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jueves, 14 de diciembre de 2017

Orlando Salido – Miguel Román (9/12/2017)

Mandalay Bay Hotel & Casino, Las Vegas, Estados Unidos. Peso Superpluma.

Se esperaba que el Salido-Román fuese una pelea mucho más espectacular que la disputada entre Lomachenko y Rigondeaux en la misma jornada, pero esta previsión se vio ampliamente superada, ya que, contrastando con la decepción del segundo duelo, el primero se desarrolló como una brutal batalla de intercambios y desgaste que dejó como ganador, a consecuencia de ello, al boxeador en mejor estado de forma, que se impuso en el que se está valorando como uno de los mejores combates del año.

Como no podía ser de otro modo, Román salió fortísimo, conectando crochés de ambas manos y ganchos al hígado que, junto a derechas, amenazaron claramente a Salido, aunque pese a ello ofreció temible respuesta en forma de un croché de derecha que estremeció a su rival. Tras este fenomenal comienzo, la pelea siguió una línea ascendente en intensidad, pasando en el segundo asalto Salido a contragolpear con curvos abiertos y golpes rectos a un Román que acortaba la distancia con inamovible firmeza e impactaba demoledores directos y ganchos de mano adelantada. Aunque “Siri” intentó disuadir a su rival con constante respuesta, Román se mantuvo en todo momento en la distancia corta.

Último golpe antes de la primera caída
Así, finalmente, en el cuarto episodio una combinación de derecha abajo enlazada con un hook de izquierda arriba y cerrada con un directo tumbó a Salido, poniendo de manifiesto que en este combate a todo o nada a estas alturas de su carrera tenía las de perder. De todos modos, el excampeón no estaba dispuesto a rendirse, por lo que en los siguientes rounds pasó al ataque y se produjeron durísimos intercambios de golpes en los que ambos conectaron uppercuts, ganchos y directos, haciendo los episodios dificilísimos de puntuar a la vez que muy entretenidos. Igualmente, aunque Salido incluso intentó usar su cabeza como un ariete en un momento puntual del sexto asalto y si bien el choque estaba parejo, poco a poco la superior frecuencia de Román se fue imponiendo hasta que en el octavo round, considerado por muchos uno de los mejores del año, derribó de nuevo a su adversario con una series de curvos y directos.

Salido 44(31KO)-14(6)-4 intentó responder y agarrarse, pero ni con una valiente ofensiva logró frenar el ímpetu de Román, que sabía que su oponente estaba roto y que sentenció el combate en el noveno round con combinaciones de ganchos primero abajo y luego arriba que tiraron a su adversario por tercera vez y obligaron al árbitro a detener las acciones. Con esta victoria, Miguel Román 58(45KO)-12(2) lograba ponerse al alcance del mundial WBC del peso superpluma (debiendo ser designado como retador oficial de Miguel Berchelt) y se afianzaba como uno de los boxeadores con mayor capacidad para ofrecer peleas emocionantes. A su vez, Salido parecía apuntar al fin de su carrera, siendo evidente que tantas guerras a sus espaldas debían de dar paso a su retirada, ya que no era conveniente seguir adelante sufriendo tanto castigo. Pese a lo que éste dejó entrever, Salido ha terminado por confirmar su intención de seguir adelante con una carrera controvertida, en la que ha dejado un positivo en control antidopaje y algunas actuaciones manchadas por artimañas pero en la que siempre ha dado incluso más de lo que tenía, firmando, con su coraje y resistencia, un puñado de épicas contiendas para el recuerdo. 

Por otro lado, aunque un boxeador tan entretenido como Salido se decidiese por acabar su carrera, esto no significaría que las grandes peleas en la división del peso superpluma fuesen a terminar, ya que inminentes duelos entre Berchelt y Román y entre Francisco Vargas y Jhonny González, con los ganadores emplazados a medirse entre ellos, seguirán dejando impresionantes choques de la máxima dureza durante los próximos meses.

domingo, 5 de junio de 2016

Francisco Vargas - Orlando Salido (4/6/2016)

StubHub Center, Carson, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBC del peso superpluma.

Esta será sin duda una de las cinco mejores peleas del año 2016, existiendo una altísima probabilidad de que sea la mejor, puesto que, como se esperaba, ambos boxeadores intercambiaron golpes sin tregua en una batalla épica, durísima y sumamente igualada, lanzando un total de 2000 puños y alcanzándose con más de 700, cifras que dan una muestra del intensísimo ritmo de combate.

 
Highlights oficilaes del combate Vargas-Salido

En el inicio Vargas se desplazaría y trataría de establecer el jab mientras su rival intentaba acortar la distancia para conectar sus hooks, aunque ya en el primer asalto se producirían emocionantes intercambios cuando el campeón estremeció a su rival con una derecha y se lanzó en busca del knockout, siendo contestado con tenaces ataques de un Salido contra las cuerdas. A partir del segundo asalto los espacios entre ambos se reducirían drásticamente, de modo que los dos contendientes se volcaron en un desenfrenado intercambio de golpes, destacando el sensacional trabajo de Salido con el gancho zurdo al cuerpo respondido con rápidas series de rectos y curvos por parte de Vargas. Así, el choque quedó estancando como un duelo de desgaste lleno de alternativas, que se sucedían varias veces incluso en un mismo round.

Si en el tercer asalto Vargas utilizó tan bien los hooks como un preciso 1-2 y Salido hizo valer terribles combinaciones de ganchos que obligaron a su adversario a centrarse unos instantes en realizar esquivas de cintura, en el cuarto asalto el retador dejaría un tanto tocado al monarca con descargas de hooks zurdos al cuerpo y rostro. De todos modos, "El Bandido" no cedía ni un ápice, al contrario, puesto que, a pesar de sufrir un serio corte en la ceja izquierda, en el quinto episodio sostendría una feroz ofensiva que obligaría a estar prolongadamente contras las cuerdas a un "Siri" que realizaba sobreesfuerzos para tratar de igualar el despliegue de golpes de su oponente. En el ecuador del combate, aunque quizás Salido podría ir algo por delante en las tarjetas, Vargas igualaría las acciones con un brutal gancho diestro que estremeció al aspirante, que pasó serias dificultades para sobrellevar los ganchos y uppercuts encajados posteriormente.

Si bien ambos se vieron estremecidos en diversos momentos, esto no impidió que, incluso estando afectados, los dos púgiles siguiesen resistiendo y dando la vuelta al desarrollo de la pugna de manera constante. Quedando claro que el enfrentamiento se iba a disputar como una guerra sin descanso en la que ambos se alcanzaban con golpes en todas las trayectorias y con enorme potencia, sólo restaba esperar que un giro de los acontecimientos decantase el igualadísimo choque en la recta final, aunque este no llegó. En el octavo y en el noveno episodio el excampeón aturdiría nuevamente a su adversario con el gancho diestro y con otros golpes, poniendo de manifiesto que si Vargas se hubiese mantenido más dinámico al inicio podría haber decantado a su favor las cartulinas y haber resistido mejor en el último tramo. Con todo, Vargas quiso pelear de principio a fin en la distancia corta que planteaba su oponente, por lo que usaría su superior velocidad de manos para conectar una serie de directos y hooks que pusieron en algunos apuros a Salido en el décimo asalto.

Finalmente, tras un onceavo y doceavo round en los que ambos pasaron por dificultades intercaladamente y que alcanzaron un grado de combatividad y de espectáculo formidables, la pelea llegó a la lectura de tarjetas, pareciendo increíble como ambos púgiles, a pesar de haber recibido un castigo brutal, de haber pasado por compliaciones con frecuencia y de tener la cara tremendamente inflamada habían podido consumir los doce asaltos. Respecto a las puntuaciones de los jueces, estás difícilmente podrían contentar a todo el mundo y dar un vencedor inequívoco, puesto que los constantes cruces de golpes hicieron casi imposible llegar a una conclusión sobre quién merecía anotarse muchos de los rounds. Aun así, el veredicto pareció más que justo y acertado, dando un resultado de empate por decisión mayoritaria con cartulinas de doble 114-114 y un 115-113 a favor de Vargas. Aunque es obvio que mucha gente habrá visto vencedor a Salido 43(30KO)-13(5)-4 y otros tantos a Vargas 23(17KO)-0-2, el resultado de tablas parece el más adecuado, porque ambos hicieron todos los méritos que estuvieron a su alcance para obtener el triunfo, brindando, como aseguraron que harían, una batalla que maravilló a los críticos y a los aficionados por su dureza, intensidad, y emoción.

Todavía no se había terminado el choque y ya era inevitable pensar que sería necesaria una revancha para dirimir al ganador definitivo y, sobre todo, para poder ver de nuevo a estos sensacionales guerreros ofreciendo otra pelea desbordante de espectacularidad y ritmo combativo. Tras el combate ambos parecieron estar dispuestos a aceptar la opción de un combate de desquite, aunque sin descartar otras interesantísimas opciones. Y es que entre los espectadores del duelo estaban dos posibles adversarios, ambos de un nivel de dificultad grandísimo, ya que éstos eran ni más ni menos que Vasyl Lomachenko y Takashi Miura, los dos mencionados en las declaraciones de Salido. En cualquier caso, sea contra estos o contra otros boxeadores, no cabe ninguna duda de que cuando Vargas y Salido retornen a los rings después de un largo y merecido descanso, seguirán ofreciendo formidables peleas que llevarán al máximo el espectáculo, dado que ambos son dos de los boxeadores más tenaces libra por libra y dos de los que merece más la pena ver combatir, algo que tampoco pasa por alto a las grandes promotoras y sus cadenas de televisión asociadas.

lunes, 9 de mayo de 2016

Anthony Crolla - Ismael Barroso (7/5/2016)

Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.
Campeonato mundial WBA del peso ligero.

No sólo para el público británico sino también para cualquier crítico o aficionado imparcial, el combate entre Crolla y Barroso resultó una de esas peleas con un desenlace épico que son responsables del enorme interés y emoción que despierta el boxeo en todo el mundo y que otros deportes no llegan a dar. Y es que cuando todo estaba perdido para uno de los púgiles, éste se recuperó y terminó cerrando el cruce a su favor con un excelente KO. Antes de que se iniciase este combate, del que iba a salir un único monarca en el peso ligero en la Asociación, las casas de apuestas consideraban como favorito al terrible noqueador y titular interino Barroso, puesto que en su magnífica actuación ante Kevin Mitchell no se impuso simplemente a base de pegada sino que además demostró un equilibrio y una precisión sensacionales. Por otro lado, aunque Crolla era el campeón mundial, éste era visto como un púgil de boxeo simple pero sólido que sólo apoyándose en su coraje no tendría suficientes posibilidades de imponerse.

Pues bien, cuando se iniciaron las acciones estas expectativas parecieron cumplirse, con Barroso cediendo el centro del ring, mostrándose móvil y anotando su temible directo de izquierda (es zurdo) junto a un tenso jab. Crolla, que es un boxeador que necesita entrar en la distancia corta o media-corta para poder sustentar su voluntarioso trabajo, tuvo inicialmente muchísimas dificultades para aproximarse a su oponente y para establecer su jab, limitándose a realizar dubitativas entradas y salidas al mismo tiempo que trataba de esquivar los golpes. Con todo, la situación iría a peor para el británico en el segundo round, en el cual su oponente empezaría a desplegar su enorme potencial ofensivo y a mostrarse como una amenaza muy seria. El venezolano ya no sólo impactaba con sensacional velocidad y precisión el directo zurdo, sino que conectaría también durísimas combinaciones de curvos, por ejemplo en uppercut zurdo-hook diestro, que el monarca no tenía la capacidad de compensar, pudiendo sólo impactar algún curvo insuficiente y aislado contraatacando.

La situación comenzaba a ponerse muy complicada para "Million Dollar", que en el tercer episodio incluso estuvo cerca de ceder a consecuencia de los terribles 1-2 y series de hooks que Barroso impactaba enrojeciéndole la cara. Regresando a su esquina entre asaltos resoplando frustrado por no poder ni si quiera equiparar en parte la capacidad ofensiva de Barroso, Crolla parecía encaminado irremediablemente a la derrota, más aún cuando en el cuarto asalto sufrió un serio corte en la ceja derecha. La duda y la falta de respuesta por parte del local empezaban a mermar al público asistente que, aunque no dejaba de cantar coreando el nombre de su púgil, mostraba también su desánimo en cada rostro. Crolla seguía resistiendo cerrado, intentando aguardar el momento para astutamente conectar algún hook al rostro o un uppercut de corto recorrido, pero a pesar de ello en el cuarto episodio se llegaría a un punto crítico en el que recibiría durísimos ganchos y directos enlazados con uppercuts.

Pero Crolla tiró de su enorme coraje para contestar con tensos directos, uppercuts y, sobre todo, con sus formidables hooks al hígado. Sorprendentemente, al llegar el choque al quinto round, Barroso comenzó a mostrar signos evidentes de cansancio y, ya fuese por los hooks al cuerpo recibidos o por sus gran empeño ofensivo anterior, no era tan veloz como al principio. El campeón no perdió la ocasión y, haciendo clamar al público con su increíble muestra de tenacidad, se lanzaría al ataque con sus hooks arriba y abajo y, al fin, con su corto pero potente directo. Así, llegada la pelea al sexto episodio, aunque Barroso fue también muy valiente e intentaría anotar una mano decisiva en una combinación de puños, Crolla lo estremecería con un hook diestro que sería sucedido posteriormente por un uppercut, un gancho de izquierda y un directo, que dejarían al visitante en muy mal estado al finalizar el round. De nuevo Barroso atacaría en el séptimo episodio intentado reaccionar, pero Crolla perseguiría a su mermado oponente esperando su oportunidad hasta que ésta llegó: al errar Barroso un directo zurdo y al intentar lanzar un uppercut diestro, Crolla impactaría un extraordinario hook de derecha al cuerpo en diagonal alcanzando la parte derecha y, por lo tanto, el hígado de su oponente, que caería a la lona sin poder responder a la cuenta.

A la vez que el ganador veía su alegría desbordada, el público del Manchester Arena gritaba entusiasmado por la proeza que acababan de ver, puesto que no parecía hacía unos minutos que Crolla pudiese retener su cinturón. En cualquier caso, no se debe olvidar que, si bien su peligro se concentra en gran parte en los rounds iniciales, Barroso 19(18KO)-1(1)-2 dio nuevamente una excelente actuación en la que demostró un boxeo brillante y capaz de hacerle un hueco en la élite de la división. Por su lado, Crolla 31(13KO)-4(1)-3, que es el primer campeón único del peso ligero en la WBA desde hace bastantes años (primera categoría que cumple la reducción de campeones en la Asociación), ya no puede ser considerado como el púgil sólo con coraje y encaje que se había coronado con más o menos azar, sino que por su astucia, resistencia y capacidad de golpeo, sobre todo al cuerpo, es ahora mismo un boxeador dificilísimo de batir y capaz de generar grandes dificultades incluso al número 1 de su peso. Todo esto quedaba de manifiesto a la vez que se posiciona al alcance de grandes bolsas y en Manchester (su ciudad natal y de residencia) ve aumentada su condición de héroe local ya ganada tras sufrir terribles lesiones, que casi le obligan a retirarse, por intentar impedir un robo en la casa de su vecino.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Wladimir Klitschko - Tyson Fury (28/11/2015)

ESPIRIT Arena, Düsseldorf, Alemania.
En juego los cinturones mundiales WBA, WBC e IBF del peso pesado.

Ante si, Klitschko tenía uno de los mayores retos de su largo reinado, siendo esta amenaza un Fury que le superaba considerablemente en alcance y altura y que podía desarrollar un boxeo en clinch y con el jab similar al del ucraniano, pudiendo por ello contrarrestarlo. Con esta dificultad evidente, pero partiendo como favorito, restaba por ver si Klitschko utilizaría algo de técnica y buscaría los ángulos para tratar de conectar la derecha y los curvos, algo que podía darle el triunfo, o si por el contrario se decantaba por un combate de baja intensidad con predominio del jab y de los agarres, táctica que (como dijimos en la previa) podía darle una buena opción de victoria al retador británico. Pues bien, cuando el combate se inició, y a pesar de que Klitschko salió más activo que en otras muchas ocasiones, fue la táctica con su directo de mano adelantada la que decidió utilizar, condicionando decisivamente el resultado de la pelea. Fury cedería la iniciativa desde los primeros instantes, desplazándose por el ring a la vez que se refugiaba tras su enorme alcance para mantener a raya al campeón con su jab y su cruzado de izquierda muy abierto, ataques que no tenían excesiva potencia pero que incomodaban sobre manera a un Klitschko descentrado que intentaba sin éxito establecer su propio jab.

A la vez que Fury mantenía su boxeo elevadamente dinámico y controlaba los tiempos y los espacios con el directo zurdo, el aspirante no dudaba en realizar gestos provocadores como, por ejemplo, ponerse las manos detrás de la espalda, siendo por otro lado su guardia portada bastante baja también para incitar los ataques y los errores del monarca pesado, que no rompió su conservadurismo ofensivo atormentado por el jab y preocupado por la derecha directa errada pero potente de su oponente. Aunque era evidente que el superior alcance de Fury estaba derrotando a Klitschko, éste insistió en tratar de entrar con el jab, produciéndose algunos igualados cruces de directos en los que ninguno llegaba excesivamente claro pero en los cuales el británico solía salir con ventaja. En caso contrario, si Klitschko lograba tener algo de éxito, Fury realizaba arremetidas con directos que solían tocar a su objetivo y compensaban las acciones del titular mundial, que se veía obligado a retroceder.

Alcanzado el cuarto round y con Fury manteniéndose fuera del alcance y controlando la pelea desde el exterior del ring, Klitschko intensificaría un tanto sus pasos y sus ataques, errando muchísimos golpes ante un rival que le esquivaba la mayoría de sus puños agachándose y que no dudó en cambiar de guardia diestra a zurda eventualmente para descentrar aún más al confuso campeón. Exceptuando un tercer round que Klitschko pudo anotarse por un corto hook zurdo, hasta el quinto episodio no logró realizar las acciones más claras, conectando al fin una derecha directa que a penas había lanzado, menos aún acertado. De todos modos, este fue sólo un logro efímero, puesto que Fury en los siguientes episodios afianzaría su dominio siguiendo incomodando con su jab y su boxeo con espacios, anotando su directo de izquierda puesto como zurdo y, sobre todo, haciendo fallar muchísimo a su oponente. Pasado el ecuador de la pelea se llegaría a un punto decisivo, puesto que la más insistente táctica de entradas en clinch de Klitschko se pondría en marcha para desgastar a su rival y tratar de frenarlo para poder empezar a conectar cruciales derechas directas. Pero éstas no llegaron, con Fury manteniéndose fresco y activo de piernas en todo momento y gracias a su magnífica gestión de los agarres, acciones en las que él es especialista y en las que salía airoso tanto al ataque como a la defensa.


Era obvio, llegada la parte final y con Klitschko todavía sin encontrar su lugar, que Fury era, por su dominio del jab y del clinch pero con mayor velocidad y superior altura y envergadura, el punto débil del titular unificado, que estaba sucumbiendo por un boxeo que había utilizado (con la diferencia del desplazamiento) para dominar durante una década la división máxima. Con Fury obteniendo resultados en los desordenados cruces de directos y haciéndose hueco en el clinch para conectar alguna mano importante, parecía ya que no se le podía escapar la decisión de los jueces, aunque Klitschko trataría en el noveno y onceavo episodio de lograr un golpe de poder decisivo, consiguiendo conectar algún buen directo de derecha y jab, aunque en ambos casos sufriría una dura respuesta: en el noveno Fury le sorprendería con un cruzado zurdo cuando el ucraniano salió girado de un intento de clinch, mientras que en el onceavo el retador desequilibraría a Klitschko con una dura derecha directa y lo estremecería con un nuevo croché de izquierda. Por último, el descuento de un punto a Fury por pegar en la nuca y un doceavo episodio en el que Klitschko intentó derribar a su rival con el hook y el directo, pusieron fin a la pelea.

Las cartulinas de los jueces podrían ser las únicas que truncasen la sorpresa, pero esto no sucedió, y Tyson Fury 25(18KO)-0, en un combate histórico para el boxeo, vencía claramente a los puntos por decisión unánime al que había sido campeón mundial desde 2006, imbatido desde 2004, y número 1 del peso pesado indiscutible por casi una década Wladimir Klitschko 64(53KO)-4(3). Las puntuaciones de los jueces fueron de 116-111, 115-112 y 115-112, siendo también la de Bastión Boxeo de 116-111 a favor de Fury. Así, Fury de forma impactante iniciaba una nueva etapa en el peso pesado, aunque Klitschko parece estar dispuesto a contender en una revancha para tratar de quemar un último cartucho y mantener su carrera en la cumbre. Aunque es inevitable pensar que en el momento en que se ha encontrado con un boxeador más alto que él y con cierta habilidad ha caído muy ampliamente, poniéndose por lo tanto de manifesto que su reinado ha estado sustentado básicamente en su superioridad física. Las críticas se acumularon contra el británico durante meses, siendo muchas de ellas fundadas por su mala actuación ante Chisora en noviembre del pasado año, pero con un combate en el que hizo gala de una enorme velocidad para su altura, un ritmo sorprendentemente elevado y una acertada táctica, además de un gran control del ring y de los momentos de ataque, logró una victoria total que le sitúa, al menos virtualmente, como el número 1 de la división pesada y como el rival a batir, renovando por ello el interés de la monótona categoría en los últimos años.