente destacadas y limitándose ambos a tratar de conectar el jab, con Qullin probando y errando también su derecha directa, transcurrirían sin sobresaltos los primeros 45 segundos, aunque en este momento Jacobs lanzaría un ataque en cruzado zurdo-directo de derecha conectando brutalmente el segundo golpe, estremeciendo y obligando a retroceder a su oponente. "Miracle Man" Jacobs, que poseía un 90% de victorias antes del límite, no pensaba desaprovechar esa magnífica opción de triunfo, por lo que avanzando rápido y agresivo encerraría en las cuerdas a su contrincante y le lanzaría una incesante ofensiva con ganchos y uppercuts sin que Quillin ofreciese respuesta.
Sólo un entrada en clinch del aspirante evitaría en ese instante la detención pero, después de que el árbitro separase a ambos, Jacobs continuaría su temible ofensiva con rápidas series de curvos en busca del desenlace. Quillin trataría finalmente de ofrecer alguna desordenada e imprecisa respuesta, pero dos potentísimos ganchos diestros de Jacobs lo desestabilizarían y le harían quedar de espaldas a su oponente a la vez que se desplazaba con trompicones. El tercer hombre dudó unos instantes, pero viendo que Quillin a duras penas podía equilibrarse y que su mirada estaba un tanto perdida, acertadamente intervino deteniendo el encuentro y dando el triunfo a Daniel "Miracle Man" Jacobs 31(28KO)-1(1), que retenía por tercera vez su cinturón mundial a la vez que lograba la mayor victoria de su carrera.
Es justo señalar que el inesperado desenlace en el primer round tuvo una considerable carga de azar, que no tenía porque haberse producido y que perfectamente Quillin poseía la calidad para al menos ajustar las acciones durante muchos rounds o incluso terminar por hacerse con el triunfo. De todos modos, los defectos mostrados por Quillin en su combate con Andy Lee son innegables y decisivos, sobre todo enfrentando a un noqueador, puesto que tiene notables problemas para evitar los directos de sus oponentes, golpe que precisamente inició la debacle. Por ello no es sorprendente la victoria del pegador Jacobs, aunque si el modo tan contundente en el que la consiguió.
El resultado del enfrentamiento tendrá consecuencias inevitables para ambos contendientes, siendo éstas para Quillin que se verá alejado durante algún tiempo de las mayores peleas y podría ver reforzada la posibilidad de ascender a la siguiente categoría, siendo sobradamente conocidos sus problemas para dar el peso medio. Todo ello sería así si no quisiese pelear en una revancha, que no pareció muy dispuesto a aceptar a pesar de que algunos consideran desacertada la detención del árbitro. Por otro lado, ante Jacobs se abre la posibilidad de disputar las mayores peleas en la división, pudiendo enfrentar tanto a Golovkin (supercampeón WBA) como al ganador del campeonato Lee-Saunders, no pudiendo olvidar la opción de medirse al ganador del choque entre Eubank y O'Sullivan. En cualquier caso, y aunque tendrá retos enormes ante él, Jacobs no podrá decir que no llega en el mejor momento de su carrera ni podrá ser de nuevo considerada a la ligera su pegada.
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domingo, 6 de diciembre de 2015
miércoles, 19 de agosto de 2015
Daniel Jacobs realizará tercera defensa ante excampeón Peter Quillin el 5 de diciembre
Ya lo dejó muy claro el campeón WBA del peso medio Daniel "Miracle Man" Jacobs 30(27KO)-1(1), tras vencer en su último encuentro a Sergio Mora, señalando que su siguiente objetivo era su compatriota, y al igual que él residente en Nueva York, Peter "Kid Chocolate" Quillin 31(22KO)-0-1, invicto excampeón WBO del peso medio. Pues finalmente parece que ambos han llegado a un acuerdo para medirse el 5 de diciembre en una habitual sede de grandes combates de boxeo como el Barclays Center, situado en el distrito de Brooklyn de la ciudad arriba mencionada. Todavía queda por confirmar la cadena que retransmitirá el encuentro así como los combates que lo acompañarán, pero lo cierto es que este enfrentamiento es uno de los más interesantes en la categoría mediana.
Quizás, al igual que pasase con anterioridad con otros cruces entre boxeadores de destacadas aptitudes técnicas, no levantará las elevadas expectativas que generaría un enfrentamiento entre dos púgiles con planteamientos muy agresivos, siendo casi imposible compararlo con la repercusión que está teniendo el magnífico choque del 17 de octubre entre Golovkin y Lemieux. Pero a pesar de ello, el Jacobs-Quillin se presenta como un cruce muy interesante, disputado entre los dos mayores exponentes actuales del boxeo estadounidense en la división. Además el vencedor del encuentro debería obtener una gran consideración y quedar elevado a una excelente posición en los rankings libra por libra, aunque lo más importante podría ser su siguiente combate. Con el vencedor del Cotto-Álvarez buscando nuevos grandes rivales y con Golovkin empeñado en batir a cualquier púgil destacado en la división, no le faltarán al vencedor del Jacobs-Quillin excelentes oportunidades y buenas bolsas.
De todas formas, antes de ello Peter Quillin deberá solventar su combate del 12 de septiembre ante el poco fogueado Michael Zerafa, porque una muy poco probable derrota ante el púgil australiano podría truncar su encuentro con el campeón Jacobs.
lunes, 13 de abril de 2015
Andy Lee - Peter Quillin (11/4/2015)
Barclays Center, Nueva York, Estados Unidos. Peso Medio.
El combate se inició con mucha cautela en las acciones, con Quillin probando suerte con la derecha recta arriba y abajo, mientras Lee trataba de alcanzarlo a la contra con el hook de mano adelantada. Con poco más sucedido y todavía en el primer asalto, Quillin impactaba un duro swing de mano diestra que tumbaba al púgil irlandés, que en la reanudación casi volvería a ser derrumbado al ser golpeado por un fuerte croché de izquierda, aunque finalmente conseguiría terminar el round sin tocar la lona por segunda vez. Tras este mal inicio, el actual campeón del mundo WBO trataría en el segundo asalto de boxear en la larga con su directo de izquierda, aunque Quillin ofrecería un buen final de round conectando con dureza el gancho al rostro. Cuando la situación ya era suficientemente comprometida para "Irish", en el tercer asalto, pese a un buen inicio, volvía a ser conteado tras caer a la lona, aunque en esta ocasión el knockdown pareció más fruto de un pisotón que del croché de Quillin, que tan solo le rozó.
Pero a partir de este momento, cuando todo indicaba que el invicto estadounidense iba a imponerse claramente al inesperado campeón, Quillin comenzaría a desdibujarse en el combate mientras que Lee tomaría las riendas de la pelea desde la distancia larga y se iría anotando la mayoría de los asaltos. Ante un Quillin que ofrecía un escasísimo número de golpes, Lee conectaría de forma muy clara el directo de mano izquierda y el croché de derecha de forma repetida y asalto tras asalto, mientras que su rival a penas ofrecería otra cosa que algunas peligrosas derechas rectas. De esta forma Quillin sumaría a su cuenta, después del tercer asalto, un par de rounds cediendo los restantes a un Lee que salía beneficiado de la escasa intensidad de las acciones y de la pasividad de su rival, algo que facilitaba que a través de su gran envergadura el campeón controlase la pelea en la larga.
El peor momento para Quillin llegaría en el séptimo asalto, cuando al tratar de entrar era alcanzado y tumbado por un potente croché de mano derecha. En la reanudación un Lee espoleado buscaría el KO con directos y ganchos, aunque finalmente la situación no iría a peor para el excampeón invicto. Así Lee igualó la pelea, comenzando a amenazar con dar totalmente la vuelta a las cartulinas, saliendo beneficiado del combate inactivo que se desarrolló hasta casi el final. Tras un igualado doceavo asalto que pudo ser decisivo, los jueces tuvieron la última palabra y de forma acertada dieron un resultado de empate con cartulinas de 113-112 a favor de Lee, 113-113 y 113-112 a favor de Quillin.
Por ello Andy "Irish" Lee 34(24KO)-2(2)-1 conseguía nuevamente un inesperado resultado, empezando a evidenciar que, el que había sido un boxeador un tanto mediocre al inicio de su carrera, con la suficiente experiencia se ha convertido en un rival peligroso capaz de conseguir ofrecer combates muy disputados a casi cualquier rival de la división. Aunque se esperaba que el invicto Quillin 31(22KO)-0-1, que se muestra casi siempre ampliamente dominador de los encuentros, venciese con facilidad, Lee acabó anulándolo en la segunda mitad de la pelea llegando, según muchos, a merecer en lugar del empate una victoria.
En cualquier caso, dado que el cinturón WBO no estaba en juego por la incapacidad de Quillin para dar el peso, Lee tenía asegurado que mantendría su título, cetro que deberá poner en los próximos meses en juego contra el rival mandatorio y número 1 en las listas Billy Joe Saunders, púgil que se había hecho a un lado para permitir esta defensa voluntaria de Lee.
El combate se inició con mucha cautela en las acciones, con Quillin probando suerte con la derecha recta arriba y abajo, mientras Lee trataba de alcanzarlo a la contra con el hook de mano adelantada. Con poco más sucedido y todavía en el primer asalto, Quillin impactaba un duro swing de mano diestra que tumbaba al púgil irlandés, que en la reanudación casi volvería a ser derrumbado al ser golpeado por un fuerte croché de izquierda, aunque finalmente conseguiría terminar el round sin tocar la lona por segunda vez. Tras este mal inicio, el actual campeón del mundo WBO trataría en el segundo asalto de boxear en la larga con su directo de izquierda, aunque Quillin ofrecería un buen final de round conectando con dureza el gancho al rostro. Cuando la situación ya era suficientemente comprometida para "Irish", en el tercer asalto, pese a un buen inicio, volvía a ser conteado tras caer a la lona, aunque en esta ocasión el knockdown pareció más fruto de un pisotón que del croché de Quillin, que tan solo le rozó.
Pero a partir de este momento, cuando todo indicaba que el invicto estadounidense iba a imponerse claramente al inesperado campeón, Quillin comenzaría a desdibujarse en el combate mientras que Lee tomaría las riendas de la pelea desde la distancia larga y se iría anotando la mayoría de los asaltos. Ante un Quillin que ofrecía un escasísimo número de golpes, Lee conectaría de forma muy clara el directo de mano izquierda y el croché de derecha de forma repetida y asalto tras asalto, mientras que su rival a penas ofrecería otra cosa que algunas peligrosas derechas rectas. De esta forma Quillin sumaría a su cuenta, después del tercer asalto, un par de rounds cediendo los restantes a un Lee que salía beneficiado de la escasa intensidad de las acciones y de la pasividad de su rival, algo que facilitaba que a través de su gran envergadura el campeón controlase la pelea en la larga.
El peor momento para Quillin llegaría en el séptimo asalto, cuando al tratar de entrar era alcanzado y tumbado por un potente croché de mano derecha. En la reanudación un Lee espoleado buscaría el KO con directos y ganchos, aunque finalmente la situación no iría a peor para el excampeón invicto. Así Lee igualó la pelea, comenzando a amenazar con dar totalmente la vuelta a las cartulinas, saliendo beneficiado del combate inactivo que se desarrolló hasta casi el final. Tras un igualado doceavo asalto que pudo ser decisivo, los jueces tuvieron la última palabra y de forma acertada dieron un resultado de empate con cartulinas de 113-112 a favor de Lee, 113-113 y 113-112 a favor de Quillin.
Por ello Andy "Irish" Lee 34(24KO)-2(2)-1 conseguía nuevamente un inesperado resultado, empezando a evidenciar que, el que había sido un boxeador un tanto mediocre al inicio de su carrera, con la suficiente experiencia se ha convertido en un rival peligroso capaz de conseguir ofrecer combates muy disputados a casi cualquier rival de la división. Aunque se esperaba que el invicto Quillin 31(22KO)-0-1, que se muestra casi siempre ampliamente dominador de los encuentros, venciese con facilidad, Lee acabó anulándolo en la segunda mitad de la pelea llegando, según muchos, a merecer en lugar del empate una victoria.
En cualquier caso, dado que el cinturón WBO no estaba en juego por la incapacidad de Quillin para dar el peso, Lee tenía asegurado que mantendría su título, cetro que deberá poner en los próximos meses en juego contra el rival mandatorio y número 1 en las listas Billy Joe Saunders, púgil que se había hecho a un lado para permitir esta defensa voluntaria de Lee.
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