Arena Riga, Riga, Letonia.
Eliminatoria final WBC del peso crucero.
Como es muy habitual en su carrera, el terrible noqueador Durodola arrancaría la pelea muy agresivo avanzando constante contra Briedis y anotando el jab y un peligroso directo, tratando así de sorprenderlo y hacer valer su pegada todavía al máximo rendimiento. El letón tuvo que recurrir insistentemente al clinch para eludir buena parte del riesgo, aunque, de todos modos, al centrarse en la defensa no pudo desplegar sus mejores recursos ofensivos, limitándose a lanzar algún contundente 1-2 o 1-2-hook. Por su parte, Durodola demostraba una enorme tenacidad e incluso cuando era agarrado o recibía contragolpes seguiría lanzando puños, impactando en el segundo round una dura derecha directa que sólo pudo ser parcialmente contestada por hooks retrocediendo de su oponente.
Llegada la pelea al tercer asalto las arremetidas del visitante disminuyeron ligeramente, por lo que Briedis, al fin, pudo ofrecer su mejor boxeo y pelear con espacios. Así, empezaría a demostrar su enorme capacidad técnica anotando el uppercut diestro-hook zurdo saliéndose del alcance inmediatamente después o conectando manos aisladas en uppercut o hook de mano derecha. Con todo, Durodola no sería desdibujado con tanta facilidad e impactaría varias derechas rectas de gran potencia que estremecieron ligerametne a su contrincante y le obligaron a agarrarse. En el mismo round, el nigeriano recibió el descuento de un punto por golpear por tercera vez cuando el árbitro ordenaba que ambos se separasen de un agarre. Después de este disputado asalto, el combate alcanzaría un cuarto episodio que sería un punto de inflexión.
Uno de los excelentes 1-2 de Briedis, acompañado posteriormente de un brutal cruzado diestro, llevó contra las cuerdas a un tocado Durodola que, encerrado, recibiría combinaciones de hooks y directos en gran número que le pusieron tan cerca del knockdown como del knockout técnico. De todos modos, logró resistir, e incluso alcanzaría con un demoledor contragolpe a su adversario, aunque en gran parte se vería ayudado por unos segundos de pausa para que recuperase su perdido protector bucal. Al margen de ello, Durodola demostró coraje y contestaría en la medida de los posible, aunque el combate se rompió en gran parte en este episodio. Y es que Briedis ya podía boxear con cierta comodidad, por lo que usando su gran habilidad comenzaría a realizar ágiles y habituales esquivas de los directos de su oponente. Además, aprovecharía al máximo su tremenda capacidad ofensiva e impactaría puños desde todas las trayectorias, destacando el 1-2, uppercuts zurdos, ganchos de izquierda, hooks al cuerpo y, sobre todo, un formidable cruzado diestro que en ocasiones anotaba tras bajar la mano izquierda de su rival con su propia mano zurda.
A pesar del dominio creciente de Breidis, en el que ahora se ayudaba de un firme jab, el peligro de Durodola no desapareció y éste continuó conectando peligrosos directos y otros golpes que siguieron obligando al local a agarrarse repetidamente, algo que le valió el descuento de un punto en el sexto asalto. Pero en dicho round, Briedis impactaría un cruzado zurdo tan potente como veloz para alcanzar a la contra a su rival y derribarlo. En cualquier caso, no sería este knockdown el decisivo, ya que habría que esperar para ver la conclusión a que terminase el séptimo episodio, en el que otra vez Durodola fue estremecido (por un uppercut diestro seguido de hooks de esa mano) y llevado a las cuerdas, y un octavo más calmado pero en el que el nigeriano terminó también desequilibrado por un gancho de derecha. Finalmente, en el noveno asalto, Durodola sufriría otra cuenta de protección cuando caería de espaldas contra una de las esquinas por una combinación derecha-hook zurdo seguida por otra derecha, aunque sería tras una larga serie de golpes recibidos contras las cuerdas cuando una combinación 1-2-cruzado zurdo-uppercut diestro-hook zurdo-directo-hook-directo-hook, obligaría acertadamente al árbitro a intervenir y a detener el combate.
De esta forma, Mairis Briedis 20(17KO)-0 se convertía en retador mandatorio del campeón mundial crucero WBC que salga del enfrentamiento del 29 de mayo entre Tony Bellew e Ilunga Makabu. Quizás en el combate un tanto embarrado ante el durísimo Durodola 22(20KO)-3(2), que encajó formidablemente y desequilibró en un par de ocasiones a su oponente, Briedis no pudo ser tan brillante ni excelente técnicamente como en anteriores peleas, aunque hizo valer su enorme variedad de golpeo y especialmente su extraordinaria precisión para lograr una muy meritoria victoria en una emocionante pelea, que le hace afianzarse como uno de los tres mejores pesos cruceros sin título y como uno de los más difíciles de batir, espectaculares y con mayores posibilidades de coronarse.
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domingo, 15 de mayo de 2016
lunes, 22 de febrero de 2016
Mairis Briedis - Danie Venter (21/2/2016)
Arena Riga, Riga, Letonia.
En juego el título IBF Intercontinental del peso crucero.
Ayer, domingo 21, se disputaba un combate que ha pasado desapercibido pero que merece ser destacado, puesto que uno de los máximos aspirantes del peso crucero afrontaba una dura piedra de toque y una de sus últimas pruebas antes de poder verse alzado a un combate decisivo. Este prometedor crucero es el letón Mairis Briedis, un habilidosísimo y veloz boxeador cuyo nombre acumuló gran prestigio en agosto del pasado año cuando, en un combate totalmente desparejado respecto al peso y a la altura, noqueó brutalmente al exretador mundial del peso pesado Manuel Charr. Después de este enorme triunfo, Briedis, 4º WBC y 7º WBO, ayer se medía al duro sudafricano Danie Venter, competente púgil que ha sumado sus últimas derrotas ante rivales de la élite como el terrible Oleksandr Usyk y el extop 3 Thabiso Mchunu, contra los cuales ofreció considerable resistencia antes de caer, respectivamente, en cinco y nueve asaltos.
Así, Briedis se medía a un rival con experiencia contra la élite del peso crucero, teniendo que ofrecer una gran actuación si queria confirmar las expectativas que su boxeo ha generado, algo que finalmente logró no defraudando ni un ápice. Inicialmente, la ventaja en altura y alcance de Venter (que mide 1,94 m o 6' 4,5"), dificultó algo el despliegue del explosivo estilo de Briedis, que tuvo que estar alerta para poder disminuir, cargando su peso en su pierna atrasada, el efecto del los directos del visitante. Estas ligeras complicaciones no detuvieron al púgil natural de Letonia, sino que éste se mantendría bastante dinámico, dando pequeños pasos laterales para crear nuevos ángulos y poder tratar así de impactar el hook zurdo y el directo, golpes con los que sólo tendría éxito parcial. Con todo, un Venter que envalentonado seguía usando sus rectos con constancia vería su buen inicio súbitamente truncado por las fugaces y demoledoras manos de su rival.
Un jab lanzado por Venter sería esquivado y contragolpeado por Briedis con un certero directo diestro que desplomaría sobre la lona a su veterano contrincante, que ante la cuenta del árbitro se alzaría recibiendo en la reanudación algunos ganchos del local. Aún así, el final del primer asalto no estaba lejano, por lo que con unos directos disuasorios Venter saldría de las cuerdas y terminaría en pie el episodio. Aún así, no parecía irrealizable el desenlace por knockout, que se vio cercano cuando en el inicio del segundo asalto un gancho zurdo desequilibró al boxeador sudafricano. Pese a ello, Venter haría valer su coraje y experiencia para recuperarse e incluso aumentar su presión, logrando con algunos directos llevar momentáneamente contra las cuerdas a un Briedis que igualmente no se vería decididamente incomodado o afectado. Al contrario, unos segundos más tarde, y con la pelea estabilizada del mismo modo que en el inicio del enfrentamiento, Briedis daría el primer paso para la victoria antes del límite con un excelente contragolpe con gancho zurdo en respuesta a un recto de su adversario.
Venter se vería estremecido por este golpe, quedando encerrado en las cuerdas hasta que una combinación de hooks de Briedis le derribó por segunda vez en el choque. A la vez que el valiente Venter se alzaba respondiendo a la cuenta del árbitro, los miembros de su equipo subían la escalera del ring preparados para notificar al árbitro que se retiraban de la pelea, algo que finalmente hicieron antes de que se reanudase de nuevo el cruce. Así, con esta decisión acertada que muchos otros entrenadores deberían estar dispuestos a tomar no sobreexponiendo a sus púgiles, Mairis Briedis 19(16KO)-0 conseguía una nueva contundente victoria antes del límite, logrando aumentar su porcentaje de knockouts hasta un magnífico 84%.
Más allá de su buena actuación, en la que se demostró intratable al contragolpe y en la que pudo sobreponerse con solvencia a la ventaja física de su duro rival, Briedis demostró que su victoria ante Charr no fue casual ni motivada por la crisis de éste, sino que con su boxeo lleno de destreza es capaz incluso de superar los resultados obtenidos por los máximos exponentes de la élite del peso crucero de la que él ya forma parte. Pudiendo escalar con este triunfo al top 3 de dos organismos y habiendo vencido en dos rounds al fogueado Venter 20(15KO)-8(6), Briedis parece listo para la disputa de un combate crucial que le dé el acceso al campeonato crucero, algo que de todos modos sólo logrará a largo plazo, ya que en los cuatro organismos los requerimientos mandatorios se encuentran bastante atrasados y los rivales ya han sido designados.
En juego el título IBF Intercontinental del peso crucero.
Ayer, domingo 21, se disputaba un combate que ha pasado desapercibido pero que merece ser destacado, puesto que uno de los máximos aspirantes del peso crucero afrontaba una dura piedra de toque y una de sus últimas pruebas antes de poder verse alzado a un combate decisivo. Este prometedor crucero es el letón Mairis Briedis, un habilidosísimo y veloz boxeador cuyo nombre acumuló gran prestigio en agosto del pasado año cuando, en un combate totalmente desparejado respecto al peso y a la altura, noqueó brutalmente al exretador mundial del peso pesado Manuel Charr. Después de este enorme triunfo, Briedis, 4º WBC y 7º WBO, ayer se medía al duro sudafricano Danie Venter, competente púgil que ha sumado sus últimas derrotas ante rivales de la élite como el terrible Oleksandr Usyk y el extop 3 Thabiso Mchunu, contra los cuales ofreció considerable resistencia antes de caer, respectivamente, en cinco y nueve asaltos.
Así, Briedis se medía a un rival con experiencia contra la élite del peso crucero, teniendo que ofrecer una gran actuación si queria confirmar las expectativas que su boxeo ha generado, algo que finalmente logró no defraudando ni un ápice. Inicialmente, la ventaja en altura y alcance de Venter (que mide 1,94 m o 6' 4,5"), dificultó algo el despliegue del explosivo estilo de Briedis, que tuvo que estar alerta para poder disminuir, cargando su peso en su pierna atrasada, el efecto del los directos del visitante. Estas ligeras complicaciones no detuvieron al púgil natural de Letonia, sino que éste se mantendría bastante dinámico, dando pequeños pasos laterales para crear nuevos ángulos y poder tratar así de impactar el hook zurdo y el directo, golpes con los que sólo tendría éxito parcial. Con todo, un Venter que envalentonado seguía usando sus rectos con constancia vería su buen inicio súbitamente truncado por las fugaces y demoledoras manos de su rival.
Un jab lanzado por Venter sería esquivado y contragolpeado por Briedis con un certero directo diestro que desplomaría sobre la lona a su veterano contrincante, que ante la cuenta del árbitro se alzaría recibiendo en la reanudación algunos ganchos del local. Aún así, el final del primer asalto no estaba lejano, por lo que con unos directos disuasorios Venter saldría de las cuerdas y terminaría en pie el episodio. Aún así, no parecía irrealizable el desenlace por knockout, que se vio cercano cuando en el inicio del segundo asalto un gancho zurdo desequilibró al boxeador sudafricano. Pese a ello, Venter haría valer su coraje y experiencia para recuperarse e incluso aumentar su presión, logrando con algunos directos llevar momentáneamente contra las cuerdas a un Briedis que igualmente no se vería decididamente incomodado o afectado. Al contrario, unos segundos más tarde, y con la pelea estabilizada del mismo modo que en el inicio del enfrentamiento, Briedis daría el primer paso para la victoria antes del límite con un excelente contragolpe con gancho zurdo en respuesta a un recto de su adversario.
Venter se vería estremecido por este golpe, quedando encerrado en las cuerdas hasta que una combinación de hooks de Briedis le derribó por segunda vez en el choque. A la vez que el valiente Venter se alzaba respondiendo a la cuenta del árbitro, los miembros de su equipo subían la escalera del ring preparados para notificar al árbitro que se retiraban de la pelea, algo que finalmente hicieron antes de que se reanudase de nuevo el cruce. Así, con esta decisión acertada que muchos otros entrenadores deberían estar dispuestos a tomar no sobreexponiendo a sus púgiles, Mairis Briedis 19(16KO)-0 conseguía una nueva contundente victoria antes del límite, logrando aumentar su porcentaje de knockouts hasta un magnífico 84%.
Más allá de su buena actuación, en la que se demostró intratable al contragolpe y en la que pudo sobreponerse con solvencia a la ventaja física de su duro rival, Briedis demostró que su victoria ante Charr no fue casual ni motivada por la crisis de éste, sino que con su boxeo lleno de destreza es capaz incluso de superar los resultados obtenidos por los máximos exponentes de la élite del peso crucero de la que él ya forma parte. Pudiendo escalar con este triunfo al top 3 de dos organismos y habiendo vencido en dos rounds al fogueado Venter 20(15KO)-8(6), Briedis parece listo para la disputa de un combate crucial que le dé el acceso al campeonato crucero, algo que de todos modos sólo logrará a largo plazo, ya que en los cuatro organismos los requerimientos mandatorios se encuentran bastante atrasados y los rivales ya han sido designados.
lunes, 18 de enero de 2016
Los top 5 Briedis y Skoglund disputarán últimas pruebas ante Venter y Liebenberg
Cuando se está posicionado en los primeros puestos del ranking, aunque todavía algo alejado del combate mundialista por el puesto ocupado por el retador mandatorio, lo mejor que pueden hacer los púgiles es mantenerse preparados al máximo y permanecer listos para la impredecible disputa del combate decisivo. Esto es todavía más necesario cuando el boxeador bien ranqueado es un prospecto que está a punto de culminar su desarrollo boxístico. Pues bien, este es el caso en el que se encuentran el peso crucero Mairis Briedis y el peso semipesado Erik Skoglund que, antes de disputar una pelea trascendental para sus trayectorias ante un rival de la élite, combatirán contra dos duros púgiles sudafricanos que les supondrán un test de adecuada dureza y contra los que podrán demostrar sus posibilidades en la mayores peleas.
De un lado, el letón Mairis Briedis 18(15KO)-0, actualmente 4º WBC sólo por detrás del aspirante mandatorio Makabu y de los peligrosos aunque batibles Durodola y Afolabi, se enfrentará el día 21 de febrero en Riga (capital de Letonia) al veterano Danie Venter 20(7KO)-7(5), un púgil valiente y exigente que ha sido la piedra de toque de boxeadores de la élite como el formidable Oleksandr Usyk, el arriba citado Makabu o el durísimo Thabiso Mchunu, contra el que Venter cayó por ajustada decisión mayoritaria. Así, el sudafricano parece un conveniente test para un noqueador como Briedis, que todavía no ha llegado a verse incomodado por la presión de sus oponentes ni siquiera enfrentando a un peso pesado como Manuel Charr, al que fulminó con un sensacional KO en cinco rounds el pasado agosto. De vencer, Briedis, cuyo nombre ya ha sonado para el combate mundialista como aspirante voluntario, podría acceder en los próximos meses al menos a una eliminatoria.
Respecto al sueco Erik Skoglund 24(11KO)-0, de 24 años y una de las grandes promesas del peso semipesado, todavía será más duro su próximo test, del mismo modo que más seguro un enorme combate a continuación, algo que resulta inevitable a consecuencia de su posición de 3º IBF (estando por delante un Barrera que es mandatorio de Kovalev y un Beterbiev lesionado) en una categoría que despierta actualmente mucho interés por su gran nivel. Su oponente, para el que ya hay confirmado un principio de acuerdo y al que se medirá en el mes de abril, será el compatriota de Venter, Ryno Liebenberg 17(12KO)-2(1), un boxeador de gran nivel que cuenta en su record con dos victorias sobre el extop 15 Johnny Muller y con otra sobre el ruso, en otro tiempo considerado insigne prospecto, Denis Grachev. Por otro lado, las únicas dos derrotas de Liebenberg se produjeron contra el retador mandatorio de Stevenson, Eleider Álvarez, y contra el joven top 10 Oosthuizen (por decisión dividida), por lo que parece garantizado que ofrecerá a Skoglund la prueba de fuego que su equipo busca. Y es que el invicto sueco, de magnífico rendimiento y técnica, está a las puertas del mayor combate de su carrera ante un gran boxeador, por lo que sólo con un elevado riesgo y una dura pelea podrá estar seguro de si es adecuado su progreso y si está listo ya para la élite.
De un lado, el letón Mairis Briedis 18(15KO)-0, actualmente 4º WBC sólo por detrás del aspirante mandatorio Makabu y de los peligrosos aunque batibles Durodola y Afolabi, se enfrentará el día 21 de febrero en Riga (capital de Letonia) al veterano Danie Venter 20(7KO)-7(5), un púgil valiente y exigente que ha sido la piedra de toque de boxeadores de la élite como el formidable Oleksandr Usyk, el arriba citado Makabu o el durísimo Thabiso Mchunu, contra el que Venter cayó por ajustada decisión mayoritaria. Así, el sudafricano parece un conveniente test para un noqueador como Briedis, que todavía no ha llegado a verse incomodado por la presión de sus oponentes ni siquiera enfrentando a un peso pesado como Manuel Charr, al que fulminó con un sensacional KO en cinco rounds el pasado agosto. De vencer, Briedis, cuyo nombre ya ha sonado para el combate mundialista como aspirante voluntario, podría acceder en los próximos meses al menos a una eliminatoria.
Respecto al sueco Erik Skoglund 24(11KO)-0, de 24 años y una de las grandes promesas del peso semipesado, todavía será más duro su próximo test, del mismo modo que más seguro un enorme combate a continuación, algo que resulta inevitable a consecuencia de su posición de 3º IBF (estando por delante un Barrera que es mandatorio de Kovalev y un Beterbiev lesionado) en una categoría que despierta actualmente mucho interés por su gran nivel. Su oponente, para el que ya hay confirmado un principio de acuerdo y al que se medirá en el mes de abril, será el compatriota de Venter, Ryno Liebenberg 17(12KO)-2(1), un boxeador de gran nivel que cuenta en su record con dos victorias sobre el extop 15 Johnny Muller y con otra sobre el ruso, en otro tiempo considerado insigne prospecto, Denis Grachev. Por otro lado, las únicas dos derrotas de Liebenberg se produjeron contra el retador mandatorio de Stevenson, Eleider Álvarez, y contra el joven top 10 Oosthuizen (por decisión dividida), por lo que parece garantizado que ofrecerá a Skoglund la prueba de fuego que su equipo busca. Y es que el invicto sueco, de magnífico rendimiento y técnica, está a las puertas del mayor combate de su carrera ante un gran boxeador, por lo que sólo con un elevado riesgo y una dura pelea podrá estar seguro de si es adecuado su progreso y si está listo ya para la élite.
domingo, 23 de agosto de 2015
Manuel Charr - Mairis Briedis (22/8/2015)
Ahmat Arena, Grozny, Rusia. Peso Pesado.
Con más de 30 libras (más de 14 Kg.) de diferencia entre ambos contendientes y una apreciable ventaja en altura también para el exretador mundial Charr, para el peso crucero Briedis se planteaba delante de él un reto muy complicado. Pero el invicto letón utilizaría las herramientas a su alcance para neutralizar de forma perfecta, o casi, estas desventajas y ofrecer una brillante actuación. Así, a base de astucia, velocidad, dinamismo y habilidad se haría dueño del encuentro. Con un continuo desplazamiento, atacando en cambios de altura y trayectoria, realizando buenas esquivas y con un gran uso del boxeo hacia atrás y a la contra, Briedis iniciaría el encuentro mostrándose intratable. Por su parte un Charr que le perseguía portando la guardia muy cerrada, poco más podía hacer que tratar de lanzar algún jab, 1-2 o gancho al cuerpo que, siendo la mayoría de ellos errados, no llegaban a incomodar a su ágil de piernas rival.
En cambio Briedis conectaba golpes con relativa frecuencia, siendo un considerable número de ellos puños de poder. Cambiando el giro para atacar con el gancho abajo seguido del cruzado, combinando en corta uppercuts y hooks, amagando con el directo para conectar su cruzado de mano adelantada o simplemente atacando desde el ángulo con el croché diestro, anularía rápidamente al "Diamond Boy". Ante un rival que en ningún momento se dejaba encerrar contra las cuerdas Charr, por su menor velocidad, no podía hacer valer su potencia de pegada y superior peso por lo que, un tanto falto de recursos, se limitaría a impactar algún sólido jab aislado, siendo blanco fácil de las espectaculares combinaciones de su rival, que conectaba seguidamente con la mano derecha cruzado y uppercut, encadenándolos con hook de izquierda arriba cerrado con jab.
Si bien en el tercer y cuarto asalto Charr sería algo más efectivo impactando algún hook más y un directo diestro bastante claro, quitándose además algunas de las manos del púgil letón, un Briedis que seguía haciendo valer su elusivo boxeo y su terrible precisión neutralizaba la creciente presión del púgil alemán con entradas en clinch. Fruto de ellas Charr se mostraría algo frustrado y cerraría el cuarto asalto golpeando a su rival cuando el árbitro había ordenado que se separasen. En dicho episodio Briedis había impactado fortísimos uppercuts combinados con gancho y un seco directo diestro a la contra que habían estremecido ligerísimamente al rocoso Charr. De todas formas ninguno de esos golpes hacía presagiar el brusco desenlace del encuentro en el quinto episodio: entrando Charr con un jab era contragolpeado por un brutal uppercut de derecha seguido por un hook zurdo que le derrumbaban sobre la lona de forma espeluznante.
Sin alegrarse o celebrar la impresionante victoria por KO en cinco asaltos, un considerado y elegante Mairis Briedis 17(14KO)-0 se mantendría muy preocupado por el estado de su derrotado rival y permanecería a su lado hasta que se alzó y llegó el momento de la proclamación. Con ello Briedis firmaba ya una excelente actuación, en la cual pese a combatir en un peso que no es el suyo y ante un rival más alto y pesado (desplazándose además a Rusia, prácticamente segunda casa de Charr), lo anularía con un excelente uso de la técnica y de la estrategia, alterando ángulos, cambiando giros, variando alturas y no dejándose llevar al terreno de su oponente, en el que de todas formas salía victorioso. Para algunos la esencia del boxeo reside en la capacidad del púgil para sacar todo el provecho a sus armas (potencia, velocidad, resistencia o cualquier otra) sean cuales sean, para conseguir una amplia y definitiva victoria. Pues bien, esto es lo que hizo Briedis.
Este resultado conllevará que Charr verá muy afectada su ya tocada consideración en el peso pesado, siendo bastante difícil que se le den grandes oportunidades. En cualquier caso es joven, sobre todo para una categoría con tantos veteranos como el peso pesado, y siempre podrá volver a conseguir algunas buenas victorias y quién sabe si volver al top 15, aunque necesitará para ello un replanteamiento en su carrera. Por su parte Briedis debería experimentar un notable ascenso en las listas y, lo que es más importante, evidencia que es uno de los grandes aspirantes a título mundial en el disputado peso crucero.
Con más de 30 libras (más de 14 Kg.) de diferencia entre ambos contendientes y una apreciable ventaja en altura también para el exretador mundial Charr, para el peso crucero Briedis se planteaba delante de él un reto muy complicado. Pero el invicto letón utilizaría las herramientas a su alcance para neutralizar de forma perfecta, o casi, estas desventajas y ofrecer una brillante actuación. Así, a base de astucia, velocidad, dinamismo y habilidad se haría dueño del encuentro. Con un continuo desplazamiento, atacando en cambios de altura y trayectoria, realizando buenas esquivas y con un gran uso del boxeo hacia atrás y a la contra, Briedis iniciaría el encuentro mostrándose intratable. Por su parte un Charr que le perseguía portando la guardia muy cerrada, poco más podía hacer que tratar de lanzar algún jab, 1-2 o gancho al cuerpo que, siendo la mayoría de ellos errados, no llegaban a incomodar a su ágil de piernas rival.
En cambio Briedis conectaba golpes con relativa frecuencia, siendo un considerable número de ellos puños de poder. Cambiando el giro para atacar con el gancho abajo seguido del cruzado, combinando en corta uppercuts y hooks, amagando con el directo para conectar su cruzado de mano adelantada o simplemente atacando desde el ángulo con el croché diestro, anularía rápidamente al "Diamond Boy". Ante un rival que en ningún momento se dejaba encerrar contra las cuerdas Charr, por su menor velocidad, no podía hacer valer su potencia de pegada y superior peso por lo que, un tanto falto de recursos, se limitaría a impactar algún sólido jab aislado, siendo blanco fácil de las espectaculares combinaciones de su rival, que conectaba seguidamente con la mano derecha cruzado y uppercut, encadenándolos con hook de izquierda arriba cerrado con jab.
Si bien en el tercer y cuarto asalto Charr sería algo más efectivo impactando algún hook más y un directo diestro bastante claro, quitándose además algunas de las manos del púgil letón, un Briedis que seguía haciendo valer su elusivo boxeo y su terrible precisión neutralizaba la creciente presión del púgil alemán con entradas en clinch. Fruto de ellas Charr se mostraría algo frustrado y cerraría el cuarto asalto golpeando a su rival cuando el árbitro había ordenado que se separasen. En dicho episodio Briedis había impactado fortísimos uppercuts combinados con gancho y un seco directo diestro a la contra que habían estremecido ligerísimamente al rocoso Charr. De todas formas ninguno de esos golpes hacía presagiar el brusco desenlace del encuentro en el quinto episodio: entrando Charr con un jab era contragolpeado por un brutal uppercut de derecha seguido por un hook zurdo que le derrumbaban sobre la lona de forma espeluznante.
Sin alegrarse o celebrar la impresionante victoria por KO en cinco asaltos, un considerado y elegante Mairis Briedis 17(14KO)-0 se mantendría muy preocupado por el estado de su derrotado rival y permanecería a su lado hasta que se alzó y llegó el momento de la proclamación. Con ello Briedis firmaba ya una excelente actuación, en la cual pese a combatir en un peso que no es el suyo y ante un rival más alto y pesado (desplazándose además a Rusia, prácticamente segunda casa de Charr), lo anularía con un excelente uso de la técnica y de la estrategia, alterando ángulos, cambiando giros, variando alturas y no dejándose llevar al terreno de su oponente, en el que de todas formas salía victorioso. Para algunos la esencia del boxeo reside en la capacidad del púgil para sacar todo el provecho a sus armas (potencia, velocidad, resistencia o cualquier otra) sean cuales sean, para conseguir una amplia y definitiva victoria. Pues bien, esto es lo que hizo Briedis.
Este resultado conllevará que Charr verá muy afectada su ya tocada consideración en el peso pesado, siendo bastante difícil que se le den grandes oportunidades. En cualquier caso es joven, sobre todo para una categoría con tantos veteranos como el peso pesado, y siempre podrá volver a conseguir algunas buenas victorias y quién sabe si volver al top 15, aunque necesitará para ello un replanteamiento en su carrera. Por su parte Briedis debería experimentar un notable ascenso en las listas y, lo que es más importante, evidencia que es uno de los grandes aspirantes a título mundial en el disputado peso crucero.
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