Forum, Inglewood, Estados Unidos.
En juego el cinturón mundial WBO del peso crucero. Primera defensa voluntaria del campeón Usyk.
Ciertamente no fue la mejor actuación del excelente Usyk, pero su victoria fue total y quedó de manifiesto nuevamente que si alguien puede derrotar de forma convincente a Lebedev y Gassiev para ser el número 1 indiscutible del contendido peso crucero, ese es el ucraniano. Dado que su oponente era zurdo al igual que él y era evidentemente peligroso, Usyk se tomó con calma el inicio del combate, aprovechando su gran ventaja en altura y alcance para, deslizándose por el ring de forma muy ágil, establecer su jab firmemente y controlar las acciones. Mchunu intentaba alcanzar a su rival, pero erraba la mayoría de sus golpes, incomodado no sólo por la rapidez de piernas de su contrincante y su destreza en el desplazamiento sino por los giros de Usyk hacia su izquierda y por su excelente capacidad para abrir ángulos y trazar diagonales.
Se pudieron oír algunos abucheos, porque el campeón se estaba limitando a usar su jab para controlar la contienda, aunque perfectamente podría haber utilizado su 1-2 para menoscabar a su rival, que parecía demasiado bajo como para poder causarle dificultades decisivas desde la distancia larga en la que se mantenía. En cualquier caso, con el paso de los minutos, el monarca usaría su variedad de recursos para conectar duras manos de poder de forma más frecuente. Combinando el uppercut con el directo, el recto con el gancho diestro, repitiendo su hook de mano adelantada arriba y usando indistintamente el 1-2 y el 2-1, Usyk empezaría a imponerse de forma todavía más evidente, recibiendo como respuesta por lo general sólo algún salteado jab o gancho, aunque en el quinto asalto recibiría golpes más claros en directo.
Aun así, el ucraniano era absoluto dominador y, además de brillar con algunos destellos de enorme calidad, empezaba a desbordar totalmente a su oponente, al que alcanzaba con el jab arriba y abajo, con el 1-2-hook o con cualquier golpe aislado. Después de fijarlo, Usyk giraba dejándolo fuera de la línea de ataque y abriendo su defensa. Tras ser desdibujado de forma consante, finalmente, la resistencia de Mchunu se resentiría y en el sexto asalto un hook diestro seguido por un uppercut zurdo lo derribó. De todos modos, en los dos siguientes asaltos, Usyk no acentuaría sus ataques, sino que se limitaría a mantener el ritmo hasta que el castigo acumulado acabó con su rival en el noveno episodio. Unos hooks y un directo obligaron a "The Rock" Mchunu a poner la rodilla en la lona, siendo en la reanudación, y tras la cuenta, hostigado hasta que unos directos lo volvieron a derribar y llevaron al árbitro a detener la pelea.
Siendo Mchunu 17(11KO)-3(3) muchísimo inferior en técnica y teniendo desventaja física, Usyk 11(10KO)-0 debería haber sido más osado para ofrecer una de sus deslumbrantes actuaciones y haber surgido como una figura interesante en su debut en Estados Unidos. Aun así, prefirió asegurarse el triunfo sin tomar riesgos, algo que puede ser un mal precedente para lanzar su carrera hacia las mayores bolsas y en grandes eventos. Sea como sea, su boxeo es tan efectivo que será difícil que pueda caer derrotado si no es en una unificación ante un componente de la élite y ahora mismo parece totalmente preparado para enfrentar a Lebedev (campeón WBA) o Gassiev (campeón IBF) con enormes garantías de éxito, peleas que podría llegar a pactar en el futuro aunque difícilmente pueda lograrlo antes de que termine la primera mitad del año. De todos modos, tarde o temprano, Usyk pretende convertirse en el monarca unificado de la división y posteriormente probar una andadura en el peso pesado, reto más que complicado pero en el cual tendría una opción de éxito contando el bajísimo nivel de la división completa.
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martes, 20 de diciembre de 2016
sábado, 17 de diciembre de 2016
Previa: Oleksandr Usyk vs. Thabiso Mchunu
Oleksandr "The Cat" Usyk 10(9KO)-0 vs. Thabiso "The Rock" Mchunu 17(11KO)-2(2). Campeonato mundial WBO del peso crucero. 12 Rounds. HBO, Canal Space. Forum, Inglewood, Estados Unidos.
Quien sí buscará el lucimiento y hacerse un nombre en Estados Unidos y el resto del mundo en la velada del Hopkins-Smith, será el monarca WBO del peso crucero Oleksandr Usyk. Para los que siguieron desde el inicio la carrera profesional de este oro olímpico y oro mundial amateur, no es necesaria ninguna persuasión para considerar a este ucraniano uno de los mejores boxeadores de la actualidad y uno de los más espectaculares de ver, con sus excelentes desplazamientos, diagonales y cambios de línea, sus precisos giros y esquivas y sus inacabables recursos ofensivos, pudiendo encadenar casi cualquier golpe en casi cualquier trayectoria con enorme potencia. Igualmente, al haber desarrollado la mayor parte de su carrera en Ucrania y habiéndose producido su coronación en Polonia, Usyk necesita un buen escaparate para darse a conocer ante el gran público y posicionarse en la lucha por el top libra por libra y por las mayores bolsas, más aún en una interesantísima división del peso crucero que es denostada por muchos estadounidenses, básicamente por falta de boxeadores de calidad de dicha nacionalidad en la división. Es por todo ello que Usyk afronta una difícil primera defensa voluntaria ante Mchunu, púgil realmente rocoso que cuenta con victorias ante Venter y Bruwer (que también fueron batidos por Usyk), ante Eddie Chambers y ante el top 10 Olanrewaju Durodola, pero que en su último combate destacado perdió una eliminatoria ante el noqueador Makabu en un largo y contendido combate. De todos modos, y si bien Mchunu es un oponente de la máxima exigencia, aunque sin ser parte de la élite, parece evidente que Usyk, con un boxeo muchísimo más profundo, tiene a su alcance las cualidades para poder deslumbrar con una plástica victoria ante un rival que le presionará y que se prestará a ello por sus características.
Quien sí buscará el lucimiento y hacerse un nombre en Estados Unidos y el resto del mundo en la velada del Hopkins-Smith, será el monarca WBO del peso crucero Oleksandr Usyk. Para los que siguieron desde el inicio la carrera profesional de este oro olímpico y oro mundial amateur, no es necesaria ninguna persuasión para considerar a este ucraniano uno de los mejores boxeadores de la actualidad y uno de los más espectaculares de ver, con sus excelentes desplazamientos, diagonales y cambios de línea, sus precisos giros y esquivas y sus inacabables recursos ofensivos, pudiendo encadenar casi cualquier golpe en casi cualquier trayectoria con enorme potencia. Igualmente, al haber desarrollado la mayor parte de su carrera en Ucrania y habiéndose producido su coronación en Polonia, Usyk necesita un buen escaparate para darse a conocer ante el gran público y posicionarse en la lucha por el top libra por libra y por las mayores bolsas, más aún en una interesantísima división del peso crucero que es denostada por muchos estadounidenses, básicamente por falta de boxeadores de calidad de dicha nacionalidad en la división. Es por todo ello que Usyk afronta una difícil primera defensa voluntaria ante Mchunu, púgil realmente rocoso que cuenta con victorias ante Venter y Bruwer (que también fueron batidos por Usyk), ante Eddie Chambers y ante el top 10 Olanrewaju Durodola, pero que en su último combate destacado perdió una eliminatoria ante el noqueador Makabu en un largo y contendido combate. De todos modos, y si bien Mchunu es un oponente de la máxima exigencia, aunque sin ser parte de la élite, parece evidente que Usyk, con un boxeo muchísimo más profundo, tiene a su alcance las cualidades para poder deslumbrar con una plástica victoria ante un rival que le presionará y que se prestará a ello por sus características.
domingo, 18 de septiembre de 2016
Krzysztof Glowacki - Oleksandr Usyk (17/9/2016)
Ergo Arena, Gdansk, Polonia.
Campeonato mundial WBO del peso crucero. Primera defensa mandatoria del titular Glowacki y segunda puesta en juego de su reinado.
La única y principal duda que presentaba el combate, que no se podía resolver hasta el inicio del mismo, era si el sensacional boxeo mostrado por Usyk ante los rivales de nivel bajo, medio-bajo y medio-alto se podía mantener en un enfrentamiento ante un púgil de la élite, ni más ni menos que el campeón Glowacki, que era el único que cuestionaba la hegemonía en la división de Lebedev. Pues bien, la duda y la pregunta fue resuelta a favor del retador Usyk que, aunque no utilizó las más plásticas combinaciones de su repertorio, estableció un dominio firme y duradero que le otorgó con total merecimiento su primera corona mundial como profesional (antes había sido campeón mundial y olímpico amateur).
A pesar de la cautela mostrada por ambos, en el arranque el ucraniano ya impondría su velocidad en el tanteo para anotar su doble jab y comenzar a probar suerte con su gancho diestro (Usyk, al igual que Glowacki, es zurdo). Con todo, en la tensa fase inicial de la contienda, el polaco tiraría de su solidez para no dar planos sencillos y buscar el hígado de su rival, al que también alcanzaría con algún peligroso directo zurdo. Si bien el éxito en el segundo asalto de Glowacki se replicaría en el cuarto, desde el tercer round Usyk comenzó a desplegar mejor su habilidad combativa y su superior técnica, realizando un boxeo realmente bueno girando alrededor del local y alcanzándolo con secos jabs, uppercuts diestros y cruzados zurdos, aunque todavía no lanzaba sus temibles combinaciones.
En cualquier caso, la precaución siguió marcando el combate por ambas partes, del mismo modo que la igualdad, produciéndose algunos salteados intercambios de directos, situación de la que Usyk salió airoso por su mayor rapidez y destreza así como por abrir ángulos y diagonales para buscar el hook diestro. Con el ecuador alcanzado, habiéndose casi asegurado la victoria a los puntos y viendo que el boxeo de Glowacki no amenazaba con explotar, Usyk empezaría a soltarse y a combinar manos, tirando el 1-2, el gancho encadenado con uppercut (uno de sus mejores recursos) o repitiendo con su mano derecha el hook. El monarca todavía conectaría algún puño potente en directo zurdo o en gancho al cuerpo que pareció dañar a Usyk (y cuestionaron nuevamente su encaje), pero éste nunca se vería en apuros ni perdería su cada vez más firme dominio.
Su golpeo en variación de altura, sus series de curvos al cuerpo y su superior velocidad en los cruces, no sólo certificaron su victoria sino que también comenzaron a desgastar a un Glowacki que desde el noveno asalto comenzó a bajar los brazos. De todos modos, "Glowka" no se rindió y probó unas pocas ofensivas un tanto desesperadas y desordenadas, algo que sólo facilitó los contragolpes de Usyk y le dio más confianza para combinar uppercuts y ganchos o para simplemente enlazar su jab con el hook diestro. Después de que en el onceavo asalto pareciese posible el knockout por una veloz combinación sin respuesta de Usyk y tras algunos zurdazos peligrosos de Glowacki, las entradas y salidas del ucraniano y algunos gestos chulescos por saberse vencedor marcarían el final del encuentro, dando paso a la lectura de tarjetas. En virtud de éstas, y por 119-109 y doble 117-111, Oleksandr "The Cat" Usyk 10(9KO)-0 se hacia con la victoria, se proclamaba campeón mundial WBO del peso crucero y surgía como una nueva figura de la división. La puntuación de Bastión Boxeo es de 118-110 a favor de Usyk.
Dejando al margen que su encaje no parece ser el mejor (algo preocupante en una categoría de tanto peso), lo cierto es que la habilidad, la técnica y la táctica de Usyk volvieron a ser sensacionales, como pocas hay en el boxeo profesional, siendo además su fluido desplazamiento mucho más veloz que el propio de un púgil de 90 kilos o 200 libras. Así, pudo imponerse con amplísimo margen a un Glowacki 26(16KO)-1 que había surgido como una estrella por sus sensacionales triunfos ante Huck y Cunningham y por su potente, sólido y excelente boxeo. Es por ello, que Usyk parece ser el futuro en mayúsculas de la división y un púgil capaz de aspirar con garantías de éxito a la hegemonía total del peso crucero, cosa que ha señalado que es su objetivo y que pretende alcanzar con unificaciones y combates ante los mejores boxeadores posibles.
Campeonato mundial WBO del peso crucero. Primera defensa mandatoria del titular Glowacki y segunda puesta en juego de su reinado.
La única y principal duda que presentaba el combate, que no se podía resolver hasta el inicio del mismo, era si el sensacional boxeo mostrado por Usyk ante los rivales de nivel bajo, medio-bajo y medio-alto se podía mantener en un enfrentamiento ante un púgil de la élite, ni más ni menos que el campeón Glowacki, que era el único que cuestionaba la hegemonía en la división de Lebedev. Pues bien, la duda y la pregunta fue resuelta a favor del retador Usyk que, aunque no utilizó las más plásticas combinaciones de su repertorio, estableció un dominio firme y duradero que le otorgó con total merecimiento su primera corona mundial como profesional (antes había sido campeón mundial y olímpico amateur).
A pesar de la cautela mostrada por ambos, en el arranque el ucraniano ya impondría su velocidad en el tanteo para anotar su doble jab y comenzar a probar suerte con su gancho diestro (Usyk, al igual que Glowacki, es zurdo). Con todo, en la tensa fase inicial de la contienda, el polaco tiraría de su solidez para no dar planos sencillos y buscar el hígado de su rival, al que también alcanzaría con algún peligroso directo zurdo. Si bien el éxito en el segundo asalto de Glowacki se replicaría en el cuarto, desde el tercer round Usyk comenzó a desplegar mejor su habilidad combativa y su superior técnica, realizando un boxeo realmente bueno girando alrededor del local y alcanzándolo con secos jabs, uppercuts diestros y cruzados zurdos, aunque todavía no lanzaba sus temibles combinaciones.
En cualquier caso, la precaución siguió marcando el combate por ambas partes, del mismo modo que la igualdad, produciéndose algunos salteados intercambios de directos, situación de la que Usyk salió airoso por su mayor rapidez y destreza así como por abrir ángulos y diagonales para buscar el hook diestro. Con el ecuador alcanzado, habiéndose casi asegurado la victoria a los puntos y viendo que el boxeo de Glowacki no amenazaba con explotar, Usyk empezaría a soltarse y a combinar manos, tirando el 1-2, el gancho encadenado con uppercut (uno de sus mejores recursos) o repitiendo con su mano derecha el hook. El monarca todavía conectaría algún puño potente en directo zurdo o en gancho al cuerpo que pareció dañar a Usyk (y cuestionaron nuevamente su encaje), pero éste nunca se vería en apuros ni perdería su cada vez más firme dominio.
Su golpeo en variación de altura, sus series de curvos al cuerpo y su superior velocidad en los cruces, no sólo certificaron su victoria sino que también comenzaron a desgastar a un Glowacki que desde el noveno asalto comenzó a bajar los brazos. De todos modos, "Glowka" no se rindió y probó unas pocas ofensivas un tanto desesperadas y desordenadas, algo que sólo facilitó los contragolpes de Usyk y le dio más confianza para combinar uppercuts y ganchos o para simplemente enlazar su jab con el hook diestro. Después de que en el onceavo asalto pareciese posible el knockout por una veloz combinación sin respuesta de Usyk y tras algunos zurdazos peligrosos de Glowacki, las entradas y salidas del ucraniano y algunos gestos chulescos por saberse vencedor marcarían el final del encuentro, dando paso a la lectura de tarjetas. En virtud de éstas, y por 119-109 y doble 117-111, Oleksandr "The Cat" Usyk 10(9KO)-0 se hacia con la victoria, se proclamaba campeón mundial WBO del peso crucero y surgía como una nueva figura de la división. La puntuación de Bastión Boxeo es de 118-110 a favor de Usyk.
Dejando al margen que su encaje no parece ser el mejor (algo preocupante en una categoría de tanto peso), lo cierto es que la habilidad, la técnica y la táctica de Usyk volvieron a ser sensacionales, como pocas hay en el boxeo profesional, siendo además su fluido desplazamiento mucho más veloz que el propio de un púgil de 90 kilos o 200 libras. Así, pudo imponerse con amplísimo margen a un Glowacki 26(16KO)-1 que había surgido como una estrella por sus sensacionales triunfos ante Huck y Cunningham y por su potente, sólido y excelente boxeo. Es por ello, que Usyk parece ser el futuro en mayúsculas de la división y un púgil capaz de aspirar con garantías de éxito a la hegemonía total del peso crucero, cosa que ha señalado que es su objetivo y que pretende alcanzar con unificaciones y combates ante los mejores boxeadores posibles.
sábado, 17 de septiembre de 2016
Previa: Krzysztof Glowacki vs. Oleksandr Usyk
Krzysztof "Glowka" Glowacki 26(16KO)-0 vs. Oleksandr "The Cat" Usyk 9(9KO)-0. Campeonato mundial WBO del peso crucero. 12 Rounds. PolSat Sport, Inter, etc. Ergo Arena, Gdansk, Polonia.
Junto a Denis Lebedev, Glowacki y Usyk son dos de los tres mejores pesos cruceros de la actualidad y puede que dos de los mejores boxeadores que esta categoría ha tenido en su breve historia. Es por esto que el campeonato mundial mandatorio entre ambos parece un choque verdaderamente excepcional en el que dos invictos púgiles con un boxeo tan habilidoso como potente y espectacular se enfrentarán en la gran pelea del año en la división. A pesar de lo que se pueda decir, en este combate no hay favorito, pudiéndose llevar la victoria cualquiera de los dos. El campeón Glowacki ha surgido como una de las grandes revelaciones desde su knockout sobre Marco Huck en uno de los mejores combates de 2015, habiendo vencido después amplísimamente con cuatro knockdowns a Steve Cunningham, por lo que sus éxitos como profesional y su experiencia de ring son claramente mayores. Por otro lado, Usyk, aunque sólo cuenta con 9 peleas en el boxeo de pago y nunca se ha medido a un rival de la élite, es un oro olímpico y mundial amateur con infinitos recursos y una abrumadora capacidad de desborde, destacando su elevada movilidad y su aprovechamiento de los ángulos, por lo que es imposible que pueda generar a nadie una pelea ni siquiera mínimamente sencilla. Así, siendo Glowacki el sólido y ortodoxo boxeador centrado en sus directos y Usyk un púgil habilidoso, dinámico y heterodoxo que busca constantes brechas, se puede esperar que estos zurdos ofrezcan un sensacional enfrentamiento y un choque de estilos interesantísimo del que podría salir un futuro rival del doble monarca unificado Lebedev.
Junto a Denis Lebedev, Glowacki y Usyk son dos de los tres mejores pesos cruceros de la actualidad y puede que dos de los mejores boxeadores que esta categoría ha tenido en su breve historia. Es por esto que el campeonato mundial mandatorio entre ambos parece un choque verdaderamente excepcional en el que dos invictos púgiles con un boxeo tan habilidoso como potente y espectacular se enfrentarán en la gran pelea del año en la división. A pesar de lo que se pueda decir, en este combate no hay favorito, pudiéndose llevar la victoria cualquiera de los dos. El campeón Glowacki ha surgido como una de las grandes revelaciones desde su knockout sobre Marco Huck en uno de los mejores combates de 2015, habiendo vencido después amplísimamente con cuatro knockdowns a Steve Cunningham, por lo que sus éxitos como profesional y su experiencia de ring son claramente mayores. Por otro lado, Usyk, aunque sólo cuenta con 9 peleas en el boxeo de pago y nunca se ha medido a un rival de la élite, es un oro olímpico y mundial amateur con infinitos recursos y una abrumadora capacidad de desborde, destacando su elevada movilidad y su aprovechamiento de los ángulos, por lo que es imposible que pueda generar a nadie una pelea ni siquiera mínimamente sencilla. Así, siendo Glowacki el sólido y ortodoxo boxeador centrado en sus directos y Usyk un púgil habilidoso, dinámico y heterodoxo que busca constantes brechas, se puede esperar que estos zurdos ofrezcan un sensacional enfrentamiento y un choque de estilos interesantísimo del que podría salir un futuro rival del doble monarca unificado Lebedev.
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