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miércoles, 7 de febrero de 2018

Roman Andreev – Craig Evans (3/2/2018)

Palacio de Hielo Bolshói, Sochi, Rusia.
Eliminatoria WBO del peso ligero.

Combatir en una antesala de mundial no es una oportunidad que se pueda menospreciar, menos aún cuando no se ha estado en importantes peleas con anterioridad, algo que tuvieron muy claro tanto Andreev como Evans, que pusieron de manifiesto su deseo de victoria en una intensa pelea. Con todo, el afán de ambos no se tradujo siempre en un choque fluido, sino que muchas veces, entre oscilaciones en la posesión de la iniciativa, los dos púgiles se embarraron en constantes clinches, especialmente provocados por Evans cuando se veía presionado contra las cuerdas. Aun así, ambos dejaron por el camino un buen número de duros intercambios de curvos en la distancia corta que mantuvieron el interés del choque.

En líneas generales Andreev fue quien presionaba, optando por una elevada cadencia de golpeo que impedía el despliegue del visitante, que se veía obligado a anotar astutas contras con pretensiones disuasorias y a aprovechar los intervalos entre ofensivas del ruso para lanzar andanadas de ganchos. Si bien en muchas ocasiones se sobreexponía, Andreev ofreció buenas esquivas que dejaron clara su buena base técnica y evidenciaron que podría haber intentado boxear con más cautela. En cualquier caso, jugándose tanto y ante un oponente que ofrecía tan férrea resistencia, su opción táctica fue la ofensiva sostenida, respaldad con un buen corte de ring. Los resultados de esta estrategia fueron dispares, puesto que sus golpes de poder con el croché zurdo o con hooks al torso eran replicados por variadas contras de Evans, que en ocasiones sólo necesitaba el uso del jab para neutralizar los ataques de su rival.

Hasta el quinto asalto la pelea estuvo bastante abierta, no siendo evidente un punto de inflexión a favor de uno o de otro contendiente, pero en el citado episodio Andreev anotó con mucha potencia su derecha, continuó su trabajo de desgaste al cuerpo y pareció comenzar a menoscabar al británico, que era ahora menos móvil y que en sus intentos por continuar contestando se vio contragolpeado.

Ciertamente, el choque no se convirtió en sencillo para Andreev, sino que Evans persistió conectando hábiles contragolpes, pero el ruso consiguió escoger mejor sus acciones y anotar de forma crecientemente precisa, entre otros puños, fuertes ganchos zurdos al hígado y crochés al rostro, que iban cobrándose un precio. Finalmente, tras un octavo round de transición y de menor actividad, en el noveno asalto la pegada de Andreev estalló, aprovechando un momento de estatismo de Evans para conectar, después de un uno-dos, un directo y dos ganchos zurdos, un brutal uppercut de derecha que desarboló a su contrincante, que tras unos hooks al rostro sin respuesta vio como el árbitro detenía el encuentro para proteger su integridad.

No se puede negar que Andreev 21(15KO)-0 tomó riesgos en exceso, sufriendo una hemorragia nasal que sangró abundantemente y pudo haber condicionado su capacidad de mantenerse firme en su estrategia. Aun así, el ruso se mostró inflexible en su avance, mostrando un gran encaje y una inamovible tenacidad que, apoyada en una técnica superior a la que muestran muchos boxeadores centrados en la presión y una pegada realmente contundente, le valieron una victoria que le hace surgir como una evidente amenaza para el campeón mundial WBO del peso ligero que saldrá del choque entre Raymundo Beltrán y Paulus Moses, boxeadores que no están al nivel del número 1 de la división y que, a pesar de su condición de favoritos, podrían padecer ante su combinación de habilidad y potencia.

sábado, 27 de enero de 2018

Los mejores combates de este sábado (27/1/2018)

El encuentro más importante de esta jornada, y de toda la semana, será la primera semifinal del torneo World Boxing Super Series en su categoría del peso crucero, combate que será una fantástica unificación de coronas entre el campeón WBC Mairis Briedis y el monarca WBO Oleksandr Usyk.
Podéis leer la previa del Briedis-Usyk en este link a Espabox

En el respaldo del Briedis-Usyk combatirán un puñado de prospectos destacables como el peso pesado Filip Hrgovic 2(2KO)-0, que peleará en un sencillo rodaje ante Tom Little 10(3KO)-4(1), o el imbatido peso semipesado Yoan Kongolo 10(4KO)-0 que, tras generar algunas dudas, buscará superar un test de considerable dureza ante el fogueado y enrachado Andrejs Pokumeiko 16(12KO)-12(3)-1.

La unificación arriba citada no será el único combate con trascendencia que se disputará en la división del peso crucero hoy, dado que también se producirá un campeonato de Europa en dicho peso entre los belgas Yves Ngabu y Geoffrey Battelo
Podéis leer la previa del Ngabu-Battelo en este link a Espabox

En cualquier caso, mucho más importante que la defensa de Ngabu será el campeonato mundial WBA del peso ligero en el que combatirán el venezolano Jorge Linares y el filipino Mercito Gesta.
Podéis leer la previa del Linares-Gesta en este link a Espabox

Respecto a la pelea mundialista mencionada, ésta será el semifondo de un evento encabezado por el campeonato regular WBA del peso wélter entre el noqueador Lucas Matthysse 38(35KO)-4(1) y el tailandés invicto Tewa Kiram 38(28KO)-0. El vencedor se convertirá en retador obligatorio de Keith Thurman, supercampeón WBA del peso wélter. Matthysse será el claro favorito ante Kiram, puesto que su experiencia y pegada son muy superiores. Con todo, Kiram está muy motivado, es mucho más grande y está más adaptado al peso, por lo que podría ofrecer una muy dura contienda.
En cuanto al resto del cartel, el argentino Marcelino López 33(18KO)-2-1 se mantendrá preparado para una posible gran oportunidad en el peso superligero superando en un rodaje a Breidis Prescott 30(22KO)-11(3), mientras el sensacional peso ligero en ascenso Romero Duno 15(13KO)-1 intentará afianzar su fama de temible noqueando a Yardley Armenta Cruz 22(12KO)-9(6)

Por lo demás, se deben destacar algunos combates más que completan la jornada:
-En México, Edivaldo Ortega 25(12KO)-1-1 intentará seguir recuperando el impulso perdido con su derrota ante Eduardo Ramírez venciendo al complicado filipino Drian Francisco 29(22KO)-4(1)-1. El combate será televisado por Tv Azteca.
-En Ghana, el peso ligero Emmanuel Tagoe 27(13KO)-1(1), que no pierde un combate desde su debut, buscará la mayor victoria de su carrera, y un punto de inflexión, ante el exretador mundial Fernando Saucedo 61(10KO)-6-3.
-En Argentina, retransmitido por TyC Sports, Martín Fidel Ríos 22(12KO)-13(2)-4 y Ezequiel Maderna 25(16KO)-4(1) pugnarán por la corona nacional argentina del peso supermedio.
-En Costa Rica, el exaspirante mundial Bryan Vázquez 35(19KO)-3(1) tratará de volver a la senda de la victoria, después de su controvertida derrota ante Raymundo Beltrán, combatiendo contra el mexicano Miguel Ángel González 21(18KO)-3.
-En España, el campeón nacional del peso superligero Ignacio Mendoza 42(26KO)-12(6)-3 intentará retener su cetro ante el aspirante Fran Suárez 7(3KO)-3(1)-1.

jueves, 4 de enero de 2018

Naoya Inoue - Yoan Boyeaux (30/12/2017)

No parecía una pelea que debiese causar a Naoya Inoue 15(13KO)-0 demasiadas dificultades y no lo fue, de hecho no le hizo padecer prácticamente ninguna, dado que el monarca WBO del peso supermosca batió a Yoan Boyeaux 41(26KO)-5(1) por knockout técnico en tres episodios con una espléndida actuación, cerrando con ello su andadura en la división y encaminándose a la superior.

Dado que Boyeaux portaba las piernas más separadas, Inoue se mantenía a una altura equivalente a la de su más alto oponente, por lo que la única ventaja del boxeador francés quedó sin efecto. Por lo demás, la potencia y velocidad infinitamente superiores de Inoue se dejaron notar con tremenda prontitud, ya que, tras sacudir al retador con fortísimos directos y ganchos de mano adelantada, el monarca aprovechó un error del visitante para conectar un brutal hook de izquierda que derrumbó a Boyeaux cuando le restaban dieciséis segundos al primer round. El retador estaba en mal estado pero el fin del asalto le permitió recuperarse ligeramente.

En el segundo episodio Boyeaux trató de desplazarse más pero esto no evitó que Inoue lo hostigase con rectos al cuerpo, ganchos al rostro, secos jabs y fuertes derechazos. El japonés estaba controlando con total comodidad y se permitió incluso bajar los brazos, pareciendo cuestión de tiempo que volviese a tumbar al aspirante, que con golpes disuasorios no lograba preocuparlo ni mínimamente.

Finalmente, el desenlace del combate llegó en el tercer asalto, en el cual, transcurridos poco más de treinta segundos, un terrible gancho zurdo al hígado obligó a Boyaeux a poner la rodilla en la lona. Si bien éste se alzó y corrió el ring a la desesperada, fue alcanzado por nuevos hooks de izquierda al torso que volvieron a llevarle a tocar el tapiz poco después de la reanudación. Por último, aunque valientemente volvió a ponerse en pie, una última serie de curvos, precedida por una nueva persecución, le arrojó al suelo por tercera vez, obligando al árbitro a parar el encuentro.

El ascenso de Inoue al peso gallo supondrá una apreciable baja en la división del peso supermosca, en la que finalmente no podremos ver realizados esperados cruces de éste ante la élite pero, si todo sigue los cauces esperados, en muy poco tiempo le veremos afrontando otros retos ante la cumbre de los 53,5 kg. Y es que el japonés, que será nombrado retador obligatorio de Zolani Tete si se materializa su cambio de categoría, ha afirmado que le gustaría medirse a Luis Nery, de modo que parece inevitable que más pronto que tarde le veamos combatiendo en el duelo más exigente de toda su carrera. Por otro lado, cuando deje vacante su cetro, Rex Tso y Aston Palicte, los dos boxeadores mejor clasificados en la WBO, deberían pugnar como coaspirantes por el que hasta ahora es su cinto.

martes, 12 de diciembre de 2017

Vasyl Lomachenko – Guillermo Rigondeaux (9/12/2017)

Madison Square Garden Theater, Nueva York, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBO del peso superpluma. Cuarta defensa del titular Lomachenko.

Si el Lomachenko-Rigondeaux no cumplió con las expectativas que había generado, no siendo el astuto y táctico combate que se esperaba, esto se debe achacar enteramente a la actitud y actuación ofrecida por el cubano. Aunque hubiese sido mucho más lógico, a pesar de los reproches que pudiese recibir, que corriese el ring con determinación para intentar sorprender al contragolpe a su adversario, Rigondeaux no optó por esta solución. En cambio, decidió quedarse estático en el centro del cuadrilátero, aunque no como punto de inicio a una actitud agresiva en la que disuadir las ofensivas del ucraniano (cosa que hubiese podido resultar muy arriesgada e incluso equivocada pero lógica por la trascendencia de la pugna) sino que simplemente se limitó a aplicar su peor versión y su esquema más tedioso ante alguien más fuerte, grande, ambicioso y joven, adaptado al peso, rodado y, por qué no decirlo, más astuto y quizás incluso más hábil y técnico.

Así, sin jabear para amenazar a su rival, al que no pudo alcanzar con los golpes de poder que lanzó, cosa rarísima en su boxeo, dado que su precisión es realmente elevada, Rigondeaux ofreció un planteamiento sencillo para Lomachenko, que con algunos bloqueos y esquivas desarboló rápidamente a su adversario desde el punto de vista ofensivo y comenzó a castigarlo con el jab. “El Chacal”, como tantas otras veces, recurrió sin miramientos al clinch, pero esto no fue, como en el pasado, la forma de detener el creciente ritmo de su contrincante y reanudar su calmado trabajo de francotirador, sino que se perdió en una maraña de agarres que era lo único que se le ocurría para parar a un Lomachenko que estaba en camino de desbordarlo también defensivamente. Pero ni siquiera con los agarres se mostró acertado, recibiendo un par de curvos en un descuido.

Comenzaron pronto a llegar las izquierdas rectas y las breves combinaciones de curvos de “Hi-Tech”, que se vino arriba al ver a su rival constantemente agachado e incluso le dio golpecitos en la cabeza a modo de burla. Es cierto que Rigondeaux señaló que tenía lesionada la mano izquierda desde el segundo round, pero eso no es excusa para su inexistente uso del jab con su mano derecha, su ineficacia en las esquivas y su poco dinamismo. Por otro lado, si bien es justo señalar que por el aumento de peso se podría llegar a ver lastrado en su desplazamiento, lo lógico habría sido, ya que mostró buena velocidad en los entrenamientos, que su merma en velocidad y resistencia hubiese aparecido más tarde en el combate, pero en todo momento fue menos rápido que su oponente. Por ello, en el quinto round su intento de desplazarse cercano a las cuerdas se vio detenido por un Lomachenko que le cortó el ring con enorme rapidez y no se separaba de él un ápice en las persecuciones, pareciendo que un imán lo mantenía pegado a la distancia adecuada.

Frustrado este último recurso, que llegó algo tarde, ya que debió iniciar con él la contienda para probar la respuesta de Lomachenko, a Rigondeaux no le quedaba nada que ofrecer ya. Los ataques del ucraniano empezaron a mostrar el camino del knockout, con su uno-dos, su uppercut y sus hooks, y Rigondeaux sólo se agarró y se agarró hasta perder un punto por reiteración en el clinch. Finalmente, en el descanso entre el sexto y el séptimo episodio, Rigondeaux sellaba su pésima actuación, que marcará negativamente su carrera para siempre, abandonando, renunciando a seguir peleando, algo inaceptable (sobre todo en un duelo de esta trascendencia y visto por tantos millones de aficionados causales) aunque seguir combatiendo supusiese caer noqueado o ser abrumado a los puntos, ya que no hay justificación posible cuando podemos ver que modestos boxeadores cada semana se juegan su salud por miserables bolsas aguantando hasta el final combates en los que no tienen ni la más mínima posibilidad de vencer.

En muchas ocasiones puede aparecer la pregunta de si en otro tiempo el resultado de un combate hubiese sido diferente. Por ejemplo, ¿Habría perdido el Pacquiao de hace cinco años contra el Horn actual? ¿Lo habría hecho Wladimir Klitschko ante Joshua? ¿Cotto contra Ali? Y en cada una de estas y otras muchas preguntas la respuesta es que la pelea hubiese sido muy diferente, porque estos púgiles habían pasado ya un punto de no retorno en sus carreras con importantes derrotas. Pero en el caso de Rigondeaux la duda no es la misma, y no sólo porque estuviese invicto, sino porque siempre se había mostrado enormemente solvente. De todos modos, hay que señalar que exceptuando a Rico Ramos, que no es precisamente una estrella, y Nonito Donaire, que durante buena parte de su carrera se limitó a explotar una grandísima ventaja en tamaño, Rigondeaux nunca se había medido a un oponente de la élite y aun así había sido varias veces derribado.

Es verdad que muchos lo evitaron, señalando que representaba poca ganancia económica, pero el hecho es que, aunque su técnica es formidable, todavía no había demostrado qué podía hacer ante un rival de cualidades similares o equivalentes. Por primera vez se subió a un ring con uno y el resultado fue nefasto, siendo batido en cada ámbito. Obviamente, Lomachenko no es un cualquiera, ya que es sin género de duda el mejor boxeador de la actualidad de todos los pesos, pero Rigondeaux no mantuvo la pelea igualada, ni siquiera hizo un sobresaliente esfuerzo, ni por un instante, pareciendo a consecuencia de esto mediocre técnica y tácticamente. Sus defensores alegarán edad, peso y lesión, pero realmente su boxeo no ofreció ni siquiera lo suficiente como para poder justificar su actuación a través de esto. Y es que una vez que se abrió el combate y se vio sobrepasado en defensa y en ataque, Rigondeaux se vino abajo como un castillo de naipes, no ofreciendo ninguna solución, ningún recurso, ninguna respuesta, nada, algo que va más allá de cualquier desventaja, como mostró Cotto ante Ali, enfrentándose a alguien mucho más joven, más grande, más fuerte pero aguantando con valentía e intentando vencer hasta el final a pesar de tener el bíceps izquierdo destrozado.

Algunos pensarán que poner en duda toda su trayectoria, como muchos están haciendo, por una actuación ante el mejor boxeador no es justo ni apropiado, pero contando como único combate destacado como peso supergallo el disputado ante Donaire, realmente puede ser difícil de justificar que la carrera del cubano es más especial que la que han desarrollado Leo Santa Cruz, Carl Frampton o cualquier otro boxeador insigne en la categoría de los últimos años, ni siquiera aunque le hayan evitado. Y es que su grandeza residía teóricamente en que nadie podía superarlo técnica o tácticamente y no en sus victorias. Tantos años de abucheos por aburridas peleas ante boxeadores muy por debajo del nivel de la élite podían ser borrados con una gran actuación, por lo menos con una voluntariosa, pero Rigondeaux ni lo intentó sino que fue dominando completamente, llevando con ello a que su carrera sea revisada con consecuencias nefastas.

Por su parte, todo lo contrario se puede decir de Lomachenko, con iguales o incluso mejores logros en su trayectoria como boxeador amateur. En su segunda pelea combatió con un guerrero experimentadísimo como Orlando Salido, ante el que perdió controvertidamente para afrontar seguidamente un duelo ante un Gary Russell Jr., de eléctrica velocidad y excelente técnica, al que venció con claridad. Posteriormente el nivel de dificultad no se mantuvo, temiendo cada rival medirse a él de forma creciente a la vez que su boxeo evolucionaba desmedidamente hasta explotar en su séptimo combate y en su ascenso de división ante Rocky Martínez, fogueadísimo monarca de exitoso recorrido al que destruyó. Así, se alzó a un duelo ante un Nicholas Walters mucho más grande, evitado por todos también y que algunos consideraban casi imbatible por su tremenda pegada y al que pese a ello anuló totalmente hasta obligarle a abandonar, comenzando una tendencia en sus oponentes de rehusar a seguir combatiendo que ha llegado hasta su esperadísimo duelo ante el imbatido oro olímpico cubano, que lejos de ofrecer ni la más mínima complicación fue una víctima más, y puede que la más sencilla, desde su única derrota ante Salido.

Comparándose lo que ha logrado en cuatro años el ucraniano y en ocho años el cubano, la diferencia en todo aspecto queda plenamente puesta de manifiesto, mostrando cómo se pueden compensar las desventajas con afán de dar espectáculo, con elevadas tomas de riesgo y sin recurrir a palabrería vacía. Y es que lo que ha hecho peor la caída de Rigondeaux es que fue precedida por declaraciones tan osadas que llegaron a sobrepasar la línea de lo aceptable, frases que se desvanecieron ridículamente en su pobre actuación.

Por todo ello, mientras algunos piensan si alguna vez Rigondeaux accederá al Salón de la Fama, otros que creían que Lomachenko estaba siendo sobrevalorado piensan que era en realidad “El Chacal” quien lo estaba siendo, algo que es también inapropiado, dado que éste es sin duda un sensacional púgil. En cualquier caso, esto nos muestra que da igual que tu técnica y táctica sean fuera de lo común si no cuentas con muchas otras cualidades. A innumerables boxeadores se les dice constantemente que con sólo coraje no se va a ninguna parte, algo que es cierto, pero apoyándote casi exclusivamente en la técnica tampoco, como se ha podido ver.

En principio, se dice que Rigondeaux volverá a combatir y que pretende coronarse, pero su crédito es ahora mismo inexistente y son muchos los que no confían nada en él y nunca volverán a hacerlo. En cambio, Lomachenko se convierte en la figura central del boxeo, pareciendo que victorias en el peso ligero, en el que se dice que en 2018 militará, sobre Jorge Linares o Mikey García podrían sellar su leyenda como uno de los mejores púgiles de todos los tiempos entre los 57,2 kg y los 61,2 kg. De todos modos, para la industria y el gran público que lo pueda conseguir dará igual hasta cierto punto mientras sus peleas sigan siendo espectaculares y emocionantes, que lo seguirán siendo, habiéndose ganado a enormes capas de aficionados por su valiente incursión en tres divisiones sin rehuir a nadie y dándolo todo en cada una de sus subidas a un ring, sin reservas y sin excusas.

martes, 21 de noviembre de 2017

Zolani Tete - Siboniso Gonya (18/11/2017)

Con el primer y único puño conectado del combate, un gancho diestro que impactó a los seis segundos del comienzo del enfrentamiento, Zolani Tete 26(21KO)-3(1) noqueó brutalmente a su compatriota, el también sudafricano Siboniso Gonya 11(5KO)-2(1), logrando el KO más rápido en un campeonato mundial absoluto y reteniendo por primera vez su corona WBO del peso gallo. 

Si bien Gonya cayó a la lona instantáneamente al recibir el velocísimo golpe y no ofreció respuesta alguna, el tercer hombre se aseguró de que el retador no podía seguir e inició una innecesaria cuenta que sólo retraso la entrada de la asistencia para poner oxígeno al boxeador abatido. Con ello, el KO fue contabilizado oficialmente a los once segundos, cifra que, aun así, superaba el récord previo ostentado por el mundial WBA del peso supergallo disputado en 1994 entre Daniel Jiménez y Harald Geier, pelea terminada en victoria del primero en diecisiete segundos.

Frustrado por tener que medirse a un oponente de limitado nivel, además alejado de su país, donde deseaba realizar la primera defensa para ofrecer el título a su afición, Tete aseguró antes del combate que se desquitaría con un nocaut, pero difícilmente podría pensar que sólo iba a necesitar una mano para lograrlo. En cualquier caso, este desenlace tan rápido, más allá de la impresión y la anécdota, sólo da una nueva muestra de lo peligroso que es el monarca Tete, que por sus habilidades puede ser el mejor boxeador de la actualidad en la categoría pero que no ha sido valorado debidamente por muchos analistas y aficionados, habiéndose visto sobrepasado en esta consideración por Ryan Burnett, que posee dos coronas, e incluso por Luis Nery, que logró enorme prestigio al superar en Japón al imbatido rey del peso gallo Shinsuke Yamanaka, si bien el positivo antidopaje posterior manchó su prestigio. 

Vídeo del KO por cortesía de BoxNation
  
Aunque que Tete haya noqueado de manera tan contundente a un púgil en Belfast debería motivar aún más al norirlandés Ryan Burnett para pactar una triple unificación ante él, de momento no hay ninguna certeza de que se pueda realizar este choque. Y es que según Frank Warren, promotor de Tete y director de Queensberry Promotions, el equipo de Burnett no ha querido entrar a negociar incluso habiéndose ofrecido que el campeonato se produjese en un evento de su promotora, Matchroom Boxing, aceptando la retransmisión única de Sky (cadena con la que esta compañía trabaja en exclusiva) e incluso pagando las bolsas de los boxeadores. En cualquier caso, Tete se ha dado a conocer a gran escala con este récord mundial y ha añadido toda la presión posible para la realización de esta pugna, siendo ahora también más probable que el ganador del Nery-Yamanka II, boxeadores con quienes ha sustentado negociaciones satisfactorias, decida enfrentarse a él.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Los mejores combates de este viernes (22/9/2017)

Siguiendo la tónica de irregularidad de los viernes de esta temporada, y tras algunas semanas verdaderamente flojas, de nuevo el día de hoy nos deja una interesantísima jornada, en la que sobresalen bastantes duelos y entre ellos dos mundiales.

Uno de ellos será el campeonato WBO del peso pluma entre el monarca Óscar Valdez y el retador Genesis Servania, que encabezará una interesante velada organizada en Tucson (Estados Unidos) por Top Rank.
Podéis leer la previa del mundial Valdez-Servania en este link a Espabox

El semifondo de la cartelera estará a cargo de otro duelo mundialista, en el cual el campeón WBO del peso supermedio Gilberto Ramírez se verá las caras con el aspirante obligatorio Jesse Hart.
Podéis leer la previa del mundial Ramírez-Hart a en este link a Espabox

Además de estos excelentes enfrentamientos, el evento contará con algunas buenas peleas, esencialmente protagonizadas por destacados prospectos de la escuadra de Top Rank. Así, el 4º WBO del peso wélter Egidijus Kavaliauskas 17(14KO)-0 afrontará su primera pelea a 10 asaltos y su mayor test hasta la fecha ante un Mahonry Montes 33(22KO)-6(1)-1 enormemente competente y que llegará a esta pelea tras una importantísima victoria; el oro olímpico Robson Conceiçao 4(3KO)-0 verá puesta a prueba su pegada en una pelea de desarrollo ante el duro nicaragüense Carlos Osorio 13(5KO)-7(3)-1; y el bronce olímpico Michael Conlan 3(3KO)-0 intentará seguir ensanchando su experiencia en un combate sencillo ante Kenny Guzmán 3(1KO)-0.

Dejando de lado esta velada estadounidense, en este viernes se producirán varios combates muy bien emparejados que deberían llevar a sus vencedores a la parte más alta de las listas y dejarlos al alcance de fenomenales oportunidades.

Uno de estos enfrentamientos será el que tendrá lugar en Torrelavega, España, donde el local Sergio García 24(12KO)-0 y el italiano Felice Moncelli 17(5KO)-4-1 pelearán por un probable acceso al top 5 WBC del peso superwélter y por el título Plata del Consejo en posesión del primero. Aunque no tenía victorias de la máxima importancia, cuando llegó a su duelo crucial ante el excampeón de Europa Isaac Real, “El Niño” García supo estar más que a la altura, logrando una solidísima victoria que le ha llevado a este choque crucial, en el que se jugará entrar en lucha directa por el acceso al mundial que posee Jermell Charlo. De todos modos, no tendrá nada fácil culminar su objetivo, ya que en frente tendrá a un Moncelli que sólo ha sumado una ajustadísima derrota a los puntos ante Emanuele Della Rosa en sus últimas catorce peleas y que ha logrado coronarse campeón de Italia, consiguiendo además victorias ante oponentes como Marcello Matano. Aun así, el español partirá como favorito, siendo evidente que si lograse mantener el nivel competitivo mostrado ante Real debería poder sumar el trascendental triunfo necesario para acercarse a sus más altas aspiraciones.

Por otro lado, en Mónaco, televisado por SFR Sport, el francés Andrew Francillete 20(5KO)-0-1 intentará encaramarse al top 15 WBA del peso medio adquiriendo el título Continental de dicho organismo, para lo cual deberá superar también a un duro italiano, Alessandro Goddi 31(15KO)-2-1. Si bien Francillete es considerado un prometedor púgil y se encuentra imbatido, el nivel de oposición que ha tenido que superar no ha sido demasiado elevado, abundando en su trayectoria los boxeadores de récord negativo, habiendo padecido notables dificultades ante el rival más difícil de su trayectoria, un José Manuel López Clavero ante el que sumó una decisión mayoritaria controvertida. Así, Goddi tendrá una buena opción de dar la sorpresa, no sólo por su solidez, su mayor cantidad de rounds o por sus peleas de mayor relieve, sino porque el pasado junio a punto estuvo de coronarse campeón de Europa ante Emanuele Blandamura, que finalmente le venció con polémica y estrecha diferencia de puntos. Es por todo esto que este encuentro también parece muy interesante y con el potencial de ofrecer una contienda realmente buena.

Quizás más alejado de las grandes peleas puede parece Isidro Prieto 26(22KO)-2(1)-3, que en Quilmes, Argentina, con retransmisión de TNT Sports, tratará de recuperarse ante Martín Fidel Ríos 22(12KO)-12(2)-4 de la derrota padecida en un round ante el temible Artur Beterbiev. Sin duda, el encajador Ríos debería garantizarle una apreciable cantidad de trabajo y un rodaje de intensidad y calidad, pero Prieto, que ha sabido plantar cara a uno de los retadores top de la división como Eleider Álvarez, debería hacerse con una amplia victoria. Es precisamente por el buen rendimiento mostrado ante Álvarez que quizás Prieto pueda recibir una buena oportunidad para poner a prueba a algún púgil que aspire a hacerse un hueco en la parte alta de las listas del peso semipesado, por lo que una victoria ante Ríos será el resultado imprescindible para que pueda verse relanzado a grandes escenarios y bolsas.

Finalmente, en cuanto a los boxeadores que podrían lograr este viernes mejorar decisivamente su posición de cara al mundial, se debe mencionar al peso mosca Ángel Moreno 15(5KO)-2-2, extitular de la Unión Europea que en Alcobendas, España, y televisado por GOL, buscará capturar el título WBO Latino, que le garantizaría un hueco en el top 15 de este organismo en su categoría del peso mosca. Quien tratará de impedirlo y lograr para sí mismo el cinto menor será el mexicano José Rivas 15(8KO)-11(2)-4, un boxeador de enorme exigencia que tras una racha de irregularidad y alguna derrota importante, como la sumada ante el ahora campeón José Argumedo, ha logrado una gran estabilidad, sumando siete victorias en ocho peleas, siendo la excepción una derrota dividida ante el excelente exretador mundial Gilberto Parra. Por ello, Moreno tendrá así un reto de grandes proporciones que no sólo le pondrá a prueba como boxeador sino que también evaluará sus posibilidades de pelear por el mundial. 
También en el evento, la campeona de Europa del peso mínimo Joana Pastrana 10(3KO)-1 tratará de realizar su segunda defensa como titular continental y acercarse decisivamente a la disputa de su primer campeonato mundial batiendo a la asequible Judit Hachbold 4(0KO)-1

Para terminar este artículo se debe hacer mención de cuatro escenarios más que completan la jornada:
- En Canadá, el peso ligero Cam O’Connell 15(10KO)-1-1, después de ver frustrada su pretensión de acceder al top 15 WBA al caer derrotado ante Tony Luis, intentará restablecer su racha de triunfos derrotando al fogueado mexicano Guadalupe Rosales 34(18KO)-13(4).
- En Sudáfrica, los peso pluma Lusanda Komanisi 21(18KO)-3(1) y Jack Tepora 20(15KO)-0 combatirán en un interesante duelo que podría aumentar aún más la proyección del imbatido filipino.
- En Ontario (California), Estados Unidos, el peso ligero José Román 24(16KO)-1-1 intentará superar ante el encajador Wilberth López 18(13KO)-8(1) la que debería ser su última pelea a ocho asaltos antes de encarar combates trascendentales a diez rounds.
- En Philadelphia, Estados Unidos, el peso superligero de buen bagaje amateur Devin Haney 16(11KO)-0 disputará el combate más difícil de su carrera ante un peligroso boxeador como Enrique Tinoco 16(12KO)-4(1)-3.

martes, 19 de septiembre de 2017

Billy Joe Saunders – Willie Monroe Jr. (16/9/2017)

Copper Box Arena, Londres, Reino Unido.
Campeonato del mundo WBO del peso medio. Segunda puesta en juego de su cinturón por parte del monarca Saunders y primera defensa obligatoria.

Resultaba evidente para todo aquel que hubiese visto a ambos boxeadores con anterioridad que el mundial del peso medio entre Saunders y Monroe no iba a ser una pelea llena de intercambios y de emoción, sino más bien un choque de corte táctico y con un bajo ritmo combativo. De todos modos, el enfrentamiento terminó siendo mucho menos intenso de lo que incluso se podía esperar, resultando por momentos verdaderamente tedioso.

Y es que, más que el cauteloso despliegue ofensivo de dos boxeadores técnicos, el enfrentamiento fue una decepcionante pelea en la que la superior elección de golpes, precisión y astucia de Saunders se impuso en todo momento a un Monroe que cuando terminó el combate reflejaba en su rostro la decepción por saber que había desperdiciado con un insulso planteamiento la que podría ser su última oportunidad mundialista en la división del peso medio. 

El enfrentamiento no tuvo historia alguna. Ambos permanecieron la mayoría del rato cercanos al centro del ring, bastante estáticos y aguardado el momento para conectar sus golpes, momento que nunca llegaba pronto. Finalmente, tras algunos amagos y resituar su posición, el jab de Saunders hacia diana contra el retador, que en ocasiones conectaba su directo de izquierda al ataque o a la contra. Por lo demás, la pelea no tuvo más variaciones que alguna arremetida de Saunders, que alcanzó con directos descendentes a un Monroe tan impreciso defensiva como ofensivamente, y, en el tramo final, algún intento de usar los ganchos al cuerpo por parte del estadounidense, acción que no fue desacertada pero que llegó tardísimo.

Si Monroe hubiese acelerado sus pasos y, aceptando el riesgo de ser alcanzado, hubiese acortado los espacios y hubiese utilizado sus curvos en rápida combinación (como ha hecho en el pasado) quizás no habría logrado la victoria, aunque ésta hubiese sido infinitamente más probable y, sobre todo, su imagen como boxeador no se habría visto tan afectada. Pero aguardado a que el astuto Saunders se lanzase al ataque no hizo otra cosa que regalarle el triunfo al británico, que sin precipitarse sólo tuvo que hacer valer su destreza para puntuar y sus buenas esquivas para, contando esta vez con un perfecto estado de forma, dominar a un oponente que no tuvo más dificultades que un corte por cabezazo involuntario.

De todos modos, aunque la victoria de Billy Joe Saunders 25(12KO)-0 fue realmente clara, los jueces se mostraron generosos con Monroe 21(6KO)-3(1), dando tarjetas de 117-111, 117-112 y un 115-114 totalmente ridículo, incomprensible e inaceptable. En cualquier caso, si algo ha dejado claro el enfrentamiento es que Saunders efectivamente se ha tomado en serio su preparación y que ha dejado atrás los excesos que casi le cuestan el cinturón mundial ante Artur Akavov, mostrando un estado de forma óptimo que le permitió ejecutar su dominio táctico a la perfección. Por otro lado, una vez más quedó de manifiesto que Saunders no tiene ni la potencia, ni la acometividad, ni la fluidez en el aprovechamiento de sus habilidades para poder imponerse a Golovkin o Canelo, respecto a los que comparativamente quedó en una pésima posición al situar su defensa sólo a unas horas de diferencia. Así, si bien la imagen de Saunders mejora respecto a su última subida a un ring, sigue pareciendo por debajo del nivel de la cúpula de la división, siendo casi tan inevitable que próximamente logre una espléndida pelea ante un púgil de la élite como Lemieux o Jacobs como que pueda perderla.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Los mejores combates de este sábado (9/9/2017)

En este fantástico sábado de boxeo, el evento principal será el que tendrá lugar en el StubHub Center de Carson, Estados Unidos, velada denominada “SuperFly” en la que participarán los mejores boxeadores del peso supermosca de la actualidad.

El combate estelar será el que protagonizarán, por el cinturón mundial WBC del peso supermosca, el titular Wisaksil Wangek y el excampeón Román González, que pugnarán en una interesantísima revancha.
Podéis leer la previa del mundial Wangek-González II en este link a Espabox

En el mismo cartel se disputará la eliminatoria final WBC del peso supermosca para decidir al retador obligatorio del ganador del cruce arriba mencionado, siendo los contendientes en esta antesala del campeonato los excelentes mexicanos Juan Francisco Estrada y Carlos Cuadras, que se medirán en un esperadísimo combate.
Podéis leer la previa del Estrada-Cuadras en este link a Espabox

Finalmente, en cuanto a este evento, el por muchos considerado como número 1 de la categoría, el japonés Naoya Inoue, campeón mundial WBO supermosca, se medirá en su debut estadounidense al local Antonio Nieves.
Próximamente podréis encontrar aquí la previa del Inoue-Nieves

Por otro lado, no se debe pasar por alto que en Berlín, Alemania, dará comienzo el esperadísimo torneo World Boxing Super Series en su modalidad del peso crucero, siendo el primer enfrentamiento de cuartos de final el que pondrá sobre un ring al campeón mundial WBO Oleksandr Usyk y a Marco Huck.
Podéis leer la previa del mundial Usyk-Huck en este link a Espabox

Además de los excelentes combates arriba mencionados, que serán la principal atracción de la jornada de hoy, hay que destacar varios combates más de notable calidad, repercusiones e interés:
-En Argentina, Cecilia Sofía Mena 10(5KO)-1-1 y Anahi Esther Sánchez 16(8KO)-2(1) pelearán por el cinturón mundial WBA vacante del peso ligero en el mejor combate femenino de esta semana, en el cual la segunda será clara favorita por su superior experiencia de calidad.
- En Sudáfrica, el top 5 en tres organismos Kevin Lerena 18(9KO)-1 buscará ante el peligrosísimo Youri Kalenga 23(16KO)-3(1) una victoria que incrementaría enormemente su prestigio y le debería lanzar a su primer mundial o, al menos, a una eliminatoria final.
- En Alemania, en el respaldo del Usyk-Huck, dos exparticipantes en eliminatorias finales del peso crucero como Noel Gevor 22(10KO)-1 e Isaiah Thomas 15(6KO)-1 intentarán lograr la mayor victoria de sus carreras y posicionarse muy bien en el ranking IBF. 
- En Kazakhstan, el superwélter local Kanat Islam 24(19KO)-0 y el canadiense Brandon Cook 18(11KO)-0, respectivamente 2º y 5º WBA, tratarán de asegurarse un combate ante uno de los tres titulares de la Asociación en un interesante choque de invictos.
- En Namibia, el excampeón Paulus Moses 39(24KO)-3(1), 4º WBO del peso ligero, buscará aprovechar la situación de impasse por la que pasa la defensa obligatoria de Terry Flanagan para asegurarse, con una victoria sobre Saidi Mundi 19(11KO)-3(2)-1, el acceso a la próxima eliminatoria final.
- En Puerto Rico, McWilliams Arroyo 16(14KO)-3 y Hernán Márquez 42(29KO)-8(5)-2, ambos en una situación comprometida en cuanto a resultados recientes, pelearán por reflotar sus trayectorias y enfrentarse próximamente a una notable figura de la división del peso supermosca.
- En Estados Unidos, y retransmitido por CBS, se producirá un combate de peso medio excelentemente emparejado entre Ian Green 12(9KO)-1 y Kemahl Russell 11(9KO)-1(1).
- En Reino Unido, el titular de Inglaterra del peso semipesado Joel McIntyre 16(3KO)-1 y el retador Liam Conroy 13(5KO)-3(1)-1 se verán las caras en un cruce del que saldrá el próximo oponente del sólido Jake Ball.

domingo, 20 de agosto de 2017

Terence Crawford – Julius Indongo (20/8/2017)

Pinnacle Bank Arena,  Lincoln, Estados Unidos.
Unificación total de la división del peso superligero con los cinturones WBA, WBC, WBO e IBF en juego.

Aunque siempre es muy positivo que en la época de los cuatro cinturones se erija un monarca que posea todas las coronas simultáneamente, la pelea de ayer fue una pésima certificación a este logro. Y es que Indongo ofreció una actuación realmente mala, especialmente falta de corazón, que sólo hizo que regalarle la condición de campeón indiscutido al estadounidense Crawford, que ciertamente ha hecho valer sus cualidades en una división actualmente con un nivel muy pobre.

A diferencia de las peleas ante Troyanovsky y Burns, en las que casi desde el tañido inicial el namibio se lanzó al ataque usando sus larguísimo brazos con velocidad y tenacidad, Indongo se mostró mucho más expectante, permitiendo incluso que Crawford, contrariamente a lo que es habitual en su boxeo, amenazase con tomar la iniciativa. Cuando al fin se decidió el visitante a pasar al ataque lo hizo de forma desordenada, errando una izquierda recta que sería respondida por un cruzado diestro a la contra que ya lo desestabilizaría ligeramente.

Éste era un pésimo augurio, que sólo hizo que materializarse en un knockdown en el segundo asalto. Tras múltiples imprecisas ofensivas de Indongo evitadas por su rival con pasos atrás o contraatacadas con jabs o curvos, “The Blue Machine” volvería a cometer el mismo error, siendo recibido por unos uppercuts de Crawford no especialmente tensos. Indongo corrió el ring, recibiendo un hook al cuerpo, hasta que un jab del estadounidense le obligó a agacharse y un directo descendente no demasiado potente lo tumbó. Dado que el round estaba en el último minuto, Indongo se las apañó para aguantar y llegar al tercer episodio, pero sólo para hacer la decepción aún más grande.

En dicho round, por enésima vez, Indongo 22(11KO)-1(1) se lanzó desordenado al ataque, siendo alcanzado por un gancho de izquierda, aparentemente no excesivamente potente, que le derrumbó sobre la lona, donde, con gestos exagerados, hizo evidente que no pensaba ni siquiera intentar ponerse de pie. Así, Terence Crawford 32(23KO)-0 se convertía en campeón WBA, WBC, WBO e IBF del peso superligero, una cuádruple posesión de coronas que no sucedía desde que Jermain Taylor unificó el peso medio en 2005 ante Bernard Hopkins. De todos modos, Crawford no se impuso ni muchísimo menos a un equivalente de Hopkins, sino a un púgil que lo hizo todo mal en el combate y que hizo buenas las palabras de quienes consideraban que sólo era un boxeador con suerte que se presentaba como una víctima propiciatoria para el local. 

La gestión de la distancia de Indongo en el enfrentamiento es de las peores que se han visto en un campeonato del peso superligero en muchos años. Esto es así porque iniciaba sus ofensivas desde tan lejos que, incluso teniendo una buena ventaja en altura y alcance, se quedaba corto siempre, terminando totalmente expuesto a los contragolpes de Crawford. Dicho error no se puede encontrar en su pelea ante Burns, en la que en todo momento el británico fue martirizado por la ventaja física de su adversario. Es cierto que Crawford no es Burns, que además cada vez está más venido a menos, pero es que boxeando de esa manera Indongo no podría haberse mantenido imbatido ni en el circuito africano. Puede que fuese la presión por la oportunidad histórica que tenía delante, porque su encaje es de los menos resistentes de la categoría, porque su valentía le falló en el momento que más la necesitaba o por cualquier otro motivo, pero el caso es que Indongo le regaló sus dos coronas a su oponente sin ofrecer oposición, siendo lo peor de todo la forma en la que renunció plenamente a intentar ponerse de pie en el segundo knockdown, además por un golpe que no fue de los que se clavan profundamente hacia el hígado pero que curiosamente tuvo efecto instantáneo, cuando lo normal es que tarde unos instantes en dejarse sentir.

Sea como sea, si Crawford ya era considerado el 2º en la mayoría de rankings de todos los pesos a pesar de no haber batido a un rival con un gran renombre, ahora su valoración mejorará, siendo junto a Ward los iconos estadounidenses que, con toda la maquinaria propagandística empujando sus espaldas, ahora dominaran las listas de todos los pesos. En cualquier caso, aunque se debe reconocer que actualmente es el mejor peso superligero del mundo (no incluyendo, por ejemplo, boxeadores como Mikey García, porque todavía no ha ascendido definitivamente del peso ligero), hay que mencionar que la categoría se encuentra en cierta regresión respecto a otras épocas, sólo habiendo en cada ranking de dos a tres púgiles de verdadero nivel. Por ello, si Crawford de verdad quiere demostrar que merece el número 1 de todos los pesos debería ascender al peso wélter y medirse a boxeadores como Spence, Thurman u otros púgiles de la élite, ante los que, al fin, después de su lejana victoria ante Gamboa de 2014, podamos verle ante un boxeador del máximo relieve.

domingo, 6 de agosto de 2017

Vasyl Lomachenko – Miguel Marriaga (5/8/2017)

Microsoft Theater, Los Angeles, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBO del peso superpluma. Tercera defensa del titular Lomachenko.

Era evidente que muchos de los aficionados y de los analistas subestimaban a Marriaga, que plantó más resistencia y ofreció mayor respuesta que Martínez, Walters o Sosa, pero aun así, el encuentro estuvo decantando de un sólo lado, el lado del número 1 de todos los pesos Vasyl Lomachenko, que con su magnífico boxeo derribó, dominó y obligó a abandonar a un púgil de enorme dificultad.

Intentando ser un blanco más complicado para su rival, Marriaga no se lanzó al ataque sino que cedió el centro del ring a Lomachenko, que fue el encargado de presionar y acortar los espacios. Igualmente, desde esa posición táctica el control del ucraniano era tan total como contragolpeando sin llevar la iniciativa. Las esquivas de Lomachenko eran constantes y sumamente efectivas y le permitían evitar todos los golpes más potentes de su oponente. Marriaga mostró su peligro con el gancho diestro, pero con Lomachenko bloqueando la trayectoria, sus resultados fueron escasos. En cambio, el campeón, que cuenta con una precisión inigualable, podía llegar con sus cruzados por fuera de la guardia del retador, con ganchos al hígado o con directos al contragolpe.

De todos modos, el colombiano ofrecía toda la oposición que podía, caminando el ring, cerrando su guardia, moviendo la cintura y lanzando ganchos abiertos de notable contundencia, uno de los cuales alcanzó en el segundo asalto a un Lomachenko algo confiando de más. A pesar de ello, en el tercer round Marriaga visitaría la lona cuando “Hi-Tech” le llegó con un directo zurdo mientras intentaba retroceder. Entonces, Lomachenko perfectamente podría haber acelerado sus pasos para buscar la detención, pero en lugar de eso quiso dar espectáculo, por lo que se dirigió a una esquina neutral y pidió a Marriaga que se acercase a intercambiar golpes con él, gesto que no tuvo buenos resultados para el ucraniano, que recibió puños en entradas y salidas, pero que da una muestra de la voluntad de entretener que siempre está presente en sus combates.

Sea como sea, esto en nada cambió el devenir del encuentro, dado que en adelante Lomachenko siguió avanzando lanzando combinaciones con enorme destreza, llegando con gran dureza con uppercuts y cruzados tras lo que se permitía el lujo de bajar las manos, provocando a su rival. Cabe mencionar que en el cuarto round el titular recibió un cabezazo de Marriaga que le provocó un corte en el entorno de su ojo izquierdo, pero esto no hizo otra cosa que enardecerle más a acelerar sus pasos y a mostrarse más agresivo.

Con tenues series de directos, Lomachenko mantuvo siempre ocupado y bajo amenaza a Marriaga que, a pesar de su tenacidad, se veía cada vez más desbordado por un rival que no dejó de fanfarronear. Finalmente, el choque llegó a su punto de inflexión en el sexto episodio, en el cual el aspirante recibió encerrado varios ganchos al torso seguidos por uppercuts y directos que parecieron ponerle en el camino hacia la ruptura definitiva. Así fue, ya que en el  séptimo round, después de ser hostigado por más hooks abajo, uppercuts y rectos, sería derribado nuevamente por un cruzado zurdo. Aunque tras el knockdown se llegó al final del asalto, en el descanso el equipo de Marriaga decidió que no siguiese combatiendo, por lo que, con este abandono, Vasyl Lomachenko 9(7KO)-1 vencía y retenía su cinturón.  

Una subida más al ring y una vez más el ucraniano ofreció una fantástica actuación en la que demostró que quienes no le sitúan en su top 3 de todos los pesos no son objetivos, puesto que muy pocas veces se ha visto en el boxeo a un púgil de la calidad técnica y táctica de Lomachenko. Es cierto, aun así, que esta no fue su mejor actuación, puesto que, intentando compensar con espectáculo las críticas a la elección de rival de su promotora, Lomachenko se expuso demasiado a los golpes de poder de un peligroso noqueador como Marriaga 25(21KO)-3(1). Sin embargo, su control fue absoluto asalto tras asalto, frustrando y dominando a un boxeador que estuvo cerca de dar la sorpresa ante Óscar Valdez, púgil de inabarcable proyección, por lo que, aunque no será valorada como merece, esta debe ser contada como una victoria más meritoria del ucraniano que la lograda ante  “Rocky” Martínez, por ejemplo.

En cualquier caso, los problemas de futuro seguirán siendo los mismos de siempre para Lomachenko, dado que no hay prácticamente ni un sólo peso superpluma, ya sea campeón o top 15, que se atreva a enfrentarse a él. Se pueden poner excusas de todo tipo, decir que es el dinero o el peso, pero lo cierto es que a ningún boxeador le gustaría subirse al ring para quedar totalmente expuesto y dominado ante un púgil tan difícil de alcanzar como de detener ofensivamente. Por ello, aunque su equipo intentará seguir pujando para convencer a la cumbre de la división, no es lo más probable que logre llegar a un acuerdo con ninguno de ellos, de modo que quizás en la próxima temporada le veamos combatiendo en el peso ligero para buscar nuevas oportunidades, que seguramente le seguirán siendo esquivas.

viernes, 28 de julio de 2017

Los mejores combates de este viernes (28/7/2017)

Si bien este viernes será, una vez más, una jornada con una cantidad de combates bastante pobre, a diferencia de otras semanas ésta contará con un mundial y algunos encuentros televisados que suben la media respecto a anteriores ocasiones. Además, será la antesala de un sábado formidable, que contará con el combate entre Mikey García y Adrien Broner, estelarizando una sensacional velada, y con el retorno de Carl Frampton.

El mejor combate de este viernes será el campeonato mundial WBO del peso mosca entre el chino Shiming Zou y el retador Sho Kimura.
Podéis leer la previa del Zou-Kimura en este link a Espabox

Imagen del primer combate Carmona-Lozano
Sin dejar de hablar de las categorías de peso más ligeras, hoy en principio se tenía que disputar el enfrentamiento, con retransmisión de Telemundo en el Kissimmee Civic Center de Kissimmee, Estados Unidos, entre el doble retador mundial mexicano David Carmona 20(8KO)-4(1)-5 y el invicto puertorriqueño José Martínez 19(12KO)-0-1, encuentro que debía de ser visto como una semieliminatoria para intentar alzarse al top 5 y ponerse a un paso del mundial. Con todo, como el primero se ha excedido cuatro libras (1,8 kg) en la báscula, Martínez ha rechazado pelear contra él. Así, se ha tenido que buscar un rival de sustitución de última hora que no ha sido otro que el pegador Daniel Lozano 13(10KO)-4(1). Teniendo en cuenta que Carmona ha ofrecido grandes actuaciones recientes ante Inoue y Cuadras, que tendrá ventaja en peso y en altura, que ya venció a este mismo rival en 2015, que Lozano no ha tenido tiempo para prepararse y que lleva inactivo 21 meses, el combate estará claramente decantado del lado de “Severo”, infinitamente más de lo que habría estado un duelo ante Martínez. Aun así, Lozano es un boxeador peligroso que en sus últimas tres derrotas cayó por la mínima, por lo que debería plantar cara de forma notable y tendría que servirle más que de sobra a Carmona (11º WBA y 15º WBO y WBC) para preparar una pelea de cierre de año en la que pueda situarse muy cerca de un nuevo campeonato.


Otro evento destacado de este viernes, que contará con una trascendental pelea, en este caso en el peso mosca, será el que se producirá en Managua, Nicaragua, y enfrentará a Cristofer Rosales 23(15KO)-3 y a Martín Tecuapetla 13(10KO)-7(1)-4, choque cuyo ganador se pondrá también el la lucha directa por el mundial. El nicaragüense Rosales en su última subida a un ring, ante el insigne prospecto Andrew Selby, logró derribar a su oponente en el round inicial y capturar varios asaltos a pesar de la derrota final, por lo que acaba de pasar por una pelea que debería tener un impacto decisivo en su evolución. De todos modos, el mexicano Tecuapetla es uno de los boxeadores sin corona de más nivel de la división pese a los números poco espectaculares de su récord, muestra de lo cual es que a pesar de las derrotas ante Milan Melindo y Akira Yaegashi ofreció peleas tan duras que incluso para muchos mereció la victoria en las dos ocasiones. Así, el enfrentamiento no puede estar más abierto, aunque sin duda el tenaz Tecuapetla mantendrá las acciones sumamente igualadas y contendidas y Rosales tendrá la responsabilidad de tomar riesgos y tirar de técnica y ajustes para intentar buscar la ruptura del cruce.
En el respaldo se producirá un interesante combate entre nicaragüenses pactado en el peso supermosca, en el cual el 13º WBC Kevin Lara 21(6KO)-2(1)-1 y Yader Cardoza 22(6KO)-12(5)-1 combatirán por el dominio del circuito nacional y, en caso de victoria del primero, por quedar muy bien posicionado en el top 10.

Dejando al margen los citados combates, en este viernes tendrán lugar un puñado de combates más bien emparejados que completan muy favorablemente esta jornada:
-En el Trui Teatre de Palma de Mallorca, España, el campeón nacional del peso wélter José del Río 25(17KO)-6(1) preparará su combate de noviembre ante el top 5 WBA Kerman Lejarraga midiéndose al durísimo panameño Arístiques Quintero 20(17KO)-6(3)-1, que llegará a este combate tras sumar una derrota ante un buen prospecto como Roberto Arriaza, al que derribó en el primer round poniendo de manifiesto su enorme grado de exigencia.
- En el Club Deportivo Barracas, Argentina, con retransmisión de DeporTv, Germán Argentino Benítez 18(9KO)-1(1) debutará en el peso superligero midiéndose a un muy competente Damián Yapur 13(0KO)-6(1)-3, mucho más asentado en el peso y que casi siempre ofrece peleas realmente contendidas.
- En el EDION Arena de Osaka, Japón, Tetsuya Hisada 28(17KO)-9(1)-2 intentará retener su título nacional del peso minimosca y añadir méritos para la disputa del título continental derrotando al exretador mundial de buena pegada pero limitado encaje Atsushi Kakutani 19(12KO)-5(4)-1.
- En el International Convention Center de East London, Sudafrica, el prospecto del peso supergallo Lodumo Lamati 11(8KO)-0-1 afrontará una primera prueba de fuego ante un rival no africano midiéndose a Luis Meléndez 47(34KO)-10(3)-1, estando en juego un título IBF que llevará al ganador al top 10.

domingo, 23 de julio de 2017

Resultados de los mejores combates de viernes y sábado (21y22/7/2017)

Viernes 21 de julio

Como era de prever, la campeona mundial WBO del peso supergallo, y número 1 de la categoría, Amanda “The Real Deal” Serrano 33(25KO)-1-1 no tuvo problemas para volver a noquear a Edina Kiss 13(7KO)-5(2), a la que esta vez superó en tres asaltos, uno menos que la vez anterior. Teniendo en cuenta que este año comenzó para Serrano con un gran combate en Estados Unidos antes Yazmín Rivas, es de esperar que pueda volver a disputar una pelea en condiciones similares para cerrar esta temporada o para iniciar la siguiente, no cabiendo duda de que podría ganar sin dificultades a casi cualquier púgil de la división y que los combates ante rivales como Kiss no tienen ningún sentido para ella.

En el respaldo, Jonthan Oquendo 27(17KO)-5(2) no se midió en su retorno al invicito Francisco Fonseca, duelo demasiado complicado para él con tanta falta de rodaje, sino que se enfrentó al asequible Orlando Rizo 19(11KO)-11(4), al que batió por abandono en cinco asaltos. Con ello, Oquendo obtuvo su segundo triunfo en el peso superpluma, categoría en la que podría lograr algunas importantes victorias ante rivales de nivel alto pero en la que no podrá aspirar a derrotar a la complicadísima élite. También en el evento, el peso superpluma Robson Conceiçao 4(3KO)-0 sólo necesitó un round para deshacerse de Bernardo Gómez 18(11KO)-8(8), pudiendo empezar a apuntar a combates de desarrollo ante rivales mucho más resistentes, experimentados y competentes. 

Ciertamente, el combate estuvo contendido e igualado, pero finalmente el cinturón vacante de campeón de Europa del peso pluma fue a parar a manos de Marc Vidal 10(4KO)-1-4, que venció al veterano Sergio Blanco 23(6KO)-4-1 por decisión dividida y cartulinas de 116-111, 114-113 y 113-114, en las que se cuenta un knockdown padecido por Blanco en el último asalto. La captura del título continental debería permitirle a Vidal tanto adquirir un buen posicionamiento en la lista WBC como aspirar a grandes encuentros en el ámbito europeo, siendo posible que la EBU le asigne como retador obligatorio al duro británico Ryan Walsh. Por otro lado, tras esta derrota Blanco anunció su retirada de los cuadriláteros. Si bien el final de su trayectoria se produce sin haber logrado la corona de Europa, Blanco puede estar orgulloso del nivel que llegó a alcanzar su boxeo y de sus logros, entre los que se debió contar una victoria ante Servidei por la corona EBU, aunque los jueces le robaron al dar un empate por decisión técnica. 

Respecto al peso ligero Antonio Morán 22(15KO)-2, éste cumplió todos sus objetivos ante Guadalupe Rosales 34(18KO)-13(4), boxeador con notable encaje al que derrotó por KO Técnico en el sexto asalto. Así, Morán encadena dos victorias que estabilizan su racha exitosa, se hace con un título menor WBO que le situará en el ranking mundial del peso ligero y, a la vez que supera una pelea muy conveniente para su desarrollo (y nuevamente antes del límite), empieza a situarse cerca de importantes combates tanto en el circuito nacional mexicano como en el internacional.

En otros resultados del viernes, la titular interina WBA del peso gallo Dayana Cordero 16(11KO)-5(2)-2 finalizó 14 meses de inactividad derrotando por amplia decisión unánime (100-90 doble y 98-92) a Julieta Cardozo 11(0KO)-1, poniéndose un paso más cerca de la disputa del campeonato absoluto ante la monarca Mayerlin Rivas; el peso wélter Gabriel Ledesma 10(4KO)-1 perdió su récord invicto al ser derrotado de forma dividida (97-93 y doble 94-96) por el duro Diego Luque 21(10KO)-4(1)-1, que capturó un título menor IBF que sólo podrá aprovechar con una larga racha de defensas; el cinturón italiano del peso pesado siguió vacante al llegarse a un resultado de empate por decisión técnica en el combate entre los coaspirantes Gianmarco Cardillo 7(2KO)-0-1 e Ivan Di Berardino 7(4KO)-0-1, que deberían disputar una revancha; y el exretador mundial del peso gallo Carlos Carlson 22(13KO)-3(1) fue derrotado por decisión unánime (triple 78-73) contra pronóstico por Isaac Zárate 13(2KO)-3-2, que logra la mayor victoria de su carrera y recibirá en los próximos meses alguna gran oferta, probablemente a diez asaltos, en la que poder aprovechar el impulso.

Sábado 22 de julio

El excampeón mundial del peso pluma Jhonny González 64(54KO)-10(4) sólo necesitó dos asaltos para deshacerse por KO del filipino Jessie Cris Rosales 21(9KO)-1(1)-1 que, como era de esperar, a pesar de los buenos números de su récord no tenía la suficiente experiencia de calidad como para poder mantenerse en liza ante un rival de la cumbre mundial. Teniendo en cuenta que la lista WBC del peso superpluma está sin actualizar y que virtualmente González podía ser considerado 3º antes de esta victoria, parece más que probable tanto que pueda disputar próximamente una eliminatoria como que pueda aspirar a la posición de retador obligatorio con una gran victoria en el último cuatrimestre del año, todo ello sin pasar por alto que, como él mismo demanda, el campeón Miguel Berchelt le pueda dar una oportunidad titular.
En el respaldo del González-Rosales, el prospecto del peso medio Misael Rodríguez 2(1KO)-0 logró su primera victoria antes del límite al derrotar por KO en el segundo asalto a José Moquera 16(14KO)-10(8)-1.

Por lo que se refiere al doble oro mundial Mikhail “Misha” Aloyan 2(0KO)-0, éste logró una sólida victoria por decisión unánime (119-108, 118-110 y 117-110) ante el durísimo Marvin Solano 19(7KO)-2, al que derribó en el octavo asalto. Con sólo dos peleas, pero un planteamiento estratégico sobre cómo desarrollar su carrera enormemente ambicioso, Aloyan, que en su pelea de ayer adquirió el título WBC Plata del peso supermosca, debería aparecer en el top 15 del Consejo en la próxima actualización del ranking, por lo que, a la espera de un importante cierre de año, se encuentra sólo a una victoria crucial de culminar su arrollador avance hasta la cúspide y situarse como una de las mayores amenazas inmediatas para la élite de la contendida división.

También logró una victoria trascendental para sus intereses el olímpico ghanés Isaac Dogboe 17(11KO)-0, que derrotó por abandono en seis asaltos al durísimo Javier Nicolás Chacón 25(7KO)-4(3)-1. Con ello, Dogboe logra el mayor triunfo de toda su carrera y, lo que es más importante, demuestra que debería ser uno de los nombres más destacados de la división del peso supergallo en 2018, temporada en la que podría llegar a acceder al mundial o, en cualquier caso, pactar decisivos duelos ante boxeadores del top 15 en los que tiene buenas posibilidades de ganar.

Para terminar este artículo cabe mencionar que el enfrentamiento entre el peso supergallo Carlos Ramos 6(5KO)-0 y el mexicano Alexander Cazares 15(6KO)-9 no se llegó a disputar por una lesión del primero, que se pierde así una pelea complicadísima pero muy útil para su evolución y que el peso superpluma Craig Poxton 13(2KO)-4(1) padeció un cambio de rival y no se midió a Craig Whyatt sino a un sumamente modesto y asequible Ibrar Riyaz, al que venció a los puntos.

jueves, 6 de julio de 2017

Pacquiao-Horn, una controversia de múltiples caras


El entonces campeón mundial WBO del peso wélter Manny Pacquiao 59(38KO)-7(3)-2 entró al ring el pasado domingo (hora australiana) como clarísimo favorito. Esto era así no porque Horn fuese un desconocido, sino porque el local hasta la fecha no había demostrado ser un púgil de la élite. No lo había demostrado ante el excampeón de la Unión Europea Ahmed El Mousaoui, que mantuvo contendida la pelea. Ni contra Randall Bailey, veteranísimo boxeador que no hacia mucho que había salido del retiro y que, aun así, tumbó a Horn sobre la lona. Por último, tampoco mostró su valía ante otro veterano púgil como Ali Funeka que, si bien fue derrotado en el sexto asalto, también tumbó a “The Hornet”.

Así, resulta totalmente falso afirmar que Horn había puesto de manifiesto anteriormente que era una estrella emergente de inigualable esplendor o que era enormemente plausible que venciese a Pacquiao. Al respecto en Estados Unidos ha surgido una controversia entre el comentarista Stephen A. Smith y el experto Al Bernstein, aunque ésta no está transcurriendo en los cauces adecuados. Es verdad que Smith, como él mismo ha confesado, no es un gran conocedor del boxeo, y, por otro lado, sus desprecios a Horn no resultaron profesionales ni correctos, pero Bernstein se equivoca al justificar estos argumentos con una sobrevaloración de la carrera del australiano y del nivel al que combatieron con él Bailey y Funeka, que habían pasado hace mucho su mejor momento.

En cualquier caso, esta polémica entre comentaristas demuestra el grado de complejidad que han llegado a alcanzar las repercusiones de la derrota de Pacquiao ante Horn y de la decisión de los tres jueces a favor del australiano.

Evidentemente, se podía considerar que algún día, como todo boxeador, Pacquiao entraría en un bajón de rendimiento decisivo que, tarde o temprano, le supondría sumar una clara derrota que le llevase a cuestionarse su continuidad como púgil en activo, pero, igualmente, no había graves síntomas de que eso pudiese pasarle contra Horn. Pero al igual que muchos críticos afirman ahora que a la perfección pudieron prever la victoria de éste, muchos otros, como si fuesen parte de su equipo y círculo más cercano o como si tuviesen poderes clarividentes, afirman saber, absurdamente, que sería entonces cuando el rendimiento de Pacquiao empezaría a diluirse.

Sea como sea, realmente, dejando al margen si hubo polémica o no en las cartulinas, lo que es innegable es que “Pac Man” boxeó infinitamente lejos de su mejor nivel y que debería empezar a evaluar su retiro como afirma que hará. Muchísimo más lento, falto de astucia o de habilidad al contragolpe, se dejó encerrar repetidas veces por un Horn que sólo ofreció empuje, frecuencia y valentía. En sus anteriores dos peleas, ante Bradley y Vargas, Pacquiao había usado su versión conservadora pero dominadora a la perfección, pero en esta ocasión, no tenía ni la rapidez ni la explosividad para imponerla ante un Horn que salió al ring dispuesto a aprovechar la mayor oportunidad de su carrera.

De todos modos, ni mucho menos deben haber tantos elogios para Jeff Horn 17(11KO)-0-1, porque simplemente no los merece. Está claro que tiene mucho mérito pelear con ese arrojo ante un top de todos los pesos y una leyenda en activo del pugilismo como Pacquiao, pero más allá de esto, no demostró nada especial. Los golpes de poder del filipino, como señala el control computerizado, llegaron con mucha claridad y elevado número contra Horn, que en el boxeo que más domina, el que se desarrolla en la distancia larga, fue neutralizado una y otra vez por Pacquiao. Así, la que se decía era una complejísima táctica para derrotar al campeón no era más que un elevado ritmo combativo, estrategia que podría haber sido utilizada con mucha mayor destreza y mayor limpieza por decenas de boxeadores en la categoría. Porque no se debe pasar por alto que Horn actuó de forma enormemente tramposa, usando cabezazos de forma deliberada, al igual que codazos y empujones y estirones para desequilibrar a su rival, a quien le provocó dos serios cortes. Además erró una enorme cantidad de golpes lanzados al aire o bloqueados por su oponente.

Por otro lado, otra vez Horn demostró que su encaje es bastante moderado cuanto menos, ya que en el noveno asalto, en una de las únicas ofensivas verdaderamente decididas de Pacquiao en el combate, quedó muy tocado y a punto estuvo de ser derrotado antes del límite, pudiendo habernos ahorrado toda esta polémica de enormes proporciones. Y es que entre los que dicen que el veredicto es el robo del siglo, algo que no es verdad porque la pelea en líneas generales estuvo igualada, y los que aseguran que Horn ganó claramente y sólo se están poniendo cortinas de humo para proteger a una estrella, cosa igualmente falsa, el boxeo como deporte está recibiendo acusaciones de corrupción constantes y equivocadamente apuntadas, siendo algunas de ellas respaldadas por aficionados que ni siquiera llegan a casuales pero que se dan a si mismos el derecho a aseverar sin genero de dudas que el pugilismo es el deporte más corrupto.

Como tantas veces hemos dicho, en el boxeo, como en cualquier otro deporte, existen manipulaciones políticas, económicas e ideológicas que hacen que pueda existir la corrupción, pero ésta no es mayor que la que se puede encontrar en cualquier otro deporte de balón, de contacto, de velocidad o puntado por un panel de expertos. En la Formula 1 se han llegado a cambiar las normas de un día para otro para favorecer a un piloto; en Moto GP se han elegido sanciones desiguales a diferentes pilotos por las mismas infracciones, algo que también pasa en la Formula 1; en el atletismo se ha descalificado a un corredor por una salida falsa cuestionable mientras se daba una segunda oportunidad a otro o se han hecho mediciones equivocadas de un salto; en la esgrima se ha llegado a robar una medalla olímpica por un supuesto fallo en un sensor; en el salto de trampolín un idénticamente ejecutado triple mortal es puntuado a un país con un 10 y a otro con un 8,5 por los jueces; en el balonmano se ha permitido a un equipo defender con toda la dureza del mundo y tener posesiones larguísimas mientras el otro no le queda ni margen para jugar; en una final olímpica de baloncesto se llegaron a tolerar decenas, por no decir un centenar, de infracciones para no perjudicar a un equipo que ni siquiera sabía con qué reglas jugaba; ¿Hace falta que hablemos de los fallos arbitrales en el fútbol?

Con ejemplos como estos podríamos llenar todo internet sin terminar de enumerarlos todos, pero bastan estos casos para que quede claro que corrupción hay en todo deporte, como lo hay en todo ámbito de la actividad humana. Cualquiera tiene derecho a decir lo que crea conveniente, aunque no tenga ni idea sobre el tema en cuestión, si bien esto no resulta ni lógico ni moral, pero debe quedar claro para las personas imparciales que el Pacquiao-Horn no fue la peor mancha en el boxeo y ni mucha menos en el deporte, como algunos han afirmado. 

Por otro lado, es normal que los aficionados al boxeo critiquemos con toda la dureza posible casos como los dos combates entre Ward y Kovalev, pero resulta enormemente peligroso para el pugilisimo, siempre cuestionado haga algo bien o mal, que se den voces desmedidas contra un supuesto robo atroz a una de las estrellas más conocidas incluso por los que no son aficionados, ya que con ello sólo se hace que favorecer el descrédito del deporte de las 16 cuerdas entre quienes no lo conocen.

Eso no quiere decir que no se debe estar en contra del veredicto o que no se deba manifestar, pero no resulta conveniente que los aficionados, expertos y practicantes de boxeo den alas a los que sólo intentan menoscabar este deporte y ni siquiera han visualizado el enfrentamiento. Del mismo modo, hay incluso quienes llegan a afirmar que es un robo espeluznante teniendo ellos en su cartulina un 115-113 a favor de Pacquiao, siendo perfectamente plausible pasar de esa puntuación a un 113-115 a favor de Horn si dos de los asaltos más igualados se le dan a éste. Por contra, no se debe pasar por alto que la puntuación de Waleska Roldán de 117-111 es enormemente exagerada, equivocada y un esperpento, pero eso es por un motivo tan sencillo como que suele hacer mal su trabajo en los grandes combates que puntúa, tendiendo siempre a lecturas absolutas y pocas veces moderadas, cosa que se puede comprobar en su récord de los últimos años.

Respecto a la polémica deportiva en sí, resultó evidente que en el choque se contraponía la elevada frecuencia de golpeo del local con la menor cadencia pero mayor precisión del filipino, que conectó con destreza buenos contragolpes a la vez que Horn erraba o veía bloqueados un considerable número de sus cuantiosos puños. Así, con rounds verdaderamente intensos, resultó difícil en directo decidir siempre si la presión de Horn era efectiva o no, estando condicionada muchas veces esta apreciación por los deseos del propio espectador. Por ello, mientras Teddy Atlas vociferaba como un maníaco a favor de Pacquiao, expertos australianos hicieron lo mismo por Horn. Sea como sea, aunque los jueces, mejor situados que nadie en el estadio, vieron la victoria de Horn, el conteo computerizado (cuyos datos no siempre son fiables) vio el triunfo de Pacquiao al igual que la mayoría de críticos y aficionados. Por ello, se debe concluir que si bien en golpes de poder el visitante fue superior, el local por actitud y dominio del ring generó una sensación de control general. Así, si sumamos a ello unos cuantos rounds muy igualados, tenemos varias lecturas posibles pero razonadas del encuentro y ni mucho menos es el veredicto más controvertido del año.

De todos modos, como arriba hemos mencionado, la polémica se está apuntando de manera equivocada. Se centra demasiado en los jueces, pero pasa por alto algo evidente, la extraña actitud del promotor Bob Arum, algo que el mismo equipo de Pacquiao ha señalado.

Durante años, Arum ha sido un paladín despiadado a favor de su boxeador, pero no en esta ocasión. Si bien en el pasado Arum no ha ahorrado insultos y palabras malsonantes para criticar a los jueces que habían perjudicado a su máxima estrella, e incluso llegó a pedir una investigación a la Comisión de Nevada señalando la posibilidad de la corrupción en este órgano, ahora, que la derrota de Pacquiao le hará perder, en teoría, mucho dinero, simplemente se limita a aceptar enteramente e incluso respaldar el controvertido veredicto, centrando todo su desdén y reproches hacia el propio boxeador filipino y hacia su equipo.

Ciertamente, la oferta recibida por pelear con Horn tenía mucho sentido desde el punto de vista económico, pero no tenía más sentido que lo que se podría lograr con un Pacquiao-Spence o un Pacquiao-Crawford, por lo que aceptar la perdida del enorme beneficio de estas posibilidades con alegría y calma no parece una actitud lógica, menos aún de parte de un Arum al que sólo le importa el dinero. Es por este motivo que, como pasó después del primer combate ante Bradley, han empezado a surgir voces que afirman que todo esto ha sido una conspiración elaborada por el dirigente de Top Rank. Al igual que se dice que Arum propició el favorable veredicto hacia Bradley para ganar muchos millones con una revancha o incluso para intentar forzar el final del contrato de Pacquiao, ahora se señala que Arum habría preparado esta encerrona por dos idénticos motivos: exprimir hasta el final el último céntimo que pueda darle Pacquiao o hacer que se aleje de su compañía rescindiendo el contrato.

Para muchos así las piezas de la polémica empiezan a encajar. Pacquiao dice que parecía que el árbitro intentase ayudar a Horn, al que no penalizó y ni siquiera advirtió por su evidente e inaceptable juego sucio, permitiendo con ello que el campeón se descentrase y diese margen de maniobra a los jueces (recordemos que es obligación del promotor encargarse del pago y los gastos de los jueces y del árbitro, cosa que no es un rumor o una conspiración, es un hecho aceptado y público). De este modo, “Pac Man” sufre una derrota polémica que, coincidiendo con su bajón en rendimiento, le pone a un paso del retiro, pero Arum no protesta por ello, sino que critica a su propio boxeador y a su equipo a la vez que ensalza a un Horn que fue apuesta personal suya y al cual ahora se dice que pasará de copromocionar a promocionar de forma absoluta. Todo ello mientras un posible último combate de Pacquiao le haría ganar a Top Rank unas cifras escandalosamente elevadas. A la vez, el representante ante los medios de Pacquiao asegura que Arum está buscando una nueva máquina de hacer dinero y que pretende finalizar el contrato del ahora excampeón... Así, como siempre, sólo hay que ver quién organizó este combate contra un desconocido, habiendo mucho que ganar pero, en teoría, más que perder, y comprobar a quién beneficia el resultado final para ver quién es el verdadero personaje corrupto que mueve los hilos en las sombras.