T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos.
En juego los títulos WBA Intercontinental y WBO Internacional del peso wélter.
Hasta los mayores detractores de un boxeador pueden entender que en un retorno tras una amarga derrota y más de un año y medio de inactividad se afronte un duelo ante un rival asequible para rodarse. Además, esto puede ser la mejor opción, dado que la falta de ring podría conllevar un tropiezo inesperado, desafortunado y evitable que podría poner en tela de juicio la futura trayectoria. Por otro lado, si se quiere demostrar al 100% que, después de una cierta crisis, se sigue perteneciendo a la élite, lo mejor que se puede hacer es enfrentarse en el regreso a un rival de la máxima dureza, como hizo Lucas Matthysse el pasado sábado ante un Taylor que ofreció dificilísimas peleas a Broner, Algieri y Orozco.
Normalmente, una apuesta tan arriegada no suele tener los mejores resultados, puesto que, aunque se pueda lograr la victoria, es muy complicado ofrecer la mejor versión, más aún si se asciende de peso, como hizo el argentino. Con todo, Matthysse, al contrario de lo que suele ser habitual en esas circunstancias, ofreció en su regreso a los ensogados una actuación magnífica y arrolladora que diluye cualquier duda y que le posiciona como una de los máximos aspirantes del peso wélter.
Tan pronto como en el primer asalto, un jab de Taylor fue contragolpeado con enorme velocidad por Matthysse, que estremeció a su oponente. Este fantástico inicio no quedó aisaldo, sino que el noqueador presionó a su oponente y lo alcanzó con mucha potencia con su mano adelantada en uppercut y gancho. El único paso atrás que daría el visitante en el combate fue en el segundo round, cuando recibió un cabezazo, algo aprovechado por Taylor para pasar al ataque e intentar romper el enfrentamiento. De todos modos, Matthysse no llegó a verse en una situación de apuro, ya que rápidamente contestó con ganchos al cuerpo, uppercuts y hooks para frenar al estadounidense.
Finalmente, en el tercer asalto se llegaría al punto de inflexión, ya que al quedarse Taylor corto con un directo, Matthysse impactó un 1-2 que derribó a su contrincante. Antes de que el episodio terminarse, “Tranzformer” se vio hostigado contra las cuerdas, momento de dificultad que se agravaría en el siguiente asalto, cuando quedó tocado y se vio obligado a correr. Por último, en el quinto round, aunque Taylor intentó contestar con combos de ganchos a la presión de Matthysse, un hook combinado con directo, seguido por un directo enlazado otra vez con gancho, le lanzó a la lona. Si bien volvió a ponerse de pie, estaba claramente afectado, de modo que, aunque señaló que quería seguir combatiendo, el árbitro detuvo acertadamente el combate.
La victoria por KO Técnico en el quinto asalto de Lucas Matthysse 38(35KO)-4(1) sobre un boxeador que nunca había perdido antes del límite y que es tan duro como versátil, resulta un magnífico indicador del estupendo momento de forma por el que pasa y de su potencial en un peso wélter repleto de grandes nombres y retos. Por el momento, la captura de un cinturón menor WBA y otro WBO le situarán en el top 15 de ambos organismos, aunque no pasa por alto que en el último cuatrimestre del año Matthysse podría verse en frente de uno de los grandes nombres de la división (ya hay rumores pero ninguna certeza) en una interesantísima y trascendental pelea en la que, si boxea al mismo nivel, tendrá muchas posibilidades de imponerse y apuntar a los top libra por libra.
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miércoles, 10 de mayo de 2017
jueves, 27 de abril de 2017
Martin Murray – Gabriel Rosado (22/4/2017)
Echo Arena, Liverpool, Reino Unido.
En juego el título WBA Intercontinental del peso medio.
Si a alguien le sorprende el boxeo de Martin Murray es que nunca le ha visto combatir, puesto que siempre usa el mismo plan y con la misma escasa variedad. Aun así, su efectividad y solidez son muy altas, por lo que, jabeando firme, usando el 1-2, la derecha aislada y el gancho zurdo, se puso a un paso de la victoria terminado el cuarto asalto. Y es que, a la vez que el local anotaba con claridad sus puños, Rosado sostuvo una frecuencia de golpeo insuficiente, centrándose casi exclusivamente en unos tenues directos sin efectividad.
Viéndose encaminado a la derrota, Rosado trató de tomar la iniciativa y, aunque al principio esto no le sirvió, antes del ecuador de la contienda un aumento del ritmo por su parte obligó a su oponente a desplazarse por el ring. Así, el estadounidense se hizo con algún asalto a base de presión y trabajo, si bien Murray bloqueó un buen número de sus golpes. En cualquier caso, aunque la reacción de Rosado, de prolongarse, podría tener importantes resultados en el devenir del encuentro, Murray supo contragolpear y mostrarse más preciso y contundente en los cruces de golpes, especialmente con el gancho de mano adelantada enlazado con el directo.
En el noveno asalto Rosado volvió a disminuir su ritmo combativo cuando más lo necesitaba, reaccionando en el siguiente round pero volviendo a verse contragolpeado por su contrincante. Finalmente, en los dos últimos episodios, el visitante tiró todo lo que le quedaba para superar en ese tramo a un Murray algo cansado y que por momentos se desplazó rehusando el combate. Con todo, habiendo arrancado muy lento y no habiendo logrado superar permanentemente la gran defensa del británico, terminados los doce asaltos, la derrota de Gabriel Rosado 23(13KO)-11(4) parecía inevitable y así fue. Por decisión mayoritaria y cartulinas de 119-109, 116-112 y 114-114, de las cuales la primera y la última son realmente excesivas y la segunda resulta idónea, Martin Murray 35(16KO)-4(1)-1 lograba un triunfo decisivo, puesto que no sólo le devolverá al top 15 y le pondrá al alcance de un gran combate en la división del peso medio sino que le sirve para evitar el retiro, ya que de haber perdido señaló que habría colgado los guantes.
Al margen de las consecuencias, Rosado, que sumó su sexta derrota en sus nueve últimas subidas a un ring, protestó con mucha vehemencia el veredicto. Sin duda, el 119-109 en su contra es su insulto, pero la cartulina de 114-114 también resulta totalmente desacertada, dado que Murray mereció la victoria, por lo que no tiene sentido que Rosado proteste contra un resultado que no fue un robo y que, en cualquier caso, habría podido evitar si no se hubiese mostrado totalmente expectante al inicio de la contienda. Con todo, quizás no sea lo peor que el púgil diga que le han robado en una pelea contendida y que realmente perdió, sino que una vez más falseados datos del conteo computerizado de CompuBox traten de sustentar su rabieta, al igual que lo hacen sus seguidores, demostrando una vez más que la objetividad de los supuestos agentes imparciales y de los aficionados o expertos no es la necesaria para que se pueda extirpar de este deporte la etiqueta de corrupto. Porque, no nos engañemos, la corrupción existe en el boxeo, pero no es exclusiva de este deporte, pudiéndose encontrar casos numerosísimos e incluso más atroces en cualquier otro deporte profesional.
En juego el título WBA Intercontinental del peso medio.
Si a alguien le sorprende el boxeo de Martin Murray es que nunca le ha visto combatir, puesto que siempre usa el mismo plan y con la misma escasa variedad. Aun así, su efectividad y solidez son muy altas, por lo que, jabeando firme, usando el 1-2, la derecha aislada y el gancho zurdo, se puso a un paso de la victoria terminado el cuarto asalto. Y es que, a la vez que el local anotaba con claridad sus puños, Rosado sostuvo una frecuencia de golpeo insuficiente, centrándose casi exclusivamente en unos tenues directos sin efectividad.
Viéndose encaminado a la derrota, Rosado trató de tomar la iniciativa y, aunque al principio esto no le sirvió, antes del ecuador de la contienda un aumento del ritmo por su parte obligó a su oponente a desplazarse por el ring. Así, el estadounidense se hizo con algún asalto a base de presión y trabajo, si bien Murray bloqueó un buen número de sus golpes. En cualquier caso, aunque la reacción de Rosado, de prolongarse, podría tener importantes resultados en el devenir del encuentro, Murray supo contragolpear y mostrarse más preciso y contundente en los cruces de golpes, especialmente con el gancho de mano adelantada enlazado con el directo.
En el noveno asalto Rosado volvió a disminuir su ritmo combativo cuando más lo necesitaba, reaccionando en el siguiente round pero volviendo a verse contragolpeado por su contrincante. Finalmente, en los dos últimos episodios, el visitante tiró todo lo que le quedaba para superar en ese tramo a un Murray algo cansado y que por momentos se desplazó rehusando el combate. Con todo, habiendo arrancado muy lento y no habiendo logrado superar permanentemente la gran defensa del británico, terminados los doce asaltos, la derrota de Gabriel Rosado 23(13KO)-11(4) parecía inevitable y así fue. Por decisión mayoritaria y cartulinas de 119-109, 116-112 y 114-114, de las cuales la primera y la última son realmente excesivas y la segunda resulta idónea, Martin Murray 35(16KO)-4(1)-1 lograba un triunfo decisivo, puesto que no sólo le devolverá al top 15 y le pondrá al alcance de un gran combate en la división del peso medio sino que le sirve para evitar el retiro, ya que de haber perdido señaló que habría colgado los guantes.
Al margen de las consecuencias, Rosado, que sumó su sexta derrota en sus nueve últimas subidas a un ring, protestó con mucha vehemencia el veredicto. Sin duda, el 119-109 en su contra es su insulto, pero la cartulina de 114-114 también resulta totalmente desacertada, dado que Murray mereció la victoria, por lo que no tiene sentido que Rosado proteste contra un resultado que no fue un robo y que, en cualquier caso, habría podido evitar si no se hubiese mostrado totalmente expectante al inicio de la contienda. Con todo, quizás no sea lo peor que el púgil diga que le han robado en una pelea contendida y que realmente perdió, sino que una vez más falseados datos del conteo computerizado de CompuBox traten de sustentar su rabieta, al igual que lo hacen sus seguidores, demostrando una vez más que la objetividad de los supuestos agentes imparciales y de los aficionados o expertos no es la necesaria para que se pueda extirpar de este deporte la etiqueta de corrupto. Porque, no nos engañemos, la corrupción existe en el boxeo, pero no es exclusiva de este deporte, pudiéndose encontrar casos numerosísimos e incluso más atroces en cualquier otro deporte profesional.
domingo, 13 de noviembre de 2016
Luis Ortiz - Malik Scott (12/11/2016)
Salle des Etoilles, Monte Carlo, Mónaco.
En juego el título WBA Intercontinental del peso pesado.
Decepcionante pelea que no cumplió con las expectativas, ya que si bien se esperaba que Ortiz venciese con muchísima amplitud, y eso se cumplió, el choque estuvo falto de espectacularidad, siendo esto culpa esencialmente de un Scott que sólo se preocupó por evitar el knockout. Una muestra de ello nos la da el conteo computerizado, según el cual Scott sólo lanzó 155 puños e impactó 45 (casi ninguno de ellos golpes de poder), cifra triplicada por el cubano.
En cualquier caso, el estadounidense le dio un nuevo sentido a la frase correr el ring, arrancando el choque desplazándose a toda velocidad sin preocuparse por lanzar manos. A su vez Ortiz, que gesticulaba pidiendo a Scott que pelease, le perseguía y lanzaba algunos jabs y directos para asegurarse round tras round sin dejar ninguna duda pero sin la explosividad de anteriores enfrentamientos. A pesar de que el tercer hombre le pidió a Scott que mostrase más combatividad, éste no modificó su plan, tirando poquísimos golpes, acertando sólo algún aisladísimo directo o jab a la contra. En cambio, "King Kong", aunque no arrollaba, anotaba golpes de poder con relativa frecuencia, destacando abiertos cruzados, uno de los cuales, en el tercer round, sacudió a su rival.
Si bien Ortiz no paró de perseguir a su oponente, y a veces corrió algo para alcanzarlo, tampoco quería tomar riesgos innecesarios cuando estaba ganando la pelea con total sencillez y sin sufrir castigo, por lo que durante mucha parte del duelo se limitó a anotar sus manos, por ejemplo, con combinaciones de directos en variación de altura, para puntuar y no para noquear. Aun así, en el cuarto episodio, cuando Scott trató de entrar en clinch, el extitular interino insistiría con un hook zurdo que derribaría a su adversario. Éste tardó mucho en levantarse y el árbitro pudo haber decretado el KO Técnico, pero contó con enorme lentitud e incluso amagó con ayudarle a alzarse.
La actuación de Scott estaba cercana a lo patético, algo que sólo pretendió disipar, sin conseguirlo, con algún hook al cuerpo y algún preciso directo, algo rápidamente olvidado tras un nuevo knockdown en el quinto episodio después de encajar una dura izquierda recta al mentón. Con todo, siguió en la pelea, debiéndose ello en parte a que Ortiz daba pasos atrás tras lanzar sus combinaciones y no insistía en su hostigamiento. Inesperadamente, en el sexto asalto, Ortiz se vería desestabilizado, pero esto no fue debido a un contragolpe, como pareció en directo, sino por un cabezazo que Scott le propinó involuntariamente. Llegado el choque al último cuarto, la pelea siguió la tediosa tónica precedente. Ortiz lanzaría alguna combinación de uppercut y hook y Scott frenaría un tanto su desplazamiento por el desgaste, pero al cubano le faltaba la agresividad de otros combates y la voluntad de querer brillar. Finalmente, el deslucido choque llegó a su fin, siendo lo más destacable de la pugna un fenomenal knockdown que se anotó Luis Ortiz 26(22KO)-0 en el noveno episodio, cuando esquivando una derecha de Scott impactó un hook zurdo al hígado.
Las cartulinas de 120-105 doble y 119-106 favorables a Ortiz certificaron su triunfo y cerraron el que puede ser uno de los peores combates de su trayectoria, en el que su rival no se prestó a ofrecer una buena pelea pero en el cual él tampoco hizo lo suficiente para compensarlo con combatividad. Aun así, Ortiz superó este rodaje y, tras ocho meses fuera de los rings, se habrá sacudido la inactividad, estando preparado para encarar próximamente un duelo ante un rival de la cumbre. Dado que Joshua, después de enfrentarse a Molina, estará centrado en Klitschko, y puesto que el promotor del británico y de Ortiz intentará que ambos estén en las mejores condiciones de cara a un enfrentamiento entre los dos, el acceso al mundial directo quedará aplazado hasta la segunda mitad de 2017, como mínimo. Por ello, quizás la mejor opción de Ortiz sea esperar a que se produzca el combate Ustinov-Haye o Ustinov-Charr por el título interino WBA y, en el caso de que no gane el ruso, intentar retar al nuevo campeón para reengancharse al proceso de reducción de monarcas de la Asociación.
En juego el título WBA Intercontinental del peso pesado.
Decepcionante pelea que no cumplió con las expectativas, ya que si bien se esperaba que Ortiz venciese con muchísima amplitud, y eso se cumplió, el choque estuvo falto de espectacularidad, siendo esto culpa esencialmente de un Scott que sólo se preocupó por evitar el knockout. Una muestra de ello nos la da el conteo computerizado, según el cual Scott sólo lanzó 155 puños e impactó 45 (casi ninguno de ellos golpes de poder), cifra triplicada por el cubano.
En cualquier caso, el estadounidense le dio un nuevo sentido a la frase correr el ring, arrancando el choque desplazándose a toda velocidad sin preocuparse por lanzar manos. A su vez Ortiz, que gesticulaba pidiendo a Scott que pelease, le perseguía y lanzaba algunos jabs y directos para asegurarse round tras round sin dejar ninguna duda pero sin la explosividad de anteriores enfrentamientos. A pesar de que el tercer hombre le pidió a Scott que mostrase más combatividad, éste no modificó su plan, tirando poquísimos golpes, acertando sólo algún aisladísimo directo o jab a la contra. En cambio, "King Kong", aunque no arrollaba, anotaba golpes de poder con relativa frecuencia, destacando abiertos cruzados, uno de los cuales, en el tercer round, sacudió a su rival.
Si bien Ortiz no paró de perseguir a su oponente, y a veces corrió algo para alcanzarlo, tampoco quería tomar riesgos innecesarios cuando estaba ganando la pelea con total sencillez y sin sufrir castigo, por lo que durante mucha parte del duelo se limitó a anotar sus manos, por ejemplo, con combinaciones de directos en variación de altura, para puntuar y no para noquear. Aun así, en el cuarto episodio, cuando Scott trató de entrar en clinch, el extitular interino insistiría con un hook zurdo que derribaría a su adversario. Éste tardó mucho en levantarse y el árbitro pudo haber decretado el KO Técnico, pero contó con enorme lentitud e incluso amagó con ayudarle a alzarse.
La actuación de Scott estaba cercana a lo patético, algo que sólo pretendió disipar, sin conseguirlo, con algún hook al cuerpo y algún preciso directo, algo rápidamente olvidado tras un nuevo knockdown en el quinto episodio después de encajar una dura izquierda recta al mentón. Con todo, siguió en la pelea, debiéndose ello en parte a que Ortiz daba pasos atrás tras lanzar sus combinaciones y no insistía en su hostigamiento. Inesperadamente, en el sexto asalto, Ortiz se vería desestabilizado, pero esto no fue debido a un contragolpe, como pareció en directo, sino por un cabezazo que Scott le propinó involuntariamente. Llegado el choque al último cuarto, la pelea siguió la tediosa tónica precedente. Ortiz lanzaría alguna combinación de uppercut y hook y Scott frenaría un tanto su desplazamiento por el desgaste, pero al cubano le faltaba la agresividad de otros combates y la voluntad de querer brillar. Finalmente, el deslucido choque llegó a su fin, siendo lo más destacable de la pugna un fenomenal knockdown que se anotó Luis Ortiz 26(22KO)-0 en el noveno episodio, cuando esquivando una derecha de Scott impactó un hook zurdo al hígado.
Las cartulinas de 120-105 doble y 119-106 favorables a Ortiz certificaron su triunfo y cerraron el que puede ser uno de los peores combates de su trayectoria, en el que su rival no se prestó a ofrecer una buena pelea pero en el cual él tampoco hizo lo suficiente para compensarlo con combatividad. Aun así, Ortiz superó este rodaje y, tras ocho meses fuera de los rings, se habrá sacudido la inactividad, estando preparado para encarar próximamente un duelo ante un rival de la cumbre. Dado que Joshua, después de enfrentarse a Molina, estará centrado en Klitschko, y puesto que el promotor del británico y de Ortiz intentará que ambos estén en las mejores condiciones de cara a un enfrentamiento entre los dos, el acceso al mundial directo quedará aplazado hasta la segunda mitad de 2017, como mínimo. Por ello, quizás la mejor opción de Ortiz sea esperar a que se produzca el combate Ustinov-Haye o Ustinov-Charr por el título interino WBA y, en el caso de que no gane el ruso, intentar retar al nuevo campeón para reengancharse al proceso de reducción de monarcas de la Asociación.
miércoles, 5 de octubre de 2016
Enrico Kölling - Ryno Liebenberg (1/10/2016)
Jahnsportforum, Neobrandeburgo, Alemania.
En juego el título WBA Intercontinental del peso semipesado
La igualada y compensada pelea sobre el papel, en la que el visitante tenía muchas opciones de lograr un triunfo inesperado, se convirtió sobre el ring en precisamente eso. Y es que el mucho más experimentado Liebenberg (que se ha medido a varios rivales de la élite a diferencia de Kölling), llevó perfectamente preparado su plan de batalla y lo sustentó con una perfecta preparación física, complicando enormemente el combate al local, que se excedió nuevamente en su frialdad combativa.
La diferencia esencial entre ambos fue, como en todos los combates del alemán, que Kölling escogía demasiado los golpes y aguardaba muchísimo para lanzar un sólo puño, mientras que el sudafricano Liebenberg ostentaba un elevado ritmo combativo y una frecuencia más que notable. Así, jabeando, trabajando al cuerpo, y lanzando hooks al rostro, Liebenberg superó claramente a su oponente en los primeros dos asaltos. Es cierto que Kölling bloqueaba un buen número de las manos lanzadas por el visitante y que sus propios puños eran mucho más claros, pero lanzando un golpe y marchándose por espacio de medio minuto no se puede ganar un round si el oponente lanza ofensivas de forma continuada.
De todos modos, intensificando algo más sus ataques, Kölling lograría del tercer al sexto asalto controlar la pugna, puesto que por momentos sus bloqueos fueron perfectos y sus 1-2, hooks zurdos al hígado, uppercuts, y demás golpes, tan claros y precisos, gracias a su gran bagaje amateur, que era inevitable que los jueces le otorgasen los episodios. Con todo, desde el séptimo asalto, el enfrentamiento cambió, dado que, quizás fallándole la condición física, Kölling lanzó muchos menos puños, coincidiendo esto con una reactivación muy importante por parte de Liebenberg, que en su presión y en su esforzado trabajo logró conducir contras las cuerdas a su oponente.
Así, apoyado en una gran frecuencia, en una necesaria insistencia y en directos aislados, combinados con uppercuts, ganchos diestros y hooks al cuerpo, Liebenberg 17(12KO)-4(1) le dio la vuelta al combate. En cualquier caso, aunque controló las acciones desde el séptimo asalto hasta la conclusión, los jueces volvieron a fallarle al boxeo, dando cartulinas de 117-111 y 116-112 a favor de Enrico Kölling 22(6KO)-1 que, inmerecidamente se hacia con el triunfo. El tercer juez dio un 111-117 a favor de Liebenberg que casi coincide con el 112-116 dado por Bastión Boxeo a éste mismo púgil. Sea como sea, y si bien no se puede negar que Kölling anotó manos muy claras y que en el arranque los rounds fueron muy igualados, darle tres rounds sólo a Liebenberg es una falta de respeto a él, a su equipo, a su promotora, a sus fans y a todos los aficionados al boxeo.
En cualquier caso, el resultado, aunque es dividido y ha sido protestado por la compañía del sudafricano, será inamovible, y mientras que Liebenberg, un boxeador muy válido y peligroso (mejor que varios top 15 actuales en la división) se verá relegado a aguardar a una arriesgadísima y desfavorable oportunidad nuevamente como visitante y con escasa ganancia potencial, un Kölling que es incapaz de ser decisivo se verá alzado a la parte más alta de los rankings y se verá aupado a medio plazo a un gran combate.
En juego el título WBA Intercontinental del peso semipesado
La igualada y compensada pelea sobre el papel, en la que el visitante tenía muchas opciones de lograr un triunfo inesperado, se convirtió sobre el ring en precisamente eso. Y es que el mucho más experimentado Liebenberg (que se ha medido a varios rivales de la élite a diferencia de Kölling), llevó perfectamente preparado su plan de batalla y lo sustentó con una perfecta preparación física, complicando enormemente el combate al local, que se excedió nuevamente en su frialdad combativa.
La diferencia esencial entre ambos fue, como en todos los combates del alemán, que Kölling escogía demasiado los golpes y aguardaba muchísimo para lanzar un sólo puño, mientras que el sudafricano Liebenberg ostentaba un elevado ritmo combativo y una frecuencia más que notable. Así, jabeando, trabajando al cuerpo, y lanzando hooks al rostro, Liebenberg superó claramente a su oponente en los primeros dos asaltos. Es cierto que Kölling bloqueaba un buen número de las manos lanzadas por el visitante y que sus propios puños eran mucho más claros, pero lanzando un golpe y marchándose por espacio de medio minuto no se puede ganar un round si el oponente lanza ofensivas de forma continuada.
De todos modos, intensificando algo más sus ataques, Kölling lograría del tercer al sexto asalto controlar la pugna, puesto que por momentos sus bloqueos fueron perfectos y sus 1-2, hooks zurdos al hígado, uppercuts, y demás golpes, tan claros y precisos, gracias a su gran bagaje amateur, que era inevitable que los jueces le otorgasen los episodios. Con todo, desde el séptimo asalto, el enfrentamiento cambió, dado que, quizás fallándole la condición física, Kölling lanzó muchos menos puños, coincidiendo esto con una reactivación muy importante por parte de Liebenberg, que en su presión y en su esforzado trabajo logró conducir contras las cuerdas a su oponente.
Así, apoyado en una gran frecuencia, en una necesaria insistencia y en directos aislados, combinados con uppercuts, ganchos diestros y hooks al cuerpo, Liebenberg 17(12KO)-4(1) le dio la vuelta al combate. En cualquier caso, aunque controló las acciones desde el séptimo asalto hasta la conclusión, los jueces volvieron a fallarle al boxeo, dando cartulinas de 117-111 y 116-112 a favor de Enrico Kölling 22(6KO)-1 que, inmerecidamente se hacia con el triunfo. El tercer juez dio un 111-117 a favor de Liebenberg que casi coincide con el 112-116 dado por Bastión Boxeo a éste mismo púgil. Sea como sea, y si bien no se puede negar que Kölling anotó manos muy claras y que en el arranque los rounds fueron muy igualados, darle tres rounds sólo a Liebenberg es una falta de respeto a él, a su equipo, a su promotora, a sus fans y a todos los aficionados al boxeo.
En cualquier caso, el resultado, aunque es dividido y ha sido protestado por la compañía del sudafricano, será inamovible, y mientras que Liebenberg, un boxeador muy válido y peligroso (mejor que varios top 15 actuales en la división) se verá relegado a aguardar a una arriesgadísima y desfavorable oportunidad nuevamente como visitante y con escasa ganancia potencial, un Kölling que es incapaz de ser decisivo se verá alzado a la parte más alta de los rankings y se verá aupado a medio plazo a un gran combate.
viernes, 15 de julio de 2016
Previa: Jürgen Doberstein vs. Robin Krasniqi
Jürgen "Dobermann" Doberstein 20(6KO)-2-1 vs. Robin Krasniqi 45(17KO)-4(1). Peso Supermedio. 12 Rounds. SAT. 1. Saarlandhalle, Saarbrücken, Alemania.
Contando que Doberstein es 14º WBO y 12º WBA y Krasniqi 5º WBO, y estando en juego en el combate los títulos Intercontinentales de ambos organismos, no se equivocan las promociones cuando anuncian que seguramente el ganador podría disputar un mundial en unos meses. De este modo, es evidente la importancia de este interesantísimo choque entre boxeadores afincados en Alemania, de características físicas equivalentes y de una edad similar. Por todo ello, se debe esperar una pelea muy disputada, que debería de ser también muy entretenida por la ambición que ambos pondrán en esta estupenda oportunidad. Sin que haya un claro favorito, Krasniqi tendrá de su lado una superior experiencia, con el doble de combates disputados, con victorias ante rivales como Dariusz Sek u Oleksandr Cherviak y dos participaciones en campeonatos mundiales semipesados, cayendo a los puntos ante Nathan Cleverly y por abandono ante Jürgen Brähmer. Por otro lado, aunque el púgil de origen kosovar está rindiendo bien en el peso supermedio en el que combatirá hoy, no se puede negar que la adaptación de Doberstein, que ha desarrollado toda su carrera en dicha categoría, será eminentemente superior. Con todo, no parece que esto, a pesar de que también cuenta con un buen boxeo lineal, sea suficiente para que "Doberman" logre la victoria sobre su aguerrido rival en este choque que consumirá probablemente todos los asaltos, que se decidirá por matices y al cual Krasniqi llegará tras batir a un Cagri Ermis que fue el último que derrotó a Doberstein.
Contando que Doberstein es 14º WBO y 12º WBA y Krasniqi 5º WBO, y estando en juego en el combate los títulos Intercontinentales de ambos organismos, no se equivocan las promociones cuando anuncian que seguramente el ganador podría disputar un mundial en unos meses. De este modo, es evidente la importancia de este interesantísimo choque entre boxeadores afincados en Alemania, de características físicas equivalentes y de una edad similar. Por todo ello, se debe esperar una pelea muy disputada, que debería de ser también muy entretenida por la ambición que ambos pondrán en esta estupenda oportunidad. Sin que haya un claro favorito, Krasniqi tendrá de su lado una superior experiencia, con el doble de combates disputados, con victorias ante rivales como Dariusz Sek u Oleksandr Cherviak y dos participaciones en campeonatos mundiales semipesados, cayendo a los puntos ante Nathan Cleverly y por abandono ante Jürgen Brähmer. Por otro lado, aunque el púgil de origen kosovar está rindiendo bien en el peso supermedio en el que combatirá hoy, no se puede negar que la adaptación de Doberstein, que ha desarrollado toda su carrera en dicha categoría, será eminentemente superior. Con todo, no parece que esto, a pesar de que también cuenta con un buen boxeo lineal, sea suficiente para que "Doberman" logre la victoria sobre su aguerrido rival en este choque que consumirá probablemente todos los asaltos, que se decidirá por matices y al cual Krasniqi llegará tras batir a un Cagri Ermis que fue el último que derrotó a Doberstein.
lunes, 1 de diciembre de 2014
Eduard Troyanovsky - José Agustín Feria (28/11/2014)
Luzhniki, Moscú, Rusia. En juego el título vacante WBA Intercontinental del peso superligero.
El combate se inició con Troyanovsky esquivando con un paso atrás los ataques de Feria con croché y directo de izquierdas, habiendo sucedido poco más cuando Feria era derribado: tras agacharse esquivando un jab era alcanzado por un hook de derechas del púgil ruso. Restaban todavía cerca de dos minutos para que finalizase el primer asalto, pero no parecía que el boxeador colombiano tuviese problemas, desplazándose fluidamente. "The Eagle" le perseguía sin desespero, buscando el momento adecuado para conectar una mano decisiva, mientras Feria se sacaba la presión intentando llegar con el hook de izquierda, directo y croché. Aunque el local impactaría una dura derecha recta, Feria seguiría moviéndose por el ring e incluso realizando una combinación de hooks abajo, pero a falta de unos 15 segundos encajaba un croché de derechas que le hacía refugiarse en una esquina, donde tras recibir un ligero croché de derechas y esquivar un uppercut de izquierdas era brutalmente noqueado por un nuevo croché de derechas.
El porcentaje de 85% de KO en el record de Eduard "The Eagle" Troyanovsky 20(17KO)-0 es verdaderamente asombroso, sobre todo si se tiene en cuenta además que su carrera ha trascurrido entre el peso ligero y el superligero. Es cierto que en su palmarés no se encuentra un gran nombre que le haga verdaderamente temible, pero su potencia de golpe sumada a su buen boxeo, habilidoso en el golpeo y en el desplazamiento pero sin artificios, le hace uno de los boxeadores a tener más en cuenta entre los aspirantes de los pesos ligeros.
El combate se inició con Troyanovsky esquivando con un paso atrás los ataques de Feria con croché y directo de izquierdas, habiendo sucedido poco más cuando Feria era derribado: tras agacharse esquivando un jab era alcanzado por un hook de derechas del púgil ruso. Restaban todavía cerca de dos minutos para que finalizase el primer asalto, pero no parecía que el boxeador colombiano tuviese problemas, desplazándose fluidamente. "The Eagle" le perseguía sin desespero, buscando el momento adecuado para conectar una mano decisiva, mientras Feria se sacaba la presión intentando llegar con el hook de izquierda, directo y croché. Aunque el local impactaría una dura derecha recta, Feria seguiría moviéndose por el ring e incluso realizando una combinación de hooks abajo, pero a falta de unos 15 segundos encajaba un croché de derechas que le hacía refugiarse en una esquina, donde tras recibir un ligero croché de derechas y esquivar un uppercut de izquierdas era brutalmente noqueado por un nuevo croché de derechas.
El porcentaje de 85% de KO en el record de Eduard "The Eagle" Troyanovsky 20(17KO)-0 es verdaderamente asombroso, sobre todo si se tiene en cuenta además que su carrera ha trascurrido entre el peso ligero y el superligero. Es cierto que en su palmarés no se encuentra un gran nombre que le haga verdaderamente temible, pero su potencia de golpe sumada a su buen boxeo, habilidoso en el golpeo y en el desplazamiento pero sin artificios, le hace uno de los boxeadores a tener más en cuenta entre los aspirantes de los pesos ligeros.
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