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lunes, 7 de noviembre de 2016

Nonito Donaire - Jessie Magdaleno (5/11/2016)

Thomas & Mack Center, Las Vegas, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBO del peso supergallo. Defensa mandatoria y segunda puesta en juego del campeón Donaire.

Después de ser demolido por Walters y casi arrollado por César Juárez, todo parecía indicar que Donaire se encontraba en una cuesta abajo en su rendimiento y que un Magdaleno muy habilidoso podría destronarlo. Pues así fue, dado que el filipino ya ni siquiera se parece al púgil de años atrás, capaz de fulminar a cualquier oponente, siendo ahora en cambio lento y, a consecuencia de ello, aparentemente sin recursos. Por su parte, Magdaleno sabía perfectamente que es lo que debía hacer y lo hizo con firmeza y determinación, manteniéndose muy dinámico por el exterior del ring, realizando rápidas entradas y salidas con su directo zurdo y su gancho de mano derecha.

El campeón, en cambio, estaba muy falto de ritmo y muy impreciso y, salvo algún directo diestro peligroso, le costaba demasiado conectar sus manos. De vez en cuando "The Filipino Flash" intensificaría su avance, pero los ágiles pasos de su rival, sus contragolpes en gancho al rostro y, en el último de los casos, entradas en clinch, evitaban que Magdaleno quedase encerrado. Alcanzado el sexto episodio la táctica dinámica del retador había dado buenos resultados, aunque los potentes hooks aislados de Donaire le permitieron capturar el suficiente número de rounds para seguir en la pugna. Con todo, desde el citado asalto, en el que el campeón sería movido por un gancho diestro, la ventaja de Magdaleno se ensancharía. 

Los giros hacia su propia derecha del zurdo estadounidense añadían más dificultad a la empresa de Donaire, que aunque probó sus habituales cambios de línea de ataque, ahora eran tan lentos que no tenían ningún efecto. Del mismo modo, su tendencia a fijar el golpeo al torso tampoco le dio resultados, ya que no tenía ni la frecuencia ni la insistencia necesarías. Llegada la pelea al noveno round la diferencia era casi insalvable, de modo que Donaire arriesgó y llevó a las cuerdas a su adversario, pero éste lo estremecería con un hook diestro a la contra que condujo al propio titular mundial contra otra parte del ensogado, recibiendo un notable número de ganchos sin respuesta.

Con ello el resultado del choque pareció casi sentenciado, pero Donaire todavía tiraría de su pegada para sorprender a Magdaleno con una derecha directa y demostrar que no estaba batido aún. Es más, en los dos últimos rounds el filipino se la jugaría y buscaría golpes de poder decisivos, dando y recibiendo, aunque en el doceavo asalto su derecha recta llegaría repetidas veces y con elevada potencia. Demasiado tarde llegaba ya esta reacción, puesto que, terminado el combate, los jueces dieron la victoria por decisión unánime a Jessie Magdaleno 24(17KO)-0, que se coronaba campeón mundial WBO del peso supergallo. Las cartulinas fueron de 116-112 doble y 118-110, siendo la puntuación de Bastión Boxeo de 116-112 a favor de Magdaleno. Donaire 37(24KO)-4(1)  protestó vehementemente el veredicto, considerando que él era el justo vencedor, pero esto simplemente no es cierto y la victoria del aspirante fue tan obvia que esta reclamación del ahora excampeón parecen ser más un intento de conservar su prestigio que un verdadero análisis de los sucedido. En realidad con quien debería estar enfadado Donaire es consigo mismo, por no ser ya el púgil de inaguantable ritmo combativo que martirizaba sin descanso a sus oponentes hasta quebrarlos.

En un caso relativamente similar al de Pacquiao, algunos afirmarán que el paso del tiempo ha hecho perder facultades a Donaire, pero en todo caso el causante de ello sería el desmedido aumento de peso que éste, en el pasado peso mosca, ha experimentado. Además, la diferencia sustancial está en sus oponentes, dado que antes Donaire era más alto para la categoría y recuperaba muchísimo peso tras el pesaje, mientras que ahora se encuentra ante rivales de su tamaño y estatura, coincidiendo esto con su propia perdida de velocidad por el paso del tiempo y la ganancia de kilos. En cualquier caso, aunque Donaire ya no es lo que era y difícilmente volverá a parecerse a lo que fue, no se pueden restar méritos a Magdaleno, que desplegó una táctica realmente acertada y la explotó a la perfección, dominando a un oponente muy experimentado y resistiendo todavía sus poderosos ataques, de modo que surge como un nuevo campeón de gran proyección en la división.

lunes, 25 de abril de 2016

Nonito Donaire - Zsolt Bedak (23/4/2016)

Cebu City Sports Complex, Cebu City, Filipinas. 
Campeonato mundial WBO del peso supergallo.

Desde los primeros instantes se puso de manifiesto la lentitud de manos del aspirante Bedak, que varias veces insistió con una eludible derecha directa que le exponía a peligrosos contragolpes, sobre todo ante un rival con tantísima velocidad. Así, Donaire no tardó en encontrar el hueco para conectar el gancho zurdo y su propia derecha recta en respuesta al inefectivo directo de su rival, que no supo aprender de sus errores. Y es que en el segundo episodio el húngaro seguiría fallando directos y jabs, algo que terminó preparando el terreno al primer knockdown del encuentro. Tras un primer aviso con un gancho de mano adelantada, Donaire alcanzaría al contraataque con este mismo golpe a Bedak, que caería a la lona.

El visitante se alzó e incluso sorprendió inicialmente a Donaire con un hook diestro cuando éste se volcó al ataque, pero de todas maneras los puños de Bedak no pudieron parar la tremenda ofensiva sostenida por el filipino con directos, hooks y uppercuts, uno de los cuales estremecería al retador. Con el castigo tan duro que estaba recibiendo Bedak, la pelea parecía encaminarse al KO Técnico, cosa que se puso todavía más de manifiesto cuando volvió a caer a la lona antes de que terminase el segundo round: un nuevo gancho zurdo, esta vez en contestación a un cruzado diestro, lo derribaría. Este fue el precedente de un tercer episodio en el que se produciría un último knockdown, que fue simplemente un error del tercer hombre, puesto que no vio que Donaire empujaba hacia abajo a su adversario tras errar un directo. En cualquier caso, aunque Bedak se levantó sobradamente durante la cuenta y respondió afirmativamente cuando el árbitro le preguntó si quería continuar, Russell Mora estimó, cuestionablemente, que no debía seguir combatiendo y le dio la victoria por KO Técnico al local.

Después de que se hayan producido últimamente varias pésimas actuaciones arbitrales al no detener a tiempo un combate cuando un boxeador estaba desbordado, no se puede ser excesivamente duro en este caso, en el que Bedak 25(8KO)-2(2) estaba vencido desde casi el primer asalto. De todas maneras, parecía que el aspirante podría haber seguido combatiendo, algo obvio si se tiene en cuenta que la caída que supuso la detención llegó después de un empujón. Sea como sea, lo cierto es que el más asequible de los boxeadores del ranking WBO supergallo no fue rival para el extop 3 libra por libra Nonito Donaire 37(24KO)-3(1), tal y como se esperaba. Con todo, cabe mencionar que si bien tras su derrota ante Rigondeaux algunos dijeron que su boxeo ya no era tan brillante, después de su tropiezo ante Nicholas Walters esto es un hecho evidente. La victoria de Donaire ante César Juárez le dio una falsa imagen de recuperación sobre el papel que no es real, puesto que tanto en la citada pelea como en la última ante Bedak, sólo logro el triunfo a base de sus cualidades innatas.

Donaire no puede perder de forma decisiva, por mucho castigo que reciba, su tremenda pegada y su velocidad de manos, aspectos que condicionaron en gran medida sus dos últimas victorias. Por otro lado, muestra unos signos preocupantes de falta de reflejos antes impensables en él, defecto que acompaña con fallos defensivos asociados a una falta de rapidez de piernas. Así, y aunque es precipitado por ahora decir que su carrera pueda estar en crisis, menos después de resolver su defensa voluntaria en tres asaltos, si puede decirse que su reinado está en un quebradizo equilibrio, que podría romperse si como pretende se enfrenta en unos meses a Guillermo Rigondeaux, a Carl Frampton (ambos boxeadores tan astutos como certeros) o a otro boxeador de la élite del peso supergallo.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Nuevo campeón WBO supergallo: Nonito Donaire 36(23KO)-3(1)

Si se piensa en las figuras más destacadas de las divisiones inferiores durante la última década es inevitable subrayar al filipino Donaire, que sin duda ha sido uno de los más grandes nombres por sus logros, sus impresionantes resultados y sus actuaciones, que llevaron a fijar la atención de los grandes medios en categorías muchas veces inmerecidamente olvidadas. Y es que Donaire por su eléctrico, heterodoxo y espectacular boxeo consiguió batir a muchos de los mejores púgiles a los que podía retar en la divisiones en las que militaba. Así, venciendo en cinco asaltos al entonces intratable campeón mosca Darchinyan, desarbolando en ocho rounds al supermosca "Tyson" Márquez, demoliendo en cuatro asaltos al excampeón gallo Sydorenko y convirtiéndose en campeón unificado gallo al batir de forma brutal a Fernando Montiel, Donaire se alzó entre los boxeadores del top libra por libra. Y su ascenso imparable no se detuvo. Imponiéndose a los puntos en el peso gallo al destacadísimo monarca supermosca Omar Narváez o derrotando  entre otros, a Nishioka para retener su campeonato supergallo, Donaire encadeno 30 victorias consecutivas con 19 triunfos antes del límite, consiguiendo títulos absolutos en tres categorías y dos unificaciones. Precisamente sería una unificación la que pondría fin a su carrera de incesante éxito, puesto que 12 años después de su debut sería batido solventemente por el cubano Rigondeaux en 2013, dejando seriamente maltrecha su imagen de imbatibilidad, que fue definitivamente destruida cuando, ascendiendo al peso pluma, lo venció en seis rounds Nicholas Walters. Por ello, y habiendo dejado de ser considerado como un top 15 libra por libra, Donaire buscó en el peso supergallo un retorno a la cumbre.

Debido a un extraño manejo de los rankings por parte de la Organización, Donaire quedó súbitamente ranqueado como 2º en el peso supergallo por lo que, al ser desposeído Rigondeaux por inactividad, el filipino se vió alzado al combate mundialista por el título vacante. Pocos eran los que le daban verdaderas posibilidades de triunfo al coaspirante César Juárez pero éste, demostrando que es un boxeador con enorme potencial, a base de presión y frecuencia de golpeo logró ofrecer una complicadísima pelea al múltiple campeón, que estuvo cerca de caer derrotado por knockout. A pesar de los terribles apuros que pasó en el duelo (considerado como uno de los mejores del año por su emoción y duros intercambios) Donaire logró terminar en pie, por lo que los jueces le dieron la victoria a los puntos como consecuencia de su dominio del combate durante la primera mitad, que tuvo un menor ritmo, y por haber sumado dos knockdowns.
Link al análisis del combate Donaire-Juárez

Con Donaire de nuevo encumbrado como campeón mundial se cumple el primer objetivo marcado por dicho púgil, pero todavía quedan lejanos los restantes, siendo estos la disputa de los mayores combates y el retorno a los peldaños más altos del ranking libra por libra. Dado que la categoría supergallo cuenta con unos excelentes monarcas, será tremendamente difícil que Donaire pueda volver a la posición que una vez tuvo, más aun contando que tanto su velocidad como su ritmo y resistencia se han visto considerablemente mermados. Con todo, "The Filipino Flash" está dispuesto a disputar una unificación y un decisivo combate de revancha ante Rigondeaux o a combatir con el vencedor del Frampton-Quigg (habiendo sostenido negociaciones en el pasado reciente con el segundo), por lo que parece tan posible la realización de una de estas excelentes peleas en el futuro próximo como que Donaire pueda volver a ser derrotado. En cualquier caso, no se podrán conocer con seguridad sus posibilidades de éxito hasta que no se le vea de nuevo combatir en la que será ya su primera defensa, para la cual se habla del invicto Jessie Magdaleno 22(16KO)-0 (boxeador mejor ranqueado) como posible candidato.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Nonito Donaire - César Juárez (11/12/2015)

Coliseo Roberto Clemente, San Juan, Puerto Rico.
En juego el cinturón mundial vacante WBO del peso supergallo.

Parecía sorprendente que las casas de apuestas desestimasen sus posibilidades y pagasen elevadas cifras por la victoria de Juárez, un coaspirante mundial al que tampoco muchos críticos daban opción de victoria. Lejos de lo que éstos preveían, pero como se podía esperar, el mexicano planteó una durísima pelea que a punto estuvo de truncar los sueños de resurgimiento del filipino Donaire, que incluso estuvo cerca del knockout pero que aguantó los doce intensísimos asaltos de uno de los mejores combates del año, que muchos se arrepentirán de no incluir en sus resúmenes de lo mejor del año por haber confeccionado sus listas antes del fin de la temporada. Con todo, no fue tan emocionante el choque ni tan disputado durante todo el tiempo que se prolongó, sino que Donaire durante los tres primeros rounds dominaría la pelea con gran solvencia. Haciendo uso de una de las señas de identidad de su boxeo, su sensacional gestión de los espacios, Donaire controlaría inicialmente las acciones con relativa comodidad, puesto que el escaso empeño ofensivo de Juárez era superado por el buen uso del jab de su rival así como por sus golpes aislados en directo, hook o uppercut, en ocasiones aprovechando los ángulos.
 
En cualquier caso, lo que ya se podía intuir en la parte final del tercer asalto, con Juárez pasando a un intenso ataque en el que conectó el hook diestro y recibió el gancho zurdo, se vería confirmado en el cuarto round, momento en que la pelea explotó hacia un gran nivel de intensidad y dureza. Aunque Juárez presionaría fuerte, los demoledores contraataques de Donaire le provocarían dos knockdowns, uno al recibir una seca derecha recta como contestación de un jab del mexicano (aunque ambos cayeron al tropezar) y otro al encajar un hook de mano adelantada. La demoledora pegada del "Flash Filipino" le había ayudado de manera decisiva en un momento difícil, más aún porque un Juárez en recuperación durante dos rounds no vería premiado su irregular empuje. A pesar de que lograría eventualmente llevar a las cuerdas al múltiples veces campeón mundial y alcanzarlo con series de curvos y rectos, el elusivo boxeo desplegado por parte de Donaire le seguiría valiendo a éste último dos asaltos más, siendo la base de ello un buen desplazamiento, un adecuado uso del jab y, sobre todo, precisas contras con directo en larga y uppercut en corta.


Con todo, a partir del séptimo asalto Juárez se hizo con el control de la pelea, ya que Donaire boxeaba de forma muy dinámica no por simple estrategia, sino que verdaderamente estaba desgastado y afectada su resistencia. Con el ojo izquierdo bastante inflamado y un serio corte posterior en el párpado derecho, Donaire sería llevado una y otra vez de espaldas a las cuerdas recibiendo potentísimas derechas directas y hooks de un Juárez que mostró un encaje y una preparación física verdaderamente excepcionales. En algunos momentos el púgil filipino parecía cerca de caer por knockout, pero entonces conectaba uno de sus demoledores contragolpes, por ejemplo en hook de izquierda, que tambaleaban a su rival y le mantenían en la pelea. Es cierto que Juárez lanzaba muchos puños que erraba y que Donaire conectaba un par de golpes de poder claros por asalto, pero los jueces infravaloraron considerablemente el trabajo al cuerpo realizado por el boxeador de 24 años. También se le puede reprochar al árbitro no realizar cuenta en el décimo round, cuando Donaire cayó al recibir un gancho zurdo que le alcanzó mal posicionado.

Con ambos extenuados pero intercambiando golpes de forma sumamente descarnada transcurrieron los dos últimos rounds, en los que Donaire utilizó su precisión y dureza de golpeo pero en los cuales a punto estuvo de ceder sentando en las cuerdas y destrozado por el castigo provocado por un Juárez con una frecuencia asombrosa. Milagrosamente ambos terminaron en pie la durísima pugna, por lo que los jueces fueron los encargados de elegir al vencedor, que fue un Nonito Donaire 36(23KO)-3(1) que por las dos caídas anotadas a su cuenta y su control durante la primera mitad, y a pesar de sus enormes apuros finales, lograba un triunfo unánime excesivamente amplio (116-110 doble y 117-109) y volvía a coronarse, dos años después de haber perdido su cinturón, como monarca WBO del peso supergallo. Muchos son los que piensan que, tras imponerse en un combate tan espectacular y emocionante, el extop libra por libra filipino puede volver a recuperar la posición perdida y a vencer a la élite de la división pero, si bien su victoria ante un Juárez 17(13KO)-4 que se mostró extraordinario y lleno de coraje, es sumamente meritoria, no parece que Donaire pueda volver a rendir al nivel que una vez tuvo. 

Y es que Donaire mostró unas brechas que antes para él eran inexistentes, siendo encerrado con relativa facilidad y amenazando con sucumbir en unos intercambios de golpes en los que éste sólo parecía una sombra del eléctrico púgil que fue. Así, aunque todavía Donaire puede ofrecer sensacionales peleas, parece ahora mismo unos pasos por detrás de los demás campeones, sobre todo de un Rigondeaux que se muestra intratable y del futuro ganador de la unificación Frampton-Quigg.

martes, 31 de marzo de 2015

Nonito Donaire - William Prado (28/3/2015)

Araneta Coliseum, Quezon City, Filipinas.
En juego el título vacante NABF del peso supergallo.
 

Ante un rival que apenas lanzó unos pocos jabs en lo que duró la pelea y que no conectó ninguno, Donaire no tuvo prácticamente que esforzarse para vencer por KO Técnico en el segundo asalto. El filipino caminaba a su alrededor impactando jabs, derechas rectas, hooks de mano adelantada arriba y abajo y uppercuts con ambas manos. Padeciendo este despliegue de golpes Prado se mantenía en el centro del ring casi totalmente estático, con los brazos pegados al cuerpo y sin hacer otra cosa que amagar eventualmente con un ataque. En el segundo asalto Donaire, que ni si quiera demostraba gran velocidad, impactó de forma repetida crochés de izquierda y uppercuts con esta misma mano, produciendo un corte en el párpado derecho de un Prado que estaba ya totalmente fuera del combate. El árbitro o la esquina del brasileño podrían haber detenido ese lamentable espectáculo, pero permitieron unos cuantos golpes más contra un Prado que nada iba a ofrecer. Finalmente el tercer hombre intervendría y detendría la pelea.

Terminado el combate Nonito Donaire 34(22KO)-3(1) se mostró alegre y satisfecho por su actuación, algo difícil de comprender. ¿Cómo un boxeador que ha sido parte del top libra por libra puede mostrarse tan complacido por una victoria ante un rival que no era adecuado ni tan siquiera como sparring? Es lógico que después de la dura derrota ante Nicholas Walters recupere la moral con una victoria no demasiado exigente y que se busque en su país natal una actuación espectacular. Pero la diferencia de nivel era exagerada y difícilmente justificable, menos todavía para un boxeador que aspira a ser campeón mundial y a disputar grandes combates.

En principio, teniendo en cuenta su categoría y su respaldo tanto promocional como por parte de los aficionados, no parece necesario que tenga que hacerse con el título NABF para ranquearse y en el plazo de unos meses deberíamos verlo enfrentado contra cualquier buen boxeador que acepte el potencial riesgo y beneficio.