Jueves 25 de abril
Luca Rigoldi retuvo su cinturón de campeón de Europa del peso supergallo venciendo en una defensa voluntaria al retador Anthony Settoul con una muy clara victoria por decisión unánime.
Podéis leer la crónica del Rigoldi-Settoul en Espabox
En cuanto a las revanchas de la velada de Golden Boy Promotions, ambas terminaron con los perjudicados desquitándose. El peso superligero Yves Ulysse Jr. 18(9KO)-1 escaló hasta el top 5 de tres organismos venciendo por decisión unánime (doble 97-93 y 96-94) a Steve Claggett 27(17KO)-6(1)-2, esperándole ahora alguna pelea trascendental en la lucha directa por acceder al mundial. Por otro lado, el exretador mundial Óscar Negrete 18(7KO)-2-1 fue superado por decisión dividida (97-93, 96-94 y 92-98) a manos de Joshua Franco 15(7KO)-1(1)-1, logrando el joven púgil en dos combates cambiar radicalmente su valoración y acceder al top 15 de algún organismo.
Por último en cuanto a esta velada, el imbatido peso wélter Alexis Rocha 13(8KO)-0 consiguió una clara victoria unánime (99-91 y doble 97-93) sobre Shoki Sakai 23(13KO)-10-2, pareciendo listo para afrontar nuevos pasos adelante en aumento de dificultad tanto a ocho como a diez asaltos.
Viernes 26 de abril
El campeón mundial WBC del peso supermosca Wisaksil Wangek (también llamado Srisaket Sor Rungvisai) fue derrotado por decisión unánime en la revancha ante Juan Francisco “El Gallo” Estrada, nuevo monarca mundial.
Podéis leer la crónica del Wangek-Estrada II en Espabox
En el respaldo, Daniel Román se convirtió en campeón unificado IBF-WBA del peso supergallo venciendo a TJ Doheny en un extraodinario choque, mientras que Jessie Vargas derrotó a Humberto Soto, Anthony Sims a Vaughn Alexander y Shakhram Giyasov a Emanuel Taylor..
Podéis leer la crónica del Román-Doheny en Espabox
Pasando a Italia, el peso crucero local Fabio Turchi 17(13KO)-0 se afianzó aún más como uno de los prospectos más interesantes de la división deshaciéndose en un solo asalto de Sami Enbom 18(10KO)-3(3), necesitando ya combates que le pongan a prueba y le hagan evolucionar.
Acompañando a esta pelea, el pegador del peso wélter Alessandro Riguccini 23(19KO)-0 disipó las dudas sobre su potencial terminando en un asalto con el competente Iván Álvarez 28(18KO)-10(4)-1, victoria con la que superó las expectativas y que parece dejarle listo para intentar enfrentarse a un boxeador cerca del top 15. También, el aspirante al cinturón UE del peso superwélter Orlando Fiordigiglio 31(13KO)-2(1) ganó su pelea de preparación ante Stephan Danyo 15(6KO)-3-3 con una decisión unánime (triple 96-93), aguardando al vencedor del campeonato de la Unión Europea del 5 de julio entre Howard Cospolite y Dylan Charrat.
Hablando de campeonatos de la Unión Europea, el titular del peso wélter Jordy Weiss 23(3KO)-0 logró un triunfo importante para apuntalar sus pretensiones de asaltar el cinturón europeo venciendo a Jussi Koivula 24(9KO)-6(2)-1 por decisión unánime (117-111 y doble 116-112), si bien dicha división está muy contendida y necesitará seguir haciendo méritos para verse posicionado como aspirante oficial.
El viernes dejó también estos resultados:
- Con un KO en el tercer asalto de la revancha, el peso pesado Bowie Tupou 28(20KO)-6(4) dejó atrás la derrota que le propinó Randall Rayment 9(3KO)-5(2), aunque su nivel sigue no siendo el necesario para permitirle afrontar con adecuadas garantías de éxito duelos de calibre continental o choques ante boxeadores cercanos al top 15.
-El campeón de Pennsylvania del peso superligero Tre’Sean Wiggins 11(6KO)-4(1)-2 empató (triple 76-76) inesperadamante ante Branden Pizarro 14(7KO)-1-1, pareciendo que la mejor opción ahora sería una revancha. Además, el peso superpluma Gadwin Rosa 10(8KO)-1 perdió su invicto ante el ugandés Sulaiman Segawa 12(4KO)-2, que con un triunfo unánime (80-72 y doble 79-73) volvió a dar la sorpresa ante un prospecto.
-En el tercer enfrentamiento entre Eduardo Javier Abreu 10(6KO)-1(1) y Fernando Daniel Cancino 7(3KO)-5-1, el primero dejó el marcador 2-1 venciendo por amplia decisión unánime (100-89, 99-90 y 98-91) y derribando a su rival, pareciendo que, pese a suponerle una derrota antes del límite el pasado año, esta serie de peleas han terminado por fortalecerlo.
Sábado 27 de abril
El cinturón mundial WBA del peso superligero y el pase a la final del torneo World Boxing Super Series fueron adquiridos por Regis Prograis con una sensacional actuación contra Kiryl Relikh, que perdió por KOT en el sexto asalto.
Podéis leer la crónica del Prograis-Relikh en Espabox
También pasó a la final de las WBSS, en su caso en la rama del peso gallo, el monarca mundial WBA Nonito Donaire, que noqueó duramente al retador Stephon Young en seis rounds.
Podéis leer la crónica del Donaire-Young en Espabox
El insigne prospecto del peso pesado Daniel Dubois 11(10KO)-0 volvió a sumar otro triunfo antes del límite, en concreto por KOT en el cuarto asalto, venciendo a Richard Lartey 14(11KO)-2(2), pero fue estremecido, no estando claro que su promotor Frank Warren vaya a buscar a continuación, como señala, una pelea ante otro destacada promesa para su asalto al cinturón británico.
En el mismo cartel, el peso supermedio Lerrone Richards 12(3KO)-0, derrotó a Tommy Langford 21(6KO)-4(1) con una victoria unánime (118-110, 118-111 y 116-113) y seguramente disputará el campeonato británico muy pronto, mientras que el aspirante oficial al cinto mundial WBO del peso superligero Jack Catterall 24(13KO)-0 terminó con Miroslav Serban 10(5KO)-3(1) con un KO en el tercero, aguardando así a su oportunidad ante Maurice Hooker.
El invicto peso superligero Jeremías Ponce 23(16KO)-0 mantuvo su récord invicto, pero tuvo que trabajar ante Leonardo Amitrano 15(6KO)-4(1) para conseguir una victoria dividida (115-111, 116’5-112’5 y 112-114). De todos modos, los prospectos necesitan ese tipo de peleas exigentes en diversos ámbitos para adquirir el suficiente bagaje antes de afrontar las pugnas trascendentales.
Respecto a los mundiales femeninos, la campeona WBC del peso supermosca Guadalupe Martínez 19(6KO)-9 se anotó otro importante triunfo más batiendo a la exnúmero 1 del peso mosca Jéssica “Kika” Chávez 30(4KO)-5-3, que en su regreso fue derrotada por decisión dividida (97-94, 97-93 y 94-96). Martínez, con victorias ante Zulina Muñoz, Irma García y, ahora, Chávez (aunque no estuviese en su mejor momento), se ha instaurado como la mejor boxeadora de la división.
En el otro mundial, la jovencísima prospecta Kasumi Saeki 4(3KO)-0 se proclamó campeona WBO del peso mínimo venciendo por KOT en el sexto asalto a la mexicana Elizabeth López 6(1KO)-2(2)-4, encumbrándose así una monarca que parece tener mucho potencial.
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lunes, 29 de abril de 2019
Resultados de los mejores combates de jueves, viernes y sábado (25,26y27/4/2019)
sábado, 7 de abril de 2018
Los mejores combates de este sábado (7/4/2018)
En el que será el encuentro de la jornada, el titular mundial WBA del peso superwélter y el campeón mundial IBF de ese mismo peso, respectivamente el cubano Erislandy Lara y el estadounidense Jarrett Hurd, combatirán en una unificación de coronas que decidirá al mejor púgil en la división.
Podéis leer la previa del Lara-Hurd en este link a Espabox
Como semifondo del citado choque, el campeón mundial IBF del peso supermedio Caleb Truax realizará un interesante duelo de revancha ante el exmonarca James DeGale, al que derrotó contra pronóstico en diciembre.
Podéis leer la previa del Truax-DeGale en este link a Espabox
Además de contar con estos dos excelentes enfrentamientos, la velada disputada en el Hard Rock Hotel and Casino de Las Vegas (Estados Unidos) también tendrá una eliminatoria final IBF del peso superwélter entre dos boxeadores técnicos y potentes como Jullian Williams 24(15KO)-1(1)-1 y Nathaniel Gallimore 20(17KO)-1-1, que han protagonizado tensos intercambiado de opiniones en las conferencias de prensa, y una pelea bien emparejada entre dos boxeadores con renombre en el pasado pero ahora en muy mala posición que buscarán alzarse a un buen combate, siendo estos contendientes Sergio Mora 28(9KO)-5(2)-2 y Alfredo “Perro” Angulo 24(20KO)-6(3).
Ninguna otra velada de este sábado contará con un nivel medio remotamente equivalente, pero vale la pena mencionar una serie de carteles que contarán con algunos interesantes cruces.
Por ejemplo, en el Convention and Exhibition Centre de Brisbane, Australia, se disputará una eliminatoria final WBO del peso superwélter, en la cual Dennis Hogan 26(7KO)-1-1 y “Jimmy” Kilrain Kelly 23(9KO)-1(1) pelearán por ser aspirante oficial del campeón mundial WBO Sadam Ali. Con unos números similares en victorias, derrotas y triunfos antes del límite, y habiendo caído ambos en la mayor pelea de sus carreras (Hogan ante Jack Culcay y Kelly ante Liam Smith), el encuentro parece igualado, si bien la condición de local de Hogan, irlandés en origen pero residente en Australia, podría llegar a jugar un papel decisivo en un duelo que posiblemente llegue a la lectura de tarjetas.
En el respaldo, Damien Hooper 13(8KO)-1(1) y Renold Quinlan 12(8KO)-2(1), ambos con una victoria contra pronóstico en sus carreras, intentarán acercarse al top 5 WBO del peso semipesado en virtud de un título menor de dicho organismo. Además, el prospecto del peso crucero, y olímpico por Australia, Jai Opetaia 14(11KO)-0 disputará un test, si bien asequible, ante Lukas Paszkowsky 9(3KO)-1.
Por otro lado, en el Dome de Paris, en París, Francia, el prospecto del peso pesado y oro olímpico Tony Yoka 3(2KO)-0 peleará en su primer combate pactado a diez asaltos ante el veterano excampeón francés Cyril Leonet 13(4KO)-9(3)-3. Hay que destacar que esta pelea no se debería haber producido, ya que Yoka había sido sancionado con un año de suspensión por saltarse nada más y nada menos que cuatro tests antidopaje. En cualquier caso, el hecho es que va a subirse al ring este sábado, pareciendo otra vez que los intereses económico-políticos se han impuesto a la justicia.
También en el evento, el número 1 WBC del peso gallo Nordine Oubaali 13(10KO)-0 combatirá en un rodaje a la espera del mundial ante el fogueado Luis Meléndez 47(34KO)-11(3)-1 y el bronce olímpico Souleymane Cissokho 5(5KO)-0 peleará en su primer combate pactado a diez asaltos ante un José de Jesús Macías 23(13KO)-8(1)-2 asequible para su nivel pero que cuenta con experiencia y a lo largo de su carrera ha dado muestras de notable encaje.
Para terminar, hay que mencionar otros combates destacados de este sábado:
-En Austria, la local Eva Voraberger 22(11KO)-5(1) y la exretadora mundial Nina Radovanovic 12(3KO)-1(1) combatirán en un duelo de revancha que tendrá en juego el título interino WBC del peso gallo, que convertirá a su poseedora en retadora de la campeona absoluta WBC Mariana Juárez.
-En México, retransmitido por Televisa, el excampeón Jhonny González 65(54KO)-10(4), que en teoría debería realizar una eliminatoria final dentro de unos meses, se mantendrá preparado realizando un combate ante el modesto Marlyn Cabrera 24(11KO)-1(1).
-En Canadá, el invicto peso superligero Mathieu Germain 13(7KO)-0 aprovechará su buen inicio de 2018 realizando su segunda pelea en cuatro meses ante Miguel Zamudio 40(24KO)-10(8)-1.
-En Argentina, televisado por TyC Sports, el peso superpluma José Matías Romero 17(7KO)-0 intentará aparecer en el ranking WBC reteniendo un título menor de dicho organismo ante el asequible Jesús Cuadro 14(10KO)-2.
-En Japón, el titular nacional japonés del peso pluma Takenori Ohashi 15(10KO)-4(3)-2 buscará la primera defensa de su reinado ante Taiki Minamoto 14(11KO)-5(2).
Podéis leer la previa del Lara-Hurd en este link a Espabox
Como semifondo del citado choque, el campeón mundial IBF del peso supermedio Caleb Truax realizará un interesante duelo de revancha ante el exmonarca James DeGale, al que derrotó contra pronóstico en diciembre.
Podéis leer la previa del Truax-DeGale en este link a Espabox
Además de contar con estos dos excelentes enfrentamientos, la velada disputada en el Hard Rock Hotel and Casino de Las Vegas (Estados Unidos) también tendrá una eliminatoria final IBF del peso superwélter entre dos boxeadores técnicos y potentes como Jullian Williams 24(15KO)-1(1)-1 y Nathaniel Gallimore 20(17KO)-1-1, que han protagonizado tensos intercambiado de opiniones en las conferencias de prensa, y una pelea bien emparejada entre dos boxeadores con renombre en el pasado pero ahora en muy mala posición que buscarán alzarse a un buen combate, siendo estos contendientes Sergio Mora 28(9KO)-5(2)-2 y Alfredo “Perro” Angulo 24(20KO)-6(3).
Ninguna otra velada de este sábado contará con un nivel medio remotamente equivalente, pero vale la pena mencionar una serie de carteles que contarán con algunos interesantes cruces.
Por ejemplo, en el Convention and Exhibition Centre de Brisbane, Australia, se disputará una eliminatoria final WBO del peso superwélter, en la cual Dennis Hogan 26(7KO)-1-1 y “Jimmy” Kilrain Kelly 23(9KO)-1(1) pelearán por ser aspirante oficial del campeón mundial WBO Sadam Ali. Con unos números similares en victorias, derrotas y triunfos antes del límite, y habiendo caído ambos en la mayor pelea de sus carreras (Hogan ante Jack Culcay y Kelly ante Liam Smith), el encuentro parece igualado, si bien la condición de local de Hogan, irlandés en origen pero residente en Australia, podría llegar a jugar un papel decisivo en un duelo que posiblemente llegue a la lectura de tarjetas.
En el respaldo, Damien Hooper 13(8KO)-1(1) y Renold Quinlan 12(8KO)-2(1), ambos con una victoria contra pronóstico en sus carreras, intentarán acercarse al top 5 WBO del peso semipesado en virtud de un título menor de dicho organismo. Además, el prospecto del peso crucero, y olímpico por Australia, Jai Opetaia 14(11KO)-0 disputará un test, si bien asequible, ante Lukas Paszkowsky 9(3KO)-1.
Por otro lado, en el Dome de Paris, en París, Francia, el prospecto del peso pesado y oro olímpico Tony Yoka 3(2KO)-0 peleará en su primer combate pactado a diez asaltos ante el veterano excampeón francés Cyril Leonet 13(4KO)-9(3)-3. Hay que destacar que esta pelea no se debería haber producido, ya que Yoka había sido sancionado con un año de suspensión por saltarse nada más y nada menos que cuatro tests antidopaje. En cualquier caso, el hecho es que va a subirse al ring este sábado, pareciendo otra vez que los intereses económico-políticos se han impuesto a la justicia.
También en el evento, el número 1 WBC del peso gallo Nordine Oubaali 13(10KO)-0 combatirá en un rodaje a la espera del mundial ante el fogueado Luis Meléndez 47(34KO)-11(3)-1 y el bronce olímpico Souleymane Cissokho 5(5KO)-0 peleará en su primer combate pactado a diez asaltos ante un José de Jesús Macías 23(13KO)-8(1)-2 asequible para su nivel pero que cuenta con experiencia y a lo largo de su carrera ha dado muestras de notable encaje.
Para terminar, hay que mencionar otros combates destacados de este sábado:
-En Austria, la local Eva Voraberger 22(11KO)-5(1) y la exretadora mundial Nina Radovanovic 12(3KO)-1(1) combatirán en un duelo de revancha que tendrá en juego el título interino WBC del peso gallo, que convertirá a su poseedora en retadora de la campeona absoluta WBC Mariana Juárez.
-En México, retransmitido por Televisa, el excampeón Jhonny González 65(54KO)-10(4), que en teoría debería realizar una eliminatoria final dentro de unos meses, se mantendrá preparado realizando un combate ante el modesto Marlyn Cabrera 24(11KO)-1(1).
-En Canadá, el invicto peso superligero Mathieu Germain 13(7KO)-0 aprovechará su buen inicio de 2018 realizando su segunda pelea en cuatro meses ante Miguel Zamudio 40(24KO)-10(8)-1.
-En Argentina, televisado por TyC Sports, el peso superpluma José Matías Romero 17(7KO)-0 intentará aparecer en el ranking WBC reteniendo un título menor de dicho organismo ante el asequible Jesús Cuadro 14(10KO)-2.
-En Japón, el titular nacional japonés del peso pluma Takenori Ohashi 15(10KO)-4(3)-2 buscará la primera defensa de su reinado ante Taiki Minamoto 14(11KO)-5(2).
martes, 3 de abril de 2018
Resultados de los mejores combates de viernes y sábado (30y31/3/2018)
Viernes 3 de abril
El excampeón de Europa Hadillah Mohoumadi 23(16KO)-5(1)-1 sufrió una derrota inesperadamente amplia ante Nadjib Mohammedi 40(23KO)-5(4), que venció por decisión unánime y tarjetas de doble 119-109 y 118-110 para escalar hasta el top 15 WBA y ponerse al alcance de grandes combates en la complicadísima división del peso semipesado.
En el respaldo, el campeón de Francia del peso superligero Renald Garrido 20(3KO)-19-2 perdió su título al caer por decisión dividida (96-94, 93-97 y 92-98) ante Massi Tachour 10(1KO)-4(1), mientras que el invicto peso superligero Yazid Amghar 20(8KO)-0 se anotó un triunfo por KO técnico en el séptimo round ante Jarkko Putkonen 15(7KO)-4(2)-2, recibiendo con ello un respaldo a sus pretensiones continentales.
Por lo que se refiere al resto de resultados del viernes:
-El peso wélter Raymond Serrano 24(10KO)-5(2) fue vencido por decisión unánime (98-92, 97-93 y 96-94) a manos de Malik Hawkins 13(9KO)-0, que accede al 15 WBA y ya planea su retorno para el mes de junio.
-El peso supergallo Luis Emanuel Cusolito 27(21KO)-2(2) no padeció dificultades para vencer en un round al asequible Argel Berrio 15(9KO)-4(3), siendo necesario que afronte retos de mayor relieve si quiere estar preparado para los futuros combates cruciales.
-El peso crucero Billal Laggoune 23(12KO)-1-2 tuvo que trabajar más de lo esperado para imponerse por decisión unánime (triple 116-112) a Simon Barclay 10(1KO)-3(1), quedando de manifiesto que está por debajo del nivel de la cumbre del peso crucero.
Sábado 31 de marzo
Los unificación WBA, WBO e IBF del peso pesado fue vencida, aunque sin espectacularidad, por Anthony Joshua, que derrotó por amplia decisión unánime a Joseph Parker en un combate de baja intensidad.
Podéis leer la crónica del Joshua-Parker en este link a Espabox
En cuanto al respaldo del Joshua-Parker, el titular WBA del peso gallo Ryan Burnett dominó al aspirante obligatorio Yónfrez Parejo. También lograron victorias el excampeón Anthony Crolla y los prospectos Josh Kelly y Joe Cordina.
Podéis leer la crónica del Burnett-Parejo en este link a Espabox
Cambiando de evento, el peso superwélter Mark DeLuca 21(13KO)-0 derrotó al fogueado Ramsés Agatón 20(10KO)-8(3)-3 por knockout técnico en siete rounds, mostrando que está listo para afrontar pruebas de fuego que pongan de manifiesto si puede pelear por un mundial o no. En el mismo cartel, el prometedor Jason Quigley 14(11KO)-0 derrotó por KO técnico en seis asaltos a Daniel Rosario Cruz 11(10KO)-4(1) para situarse un paso más cerca de una eliminatoria WBC del peso medio y el peso ligero Damon Allen 15(5KO)-0-1 se tuvo que conformar con un triunfo dividido (78-74, 77-75 y 75-77) ante Alexis del Bosque 13(9KO)-5(1), si bien habrá logrado experiencia de calidad.
Respecto a la revancha del peso superligero entre Michael Syrowatka 19(7KO)-2(2) y Robbie Davies Jr. 16(12KO)-1(1), en esta ocasión el segundo sí cumplió con lo que se esperaba de él y derribó tres veces a su rival antes de vencer por knockout técnico en el duodécimo asalto, regresando al ranking WBA con la moral alta y listo para volver a intentar abrirse camino hacia un mundial.
Para terminar, estos fueron el resto de resultados destacados de la jornada:
-En un duelo de desquite, el peso superwélter Steven Butler 23(20KO)-1(1)-1 esta vez logró un triunfo incuestionable por KO técnico en el décimo round sobre Jaime Herrera 15(8KO)-6(3)-1, aunque todavía no se puede asegurar que esté listo para medirse a un rival de nivel alto.
-El peso pluma Sofiane Takoucht 33(13KO)-3-1 derrotó a Sergio Prado 13(4KO)-8(1)-2 por decisión mayoritaria (117-111 doble y 114-114) para rozar una oportunidad por el título de la Unión Europea.
-El invicto peso minimosca Tibo Monabesa 17(8KO)-0-2 evidenció su gran nivel al batir por clara decisión unánime (119-108, 117-109 y 117-110) al complicado Lester Abutan 12(6KO)-8(2)-3
-El excampeón del peso mínimo y minimosca Kosei Tanaka 11(7KO)-0 debutó exitosamente en el peso mosca batiendo en el noveno asalto a Ronnie Baldonado 10(7KO)-1(1)-1, por lo que pronto buscará un nuevo asalto mundialista.
-El peso superpluma Declan Geraghty 16(4KO)-2(1) venció a los puntos (96-93 en cartulina del juez-árbitro) a John Quigley 14(3KO)-2, aproximándose a un nuevo intento por el cetro nacional irlandés, y el titular inglés del peso semipesado Liam Conroy 16(8KO)-3(1)-1 confirmó su excelente estado de forma superando al resistente Miles Shinkwin 14(7KO)-4(2) en sólo dos asaltos, de modo que podría estar cerca de ser nombrado aspirante el cetro británico.
El excampeón de Europa Hadillah Mohoumadi 23(16KO)-5(1)-1 sufrió una derrota inesperadamente amplia ante Nadjib Mohammedi 40(23KO)-5(4), que venció por decisión unánime y tarjetas de doble 119-109 y 118-110 para escalar hasta el top 15 WBA y ponerse al alcance de grandes combates en la complicadísima división del peso semipesado.
En el respaldo, el campeón de Francia del peso superligero Renald Garrido 20(3KO)-19-2 perdió su título al caer por decisión dividida (96-94, 93-97 y 92-98) ante Massi Tachour 10(1KO)-4(1), mientras que el invicto peso superligero Yazid Amghar 20(8KO)-0 se anotó un triunfo por KO técnico en el séptimo round ante Jarkko Putkonen 15(7KO)-4(2)-2, recibiendo con ello un respaldo a sus pretensiones continentales.
Por lo que se refiere al resto de resultados del viernes:
-El peso wélter Raymond Serrano 24(10KO)-5(2) fue vencido por decisión unánime (98-92, 97-93 y 96-94) a manos de Malik Hawkins 13(9KO)-0, que accede al 15 WBA y ya planea su retorno para el mes de junio.
-El peso supergallo Luis Emanuel Cusolito 27(21KO)-2(2) no padeció dificultades para vencer en un round al asequible Argel Berrio 15(9KO)-4(3), siendo necesario que afronte retos de mayor relieve si quiere estar preparado para los futuros combates cruciales.
-El peso crucero Billal Laggoune 23(12KO)-1-2 tuvo que trabajar más de lo esperado para imponerse por decisión unánime (triple 116-112) a Simon Barclay 10(1KO)-3(1), quedando de manifiesto que está por debajo del nivel de la cumbre del peso crucero.
Sábado 31 de marzo
Los unificación WBA, WBO e IBF del peso pesado fue vencida, aunque sin espectacularidad, por Anthony Joshua, que derrotó por amplia decisión unánime a Joseph Parker en un combate de baja intensidad.
Podéis leer la crónica del Joshua-Parker en este link a Espabox
En cuanto al respaldo del Joshua-Parker, el titular WBA del peso gallo Ryan Burnett dominó al aspirante obligatorio Yónfrez Parejo. También lograron victorias el excampeón Anthony Crolla y los prospectos Josh Kelly y Joe Cordina.
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Cambiando de evento, el peso superwélter Mark DeLuca 21(13KO)-0 derrotó al fogueado Ramsés Agatón 20(10KO)-8(3)-3 por knockout técnico en siete rounds, mostrando que está listo para afrontar pruebas de fuego que pongan de manifiesto si puede pelear por un mundial o no. En el mismo cartel, el prometedor Jason Quigley 14(11KO)-0 derrotó por KO técnico en seis asaltos a Daniel Rosario Cruz 11(10KO)-4(1) para situarse un paso más cerca de una eliminatoria WBC del peso medio y el peso ligero Damon Allen 15(5KO)-0-1 se tuvo que conformar con un triunfo dividido (78-74, 77-75 y 75-77) ante Alexis del Bosque 13(9KO)-5(1), si bien habrá logrado experiencia de calidad.
Respecto a la revancha del peso superligero entre Michael Syrowatka 19(7KO)-2(2) y Robbie Davies Jr. 16(12KO)-1(1), en esta ocasión el segundo sí cumplió con lo que se esperaba de él y derribó tres veces a su rival antes de vencer por knockout técnico en el duodécimo asalto, regresando al ranking WBA con la moral alta y listo para volver a intentar abrirse camino hacia un mundial.
Para terminar, estos fueron el resto de resultados destacados de la jornada:
-En un duelo de desquite, el peso superwélter Steven Butler 23(20KO)-1(1)-1 esta vez logró un triunfo incuestionable por KO técnico en el décimo round sobre Jaime Herrera 15(8KO)-6(3)-1, aunque todavía no se puede asegurar que esté listo para medirse a un rival de nivel alto.
-El peso pluma Sofiane Takoucht 33(13KO)-3-1 derrotó a Sergio Prado 13(4KO)-8(1)-2 por decisión mayoritaria (117-111 doble y 114-114) para rozar una oportunidad por el título de la Unión Europea.
-El invicto peso minimosca Tibo Monabesa 17(8KO)-0-2 evidenció su gran nivel al batir por clara decisión unánime (119-108, 117-109 y 117-110) al complicado Lester Abutan 12(6KO)-8(2)-3
-El excampeón del peso mínimo y minimosca Kosei Tanaka 11(7KO)-0 debutó exitosamente en el peso mosca batiendo en el noveno asalto a Ronnie Baldonado 10(7KO)-1(1)-1, por lo que pronto buscará un nuevo asalto mundialista.
-El peso superpluma Declan Geraghty 16(4KO)-2(1) venció a los puntos (96-93 en cartulina del juez-árbitro) a John Quigley 14(3KO)-2, aproximándose a un nuevo intento por el cetro nacional irlandés, y el titular inglés del peso semipesado Liam Conroy 16(8KO)-3(1)-1 confirmó su excelente estado de forma superando al resistente Miles Shinkwin 14(7KO)-4(2) en sólo dos asaltos, de modo que podría estar cerca de ser nombrado aspirante el cetro británico.
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sábado, 3 de febrero de 2018
Los mejores combates de este sábado (3/2/2018)
El enfrentamiento más importante de esta jornada será la unificación de coronas IBF-WBA del peso crucero entre Murat Gassiev y Yunier Dorticós, duelo entre invictos que llevará a su ganador a una unificación total de la categoría en la final de las WBSS ante Oleksandr Usyk, campeón WBC y WBO.
Podéis leer la previa de la unificación Gassiev-Dorticós en este link a Espabox
En el respaldo de la semifinal de la WBSS se producirán un buen número de destacables combates, entre ellos, un duelo decisivo para alzarse a una eliminatoria final del peso crucero por el WBC en el que se medirán Maksim Vlasov 41(24KO)-2 y Olanrewaju Durodola 27(25KO)-4(3); una eliminatoria WBO del peso ligero entre el imbatido Roman Andreev 20(14KO)-0 y el británico Craig Evans 17(3KO)-1-2; un rodaje para el 13º WBC del peso ligero Vage Sarukhanyan 17(4KO)-1-1 ante el irregular pero peligroso japonés Hurricane Futa 23(14KO)-7(1)-1; y una eliminatoria extraoficial WBA del peso mosca en la que se enfrentarán los top 10 Mikhail Aloyan 3(0KO)-0 y Alexander Espinoza 15(7KO)-0-2.
Muy por debajo en cuanto a nivel competitivo de la unificación Gassiev-Dorticós, encontramos en este sábado dos mundiales más, ambos parte de una misma velada que tendrá lugar en Corpus Christi, Estados Unidos. En el combate estelar, el campeón WBO del peso supermedio Gilberto Ramírez expondrá su corona ante el desconocido Habib Ahmed.
Podéis leer la previa del Ramírez-Ahmed en este link a Espabox
En el semifondo, el filipino Jerwin Ancajas, titular mundial IBF del peso supermosca, pondrá en juego su cetro ante el mexicano Israel González, duelo que parece potencialmente más entretenido.
Podéis leer la previa del Ancajas-González en este link a Espabox
En los enfrentamientos que precederán a estos dos campeonatos mundiales se producirá un rodaje para el peso supermedio Jesse Hart 22(18KO)-1 ante Thomas Awimbono 25(21KO)-7-1, en preparación para un posible asalto mundialista y duelo de revancha ante Gilberto Ramírez; el también peso supermedio Rohan Murdock 21(15KO)-1 intentará mantenerse preparado para una importante oportunidad y darse a conocer en Estados Unidos superando a Frankie Filippone 24(8KO)-6(3)-1; y el extitular interino del peso superligero José Benavídez 25(16KO)-0 regresará a los rings después de 19 meses ante Matthew Strode 24(9KO)-5(3).
Para terminar en cuanto a los duelos por título mundial se debe mencionar el interesantísimo campeonato WBC femenino del peso supermosca en el que combatirán la actual titular Guadalupe Martínez 16(6KO)-9 y la excampeona Irma García 18(3KO)-2-1, abierto choque entre mexicanas que se producirá en el Centro de Convenciones de Tlalnepantla y televisado por Tv Azteca.
Respecto a eventos que sobresalen en el día de hoy, hay que destacar por último el que tendrá lugar en el O2 Arena de Londres, Reino Unido, cartel en el cual cabe prestar notable atención al combate entre los invictos prospectos del peso crucero Lawrence Okolie 7(6KO)-0 e Isaac Chamberlain 9(4KO)-0, prueba de fuego para ambos en la que el ganador llevará su carrera a un nuevo nivel a la vez que se garantiza un gran apoyo promocional a largo término por parte de Matchroom Boxing.
También en la velada, el pegador del peso pluma Reece Bellotti 11(10KO)-0 pasará un test de elevada exigencia ante el extop 15 Ben Jones 22(10KO)-6(2)-1 y el joven e imbatido peso superwélter Ted Cheeseman 12(8KO)-0 se enfrentará, en el mayor combate de lo que lleva de trayectoria, al veterano Carson Jones 40(30KO)-12(3)-3.
Concluyendo con el repaso a la jornada, hay que subrayar varios duelos más:
-En Argentina, televisado por TyC Sports, el excampeón Ómar Narváez 47(25KO)-2(1)-2 realizará un rodaje ante Jesús Vargas 16(11KO)-11(5)-1 mientras aguarda el mundial del peso gallo ante Zolani Tete.
-En España, el 3º WBC del peso superwélter Sergio García 25(13KO)-0 se mantendrá activo con un enfrentamiento ante el duro Jeffrey Rosales 8(2KO)-6-2.
-En Alemania, el peso pesado Tom Schwarz 19(12KO)-0, 6º WBO, buscará continuar escalando puestos en la clasificación mundial batiendo a un Samir Nebo 10(10KO)-1(1)-1 que sólo ha perdido su combate de debut.
-En Bélgica, Steve Jamoye 23(4KO)-4(2)-1 y Hedi Slimani 28(15KO)-4(1) intentarán consolidar una racha exitosa y capturar un título menor regional del peso superligero que avivará las aspiraciones continentales de su poseedor.
-En Japón, el campeón nacional del peso superpluma Masaru Sueyoshi 16(10KO)-1 expondrá su corona ante Ken Osato 13(4KO)-1(1)-1.
Podéis leer la previa de la unificación Gassiev-Dorticós en este link a Espabox
En el respaldo de la semifinal de la WBSS se producirán un buen número de destacables combates, entre ellos, un duelo decisivo para alzarse a una eliminatoria final del peso crucero por el WBC en el que se medirán Maksim Vlasov 41(24KO)-2 y Olanrewaju Durodola 27(25KO)-4(3); una eliminatoria WBO del peso ligero entre el imbatido Roman Andreev 20(14KO)-0 y el británico Craig Evans 17(3KO)-1-2; un rodaje para el 13º WBC del peso ligero Vage Sarukhanyan 17(4KO)-1-1 ante el irregular pero peligroso japonés Hurricane Futa 23(14KO)-7(1)-1; y una eliminatoria extraoficial WBA del peso mosca en la que se enfrentarán los top 10 Mikhail Aloyan 3(0KO)-0 y Alexander Espinoza 15(7KO)-0-2.
Muy por debajo en cuanto a nivel competitivo de la unificación Gassiev-Dorticós, encontramos en este sábado dos mundiales más, ambos parte de una misma velada que tendrá lugar en Corpus Christi, Estados Unidos. En el combate estelar, el campeón WBO del peso supermedio Gilberto Ramírez expondrá su corona ante el desconocido Habib Ahmed.
Podéis leer la previa del Ramírez-Ahmed en este link a Espabox
En el semifondo, el filipino Jerwin Ancajas, titular mundial IBF del peso supermosca, pondrá en juego su cetro ante el mexicano Israel González, duelo que parece potencialmente más entretenido.
Podéis leer la previa del Ancajas-González en este link a Espabox
En los enfrentamientos que precederán a estos dos campeonatos mundiales se producirá un rodaje para el peso supermedio Jesse Hart 22(18KO)-1 ante Thomas Awimbono 25(21KO)-7-1, en preparación para un posible asalto mundialista y duelo de revancha ante Gilberto Ramírez; el también peso supermedio Rohan Murdock 21(15KO)-1 intentará mantenerse preparado para una importante oportunidad y darse a conocer en Estados Unidos superando a Frankie Filippone 24(8KO)-6(3)-1; y el extitular interino del peso superligero José Benavídez 25(16KO)-0 regresará a los rings después de 19 meses ante Matthew Strode 24(9KO)-5(3).
Para terminar en cuanto a los duelos por título mundial se debe mencionar el interesantísimo campeonato WBC femenino del peso supermosca en el que combatirán la actual titular Guadalupe Martínez 16(6KO)-9 y la excampeona Irma García 18(3KO)-2-1, abierto choque entre mexicanas que se producirá en el Centro de Convenciones de Tlalnepantla y televisado por Tv Azteca.
Respecto a eventos que sobresalen en el día de hoy, hay que destacar por último el que tendrá lugar en el O2 Arena de Londres, Reino Unido, cartel en el cual cabe prestar notable atención al combate entre los invictos prospectos del peso crucero Lawrence Okolie 7(6KO)-0 e Isaac Chamberlain 9(4KO)-0, prueba de fuego para ambos en la que el ganador llevará su carrera a un nuevo nivel a la vez que se garantiza un gran apoyo promocional a largo término por parte de Matchroom Boxing.
También en la velada, el pegador del peso pluma Reece Bellotti 11(10KO)-0 pasará un test de elevada exigencia ante el extop 15 Ben Jones 22(10KO)-6(2)-1 y el joven e imbatido peso superwélter Ted Cheeseman 12(8KO)-0 se enfrentará, en el mayor combate de lo que lleva de trayectoria, al veterano Carson Jones 40(30KO)-12(3)-3.
Concluyendo con el repaso a la jornada, hay que subrayar varios duelos más:
-En Argentina, televisado por TyC Sports, el excampeón Ómar Narváez 47(25KO)-2(1)-2 realizará un rodaje ante Jesús Vargas 16(11KO)-11(5)-1 mientras aguarda el mundial del peso gallo ante Zolani Tete.
-En España, el 3º WBC del peso superwélter Sergio García 25(13KO)-0 se mantendrá activo con un enfrentamiento ante el duro Jeffrey Rosales 8(2KO)-6-2.
-En Alemania, el peso pesado Tom Schwarz 19(12KO)-0, 6º WBO, buscará continuar escalando puestos en la clasificación mundial batiendo a un Samir Nebo 10(10KO)-1(1)-1 que sólo ha perdido su combate de debut.
-En Bélgica, Steve Jamoye 23(4KO)-4(2)-1 y Hedi Slimani 28(15KO)-4(1) intentarán consolidar una racha exitosa y capturar un título menor regional del peso superligero que avivará las aspiraciones continentales de su poseedor.
-En Japón, el campeón nacional del peso superpluma Masaru Sueyoshi 16(10KO)-1 expondrá su corona ante Ken Osato 13(4KO)-1(1)-1.
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miércoles, 20 de septiembre de 2017
¿Qué respuestas nos ha dado el Golovkin-Canelo?
Antes de que comenzase el campeonato mundial WBC, WBA e IBF del peso medio entre el kazajo Gennady Golovkin 37(33KO)-0-1 y el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez 49(34KO)-1-2 las preguntas se amontonaban y cruzaban entre ellas en cantidad ingente. Y es que no podía ser de otro modo teniendo en cuenta que este era un encuentro trascendental en la historia del peso medio, en el que dos top de todos los pesos se enfrentaban en un duelo en el que debían demostrar realmente cuál era su potencial y cuáles sus capacidades reales en una pelea en igualdad de condiciones. Así, una vez terminado el enfrentamiento se pudieron extraer lecturas claras e incuestionables que, quizás, no hagan otra cosa que responder a algunas preguntas mientras crean otras nuevas.
Dejando al margen el resultado y la controversia de las cartulinas, y centrándonos sólo en lo deportivo, la lectura más significativa que se puede extraer de la pelea es la confirmación del declive de Golovkin. Puede que muchos se opongan a esta afirmación, considerando estos que mereció la victoria ante el que algunos valoran como el número 1 de todos los pesos. Aun así, y si bien no se puede cuestionar el mérito de su actuación, lo que quedó de manifiesto es que los tiempos en los que se mostraba como una apisonadora imparable han pasado.
“GGG” presionó, una vez más, de forma infinitamente más tenue que en anteriores momentos y su corte de ring, que tantas victorias le ha dado en el pasado, resultó sumamente inefectivo, dejando en todo momento la puerta abierta para que “Canelo” le rehuyese por la derecha. Además, su velocidad de manos fue realmente baja y su volumen de puños escaso también, comparativamente hablando. Por otro lado, cuando sus puños al máximo de potencia hicieron clara diana en su rival, éste los encajó sin ningún tipo de problemas, no siendo ni siquiera estremecido ligeramente. Finalmente, su precisión fue por momentos ridícula, fallando una decena de manos consecutivas a la vez que quedaba totalmente expuesto al contragolpe.
Sea como sea, su tenacidad, su resistencia y su formidable jab le mantuvieron en la lucha por la victoria en una pelea en la que su oponente corrió demasiado, cediendo asaltos por falta de trabajo y contundencia.
Esto nos lleva a otra clara lectura respecto al duelo: la nula acometividad de Canelo. Muchos, erróneamente, esperaban que Álvarez avanzase en todo momento sobre su oponente y golpease al cuerpo con el gancho y con combinaciones al rostro para desgastar y quebrar al monarca. Nada más lejos de la realidad. Decepcionando a quienes querían ver una descarnada batalla de intercambios, “Canelo” demostró que no tenía ninguna confianza en poder romper la resistencia de su adversario, al menos sin poner en riesgo decisivo la suya. Por ello, aunque en su momento criticó durísimamente a Erislandy Lara por su táctica, Canelo corrió el ring sin remordimientos durante gran parte de la pelea, rehusando los intercambios.
Con todo, esto no tiene porqué implicar una falta de valentía, ya que en muchos momentos cometió la osadía de quedarse estático en las cuerdas, incluso bajando las manos, a la vez que eludía uno tras otro los golpes de Golovkin, demostrando una defensa verdaderamente excepcional que muchos ni siquiera sabían que tenía. Además, su precisión, su elección de golpes y su apreciación de los momentos oportunos para lanzarlos (o sea su gestión de los aspectos ofensivos desde una táctica contragolpeadora y conservadora) resultaron extraordinarias.
En este claro choque de estilos resultante, teniendo en cuenta que varios asaltos fueron muy igualados y que hubo fases de evidente dominio para cada boxeador, no nos engañemos, tanto la victoria por un asalto (o sea 7-5) para cada uno de los púgiles como el empate (6-6) resultan aceptables.
Si se es imparcial y se valora globalmente la contienda, ésta estuvo emparejada y ni mucho menos fue totalmente controlada por Golovkin, como algunos afirman. Y es que “el efecto favorito” se dejó notar otra vez después de esta pelea. Tal y como pasó en el primero “Chocolatito”-Wangek o en el Pacquiao-Horn hubo analistas, boxeadores y aficionados que no dieron ni un margen mínimo en su propia lectura de la pelea para la victoria de Wangek y Horn, alterando su propia visión del choque por la sobrevaloración del favorito, en estos casos Román González y Manny Pacquiao, respectivamente. Esto no quiere decir que no se pueda pensar que “Chocolatito” o Pacquiao merecieran la victoria, sino que hay gente que ni siquiera necesitó analizarla imparcialmente para estar seguro al 100% de la total victoria del favorito. Salvando las enormes distancias, ya que ni muchísimo menos estaba Canelo en la posición de Wangek o Horn, esto se repitió en la pugna. Álvarez era calificado como “diva” y había manipulado las reglas del boxeo a su favor y Golovkin era el boxeador que partía como favorito y que no rechazaba retos, e indudablemente las simpatías de muchos, por el propio interés del pugilismo, se alinearon consciente o subconscientemente con el segundo.
De todos modos, no se debe tomar la parte por el todo. Aunque “Canelo” realizó la mejor actuación de su carrera y durante varios asaltos anuló con su fenomenal defensa al boxeador más agresivo y contundente de la división y a uno de los mejores de todos los pesos, esto no puede borrar de un plumazo sus nefastos años de pesos pactados, chantajes a los organismos, elusión de oponentes y elección de otros sumamente asequibles, todo ello sin pasar por alto los atroces robos a boxeadores que claramente le superaron. Así, lo que hay que preguntarse ahora es si “Canelo”, habiendo demostrado su destreza ante uno de los púgiles más peligrosos posibles y habiendo sido bueno su rendimiento en el peso medio, cambiará el planteamiento de su trayectoria y aceptará nuevos retos de enorme exigencia. De lo contrario, quizás no pueda disipar las críticas, que no dejaron de estar presentes en este choque por elegir la pelea en el momento en que Golovkin mostraba evidentes puntos débiles y sirviéndose en ella de nuevo de la ayuda de los jueces.
La puntuación de Adelaide Byrd de 118-110 a favor de “Canelo” es sin lugar a duda no sólo el peor elemento de la contienda o del fin de semana, sino la certificación de que el boxeo tiene que afrontar sus problemas de una vez por todas. Esto no significa que los aficionados, expertos y boxeadores debamos dejar de defender el deporte de las 16 cuerdas ante los que lo critican buscando su destrucción, sino que debemos exigir la limpieza del pugilismo para solidificarlo. Por ejemplo, hasta que los promotores dejen de pagar los salarios, el alojamiento y el mantenimiento de los jueces encargados de puntuar una pelea y del árbitro que vela por el cumplimiento de las reglas y dejen de hacer con ellos cenas y reuniones privadas previas a los enfrentamientos, los resultados polémicos no van a dejar de llegar, puesto que muchos jueces y árbitros no pueden o no quieren priorizar su objetividad y su aprecio por el boxeo sobre su sustento y su modo de vida relajado, cómodo y satisfactorio. Y es que ¿Cómo, por ejemplo, un funcionario o un trabajar estadounidense estándar va a querer renunciar a viajar con todos los gastos pagados a un formidable escenario y ganar en un fin de semana infinitamente más de lo que gana en un mes, además mientras ve en primer línea combates esperadísimos, puntuando una pelea contra los intereses del promotor que le paga, mordiendo la mano que le da de comer? Es un secreto a gritos que muchos jueces que no han seguido los “patrones” esperados por los promotores organizadores no han vuelto a ser llamados para juzgar peleas de estas compañías y que incluso han sido apartados a posiciones secundarias dentro de las comisiones atléticas. Hasta que los salarios de los jueces y árbitros no se extraigan de las sanciones pagadas a las comisiones o se descuenten de las bolsas finales de los boxeadores, sin intermediarios, la situación no va a cambiar, al menos en los combates de las estrellas del boxeo mundial.
Por otra parte, hay que recalcar que Adelaide Byrd no es una mala jueza o una jueza que haya tenido un día malo, es una corrupta al igual que su marido, el árbitro Robert Byrd. Muchos pueden considerar que no hay pruebas de tal cosa, pero realmente sí las hay. Sólo hay que ver su trayectoria de puntuaciones para comprobar que Byrd casi siempre puntúa mal las grandes peleas, decantándose por lecturas absolutas a favor de los favoritos o de los boxeadores estrella de las promotoras, o por los estadounidenses cuando boxean como visitantes. Se puede hacer fácilmente una lista de más de una decena de peleas recientes en las que ha participado en las que se puede ver que su puntuación es sesgada o injustificable. Por otra parte, en cuanto a su marido, sólo tenemos que recordar el escándalo más reciente, su total permisividad con los golpes bajos de Andre Ward en la revancha con Sergey Kovalev y su extranísima detención de la pelea. Así resulta evidente que el matrimonio Byrd son, junto a muchos otros jueces y árbitros, una garantía para que las agendas boxísticas de quienes mueven los hilos en este deporte se cumplan, ya sean estos televisiones, promotores u otro tipo de agentes. Simplemente, la diferencia entre los Byrd y otros es que son ineptos a la hora de ser corruptos, mientras que otros saben actuar con mayor sutileza sin levantar sospechas.
Volviendo al análisis del combate Golovkin-Canelo, éste en cierto modo ha acentuado una modificación de roles que lleva produciéndose desde hace un tiempo atrás y que podría agravarse en una eventual revancha. Entre 2015 y 2016, Golovkin era casi imbatible y en un enfrentamiento entonces ante Canelo su victoria parecía a todas luces inevitable además de contundente. Hay que recordar que, mientras tanto, Álvarez se medía a boxeadores asequibles y ganaba controvertidamente a Miguel Cotto, recibiendo críticas numerosísimas. Pero desde entonces la situación hay ido cambiando. Primero “GGG” daba signos de deterioro ante Kell Brook, que a priori no parecieron significativos, pero después a duras penas pudo vencer a un Daniel Jacobs ante el que no fue ni una sombra de lo que había sido. Por otro lado, su estancamiento o su degradación en su rendimiento se asentaba con este duelo ante “Canelo”, que ha hecho más evidente una sensacional evolución.
Esto nos lleva a la pregunta ¿Qué margen para la mejora tienen ambos contendientes en un eventual duelo de desquite? y ¿Aceptará Canelo una revancha? Respecto a la segunda pregunta ninguna certeza se puede tener debido a los peculiares manejos de Golden Boy Promotions y de “Canelo”, pero parece que, habiendo logrado aguantar bien los doce asaltos, habiendo mejorado su imagen general gracias a esta pelea y contando que podría ingresar una enorme cantidad de dinero con un nuevo choque ante el kazajo, la revancha parece la mejor opción para su carrera. Y es que, respondiendo a la primera pregunta, su margen de mejora es además superior al de Golovkin. Aunque se podía esperar que “GGG” usase una mejor gestión de tiempos y espacios, su planteamiento resultó de lo más simple. Por otra parte, cuando Canelo le atacó, su reacción defensiva fue por lo general bastante mala, encajando golpes claros y retrocediendo algo desordenado. En cambio, “Canelo”, que quizás esté en el punto álgido de su boxeo, demostró superior técnica y versatilidad, pareciendo que con los adecuados ajustes, especialmente a la hora de ceder asaltos por falta de actividad, podría generar más complicaciones a Golovkin. Siempre estará presente, obviamente, el riesgo del knockout, ya que Golovkin en todo momento podrá sacar de la nada una mano de poder que decida la pugna. Además su presión no dejará de otorgarle asaltos por impresión general a la vez que desgasta a sus adversarios. Pero habiendo sido poco brillantes, y cada vez menos, sus actuaciones consecutivas ante Brook, Jacobs y ahora Álvarez, parece que el tiempo juega en contra de Golovkin, que parece haber entrado en una cuesta abajo en la que cada mes que pase le acercará a su primera derrota.
Quizás en este sentido, el equipo de Canelo estudie cuál es el momento más astuto para pactar una revancha. Puede que en mayo, y si consigue mantener inactivo a Golovkin hasta entonces, tenga una buena oportunidad de triunfo, pero no será tan buena como en una pelea en septiembre del próximo año o incluso más allá. Aun así, si ahora mismo Golovkin se tuviese que medir a sus retadores obligatorios como Jermall Charlo y Sergiy Derevyanchenko, que logre salir con el brazo en alto no es ni mucho menos una certeza. Así, el mexicano corre el riesgo de que alguien se adelante destronando a un Golovkin cuya recomposición cada vez parece más improbable.
Por otro lado, para Golovkin ninguna opción podría ser mejor que buscar la unificación total del peso medio contra Saunders (titular WBO) o aceptar un duelo en diciembre ante Miguel Cotto, peleas que podría vencer con el rendimiento que todavía conserva y que deberían servirle para agrandar su legado y su estela exitosa a la vez que se hace con grandes bolsas. Además, un posible ascenso al peso supermedio no debería ser descartado, dado que, aunque su altura no sea la suficiente para la categoría superior, quizás el nivel de sus actuaciones podría recuperarse si es que todos sus problemas recientes han llegado por las dificultades para ajustarse al peso medio.
Sea como sea, ambos boxeadores se encuentran ahora, tras este empate, en una situación de total impasse en la que deberán tomar decisiones decisivas para su futuro e incluso para su papel final en la historia del boxeo. Intereses económicos, deportivos y de otra índole se entremezclaran, junto a la intervención de nuevos boxeadores reclamando oportunidades, haciendo las posibles elecciones tan complejas como difíciles de prever su éxito. Aun así, el peso medio parece mantenerse ahora en un formidable momento y es de esperar que desde diciembre al próximo mayo la división nos ofrezca enfrentamientos formidables y peleas para el recuerdo.
Dejando al margen el resultado y la controversia de las cartulinas, y centrándonos sólo en lo deportivo, la lectura más significativa que se puede extraer de la pelea es la confirmación del declive de Golovkin. Puede que muchos se opongan a esta afirmación, considerando estos que mereció la victoria ante el que algunos valoran como el número 1 de todos los pesos. Aun así, y si bien no se puede cuestionar el mérito de su actuación, lo que quedó de manifiesto es que los tiempos en los que se mostraba como una apisonadora imparable han pasado.
“GGG” presionó, una vez más, de forma infinitamente más tenue que en anteriores momentos y su corte de ring, que tantas victorias le ha dado en el pasado, resultó sumamente inefectivo, dejando en todo momento la puerta abierta para que “Canelo” le rehuyese por la derecha. Además, su velocidad de manos fue realmente baja y su volumen de puños escaso también, comparativamente hablando. Por otro lado, cuando sus puños al máximo de potencia hicieron clara diana en su rival, éste los encajó sin ningún tipo de problemas, no siendo ni siquiera estremecido ligeramente. Finalmente, su precisión fue por momentos ridícula, fallando una decena de manos consecutivas a la vez que quedaba totalmente expuesto al contragolpe.
Sea como sea, su tenacidad, su resistencia y su formidable jab le mantuvieron en la lucha por la victoria en una pelea en la que su oponente corrió demasiado, cediendo asaltos por falta de trabajo y contundencia.
Esto nos lleva a otra clara lectura respecto al duelo: la nula acometividad de Canelo. Muchos, erróneamente, esperaban que Álvarez avanzase en todo momento sobre su oponente y golpease al cuerpo con el gancho y con combinaciones al rostro para desgastar y quebrar al monarca. Nada más lejos de la realidad. Decepcionando a quienes querían ver una descarnada batalla de intercambios, “Canelo” demostró que no tenía ninguna confianza en poder romper la resistencia de su adversario, al menos sin poner en riesgo decisivo la suya. Por ello, aunque en su momento criticó durísimamente a Erislandy Lara por su táctica, Canelo corrió el ring sin remordimientos durante gran parte de la pelea, rehusando los intercambios.
Con todo, esto no tiene porqué implicar una falta de valentía, ya que en muchos momentos cometió la osadía de quedarse estático en las cuerdas, incluso bajando las manos, a la vez que eludía uno tras otro los golpes de Golovkin, demostrando una defensa verdaderamente excepcional que muchos ni siquiera sabían que tenía. Además, su precisión, su elección de golpes y su apreciación de los momentos oportunos para lanzarlos (o sea su gestión de los aspectos ofensivos desde una táctica contragolpeadora y conservadora) resultaron extraordinarias.
En este claro choque de estilos resultante, teniendo en cuenta que varios asaltos fueron muy igualados y que hubo fases de evidente dominio para cada boxeador, no nos engañemos, tanto la victoria por un asalto (o sea 7-5) para cada uno de los púgiles como el empate (6-6) resultan aceptables.
Si se es imparcial y se valora globalmente la contienda, ésta estuvo emparejada y ni mucho menos fue totalmente controlada por Golovkin, como algunos afirman. Y es que “el efecto favorito” se dejó notar otra vez después de esta pelea. Tal y como pasó en el primero “Chocolatito”-Wangek o en el Pacquiao-Horn hubo analistas, boxeadores y aficionados que no dieron ni un margen mínimo en su propia lectura de la pelea para la victoria de Wangek y Horn, alterando su propia visión del choque por la sobrevaloración del favorito, en estos casos Román González y Manny Pacquiao, respectivamente. Esto no quiere decir que no se pueda pensar que “Chocolatito” o Pacquiao merecieran la victoria, sino que hay gente que ni siquiera necesitó analizarla imparcialmente para estar seguro al 100% de la total victoria del favorito. Salvando las enormes distancias, ya que ni muchísimo menos estaba Canelo en la posición de Wangek o Horn, esto se repitió en la pugna. Álvarez era calificado como “diva” y había manipulado las reglas del boxeo a su favor y Golovkin era el boxeador que partía como favorito y que no rechazaba retos, e indudablemente las simpatías de muchos, por el propio interés del pugilismo, se alinearon consciente o subconscientemente con el segundo.
De todos modos, no se debe tomar la parte por el todo. Aunque “Canelo” realizó la mejor actuación de su carrera y durante varios asaltos anuló con su fenomenal defensa al boxeador más agresivo y contundente de la división y a uno de los mejores de todos los pesos, esto no puede borrar de un plumazo sus nefastos años de pesos pactados, chantajes a los organismos, elusión de oponentes y elección de otros sumamente asequibles, todo ello sin pasar por alto los atroces robos a boxeadores que claramente le superaron. Así, lo que hay que preguntarse ahora es si “Canelo”, habiendo demostrado su destreza ante uno de los púgiles más peligrosos posibles y habiendo sido bueno su rendimiento en el peso medio, cambiará el planteamiento de su trayectoria y aceptará nuevos retos de enorme exigencia. De lo contrario, quizás no pueda disipar las críticas, que no dejaron de estar presentes en este choque por elegir la pelea en el momento en que Golovkin mostraba evidentes puntos débiles y sirviéndose en ella de nuevo de la ayuda de los jueces.
La puntuación de Adelaide Byrd de 118-110 a favor de “Canelo” es sin lugar a duda no sólo el peor elemento de la contienda o del fin de semana, sino la certificación de que el boxeo tiene que afrontar sus problemas de una vez por todas. Esto no significa que los aficionados, expertos y boxeadores debamos dejar de defender el deporte de las 16 cuerdas ante los que lo critican buscando su destrucción, sino que debemos exigir la limpieza del pugilismo para solidificarlo. Por ejemplo, hasta que los promotores dejen de pagar los salarios, el alojamiento y el mantenimiento de los jueces encargados de puntuar una pelea y del árbitro que vela por el cumplimiento de las reglas y dejen de hacer con ellos cenas y reuniones privadas previas a los enfrentamientos, los resultados polémicos no van a dejar de llegar, puesto que muchos jueces y árbitros no pueden o no quieren priorizar su objetividad y su aprecio por el boxeo sobre su sustento y su modo de vida relajado, cómodo y satisfactorio. Y es que ¿Cómo, por ejemplo, un funcionario o un trabajar estadounidense estándar va a querer renunciar a viajar con todos los gastos pagados a un formidable escenario y ganar en un fin de semana infinitamente más de lo que gana en un mes, además mientras ve en primer línea combates esperadísimos, puntuando una pelea contra los intereses del promotor que le paga, mordiendo la mano que le da de comer? Es un secreto a gritos que muchos jueces que no han seguido los “patrones” esperados por los promotores organizadores no han vuelto a ser llamados para juzgar peleas de estas compañías y que incluso han sido apartados a posiciones secundarias dentro de las comisiones atléticas. Hasta que los salarios de los jueces y árbitros no se extraigan de las sanciones pagadas a las comisiones o se descuenten de las bolsas finales de los boxeadores, sin intermediarios, la situación no va a cambiar, al menos en los combates de las estrellas del boxeo mundial.
Por otra parte, hay que recalcar que Adelaide Byrd no es una mala jueza o una jueza que haya tenido un día malo, es una corrupta al igual que su marido, el árbitro Robert Byrd. Muchos pueden considerar que no hay pruebas de tal cosa, pero realmente sí las hay. Sólo hay que ver su trayectoria de puntuaciones para comprobar que Byrd casi siempre puntúa mal las grandes peleas, decantándose por lecturas absolutas a favor de los favoritos o de los boxeadores estrella de las promotoras, o por los estadounidenses cuando boxean como visitantes. Se puede hacer fácilmente una lista de más de una decena de peleas recientes en las que ha participado en las que se puede ver que su puntuación es sesgada o injustificable. Por otra parte, en cuanto a su marido, sólo tenemos que recordar el escándalo más reciente, su total permisividad con los golpes bajos de Andre Ward en la revancha con Sergey Kovalev y su extranísima detención de la pelea. Así resulta evidente que el matrimonio Byrd son, junto a muchos otros jueces y árbitros, una garantía para que las agendas boxísticas de quienes mueven los hilos en este deporte se cumplan, ya sean estos televisiones, promotores u otro tipo de agentes. Simplemente, la diferencia entre los Byrd y otros es que son ineptos a la hora de ser corruptos, mientras que otros saben actuar con mayor sutileza sin levantar sospechas.
Volviendo al análisis del combate Golovkin-Canelo, éste en cierto modo ha acentuado una modificación de roles que lleva produciéndose desde hace un tiempo atrás y que podría agravarse en una eventual revancha. Entre 2015 y 2016, Golovkin era casi imbatible y en un enfrentamiento entonces ante Canelo su victoria parecía a todas luces inevitable además de contundente. Hay que recordar que, mientras tanto, Álvarez se medía a boxeadores asequibles y ganaba controvertidamente a Miguel Cotto, recibiendo críticas numerosísimas. Pero desde entonces la situación hay ido cambiando. Primero “GGG” daba signos de deterioro ante Kell Brook, que a priori no parecieron significativos, pero después a duras penas pudo vencer a un Daniel Jacobs ante el que no fue ni una sombra de lo que había sido. Por otro lado, su estancamiento o su degradación en su rendimiento se asentaba con este duelo ante “Canelo”, que ha hecho más evidente una sensacional evolución.
Esto nos lleva a la pregunta ¿Qué margen para la mejora tienen ambos contendientes en un eventual duelo de desquite? y ¿Aceptará Canelo una revancha? Respecto a la segunda pregunta ninguna certeza se puede tener debido a los peculiares manejos de Golden Boy Promotions y de “Canelo”, pero parece que, habiendo logrado aguantar bien los doce asaltos, habiendo mejorado su imagen general gracias a esta pelea y contando que podría ingresar una enorme cantidad de dinero con un nuevo choque ante el kazajo, la revancha parece la mejor opción para su carrera. Y es que, respondiendo a la primera pregunta, su margen de mejora es además superior al de Golovkin. Aunque se podía esperar que “GGG” usase una mejor gestión de tiempos y espacios, su planteamiento resultó de lo más simple. Por otra parte, cuando Canelo le atacó, su reacción defensiva fue por lo general bastante mala, encajando golpes claros y retrocediendo algo desordenado. En cambio, “Canelo”, que quizás esté en el punto álgido de su boxeo, demostró superior técnica y versatilidad, pareciendo que con los adecuados ajustes, especialmente a la hora de ceder asaltos por falta de actividad, podría generar más complicaciones a Golovkin. Siempre estará presente, obviamente, el riesgo del knockout, ya que Golovkin en todo momento podrá sacar de la nada una mano de poder que decida la pugna. Además su presión no dejará de otorgarle asaltos por impresión general a la vez que desgasta a sus adversarios. Pero habiendo sido poco brillantes, y cada vez menos, sus actuaciones consecutivas ante Brook, Jacobs y ahora Álvarez, parece que el tiempo juega en contra de Golovkin, que parece haber entrado en una cuesta abajo en la que cada mes que pase le acercará a su primera derrota.
Quizás en este sentido, el equipo de Canelo estudie cuál es el momento más astuto para pactar una revancha. Puede que en mayo, y si consigue mantener inactivo a Golovkin hasta entonces, tenga una buena oportunidad de triunfo, pero no será tan buena como en una pelea en septiembre del próximo año o incluso más allá. Aun así, si ahora mismo Golovkin se tuviese que medir a sus retadores obligatorios como Jermall Charlo y Sergiy Derevyanchenko, que logre salir con el brazo en alto no es ni mucho menos una certeza. Así, el mexicano corre el riesgo de que alguien se adelante destronando a un Golovkin cuya recomposición cada vez parece más improbable.
Por otro lado, para Golovkin ninguna opción podría ser mejor que buscar la unificación total del peso medio contra Saunders (titular WBO) o aceptar un duelo en diciembre ante Miguel Cotto, peleas que podría vencer con el rendimiento que todavía conserva y que deberían servirle para agrandar su legado y su estela exitosa a la vez que se hace con grandes bolsas. Además, un posible ascenso al peso supermedio no debería ser descartado, dado que, aunque su altura no sea la suficiente para la categoría superior, quizás el nivel de sus actuaciones podría recuperarse si es que todos sus problemas recientes han llegado por las dificultades para ajustarse al peso medio.
Sea como sea, ambos boxeadores se encuentran ahora, tras este empate, en una situación de total impasse en la que deberán tomar decisiones decisivas para su futuro e incluso para su papel final en la historia del boxeo. Intereses económicos, deportivos y de otra índole se entremezclaran, junto a la intervención de nuevos boxeadores reclamando oportunidades, haciendo las posibles elecciones tan complejas como difíciles de prever su éxito. Aun así, el peso medio parece mantenerse ahora en un formidable momento y es de esperar que desde diciembre al próximo mayo la división nos ofrezca enfrentamientos formidables y peleas para el recuerdo.
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domingo, 20 de agosto de 2017
Terence Crawford – Julius Indongo (20/8/2017)
Pinnacle Bank Arena, Lincoln, Estados Unidos.
Unificación total de la división del peso superligero con los cinturones WBA, WBC, WBO e IBF en juego.
Aunque siempre es muy positivo que en la época de los cuatro cinturones se erija un monarca que posea todas las coronas simultáneamente, la pelea de ayer fue una pésima certificación a este logro. Y es que Indongo ofreció una actuación realmente mala, especialmente falta de corazón, que sólo hizo que regalarle la condición de campeón indiscutido al estadounidense Crawford, que ciertamente ha hecho valer sus cualidades en una división actualmente con un nivel muy pobre.
A diferencia de las peleas ante Troyanovsky y Burns, en las que casi desde el tañido inicial el namibio se lanzó al ataque usando sus larguísimo brazos con velocidad y tenacidad, Indongo se mostró mucho más expectante, permitiendo incluso que Crawford, contrariamente a lo que es habitual en su boxeo, amenazase con tomar la iniciativa. Cuando al fin se decidió el visitante a pasar al ataque lo hizo de forma desordenada, errando una izquierda recta que sería respondida por un cruzado diestro a la contra que ya lo desestabilizaría ligeramente.
Éste era un pésimo augurio, que sólo hizo que materializarse en un knockdown en el segundo asalto. Tras múltiples imprecisas ofensivas de Indongo evitadas por su rival con pasos atrás o contraatacadas con jabs o curvos, “The Blue Machine” volvería a cometer el mismo error, siendo recibido por unos uppercuts de Crawford no especialmente tensos. Indongo corrió el ring, recibiendo un hook al cuerpo, hasta que un jab del estadounidense le obligó a agacharse y un directo descendente no demasiado potente lo tumbó. Dado que el round estaba en el último minuto, Indongo se las apañó para aguantar y llegar al tercer episodio, pero sólo para hacer la decepción aún más grande.
En dicho round, por enésima vez, Indongo 22(11KO)-1(1) se lanzó desordenado al ataque, siendo alcanzado por un gancho de izquierda, aparentemente no excesivamente potente, que le derrumbó sobre la lona, donde, con gestos exagerados, hizo evidente que no pensaba ni siquiera intentar ponerse de pie. Así, Terence Crawford 32(23KO)-0 se convertía en campeón WBA, WBC, WBO e IBF del peso superligero, una cuádruple posesión de coronas que no sucedía desde que Jermain Taylor unificó el peso medio en 2005 ante Bernard Hopkins. De todos modos, Crawford no se impuso ni muchísimo menos a un equivalente de Hopkins, sino a un púgil que lo hizo todo mal en el combate y que hizo buenas las palabras de quienes consideraban que sólo era un boxeador con suerte que se presentaba como una víctima propiciatoria para el local.
La gestión de la distancia de Indongo en el enfrentamiento es de las peores que se han visto en un campeonato del peso superligero en muchos años. Esto es así porque iniciaba sus ofensivas desde tan lejos que, incluso teniendo una buena ventaja en altura y alcance, se quedaba corto siempre, terminando totalmente expuesto a los contragolpes de Crawford. Dicho error no se puede encontrar en su pelea ante Burns, en la que en todo momento el británico fue martirizado por la ventaja física de su adversario. Es cierto que Crawford no es Burns, que además cada vez está más venido a menos, pero es que boxeando de esa manera Indongo no podría haberse mantenido imbatido ni en el circuito africano. Puede que fuese la presión por la oportunidad histórica que tenía delante, porque su encaje es de los menos resistentes de la categoría, porque su valentía le falló en el momento que más la necesitaba o por cualquier otro motivo, pero el caso es que Indongo le regaló sus dos coronas a su oponente sin ofrecer oposición, siendo lo peor de todo la forma en la que renunció plenamente a intentar ponerse de pie en el segundo knockdown, además por un golpe que no fue de los que se clavan profundamente hacia el hígado pero que curiosamente tuvo efecto instantáneo, cuando lo normal es que tarde unos instantes en dejarse sentir.
Sea como sea, si Crawford ya era considerado el 2º en la mayoría de rankings de todos los pesos a pesar de no haber batido a un rival con un gran renombre, ahora su valoración mejorará, siendo junto a Ward los iconos estadounidenses que, con toda la maquinaria propagandística empujando sus espaldas, ahora dominaran las listas de todos los pesos. En cualquier caso, aunque se debe reconocer que actualmente es el mejor peso superligero del mundo (no incluyendo, por ejemplo, boxeadores como Mikey García, porque todavía no ha ascendido definitivamente del peso ligero), hay que mencionar que la categoría se encuentra en cierta regresión respecto a otras épocas, sólo habiendo en cada ranking de dos a tres púgiles de verdadero nivel. Por ello, si Crawford de verdad quiere demostrar que merece el número 1 de todos los pesos debería ascender al peso wélter y medirse a boxeadores como Spence, Thurman u otros púgiles de la élite, ante los que, al fin, después de su lejana victoria ante Gamboa de 2014, podamos verle ante un boxeador del máximo relieve.
Unificación total de la división del peso superligero con los cinturones WBA, WBC, WBO e IBF en juego.
Aunque siempre es muy positivo que en la época de los cuatro cinturones se erija un monarca que posea todas las coronas simultáneamente, la pelea de ayer fue una pésima certificación a este logro. Y es que Indongo ofreció una actuación realmente mala, especialmente falta de corazón, que sólo hizo que regalarle la condición de campeón indiscutido al estadounidense Crawford, que ciertamente ha hecho valer sus cualidades en una división actualmente con un nivel muy pobre.
A diferencia de las peleas ante Troyanovsky y Burns, en las que casi desde el tañido inicial el namibio se lanzó al ataque usando sus larguísimo brazos con velocidad y tenacidad, Indongo se mostró mucho más expectante, permitiendo incluso que Crawford, contrariamente a lo que es habitual en su boxeo, amenazase con tomar la iniciativa. Cuando al fin se decidió el visitante a pasar al ataque lo hizo de forma desordenada, errando una izquierda recta que sería respondida por un cruzado diestro a la contra que ya lo desestabilizaría ligeramente.
Éste era un pésimo augurio, que sólo hizo que materializarse en un knockdown en el segundo asalto. Tras múltiples imprecisas ofensivas de Indongo evitadas por su rival con pasos atrás o contraatacadas con jabs o curvos, “The Blue Machine” volvería a cometer el mismo error, siendo recibido por unos uppercuts de Crawford no especialmente tensos. Indongo corrió el ring, recibiendo un hook al cuerpo, hasta que un jab del estadounidense le obligó a agacharse y un directo descendente no demasiado potente lo tumbó. Dado que el round estaba en el último minuto, Indongo se las apañó para aguantar y llegar al tercer episodio, pero sólo para hacer la decepción aún más grande.
En dicho round, por enésima vez, Indongo 22(11KO)-1(1) se lanzó desordenado al ataque, siendo alcanzado por un gancho de izquierda, aparentemente no excesivamente potente, que le derrumbó sobre la lona, donde, con gestos exagerados, hizo evidente que no pensaba ni siquiera intentar ponerse de pie. Así, Terence Crawford 32(23KO)-0 se convertía en campeón WBA, WBC, WBO e IBF del peso superligero, una cuádruple posesión de coronas que no sucedía desde que Jermain Taylor unificó el peso medio en 2005 ante Bernard Hopkins. De todos modos, Crawford no se impuso ni muchísimo menos a un equivalente de Hopkins, sino a un púgil que lo hizo todo mal en el combate y que hizo buenas las palabras de quienes consideraban que sólo era un boxeador con suerte que se presentaba como una víctima propiciatoria para el local.
La gestión de la distancia de Indongo en el enfrentamiento es de las peores que se han visto en un campeonato del peso superligero en muchos años. Esto es así porque iniciaba sus ofensivas desde tan lejos que, incluso teniendo una buena ventaja en altura y alcance, se quedaba corto siempre, terminando totalmente expuesto a los contragolpes de Crawford. Dicho error no se puede encontrar en su pelea ante Burns, en la que en todo momento el británico fue martirizado por la ventaja física de su adversario. Es cierto que Crawford no es Burns, que además cada vez está más venido a menos, pero es que boxeando de esa manera Indongo no podría haberse mantenido imbatido ni en el circuito africano. Puede que fuese la presión por la oportunidad histórica que tenía delante, porque su encaje es de los menos resistentes de la categoría, porque su valentía le falló en el momento que más la necesitaba o por cualquier otro motivo, pero el caso es que Indongo le regaló sus dos coronas a su oponente sin ofrecer oposición, siendo lo peor de todo la forma en la que renunció plenamente a intentar ponerse de pie en el segundo knockdown, además por un golpe que no fue de los que se clavan profundamente hacia el hígado pero que curiosamente tuvo efecto instantáneo, cuando lo normal es que tarde unos instantes en dejarse sentir.
Sea como sea, si Crawford ya era considerado el 2º en la mayoría de rankings de todos los pesos a pesar de no haber batido a un rival con un gran renombre, ahora su valoración mejorará, siendo junto a Ward los iconos estadounidenses que, con toda la maquinaria propagandística empujando sus espaldas, ahora dominaran las listas de todos los pesos. En cualquier caso, aunque se debe reconocer que actualmente es el mejor peso superligero del mundo (no incluyendo, por ejemplo, boxeadores como Mikey García, porque todavía no ha ascendido definitivamente del peso ligero), hay que mencionar que la categoría se encuentra en cierta regresión respecto a otras épocas, sólo habiendo en cada ranking de dos a tres púgiles de verdadero nivel. Por ello, si Crawford de verdad quiere demostrar que merece el número 1 de todos los pesos debería ascender al peso wélter y medirse a boxeadores como Spence, Thurman u otros púgiles de la élite, ante los que, al fin, después de su lejana victoria ante Gamboa de 2014, podamos verle ante un boxeador del máximo relieve.
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sábado, 19 de agosto de 2017
Los mejores combates de este sábado (19/8/2017)
Desde que Kosta Tszyu unificó la división del peso superligero en el año 2001 derrotando a Zab Judah y capturando los cintos WBA, WBC e IBF (la WBO todavía no tenía entonces su reconocimiento actual), títulos que retuvo en dos ocasiones antes de ser desposeído de dos de ellos en 2004, no ha habido un campeón indiscutido en la categoría. De hecho, desde que Jermain Taylor derrotó a Bernard Hopkins en julio de 2005 para unificar los cuatro títulos del peso medio, ningún boxeador ha vuelto a poseer todos los cetros de una división. Esto cambiará, al fin, este sábado, en el que el monarca WBC y WBO Terence Crawford 31(22KO)-0 y el campeón WBA e IBF Julius Indongo 22(11KO)-0 combatirán en el Pinnacle Bank Arena de Lincoln (Estados Unidos) para decidir de forma incuestionable al mejor peso superligero de la actualidad.
Quizás, habiendo pasado en la última década tantos boxeadores insignes por el peso superligero, esta unificación no sea valorada de la forma que merece, entre otras cosas porque uno de los contendientes hasta hace muy poco tiempo era desconocido para el gran público y se hizo un nombre casi de la noche a la mañana, todo ello en un momento en el que los púgiles de más relieve se han concentrado en el peso wélter. Aun así, este será un momento histórico para la categoría al que se debe prestar la debida atención, más aún pudiendo ser a priori una buena pelea.
Es evidente en este caso que el favorito para imponerse será el estadounidense Crawford, considerado por muchos como un top 3 de todos los pesos, quien, de todos modos, se está mostrando más como un boxeador dominador sin riesgos que como la espectacular figura que muchos pensaban que sería cuando batió a Gamboa. Recientemente, Crawford se ha limitado a jabear y a escoger sus directos y contragolpes como un francotirador para controlar, a veces boxeando como diestro en otras como zurdo, a sus oponentes hasta que de forma oportunista los desborda si se presenta la ocasión; sino se limita a puntuar de forma tediosa hasta que los jueces certifican su abrumador triunfo. De todos modos, con esta táctica conservadora se ha mostrado imbatible, ayudándose con una capacidad de desplazamiento y control de la distancia impresionantes al igual que una gran velocidad y reflejos.
Aun así, en este enfrentamiento tendrá que hacer frente a un boxeador muy lejos de ser convencional o que pelee conforme a la más estricta ortodoxia boxística. Con una estatura elevada para la categoría (y superior a la de Crawford), unos brazos larguísimos y un manejo del boxeo en la distancia larga realmente temible, Indongo ha catapultado su carrera de forma súbita y contra todo pronóstico, pasando de ser un boxeador que nunca había peleado fuera de África a un campeón unificado que ha derrotado en un round al monarca Eduard Troyanovsky y con una amplísima decisión unánime al campeón en tres divisiones Ricky Burns. Por ello, subestimarlo ya no tiene ningún sentido, ni siquiera aunque se mida a un top de todos los pesos. Además, su estilo tiene algunas similitudes, salvando las distancias, con el de su oponente, apoyándose ambos en un boxeo con espacios, cauteloso y táctico.
Dicho esto, quizás la pelea pueda ser bastante estratégica y pausada, más aún siendo los dos tan conscientes de lo que hay que ganar y que perder. En cualquier caso, Indongo es un púgil que boxea sin complejos ni frenos a pesar de hacerlo como visitante o en grandes estadios, por lo que es de esperar que, de nuevo, avance con cierta carga de agresividad hacia Crawford, que tendrá que sobrellevar la presión. Este es el escenario ideal para al estadounidense, que sabe usar perfectamente sus armas para eludir el riesgo y puntuar, de modo que se puede esperar su triunfo aprovechando su destreza al contragolpe. Con todo, sería una error enorme pasar por alto las posibilidades de Indongo, que ya ha demostrado su capacidad de sorprender con su fenomenal mano izquierda en directo o cruzado, su velocidad de piernas y manos y una precisión nada desdeñable. Así, si se añade el hecho de que quizás Crawford pueda querer mostrase más contundente por la trascendencia de esta pugna, el enfrentamiento debería resultar muy interesante y el vencedor se ganará totalmente el reconocimiento como número 1 de la división.
Además de ser el mejor combate de este sábado, el Crawford-Indongo contará con en su respaldo con la mayor cantidad de nombres insignes de entre todos los eventos de la semana. Y es que en la velada participarán el exretador del peso pesado Bryant Jennings, el top 5 del peso máximo Dillian Whyte, el extitular Mike Alvarado o el prometedor Shakur Stevenson. La lástima es que ninguno de ellos combatirá en un encuentro contra un rival con ni siquiera mínimas posibilidades de éxito: Jennings 19(10KO)-2(1), en su primera pelea en 20 meses, peleará en un sencillo rodaje ante el poco resistente Daniel Martz 15(12KO)-4(3)-1; Whyte 20(15KO)-1(1), que no piensa tomar riesgos mientras espera una oportunidad ante Wilder, se medirá al veterano Malcolm Tann 24(13KO)-5(3); un Alvarado 37(25KO)-4(3) en recuperación buscará trabajar ante el encajador Sidney Siqueira 26(17KO)-12(5)-1; y el plata olímpico Shakur Stevenson 2(1KO)-0 disputará su tercera pelea contra David Michael Paz 4(0KO)-3(1)-1.
De todos modos, cabe mencionar que el semifondo del Crawford-Indongo será una buena pelea, en la que Oleksandr Gvozdyk 13(11KO)-0, 2º WBC y participante en el torneo que dicho organismo ha ideado en la categoría, se enfrentará al peligroso Craig Baker 17(13KO)-1(1), que se dio a conocer con una victoria contra pronóstico ante Umberto Savigne y una valerosa actuación ante Edwin Rodríguez. Dicho esto, el ucraniano es, salvando las distancias, lo que puede ser Lomachenko en el peso superpluma o Usyk en el peso crucero, o sea un boxeador de enorme potencia pero que cuenta con una técnica maravillosa al igual que inacabables recursos. Así, si bien es de esperar que Baker plantee una buena pelea, Gvozdyk debería poder desdibujar y quebrar a su oponente para poder apuntar a un choque eliminatorio ante Sullivan Barrera o Marcus Browne.
Por otro lado, cambiando de escenario, en el Club Social y Deportivo El Cruce de Polvorines, Argentina, con retransmisión de TyC Sports, se producirá un mundial femenino en el que combatirá la monarca IBF del peso supermosca Debora Anahi Dionicius 24(5KO)-0 contra la retadora Diana “La Bonita” Fernández 16(3KO)-0. Ciertamente, con 176 rounds disputados y habiendo peleado en nueve peleas mundialistas, Dionicius tendrá una clara ventaja en experiencia respecto a Fernández, que sólo tiene a sus espaldas 81 asaltos y esta será su primera pelea por campeonato. Así, la monarca, que además peleará como local, partirá con la condición de favorita, aunque la prospecta Fernández de su lado tendrá el factor sorpresa y la ambición por lograr una victoria que cambiaría bruscamente el signo de su trayectoria, de modo que el combate podría desarrollarse bastante entretenido.
Éste no será el único mundial femenino de la jornada, dado que en Trujillo, Perú, la campeona WBA del peso supermosca Linda Laura Lecca 12(3KO)-2(1)-2 se medirá a Karina Fernández 10(3KO)-2-1, quien es precisamente hermana de Diana Fernández, que retará en la misma división a la monarca Dionicius. De este modo, las hermanas Fernández intentarán un asalto casi simultáneo al cuadro de titulares de la división, aunque en veladas diferentes y distanciadas por muchos kilómetros. Al igual que en el otro campeonato femenino de este sábado, la titular será favorita, aunque cabe mencionar que el rendimiento reciente de Lecca no está siendo de lo más sólido. Una victoria controvertida ante Maribel Ramírez y más recientemente un empate ante Carolina Álvarez parecen desestabilizar ligeramente el reinado de Lecca, por lo que Karina Fernández tendrá una buena opción de aprovechar las dudas de su oponente y vencerla. Aun así, la aspirante cuenta con muy poca experiencia de calidad, habiendo caído derrotada en su única pelea de relieve, disputada ante Lourdes Juárez, de modo que probablemente su insuficiente bagaje juegue notablemente en su contra.
Habiendo citado ya la gran velada estadounidense de la semana y los dos campeonatos femeninos, queda muy poco que destacar en este sábado, sobresaliendo un puñado de encuentros en diversas partes del mundo:
-En Polonia, televisados por PolSat Sport, se producirán dos duelos de peso semipesado bien emparejados, siendo uno de ellos un choque entre un Dariusz Sek 26(8KO)-3-2 en cierta crisis de resultados y un Marek Matyja 13(5KO)-1 en ascenso, y el otro una pelea entre el pegador Pawel Stepien 6(5KO)-0 y el cubano Dayron Lester 9(5KO)-0.
- En Canadá, el colombiano Samuel Vargas 27(13KO)-3(2)-1 tratará de añadir un nombre destacable a su récord, consolidar su recuperación y apuntar de nuevo a la parte alta del ranking enfrentándose al correoso Ali Funeka 39(31KO)-6(2)-3.
- En Estados Unidos, Maurice Hooker 22(16KO)-0-3 preparará una eliminatoria IBF del peso superligero (ante Akihiro Kondo) midiéndose en un rodaje al muy asequible Courtney Jackson 17(10KO)-0.
- En Argentina, retransmitido por Direct Tv, Alan Castillo 21(9KO)-7(2) y Julián Aristule 32(16KO)-7(2) intentarán recuperarse de derrotas en duelos importantes combatiendo por el título sudamericano del peso pluma.
- En Australia, los hermanos gemelos Andrew Moloney 13(8KO)-0 y Jason Moloney 13(11KO)-0 tratarán de escalar a la cumbre de los rankings WBA gallo y supergallo, respectivamente, enfrentándose a los competentes Raymond Tabugon 20(10KO)-7(3)-1 y Lolito Sonsona 21(9KO)-1-4.
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miércoles, 14 de junio de 2017
Cecilia Braekhus – Erica Farías (9/6/2017)
Fortaleza de Bergenhus, Bergen, Noruega.
Campeonato mundial WBA, WBC, WBO e IBF del peso wélter. Quinta puesta en juego de las cuatro coronas conjuntas por parte de la monarca Braekhus.
Una vez más, un combate esperado durante bastante tiempo y muy aclamado antes de su realización, por enfrentarse en él dos top libra por libra, resultó una pelea decepcionante sobre el ring y ofreció un boxeo bastante pobre. Con repetidas entradas en clinch, escasos golpes de poder, bajo ritmo y un desarrollo muchas veces embarrado, el encuentro Braekhus-Farías no cumplió con lo esperado del que se presumía era el mejor duelo femenino del año.
En el inicio, aunque peleó de forma mucho más desordenada de lo que es habitual en su boxeo, Farías llegaría con alguna combinación poco clara y algún cruzado diestro, lanzados en ofensivas bastante precipitadas. Así, quizás se hizo con los primeros dos asaltos ante una Braekhus muy expectante. Con todo, desde el tercer asalto, si bien la argentina se mostró más agresiva aún, Braekhus usaría con mucha contundencia su uppercut de derecha a la contra junto al gancho zurdo enlazado con directo para contener a su oponente y ponerse por delante en las cartulinas.
La excepción a esta tónica llegó en el sexto asalto, en el cual los rectos de Farías tuvieron cierto éxito ante una Braekhus que, a pesar de su ventaja en altura y alcance, no tuvo un uso efectivo del jab. Los golpes que sí imponía por su longitud de brazos fueron contados ganchos zurdos, directos y ciertos uppercuts diestros que terminaron, desde el séptimo asalto hasta el final, por certificar su triunfo. La puntuación de Bastión Boxeo es de 97-93 a favor de Braekhus.
Respecto a los jueces, estos dieron un doble 99-91 excesivo y un 98-92 más razonable para que la local Cecilia Braekhus 31(8KO)-0 se hiciese con una victoria unánime, retuviese todas las coronas del peso wélter femenino y se consolidase como número 1 de todos los pesos al batir a una de sus máximas rivales en la hegemonía mundial. De todos modos, Braekhus puede ser considerada número 1 libra por libra por estar invicta, por poseer todas las coronas de su categoría y haber superado a casi la totalidad de retadoras destacadas del peso wélter, pero no porque su boxeo sea el mejor de toda la modalidad femenina ni por haber superado a rivales de mayor nivel. En ese sentido hay que mencionar que monarcas como Amanda Serrano, Christina Hammer o Eva Wahlström poseen un boxeo mucho más plástico y más completo, y otras como Jessica Chávez han superado a un número infinitamente superior de boxeadoras de la élite. Porque hay que recordar que Braekhus domina una categoría con poca cantidad de púgiles y con sólo un pequeño puñado de boxeadoras de nivel alto, mientras que Chávez reina en el peso mosca, una de las divisiones con más nivel del boxeo femenino (con más del doble de integrantes que el peso wélter), y tras haber batido a rivales como Ibeth Zamora, Esmeralda Moreno, Arely Muciño, Naoko Fujioka, Melissa McMorrow, Yésica Bopp o Simona Galassi.
Sea como sea, Braekhus seguirá siendo considerado por la mayoría de críticos como la mejor púgil de la actualidad, aunque ella misma sabe que manteniéndose en el peso wélter no puede encontrar más retos que los que le suban desde el peso superligero. Así, Braekhus está considerando la posibilidad de ascender al peso superwélter o incluso al medio, rumoreándose que podría apuntar a un encuentro ante una de las más prometedoras boxeadoras de la actualidad, la doble oro olímpica Claressa Shields.
Campeonato mundial WBA, WBC, WBO e IBF del peso wélter. Quinta puesta en juego de las cuatro coronas conjuntas por parte de la monarca Braekhus.
Una vez más, un combate esperado durante bastante tiempo y muy aclamado antes de su realización, por enfrentarse en él dos top libra por libra, resultó una pelea decepcionante sobre el ring y ofreció un boxeo bastante pobre. Con repetidas entradas en clinch, escasos golpes de poder, bajo ritmo y un desarrollo muchas veces embarrado, el encuentro Braekhus-Farías no cumplió con lo esperado del que se presumía era el mejor duelo femenino del año.
En el inicio, aunque peleó de forma mucho más desordenada de lo que es habitual en su boxeo, Farías llegaría con alguna combinación poco clara y algún cruzado diestro, lanzados en ofensivas bastante precipitadas. Así, quizás se hizo con los primeros dos asaltos ante una Braekhus muy expectante. Con todo, desde el tercer asalto, si bien la argentina se mostró más agresiva aún, Braekhus usaría con mucha contundencia su uppercut de derecha a la contra junto al gancho zurdo enlazado con directo para contener a su oponente y ponerse por delante en las cartulinas.
La excepción a esta tónica llegó en el sexto asalto, en el cual los rectos de Farías tuvieron cierto éxito ante una Braekhus que, a pesar de su ventaja en altura y alcance, no tuvo un uso efectivo del jab. Los golpes que sí imponía por su longitud de brazos fueron contados ganchos zurdos, directos y ciertos uppercuts diestros que terminaron, desde el séptimo asalto hasta el final, por certificar su triunfo. La puntuación de Bastión Boxeo es de 97-93 a favor de Braekhus.
Respecto a los jueces, estos dieron un doble 99-91 excesivo y un 98-92 más razonable para que la local Cecilia Braekhus 31(8KO)-0 se hiciese con una victoria unánime, retuviese todas las coronas del peso wélter femenino y se consolidase como número 1 de todos los pesos al batir a una de sus máximas rivales en la hegemonía mundial. De todos modos, Braekhus puede ser considerada número 1 libra por libra por estar invicta, por poseer todas las coronas de su categoría y haber superado a casi la totalidad de retadoras destacadas del peso wélter, pero no porque su boxeo sea el mejor de toda la modalidad femenina ni por haber superado a rivales de mayor nivel. En ese sentido hay que mencionar que monarcas como Amanda Serrano, Christina Hammer o Eva Wahlström poseen un boxeo mucho más plástico y más completo, y otras como Jessica Chávez han superado a un número infinitamente superior de boxeadoras de la élite. Porque hay que recordar que Braekhus domina una categoría con poca cantidad de púgiles y con sólo un pequeño puñado de boxeadoras de nivel alto, mientras que Chávez reina en el peso mosca, una de las divisiones con más nivel del boxeo femenino (con más del doble de integrantes que el peso wélter), y tras haber batido a rivales como Ibeth Zamora, Esmeralda Moreno, Arely Muciño, Naoko Fujioka, Melissa McMorrow, Yésica Bopp o Simona Galassi.
Sea como sea, Braekhus seguirá siendo considerado por la mayoría de críticos como la mejor púgil de la actualidad, aunque ella misma sabe que manteniéndose en el peso wélter no puede encontrar más retos que los que le suban desde el peso superligero. Así, Braekhus está considerando la posibilidad de ascender al peso superwélter o incluso al medio, rumoreándose que podría apuntar a un encuentro ante una de las más prometedoras boxeadoras de la actualidad, la doble oro olímpica Claressa Shields.
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domingo, 30 de abril de 2017
Anthony Joshua – Wladimir Klitschko (29/4/2017)
Wembley Stadium, Londres, Reino Unido.
Campeonato mundial unificado IBF y WBA del peso pesado.
En un combate espectacular y muy por encima del nivel medio ofrecido por los grandes campeonatos mundiales del peso pesado en más de una década, Joshua y Klitschko se enfrentaron en una pelea por el número 1 de la categoría, pugna que se desarrolló contendida e igualada y en la que los dos se fueron a la lona.
Aunque muchos, equivocadamente, pensaban que Joshua iba a arrollar a su rival en unos minutos, la agilidad de piernas mostrada por Klitschko evitó esto e incluso que Joshua presionase con intensidad. Al contrario, fue el ucraniano quien, a pesar de algunos pasos atrás y laterales para eludir los golpes de su rival, llevó la iniciativa. Aun así, durante el primer tramo Joshua se llevó más rounds, dado que, aunque Klitschko conectó alguna buena derecha y secos jabs, el británico fue quien más frecuencia de golpeo y más acierto parcial tuvo con su gancho zurdo y su directo.
Con todo, en el quinto asalto Joshua salió muy agresivo, impactando un directo y ganchos de mano adelantada que dejaron tocado a Klitschko que, cuando intentaba agarrarse, recibiría hooks potentes, terminando por caer a la lona. Así, se llegó a lo que parecía el principio del fin, pero Joshua se quedó sin energía y además recibió un curvo de izquierda a la contra cuando se volcó al ataque, puño seguido posteriormente por varias derechas, hooks y algún uppercut diestro. De este modo, si bien se anotó a su favor una caída, Joshua terminó perdiendo el episodio en las acciones, llegando a ser seriamente hostigado contras las cuerdas a la vez que se tambaleaba.
Después de que Joshua tirase el protector bucal para ganar tiempo, ya en el sexto asalto, un derechazo de Klitschko derrumbó sobre la lona al local que, muy tocado, podría haber sido derrotado si el ucraniano se hubiese mostrado más agresivo. Con todo, Klitschko conectó manos claras en directo y gancho zurdo pero en poco número, cosa que se prolongó durante el octavo y el noveno asalto, error trascendental, ya que, si bien se siguió anotando rounds hasta llegar a ponerse por delante en las cartulinas, dejó que Joshua se fuese recuperando poco a poco.
Por ello, “AJ”, que ya había ofrecido un igualado octavo round, se anotaría el noveno con algo más de tesón y el décimo con golpes de poder. Finalmente, se alcanzó un undécimo episodio en el que la reacción de Joshua se completaría, puesto que con mucha agresividad presionaría a su rival hasta alcanzarlo con un uppercut diestro, un gancho zurdo y una derecha, ligeramente en la parte trasera de la cabeza, que volvió a derribar a Klitschko. Entonces sí, el encuentro quedó sentenciado, ya que en la reanudación el excampeón volvió a ser duramente hostigado con ganchos hasta volver a caer a la lona. Por último, estando encerrado contra las cuerdas, Klitschko recibió una serie sin respuesta que llevó al árbitro a intervenir y decretar el KO Técnico.
Con ello, Anthony Joshua 19(19KO)-0 se hacía con la victoria y se proclamaba campeón unificado IBF-WBA del peso pesado, dado que a la corona de la Federación que ya poseía ahora añadió la vacante de la Asociación. Además, este triunfo le permite situarse como el número 1 del peso pesado actual, sustituyendo definitivamente a Wladimir Klitschko 64(53KO)-5(4), cuya era ha terminado sin lugar a dudas. Quizás pueda realizar una última pelea en Ucrania, Alemania o Estados Unidos antes de retirarse, pero parece que Klitschko decidirá alejarse pronto del boxeo activo. Con todo, la actuación que ofreció fue más que meritoria, ya que muchos consideraban que sería noqueado en muy poco tiempo, pero, al contrario, Klitschko supo ofrecer un buen boxeo para mantener a raya a su joven oponente durante muchos asaltos e incluso lanzarlo al tapiz, poniéndose a un paso de la victoria. ¿Qué hubiese pasado si Klitschko hubiese tirado todo lo que tenía cuando Joshua estaba más tocado? ¿Cómo habría terminado el combate sí Klitschko hubiese llegado más rodado y no tras 17 meses de inactividad? ¿Qué hubiese pasado si el ucraniano hubiese estado en plenitud? Todas estas preguntas surgen inevitablemente entre los críticos y los aficionados, siendo todas ellas muy interesantes y pudiendo dar muchísimo de qué hablar en libros de historia del boxeo, pero eso es lo que fue el Joshua-Klitschko, historia del boxeo que será analizada en el futuro, pero el hecho es que ahora Joshua es la nueva figura hegemónica de la división.
Es cierto e innegable que sus precauciones defensivas cuando se lanza al ataque son muy insuficientes y que su resistencia física, como se podía deducir por su gran musculatura, es relativamente moderada. Por otro lado, su encaje no parece ser ni mucho menos el mejor. En cualquier caso, su velocidad de piernas y manos, su precisión al ataque, su oportunismo y su voluntad de victoria, combinadas con un buen uso del ring, le hacen un gran boxeador y un objetivo a batir dificilísimo, más aún en una división del peso pesado que, no nos engañemos, sigue pasando por una crisis en cuanto a su nivel de retadores, dado que en el top 15 hay un gran número de púgiles muy asequibles, nada que ver con el nivel de otras épocas. De todos modos, con Joshua, Wilder y Parker pudiendo pelear por el número 1 y acechados por boxeadores como Ortiz, Fury (si se recupera), Povetkin o Pulev se pueden esperar en los próximos meses grandes enfrentamientos que le devolverán un interés a la división del peso pesado que hace tiempo que no tenía.
Sea como sea, cabe mencionar una última cosa: ni mucho menos Joshua es el número 1 libra por libra como se ha señalado tras este triunfo, puesto que no puede serlo habiendo logrado una única victoria destacable, ante un Klitschko de 41 años, que venía de 17 meses de inactividad y una derrota ante Tyson Fury y que aun así, lo derribó. Además su boxeo, por mucho que impresionen los knockouts, no está a la altura del de Lomachenko o Crawford y sus logros no están a la altura, por ejemplo, de los de Ward, así que si quiere el número 1 de todos los pesos, Joshua va a tener que dar mucho más de si.
Campeonato mundial unificado IBF y WBA del peso pesado.
En un combate espectacular y muy por encima del nivel medio ofrecido por los grandes campeonatos mundiales del peso pesado en más de una década, Joshua y Klitschko se enfrentaron en una pelea por el número 1 de la categoría, pugna que se desarrolló contendida e igualada y en la que los dos se fueron a la lona.
Aunque muchos, equivocadamente, pensaban que Joshua iba a arrollar a su rival en unos minutos, la agilidad de piernas mostrada por Klitschko evitó esto e incluso que Joshua presionase con intensidad. Al contrario, fue el ucraniano quien, a pesar de algunos pasos atrás y laterales para eludir los golpes de su rival, llevó la iniciativa. Aun así, durante el primer tramo Joshua se llevó más rounds, dado que, aunque Klitschko conectó alguna buena derecha y secos jabs, el británico fue quien más frecuencia de golpeo y más acierto parcial tuvo con su gancho zurdo y su directo.
Con todo, en el quinto asalto Joshua salió muy agresivo, impactando un directo y ganchos de mano adelantada que dejaron tocado a Klitschko que, cuando intentaba agarrarse, recibiría hooks potentes, terminando por caer a la lona. Así, se llegó a lo que parecía el principio del fin, pero Joshua se quedó sin energía y además recibió un curvo de izquierda a la contra cuando se volcó al ataque, puño seguido posteriormente por varias derechas, hooks y algún uppercut diestro. De este modo, si bien se anotó a su favor una caída, Joshua terminó perdiendo el episodio en las acciones, llegando a ser seriamente hostigado contras las cuerdas a la vez que se tambaleaba.
Después de que Joshua tirase el protector bucal para ganar tiempo, ya en el sexto asalto, un derechazo de Klitschko derrumbó sobre la lona al local que, muy tocado, podría haber sido derrotado si el ucraniano se hubiese mostrado más agresivo. Con todo, Klitschko conectó manos claras en directo y gancho zurdo pero en poco número, cosa que se prolongó durante el octavo y el noveno asalto, error trascendental, ya que, si bien se siguió anotando rounds hasta llegar a ponerse por delante en las cartulinas, dejó que Joshua se fuese recuperando poco a poco.
Por ello, “AJ”, que ya había ofrecido un igualado octavo round, se anotaría el noveno con algo más de tesón y el décimo con golpes de poder. Finalmente, se alcanzó un undécimo episodio en el que la reacción de Joshua se completaría, puesto que con mucha agresividad presionaría a su rival hasta alcanzarlo con un uppercut diestro, un gancho zurdo y una derecha, ligeramente en la parte trasera de la cabeza, que volvió a derribar a Klitschko. Entonces sí, el encuentro quedó sentenciado, ya que en la reanudación el excampeón volvió a ser duramente hostigado con ganchos hasta volver a caer a la lona. Por último, estando encerrado contra las cuerdas, Klitschko recibió una serie sin respuesta que llevó al árbitro a intervenir y decretar el KO Técnico.
Con ello, Anthony Joshua 19(19KO)-0 se hacía con la victoria y se proclamaba campeón unificado IBF-WBA del peso pesado, dado que a la corona de la Federación que ya poseía ahora añadió la vacante de la Asociación. Además, este triunfo le permite situarse como el número 1 del peso pesado actual, sustituyendo definitivamente a Wladimir Klitschko 64(53KO)-5(4), cuya era ha terminado sin lugar a dudas. Quizás pueda realizar una última pelea en Ucrania, Alemania o Estados Unidos antes de retirarse, pero parece que Klitschko decidirá alejarse pronto del boxeo activo. Con todo, la actuación que ofreció fue más que meritoria, ya que muchos consideraban que sería noqueado en muy poco tiempo, pero, al contrario, Klitschko supo ofrecer un buen boxeo para mantener a raya a su joven oponente durante muchos asaltos e incluso lanzarlo al tapiz, poniéndose a un paso de la victoria. ¿Qué hubiese pasado si Klitschko hubiese tirado todo lo que tenía cuando Joshua estaba más tocado? ¿Cómo habría terminado el combate sí Klitschko hubiese llegado más rodado y no tras 17 meses de inactividad? ¿Qué hubiese pasado si el ucraniano hubiese estado en plenitud? Todas estas preguntas surgen inevitablemente entre los críticos y los aficionados, siendo todas ellas muy interesantes y pudiendo dar muchísimo de qué hablar en libros de historia del boxeo, pero eso es lo que fue el Joshua-Klitschko, historia del boxeo que será analizada en el futuro, pero el hecho es que ahora Joshua es la nueva figura hegemónica de la división.
Es cierto e innegable que sus precauciones defensivas cuando se lanza al ataque son muy insuficientes y que su resistencia física, como se podía deducir por su gran musculatura, es relativamente moderada. Por otro lado, su encaje no parece ser ni mucho menos el mejor. En cualquier caso, su velocidad de piernas y manos, su precisión al ataque, su oportunismo y su voluntad de victoria, combinadas con un buen uso del ring, le hacen un gran boxeador y un objetivo a batir dificilísimo, más aún en una división del peso pesado que, no nos engañemos, sigue pasando por una crisis en cuanto a su nivel de retadores, dado que en el top 15 hay un gran número de púgiles muy asequibles, nada que ver con el nivel de otras épocas. De todos modos, con Joshua, Wilder y Parker pudiendo pelear por el número 1 y acechados por boxeadores como Ortiz, Fury (si se recupera), Povetkin o Pulev se pueden esperar en los próximos meses grandes enfrentamientos que le devolverán un interés a la división del peso pesado que hace tiempo que no tenía.
Sea como sea, cabe mencionar una última cosa: ni mucho menos Joshua es el número 1 libra por libra como se ha señalado tras este triunfo, puesto que no puede serlo habiendo logrado una única victoria destacable, ante un Klitschko de 41 años, que venía de 17 meses de inactividad y una derrota ante Tyson Fury y que aun así, lo derribó. Además su boxeo, por mucho que impresionen los knockouts, no está a la altura del de Lomachenko o Crawford y sus logros no están a la altura, por ejemplo, de los de Ward, así que si quiere el número 1 de todos los pesos, Joshua va a tener que dar mucho más de si.
martes, 21 de marzo de 2017
Gennady Golovkin – Daniel Jacobs (18/3/2017)
Madison Square Garden, Nueva York, Estados Unidos.
En juego los cinturones WBA y WBC del peso medio, pero no el IBF, puesto que Daniel Jacobs no se presentó al segundo pesaje que organiza dicho organismo.
Se produjeron muchos rumores y declaraciones de todo tipo previas al encuentro respecto a las tácticas que seguirían ambos boxeadores pero, a la hora de la verdad, los dos seguirían el esquema más previsible. El estadounidense Jacobs, aprovechando su velocidad y su ventaja en altura y alcance, caminaría el ring cercano a las cuerdas, mientras que Golokvin se vería obligado a intentar acortar la distancia. Pero es aquí donde surgiría la sorpresa, dado que el kazajo, que había mostrado siempre su mejor boxeo en persecución y hostigando a sus oponentes, gracias a su sensacional corte de ring y su enorme acometividad, en esta ocasión se mostraría incapaz de alcanzar con sus golpes de poder de forma continuada a su oponente que, desplazándose con enorme fluidez y usando bien su excelente jab, lo podría mantener a distancia durante gran parte de la pelea.
En ningún momento “Miracle Man” Jacobs se dejó encerrar, realizando además esquivas que dejaban a su rival pegando al aire, todo ello a la vez que lanzaba un sequísimo jab y algún directo que alcanzaba con claridad al campeón. Durante breves instantes ambos cruzarían algunos golpes en corta, pero la rapidez de Jacobs se impondría. Estando así las cosas, el momento decisivo llegaría en el cuarto asalto, cuando Golovkin, tirando de su demoledora pegada, anotaría dos directos enlazados con un gancho zurdo que tiraron a la lona al local. Éste respondió a tiempo a la cuenta, pero en el siguiente asalto recibió claras derechas curvas abiertas que terminaron por darle la vuelta a las tarjetas.
Aun así, Jacobs no lo pondría nada fácil, dado que en ocasiones, como en el sexto asalto, lanzaría combinaciones de curvos que llegaron con mucha claridad y superaron al campeón incluso en la distancia corta. Sea como sea, los directos y hooks de Golokvin, pese a ser demasiado salteados, solían compensar las series del retador, llegando incluso a sacudirlo con un uppercut en el noveno episodio. Entrando la pelea en la recta final, Jacobs escogería mejor los golpes, impactaría sólidas combinaciones y terminaría por ajustar mucho las cartulinas, puesto que los jueces sólo le otorgaron el triunfo a Gennady Golovkin 37(33KO)-0 por 114-113 y doble 115-112. La puntuación de Bastión Boxeo es de 114-113 a favor de Golovkin.
Tras el veredicto de los jueces, muchos, sobre todo los detractores de Golovkin, afirmaron que se le había robado el triunfo a Jacobs 32(29KO)-2(1), algo que, si bien no es cierto, dado que el combate estuvo muy igualado, no deja de ser en parte razonable teniendo en cuenta que la impresión general dejada por el estadounidense fue superior a la de su contrincante. De todos modos, puntuándose asalto por asalto, Golovkin se hizo por estrechísimo margen con una victoria nada brillante y que en lugar de afianzarle como número 1 libra por libra no hace más que cuestionar su carrera. Y es que, en la pelea decisiva en la que debía demostrar que todas las críticas eran injustificadas, no estuvo a la altura y dejó un boxeo simple y previsible e incluso a veces malo. Se mostró incapaz de acortar prolongadamente la distancia con un boxeador más alto y más veloz; ni siquiera en los intercambios de golpes demostró más habilidad o contundencia; y además dio pasos atrás amedrentado en multitud de ocasiones ante los contragolpes de Jacobs.
Quizás, después de su flojo combate ante el wélter Kell Brook se podía pensar que todo había sido una táctica para demostrar debilidad y que los grandes nombres de la división se decidiesen a enfrentarse a él, pero ahora, después de a penas poder ganar a base de manos aisladas y poco nítidas a Jacobs, a quien en ocasiones le faltó frecuencia de golpeo, todo parece a puntar a que Golovkin ha pasado ya la cúspide de su rendimiento y en el futuro sólo va a decaer. Puede que en próximos combates, ante oponentes menos móviles o menos veloces, volvamos a ver al “GGG” que arrolla a sus adversarios, pero ahora que se ha mostrado cuál es su punto débil y que su boxeo ha perdido parte de su esencia, no parece nada descabellado que algún nombre insigne termine por quitarle su récord invicto. En cualquier caso, si su próximo rival es un Saunders con todavía mayores problemas (recordemos su pésima actuación ante Akavov), Golovkin no debería tener dificultades para unificar totalmente la división.
Una mención merece la gran actuación de Jacobs, que no sólo detuvo la cadena de knockouts de casi nueve años de Golovkin, sino que neutralizó en gran parte a un boxeador considerado casi imbatible y llegó a rozar la victoria, que quizás para muchos haya podido conseguir teniendo en cuenta que varios asaltos fueron igualados y la victoria final del kazajo fue por un margen mínimo.
En juego los cinturones WBA y WBC del peso medio, pero no el IBF, puesto que Daniel Jacobs no se presentó al segundo pesaje que organiza dicho organismo.
Se produjeron muchos rumores y declaraciones de todo tipo previas al encuentro respecto a las tácticas que seguirían ambos boxeadores pero, a la hora de la verdad, los dos seguirían el esquema más previsible. El estadounidense Jacobs, aprovechando su velocidad y su ventaja en altura y alcance, caminaría el ring cercano a las cuerdas, mientras que Golokvin se vería obligado a intentar acortar la distancia. Pero es aquí donde surgiría la sorpresa, dado que el kazajo, que había mostrado siempre su mejor boxeo en persecución y hostigando a sus oponentes, gracias a su sensacional corte de ring y su enorme acometividad, en esta ocasión se mostraría incapaz de alcanzar con sus golpes de poder de forma continuada a su oponente que, desplazándose con enorme fluidez y usando bien su excelente jab, lo podría mantener a distancia durante gran parte de la pelea.
En ningún momento “Miracle Man” Jacobs se dejó encerrar, realizando además esquivas que dejaban a su rival pegando al aire, todo ello a la vez que lanzaba un sequísimo jab y algún directo que alcanzaba con claridad al campeón. Durante breves instantes ambos cruzarían algunos golpes en corta, pero la rapidez de Jacobs se impondría. Estando así las cosas, el momento decisivo llegaría en el cuarto asalto, cuando Golovkin, tirando de su demoledora pegada, anotaría dos directos enlazados con un gancho zurdo que tiraron a la lona al local. Éste respondió a tiempo a la cuenta, pero en el siguiente asalto recibió claras derechas curvas abiertas que terminaron por darle la vuelta a las tarjetas.
Aun así, Jacobs no lo pondría nada fácil, dado que en ocasiones, como en el sexto asalto, lanzaría combinaciones de curvos que llegaron con mucha claridad y superaron al campeón incluso en la distancia corta. Sea como sea, los directos y hooks de Golokvin, pese a ser demasiado salteados, solían compensar las series del retador, llegando incluso a sacudirlo con un uppercut en el noveno episodio. Entrando la pelea en la recta final, Jacobs escogería mejor los golpes, impactaría sólidas combinaciones y terminaría por ajustar mucho las cartulinas, puesto que los jueces sólo le otorgaron el triunfo a Gennady Golovkin 37(33KO)-0 por 114-113 y doble 115-112. La puntuación de Bastión Boxeo es de 114-113 a favor de Golovkin.
Tras el veredicto de los jueces, muchos, sobre todo los detractores de Golovkin, afirmaron que se le había robado el triunfo a Jacobs 32(29KO)-2(1), algo que, si bien no es cierto, dado que el combate estuvo muy igualado, no deja de ser en parte razonable teniendo en cuenta que la impresión general dejada por el estadounidense fue superior a la de su contrincante. De todos modos, puntuándose asalto por asalto, Golovkin se hizo por estrechísimo margen con una victoria nada brillante y que en lugar de afianzarle como número 1 libra por libra no hace más que cuestionar su carrera. Y es que, en la pelea decisiva en la que debía demostrar que todas las críticas eran injustificadas, no estuvo a la altura y dejó un boxeo simple y previsible e incluso a veces malo. Se mostró incapaz de acortar prolongadamente la distancia con un boxeador más alto y más veloz; ni siquiera en los intercambios de golpes demostró más habilidad o contundencia; y además dio pasos atrás amedrentado en multitud de ocasiones ante los contragolpes de Jacobs.
Quizás, después de su flojo combate ante el wélter Kell Brook se podía pensar que todo había sido una táctica para demostrar debilidad y que los grandes nombres de la división se decidiesen a enfrentarse a él, pero ahora, después de a penas poder ganar a base de manos aisladas y poco nítidas a Jacobs, a quien en ocasiones le faltó frecuencia de golpeo, todo parece a puntar a que Golovkin ha pasado ya la cúspide de su rendimiento y en el futuro sólo va a decaer. Puede que en próximos combates, ante oponentes menos móviles o menos veloces, volvamos a ver al “GGG” que arrolla a sus adversarios, pero ahora que se ha mostrado cuál es su punto débil y que su boxeo ha perdido parte de su esencia, no parece nada descabellado que algún nombre insigne termine por quitarle su récord invicto. En cualquier caso, si su próximo rival es un Saunders con todavía mayores problemas (recordemos su pésima actuación ante Akavov), Golovkin no debería tener dificultades para unificar totalmente la división.
Una mención merece la gran actuación de Jacobs, que no sólo detuvo la cadena de knockouts de casi nueve años de Golovkin, sino que neutralizó en gran parte a un boxeador considerado casi imbatible y llegó a rozar la victoria, que quizás para muchos haya podido conseguir teniendo en cuenta que varios asaltos fueron igualados y la victoria final del kazajo fue por un margen mínimo.
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