Polideportivo Fray Mamerto Esquiú, San Fernando del Valle de Catamarca, Argentina. En juego el título de Argentina y el WBC Latino del peso wélter.
La revancha entre Barrionuevo y Verón tuvo un desenlace tan rápido como contundente, zanjando el primero su competencia ante éste a la vez que dejaba claro que está listo para un trascendental combate internacional.
Verón salió muy fuerte lanzando directos y un hook abajo, haciendo que Barrionuevo se agachase. Cuando se alzó, “La Joya” conectó un gancho diestro a la contra que impactó con brutal potencia, arrojando a la lona a Verón, que se levantó aun así instantáneamente. De todos modos, en la reanudación el derribado no tardó en mostrar signos de merma, puesto que, tras algunos aislados ganchos diestros de ambos boxeadores zurdos, una mano derecha curva de Barrionuevo dejó algo tocado a su rival, que después de recibir un uppercut de izquierda enlazado con un hook de mano adelantada intentó acentuar su desplazamiento, aunque sin éxito. Y es que pocos segundos más tarde se vio desequilibrado por un directo de izquierda, sucedido por una series de ganchos y algunos rectos, que fueron el preludio de la conclusión. Con un zurdazo acompañado por un nuevo gancho diestro, Barrionuevo tiró a la lona aparatosamente a Verón 21(13KO)-3(3), que intentó alzarse, y lo logró con mucho esfuerzo, pero no estaba en condiciones para seguir combatiendo, deteniendo por ello el tercer hombre el encuentro todavía en el primer round.
Al margen de lo efectivo y potente que se mostró, de la defensa de su cetro nacional o del avance potencial en la lista del Consejo por un cinturón menor de este organismo en juego, lo que Barrionuevo 34(24KO)-3-2 mostró en esta victoria es que ha llegado la hora de que afronte una prueba de fuego. La última derrota que sufrió fue en 2013, en un contendido combate ante Ramón de la Cruz Sena, habiendo logrado desde entonces una racha de diez victorias. Además, si saltásemos el citado tropiezo, no encontraríamos en el récord de Barrionuevo más derrotas desde 2010, en su sexto combate como profesional, debiéndose recordar que ahora posee 39 peleas disputadas. Dado que los números no son ni mucho menos lo más importante, hay que destacar que ha batido a rivales de mucho nivel competitivo como Verón, por dos veces, Cristian Romero, Ramón de la Cruz Sena, por dos veces también, o Azael Cosio, habiéndose alzado hasta el 6º puesto del ranking WBC del contendidísmo peso wélter.
Muchos pensarán que en una división con boxeadores como Thurman, García, Porter o Pacquiao, por citar al campeón del Consejo y sólo a tres púgiles ranqueados en la lista WBC, la empresa es poco menos que imposible, pero no toda la clasificación está compuesta por boxeadores de ese nivel y cualquier éxito o actuación esforzada y meritoria combatiendo ante un rival de la cúspide podría llevarle a establecerse en una posición fantástica en cuanto a bolsas y oportunidades. Así, aunque todavía podría disputar interesantes combates ante la élite argentina de la categoría, quizás ha llegado la hora de que Barrionuevo, aprovechando su posicionamiento mundial, tome un riesgo decisivo, compensando la ganancia potencial una posible derrota.
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martes, 23 de enero de 2018
martes, 9 de mayo de 2017
Saúl Álvarez – Julio César Chávez Jr. (6/5/2017)
T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos. Peso supermedio pactado a 164,5 libras o 74,6 kg.
Una vez más, el Canelo-Chávez puso de manifiesto que no tiene ningún sentido inflar la expectación de un combate alargando los tiempos desmedidamente. Y es que, después del fiasco que supuso deportivamente hablando (no económicamente) el Mayweather-Pacquiao, el esperadísimo choque entre mexicanos, para el que se había aguardado más de ocho años, dejó un espectáculo bochornoso y decepcionante a pesar de las previsiones que de él se habían hecho durante meses. Es cierto que la mayor parte de la culpa la tuvo Julio César Chávez Jr., que no realizó ni un amago de querer luchar por la victoria, pero no se puede pasar por alto que “Canelo” no quiso tomar riesgos y se limitó a hacer lo justo para anotar y llevarse los asaltos sin demasiado esfuerzo.
Tras cierta pugna inicial por el centro del ring, momento en el que Chávez anotó algún hook al cuerpo y un uppercut y Álvarez conectó su cruzado diestro y también su gancho al hígado, la pelea se volvió un monótono dominio de “Canelo”. Dado que Chávez caminaba el ring sin tirar manos, sin imponer su altura con sus directos o ni siquiera utilizar un jab disuasorio, Álvarez no tuvo que esforzarse nada para lograr cada asalto y hacerse con el triunfo. Con algunas combinaciones de hooks, directos aislados y enlazados con gancho de mano adelantada, el control de la pugna por “Canelo” se hizo total al no recibir respuesta alguna, llegando a inflamar el rostro de su oponente, que se vio encerrado en las cuerdas eventualmente.
A Chávez se le pedía una y otra vez desde su esquina que empezase a atacar, pero la reacción no se produjo nunca y ni tan solo mejoró su escasísima frecuencia de golpeo, recibiendo en cambio golpes de poder con enorme claridad. Aunque las cifras manipuladas y carentes de imparcialidad de CompuBox deben leerse con cierto escepticismo o cautela, no parecen exageradamente bajos los datos de anotación de Chávez, que indican, por ejemplo, que conectó 0 jabs en dos de los asaltos y sólo 1 jab en cinco de los asaltos, impactó 1 golpe de poder en el round quinto o 3 en el décimo, y que sólo llegó con tres puños en el cuarto round, siendo la cifra total de jabs de 15 y de golpes de cualquier tipo de 71. ¿Cómo se puede aceptar que, en un combate esperado durante 8 años y en el que Chávez Jr. aseguró que noquearía, éste impactase menos manos totales durante doce episodios de las que se conectan en ocasiones en un sólo asalto de un choque intenso?
Dejando de lado que Chávez Jr. tuvo además de un bajísimo ritmo una pésima precisión, cabe destacar que Álvarez pudo haber dado emoción al encuentro atacando agresivo y desbordando a un púgil que ofrecía menos oposición que un saco de boxeo o que un entrenador usando sus manoplas. Pero no lo hizo, sirviendo como ejemplo el dato que indica que en el noveno episodio, con la pelea totalmente rota y decantada, Álvarez sólo impactó 15 golpes y 7 de ellos de poder. “Canelo” señaló después del combate que quería mostrar que podía boxear y no sólo noquear, pero eso es una excusa tan burda para justificar su tediosa (aunque dominadora) actuación que resulta risible.
Quizás lo peor de todo del encuentro fueron las numerosas ocasiones en las que Canelo quedó parado en las cuerdas aguardando sin hacer absolutamente nada más que cubrirse y Chávez, detenido próximo a él, no se atrevió a lanzar ni un sólo puño, ofreciendo ambos un espectáculo indigno para sus cuantiosísimos fans, para el boxeo en general y para lo que representaba, en teoría, el combate, vendido casi como un hito histórico en este deporte.
Tras un cierto hostigamiento, aunque muy tímido, de Álvarez 49(34KO)-1-1 y algunos abucheos finales, el combate terminó, dando paso a las triples cartulinas de 120-108 a favor de “Canelo”, tarjetas totalmente acertadas. Chávez Jr. 50(32KO)-3(1)-1, que antes del encuentro aseguró que todavía podía dar el peso medio (2 kg o 4 libras y media menos del peso pactado en que combatió ante Álvarez), señaló tras el enfrentamiento que pelear en este peso pactado le había restado energía y condicionado su actuación. Esto puede ser verdad hasta cierto punto, y se debe reprochar a Canelo que siempre utilice (de forma más descarada aún de lo que solía hacer Mayweather Jr.) artimañas, como pactar el peso, para tener ventaja sobre sus oponentes.
Aun así, aunque sea por voluntad, por que estaba en juego el poco crédito que le quedaba a su carrera o por el legado de su padre, Julio César Chávez, Chávez Jr. debió volcarse al ataque o al menos intentar lanzar golpes y fingir que quería hacerse con la victoria, no limitarse a pasear a la vez que actuaba de diana. A Chávez Jr., de forma generosa aunque razonable, se le dio una última oportunidad en este combate para compensar sus errores del pasado, pero tras esta vergonzante actuación demostró que no se va a redimir jamás por su falta de sacrificio, actitud y carácter. Lo peor de todo es que con su última subida a un ring se perdió una inmejorable oportunidad para que aficionados casuales al boxeo se adhiriesen a él de forma definitiva.
De todos modos, no todo lo que se puede extraer del Canelo-Chávez es negativo, sino que hay ciertos elementos positivos. El más evidente es que tras el encuentro se confirmó que Álvarez y Golovkin pelearán en septiembre, encuentro en el que ambos deberán demostrar que merecen su condición de top libra por libra y que sus cualidades son tan grandes como se dice y en el cual ambos se medirán al mayor oponente de su carrera en una pelea trascendental para sus trayectorias.
Por otro lado, el combate afianza dos ideas cada vez más difundidas. Una es que la manipulación del boxeo que hacen los promotores a través de sus pagos por visión se debe acabar, ya que simplemente es una treta económica que no hace más que limitar la disputa de combates y que normalmente está basada en la venta de humo, ya que se piden pagos elevados por encuentros que simplemente, con contadas excepciones, no valen ni un ápice de su precio. Esto está relacionado con otra lectura extraída del encuentro. ¿Para que se van a pagar 70 dólares para ver por televisión un combate entre mexicanos infinitamente peor que cualquiera de los ofrecidos por compatriotas suyos y retransmitidos gratuitamente por Televisión Azteca y Televisa casi cada semana? Aunque pueda parecer una actitud conformista, no lo es. Se pueden disfrutar muchísimo más combates entre debutantes a cuatro asaltos o choques entre completos desconocidos asiáticos, europeos, africanos, australianos o de cualquier rincón de América, que este enfrentamiento entre dos supuestas estrellas pero que realmente no tuvo sobre el ring ningún aliciente. Es entendible que el boxeo, como todos los deportes, vive en gran parte de inflar estrellas y venderlas, pero debe resultar comprensible también que no todo gira en torno a éstas y que en la mayoría de las ocasiones el mejor boxeo, el más auténtico, se encuentra fuera de Las Vegas o Nueva York, de HBO y Showtime, de Top Rank, Matchroom Boxing o Golden Boy Promotions, o de las especulaciones y manipulaciones políticas de los organismos y comisiones.
Una vez más, el Canelo-Chávez puso de manifiesto que no tiene ningún sentido inflar la expectación de un combate alargando los tiempos desmedidamente. Y es que, después del fiasco que supuso deportivamente hablando (no económicamente) el Mayweather-Pacquiao, el esperadísimo choque entre mexicanos, para el que se había aguardado más de ocho años, dejó un espectáculo bochornoso y decepcionante a pesar de las previsiones que de él se habían hecho durante meses. Es cierto que la mayor parte de la culpa la tuvo Julio César Chávez Jr., que no realizó ni un amago de querer luchar por la victoria, pero no se puede pasar por alto que “Canelo” no quiso tomar riesgos y se limitó a hacer lo justo para anotar y llevarse los asaltos sin demasiado esfuerzo.
Tras cierta pugna inicial por el centro del ring, momento en el que Chávez anotó algún hook al cuerpo y un uppercut y Álvarez conectó su cruzado diestro y también su gancho al hígado, la pelea se volvió un monótono dominio de “Canelo”. Dado que Chávez caminaba el ring sin tirar manos, sin imponer su altura con sus directos o ni siquiera utilizar un jab disuasorio, Álvarez no tuvo que esforzarse nada para lograr cada asalto y hacerse con el triunfo. Con algunas combinaciones de hooks, directos aislados y enlazados con gancho de mano adelantada, el control de la pugna por “Canelo” se hizo total al no recibir respuesta alguna, llegando a inflamar el rostro de su oponente, que se vio encerrado en las cuerdas eventualmente.
A Chávez se le pedía una y otra vez desde su esquina que empezase a atacar, pero la reacción no se produjo nunca y ni tan solo mejoró su escasísima frecuencia de golpeo, recibiendo en cambio golpes de poder con enorme claridad. Aunque las cifras manipuladas y carentes de imparcialidad de CompuBox deben leerse con cierto escepticismo o cautela, no parecen exageradamente bajos los datos de anotación de Chávez, que indican, por ejemplo, que conectó 0 jabs en dos de los asaltos y sólo 1 jab en cinco de los asaltos, impactó 1 golpe de poder en el round quinto o 3 en el décimo, y que sólo llegó con tres puños en el cuarto round, siendo la cifra total de jabs de 15 y de golpes de cualquier tipo de 71. ¿Cómo se puede aceptar que, en un combate esperado durante 8 años y en el que Chávez Jr. aseguró que noquearía, éste impactase menos manos totales durante doce episodios de las que se conectan en ocasiones en un sólo asalto de un choque intenso?
Dejando de lado que Chávez Jr. tuvo además de un bajísimo ritmo una pésima precisión, cabe destacar que Álvarez pudo haber dado emoción al encuentro atacando agresivo y desbordando a un púgil que ofrecía menos oposición que un saco de boxeo o que un entrenador usando sus manoplas. Pero no lo hizo, sirviendo como ejemplo el dato que indica que en el noveno episodio, con la pelea totalmente rota y decantada, Álvarez sólo impactó 15 golpes y 7 de ellos de poder. “Canelo” señaló después del combate que quería mostrar que podía boxear y no sólo noquear, pero eso es una excusa tan burda para justificar su tediosa (aunque dominadora) actuación que resulta risible.
Quizás lo peor de todo del encuentro fueron las numerosas ocasiones en las que Canelo quedó parado en las cuerdas aguardando sin hacer absolutamente nada más que cubrirse y Chávez, detenido próximo a él, no se atrevió a lanzar ni un sólo puño, ofreciendo ambos un espectáculo indigno para sus cuantiosísimos fans, para el boxeo en general y para lo que representaba, en teoría, el combate, vendido casi como un hito histórico en este deporte.
Tras un cierto hostigamiento, aunque muy tímido, de Álvarez 49(34KO)-1-1 y algunos abucheos finales, el combate terminó, dando paso a las triples cartulinas de 120-108 a favor de “Canelo”, tarjetas totalmente acertadas. Chávez Jr. 50(32KO)-3(1)-1, que antes del encuentro aseguró que todavía podía dar el peso medio (2 kg o 4 libras y media menos del peso pactado en que combatió ante Álvarez), señaló tras el enfrentamiento que pelear en este peso pactado le había restado energía y condicionado su actuación. Esto puede ser verdad hasta cierto punto, y se debe reprochar a Canelo que siempre utilice (de forma más descarada aún de lo que solía hacer Mayweather Jr.) artimañas, como pactar el peso, para tener ventaja sobre sus oponentes.
Aun así, aunque sea por voluntad, por que estaba en juego el poco crédito que le quedaba a su carrera o por el legado de su padre, Julio César Chávez, Chávez Jr. debió volcarse al ataque o al menos intentar lanzar golpes y fingir que quería hacerse con la victoria, no limitarse a pasear a la vez que actuaba de diana. A Chávez Jr., de forma generosa aunque razonable, se le dio una última oportunidad en este combate para compensar sus errores del pasado, pero tras esta vergonzante actuación demostró que no se va a redimir jamás por su falta de sacrificio, actitud y carácter. Lo peor de todo es que con su última subida a un ring se perdió una inmejorable oportunidad para que aficionados casuales al boxeo se adhiriesen a él de forma definitiva.
De todos modos, no todo lo que se puede extraer del Canelo-Chávez es negativo, sino que hay ciertos elementos positivos. El más evidente es que tras el encuentro se confirmó que Álvarez y Golovkin pelearán en septiembre, encuentro en el que ambos deberán demostrar que merecen su condición de top libra por libra y que sus cualidades son tan grandes como se dice y en el cual ambos se medirán al mayor oponente de su carrera en una pelea trascendental para sus trayectorias.
Por otro lado, el combate afianza dos ideas cada vez más difundidas. Una es que la manipulación del boxeo que hacen los promotores a través de sus pagos por visión se debe acabar, ya que simplemente es una treta económica que no hace más que limitar la disputa de combates y que normalmente está basada en la venta de humo, ya que se piden pagos elevados por encuentros que simplemente, con contadas excepciones, no valen ni un ápice de su precio. Esto está relacionado con otra lectura extraída del encuentro. ¿Para que se van a pagar 70 dólares para ver por televisión un combate entre mexicanos infinitamente peor que cualquiera de los ofrecidos por compatriotas suyos y retransmitidos gratuitamente por Televisión Azteca y Televisa casi cada semana? Aunque pueda parecer una actitud conformista, no lo es. Se pueden disfrutar muchísimo más combates entre debutantes a cuatro asaltos o choques entre completos desconocidos asiáticos, europeos, africanos, australianos o de cualquier rincón de América, que este enfrentamiento entre dos supuestas estrellas pero que realmente no tuvo sobre el ring ningún aliciente. Es entendible que el boxeo, como todos los deportes, vive en gran parte de inflar estrellas y venderlas, pero debe resultar comprensible también que no todo gira en torno a éstas y que en la mayoría de las ocasiones el mejor boxeo, el más auténtico, se encuentra fuera de Las Vegas o Nueva York, de HBO y Showtime, de Top Rank, Matchroom Boxing o Golden Boy Promotions, o de las especulaciones y manipulaciones políticas de los organismos y comisiones.
viernes, 18 de noviembre de 2016
Previa: Mauricio Herrera vs. Pablo César Cano
Mauricio "El Maestro" Herrera 22(7KO)-6 vs. Pablo César "El Demoledor" Cano 29(21KO)-5(2)-1. Peso Welter. 10 Rounds. Estrella Tv. Fantasy Springs Casino, Indio, Estados Unidos.
Después de sufrir derrotas importantes que los han alejado de los grandes combates, paradójicamente, ambos han ido a parar a una buena oportunidad, en la que los dos se miden a un rival en cierta crisis ante el que tendrán apreciables opciones de triunfo y en la que, de ganar, llegarán a un crucial duelo. Además de un inteligente movimiento de su promotora para rentabilizar a sus púgiles, como el choque está bien emparejado y ambos son dos boxeadores agresivos, el enfrentamiento debería ser muy entretenido. Herrera, 14º WBC, estaba rozando el mundial WBO, pero su derrota abrumadoramente amplia ante Frankie Gómez ha neutralizado sus aspiraciones por el momento, estando obligado a brillar si quiere disipar las dudas generadas respecto a su futuro. Mientras, Cano, 9 años más joven, a pesar de que no logra una buena victoria desde 2013 (ante Theophane), parece estar consiguiendo una línea ascendente en su rendimiento, imponiéndose convincentemente en los rodajes que ha afrontado y cayendo ajustadamente y de forma dividida en su último choque ante el enrachado Alan Sánchez. Así, si bien es evidente que el tenaz Herrera posee un superior encaje y una mayor continuidad combativa y debería tener por ello una crucial ventaja en el choque, tras los defectos mostrados por éste ante Gómez no cabe duda de que el irregular Cano, que cuente con una velocidad algo mayor y un cierto mejor estado, conseguirá emparejar las acciones, pudiéndose esperar un gran enfrentamiento en el que "El Maestro" será ligero, pero no incontestable, favorito.
Después de sufrir derrotas importantes que los han alejado de los grandes combates, paradójicamente, ambos han ido a parar a una buena oportunidad, en la que los dos se miden a un rival en cierta crisis ante el que tendrán apreciables opciones de triunfo y en la que, de ganar, llegarán a un crucial duelo. Además de un inteligente movimiento de su promotora para rentabilizar a sus púgiles, como el choque está bien emparejado y ambos son dos boxeadores agresivos, el enfrentamiento debería ser muy entretenido. Herrera, 14º WBC, estaba rozando el mundial WBO, pero su derrota abrumadoramente amplia ante Frankie Gómez ha neutralizado sus aspiraciones por el momento, estando obligado a brillar si quiere disipar las dudas generadas respecto a su futuro. Mientras, Cano, 9 años más joven, a pesar de que no logra una buena victoria desde 2013 (ante Theophane), parece estar consiguiendo una línea ascendente en su rendimiento, imponiéndose convincentemente en los rodajes que ha afrontado y cayendo ajustadamente y de forma dividida en su último choque ante el enrachado Alan Sánchez. Así, si bien es evidente que el tenaz Herrera posee un superior encaje y una mayor continuidad combativa y debería tener por ello una crucial ventaja en el choque, tras los defectos mostrados por éste ante Gómez no cabe duda de que el irregular Cano, que cuente con una velocidad algo mayor y un cierto mejor estado, conseguirá emparejar las acciones, pudiéndose esperar un gran enfrentamiento en el que "El Maestro" será ligero, pero no incontestable, favorito.
miércoles, 2 de noviembre de 2016
César Juárez - Richard Pumicpic (29/10/2016)
Auditorio Municipal, Cabo San Lucas, México. Peso Supergallo.
Es mejor preparar un mundial con un exigente rodaje que hacerlo enfrentando a un boxeador muy asequible y que caiga en un par de asaltos sin ofrecer resistencia. Aun así, quizás la pelea fuese incluso demasiado exigente, dado que Juárez, que está a un paso del mundial WBO ante Donaire, se vio inmerso en una guerra de desgaste sin cuartel ante el durísimo filipino Pumicpic. Éste, sin amedrentarse por ser visitante o por enfrentar a un top 3, se lanzaría desesperado al ataque con combinaciones de hooks desde el inicio, obligando a Juárez a responder agresivamente para no ceder. Así, el mexicano conectaría ganchos, especialmente algunos muy potentes de mano adelantada, que llegaron a sacudir a su rival.
Igualmente, aunque Juárez demostró su superior boxeo, estaba claro que le incomodaba el excesivo desorden de su oponente, que demostraría con su incansable respuesta un elevado peligro, replicando incluso cuando Juárez lo puso a un paso de la derrota por KO Técnico con una larga serie de directos y ganchos. De todos modos, su mayor precisión, contundencia y frecuencia, así como la posesión de la iniciativa y su gran número de golpes de poder, le daban al local todos los asaltos. Aunque Pumicpic no paró de tirar manos, sobre todo curvos heterodoxos, Juárez lo llevaría repetidamente contra las cuerdas y descargaría contra él puños en gran número, hostigando de forma muy notable.
Así, se aseguraría el triunfo en las tarjetas de forma relativamente rápida, aunque Pumicpic conectaría, por ejemplo, uppercuts diestros de enorme potencia, que movieron la cabeza del valiente Juárez. Además, en el sexto asalto "The Beast" impactaría un cruzado de derecha a la contra que estremecería claramente a su adversario que, mostrando nuevamente su férrea resistencia a los golpes, reaccionaría e incluso, en el mismo round, derribaría con un jab a un Pumicpic mal posicionado. La pelea, que en ningún momento dejó de ofrecer intensos intercambios, algunos un tanto embarrados, pero casi todos muy interesantes, aumentaría de ritmo todavía más en el séptimo asalto, con Pumicpic conectando una descarnada e insistente combinación de hooks contestada brutalmente con directos por parte de Juárez.
Tras un error de la mesa al estimar el tiempo del séptimo round, que fue más largo de lo debido, y tras un octavo asalto que siguió la línea previa, en el episodio noveno y en el décimo Pumicpic cerraría la contienda de forma muy meritoria. Y es que, aguantando en buen estado a pesar del terrible castigo recibido, pasaría a la ofensiva y primero alcanzaría un tanto por sorpresa a Juárez y posteriormente lo dejaría tocado con un directo. A pesar de estos apuros finales, el triunfo de César Juárez 19(14KO)-5 era inevitable, llegando éste por tarjetas quizás demasiado ajustadas de 95-93, 96-93 y un más acorde 98-91. Sea como sea, el exretador mundial lograba una buena victoria, por ser lograda ante un boxeador que buscó el triunfo a la desesperada como si fuese su última y única oportunidad. En cualquier caso, Juárez mostró las mejores cualidades de su boxeo a pesar de excederse en su coraje y exponerse a peligrosísimos contragolpes. Una mención destacada merece también Pumicpic 18(6KO)-8-2, uno más de los filipinos contratados para ofrecer rodajes exigentes que terminó ofreciendo una pelea excepcionalmente dura a pesar del desorden y sus grandes defectos.
Quizás algunos puedan señalar que Juárez cometió muchos errores y que incluso fue estremecido, de modo que no se puede tener de él una consideración mejor que la que se pueda extraer de su compatriota, que combatía el mismo día, Cristian Mijares. Pero esto no es justo. Mientras que Juárez lo dio todo y no se guardó nada, arrollando con agresividad a su rival a pesar de la elevada resistencia encontrada, Mijares mostró una gran desidia combativa y se limitó a escoger los golpes para capturar los asaltos, evidenciando bastantes defectos y estando a punto de escapársele el triunfo. En cualquier caso, y respecto a las proyecciones sobre la carrera de Juárez, dado que éste es 2º sólo por detrás del mandatorio Magdaleno, en 2017 debería verse alzado al mundial, en el que nuevamente podría ofrecer una pelea como la disputada ante Donaire en diciembre de 2015: su defensa insuficientemente efectiva podría causarle grandes problemas por las veloces manos aisladas, pero su enorme encaje, tenacidad y ritmo podrían demoler a su oponente perfectamente, siendo por lo tanto inevitablemente una pelea emocionante y espectacular sin un resultado claramente previsible.
Es mejor preparar un mundial con un exigente rodaje que hacerlo enfrentando a un boxeador muy asequible y que caiga en un par de asaltos sin ofrecer resistencia. Aun así, quizás la pelea fuese incluso demasiado exigente, dado que Juárez, que está a un paso del mundial WBO ante Donaire, se vio inmerso en una guerra de desgaste sin cuartel ante el durísimo filipino Pumicpic. Éste, sin amedrentarse por ser visitante o por enfrentar a un top 3, se lanzaría desesperado al ataque con combinaciones de hooks desde el inicio, obligando a Juárez a responder agresivamente para no ceder. Así, el mexicano conectaría ganchos, especialmente algunos muy potentes de mano adelantada, que llegaron a sacudir a su rival.
Igualmente, aunque Juárez demostró su superior boxeo, estaba claro que le incomodaba el excesivo desorden de su oponente, que demostraría con su incansable respuesta un elevado peligro, replicando incluso cuando Juárez lo puso a un paso de la derrota por KO Técnico con una larga serie de directos y ganchos. De todos modos, su mayor precisión, contundencia y frecuencia, así como la posesión de la iniciativa y su gran número de golpes de poder, le daban al local todos los asaltos. Aunque Pumicpic no paró de tirar manos, sobre todo curvos heterodoxos, Juárez lo llevaría repetidamente contra las cuerdas y descargaría contra él puños en gran número, hostigando de forma muy notable.
Así, se aseguraría el triunfo en las tarjetas de forma relativamente rápida, aunque Pumicpic conectaría, por ejemplo, uppercuts diestros de enorme potencia, que movieron la cabeza del valiente Juárez. Además, en el sexto asalto "The Beast" impactaría un cruzado de derecha a la contra que estremecería claramente a su adversario que, mostrando nuevamente su férrea resistencia a los golpes, reaccionaría e incluso, en el mismo round, derribaría con un jab a un Pumicpic mal posicionado. La pelea, que en ningún momento dejó de ofrecer intensos intercambios, algunos un tanto embarrados, pero casi todos muy interesantes, aumentaría de ritmo todavía más en el séptimo asalto, con Pumicpic conectando una descarnada e insistente combinación de hooks contestada brutalmente con directos por parte de Juárez.
Tras un error de la mesa al estimar el tiempo del séptimo round, que fue más largo de lo debido, y tras un octavo asalto que siguió la línea previa, en el episodio noveno y en el décimo Pumicpic cerraría la contienda de forma muy meritoria. Y es que, aguantando en buen estado a pesar del terrible castigo recibido, pasaría a la ofensiva y primero alcanzaría un tanto por sorpresa a Juárez y posteriormente lo dejaría tocado con un directo. A pesar de estos apuros finales, el triunfo de César Juárez 19(14KO)-5 era inevitable, llegando éste por tarjetas quizás demasiado ajustadas de 95-93, 96-93 y un más acorde 98-91. Sea como sea, el exretador mundial lograba una buena victoria, por ser lograda ante un boxeador que buscó el triunfo a la desesperada como si fuese su última y única oportunidad. En cualquier caso, Juárez mostró las mejores cualidades de su boxeo a pesar de excederse en su coraje y exponerse a peligrosísimos contragolpes. Una mención destacada merece también Pumicpic 18(6KO)-8-2, uno más de los filipinos contratados para ofrecer rodajes exigentes que terminó ofreciendo una pelea excepcionalmente dura a pesar del desorden y sus grandes defectos.
Quizás algunos puedan señalar que Juárez cometió muchos errores y que incluso fue estremecido, de modo que no se puede tener de él una consideración mejor que la que se pueda extraer de su compatriota, que combatía el mismo día, Cristian Mijares. Pero esto no es justo. Mientras que Juárez lo dio todo y no se guardó nada, arrollando con agresividad a su rival a pesar de la elevada resistencia encontrada, Mijares mostró una gran desidia combativa y se limitó a escoger los golpes para capturar los asaltos, evidenciando bastantes defectos y estando a punto de escapársele el triunfo. En cualquier caso, y respecto a las proyecciones sobre la carrera de Juárez, dado que éste es 2º sólo por detrás del mandatorio Magdaleno, en 2017 debería verse alzado al mundial, en el que nuevamente podría ofrecer una pelea como la disputada ante Donaire en diciembre de 2015: su defensa insuficientemente efectiva podría causarle grandes problemas por las veloces manos aisladas, pero su enorme encaje, tenacidad y ritmo podrían demoler a su oponente perfectamente, siendo por lo tanto inevitablemente una pelea emocionante y espectacular sin un resultado claramente previsible.
domingo, 10 de julio de 2016
Albert Pagara - César Juárez (9/7/2016)
San Mateo Event Center, San Mateo, Estados Unidos.
En juego el título WBO Intercontinental del peso supergallo.
Se esperaba que este enfrentamiento fuese el mejor del fin de semana y, efectivamente, fue un sensacional duelo que dejó brillantes y emocionantes rounds, además de una remontada llena de coraje. Y es que Juárez comenzó muy mal el choque, sufriendo un knockdown en el primer round. Antes de este percance, el local había arrancado muy agresivo, alcanzado a su oponente con arremetidas en hook de izquierda combinado con el directo, logrando así llevar a su rival contra las cuerdas y alcanzarlo con series de hooks. Pero Pagara, que acertaba a la contra tanto el uppercut como el hook y el cruzado, conectaría un gancho zurdo cuando Juárez lanzaba una embestida, derribándolo sobre la lona.
Después de este exitoso primer episodio llegaron los mejores momentos del púgil filipino, que realizaría entradas y salidas, acertaría con combinaciones de directos como el 2-1 y, sobre todo, haría plásticas esquivas que dejaron a su rival pegando al aire. A pesar de lo frustrantes que podían resultar estas acciones, Juárez se mostró, como siempre, inigualablemente tenaz, insistiendo en sus ofensivas hasta lograr conectar algunas buenos puños en cruces de golpes en la distancia corta y poder tomar la iniciativa, aunque Pagara, velocísimo de manos, impactaría demoledores contraataques en uppercut diestro y hook zurdo que le permitieron mantener bajo control el episodio.
Si bien Juárez había mostrado enorme peligro hasta ese momento, el visitante había controlado la pugna en líneas generales y estaba bastante por delante en las tarjetas, contando de su lado además con un knockdown, pero en el cuarto episodio se alcanzaría un obvio punto de inflexión, del mismo modo que un cambio de tendencia. La insistencia y la presión del mexicano le permitirían finalmente acertar un uppercut diestro que estremeció a Pagara, aprovechando Juárez para intensificar su hostigamiento y alcanzar a su rival con un duro hook zurdo, dejándolo posteriormente estático contra las cuerdas durante varios instantes. Así, Juárez impactaría hooks y directos que no podrían ser compensados por los buenos contraataques de mano izquierda de "Prince Albert".
Sin duda este episodio desgastó decisivamente al imbatido Pagara, aunque antes de ceder de forma definitiva todavía podría ofrecer considerable resistencia. Después de un quinto asalto que fue un resumen de la pelea hasta entonces, el filipino utilizaría la rapidez que le quedaba para caminar el ring, conectar su 1-2 y su jab e imponerse en las acciones de ese asalto, aunque Juárez cerró bien el round con terribles hooks diestros. Esto resultaría, finalmente, una advertencia de lo que sucedería en el séptimo round, cuando el local realizaría formidables e intensísimas ofensivas con uppercuts, hooks, directos y cruzados que por número casi desbordaron a un Pagara claramente mermado. Tanto fue así que, nada más dar inicio el octavo asalto, César Juárez 18(14KO)-5 lanzaría una combinación hook diestro-hook zurdo-directo que tiró a la lona a Pagara sin que éste pudiese contestar a la cuenta del árbitro.
De ese modo, Juárez lograba el mayor triunfo de toda su carrera, tanto por la forma en la que lo obtuvo (recuperándose de una caída inicial) como por el oponente tan complicado al que enfrentaba, un Pagara 26(18KO)-1 verdaderamente lleno de cualidades técnicas. Aun así, las virtudes del filipino no fueron suficientes para sobrepasar la resistencia y valentía de Juárez, a quien todo el mundo, razonadamente, infravaloró para esta pelea por su última e inesperada derrota ante Giovanni Delgado. Pero, contradiciendo todos los pronósticos, el exretador mexicano volvió a demostrar que en las grandes peleas es cuando despliega lo mejor de su boxeo, logrando ofrecer un espectacular combate (por momentos similar en parte al disputado ante Nonito Donaire) en el que consigue una victoria que le devolverá al top 15 WBO y le pondrá muy cerca de nuevo del mundial.
En juego el título WBO Intercontinental del peso supergallo.
Se esperaba que este enfrentamiento fuese el mejor del fin de semana y, efectivamente, fue un sensacional duelo que dejó brillantes y emocionantes rounds, además de una remontada llena de coraje. Y es que Juárez comenzó muy mal el choque, sufriendo un knockdown en el primer round. Antes de este percance, el local había arrancado muy agresivo, alcanzado a su oponente con arremetidas en hook de izquierda combinado con el directo, logrando así llevar a su rival contra las cuerdas y alcanzarlo con series de hooks. Pero Pagara, que acertaba a la contra tanto el uppercut como el hook y el cruzado, conectaría un gancho zurdo cuando Juárez lanzaba una embestida, derribándolo sobre la lona.
Después de este exitoso primer episodio llegaron los mejores momentos del púgil filipino, que realizaría entradas y salidas, acertaría con combinaciones de directos como el 2-1 y, sobre todo, haría plásticas esquivas que dejaron a su rival pegando al aire. A pesar de lo frustrantes que podían resultar estas acciones, Juárez se mostró, como siempre, inigualablemente tenaz, insistiendo en sus ofensivas hasta lograr conectar algunas buenos puños en cruces de golpes en la distancia corta y poder tomar la iniciativa, aunque Pagara, velocísimo de manos, impactaría demoledores contraataques en uppercut diestro y hook zurdo que le permitieron mantener bajo control el episodio.
Si bien Juárez había mostrado enorme peligro hasta ese momento, el visitante había controlado la pugna en líneas generales y estaba bastante por delante en las tarjetas, contando de su lado además con un knockdown, pero en el cuarto episodio se alcanzaría un obvio punto de inflexión, del mismo modo que un cambio de tendencia. La insistencia y la presión del mexicano le permitirían finalmente acertar un uppercut diestro que estremeció a Pagara, aprovechando Juárez para intensificar su hostigamiento y alcanzar a su rival con un duro hook zurdo, dejándolo posteriormente estático contra las cuerdas durante varios instantes. Así, Juárez impactaría hooks y directos que no podrían ser compensados por los buenos contraataques de mano izquierda de "Prince Albert".
Sin duda este episodio desgastó decisivamente al imbatido Pagara, aunque antes de ceder de forma definitiva todavía podría ofrecer considerable resistencia. Después de un quinto asalto que fue un resumen de la pelea hasta entonces, el filipino utilizaría la rapidez que le quedaba para caminar el ring, conectar su 1-2 y su jab e imponerse en las acciones de ese asalto, aunque Juárez cerró bien el round con terribles hooks diestros. Esto resultaría, finalmente, una advertencia de lo que sucedería en el séptimo round, cuando el local realizaría formidables e intensísimas ofensivas con uppercuts, hooks, directos y cruzados que por número casi desbordaron a un Pagara claramente mermado. Tanto fue así que, nada más dar inicio el octavo asalto, César Juárez 18(14KO)-5 lanzaría una combinación hook diestro-hook zurdo-directo que tiró a la lona a Pagara sin que éste pudiese contestar a la cuenta del árbitro.
De ese modo, Juárez lograba el mayor triunfo de toda su carrera, tanto por la forma en la que lo obtuvo (recuperándose de una caída inicial) como por el oponente tan complicado al que enfrentaba, un Pagara 26(18KO)-1 verdaderamente lleno de cualidades técnicas. Aun así, las virtudes del filipino no fueron suficientes para sobrepasar la resistencia y valentía de Juárez, a quien todo el mundo, razonadamente, infravaloró para esta pelea por su última e inesperada derrota ante Giovanni Delgado. Pero, contradiciendo todos los pronósticos, el exretador mexicano volvió a demostrar que en las grandes peleas es cuando despliega lo mejor de su boxeo, logrando ofrecer un espectacular combate (por momentos similar en parte al disputado ante Nonito Donaire) en el que consigue una victoria que le devolverá al top 15 WBO y le pondrá muy cerca de nuevo del mundial.
sábado, 9 de julio de 2016
Previa: Albert Pagara vs. César Juárez
Albert "Prince Albert" Pagara 26(18KO)-0 vs. César Juárez 17(13KO)-5. Peso Supergallo. 12 Rounds. beIN Sports. San Mateo Event Center, San Mateo, Estados Unidos.
Siendo el mejor boxeador ranqueado disponible en la IBF (a pesar de ser 4º) y el 2º en la lista WBO, sólo por detrás del mandatorio Jessie Magdaleno, el filipino Pagara sabe perfectamente que una victoria hoy prácticamente le aseguraría el acceso al mundial supergallo, con lo cual este imbatido prospecto de sólo 22 años cumpliría con las expectativas que su carrera ha generado desde el comienzo, cuando muchos expertos ya le auguraban que se convertiría en una nueva figura del boxeo filipino. Con todo, antes de poder apuntar al campeonato y al estrellato, Pagara deberá superar este sábado el mayor test de toda su carrera hasta la fecha, en el cual se enfrentará al durísimo exretador mundial mexicano César Juárez, que el pasado diciembre a punto estuvo de noquear a Nonito Donaire en uno de los mejores combates del año. Pese a que esta esplendida actuación podría augurar la derrota de un Pagara mucho menos fogueado, Juárez cayó inesperadamente en su último combate ante un rival de nivel medio como Giovanni Delgado, por lo que tanto los críticos como las casas de apuestas no han dudado en otorgar con amplitud la condición de favorito a su adversario de hoy, el invicto top 3, que por recursos técnicos y velocidad parece capacitado para eludir la peligrosa pelea en corta del mexicano e imponerse en un cruce en cualquier caso sumamente interesante.
Siendo el mejor boxeador ranqueado disponible en la IBF (a pesar de ser 4º) y el 2º en la lista WBO, sólo por detrás del mandatorio Jessie Magdaleno, el filipino Pagara sabe perfectamente que una victoria hoy prácticamente le aseguraría el acceso al mundial supergallo, con lo cual este imbatido prospecto de sólo 22 años cumpliría con las expectativas que su carrera ha generado desde el comienzo, cuando muchos expertos ya le auguraban que se convertiría en una nueva figura del boxeo filipino. Con todo, antes de poder apuntar al campeonato y al estrellato, Pagara deberá superar este sábado el mayor test de toda su carrera hasta la fecha, en el cual se enfrentará al durísimo exretador mundial mexicano César Juárez, que el pasado diciembre a punto estuvo de noquear a Nonito Donaire en uno de los mejores combates del año. Pese a que esta esplendida actuación podría augurar la derrota de un Pagara mucho menos fogueado, Juárez cayó inesperadamente en su último combate ante un rival de nivel medio como Giovanni Delgado, por lo que tanto los críticos como las casas de apuestas no han dudado en otorgar con amplitud la condición de favorito a su adversario de hoy, el invicto top 3, que por recursos técnicos y velocidad parece capacitado para eludir la peligrosa pelea en corta del mexicano e imponerse en un cruce en cualquier caso sumamente interesante.
miércoles, 13 de abril de 2016
Eduard Troyanovsky - César René Cuenca II (8/4/2016)
Krylia Sovetov, Moscú, Rusia.
Campeonato mundial IBF del peso superligero.
Aunque, como era de prever, ambos contendientes aprendieron de los errores de su anterior enfrentamiento y pudieron ofrecer una pelea de revancha más emocionante, ejecutando mejor sus planteamientos tácticos ideales, finalmente, el factor y condicionante decisivo en la carrera del campeón ruso, su demoledora pegada, terminó por decidir el choque. En el comienzo, con ambos rompiendo su tanteo con el jab lanzando algún esporádico directo o hook, Cuenca utilizaría una increíble velocidad de desplazamiento y una elevadísima movilidad que inevitablemente generaron dificultades al local, aunque la falta de frecuencia de golpeo del argentino, que probó suerte con su buen 2-1, no sería suficiente para explotar las posibles dudas de Troyanovsky.
De todas formas, mostrándose mucho más ágil y dinámico que en la primera pugna, Cuenca incomodaría de forma obvia a su rival en el segundo asalto, en el cual el argentino acompañó sus pasos laterales con un más constante uso del jab y buenos contragolpes con el directo zurdo tanto al cuerpo como al rostro. Por ello, "The Eagle" que, momentáneamente perdió el ritmo del combate y se mostró menos activo, tuvo que optar por tomar mayores riesgos para no ver las dificultades aumentadas. Acelerando sus pasos en el tercer episodio lograría, a pesar de sus problemas para cortar el ring, comenzar a conectar sus manos terriblemente potentes en directo diestro y uppercut, golpes que junto a otros de apreciable claridad no tardaron en cobrarse un precio en cuanto a disminución de la velocidad del retador. Y es que, aunque éste trató de compensar el aumentado empuje de su oponente con combos de rectos, al perder parte de su velocidad se vería decisivamente afectado en su boxeo y en su estrategia, llegando los knockdowns y la ruptura de la pelea.
En el cuarto episodio, un uppercut zurdo conectado por el ruso arremetiendo desde la distancia media-larga, derribaría al excampeón sobre la lona, que apurado se vería ayudado involuntariamente por su oponente en la reanudación. Troyanovsky, ansiado por conseguir el knockout, empujaría hacia el suelo a Cuenca, que recibiría unos segundos trascendentales para recuperarse a la vez que el round terminaba pronto, ya que el árbitro no solicitó que se detuviese el cronómetro. A pesar de que Cuenca se reharía y en el quinto asalto contragolpearía con su directo de nuevo, Troyanovsky, ya más calmado y efectivo al cortar el ring, seguiría desgastando a su adversario con su cualidad decisiva, su enorme pegada materializada en directos aislados.
Así, era cuestión de tiempo de que Troyanovsky volviese a derribar a su rival, algo que sucedería de nuevo en el sexto episodio, cuando Cuenca, que trataba a la desesperada de hacer valer sus directos, recibiría un recto seguido por un uppercut. Si bien otra vez "El Distinto" se alzaría y terminaría el round, este fue el principio del fin, ya que en el séptimo asalto y después de un agresivo inicio de "Troya" con hooks en corta, Cuenca lanzaría su bucal y al llegar a su esquina para recuperarlo su entrenador señalaría al árbitro la negativa a seguir combatiendo. De esta manera, Eduard "The Eagle" Troyanovsky 24(21KO)-0 se imponía en el combate de revancha y se asentaba como monarca, desquitándose de su deslucida coronación en la primera pelea, en la que Cuenca 48(2KO)-2(2) abandonó de forma similar a pesar de sus posteriores declaraciones en las que afirmó haber tenido un malentendido con el árbitro. En cualquier caso, tampoco se puede ser excesivamente duro con el voluntarioso Cuenca, que fue derribado dos veces y trató de seguir peleando a pesar de los terrible golpes conectados por un Troyanovsky con 88% de victorias antes del límite y que ha noqueado brutalmente a muchos de sus oponentes.
Si la pegada del campeón ruso fuese su única virtud, aún podría ser su reinado relativamente efímero pero, contando también tanto su buena base técnica y estratégica, es notable su proyección como campeón a pesar de su veteranía. Además, hay que tener en cuenta que contra un futuro oponente, que no será tan sumamente móvil como Cuenca, podrá hacer valer con mayor solvencia sus armas. Así, no serán pequeñas, a pesar de los pronósticos, sus opciones de retener su cinturón en una defensa mandatoria estimada por la IBF hacia el mes de agosto. En este combate se podría medir (ya que parece que no hay margen para una nueva eliminatoria) al mejor clasificado Keita Obara, púgil japonés de potente pegada y características similares a las del propio Troyanovsky y que surgió en cierto modo como una revelación, a pesar del empate cosechado, en su pelea de debut en Estados Unidos ante Walter Castillo.
Campeonato mundial IBF del peso superligero.
Aunque, como era de prever, ambos contendientes aprendieron de los errores de su anterior enfrentamiento y pudieron ofrecer una pelea de revancha más emocionante, ejecutando mejor sus planteamientos tácticos ideales, finalmente, el factor y condicionante decisivo en la carrera del campeón ruso, su demoledora pegada, terminó por decidir el choque. En el comienzo, con ambos rompiendo su tanteo con el jab lanzando algún esporádico directo o hook, Cuenca utilizaría una increíble velocidad de desplazamiento y una elevadísima movilidad que inevitablemente generaron dificultades al local, aunque la falta de frecuencia de golpeo del argentino, que probó suerte con su buen 2-1, no sería suficiente para explotar las posibles dudas de Troyanovsky.
De todas formas, mostrándose mucho más ágil y dinámico que en la primera pugna, Cuenca incomodaría de forma obvia a su rival en el segundo asalto, en el cual el argentino acompañó sus pasos laterales con un más constante uso del jab y buenos contragolpes con el directo zurdo tanto al cuerpo como al rostro. Por ello, "The Eagle" que, momentáneamente perdió el ritmo del combate y se mostró menos activo, tuvo que optar por tomar mayores riesgos para no ver las dificultades aumentadas. Acelerando sus pasos en el tercer episodio lograría, a pesar de sus problemas para cortar el ring, comenzar a conectar sus manos terriblemente potentes en directo diestro y uppercut, golpes que junto a otros de apreciable claridad no tardaron en cobrarse un precio en cuanto a disminución de la velocidad del retador. Y es que, aunque éste trató de compensar el aumentado empuje de su oponente con combos de rectos, al perder parte de su velocidad se vería decisivamente afectado en su boxeo y en su estrategia, llegando los knockdowns y la ruptura de la pelea.
En el cuarto episodio, un uppercut zurdo conectado por el ruso arremetiendo desde la distancia media-larga, derribaría al excampeón sobre la lona, que apurado se vería ayudado involuntariamente por su oponente en la reanudación. Troyanovsky, ansiado por conseguir el knockout, empujaría hacia el suelo a Cuenca, que recibiría unos segundos trascendentales para recuperarse a la vez que el round terminaba pronto, ya que el árbitro no solicitó que se detuviese el cronómetro. A pesar de que Cuenca se reharía y en el quinto asalto contragolpearía con su directo de nuevo, Troyanovsky, ya más calmado y efectivo al cortar el ring, seguiría desgastando a su adversario con su cualidad decisiva, su enorme pegada materializada en directos aislados.
Así, era cuestión de tiempo de que Troyanovsky volviese a derribar a su rival, algo que sucedería de nuevo en el sexto episodio, cuando Cuenca, que trataba a la desesperada de hacer valer sus directos, recibiría un recto seguido por un uppercut. Si bien otra vez "El Distinto" se alzaría y terminaría el round, este fue el principio del fin, ya que en el séptimo asalto y después de un agresivo inicio de "Troya" con hooks en corta, Cuenca lanzaría su bucal y al llegar a su esquina para recuperarlo su entrenador señalaría al árbitro la negativa a seguir combatiendo. De esta manera, Eduard "The Eagle" Troyanovsky 24(21KO)-0 se imponía en el combate de revancha y se asentaba como monarca, desquitándose de su deslucida coronación en la primera pelea, en la que Cuenca 48(2KO)-2(2) abandonó de forma similar a pesar de sus posteriores declaraciones en las que afirmó haber tenido un malentendido con el árbitro. En cualquier caso, tampoco se puede ser excesivamente duro con el voluntarioso Cuenca, que fue derribado dos veces y trató de seguir peleando a pesar de los terrible golpes conectados por un Troyanovsky con 88% de victorias antes del límite y que ha noqueado brutalmente a muchos de sus oponentes.
Si la pegada del campeón ruso fuese su única virtud, aún podría ser su reinado relativamente efímero pero, contando también tanto su buena base técnica y estratégica, es notable su proyección como campeón a pesar de su veteranía. Además, hay que tener en cuenta que contra un futuro oponente, que no será tan sumamente móvil como Cuenca, podrá hacer valer con mayor solvencia sus armas. Así, no serán pequeñas, a pesar de los pronósticos, sus opciones de retener su cinturón en una defensa mandatoria estimada por la IBF hacia el mes de agosto. En este combate se podría medir (ya que parece que no hay margen para una nueva eliminatoria) al mejor clasificado Keita Obara, púgil japonés de potente pegada y características similares a las del propio Troyanovsky y que surgió en cierto modo como una revelación, a pesar del empate cosechado, en su pelea de debut en Estados Unidos ante Walter Castillo.
lunes, 14 de diciembre de 2015
Nonito Donaire - César Juárez (11/12/2015)
Coliseo Roberto Clemente, San Juan, Puerto Rico.
En juego el cinturón mundial vacante WBO del peso supergallo.
Parecía sorprendente que las casas de apuestas desestimasen sus posibilidades y pagasen elevadas cifras por la victoria de Juárez, un coaspirante mundial al que tampoco muchos críticos daban opción de victoria. Lejos de lo que éstos preveían, pero como se podía esperar, el mexicano planteó una durísima pelea que a punto estuvo de truncar los sueños de resurgimiento del filipino Donaire, que incluso estuvo cerca del knockout pero que aguantó los doce intensísimos asaltos de uno de los mejores combates del año, que muchos se arrepentirán de no incluir en sus resúmenes de lo mejor del año por haber confeccionado sus listas antes del fin de la temporada. Con todo, no fue tan emocionante el choque ni tan disputado durante todo el tiempo que se prolongó, sino que Donaire durante los tres primeros rounds dominaría la pelea con gran solvencia. Haciendo uso de una de las señas de identidad de su boxeo, su sensacional gestión de los espacios, Donaire controlaría inicialmente las acciones con relativa comodidad, puesto que el escaso empeño ofensivo de Juárez era superado por el buen uso del jab de su rival así como por sus golpes aislados en directo, hook o uppercut, en ocasiones aprovechando los ángulos.
En cualquier caso, lo que ya se podía intuir en la parte final del tercer asalto, con Juárez pasando a un intenso ataque en el que conectó el hook diestro y recibió el gancho zurdo, se vería confirmado en el cuarto round, momento en que la pelea explotó hacia un gran nivel de intensidad y dureza. Aunque Juárez presionaría fuerte, los demoledores contraataques de Donaire le provocarían dos knockdowns, uno al recibir una seca derecha recta como contestación de un jab del mexicano (aunque ambos cayeron al tropezar) y otro al encajar un hook de mano adelantada. La demoledora pegada del "Flash Filipino" le había ayudado de manera decisiva en un momento difícil, más aún porque un Juárez en recuperación durante dos rounds no vería premiado su irregular empuje. A pesar de que lograría eventualmente llevar a las cuerdas al múltiples veces campeón mundial y alcanzarlo con series de curvos y rectos, el elusivo boxeo desplegado por parte de Donaire le seguiría valiendo a éste último dos asaltos más, siendo la base de ello un buen desplazamiento, un adecuado uso del jab y, sobre todo, precisas contras con directo en larga y uppercut en corta.
Con todo, a partir del séptimo asalto Juárez se hizo con el control de la pelea, ya que Donaire boxeaba de forma muy dinámica no por simple estrategia, sino que verdaderamente estaba desgastado y afectada su resistencia. Con el ojo izquierdo bastante inflamado y un serio corte posterior en el párpado derecho, Donaire sería llevado una y otra vez de espaldas a las cuerdas recibiendo potentísimas derechas directas y hooks de un Juárez que mostró un encaje y una preparación física verdaderamente excepcionales. En algunos momentos el púgil filipino parecía cerca de caer por knockout, pero entonces conectaba uno de sus demoledores contragolpes, por ejemplo en hook de izquierda, que tambaleaban a su rival y le mantenían en la pelea. Es cierto que Juárez lanzaba muchos puños que erraba y que Donaire conectaba un par de golpes de poder claros por asalto, pero los jueces infravaloraron considerablemente el trabajo al cuerpo realizado por el boxeador de 24 años. También se le puede reprochar al árbitro no realizar cuenta en el décimo round, cuando Donaire cayó al recibir un gancho zurdo que le alcanzó mal posicionado.
Con ambos extenuados pero intercambiando golpes de forma sumamente descarnada transcurrieron los dos últimos rounds, en los que Donaire utilizó su precisión y dureza de golpeo pero en los cuales a punto estuvo de ceder sentando en las cuerdas y destrozado por el castigo provocado por un Juárez con una frecuencia asombrosa. Milagrosamente ambos terminaron en pie la durísima pugna, por lo que los jueces fueron los encargados de elegir al vencedor, que fue un Nonito Donaire 36(23KO)-3(1) que por las dos caídas anotadas a su cuenta y su control durante la primera mitad, y a pesar de sus enormes apuros finales, lograba un triunfo unánime excesivamente amplio (116-110 doble y 117-109) y volvía a coronarse, dos años después de haber perdido su cinturón, como monarca WBO del peso supergallo. Muchos son los que piensan que, tras imponerse en un combate tan espectacular y emocionante, el extop libra por libra filipino puede volver a recuperar la posición perdida y a vencer a la élite de la división pero, si bien su victoria ante un Juárez 17(13KO)-4 que se mostró extraordinario y lleno de coraje, es sumamente meritoria, no parece que Donaire pueda volver a rendir al nivel que una vez tuvo.
Y es que Donaire mostró unas brechas que antes para él eran inexistentes, siendo encerrado con relativa facilidad y amenazando con sucumbir en unos intercambios de golpes en los que éste sólo parecía una sombra del eléctrico púgil que fue. Así, aunque todavía Donaire puede ofrecer sensacionales peleas, parece ahora mismo unos pasos por detrás de los demás campeones, sobre todo de un Rigondeaux que se muestra intratable y del futuro ganador de la unificación Frampton-Quigg.
En juego el cinturón mundial vacante WBO del peso supergallo.
Parecía sorprendente que las casas de apuestas desestimasen sus posibilidades y pagasen elevadas cifras por la victoria de Juárez, un coaspirante mundial al que tampoco muchos críticos daban opción de victoria. Lejos de lo que éstos preveían, pero como se podía esperar, el mexicano planteó una durísima pelea que a punto estuvo de truncar los sueños de resurgimiento del filipino Donaire, que incluso estuvo cerca del knockout pero que aguantó los doce intensísimos asaltos de uno de los mejores combates del año, que muchos se arrepentirán de no incluir en sus resúmenes de lo mejor del año por haber confeccionado sus listas antes del fin de la temporada. Con todo, no fue tan emocionante el choque ni tan disputado durante todo el tiempo que se prolongó, sino que Donaire durante los tres primeros rounds dominaría la pelea con gran solvencia. Haciendo uso de una de las señas de identidad de su boxeo, su sensacional gestión de los espacios, Donaire controlaría inicialmente las acciones con relativa comodidad, puesto que el escaso empeño ofensivo de Juárez era superado por el buen uso del jab de su rival así como por sus golpes aislados en directo, hook o uppercut, en ocasiones aprovechando los ángulos.
En cualquier caso, lo que ya se podía intuir en la parte final del tercer asalto, con Juárez pasando a un intenso ataque en el que conectó el hook diestro y recibió el gancho zurdo, se vería confirmado en el cuarto round, momento en que la pelea explotó hacia un gran nivel de intensidad y dureza. Aunque Juárez presionaría fuerte, los demoledores contraataques de Donaire le provocarían dos knockdowns, uno al recibir una seca derecha recta como contestación de un jab del mexicano (aunque ambos cayeron al tropezar) y otro al encajar un hook de mano adelantada. La demoledora pegada del "Flash Filipino" le había ayudado de manera decisiva en un momento difícil, más aún porque un Juárez en recuperación durante dos rounds no vería premiado su irregular empuje. A pesar de que lograría eventualmente llevar a las cuerdas al múltiples veces campeón mundial y alcanzarlo con series de curvos y rectos, el elusivo boxeo desplegado por parte de Donaire le seguiría valiendo a éste último dos asaltos más, siendo la base de ello un buen desplazamiento, un adecuado uso del jab y, sobre todo, precisas contras con directo en larga y uppercut en corta.
Con todo, a partir del séptimo asalto Juárez se hizo con el control de la pelea, ya que Donaire boxeaba de forma muy dinámica no por simple estrategia, sino que verdaderamente estaba desgastado y afectada su resistencia. Con el ojo izquierdo bastante inflamado y un serio corte posterior en el párpado derecho, Donaire sería llevado una y otra vez de espaldas a las cuerdas recibiendo potentísimas derechas directas y hooks de un Juárez que mostró un encaje y una preparación física verdaderamente excepcionales. En algunos momentos el púgil filipino parecía cerca de caer por knockout, pero entonces conectaba uno de sus demoledores contragolpes, por ejemplo en hook de izquierda, que tambaleaban a su rival y le mantenían en la pelea. Es cierto que Juárez lanzaba muchos puños que erraba y que Donaire conectaba un par de golpes de poder claros por asalto, pero los jueces infravaloraron considerablemente el trabajo al cuerpo realizado por el boxeador de 24 años. También se le puede reprochar al árbitro no realizar cuenta en el décimo round, cuando Donaire cayó al recibir un gancho zurdo que le alcanzó mal posicionado.
Con ambos extenuados pero intercambiando golpes de forma sumamente descarnada transcurrieron los dos últimos rounds, en los que Donaire utilizó su precisión y dureza de golpeo pero en los cuales a punto estuvo de ceder sentando en las cuerdas y destrozado por el castigo provocado por un Juárez con una frecuencia asombrosa. Milagrosamente ambos terminaron en pie la durísima pugna, por lo que los jueces fueron los encargados de elegir al vencedor, que fue un Nonito Donaire 36(23KO)-3(1) que por las dos caídas anotadas a su cuenta y su control durante la primera mitad, y a pesar de sus enormes apuros finales, lograba un triunfo unánime excesivamente amplio (116-110 doble y 117-109) y volvía a coronarse, dos años después de haber perdido su cinturón, como monarca WBO del peso supergallo. Muchos son los que piensan que, tras imponerse en un combate tan espectacular y emocionante, el extop libra por libra filipino puede volver a recuperar la posición perdida y a vencer a la élite de la división pero, si bien su victoria ante un Juárez 17(13KO)-4 que se mostró extraordinario y lleno de coraje, es sumamente meritoria, no parece que Donaire pueda volver a rendir al nivel que una vez tuvo.
Y es que Donaire mostró unas brechas que antes para él eran inexistentes, siendo encerrado con relativa facilidad y amenazando con sucumbir en unos intercambios de golpes en los que éste sólo parecía una sombra del eléctrico púgil que fue. Así, aunque todavía Donaire puede ofrecer sensacionales peleas, parece ahora mismo unos pasos por detrás de los demás campeones, sobre todo de un Rigondeaux que se muestra intratable y del futuro ganador de la unificación Frampton-Quigg.
miércoles, 22 de julio de 2015
Ik Yang - César René Cuenca (18/7/2015)
Venetian Resort, Macao, China.
En juego el título mundial IBF vacante del peso superligero.
El combate se iniciaría con un Cuenca rapidísimo de manos y piernas que girando en torno a su rival le conectaría rectos al cuerpo y rostro así como cruzados de mano diestra, golpes que trataban de ser replicados por eventuales hooks del boxeador local que, pese a carecer de precisión, eran de notable contundencia. Cuando quedaban tan solo unos segundos para el fin del primer round, Cuenca alcanzaba a su oponente con una combinación de rectos culminada con un puño descendente que derrumbó sobre las cuerdas al púgil chino, recibiendo por ello una cuenta de protección. Este mal inicio por parte de Yang trató de ser compensado en el segundo asalto, en el cual salió muy fuerte, pero un tanto descontrolado, lanzado hooks, sobre todo de mano diestra, que le permitieron anotarse uno de los pocos asaltos que sumó a su cuenta durante el combate.
Esto fue así porque Cuenca anuló a su adversario con su magnífico juego de piernas y su estupendo manejo de los golpes rectos, saliendo por el ángulo, jabeando persistente, impactando la derecha al cuerpo y la izquierda a la cabeza y viceversa o simplemente contragolpeando con terrible precisión. Por ello las posibilidades de éxito de Yang, que carecía de continuidad ofensiva, fueron disminuyendo cada vez más y parecía que sólo un acción aislada podía decantar a su favor un combate que se le escapaba. Y ese momento pareció llegar en el quinto asalto, en el cual con un 1-2 y una combinación de ganchos derecha-izquierda dejó un tanto tocado a su rival, que finalmente sería derribado por una derecha directa cuando trató de pasar al ataque.
Aunque el público se puso en pie y clamaban por este knockdown que igualaba notablemente las cartulinas, la reacción de Yang fue sólo un espejismo. De nuevo "El Distinto" tomaría el control de la pelea, por momentos de forma total, girando rápido sobre su rival y descolocándolo con veloces directos con variaciones de altura y en combinación 1-2 y 2-1, sobresaliendo también un excelente directo zurdo aislado que incluso desestabilizó a su adversario en el octavo episodio. Así el boxeador argentino, entrado el combate en los rounds finales, estaba rozando el cinturón mundial, por lo que en el asalto Yang saldría con mucha intensidad en busca del knockout, aunque nuevamente un tanto falto de control, permitiendo a Cuenca contragolpearlo con cierta facilidad. Finalmente, y tras el descuento de un punto al púgil chino por arrojar al suelo a su oponente cuando estaban ambos en clinch, concluía el encuentro, que tenía un claro vencedor.
Con cartulinas de 117-108, 116-109 y 115-110 y por decisión unánime César René "El Distinto" Cuenca 48(2KO)-0 se hacía después de casi 13 años como profesional con su primer título mundial, a la vez que conservaba su record invicto y ofrecía una gran muestra de boxeo técnico. La puntuación de Bastión Boxeo es de 117-108 a favor de Cuenca. Yang 19(14KO)-1 contaba con un peligro evidente y constante, pero fue superado por la velocidad, precisión y buena gestión del espacio de un Cuenca que se afianza como uno de los púgiles más difíciles de batir de la división, a causa principalmente de su elusivo pero notablemente activo estilo de combate. Si bien muchos creen que el argentino todavía tiene mucho que demostrar y que difícilmente podrá mantenerse como campeón en una división con aspirantes como Imam, Provodnikov o Peterson, no se debe subestimar a un púgil de gran habilidad que con 48 triunfos y la asombrosa cifra de casi 400 rounds disputados cuenta con una veteranía y un boxeo sumamente sólido.
En juego el título mundial IBF vacante del peso superligero.
El combate se iniciaría con un Cuenca rapidísimo de manos y piernas que girando en torno a su rival le conectaría rectos al cuerpo y rostro así como cruzados de mano diestra, golpes que trataban de ser replicados por eventuales hooks del boxeador local que, pese a carecer de precisión, eran de notable contundencia. Cuando quedaban tan solo unos segundos para el fin del primer round, Cuenca alcanzaba a su oponente con una combinación de rectos culminada con un puño descendente que derrumbó sobre las cuerdas al púgil chino, recibiendo por ello una cuenta de protección. Este mal inicio por parte de Yang trató de ser compensado en el segundo asalto, en el cual salió muy fuerte, pero un tanto descontrolado, lanzado hooks, sobre todo de mano diestra, que le permitieron anotarse uno de los pocos asaltos que sumó a su cuenta durante el combate.
Esto fue así porque Cuenca anuló a su adversario con su magnífico juego de piernas y su estupendo manejo de los golpes rectos, saliendo por el ángulo, jabeando persistente, impactando la derecha al cuerpo y la izquierda a la cabeza y viceversa o simplemente contragolpeando con terrible precisión. Por ello las posibilidades de éxito de Yang, que carecía de continuidad ofensiva, fueron disminuyendo cada vez más y parecía que sólo un acción aislada podía decantar a su favor un combate que se le escapaba. Y ese momento pareció llegar en el quinto asalto, en el cual con un 1-2 y una combinación de ganchos derecha-izquierda dejó un tanto tocado a su rival, que finalmente sería derribado por una derecha directa cuando trató de pasar al ataque.
Aunque el público se puso en pie y clamaban por este knockdown que igualaba notablemente las cartulinas, la reacción de Yang fue sólo un espejismo. De nuevo "El Distinto" tomaría el control de la pelea, por momentos de forma total, girando rápido sobre su rival y descolocándolo con veloces directos con variaciones de altura y en combinación 1-2 y 2-1, sobresaliendo también un excelente directo zurdo aislado que incluso desestabilizó a su adversario en el octavo episodio. Así el boxeador argentino, entrado el combate en los rounds finales, estaba rozando el cinturón mundial, por lo que en el asalto Yang saldría con mucha intensidad en busca del knockout, aunque nuevamente un tanto falto de control, permitiendo a Cuenca contragolpearlo con cierta facilidad. Finalmente, y tras el descuento de un punto al púgil chino por arrojar al suelo a su oponente cuando estaban ambos en clinch, concluía el encuentro, que tenía un claro vencedor.
Con cartulinas de 117-108, 116-109 y 115-110 y por decisión unánime César René "El Distinto" Cuenca 48(2KO)-0 se hacía después de casi 13 años como profesional con su primer título mundial, a la vez que conservaba su record invicto y ofrecía una gran muestra de boxeo técnico. La puntuación de Bastión Boxeo es de 117-108 a favor de Cuenca. Yang 19(14KO)-1 contaba con un peligro evidente y constante, pero fue superado por la velocidad, precisión y buena gestión del espacio de un Cuenca que se afianza como uno de los púgiles más difíciles de batir de la división, a causa principalmente de su elusivo pero notablemente activo estilo de combate. Si bien muchos creen que el argentino todavía tiene mucho que demostrar y que difícilmente podrá mantenerse como campeón en una división con aspirantes como Imam, Provodnikov o Peterson, no se debe subestimar a un púgil de gran habilidad que con 48 triunfos y la asombrosa cifra de casi 400 rounds disputados cuenta con una veteranía y un boxeo sumamente sólido.
lunes, 20 de abril de 2015
Julio César Chávez Jr. vs. Andrzej Fonfara (18/4/2015)
StubHub Center, Carson, Estados Unidos.
En juego el título vacante WBC Internacional del peso semipesado.
De forma progresiva el combate fue pasando de una pelea con espacios a un enfrentamiento de intensos intercambios de golpes cabeza con cabeza, ya que durante los primeros asaltos, como era de esperar, Fonfara utilizaría su mayor altura y envergadura para establecer el jab y probar suerte con el 1-2, aunque pronto comenzaría a trabajar con el gancho en corta. Por su parte el arranque de Chávez estuvo marcado por el lanzamiento de golpes aislados con el croché de derecha y el directo tratando de sobrepasar los largos brazos de su rival. En cualquier caso tan tempranamente como en el segundo episodio ambos boxeadores empezarían a acortar la distancia y a sucederse en los ataques, aunque todavía pelearían en la media con el 1-2 y sobre todo con el hook de mano adelantada.
A partir del cuarto asalto el combate se asentaría en la distancia corta en la que se cruzaban golpes de forma muy frecuente, destacando los hooks de mano izquierda y los uppercuts de derecha de Fonfara y los ganchos de derecha de Chávez así como sus hooks de izquierda al cuerpo. El púgil polaco, aunque no suele ser este su boxeo, aceptaría el intercambios de golpes y lejos de verse arrollado respondería con un número de puños superior al de su adversario, golpes que eran rápidos pero parecían faltos del suficiente recorrido como para ser adecuadamente potentes.
Afianzado el combate en la distancia cerrada Chávez presionaría, llegando a empujar a las cuerdas a un Fonfara que con un paso lateral y medio giro pudo eludir el arrinconamiento e incluso salir golpeando con el gancho, acción que repitió varias veces durante la pelea y que tendría un papel decisivo en el desenlace final. Con todo, el combate seguía igualado en torno a la mitad de la pelea, con Fonfara golpeando con uppercut y ganchos de poco recorrido la cabeza de un Chávez que se agachaba constantemente y con el púgil mexicano variando en alturas y trayectorias sus ganchos de ambas manos.
Pero alcanzado el sexto asalto un nuevo gancho de izquierda de Fonfara estremecería ligeramente a Chávez, evidenciándose que los golpes del polaco llevaban mas poder del aparente y estaban castigando al excampeón mundial del peso medio. Dado que Chávez avanzaba constantemente sobre él, en muchas ocasiones empujando con su cabeza, Fonfara en algunos momentos empujaría con su hombro para hacerse el suficiente espacio como para que pasaran sus golpes ascendentes. Esta acción repetida en el séptimo asalto le costó un punto al boxeador polaco, ya que en lugar de hacerse hueco golpearía el rostro de un Chávez que estaba agachado. De todas formas este descuento de un punto no tendría mayores consecuencias, puesto que en el noveno asalto Fonfara volvía a realizar su medio giro para salirse de las cuerdas, impactando seguidamente un hook zurdo a la sien de Chávez, que caería a la lona por primera vez en su carrera.
Fonfara no se arrojaría con gran intensidad a la búsqueda de un knockout, mientras que Chávez un tanto a la desesperada respondería con ganchos, pudiendo terminar este noveno y último episodio. Y es que sería el asalto final, dado que Chávez no saldría al décimo round, abandonando la pelea y dando la victoria a Andrzej Fonfara 27(16KO)-3(1). Con ella el púgil polaco conseguía la mayor victoria de su carrera y se sentía con la suficiente capacidad para encarar un nuevo enfrentamiento ante el campeón WBC Adonis Stevenson, a quien se enfrentó el pasado mayo ofreciendo un disputado combate.
Para Julio César Chávez Jr. 48(32KO)-2(1) las siempre presentes dudas se vuelven a cernir sobre su carrera, aunque en esta ocasión los fallos van más allá de este combate, puesto que no ofreció una mala pelea, respondiendo a los golpes de un boxeador peligroso, más grande y asentado en el peso. Las preguntas que deberían hacerse quienes conducen su carrera son cómo ha podido subir de la división superwelter a la del semipesado en menos de seis años y si su combate de debut en esta división debía de ser contra uno de los 5 mejores retadores. Chávez demandó un combate de revancha ante Fonfara, pero esto no parece su mejor opción, ya que si todavía quiere tener éxito en el boxeo su futuro pasa por bajar tantas divisiones de peso como un entrenamiento estricto y una vida disciplinada le permitan.
En juego el título vacante WBC Internacional del peso semipesado.
De forma progresiva el combate fue pasando de una pelea con espacios a un enfrentamiento de intensos intercambios de golpes cabeza con cabeza, ya que durante los primeros asaltos, como era de esperar, Fonfara utilizaría su mayor altura y envergadura para establecer el jab y probar suerte con el 1-2, aunque pronto comenzaría a trabajar con el gancho en corta. Por su parte el arranque de Chávez estuvo marcado por el lanzamiento de golpes aislados con el croché de derecha y el directo tratando de sobrepasar los largos brazos de su rival. En cualquier caso tan tempranamente como en el segundo episodio ambos boxeadores empezarían a acortar la distancia y a sucederse en los ataques, aunque todavía pelearían en la media con el 1-2 y sobre todo con el hook de mano adelantada.
A partir del cuarto asalto el combate se asentaría en la distancia corta en la que se cruzaban golpes de forma muy frecuente, destacando los hooks de mano izquierda y los uppercuts de derecha de Fonfara y los ganchos de derecha de Chávez así como sus hooks de izquierda al cuerpo. El púgil polaco, aunque no suele ser este su boxeo, aceptaría el intercambios de golpes y lejos de verse arrollado respondería con un número de puños superior al de su adversario, golpes que eran rápidos pero parecían faltos del suficiente recorrido como para ser adecuadamente potentes.
Afianzado el combate en la distancia cerrada Chávez presionaría, llegando a empujar a las cuerdas a un Fonfara que con un paso lateral y medio giro pudo eludir el arrinconamiento e incluso salir golpeando con el gancho, acción que repitió varias veces durante la pelea y que tendría un papel decisivo en el desenlace final. Con todo, el combate seguía igualado en torno a la mitad de la pelea, con Fonfara golpeando con uppercut y ganchos de poco recorrido la cabeza de un Chávez que se agachaba constantemente y con el púgil mexicano variando en alturas y trayectorias sus ganchos de ambas manos.
Pero alcanzado el sexto asalto un nuevo gancho de izquierda de Fonfara estremecería ligeramente a Chávez, evidenciándose que los golpes del polaco llevaban mas poder del aparente y estaban castigando al excampeón mundial del peso medio. Dado que Chávez avanzaba constantemente sobre él, en muchas ocasiones empujando con su cabeza, Fonfara en algunos momentos empujaría con su hombro para hacerse el suficiente espacio como para que pasaran sus golpes ascendentes. Esta acción repetida en el séptimo asalto le costó un punto al boxeador polaco, ya que en lugar de hacerse hueco golpearía el rostro de un Chávez que estaba agachado. De todas formas este descuento de un punto no tendría mayores consecuencias, puesto que en el noveno asalto Fonfara volvía a realizar su medio giro para salirse de las cuerdas, impactando seguidamente un hook zurdo a la sien de Chávez, que caería a la lona por primera vez en su carrera.
Fonfara no se arrojaría con gran intensidad a la búsqueda de un knockout, mientras que Chávez un tanto a la desesperada respondería con ganchos, pudiendo terminar este noveno y último episodio. Y es que sería el asalto final, dado que Chávez no saldría al décimo round, abandonando la pelea y dando la victoria a Andrzej Fonfara 27(16KO)-3(1). Con ella el púgil polaco conseguía la mayor victoria de su carrera y se sentía con la suficiente capacidad para encarar un nuevo enfrentamiento ante el campeón WBC Adonis Stevenson, a quien se enfrentó el pasado mayo ofreciendo un disputado combate.
Para Julio César Chávez Jr. 48(32KO)-2(1) las siempre presentes dudas se vuelven a cernir sobre su carrera, aunque en esta ocasión los fallos van más allá de este combate, puesto que no ofreció una mala pelea, respondiendo a los golpes de un boxeador peligroso, más grande y asentado en el peso. Las preguntas que deberían hacerse quienes conducen su carrera son cómo ha podido subir de la división superwelter a la del semipesado en menos de seis años y si su combate de debut en esta división debía de ser contra uno de los 5 mejores retadores. Chávez demandó un combate de revancha ante Fonfara, pero esto no parece su mejor opción, ya que si todavía quiere tener éxito en el boxeo su futuro pasa por bajar tantas divisiones de peso como un entrenamiento estricto y una vida disciplinada le permitan.
lunes, 13 de abril de 2015
Nota breve: La IBF ordena César Cuenca vs. Ik Yang por el título superligero vacante
Después de que la Federación Internacional de Boxeo quitase su cinturón a Lamont Peterson tras su controvertida derrota ante Danny García el pasado sábado, como era de esperar de este organismo ya se ha anunciado el combate por el título vacante. El número 1 en el ranking y el número 2, respectivamente el argentino César Rene "El Distinto" Cuenca 47(2KO)-0 y el chino Ik "Yang YT" Yang 19(14KO)-0, serán quienes disputarán la corona del peso superligero, por lo que tendrán el habitual plazo para llegar a un acuerdo o de lo contrario deberán ir a subasta. Ambos boxeadores invictos llegarán con esta a su primera oportunidad mundialista, habiéndola alcanzado después de haber superado una eliminatoria: Cuenca venció el pasado mayo al púgil ghanés Albert Mensah por decisión unánime, mientras que Yang en marzo venció por KO técnico en seis asaltos al tailandés Patomsuk Pathompothong.
jueves, 22 de enero de 2015
Julio César Chávez Jr. se medirá a Andrzej Fonfara el 18 de abril
Tan sólo un día después de que se confirmase la imposibilidad de Froch de pelear contra Julio César Chávez 48(32KO)-1-1 por una lesión en uno de los codos del británico, ha surgido la noticia de la elección de otro rival para el regreso del excampeón mundial mexicano del peso medio. El 18 de abril, en un lugar y peso todavía por designar, se medirá al exaspirante mundial del peso semipesado Andrzej Fonfara 26(15KO)-3(1). De este modo queda confirmado un interesante combate que además despertará la atención de medios y aficionados: algunos por su afición a Chávez se mostraran expectantes con su regreso, mientras que otros esperarán ver nuevamente puesto a prueba al que consideran un boxeador mediocre.
Chávez llegará a este combate cuestionado, ya que sus dos victorias ante Brian Vera por decisión unánime fueron objeto de una intensa controversia que en nada benefició a su imagen. Dado que su último triunfo fue en marzo de 2014, Chávez estará más de un año inactivo hasta su encuentro en abril con Fonfara, algo que puede condicionar su combate.
Su oponente, el polaco Fonfara, después de sus triunfos sobre Tommy Karpency y el excampeón mundial Gabriel Campillo, se vio alzado a su primera oportunidad mundialista contra Adonis Stevenson. Si bien el campeón mundial WBC canadiense le venció por decisión unánime, Stevenson no lució demasiado, siendo incluso derribado por Fonfara en una ocasión. Después de este encuentro Fonfara se batió con Doudou Ngumbu en noviembre en una pelea en la que pese a vencer el polaco no ofreció su mejor versión.
Sin duda el combate Chávez-Fonfara puede resultar un punto de inflexión para ambos, ya que de vencer Chávez dejaría una buena impresión y se posicionaría de cara a grandes encuentros, mientras que de ganar Fonfara probablemente se vería relanzado a una oportunidad mundial o a una eliminatoria oficial.
Chávez llegará a este combate cuestionado, ya que sus dos victorias ante Brian Vera por decisión unánime fueron objeto de una intensa controversia que en nada benefició a su imagen. Dado que su último triunfo fue en marzo de 2014, Chávez estará más de un año inactivo hasta su encuentro en abril con Fonfara, algo que puede condicionar su combate.
Su oponente, el polaco Fonfara, después de sus triunfos sobre Tommy Karpency y el excampeón mundial Gabriel Campillo, se vio alzado a su primera oportunidad mundialista contra Adonis Stevenson. Si bien el campeón mundial WBC canadiense le venció por decisión unánime, Stevenson no lució demasiado, siendo incluso derribado por Fonfara en una ocasión. Después de este encuentro Fonfara se batió con Doudou Ngumbu en noviembre en una pelea en la que pese a vencer el polaco no ofreció su mejor versión.
Sin duda el combate Chávez-Fonfara puede resultar un punto de inflexión para ambos, ya que de vencer Chávez dejaría una buena impresión y se posicionaría de cara a grandes encuentros, mientras que de ganar Fonfara probablemente se vería relanzado a una oportunidad mundial o a una eliminatoria oficial.
martes, 20 de enero de 2015
Froch lesionado en el codo estará fuera de los rings hasta verano
El británico campeón mundial IBF y WBA del peso supermedio Carl "The Cobra" Froch 33(24KO)-2 ha sufrido una lesión en uno de sus codos durante un entrenamiento, por lo que deberá abandonar sus pretensiones de medirse a Julio César Chávez Jr., con quien las negociaciones, según el promotor Eddie Hearn, estaban muy avanzadas.

De este modo, Froch pierde la oportunidad de obtener la mayor bolsa de su carrera, que esperaba conseguir con un combate contra el púgil mexicano. La lesión, según han señalado, es lo suficientemente sería para no poder efectuar una pelea en marzo, mes en el que se esperaba se produjese el enfrentamiento, prolongándose probablemente la ausencia de Froch de los rings hasta verano. Por ello permanecerá inactivo por más de un año, ya que su última pelea se produjo en mayo de 2014, cuando en un combate de revancha se impuso por segunda vez a su compatriota George Groves por KO Técnico en el octavo asalto.
En sus últimas declaraciones Froch ha afirmado que esta lesión le llega en un momento crucial en su carrera, por lo que ha empezado a barajar incluso la posibilidad de retirarse definitivamente de los cuadriláteros.

De este modo, Froch pierde la oportunidad de obtener la mayor bolsa de su carrera, que esperaba conseguir con un combate contra el púgil mexicano. La lesión, según han señalado, es lo suficientemente sería para no poder efectuar una pelea en marzo, mes en el que se esperaba se produjese el enfrentamiento, prolongándose probablemente la ausencia de Froch de los rings hasta verano. Por ello permanecerá inactivo por más de un año, ya que su última pelea se produjo en mayo de 2014, cuando en un combate de revancha se impuso por segunda vez a su compatriota George Groves por KO Técnico en el octavo asalto.
En sus últimas declaraciones Froch ha afirmado que esta lesión le llega en un momento crucial en su carrera, por lo que ha empezado a barajar incluso la posibilidad de retirarse definitivamente de los cuadriláteros.
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