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domingo, 10 de abril de 2016

Manny Pacquiao - Timothy Bradley III (9/4/2016)

MGM Grand, Las Vegas, Estados Unidos.
En juego el título WBO Internacional del peso welter.

Se especulaba mucho sobre la posibilidad de que un Bradley parcialmente renovado tras su cambio de entrenador pudiese presentar elevadas dificultades a Pacquiao, pero esto finalmente no sucedió, ya que, a pesar de que el estadounidense ofreció una pelea exigente y dio todo lo que tenía, "Pac Man" capturó un triunfo muy solvente en una actuación que puede ser considerada la mejor de las tres realizadas ante este púgil. Tras un tanteo en el round inicial marcado por la gran actividad de piernas de ambos contendientes, Pacquiao comenzaría a encontrar el camino para conectar su izquierda directa, aunque un Bradley muy móvil y que buscaba un contragolpe decisivo con el gancho diestro reduciría el efecto de los puños de su rival con su buena defensa dinámica y evitando dar planos claros.

Alcanzado el tercer asalto, y dando muestras el filipino de que ya no posee toda la velocidad y precisión que una vez tuvo, Bradley aprovecharía los intervalos entre ofensivas y la preparación de las mismas por parte de su rival para conectar directos que, junto a algún combo de hooks, parecieron meterle en la pelea. Y es que en el cuarto episodio supo seguir llegando con peligro con un hook de izquierda aislado pero efectivo que en esa ocasión pudo compensar los 1-2 y 2-1 del múltiples veces monarca. Con todo, si bien durante el quinto asalto el enfrentamiento se mantendría igualado, con "Desert Storm" mostrándose firme con el 1-2 y conectando un potente uppercut mientras Pacquiao lanzaba sus formidables series de rectos, la pelea comenzaría a romperse a partir del ecuador.

Las constantes variaciones de la línea de ataque de Pacquiao y su continuo dinamismo empezaron a dificultar decisivamente a Bradley el poder encontrar su distancia ideal, disminuyendo su efectividad ofensiva en un elevadísimo grado y exponiéndolo a errores astutamente aprovechados por el filipino. Así, Bradley terminaría boxeando como en las dos anteriores ocasiones, cediendo la iniciativa a la vez que su táctica se llenaba de dudas, algo que desembocó en un knockdown en el séptimo asalto cuando Pacquiao le alcanzó con un hook diestro mientras se desplazaba. Ante esta situación crítica, Bradley respondería con gran valentía, ofreciendo en el octavo round unas arriesgadas y agresivas ofensivas en las que logró conducir brevemente contra las cuerdas a su contrincante y alcanzarlo con claros golpes curvos. De todos modos, Pacquiao no llegaría a perder el control y en el noveno asalto se anotaría a su favor un nuevo knockdown al alcanzar con un gancho zurdo a un Bradley agachado para evitar un anterior 1-2.

Con el combate decidido ya en las cartulinas, Bradley debió volcarse en la búsqueda del knockout pero, frustrado y dubitativo, se desplazaría por el exterior del ring en gran parte de la recta final, en la que Pacquiao, con un decisivo uso de su potente jab, controlaría las acciones antes de cerrar la pelea amenazando con desbordar con una veloz serie. Terminados los 12 asaltos de un duelo entretenido y emocionante, contendido pero en líneas generales dominado por Manny Pacquiao 58(38KO)-6(3)-2, que se había anotado dos caídas, los jueces no defraudaron y dieron justas cartulinas de triple 116-110 (que pudieron ser más amplias) a favor del filipino, que capturaba el triunfo unánime y se imponía convincentemente en la trilogía de peleas (2 a 1) contra el excampeón estadounidense. No se puede negar que Bradley 33(13KO)-2-1 lo intentó con mucho empeño, que realizó ajustes cuando era necesario y que por momentos tuvo un elevado y peligroso grado de acierto. Aun así, Pacquiao es simplemente un mejor boxeador, por lo que, no estando a su máximo nivel pero deseando concluir su carrera con una gran actuación, le bastó con pequeños destellos de su impresionante velocidad y sus certeros combos de rectos para hacerse con una gran victoria.

En principio, y según declaró tras el combate, esta será la última pelea de Pacquiao, que afirmó haberse comprometido con su familia a abandonar los rings a pesar de su dudas sobre si quiere hacerlo. Así, con la retirada de Pacquiao (que se une a la ya consumada por parte de otros boxeadores insignes) además de ponerse fin a una etapa en el peso welter y en el boxeo en general, se certifica una trayectoria excepcional de un púgil que, superando muchos pronósticos adversos, ha capturado títulos mundiales en seis divisiones y ha marcado un antes y un después en el boxeo de su país, firmando una brillante página en la historia de este deporte.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Timothy Bradley - Brandon Ríos (7/11/2015)

Thomas & Mack Center, Las Vegas, Estados Unidos.
En juego el cinturón mundial WBO del peso welter.

Abriendo el combate con bastante explosividad y velocidad, quedó pronto muy claro que si Bradley mantenía una táctica basada en el dinamismo podía imponerse con mucha solvencia, ya que en la distancia larga su control era absoluto. Conectando el jab con facilidad, descargando el 1-2-hook entrando y saliendo o insistiendo con media decena de ganchos zurdos al rostro seguidos, Bradley parecía capaz de desarbolar tácticamente a su contrincante, aunque Ríos rápidamente trataría de llevar el encuentro a la corta para poder usar sus curvos e intentar frenar el boxeo de su rival. Bradley aceptó durante el final del primer round y en el segundo el intercambio de golpes, en el cual Ríos pudo desenvolverse algo mejor e impactar uppercuts y ganchos, aunque estos fueron respondidos con cierta efectividad por el campeón, que utilizó también el clinch para hacer ineficaz gran parte del arrojo de su oponente.

En cualquier caso, y a pesar de que era él quien había aceptado pelear en corta, resultaba infinitamente más práctico para Bradley volver al boxeo con espacios, por lo que regresó a ese planteamiento en los siguientes episodios, anulando al aspirante con derechas directas explotando excelentemente los ángulos, superando por velocidad con el 1-2-hook o impactando series de potentes ganchos al cuerpo. Ríos, por su parte, a penas lograba progresar y sus puños claros eran sumamente escasos (exceptuando algún eventual hook), limitándose durante gran parte de los asaltos a perseguir a su oponente sin mostrar capacidad de respuesta, siendo ésta también imposibilitada por la mayor velocidad en los cruces de "Desert Storm" y por su efectivo uso del clinch. Y es que cuando amenazaba con empezar a desplegar sus ofensivas en el cuerpo a cuerpo, Bradley agarraba uno de sus brazos o se aproximaba más no dejándole conectar golpes con recorrido, dando de pronto el titular mundial un paso atrás rápido para impactar el gancho zurdo y reestablecer la distancia.

Ya fuera por oportunismo o por superioridad táctica, Bradley se estaba imponiendo claramente, dado que su velocidad y variedad de recursos no eran respondidas por Ríos, que no parecía el de siempre y que incluso empezó a mostrar signos de desgaste por los constantes golpes de poder que recibía. Llegado el octavo asalto, los cruzados diestros, los uppercuts zurdos y los ganchos con esta misma mano, además de los potentes directos encadenados o aislados, se habían cobrado ya un precio, siendo evidente que Ríos podía ser batido en esos momentos ampliamente por cualquier boxeador con algo de habilidad. Con todo, el campeón mundial WBO iría más allá de vencerlo con gran ventaja, puesto que incluso alcanzaría un inesperado knockout técnico en el siguiente asalto. En el noveno episodio, y tras uppercuts diestros y un gancho también de derecha, Bradley haría retroceder a Ríos con un gancho zurdo al torso, rematando a su oponente con una combinación al cuerpo derecha-izquierda que lo tiraría a la lona.

Highlights oficiales de HBO

Entonces, y si el magnífico encaje de Ríos estaba afectado, nada quedaba ya al excampeón mundial para lograr el triunfo, por lo que en la reanudación unas pocas manos más de Bradley volverían a derribar al retador, llevando al árbitro a detener el encuentro. Así, Timothy "Desert Storm" Bradley 33(13KO)-1-1 retenía su cinturón mundial WBO por primera vez y lograba su segunda victoria antes del límite en sus 14 últimos triunfos. Logrando imponerse de forma tan contundente ante un rival de probada dureza, Bradley cree ver confirmadas sus afirmaciones, en las que señalaba que su cambio de entrenador le ha supuesto rendir al mejor nivel de toda su trayectoria. Es cierto que mostró una agresividad mayor que en sus últimos combates, hizo un uso de sus golpes rectos mejor y aprovechó los huecos de forma excepcional, algo que puede atribuirse a la mano del siempre táctico Atlas, dejando una actuación en líneas generales buena. Pero por otra parte, en este buen combate jugó un papel decisivo el bajo rendimiento de un Brandon Ríos 33(24KO)-3(1)-1 que no era ni una sombra de aquel boxeador que lanzaba golpes sin parar avanzando bajo el fuego enemigo y que sacaba del ring a sus contrincantes a base de combatividad.

Esto pudo ser debido, según señalan, a sus dificultades y sobreesfuerzos por dar el peso, pero él mismo afirmó tras el combate que los problemas son más profundos, que su entrenamiento no fue el adecuado y que las duras batallas que ha sostenido en su carrera le están pasando factura. Por ello, y sin encontrar motivos para seguir poniendo su salud en riesgo, Ríos anunció su retiro de los rings, dejando para el recuerdo espectaculares combates como los sostenidos contra Mike Alvarado y su reinado en el peso ligero. Por su lado, Bradley, cree que ha revitalizado su carrera y que es hora de afrontar nuevas peleas decisivas, aunque antes de pensar en otro futuro más ambicioso tendrá 10 días de plazo para llegar a un acuerdo con el rival mandatorio Sadam Ali o dejar vacante su cinturón.

domingo, 28 de junio de 2015

Timothy Bradley - Jessie Vargas (27/6/2015)

StubHub Center, Carson, Estados Unidos.
En juego el título interino WBO del peso welter.

Con una mucho mayor iniciativa que en anteriores peleas, en las que solía permanecer a la expectativa al menos en los rounds iniciales, Bradley arrancaría el encuentro presionando con intensidad y buscando combinar ganchos en corta. Vargas, por su parte, boxeaba sobre su pierna atrasada jabeando con insistencia para evitar las entradas de su adversario a la vez que buscaba la oportunidad para contragolpear. De esta forma se desarrolló la pelea hasta aproximadamente la mitad del enfrentamiento, cuando la estructura del encuentro sufriría cierta variación. En los primeros cuatro rounds la agresiva táctica de Bradley dio resultado, anotándose la mayoría de asaltos por su mayor volumen de golpes claros en combinación de ganchos, que superaban en número y contundencia al efectivo jab de Vargas. Pero en el ecuador del combate el invicto excampeón superligero comenzó a mostrarse más acertado con sus contraataques, impactando buenos cruzados diestros por fuera y ganchos de izquierda por dentro.

Entonces "Desert Storm" optó por un cambio estratégico y, sin llegar a ceder la iniciativa, decidió boxear con más espacios que anteriormente, algo que terminó por decantar a su favor los siguientes rounds en un momento en que estaban emparejadas las cartulinas. A partir del séptimo, gestionando muy bien los tiempos de ataque y espacios, Bradley marcaría la diferencia con claros impactos de su derecha directa aislada, en 1-2 o con ganchos de izquierda entrando y saliendo, que no tenían una respuesta equivalente de un Vargas que tampoco en larga podía hacer valer su boxeo pese a algunas buenas contras. Así se alcanzaron los asaltos finales, en los cuales Bradley, sabiendo que el encuentro iba a llegar a los puntos y que las tarjetas estaban de su lado, se limitó a administrar su ventaja manteniendo una intensidad baja, tomando menos riesgos, caminando más y utilizando eventualmente los rectos.

Pero el enfrentamiento tendría guardada una última sorpresa que llegaría en los últimos segundos del combate y lo cerraría con controversia. Con algo más de una decena de segundos restantes Vargas impactaba un durísimo cruzado diestro que casi derrumba a Bradley, que sorprendentemente y pese al desequilibrio pudo mantenerse en pie y correr el ring, siendo perseguido por un Vargas que trataría de buscar el final por KO. Bradley entraba en clinch poco antes del aviso de los diez segundos, que era confundido con el tañido final por el árbitro, que intervenía, los separaba y daba por finalizado el encuentro sin que se llegase a terminar el último round, por lo que un exultante Vargas se alzaba sobre una de las esquinas celebrando lo que pensaba que era una victoria por KO Técnico. La confusión reinó durante varios instantes, puesto que la detención no era acertada, pareciendo Bradley suficientemente entero como para poder terminar los siete segundos restantes de una pelea en la que había vencido con cierta claridad.

Highlights del combate

Finalmente la situación se vio aclarada y se confirmó el error del árbitro al finalizar el encuentro sin que los segundos se hubiesen consumido, por lo que se llegaba a una lectura de cartulinas en las que se daba por ganador con 117-111, 116-112 y 115-112 a Timothy "Desert Storm" Bradley 32(12KO)-1-1, que se hacía con el título interino WBO del peso welter. Pese a que su victoria fue clara (siendo la tarjeta más acorde a lo sucedido la de 116-112) manejando con solvencia la distancia corta y larga e impactando un mayor número de manos de poder, el extraño y desafortunado final ha llevado a Vargas, que sufre con esta la primera derrota de su carrera, a pedir una revancha inmediata, opción bien acogida por el vencedor Bradley. Así, y aunque muchos piensan que es innecesaria la pelea de desquite a pesar del controvertido final y teniendo en cuenta la poco efectiva pelea de Vargas, es muy posible que se realice próximamente un segundo Bradley-Vargas, al cual "Desert Storm" llegaría revalorizado tras una sólida actuación.

lunes, 4 de mayo de 2015

Timothy Bradley contra Jessie Vargas el 27 de junio en el StubHub Center

Aunque todavía falta la confirmación oficial, desde diversas fuentes se ha señalado que el combate ya es un hecho y que el próximo 27 de junio en la ciudad estadounidense de Carson y en el recinto del StubHub Center el norteamericano Timothy "Desert Storm" Bradley 31(12KO)-1-1 se enfrentará a su invicto compatriota Jessie Vargas 26(9KO)-0. El combate, que estaría fijado en el límite de peso welter y que será retransmitido por la cadena HBO, será un interesante duelo de boxeadores técnicos, cuyo ganador dará un paso arriba no sólo en sus futuras aspiraciones sino en el ranking libra por libra.
 
Ambos púgiles llegarán a esta pelea en un diferente estado en sus carreras. Bradley, que fue considerado por diversos medios de forma excesiva como mejor boxeador del año 2013, llegará en una notable crisis en su carrera. Si volvemos la vista atrás, de sus últimas 3 victorias, ante Manny Pacquiao, Juan Manuel Márquez y Ruslan Provodnikov, no hay ni una sola que no levantase una gran controversia por su resultado, siendo calificados muchas veces estos triunfos como robos. A parte de estos discutidos resultados, en sus dos últimas peleas Bradley sumó una clara derrota a los puntos en su revancha ante Pacquiao y un controvertido empate por decisión dividida ante Diego Chaves, peleas que han puesto en gran duda su condición de boxeador élite del peso welter y que le han derrumbado en los rankings de todos los pesos.

Por su parte Vargas, de tan solo 25 años ,se mantiene invicto desde su debut en el 2008, habiéndose proclamado campeón WBA superligero (siendo el supercampeón Danny García) el pasado año, cuando en abril se impuso por decisión unánime al invicto Allakhverdiev. Así, Vargas llegará a su pelea con Bradley tras realizar dos defensas de su cinturón, en las cuales sumo dos triunfos a los puntos ante Novikov y Antonio DeMarco. En cualquier caso Bradley puede considerarse como el púgil más difícil que ha enfrentado Vargas en su carrera y una prueba decisiva para saber si su puesto podría llegar a estar entre la élite de los top libra por libra.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Timothy Bradley - Diego Gabriel Chaves (13/12/2014)

Cosmopolitan of Las Vegas, Las Vegas, Estados Unidos. Peso Welter.

La pugna experimentó un progresivo aumento de la intensidad hasta el sexto round, iniciándose ya con un considerable ritmo de combate. Chaves presionaba lanzando su derecha recta y tratando de conectar su hook de mano adelantada, ante un Bradley que se desplazaba mientras intentaba contragolpear con su croché de derechas y el hook al cuerpo. En el segundo asaltó ambos entraban y cruzaban hooks, sin llegarse de forma muy contundente, cuando chocaron sus cabezas de manera involuntaria, hecho que se tradujo en una inflamación en el pómulo izquierdo de Bradley, que iría aumentando con el paso de los rounds hasta estar horriblemente hinchado.

Este hecho no perjudicó el boxeo del norteamericano, que ofreció un buen tercer round peleando con distancia, entrando y saliendo con su 1-2 o croché, táctica que cambiaría radicalmente en el cuarto, cuando acortando la distancia buscó el intercambio de golpes. El combate cerrado no conllevaría una ventaja para Bradley, ya que Chaves conectaría en el cruce de golpes de forma clara crochés y hooks, en un buen asalto para el argentino pese a los uppercuts y hook al cuerpo lanzados por "Desert Storm". La pelea se mantuvo en la corta en el quinto, con Bradley presionando fuerte y "La Joya" dando un paso atrás para conectar su recto con contundencia, pero en el sexto episodio el combate daría un vuelco en la estrategia de combate, cambio que se haría ya definitivo.

Bradley abandonaría la pelea en corta, que no se había traducido en una ventaja clara ni en un desgaste de Chaves, regresando a un boxeo dinámico, basado en pasos laterales y eventuales ataques de directos y hooks, tras los cuales se marchaba. Aunque Chaves contragolpeaba alguno de estos ataques con su gancho arriba con su mano adelantada, del quinto al noveno episodio no se le vio demasiado activo, cediendo la iniciativa ante un Bradley al que era muy difícil entrar. Pero Chaves realizando un esfuerzo a partir del décimo asalto, y ya hasta el final, intensificó sus acciones, presionando y alcanzando a Bradley con la derecha recta de forma clara y repetida, ya que el púgil norteamericano, confiado en las cartulinas, no arriesgaba.

Finalmente los asaltos se consumieron dando paso a la lectura de las cartulinas, que dejaron un resultado de empate por decisión dividida con puntuaciones de 115-113 a favor de Bradley, 112-116 a favor de Chaves y 114-114. Pese a que el resultado de 115-113 favorable a Timothy Bradley 31(12KO)-1-1 parece el más adecuado, ya que se apuntó algunos asaltos por buen sentido de la distancia y por un oportuno pero no contundente golpeo, el norteamericano cometió un error terrible confiándose y cediendo totalmente la iniciativa a Diego Gabriel Chaves 23(19KO)-2(1)-1 durante los rounds finales. Aunque algunas voces en algunos medios de comunicación se han alzado protestando vivamente por el resultado, pese a no ser este el más acertado no es más injusto de lo que lo fueron algunas de las victorias del mismo Bradley (que lejos de reprocharse valieron que Bradley fuera nombrado mejor boxeador del año pasado por algunos periodistas), por lo que no parece adecuado sorprenderse tanto ni de forma tan vehemente por el resultado.