Pinnacle Bank Arena, Lincoln, Estados Unidos.
En juego los títulos NABF y WBO NABO del peso semipesado.
Dado que Baker es un púgil conocido por conseguir victorias contra pronóstico, Gvozdyk, que parece haber aprendido del knockdown sufrido ante Karpency, decidió no correr riesgos y aprovechar su técnica enteramente superior para dominar el encuentro a bajo coste. Así, el enfrentamiento se desarrolló bastante monótono, con el ucraniano desplazándose alrededor de su rival lanzando su seco jab de forma constante a la vez que aguardaba la ocasión para utilizar su mano derecha en recto o curvo abierto.
Como siempre, Baker no se dejó amedrentar, sino que ejerció presión, portando la guardia bien cerrada, y trabajó con su jab, con su recto y con los golpes que el dinamismo de su rival le permitían. De todos modos, aunque llegó contra Gvozdyk en repetidas ocasiones, la defensa dinámica del visitante le ahorraba verse mermado por dichos puños. Además, la velocidad, los reflejos y la precisión del bronce olímpico resultaban un factor determinante en la contienda, algo que aprovechó incontables veces para contragolpear con su directo el jab de su oponente.
Igualmente, si bien los asaltos caían constantemente del lado de Gvozdyk, no parecía estar en el camino de la ruptura, limitándose el top 3 del peso semipesado a controlar la contienda. Entonces, como si su táctica fuese esperar el momento oportuno para que su rival se acostumbrase a la pelea sin variaciones y se confiase, Gvozdyk realizó una ofensiva que súbitamente puso punto y final al choque. Con un directo de enorme potencia y cuyo sonido fue captado por las cámaras, Gvozdyk estremeció a su contrincante, al que posteriormente seguiría hostigando con el 1-2 hasta que lo llevó a las cuerdas y con una derecha descendente lo tumbó. El estadounidense Baker 17(13KO)-2(2) se puso en pie y valientemente quiso continuar, pero en la reanudación una series de ganchos y directos obligó al tercer hombre a detener el combate.
Ante él, Oleksandr Gvozdyk 14(12KO)-0 tenía una pelea compleja, con mucho que perder y casi nada que ganar, de modo que la gestionó de la mejor manera posible. No buscó dar un espectáculo como ante Yunieski González o Tommy Karpency, aunque sus magníficos destellos de calidad dieron interés al choque, sino que se limitó a evitar los riesgos y a lograr una victoria incuestionable ante uno de esos rivales que no suponen mucho en el récord de un boxeador pero que resultan ineludibles para un buen desarrollo y la adquisición de bagaje y que además son un peligro superior a lo que su falta de renombre sugiere.
Superado este obstáculo, para Gvozdyk surgen en el horizonte grandes peleas, especialmente una eliminatoria WBC parte de un anunciado torneo para decidir al retador obligatorio del campeón que salga del mundial entre Adonis Stevenson y Eleider Álvarez. Así, se podría tener que medir a Sullivan Barrera, a Marcus Browne o a un tercer boxeador por confirmar. De todos modos, siendo Gvozdyk un boxeador de la escuadra de Bob Arum, es evidente que su promotora no va a dejar que un organismo le elabore un camino que Top Rank no desee. Por ello, y sin poder descartar que aparezca otra buena oportunidad de la nada, lo que es seguro es que Gvozdyk, 2º WBC y 3º WBO, debería afrontar un espléndido cierre de año (quizás en el respaldo del Lomachenko-Rigondeaux en diciembre, si se llega a pactar este choque), que le dé el relieve que merece en la división y le deje rozando el campeonato.
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martes, 22 de agosto de 2017
martes, 11 de abril de 2017
Oleksandr Gvozdyk – Yunieski González (8/4/2017)
MGM National Harbor, Oxon Hill, Estados Unidos.
En juego los títulos NABF y WBO NABO del peso semipesado.
A la vez que Lomachenko y Usyk retuvieron sus coronas mundiales, un compatriota de estos boxeadores, el ucraniano Gvozdyk, se consolidó como uno de los mejores aspirantes de la división del peso semipesado, ya que destruyó en tres asaltos a un púgil de mucha dificultad como al cubano Yunieski González, que sólo había caído derrotado dos veces de forma ajustada y controvertida ante rivales de nivel como el excampeón Jean Pascal o el pegador Vyacheslav Shabranskyy.
Durante los primeros instantes pareció que el encuentro podría llegar a estar contendido, puesto que González usó su jab enlazado con abiertos cruzados diestros y ganchos al cuerpo que parecían ser una táctica idónea para este encuentro. Con todo, Gvozdyk reaccionó neutralizando la amenaza, desplazándose lateralmente hacia ambos lados a la vez que conectaba un veloz jab, interrumpiendo su dinamismo sólo para impactar duros 1-2-hook zurdo y rectos enlazados con cruzados de mano adelantada.
Si la respuesta había sido adecuada en el round inicial, el bronce olímpico Gvozdyk ofreció todavía un mejor asalto en el segundo, en el que aceleró sus acciones y superó con fortísimas y efectivas series al rostro los aislados cruzados de su rival y sus combinaciones de hooks al torso. Así se preparó el desenlace en el tercer episodio, en el que conectó durísimos directos y ganchos de mano adelantada a la contra que terminaron por llevar a la lona al cubano. Éste se alzó pero recibiría un castigo terrible, encajando claros golpes de poder en uppercut, hook, directo y 1-2, muchas veces enlazados en series veloces, que desarbolaron totalmente a González. Aun así el árbitro Harvey Dock ofreció una pésima actuación, permitiendo que el hostigamiento sin respuesta se prolongase demasiado tiempo, hasta que desde la esquina de Yunieski González 18(14KO)-3(1) se subió al ring para poner fin al encuentro.
De una forma simplemente inmejorable, Gvozdyk 13(11KO)-0 venció a un boxeador que había demostrado que posee el rendimiento del top 15 semipesado y que es capaz de medirse a los mayores exponentes de la categoría gracias a un formidable encaje, una gran tenacidad y una peligrosísima pegada, cualidades que ni siquiera llegaron a dibujarse en el combate. Y es que Gvozdyk anuló su empuje con perfectos desplazamientos, evitó sus potentes puños con un perfecto control de la distancia y quebró rápidamente su durísimo encaje con demoledores golpes de poder en enorme número. Así, queda claro una vez más, tras haber derrotado antes del límite a Tommy Karpency e Isaac Chilemba, que Gvozdyk está listo para el campeonato mundial ante Adonis Stevenson. De todos modos, el monarca primero deberá superar una revancha ante Fonfara el 3 de junio y una pelea mandatoria en el último trimestre del año ante Eleider Álvarez, a la vez que Gvozdyk tendrá que imponerse en una eliminatoria WBC ante el sorprendente Joe Smith Jr., que ya ha noqueado al citado Fonfara y a Bernard Hopkins y que ha puesto de manifiesto que no se le debe infravalorar.
En juego los títulos NABF y WBO NABO del peso semipesado.
A la vez que Lomachenko y Usyk retuvieron sus coronas mundiales, un compatriota de estos boxeadores, el ucraniano Gvozdyk, se consolidó como uno de los mejores aspirantes de la división del peso semipesado, ya que destruyó en tres asaltos a un púgil de mucha dificultad como al cubano Yunieski González, que sólo había caído derrotado dos veces de forma ajustada y controvertida ante rivales de nivel como el excampeón Jean Pascal o el pegador Vyacheslav Shabranskyy.
Durante los primeros instantes pareció que el encuentro podría llegar a estar contendido, puesto que González usó su jab enlazado con abiertos cruzados diestros y ganchos al cuerpo que parecían ser una táctica idónea para este encuentro. Con todo, Gvozdyk reaccionó neutralizando la amenaza, desplazándose lateralmente hacia ambos lados a la vez que conectaba un veloz jab, interrumpiendo su dinamismo sólo para impactar duros 1-2-hook zurdo y rectos enlazados con cruzados de mano adelantada.
Si la respuesta había sido adecuada en el round inicial, el bronce olímpico Gvozdyk ofreció todavía un mejor asalto en el segundo, en el que aceleró sus acciones y superó con fortísimas y efectivas series al rostro los aislados cruzados de su rival y sus combinaciones de hooks al torso. Así se preparó el desenlace en el tercer episodio, en el que conectó durísimos directos y ganchos de mano adelantada a la contra que terminaron por llevar a la lona al cubano. Éste se alzó pero recibiría un castigo terrible, encajando claros golpes de poder en uppercut, hook, directo y 1-2, muchas veces enlazados en series veloces, que desarbolaron totalmente a González. Aun así el árbitro Harvey Dock ofreció una pésima actuación, permitiendo que el hostigamiento sin respuesta se prolongase demasiado tiempo, hasta que desde la esquina de Yunieski González 18(14KO)-3(1) se subió al ring para poner fin al encuentro.
De una forma simplemente inmejorable, Gvozdyk 13(11KO)-0 venció a un boxeador que había demostrado que posee el rendimiento del top 15 semipesado y que es capaz de medirse a los mayores exponentes de la categoría gracias a un formidable encaje, una gran tenacidad y una peligrosísima pegada, cualidades que ni siquiera llegaron a dibujarse en el combate. Y es que Gvozdyk anuló su empuje con perfectos desplazamientos, evitó sus potentes puños con un perfecto control de la distancia y quebró rápidamente su durísimo encaje con demoledores golpes de poder en enorme número. Así, queda claro una vez más, tras haber derrotado antes del límite a Tommy Karpency e Isaac Chilemba, que Gvozdyk está listo para el campeonato mundial ante Adonis Stevenson. De todos modos, el monarca primero deberá superar una revancha ante Fonfara el 3 de junio y una pelea mandatoria en el último trimestre del año ante Eleider Álvarez, a la vez que Gvozdyk tendrá que imponerse en una eliminatoria WBC ante el sorprendente Joe Smith Jr., que ya ha noqueado al citado Fonfara y a Bernard Hopkins y que ha puesto de manifiesto que no se le debe infravalorar.
martes, 20 de diciembre de 2016
Oleksandr Usyk - Thabiso Mchunu (17/12/2016)
Forum, Inglewood, Estados Unidos.
En juego el cinturón mundial WBO del peso crucero. Primera defensa voluntaria del campeón Usyk.
Ciertamente no fue la mejor actuación del excelente Usyk, pero su victoria fue total y quedó de manifiesto nuevamente que si alguien puede derrotar de forma convincente a Lebedev y Gassiev para ser el número 1 indiscutible del contendido peso crucero, ese es el ucraniano. Dado que su oponente era zurdo al igual que él y era evidentemente peligroso, Usyk se tomó con calma el inicio del combate, aprovechando su gran ventaja en altura y alcance para, deslizándose por el ring de forma muy ágil, establecer su jab firmemente y controlar las acciones. Mchunu intentaba alcanzar a su rival, pero erraba la mayoría de sus golpes, incomodado no sólo por la rapidez de piernas de su contrincante y su destreza en el desplazamiento sino por los giros de Usyk hacia su izquierda y por su excelente capacidad para abrir ángulos y trazar diagonales.
Se pudieron oír algunos abucheos, porque el campeón se estaba limitando a usar su jab para controlar la contienda, aunque perfectamente podría haber utilizado su 1-2 para menoscabar a su rival, que parecía demasiado bajo como para poder causarle dificultades decisivas desde la distancia larga en la que se mantenía. En cualquier caso, con el paso de los minutos, el monarca usaría su variedad de recursos para conectar duras manos de poder de forma más frecuente. Combinando el uppercut con el directo, el recto con el gancho diestro, repitiendo su hook de mano adelantada arriba y usando indistintamente el 1-2 y el 2-1, Usyk empezaría a imponerse de forma todavía más evidente, recibiendo como respuesta por lo general sólo algún salteado jab o gancho, aunque en el quinto asalto recibiría golpes más claros en directo.
Aun así, el ucraniano era absoluto dominador y, además de brillar con algunos destellos de enorme calidad, empezaba a desbordar totalmente a su oponente, al que alcanzaba con el jab arriba y abajo, con el 1-2-hook o con cualquier golpe aislado. Después de fijarlo, Usyk giraba dejándolo fuera de la línea de ataque y abriendo su defensa. Tras ser desdibujado de forma consante, finalmente, la resistencia de Mchunu se resentiría y en el sexto asalto un hook diestro seguido por un uppercut zurdo lo derribó. De todos modos, en los dos siguientes asaltos, Usyk no acentuaría sus ataques, sino que se limitaría a mantener el ritmo hasta que el castigo acumulado acabó con su rival en el noveno episodio. Unos hooks y un directo obligaron a "The Rock" Mchunu a poner la rodilla en la lona, siendo en la reanudación, y tras la cuenta, hostigado hasta que unos directos lo volvieron a derribar y llevaron al árbitro a detener la pelea.
Siendo Mchunu 17(11KO)-3(3) muchísimo inferior en técnica y teniendo desventaja física, Usyk 11(10KO)-0 debería haber sido más osado para ofrecer una de sus deslumbrantes actuaciones y haber surgido como una figura interesante en su debut en Estados Unidos. Aun así, prefirió asegurarse el triunfo sin tomar riesgos, algo que puede ser un mal precedente para lanzar su carrera hacia las mayores bolsas y en grandes eventos. Sea como sea, su boxeo es tan efectivo que será difícil que pueda caer derrotado si no es en una unificación ante un componente de la élite y ahora mismo parece totalmente preparado para enfrentar a Lebedev (campeón WBA) o Gassiev (campeón IBF) con enormes garantías de éxito, peleas que podría llegar a pactar en el futuro aunque difícilmente pueda lograrlo antes de que termine la primera mitad del año. De todos modos, tarde o temprano, Usyk pretende convertirse en el monarca unificado de la división y posteriormente probar una andadura en el peso pesado, reto más que complicado pero en el cual tendría una opción de éxito contando el bajísimo nivel de la división completa.
En juego el cinturón mundial WBO del peso crucero. Primera defensa voluntaria del campeón Usyk.
Ciertamente no fue la mejor actuación del excelente Usyk, pero su victoria fue total y quedó de manifiesto nuevamente que si alguien puede derrotar de forma convincente a Lebedev y Gassiev para ser el número 1 indiscutible del contendido peso crucero, ese es el ucraniano. Dado que su oponente era zurdo al igual que él y era evidentemente peligroso, Usyk se tomó con calma el inicio del combate, aprovechando su gran ventaja en altura y alcance para, deslizándose por el ring de forma muy ágil, establecer su jab firmemente y controlar las acciones. Mchunu intentaba alcanzar a su rival, pero erraba la mayoría de sus golpes, incomodado no sólo por la rapidez de piernas de su contrincante y su destreza en el desplazamiento sino por los giros de Usyk hacia su izquierda y por su excelente capacidad para abrir ángulos y trazar diagonales.
Se pudieron oír algunos abucheos, porque el campeón se estaba limitando a usar su jab para controlar la contienda, aunque perfectamente podría haber utilizado su 1-2 para menoscabar a su rival, que parecía demasiado bajo como para poder causarle dificultades decisivas desde la distancia larga en la que se mantenía. En cualquier caso, con el paso de los minutos, el monarca usaría su variedad de recursos para conectar duras manos de poder de forma más frecuente. Combinando el uppercut con el directo, el recto con el gancho diestro, repitiendo su hook de mano adelantada arriba y usando indistintamente el 1-2 y el 2-1, Usyk empezaría a imponerse de forma todavía más evidente, recibiendo como respuesta por lo general sólo algún salteado jab o gancho, aunque en el quinto asalto recibiría golpes más claros en directo.
Aun así, el ucraniano era absoluto dominador y, además de brillar con algunos destellos de enorme calidad, empezaba a desbordar totalmente a su oponente, al que alcanzaba con el jab arriba y abajo, con el 1-2-hook o con cualquier golpe aislado. Después de fijarlo, Usyk giraba dejándolo fuera de la línea de ataque y abriendo su defensa. Tras ser desdibujado de forma consante, finalmente, la resistencia de Mchunu se resentiría y en el sexto asalto un hook diestro seguido por un uppercut zurdo lo derribó. De todos modos, en los dos siguientes asaltos, Usyk no acentuaría sus ataques, sino que se limitaría a mantener el ritmo hasta que el castigo acumulado acabó con su rival en el noveno episodio. Unos hooks y un directo obligaron a "The Rock" Mchunu a poner la rodilla en la lona, siendo en la reanudación, y tras la cuenta, hostigado hasta que unos directos lo volvieron a derribar y llevaron al árbitro a detener la pelea.
Siendo Mchunu 17(11KO)-3(3) muchísimo inferior en técnica y teniendo desventaja física, Usyk 11(10KO)-0 debería haber sido más osado para ofrecer una de sus deslumbrantes actuaciones y haber surgido como una figura interesante en su debut en Estados Unidos. Aun así, prefirió asegurarse el triunfo sin tomar riesgos, algo que puede ser un mal precedente para lanzar su carrera hacia las mayores bolsas y en grandes eventos. Sea como sea, su boxeo es tan efectivo que será difícil que pueda caer derrotado si no es en una unificación ante un componente de la élite y ahora mismo parece totalmente preparado para enfrentar a Lebedev (campeón WBA) o Gassiev (campeón IBF) con enormes garantías de éxito, peleas que podría llegar a pactar en el futuro aunque difícilmente pueda lograrlo antes de que termine la primera mitad del año. De todos modos, tarde o temprano, Usyk pretende convertirse en el monarca unificado de la división y posteriormente probar una andadura en el peso pesado, reto más que complicado pero en el cual tendría una opción de éxito contando el bajísimo nivel de la división completa.
sábado, 17 de diciembre de 2016
Previa: Oleksandr Usyk vs. Thabiso Mchunu
Oleksandr "The Cat" Usyk 10(9KO)-0 vs. Thabiso "The Rock" Mchunu 17(11KO)-2(2). Campeonato mundial WBO del peso crucero. 12 Rounds. HBO, Canal Space. Forum, Inglewood, Estados Unidos.
Quien sí buscará el lucimiento y hacerse un nombre en Estados Unidos y el resto del mundo en la velada del Hopkins-Smith, será el monarca WBO del peso crucero Oleksandr Usyk. Para los que siguieron desde el inicio la carrera profesional de este oro olímpico y oro mundial amateur, no es necesaria ninguna persuasión para considerar a este ucraniano uno de los mejores boxeadores de la actualidad y uno de los más espectaculares de ver, con sus excelentes desplazamientos, diagonales y cambios de línea, sus precisos giros y esquivas y sus inacabables recursos ofensivos, pudiendo encadenar casi cualquier golpe en casi cualquier trayectoria con enorme potencia. Igualmente, al haber desarrollado la mayor parte de su carrera en Ucrania y habiéndose producido su coronación en Polonia, Usyk necesita un buen escaparate para darse a conocer ante el gran público y posicionarse en la lucha por el top libra por libra y por las mayores bolsas, más aún en una interesantísima división del peso crucero que es denostada por muchos estadounidenses, básicamente por falta de boxeadores de calidad de dicha nacionalidad en la división. Es por todo ello que Usyk afronta una difícil primera defensa voluntaria ante Mchunu, púgil realmente rocoso que cuenta con victorias ante Venter y Bruwer (que también fueron batidos por Usyk), ante Eddie Chambers y ante el top 10 Olanrewaju Durodola, pero que en su último combate destacado perdió una eliminatoria ante el noqueador Makabu en un largo y contendido combate. De todos modos, y si bien Mchunu es un oponente de la máxima exigencia, aunque sin ser parte de la élite, parece evidente que Usyk, con un boxeo muchísimo más profundo, tiene a su alcance las cualidades para poder deslumbrar con una plástica victoria ante un rival que le presionará y que se prestará a ello por sus características.
Quien sí buscará el lucimiento y hacerse un nombre en Estados Unidos y el resto del mundo en la velada del Hopkins-Smith, será el monarca WBO del peso crucero Oleksandr Usyk. Para los que siguieron desde el inicio la carrera profesional de este oro olímpico y oro mundial amateur, no es necesaria ninguna persuasión para considerar a este ucraniano uno de los mejores boxeadores de la actualidad y uno de los más espectaculares de ver, con sus excelentes desplazamientos, diagonales y cambios de línea, sus precisos giros y esquivas y sus inacabables recursos ofensivos, pudiendo encadenar casi cualquier golpe en casi cualquier trayectoria con enorme potencia. Igualmente, al haber desarrollado la mayor parte de su carrera en Ucrania y habiéndose producido su coronación en Polonia, Usyk necesita un buen escaparate para darse a conocer ante el gran público y posicionarse en la lucha por el top libra por libra y por las mayores bolsas, más aún en una interesantísima división del peso crucero que es denostada por muchos estadounidenses, básicamente por falta de boxeadores de calidad de dicha nacionalidad en la división. Es por todo ello que Usyk afronta una difícil primera defensa voluntaria ante Mchunu, púgil realmente rocoso que cuenta con victorias ante Venter y Bruwer (que también fueron batidos por Usyk), ante Eddie Chambers y ante el top 10 Olanrewaju Durodola, pero que en su último combate destacado perdió una eliminatoria ante el noqueador Makabu en un largo y contendido combate. De todos modos, y si bien Mchunu es un oponente de la máxima exigencia, aunque sin ser parte de la élite, parece evidente que Usyk, con un boxeo muchísimo más profundo, tiene a su alcance las cualidades para poder deslumbrar con una plástica victoria ante un rival que le presionará y que se prestará a ello por sus características.
lunes, 21 de noviembre de 2016
Isaac Chilemba - Oleksandr Gvozdyk (19/11/2016)
T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos.
En juego el título NABF del peso semipesado.
Después de un primer asalto de intercambio de jabs, Chilemba empezaría a lanzar directos y hooks, aunque Gvozdyk se soltaría también y conectaría claros directos y ganchos de mano adelantada, con mucha mayor soltura que Kovalev cuando enfrentó a este mismo rival. Es cierto que en parte esto fue debido a que Chilemba, no tan amedrentado al no conocer el peligro del ucraniano, se mantuvo más en el centro del ring, pero resulta innegable que la variedad de recursos de Gvozdyk, muy superior a la de casi cualquier púgil de la división, jugó un papel importantísimo. Así, el bronce olímpico haría parecer fácil lo difícil, conectando hooks y directos aislados o en combinación.
Además, el trabajo defensivo de Gvozdyk era sensacional, haciendo fallar muchísimo a su oponente, que en el cuarto asalto se vería sorprendido y conducido contra las cuerdas, donde recibiría decenas de golpes sin respuesta. Buena parte de ellos fueron bloqueados y "Golden Boy" pudo aprovechar el cansancio momentáneo de Gvozdyk para pasar al ataque, pero se vio detenido por los contragolpes de su rival. Quizás el mejor golpe de Chilemba en la contienda llegaría con un directo muy claro en el quinto round, aunque tanto en ese asalto como en el siguiente Gvozdyk comenzaría a dominar de forma todavía más solvente, desestabilizando al púgil de Malawi con un hook zurdo, llevándolo al ensogado e impactando combinaciones de directos como 1-2 y 2-1.
Desde el inicio la velocidad del invicto europeo era claramente superior, aspecto que se acrecentó ahora que Chilemba estaba viéndose seriamente hostigado, tanto que sólo evitaba males mayores con su gran defensa, cerrando su guardia y agachándose. Los bloqueos del exretador fueron superados con astucia por parte de Gvozdyk, que aguardaría a que bajase las manos para impactar sus puños. Aunque estaba en una situación crítica, Chilemba todavía movería a su rival con una derecha a la contra en el octavo asalto, pero esta sería su última reacción. A pesar de ello, Chilemba estaba muy desgastado, pareciendo necesario que abandonase, teniendo la cara muy enrojecida y recibiendo combinaciones y manos aisladas sin respuesta desde todas las trayectorias y muchas veces encerrado en las cuerdas.
Dado que el africano estaba muy mermado y casi no podía alzar ya su guardia, en el descanso entre el octavo y el noveno episodio su equipo decidía que abandonase el encuentro, surgiendo así Oleksandr Gvozdyk 12(10KO)-0 como ganador. El motivo dado para el abandono fue una supuesta lesión en la mano derecha de Chilemba, pero realmente esto no pudo apreciarse de forma incuestionable, ya que incluso en el octavo round impactó su diestra con gran potencia. Del mismo modo, el castigo recibido fue tremendo, quizás incluso superior al que se vio sometido éste púgil ante Kovalev, por lo que en ningún caso puede ser desacertada la decisión de la esquina, al contrario. En cualquier caso, la actuación de Gvozdyk fue simplemente sensacional, aprovechando los huecos defensivos por mínimos que éstos fueran para impactar combinaciones con facilidad, siendo ayudado por una gran fluidez de desplazamiento, una apreciable velocidad y una precisión difícilmente igualable. Puede quedar la duda de, si la lesión de Chilemba es real, qué habría pasado si hubiese podido combatir en perfectas condiciones, pero resulta complicado de creer que hubiese logrado imponerse a la infinidad de recursos del ucraniano.
Es por todo ello que Gvozdyk se afianza definitivamente como uno de los tres mejores aspirantes de la categoría en la actualidad junto a Beterbiev y Bivol, por lo que, teniendo un boxeo muchísimo más completo que el de Sergey Kovalev, en sus manos estará cuestionar la inmerecida hegemonía establecida ahora por Andre Ward en la división, si es que éste no pierde en la revancha ante el excampeón unificado ruso.
En juego el título NABF del peso semipesado.
Después de un primer asalto de intercambio de jabs, Chilemba empezaría a lanzar directos y hooks, aunque Gvozdyk se soltaría también y conectaría claros directos y ganchos de mano adelantada, con mucha mayor soltura que Kovalev cuando enfrentó a este mismo rival. Es cierto que en parte esto fue debido a que Chilemba, no tan amedrentado al no conocer el peligro del ucraniano, se mantuvo más en el centro del ring, pero resulta innegable que la variedad de recursos de Gvozdyk, muy superior a la de casi cualquier púgil de la división, jugó un papel importantísimo. Así, el bronce olímpico haría parecer fácil lo difícil, conectando hooks y directos aislados o en combinación.
Además, el trabajo defensivo de Gvozdyk era sensacional, haciendo fallar muchísimo a su oponente, que en el cuarto asalto se vería sorprendido y conducido contra las cuerdas, donde recibiría decenas de golpes sin respuesta. Buena parte de ellos fueron bloqueados y "Golden Boy" pudo aprovechar el cansancio momentáneo de Gvozdyk para pasar al ataque, pero se vio detenido por los contragolpes de su rival. Quizás el mejor golpe de Chilemba en la contienda llegaría con un directo muy claro en el quinto round, aunque tanto en ese asalto como en el siguiente Gvozdyk comenzaría a dominar de forma todavía más solvente, desestabilizando al púgil de Malawi con un hook zurdo, llevándolo al ensogado e impactando combinaciones de directos como 1-2 y 2-1.
Desde el inicio la velocidad del invicto europeo era claramente superior, aspecto que se acrecentó ahora que Chilemba estaba viéndose seriamente hostigado, tanto que sólo evitaba males mayores con su gran defensa, cerrando su guardia y agachándose. Los bloqueos del exretador fueron superados con astucia por parte de Gvozdyk, que aguardaría a que bajase las manos para impactar sus puños. Aunque estaba en una situación crítica, Chilemba todavía movería a su rival con una derecha a la contra en el octavo asalto, pero esta sería su última reacción. A pesar de ello, Chilemba estaba muy desgastado, pareciendo necesario que abandonase, teniendo la cara muy enrojecida y recibiendo combinaciones y manos aisladas sin respuesta desde todas las trayectorias y muchas veces encerrado en las cuerdas.
Dado que el africano estaba muy mermado y casi no podía alzar ya su guardia, en el descanso entre el octavo y el noveno episodio su equipo decidía que abandonase el encuentro, surgiendo así Oleksandr Gvozdyk 12(10KO)-0 como ganador. El motivo dado para el abandono fue una supuesta lesión en la mano derecha de Chilemba, pero realmente esto no pudo apreciarse de forma incuestionable, ya que incluso en el octavo round impactó su diestra con gran potencia. Del mismo modo, el castigo recibido fue tremendo, quizás incluso superior al que se vio sometido éste púgil ante Kovalev, por lo que en ningún caso puede ser desacertada la decisión de la esquina, al contrario. En cualquier caso, la actuación de Gvozdyk fue simplemente sensacional, aprovechando los huecos defensivos por mínimos que éstos fueran para impactar combinaciones con facilidad, siendo ayudado por una gran fluidez de desplazamiento, una apreciable velocidad y una precisión difícilmente igualable. Puede quedar la duda de, si la lesión de Chilemba es real, qué habría pasado si hubiese podido combatir en perfectas condiciones, pero resulta complicado de creer que hubiese logrado imponerse a la infinidad de recursos del ucraniano.
Es por todo ello que Gvozdyk se afianza definitivamente como uno de los tres mejores aspirantes de la categoría en la actualidad junto a Beterbiev y Bivol, por lo que, teniendo un boxeo muchísimo más completo que el de Sergey Kovalev, en sus manos estará cuestionar la inmerecida hegemonía establecida ahora por Andre Ward en la división, si es que éste no pierde en la revancha ante el excampeón unificado ruso.
sábado, 19 de noviembre de 2016
Previa: Isaac Chilemba vs. Oleksandr Gvozdyk
Isaac "Golden Boy" Chilemba 24(10KO)-4-2 vs. Oleksandr Gvozdyk 11(9KO)-0. Peso Semipesado. 10 Rounds. HBO, Televisa, Canal Space. T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos.
Precisamente, el último rival de Kovalev, el durísimo Chilemba, tendrá hoy una nueva oportunidad para alzarse al mundial. No cabe duda de que su inclusión en el semifondo del evento Kovalev-Ward es una forma de insinuar que si "Golden Boy" Chilemba logra imponerse en su reto de hoy alcanzará o a una revancha ante el ruso o un enfrentamiento ante el estadounidense. Con todo, antes de poder apuntar tan alto, o sea a un duelo para intentar convertirse en estrella, el púgil de Malawi deberá resolver un choque complicadísimo, de hecho, de dificultad casi insalvable. Y es que su oponente será el bronce olímpico y 4º WBC Gvozdyk, uno más de la increíble generación de boxeadores ucranianos a la que pertenecen los campeones Lomachenko y Usyk, entre otros. Ciertamente, si Chilemba resistió 12 asaltos ante el temible Kovalev parece posible que pueda imponerse a Gvozdyk, pero esto no es tan simple. Ante el campeón unificado Chilemba se centró en gran parte en generar dificultades y sobrevivir, pero es de esperar que ante Gvozdyk, cuyo prestigio todavía no está al nivel que merece, pueda optar por una actitud mucho más agresiva para intentar brillar. Es por esto que el ucraniano tendrá buenas posibilidades de triunfo, que mantendrá incluso aunque Chilemba repita la táctica ofrecida ante Kovalev. Mientras que Kovalev es un púgil de muy pocos golpes y con una táctica sumamente predecible, Gvozdyk cuenta con innumerables recursos técnicos y tácticos, como combinaciones de todas las trayectorias de enorme velocidad y contragolpes demoledores, de modo que, aunque ante Karpency sufrió un primer knockdown que genera algunas dudas, es de esperar que la profundidad de su boxeo pueda superar al de un Chilemba voluntarioso pero con problemas en cuanto a capacidad de resolución.
Precisamente, el último rival de Kovalev, el durísimo Chilemba, tendrá hoy una nueva oportunidad para alzarse al mundial. No cabe duda de que su inclusión en el semifondo del evento Kovalev-Ward es una forma de insinuar que si "Golden Boy" Chilemba logra imponerse en su reto de hoy alcanzará o a una revancha ante el ruso o un enfrentamiento ante el estadounidense. Con todo, antes de poder apuntar tan alto, o sea a un duelo para intentar convertirse en estrella, el púgil de Malawi deberá resolver un choque complicadísimo, de hecho, de dificultad casi insalvable. Y es que su oponente será el bronce olímpico y 4º WBC Gvozdyk, uno más de la increíble generación de boxeadores ucranianos a la que pertenecen los campeones Lomachenko y Usyk, entre otros. Ciertamente, si Chilemba resistió 12 asaltos ante el temible Kovalev parece posible que pueda imponerse a Gvozdyk, pero esto no es tan simple. Ante el campeón unificado Chilemba se centró en gran parte en generar dificultades y sobrevivir, pero es de esperar que ante Gvozdyk, cuyo prestigio todavía no está al nivel que merece, pueda optar por una actitud mucho más agresiva para intentar brillar. Es por esto que el ucraniano tendrá buenas posibilidades de triunfo, que mantendrá incluso aunque Chilemba repita la táctica ofrecida ante Kovalev. Mientras que Kovalev es un púgil de muy pocos golpes y con una táctica sumamente predecible, Gvozdyk cuenta con innumerables recursos técnicos y tácticos, como combinaciones de todas las trayectorias de enorme velocidad y contragolpes demoledores, de modo que, aunque ante Karpency sufrió un primer knockdown que genera algunas dudas, es de esperar que la profundidad de su boxeo pueda superar al de un Chilemba voluntarioso pero con problemas en cuanto a capacidad de resolución.
domingo, 18 de septiembre de 2016
Krzysztof Glowacki - Oleksandr Usyk (17/9/2016)
Ergo Arena, Gdansk, Polonia.
Campeonato mundial WBO del peso crucero. Primera defensa mandatoria del titular Glowacki y segunda puesta en juego de su reinado.
La única y principal duda que presentaba el combate, que no se podía resolver hasta el inicio del mismo, era si el sensacional boxeo mostrado por Usyk ante los rivales de nivel bajo, medio-bajo y medio-alto se podía mantener en un enfrentamiento ante un púgil de la élite, ni más ni menos que el campeón Glowacki, que era el único que cuestionaba la hegemonía en la división de Lebedev. Pues bien, la duda y la pregunta fue resuelta a favor del retador Usyk que, aunque no utilizó las más plásticas combinaciones de su repertorio, estableció un dominio firme y duradero que le otorgó con total merecimiento su primera corona mundial como profesional (antes había sido campeón mundial y olímpico amateur).
A pesar de la cautela mostrada por ambos, en el arranque el ucraniano ya impondría su velocidad en el tanteo para anotar su doble jab y comenzar a probar suerte con su gancho diestro (Usyk, al igual que Glowacki, es zurdo). Con todo, en la tensa fase inicial de la contienda, el polaco tiraría de su solidez para no dar planos sencillos y buscar el hígado de su rival, al que también alcanzaría con algún peligroso directo zurdo. Si bien el éxito en el segundo asalto de Glowacki se replicaría en el cuarto, desde el tercer round Usyk comenzó a desplegar mejor su habilidad combativa y su superior técnica, realizando un boxeo realmente bueno girando alrededor del local y alcanzándolo con secos jabs, uppercuts diestros y cruzados zurdos, aunque todavía no lanzaba sus temibles combinaciones.
En cualquier caso, la precaución siguió marcando el combate por ambas partes, del mismo modo que la igualdad, produciéndose algunos salteados intercambios de directos, situación de la que Usyk salió airoso por su mayor rapidez y destreza así como por abrir ángulos y diagonales para buscar el hook diestro. Con el ecuador alcanzado, habiéndose casi asegurado la victoria a los puntos y viendo que el boxeo de Glowacki no amenazaba con explotar, Usyk empezaría a soltarse y a combinar manos, tirando el 1-2, el gancho encadenado con uppercut (uno de sus mejores recursos) o repitiendo con su mano derecha el hook. El monarca todavía conectaría algún puño potente en directo zurdo o en gancho al cuerpo que pareció dañar a Usyk (y cuestionaron nuevamente su encaje), pero éste nunca se vería en apuros ni perdería su cada vez más firme dominio.
Su golpeo en variación de altura, sus series de curvos al cuerpo y su superior velocidad en los cruces, no sólo certificaron su victoria sino que también comenzaron a desgastar a un Glowacki que desde el noveno asalto comenzó a bajar los brazos. De todos modos, "Glowka" no se rindió y probó unas pocas ofensivas un tanto desesperadas y desordenadas, algo que sólo facilitó los contragolpes de Usyk y le dio más confianza para combinar uppercuts y ganchos o para simplemente enlazar su jab con el hook diestro. Después de que en el onceavo asalto pareciese posible el knockout por una veloz combinación sin respuesta de Usyk y tras algunos zurdazos peligrosos de Glowacki, las entradas y salidas del ucraniano y algunos gestos chulescos por saberse vencedor marcarían el final del encuentro, dando paso a la lectura de tarjetas. En virtud de éstas, y por 119-109 y doble 117-111, Oleksandr "The Cat" Usyk 10(9KO)-0 se hacia con la victoria, se proclamaba campeón mundial WBO del peso crucero y surgía como una nueva figura de la división. La puntuación de Bastión Boxeo es de 118-110 a favor de Usyk.
Dejando al margen que su encaje no parece ser el mejor (algo preocupante en una categoría de tanto peso), lo cierto es que la habilidad, la técnica y la táctica de Usyk volvieron a ser sensacionales, como pocas hay en el boxeo profesional, siendo además su fluido desplazamiento mucho más veloz que el propio de un púgil de 90 kilos o 200 libras. Así, pudo imponerse con amplísimo margen a un Glowacki 26(16KO)-1 que había surgido como una estrella por sus sensacionales triunfos ante Huck y Cunningham y por su potente, sólido y excelente boxeo. Es por ello, que Usyk parece ser el futuro en mayúsculas de la división y un púgil capaz de aspirar con garantías de éxito a la hegemonía total del peso crucero, cosa que ha señalado que es su objetivo y que pretende alcanzar con unificaciones y combates ante los mejores boxeadores posibles.
Campeonato mundial WBO del peso crucero. Primera defensa mandatoria del titular Glowacki y segunda puesta en juego de su reinado.
La única y principal duda que presentaba el combate, que no se podía resolver hasta el inicio del mismo, era si el sensacional boxeo mostrado por Usyk ante los rivales de nivel bajo, medio-bajo y medio-alto se podía mantener en un enfrentamiento ante un púgil de la élite, ni más ni menos que el campeón Glowacki, que era el único que cuestionaba la hegemonía en la división de Lebedev. Pues bien, la duda y la pregunta fue resuelta a favor del retador Usyk que, aunque no utilizó las más plásticas combinaciones de su repertorio, estableció un dominio firme y duradero que le otorgó con total merecimiento su primera corona mundial como profesional (antes había sido campeón mundial y olímpico amateur).
A pesar de la cautela mostrada por ambos, en el arranque el ucraniano ya impondría su velocidad en el tanteo para anotar su doble jab y comenzar a probar suerte con su gancho diestro (Usyk, al igual que Glowacki, es zurdo). Con todo, en la tensa fase inicial de la contienda, el polaco tiraría de su solidez para no dar planos sencillos y buscar el hígado de su rival, al que también alcanzaría con algún peligroso directo zurdo. Si bien el éxito en el segundo asalto de Glowacki se replicaría en el cuarto, desde el tercer round Usyk comenzó a desplegar mejor su habilidad combativa y su superior técnica, realizando un boxeo realmente bueno girando alrededor del local y alcanzándolo con secos jabs, uppercuts diestros y cruzados zurdos, aunque todavía no lanzaba sus temibles combinaciones.
En cualquier caso, la precaución siguió marcando el combate por ambas partes, del mismo modo que la igualdad, produciéndose algunos salteados intercambios de directos, situación de la que Usyk salió airoso por su mayor rapidez y destreza así como por abrir ángulos y diagonales para buscar el hook diestro. Con el ecuador alcanzado, habiéndose casi asegurado la victoria a los puntos y viendo que el boxeo de Glowacki no amenazaba con explotar, Usyk empezaría a soltarse y a combinar manos, tirando el 1-2, el gancho encadenado con uppercut (uno de sus mejores recursos) o repitiendo con su mano derecha el hook. El monarca todavía conectaría algún puño potente en directo zurdo o en gancho al cuerpo que pareció dañar a Usyk (y cuestionaron nuevamente su encaje), pero éste nunca se vería en apuros ni perdería su cada vez más firme dominio.
Su golpeo en variación de altura, sus series de curvos al cuerpo y su superior velocidad en los cruces, no sólo certificaron su victoria sino que también comenzaron a desgastar a un Glowacki que desde el noveno asalto comenzó a bajar los brazos. De todos modos, "Glowka" no se rindió y probó unas pocas ofensivas un tanto desesperadas y desordenadas, algo que sólo facilitó los contragolpes de Usyk y le dio más confianza para combinar uppercuts y ganchos o para simplemente enlazar su jab con el hook diestro. Después de que en el onceavo asalto pareciese posible el knockout por una veloz combinación sin respuesta de Usyk y tras algunos zurdazos peligrosos de Glowacki, las entradas y salidas del ucraniano y algunos gestos chulescos por saberse vencedor marcarían el final del encuentro, dando paso a la lectura de tarjetas. En virtud de éstas, y por 119-109 y doble 117-111, Oleksandr "The Cat" Usyk 10(9KO)-0 se hacia con la victoria, se proclamaba campeón mundial WBO del peso crucero y surgía como una nueva figura de la división. La puntuación de Bastión Boxeo es de 118-110 a favor de Usyk.
Dejando al margen que su encaje no parece ser el mejor (algo preocupante en una categoría de tanto peso), lo cierto es que la habilidad, la técnica y la táctica de Usyk volvieron a ser sensacionales, como pocas hay en el boxeo profesional, siendo además su fluido desplazamiento mucho más veloz que el propio de un púgil de 90 kilos o 200 libras. Así, pudo imponerse con amplísimo margen a un Glowacki 26(16KO)-1 que había surgido como una estrella por sus sensacionales triunfos ante Huck y Cunningham y por su potente, sólido y excelente boxeo. Es por ello, que Usyk parece ser el futuro en mayúsculas de la división y un púgil capaz de aspirar con garantías de éxito a la hegemonía total del peso crucero, cosa que ha señalado que es su objetivo y que pretende alcanzar con unificaciones y combates ante los mejores boxeadores posibles.
sábado, 17 de septiembre de 2016
Previa: Krzysztof Glowacki vs. Oleksandr Usyk
Krzysztof "Glowka" Glowacki 26(16KO)-0 vs. Oleksandr "The Cat" Usyk 9(9KO)-0. Campeonato mundial WBO del peso crucero. 12 Rounds. PolSat Sport, Inter, etc. Ergo Arena, Gdansk, Polonia.
Junto a Denis Lebedev, Glowacki y Usyk son dos de los tres mejores pesos cruceros de la actualidad y puede que dos de los mejores boxeadores que esta categoría ha tenido en su breve historia. Es por esto que el campeonato mundial mandatorio entre ambos parece un choque verdaderamente excepcional en el que dos invictos púgiles con un boxeo tan habilidoso como potente y espectacular se enfrentarán en la gran pelea del año en la división. A pesar de lo que se pueda decir, en este combate no hay favorito, pudiéndose llevar la victoria cualquiera de los dos. El campeón Glowacki ha surgido como una de las grandes revelaciones desde su knockout sobre Marco Huck en uno de los mejores combates de 2015, habiendo vencido después amplísimamente con cuatro knockdowns a Steve Cunningham, por lo que sus éxitos como profesional y su experiencia de ring son claramente mayores. Por otro lado, Usyk, aunque sólo cuenta con 9 peleas en el boxeo de pago y nunca se ha medido a un rival de la élite, es un oro olímpico y mundial amateur con infinitos recursos y una abrumadora capacidad de desborde, destacando su elevada movilidad y su aprovechamiento de los ángulos, por lo que es imposible que pueda generar a nadie una pelea ni siquiera mínimamente sencilla. Así, siendo Glowacki el sólido y ortodoxo boxeador centrado en sus directos y Usyk un púgil habilidoso, dinámico y heterodoxo que busca constantes brechas, se puede esperar que estos zurdos ofrezcan un sensacional enfrentamiento y un choque de estilos interesantísimo del que podría salir un futuro rival del doble monarca unificado Lebedev.
Junto a Denis Lebedev, Glowacki y Usyk son dos de los tres mejores pesos cruceros de la actualidad y puede que dos de los mejores boxeadores que esta categoría ha tenido en su breve historia. Es por esto que el campeonato mundial mandatorio entre ambos parece un choque verdaderamente excepcional en el que dos invictos púgiles con un boxeo tan habilidoso como potente y espectacular se enfrentarán en la gran pelea del año en la división. A pesar de lo que se pueda decir, en este combate no hay favorito, pudiéndose llevar la victoria cualquiera de los dos. El campeón Glowacki ha surgido como una de las grandes revelaciones desde su knockout sobre Marco Huck en uno de los mejores combates de 2015, habiendo vencido después amplísimamente con cuatro knockdowns a Steve Cunningham, por lo que sus éxitos como profesional y su experiencia de ring son claramente mayores. Por otro lado, Usyk, aunque sólo cuenta con 9 peleas en el boxeo de pago y nunca se ha medido a un rival de la élite, es un oro olímpico y mundial amateur con infinitos recursos y una abrumadora capacidad de desborde, destacando su elevada movilidad y su aprovechamiento de los ángulos, por lo que es imposible que pueda generar a nadie una pelea ni siquiera mínimamente sencilla. Así, siendo Glowacki el sólido y ortodoxo boxeador centrado en sus directos y Usyk un púgil habilidoso, dinámico y heterodoxo que busca constantes brechas, se puede esperar que estos zurdos ofrezcan un sensacional enfrentamiento y un choque de estilos interesantísimo del que podría salir un futuro rival del doble monarca unificado Lebedev.
martes, 26 de julio de 2016
Oleksandr Gvozdyk - Tommy Karpency (23/7/2016)
MGM Grand, Las Vegas, Estados Unidos.
En juego el título NABF del peso semipesado.
Mientras Gvozdyk buscaba la distancia adecuada para su boxeo, todavía en el primer asalto, un hook diestro de Karpency lo sorprendió y lo lanzó sobre la lona, siendo este el primer knockdown de toda la carrera de este insigne e imbatido prospecto semipesado. El púgil ucraniano se recuperaría con cierta facilidad del knockdown, pero todavía durante el segundo asalto se mostraría bastante incomodado por el boxeo de su rival, que a pesar de ser alcanzado con algún 1-2-hook, se desplazaría por el exterior del ring y conectaría peligrosas contras en gancho y directo zurdo.
Después de este mal inicio, Gvozdyk al fin desplegaría su mejor boxeo en el tercer asalto, buscando los ángulos y las diagonales, girando hacia la izquierda a su zurdo rival y realizando esquivas precisas, desplazamientos acompañados por buenos hooks de izquierda y algunos directos. Así, rápidamente, quien empezó a mostrarse poco resolutivo fue Karpency, que en el cuarto episodio comenzó a ser claramente desdibujado por los ataques con cambios de altura de su rival, sus potentes directos y sus combinaciones hook zurdo-uppercut diestro. De este modo, alcanzado el quinto asalto, el estadounidense estaba ya hostigado y con el rostro enrojecido como consecuencia de las contundentes manos de Gvozdyk, que en dicho round llegó a estremecer a un Karpency que reaccionó e impactó algunos valientes directos y hooks.
Finalmente, con el choque evidentemente roto, un directo del bronce olímpico Gvozdyk en el sexto asalto daño en el ojo izquierdo a Karpency, que poco después se vería obligado a poner la rodilla en la lona y a abandonar. Por ello, Oleksandr Gvozdyk 11(9KO)-0 lograba, como se esperaba, conservar su record invicto y obtener su onceava victoria con notable solvencia ante un Karpency exretador mundial y voluntarioso, aunque el mal inicio del ucraniano ha generado inevitablemente grandes dudas. Y es que, si bien en su anterior pelea pareció estar a un nivel equivalente al de la élite al batir en sólo dos asaltos al exretador mundial Nadjib Mohammedi (y se habló por ello de un inminente acceso al mundial), la caída sufrida junto a breves dificultades ante un Karpency 26(15KO)-6(3)-1 arrollado en tres asaltos por Adonis Stevenson, inevitablemente están disminuyendo las buenas apreciaciones que de Gvdozyk se hacían. Es por esto que parece necesario que antes de afrontar una pelea decisiva, el 6º WBC Gvozdyk siga rodándose y expandiendo su bagaje de ring ante oponentes de nivel medio-alto para poder explotar mejor sus enormes cualidades y que, cuando le llegue la opción de contender en su primer mundial profesional, pueda ofrecer la sensacional actuación que de él se espera.
En juego el título NABF del peso semipesado.
Mientras Gvozdyk buscaba la distancia adecuada para su boxeo, todavía en el primer asalto, un hook diestro de Karpency lo sorprendió y lo lanzó sobre la lona, siendo este el primer knockdown de toda la carrera de este insigne e imbatido prospecto semipesado. El púgil ucraniano se recuperaría con cierta facilidad del knockdown, pero todavía durante el segundo asalto se mostraría bastante incomodado por el boxeo de su rival, que a pesar de ser alcanzado con algún 1-2-hook, se desplazaría por el exterior del ring y conectaría peligrosas contras en gancho y directo zurdo.
Después de este mal inicio, Gvozdyk al fin desplegaría su mejor boxeo en el tercer asalto, buscando los ángulos y las diagonales, girando hacia la izquierda a su zurdo rival y realizando esquivas precisas, desplazamientos acompañados por buenos hooks de izquierda y algunos directos. Así, rápidamente, quien empezó a mostrarse poco resolutivo fue Karpency, que en el cuarto episodio comenzó a ser claramente desdibujado por los ataques con cambios de altura de su rival, sus potentes directos y sus combinaciones hook zurdo-uppercut diestro. De este modo, alcanzado el quinto asalto, el estadounidense estaba ya hostigado y con el rostro enrojecido como consecuencia de las contundentes manos de Gvozdyk, que en dicho round llegó a estremecer a un Karpency que reaccionó e impactó algunos valientes directos y hooks.
Finalmente, con el choque evidentemente roto, un directo del bronce olímpico Gvozdyk en el sexto asalto daño en el ojo izquierdo a Karpency, que poco después se vería obligado a poner la rodilla en la lona y a abandonar. Por ello, Oleksandr Gvozdyk 11(9KO)-0 lograba, como se esperaba, conservar su record invicto y obtener su onceava victoria con notable solvencia ante un Karpency exretador mundial y voluntarioso, aunque el mal inicio del ucraniano ha generado inevitablemente grandes dudas. Y es que, si bien en su anterior pelea pareció estar a un nivel equivalente al de la élite al batir en sólo dos asaltos al exretador mundial Nadjib Mohammedi (y se habló por ello de un inminente acceso al mundial), la caída sufrida junto a breves dificultades ante un Karpency 26(15KO)-6(3)-1 arrollado en tres asaltos por Adonis Stevenson, inevitablemente están disminuyendo las buenas apreciaciones que de Gvdozyk se hacían. Es por esto que parece necesario que antes de afrontar una pelea decisiva, el 6º WBC Gvozdyk siga rodándose y expandiendo su bagaje de ring ante oponentes de nivel medio-alto para poder explotar mejor sus enormes cualidades y que, cuando le llegue la opción de contender en su primer mundial profesional, pueda ofrecer la sensacional actuación que de él se espera.
jueves, 9 de junio de 2016
Breve: Glowacki y Usyk llegan a acuerdo para mundial crucero
El día 10 de septiembre en Polonia, el campeón mundial WBO del peso crucero Krzysztof Glowacki 26(16KO)-0 tratará de realizar la segunda defensa de su cinturón y la primera mandatoria, en la cual se enfrentará al mejor retador de toda la categoría, el oro olímpico y mundial como amateur Oleksandr Usyk 9(9KO)-0. Aunque se había llamado a ambas partes a una subasta y se temía que se llegase a esta solución por los problemas para decidir dónde disputar el choque, finalmente las promotoras de ambos habrían acordado llevar la pelea al país del campeón, alcanzando un acuerdo que fue anunciado por la WBO en una nota en la que se señalaba la cancelación de las pujas. Así, poco después desde diversos medios polacos se hacía público este excepcional choque del que saldrá el mayor peligro para Denis Lebedev en la hegemonía de la división, un monarca de la Organización al cual el ruso estaría dispuesto a medirse en unificación en 2017.
Dado que ambos son púgiles zurdos y de una técnica excelente, además de espectaculares, se puede esperar una pelea tan entretenida como interesante tácticamente, en la cual chocarán el solidísimo estilo de Glowacki con el habilidoso boxeo de un Usyk de infinitos y plásticos recursos.
miércoles, 20 de abril de 2016
Breve: La WBO ordena el campeonato crucero Glowacki-Usyk
Al fin, después de casi un año desde que se hizo evidente que ambos se terminarían por enfrentar, ha llegado el momento de que dos de los mejores púgiles (y con mayor proyección) del peso crucero se midan en una sensacional pelea de la que saldrá una gran figura de la categoría. Y es que la WBO ha ordenado al excelente campeón mundial crucero Krzysztof Glowacki 26(16KO)-0, que llega de batir espectacularmente a Marco Huck y a Steve Cunningham, que se mida a su retador mandatorio Oleksandr Usyk 9(9KO)-0, oro olímpico y mundial como amateur con un boxeo lleno de potencia y habilidad además de brillantez técnica. Ambas partes tienen 30 días para llegar a un acuerdo, que de no materializarse daría paso a una subasta, en la cual la puja mínima es, según los estatutos de la WBO, de 300.000 dólares repartidos 60-40.
Así, se ponen las bases para que antes del mes de septiembre se produzca un enfrentamiento trascendental para la división, en el cual Glowacki puede comenzar a hacer historia en mayúsculas en el peso crucero, aunque deberá vigilar su condición física en un dificilísimo combate ante un zurdo como él. Mientras, Usyk, que nunca se ha medido a un rival del top, disputará una prueba de fuego en la que deberá demostrar, como pretende, que está listo para lograr su objetivo de convertirse en cuádruple campeón unificado de la categoría.
Así, se ponen las bases para que antes del mes de septiembre se produzca un enfrentamiento trascendental para la división, en el cual Glowacki puede comenzar a hacer historia en mayúsculas en el peso crucero, aunque deberá vigilar su condición física en un dificilísimo combate ante un zurdo como él. Mientras, Usyk, que nunca se ha medido a un rival del top, disputará una prueba de fuego en la que deberá demostrar, como pretende, que está listo para lograr su objetivo de convertirse en cuádruple campeón unificado de la categoría.
jueves, 31 de marzo de 2016
Breve: Usyk lesionado no peleará contra Simmons
Según ha sido ya confirmado por el mismo Stephen Simmons 14(6KO)-1(1), su anunciada pelea del 23 de abril ante el aspirante número 1 del peso crucero Oleksandr Usyk ha sido cancelada, ya que el ucraniano ha sufrido una lesión en uno de sus pies durante una sesión de sparring que le impedirá estar listo para la fecha arriba mencionada. Aun así, parece que la lesión no reviste excesiva gravedad y el oro olímpico y mundial como amateur Usyk 9(9KO)-0 en unas semanas estará en perfectas condiciones para el primer campeonato mundial de su carrera como profesional, al cual accederá como retador mandatorio WBO del ganador del choque entre el actual monarca Krzysztof Glowacki y el excampeón Steve Cunningham [Link a la previa del Glowacki-Cunnigham]. Con todo, es posible que Usyk no tenga ya margen para disputar una última pelea de preparación, o al menos no ante un oponente de tanto riesgo como el británico Simmons.
miércoles, 23 de marzo de 2016
El número 1 WBO crucero Usyk preparará mundial enfrentando a británico Simmons
Inicialmente los planes del retador mandatorio WBO del peso crucero, el oro olímpico y mundial como amateur Oleksandr Usyk 9(9KO)-0, y de su promotora K2 Promotions parecieron pasar por aguardar inactivos hasta la disputa en abril o mayo del campeonato mundial contra el campeón Krzysztof Glowacki. Pero como el lesionado monarca no regresó a los rings a inicios de marzo como se preveía sino que lo hará a mediados de abril, hecho que aplazará la defensa mandatoria hasta pasado el ecuador de la temporada, Usyk y su equipo han recobrado la idea de una pelea más para preparar el mundial. Así, ha sido confirmado un evento que se disputará el 23 de abril en el Sport Palace de Kiev, en su Ucrania natal, en el que Usyk se medirá al exranqueado WBC Stephen Simmons 14(6KO)-1(1).
Dicho boxeador era considerado un prospecto en ascenso y había conseguido un par de victorias importantes pero en abril del pasado año vio su rápido ascenso truncado por una derrota ante un buen púgil como su compatriota Jon-Lewis Dickinson, que lo batió por KO Técnico en ocho rounds en un combate en el que Simmons comenzó muy bien pero terminó cediendo por sus defectos defensivos. Por ello, se puede esperar que el británico ofrezca ante Usyk una pelea contendida en la que le obligue a trabajar, teniendo el ucraniano que vigilar el gancho zurdo de su oponente, pero, de todos modos, es de esperar que el noqueador imbatido haga valer sus enormes recursos técnicos y tácticos para conseguir una victoria solvente.
De vencer en este cruce, Usyk se enfrentará unos meses más tarde al ganador del choque Glowacki-Cunningham, que tendrá lugar el 16 de abril, precisamente una semana antes del combate Usyk-Simmons, por lo que las actuaciones de los vencedores de ambas peleas podrán ser comparadas con rapidez. Como respaldo de este combate estelar, se producirán nuevas peleas de destacados prospectos locales, en las cuales ha sido confirmada ya la participación del peso pluma Oleg Malinovskiy 17(5KO)-0 y del peso superligero Denis Berinchyk 3(2KO)-0, cuyos oponentes todavía no se conocen.
Usyk llegará al combate tras batir en diciembre por KO Técnico en siete rounds a un modesto Pedro Rodríguez que ofreció una mayor resistencia de la esperada, mientras que Simmons ha vencido a tres oponentes de record negativo, al último el pasado enero, desde la mencionada derrota ante Jon-Lewis Dickinson.
martes, 15 de diciembre de 2015
Oleksandr Usyk - Pedro Rodríguez (12/12/2015)
Sport Palace, Kiev, Ucrania.
En juego el título WBO Intercontinental del peso crucero.
Enfrentando a un Rodríguez con un record sustentando esencialmente sobre rivales muy modestos se podía esperar que Oleksandr Usyk, el mayor aspirante de la división del peso crucero por su boxeo lleno de clase y técnica, tuviese una fácil pelea pero, al contrario, el púgil ucraniano sufrió unas iniciales dificultades que demostraron el potencial del boxeador cubano si tuviese un adecuado desarrollo de su carrera. Tan pronto como en el primer asalto quedó de manifiesto que el porcentaje de knockouts de Rodríguez, pese haber sido conseguido sin excesivo esfuerzo, hace justicia a su elevada pegada, puesto que lanzando potentísimos hooks obligaría a retroceder al oro olímpico y mundial. Éste, manteniéndose móvil para no caer en los curvos de Rodríguez, trataba de buscar los ángulos de forma muy cautelosa conociendo el peligro de su rival, al que tanteaba con el jab y un uppercut abierto.
Poco a poco el zurdo Usyk comenzaría a soltarse y a desplegar su mejor boxeo con variación de trayectorias, dejando detalles de gran calidad como un uppercut diestro aislado lanzado marchándose por la diagonal o un cruzado de mano derecha con amago. Con todo, el público se mantenía tenso al igual que el invicto noqueador, puesto que el cubano Rodríguez, que perseguía constante a su rival, conectaría eventuales pero fortísimos ganchos al rostro con ambas manos que llevarían hacia las cuerdas a un Usyk que no lograba explotar totalmente su boxeo ni las brechas de su oponente. El punto álgido de tensión para los asistentes y para el boxeador local llegaría en el tercer round, cuando una derecha directa del visitante movería a un Usyk que, a pesar de no sufrir dificultades notables, pasaría por los mayores apuros de su carrera hasta la fecha. Entonces, Usyk sacaría todo su coraje para, en acciones arriesgadas y decisivas, reconducir el combate.
Respondiendo tardíamente a los llamamientos de Rodríguez, que lo emplazaba a intercambiar golpes en los primeros rounds del combate, Usyk se lanzaría al ataque conectando golpes de poder en cruzado diestro enlazado con uppercut zurdo además de un excelente croché de mano retrasada. De forma rápida, aunque no carente de riesgo, el número 1 WBO comenzaría a desdibujar a su rival, que se veía sobrepasado por un boxeo variado, con ganchos al cuerpo encadenados con uppercuts, veloces combinaciones de golpes ascendentes y ganchos al rostro marchándose. El quinto round sería un punto de inflexión en la pelea puesto que, si bien Rodríguez impactaría un fortísimo hook arriba y ambos cruzarían golpes con elevado peligro, Usyk conectaría de forma decisiva su directo zurdo y su formidable y habitual combinación de uppercut y cruzado para, por primera vez en la pelea, hacer retroceder a su contrincante.
Así, con "El Reguilete" frenado en su ímpetu, el principal factor que le mantenía en la pelea, Usyk no tardaría en desbordarlo con sus curvos y derribarlo en el sexto episodio con una nueva combinación de cruzado diestro y uppercut zurdo. Por último, en el séptimo round, Usyk pondría fin a la pelea con un abierto curvo zurdo seguido por una verdadera tormenta de uppercuts y crochés de ambas manos, puños que derribarían a un Rodríguez que lograría alzarse pero que no estaba en condiciones de continuar. De esta forma Oleksandr Usyk 9(9KO)-0 conservaba su 100% de knockouts y se mantenía también en la mejor posición para alcanzar el combate mundialista, que disputaría ante un Krzysztof Glowacki que todavía se recupera de las operaciones padecidas en codo y muñeca. Quizás en el combate quedó de manifiesto por primera vez en su trayectoria que el excelente Usyk puede llegar a ser batible si se le obliga a pelear en corta, algo de por si complicado por su movilidad. Pero si se le deja pensar y boxear con espacios, su boxeo supera incluso al de algunos campeones mundiales, sobre todo cuando varía sus trayectorias con los directos o realiza súbitas entradas con sus temibles cruzados y uppercuts.
Parece conveniente para tener de su lado las mayores posibilidades en el campeonato mundial que Usyk se vea puesto a prueba ante un rival del top, algo a lo que podría obligarle eventualmente con una eliminatoria la Organización. Tiempo tendrá para realizar un último test, sobre todo valorando que Glowacki necesitará un rodaje antes de disputar su pelea mandatoria. Pero aun así, si su equipo decidiese no poner en riesgo su posición, es perfectamente viable que Usyk lograse imponerse directamente ante un Glowacki también zurdo al que le gusta pelear con espacio y con ritmos relativamente bajos. Una mención se ganó un Pedro Rodríguez 22(19KO)-1 de 29 años que podría ser considerado una víctima propiciatoria pero que plantó cara y que merece que su equipo le busque rivales adecuados para que se pueda desarrollar.
En juego el título WBO Intercontinental del peso crucero.
Enfrentando a un Rodríguez con un record sustentando esencialmente sobre rivales muy modestos se podía esperar que Oleksandr Usyk, el mayor aspirante de la división del peso crucero por su boxeo lleno de clase y técnica, tuviese una fácil pelea pero, al contrario, el púgil ucraniano sufrió unas iniciales dificultades que demostraron el potencial del boxeador cubano si tuviese un adecuado desarrollo de su carrera. Tan pronto como en el primer asalto quedó de manifiesto que el porcentaje de knockouts de Rodríguez, pese haber sido conseguido sin excesivo esfuerzo, hace justicia a su elevada pegada, puesto que lanzando potentísimos hooks obligaría a retroceder al oro olímpico y mundial. Éste, manteniéndose móvil para no caer en los curvos de Rodríguez, trataba de buscar los ángulos de forma muy cautelosa conociendo el peligro de su rival, al que tanteaba con el jab y un uppercut abierto.
Poco a poco el zurdo Usyk comenzaría a soltarse y a desplegar su mejor boxeo con variación de trayectorias, dejando detalles de gran calidad como un uppercut diestro aislado lanzado marchándose por la diagonal o un cruzado de mano derecha con amago. Con todo, el público se mantenía tenso al igual que el invicto noqueador, puesto que el cubano Rodríguez, que perseguía constante a su rival, conectaría eventuales pero fortísimos ganchos al rostro con ambas manos que llevarían hacia las cuerdas a un Usyk que no lograba explotar totalmente su boxeo ni las brechas de su oponente. El punto álgido de tensión para los asistentes y para el boxeador local llegaría en el tercer round, cuando una derecha directa del visitante movería a un Usyk que, a pesar de no sufrir dificultades notables, pasaría por los mayores apuros de su carrera hasta la fecha. Entonces, Usyk sacaría todo su coraje para, en acciones arriesgadas y decisivas, reconducir el combate.
Respondiendo tardíamente a los llamamientos de Rodríguez, que lo emplazaba a intercambiar golpes en los primeros rounds del combate, Usyk se lanzaría al ataque conectando golpes de poder en cruzado diestro enlazado con uppercut zurdo además de un excelente croché de mano retrasada. De forma rápida, aunque no carente de riesgo, el número 1 WBO comenzaría a desdibujar a su rival, que se veía sobrepasado por un boxeo variado, con ganchos al cuerpo encadenados con uppercuts, veloces combinaciones de golpes ascendentes y ganchos al rostro marchándose. El quinto round sería un punto de inflexión en la pelea puesto que, si bien Rodríguez impactaría un fortísimo hook arriba y ambos cruzarían golpes con elevado peligro, Usyk conectaría de forma decisiva su directo zurdo y su formidable y habitual combinación de uppercut y cruzado para, por primera vez en la pelea, hacer retroceder a su contrincante.
Así, con "El Reguilete" frenado en su ímpetu, el principal factor que le mantenía en la pelea, Usyk no tardaría en desbordarlo con sus curvos y derribarlo en el sexto episodio con una nueva combinación de cruzado diestro y uppercut zurdo. Por último, en el séptimo round, Usyk pondría fin a la pelea con un abierto curvo zurdo seguido por una verdadera tormenta de uppercuts y crochés de ambas manos, puños que derribarían a un Rodríguez que lograría alzarse pero que no estaba en condiciones de continuar. De esta forma Oleksandr Usyk 9(9KO)-0 conservaba su 100% de knockouts y se mantenía también en la mejor posición para alcanzar el combate mundialista, que disputaría ante un Krzysztof Glowacki que todavía se recupera de las operaciones padecidas en codo y muñeca. Quizás en el combate quedó de manifiesto por primera vez en su trayectoria que el excelente Usyk puede llegar a ser batible si se le obliga a pelear en corta, algo de por si complicado por su movilidad. Pero si se le deja pensar y boxear con espacios, su boxeo supera incluso al de algunos campeones mundiales, sobre todo cuando varía sus trayectorias con los directos o realiza súbitas entradas con sus temibles cruzados y uppercuts.
Parece conveniente para tener de su lado las mayores posibilidades en el campeonato mundial que Usyk se vea puesto a prueba ante un rival del top, algo a lo que podría obligarle eventualmente con una eliminatoria la Organización. Tiempo tendrá para realizar un último test, sobre todo valorando que Glowacki necesitará un rodaje antes de disputar su pelea mandatoria. Pero aun así, si su equipo decidiese no poner en riesgo su posición, es perfectamente viable que Usyk lograse imponerse directamente ante un Glowacki también zurdo al que le gusta pelear con espacio y con ritmos relativamente bajos. Una mención se ganó un Pedro Rodríguez 22(19KO)-1 de 29 años que podría ser considerado una víctima propiciatoria pero que plantó cara y que merece que su equipo le busque rivales adecuados para que se pueda desarrollar.
lunes, 31 de agosto de 2015
Oleksandr Usyk - Johnny Muller (29/8/2015)
Sport Palace, Kiev, Ucrania.
En juego el título WBO Intercontinental del peso crucero.
En un asalto inicial desarrollado como toma de contacto, el ucraniano Usyk se mostraría como siempre terriblemente rápido de piernas y manos, dinamismo que, acompañado con su magnífica técnica, le valía para llevarse con mucha solvencia el round haciendo uso prácticamente exclusivo de su gran jab. Con dicho golpe atravesaría con frecuencia la guardia del púgil sudafricano, que tratando de ofrecer respuesta lanzaría rectos en jab y directo con muchísima más voluntad que acierto. Si bien en el segundo episodio al fin "Hurricane" Muller conseguiría impactar, aunque sin demasiada contundencia, una derecha directa de forma aislada, sus golpes errados se amontonaban debido a los ágiles movimientos de cintura y cabeza del zurdo Usyk. En su continuo desplazamiento el local aprovechaba excelentemente los ataques en ángulos, los giros y las variaciones de trayectoria, conectando con dureza el gancho zurdo al rostro y el cruzado diestro, en muchas ocasiones yendo este último encadenado con un fortísimo directo.
Tras un inicio tan sólido del púgil de destacada carrera amateur Usyk, éste en el tercer episodio explotaría totalmente dejando la octava muestra consecutiva en su trayectoria profesional de temible contundencia unida a desbordante superioridad técnica. Abriendo la guardia de Muller y desorientándolo con un molesto y contundente cruzado de mano diestra que repitió en más de media docena de ocasiones, Usyk descentraría y frustraría a su oponente haciéndolo fallar hasta encontrar el momento de conectar una mano decisiva: al errar ambos un cruzado con su mano atrasada, Usyk daría un paso adelante y compensaría su fallo con un nuevo cruzado zurdo que derribaría sobre la lona a Muller. Restaban más de 30 segundos del tercer round cuando la pelea se reanudó, por lo que estando en el ring un Usyk con 100% de knockouts el desenlace se sabía inevitable. En la reanudación dos cruzado zurdos seguidos por un gancho diestro al cuerpo abrirían la puerta a un contundente croché de izquierda al mentón que supondría la segunda caída del encuentro.
Entonces un Muller voluntarioso, que se volvió a alzar y no renunció a luchar valientemente, sería totalmente desbordado por numerosas izquierdas en uppercut, directo y hook que le obligaron a retroceder hasta las cuerdas. Aquí Usyk impactaría una rápida y espectacular combinación (hook izquierda arriba, hook derecha abajo, uppercut zurdo, cruzado diestro, directo, cruzado diestro, uppercut zurdo) que llevaría al árbitro muy acertadamente, a pesar de las quejas de Muller, a detener el ya excesivo castigo. Así, Oleksandr Usyk 8(8KO)-0 continuaba su imparable recorrido por el boxeo de pago sumando su octava victoria, manteniendo su 100% de triunfos antes del límite y conservando su record invicto.
Es cierto que Muller no es un púgil de la élite y que su victoria más destacada (obtenida en junio ante Masternak a los puntos de forma dividida) fue claramente inmerecida, pero pese a ello es un boxeador con buen encaje y valiente que siempre pone dificultades a sus contrincantes con su férrea voluntad. Aún así, enfrentado a Usyk pareció muy asequible, siendo debido esto a la enorme superioridad técnica del boxeador ucraniano, que tan solo necesitó tres rounds para desarbolar a un púgil que aguantó diez asaltos con el contundente top 5 Masternak. Por ello, si sumamos esta gran actuación a las anteriores buenas muestras de boxeo de Usyk, es inevitable considerarlo como uno de los tres mejores retadores mundiales del peso crucero, por no decir que es el mejor estando todavía poco puesto a prueba. A consecuencia de esto al campeón WBO Krzyzstof Glowacki le ha tocado un dificilísimo aspirante, que podría convertirse en mandatorio en los próximos meses estando situado Usyk número 1 en dicho organismo, un complicado rival que amenaza con poner punto y final temprano a su sorprendente y fulgurante inicio de reinado.
En juego el título WBO Intercontinental del peso crucero.
En un asalto inicial desarrollado como toma de contacto, el ucraniano Usyk se mostraría como siempre terriblemente rápido de piernas y manos, dinamismo que, acompañado con su magnífica técnica, le valía para llevarse con mucha solvencia el round haciendo uso prácticamente exclusivo de su gran jab. Con dicho golpe atravesaría con frecuencia la guardia del púgil sudafricano, que tratando de ofrecer respuesta lanzaría rectos en jab y directo con muchísima más voluntad que acierto. Si bien en el segundo episodio al fin "Hurricane" Muller conseguiría impactar, aunque sin demasiada contundencia, una derecha directa de forma aislada, sus golpes errados se amontonaban debido a los ágiles movimientos de cintura y cabeza del zurdo Usyk. En su continuo desplazamiento el local aprovechaba excelentemente los ataques en ángulos, los giros y las variaciones de trayectoria, conectando con dureza el gancho zurdo al rostro y el cruzado diestro, en muchas ocasiones yendo este último encadenado con un fortísimo directo.
Tras un inicio tan sólido del púgil de destacada carrera amateur Usyk, éste en el tercer episodio explotaría totalmente dejando la octava muestra consecutiva en su trayectoria profesional de temible contundencia unida a desbordante superioridad técnica. Abriendo la guardia de Muller y desorientándolo con un molesto y contundente cruzado de mano diestra que repitió en más de media docena de ocasiones, Usyk descentraría y frustraría a su oponente haciéndolo fallar hasta encontrar el momento de conectar una mano decisiva: al errar ambos un cruzado con su mano atrasada, Usyk daría un paso adelante y compensaría su fallo con un nuevo cruzado zurdo que derribaría sobre la lona a Muller. Restaban más de 30 segundos del tercer round cuando la pelea se reanudó, por lo que estando en el ring un Usyk con 100% de knockouts el desenlace se sabía inevitable. En la reanudación dos cruzado zurdos seguidos por un gancho diestro al cuerpo abrirían la puerta a un contundente croché de izquierda al mentón que supondría la segunda caída del encuentro.
Entonces un Muller voluntarioso, que se volvió a alzar y no renunció a luchar valientemente, sería totalmente desbordado por numerosas izquierdas en uppercut, directo y hook que le obligaron a retroceder hasta las cuerdas. Aquí Usyk impactaría una rápida y espectacular combinación (hook izquierda arriba, hook derecha abajo, uppercut zurdo, cruzado diestro, directo, cruzado diestro, uppercut zurdo) que llevaría al árbitro muy acertadamente, a pesar de las quejas de Muller, a detener el ya excesivo castigo. Así, Oleksandr Usyk 8(8KO)-0 continuaba su imparable recorrido por el boxeo de pago sumando su octava victoria, manteniendo su 100% de triunfos antes del límite y conservando su record invicto.
Es cierto que Muller no es un púgil de la élite y que su victoria más destacada (obtenida en junio ante Masternak a los puntos de forma dividida) fue claramente inmerecida, pero pese a ello es un boxeador con buen encaje y valiente que siempre pone dificultades a sus contrincantes con su férrea voluntad. Aún así, enfrentado a Usyk pareció muy asequible, siendo debido esto a la enorme superioridad técnica del boxeador ucraniano, que tan solo necesitó tres rounds para desarbolar a un púgil que aguantó diez asaltos con el contundente top 5 Masternak. Por ello, si sumamos esta gran actuación a las anteriores buenas muestras de boxeo de Usyk, es inevitable considerarlo como uno de los tres mejores retadores mundiales del peso crucero, por no decir que es el mejor estando todavía poco puesto a prueba. A consecuencia de esto al campeón WBO Krzyzstof Glowacki le ha tocado un dificilísimo aspirante, que podría convertirse en mandatorio en los próximos meses estando situado Usyk número 1 en dicho organismo, un complicado rival que amenaza con poner punto y final temprano a su sorprendente y fulgurante inicio de reinado.
martes, 27 de enero de 2015
Oleksandr Gvozdyk - Cory Cummings (24/1/2015)
1st Bank Center, Broomfield, Estados Unidos. Peso Semipesado.
El combate se inició con Cummings tratando de presionar con intensidad para intentar introducirse en la distancia corta, espacio en el que podría llegar a conectar sus manos pese su menor altura y envergadura. Pero el púgil ucraniano se hizo con el control de la situación dando un paso atrás y lanzando sus manos en hook o en directo, después de lo cual tomó la iniciativa y comenzó a castigar a su rival con rápidas manos en croché de izquierdas o 1-2-hook.
Pronto
el combate se resolvería, ya que en el segundo asalto, cuando Cummings trataba de entrar en la distancia corta, éste era alcanzado por dos potentes hooks al rostro seguidos por un nuevo hook de izquierda y un directo que derribaban por primera vez al norteamericano. Aunque no estaba en las mejores condiciones, el valiente Cummings se puso en pie antes de que el árbitro completase la cuenta, por lo que en la reanudación Gvozdyk, volcándose en el ataque, arrinconaba a su oponente en las cuerdas y le impactaba una serie de terribles hooks. El referee Stephen Blea actuó de forma totalmente errónea al no intervenir para detener el combate, ya que Cummings estaba siendo muy duramente castigado sin apenas respuesta. Con todo, el combate siguió y "Black Ice" era derribado por segunda vez, aunque esto tampoco bastó para que el árbitro detuviese la pelea, puesto que dio por buena la continuación del combate pese a estar Cummings con la mirada perdida y los brazos abajo. Tras completar esta segunda cuenta y reanudarse la pelea, Gvozdyk impactó un duro uppercut de derechas seguido por un directo que derribaban aparatosamente a Cummings, golpes que se deberían haber evitado y que por fin hicieron que el árbitro detuviese el combate.
Con esta victoria el bronce olímpico Oleksandr Gvodzyk 5(4KO)-0 suma un nuevo triunfo por KO Técnico en el segundo asalto, que demuestra su brillantez técnica en el ataque y en el contragolpe, así como su precisión y velocidad en las combinaciones. Sus buenas maneras hacen que deba incluírsele en la lista de brillantes prospectos ucranianos como Ievgen Khytrov, Vyacheslav Shabranskyy o Oleksandr Usyk, entre otros.
En cualquier caso, dejando de lado la victoria de Gvodzyk, hay que subrayar la negligente conducta del árbitro de la pelea, que permitió que un Cummings voluntarioso pero totalmente sobrepasado recibiese un considerable castigo, netamente innecesario, ya que el final del combate estaba lejano y no estaban igualados ambos púgiles ni siquiera en las puntuaciones. Si nunca se deben permitir golpes de más (aunque tampoco de menos) se tendría que ir con especial cuidado en categorías de tanto peso como la semipesada, en la que el riesgo de los puños de más es muy elevado.
El combate se inició con Cummings tratando de presionar con intensidad para intentar introducirse en la distancia corta, espacio en el que podría llegar a conectar sus manos pese su menor altura y envergadura. Pero el púgil ucraniano se hizo con el control de la situación dando un paso atrás y lanzando sus manos en hook o en directo, después de lo cual tomó la iniciativa y comenzó a castigar a su rival con rápidas manos en croché de izquierdas o 1-2-hook.
Pronto
el combate se resolvería, ya que en el segundo asalto, cuando Cummings trataba de entrar en la distancia corta, éste era alcanzado por dos potentes hooks al rostro seguidos por un nuevo hook de izquierda y un directo que derribaban por primera vez al norteamericano. Aunque no estaba en las mejores condiciones, el valiente Cummings se puso en pie antes de que el árbitro completase la cuenta, por lo que en la reanudación Gvozdyk, volcándose en el ataque, arrinconaba a su oponente en las cuerdas y le impactaba una serie de terribles hooks. El referee Stephen Blea actuó de forma totalmente errónea al no intervenir para detener el combate, ya que Cummings estaba siendo muy duramente castigado sin apenas respuesta. Con todo, el combate siguió y "Black Ice" era derribado por segunda vez, aunque esto tampoco bastó para que el árbitro detuviese la pelea, puesto que dio por buena la continuación del combate pese a estar Cummings con la mirada perdida y los brazos abajo. Tras completar esta segunda cuenta y reanudarse la pelea, Gvozdyk impactó un duro uppercut de derechas seguido por un directo que derribaban aparatosamente a Cummings, golpes que se deberían haber evitado y que por fin hicieron que el árbitro detuviese el combate.
Con esta victoria el bronce olímpico Oleksandr Gvodzyk 5(4KO)-0 suma un nuevo triunfo por KO Técnico en el segundo asalto, que demuestra su brillantez técnica en el ataque y en el contragolpe, así como su precisión y velocidad en las combinaciones. Sus buenas maneras hacen que deba incluírsele en la lista de brillantes prospectos ucranianos como Ievgen Khytrov, Vyacheslav Shabranskyy o Oleksandr Usyk, entre otros.
En cualquier caso, dejando de lado la victoria de Gvodzyk, hay que subrayar la negligente conducta del árbitro de la pelea, que permitió que un Cummings voluntarioso pero totalmente sobrepasado recibiese un considerable castigo, netamente innecesario, ya que el final del combate estaba lejano y no estaban igualados ambos púgiles ni siquiera en las puntuaciones. Si nunca se deben permitir golpes de más (aunque tampoco de menos) se tendría que ir con especial cuidado en categorías de tanto peso como la semipesada, en la que el riesgo de los puños de más es muy elevado.
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