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domingo, 11 de diciembre de 2016

Anthony Joshua - Eric Molina (10/12/2016)

Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.
Campeonato mundial IBF del peso pesado. Segunda defensa voluntaria del campeón Joshua.

Un combate sin historia, con Molina ofreciendo una de sus peores versiones y, por ello, no generado ni siquiera pequeñas dificultades al monarca de la Federación. Quizás esto no se le pueda reprochar enteramente a él, sino al propio Joshua, a su promotora y a su equipo por elegirlo como rival, pero después de su actuación meritoria ante Wilder tampoco parecía un objetivo tan sencillo como finalmente lo fue. Lo que si se le puede criticar duramente a Molina es su plan de pelea totalmente equivocado. Sus opciones de triunfo de una manera u otra eran casi nulas, pero de haber intentado mantenerse más en el centro del ring, como hizo ante el campeón WBC, podría haber generado alguna situación mínimamente incómoda para el británico. Pero cediendo la iniciativa totalmente y yéndose directamente hacia las cuerdas por su propia voluntad, Molina le regaló un triunfo sencillo a Joshua.

Y es que el tremendo noqueador, que además de potentísima pegada cuenta con un equilibrio sensacional, un buen control de la distancia y una superior velocidad de manos, sólo tenía que realizar entradas y salidas con el 1-2, con el jab a la cabeza y al torso o con el gancho zurdo para superar a un Molina sin recursos y que no encontraba su contragolpe. Después de haber recibido un potente hook de mano adelantada, el visitante trataría de hacer alguna tímida arremetida con hook al cuerpo o buscando su derecha, pero los pasos atrás de Joshua o las entradas en clinch de ambos anulaban cualquier peligro, regresando así el retador a su desplazamiento lateral. El local seguiría persiguiendo a su oponente y esperando su oportunidad, impactando un duro uppercut zurdo antes de que terminase el segundo round.

Finalmente, el choque entró en el tercer asalto, en el cual un Molina desdibujado realizaría una irreflexiva y poco tenaz ofensiva que lo expondría a una derecha recta de "AJ", que intentaría hostigarlo posteriormente en las cuerdas. Dado que el titular falló varios de sus puños, Molina volvió a atacar, pero de nuevo una derecha lo llevaría de espaldas al ensogado, donde recibiría un 2-1 seguido por un potente recto diestro que lo derribó. Era evidente que el combate estaba sentenciado, finalizando pocos instantes después tras una combinación de hooks izquierda-derecha y un 1-2-curvo zurdo que obligó al árbitro a detener el combate. Así, Anthony "AJ" Joshua 18(18KO)-0 realizaba con éxito su segunda defensa y mantenía su 100% de triunfos por knockout, afianzando su magnífica proyección.

Con todo, muchos son quienes afirman que Joshua no ha batido todavía ni a un solo oponente cercano a la élite de la categoría, algo que es totalmente cierto, por lo que no se puede evitar pensar que se esté sobrevalorando algo a este púgil. De entre los que dicen esto destaca el campeón WBC Deontay Wilder, que en realidad es el menos indicado ahora para realizar estos reproches, puesto que, si bien se ha enfrentado a rivales de dificultad mayor como Szpilka o Duhaupas, él tardó ocho asaltos en batir a Molina 25(19KO)-4(4), viéndose estremecido un par de veces, mientras que Joshua logró una victoria total y rápida, aunque es cierto que ayudado por un erróneo planteamiento táctico de su oponente. Sea como sea, no tardaremos en ver a Joshua en la prueba de fuego que tanto se espera para poder comprobar si puede ser el próximo número 1 de la división o si por el contrario es simplemente un sólido boxeador y un buen pegador con record inflado, ya que en teoría, el 29 de abril el británico se medirá en unificación de coronas WBA-IBF a Wladimir Kltischko 64(53KO)-4(3). Esta pugna no sólo decidirá quién ostenta la posición hegemónica en la división y quién será el nuevo campeón unificado tras el breve reinado de Tyson Fury, sino que será una pelea histórica y decisiva para el futuro de la categoría, en la que se determinará si Joshua se convierte en una estrella en mayúsculas y en el nuevo rival a batir por muchos años en una floja categoría o si Klitschko recupera el crédito perdido ante Fury y logra prolongar algo más su inacabable tiranía en el peso pesado, que se alargó casi una década.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Previa: Anthony Joshua vs. Eric Molina

Anthony "AJ" Joshua 17(17KO)-0 vs. Eric "Drummer Boy" Molina 25(19KO)-3(3). Campeonato mundial IBF del peso pesado. 12 Rounds. SKY. Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.

Joshua está a la espera de disputar el mayor combate de toda su carrera, en el que se enfrentará a Wladimir Klitschko en una unificación de coronas WBA e IBF y por el número 1 en la categoría. Aun así, y aunque otros boxeadores en su situación no querrían correr riesgos que cuestionen su futuro, el campeón británico regresa a los rings por tercera vez en un año para afrontar una dura pelea de preparación y el combate más exigente de su trayectoria hasta la fecha junto al disputado ante Whyte. Siendo sinceros, Molina tampoco es que sea un rival de insuperable dureza, o al menos no siempre lo ha sido, habiendo caído en 2012 en un solo round ante Chris Arreola. Con todo, desde que estremeciera a Wilder el pasado año y noquease en una buena actuación a Tomasz Adamek, no se puede negar que ha surgido como un rival peligroso para cualquier oponente. De todos modos, Joshua parece destinado a ser una de las principales figuras del boxeo durante los próximos años, contando con una temible pegada, un excelente equilibrio y una rapidez de manos sensacional para su estatura y peso, por lo que, si no comete los fallos de Wilder y no se expone en la distancia corta al gancho diestro de su rival, debería lograr su 18º triunfo antes del límite y mantener su 100% de knockouts.

domingo, 3 de abril de 2016

Tomasz Adamek - Eric Molina (2/4/2016)

Tauron Arena, Cracovia, Polonia. 
En juego el título IBF Intercontinental del peso pesado.

En la previa mencionábamos que el mejor boxeo de Adamek le debería servir para imponerse en el combate a largo término y en circunstancias normales, aunque el peligro latente del noqueador Molina le daba una posibilidad de victoria hasta que sonase el tañido final. Pues bien, esto es exactamente lo que sucedió, con el boxeador polaco dominando en líneas generales las acciones hasta que un golpe decisivo del visitante en el décimo round rompió el combate. En el arranque la táctica y la actitud combativa de Molina resultaron obviamente inadecuadas, puesto que, limitándose a desplazarse por el exterior del ring sin tratar de establecer el jab, permitía que un Adamek con una superior frecuencia de golpeo se anotase los rounds. No hay que confundirse, los hooks zurdos y directos de Adamek no tenían ni la potencia ni la claridad en este momento como para incomodar a Molina, a pesar de que éste usaba una muy inefectiva media guardia.

Aun así, los rounds iban a parar constantes del lado de Adamek, que trataba de atacar y de llevarse el round, ya que Molina casi no tiraba golpes ni siquiera cuando tenía la clara oportunidad de contraatacar. En cambio, "Goral" con el paso de los minutos empezó a afinar su puntería y, aprovechando los grandes huecos en la guardia de su adversario, lo alcanzaría con hooks combinados arriba y abajo con ambas manos que, junto a algún doble jab y derechas aislada, le servirían para conseguir una enorme ventaja en las cartulinas. Mientras, el estadounidense se limitaría a demostrar su peligro de forma sumamente esporádica con alguna dura derecha y eventuales amagos de ofensiva pero que no tenían constancia. Esta tendencia empezaría a cambiar a partir del quinto asalto, cuando "Drummer Boy" trató de intensificar sus ataques e intentó tomar la iniciativa. De este modo, logró conectar algunos hooks enlazados y derechas directas que le permitieron anotarse un par de rounds, aunque esto resultó muy insuficiente.

Y es que Adamek, después de una considerable oscilación en la iniciativa, no tardaría en detener el avance de su rival con afilados contragolpes, sobre todo en directo diestro, que recondujeron la táctica de Molina y volvieron a situarlo de espaldas al ensogado de forma repetida. En el inicio del combate podía parecer que el visitante se estaba guardando para un final más activo, pero esta posibilidad quedó descartada al alcanzar la recta final, ya que Molina no buscó nuevos cambios de tendencia y empezaba a ser controlado, todo ello a la vez que pasaba algunos apuros. El excampeón Adamek ya no se limitaba a golpear los brazos y el cuerpo de su encerrado rival, sino que conectaba hooks zurdos y directos de gran potencia que, al no tener respuesta, llevaron en el noveno asalto al árbitro a aproximarse por si era necesario intervenir, aunque la caída del protector bucal de Molina le daría unos segundos muy valiosos en el momento más complicado.

Si bien la victoria a los puntos de Adamek era ya un hecho y además estaba comenzando a desbordar, todo cambiaría en el final del décimo episodio, cuando unos segundos antes de que sonase la campana, y después de que el local realizase un fallido ataque y recuperase su distancia, Molina lanzaría un cruzado zurdo (errado) enlazado con un brutal directo diestro que alcanzaría por sorpresa a su rival y le derrumbaría sobre la lona. Adamek, que había quedado estirado en la lona con la cabeza por fuera de las cuerdas, trató de alzarse, pero dificultado por el ensogado y afectado por el golpe no lograría levantarse a tiempo, decretando el árbitro el KO. Con ello, y aunque las cartulinas de los jueces tenían un triple 88-83 a favor de Adamek hasta ese momento, Eric "Drummer Boy" Molina 25(19KO)-3(3) lograba la mayor victoria de su carrera, en la que nuevamente demostró su capacidad de sorpresa y de dar la vuelta a las acciones con una única mano aislada (algo que Wilder también pudo comprobar en un par de ocasiones).

De esta forma, mientras que Adamek 50(30KO)-5(2), que estaba barajando anteriormente la posibilidad del retiro, puede estar ante uno de sus últimos combates, Molina se verá inmerso en la lucha por el segundo campeonato mundial de su carrera tanto en la WBC como en la IBF, rankings en los que será clasificado en el top 15 en próximas actualizaciones. Con todo, valorando las grandes dificultades que tuvo que superar ante un boxeador de menor altura y menor pegada que la mayoría de los componentes de la cumbre (ante el que fue desbordado repetidas veces, no supo contragolpear y mostró un ritmo tan insuficiente como inadecuado), Molina tendrá muy complicado poder salir con el brazo en alto en un próximo choque ante un rival de la élite.

lunes, 15 de junio de 2015

Deontay Wilder - Eric Molina (13/6/2015)

Bartow Arena, Birmingham, Estados Unidos.
En juego el título mundial WBC del peso pesado.

Al fin llegó la esperadísima primera defensa del campeón Wilder, combate en el cual, si bien certificó una vez más que es uno de los boxeadores más peligrosos por su demoledora pegada, volvió a dejar en evidencia que tiene algunos puntos débiles notables y que no es ni mucho menos invulnerable.

Durante los dos primeros asaltos el enfrentamiento se desarrollaría con cierta calma y con ambos encarando a su rival con cautela. Wilder utilizaba su larguísima envergadura para insistir con el jab, pero era con su temible derecha directa con la que sacaba mayores resultados, estremeciendo con cada uno de estos puños a su oponente. Molina se mantenía un tanto a la expectativa, como si buscase el momento adecuado para conectar un contragolpe y una mano decisiva. Si bien no alcanzaría a lograr un golpe que pusiese en apuros al campeón, Molina comenzó a mostrar cierto peligro con el cruzado diestro a la contra y con algunas arremetidas (mayormente evitadas por los pasos atrás de Wilder) en las que encadenaba golpes y conectaba el gancho al cuerpo.

De todas formas ninguno de estos ataques hacían prever lo que sucedería en el tercer episodio. El "Drummer Boy" Molina impactaría un fuerte hook de mano diestra al rostro del campeón, golpe seguido posteriormente por un brutal cruzado de mano zurda que más que estremecer a Wilder pareció que lo iba a derribar fulminantemente. Wilder pudo agarrarse y pasar el mal momento, recuperándose pronto y terminando el round incluso atacando, pero esta escena de apuros ha hecho que muchos duden de su proyección como campeón del peso completo. En cualquier caso, también quienes le consideran como una gran estrella en auge tuvieron argumentos a su favor tan solo un round después. En el cuarto episodio, tras varios fuertes jabs, ganchos de mano adelantada y potentísimas derechas, Wilder conducía a Molina contra una de las esquinas y lo derribaba con un terrible croché de izquierda. Aún así un Molina con tesón y valentía se levantó de esta aparatosa caída.

Este sería el prólogo de lo que sucedería en el quinto round, asalto en el cual Wilder volvería a derribar a su oponente en dos ocasiones. En la primera le alcanzaría con una derecha descendente, repetida posteriormente, y que llevaría a Molina a girarse y quedar apoyado de frente en el ensogado, siendo derribado por un gancho zurdo. El aspirante se alzaría sólo para, en la reanudación, volver a recibir un knockdown de un Wilder que impactó con dureza una larga serie de ganchos y algún uppercut. También se alzaría de esta caída Molina, que empezaba a dar muestras de una valentía y una resistencia magníficas.

Después de un sexto asalto en el que Wilder seguiría hostigando a su adversario pero mostrando prudencia, volvería en el séptimo a poner en notables apuros a un Molina que se tuvo que agarrar a la desesperada tras encajar un duro hook zurdo y una enésima derecha directa. Pese a estar en malas condiciones todavía dejaría el aspirante una última muestra de coraje en el octavo asalto, round que concluyó con Wilder de espaldas a las cuerdas, con la guardia cerrada y con Molina lanzando una combinación de ganchos y uppercut. Esta sería la calma antes de la tormenta, puesto que en el noveno episodio cuando Molina trataba de entrar era alcanzado y fulminado por un 1-2 de Wilder, que dejaba finalmente a Molina tendido en la lona. Por ello Deontay "The Bronze Bomber" Wilder 34(33KO)-0 realizaba la primera defensa de su cinturón verde y oro venciendo por KO en el noveno episodio.


Momento del KO

La gran mayoría de críticos y aficionados consideraban, lógicamente, que un Molina 23(17KO)-3(3) sin méritos destacables y que sólo había aguantado un round contra Chris Arreola difícilmente podría soportar la terrible pegada del campeón Wilder por más de tres o cuatro asaltos. Pero, lejos de los que se esperaba, Molina ofreció una brava pelea, en la cual si bien no estuvo ni tan siquiera cerca en las cartulinas, supo utilizar muy bien su estrategia y sus armas al contragolpe, conectando en varias ocasiones manos de poder sobre todo en uppercut diestro y cruzado también de mano derecha. El punto cúspide de su actuación fue en ese tercer round en el que Wilder pareció derrumbarse. De todas formas el campeón controló la pelea en casi todo momento marcando el ritmo con su jab y desarbolando a su rival con la derecha y el gancho zurdo, anotándose además cuatro espectaculares caídas que demostraron el peligro constante en que se encuentran siempre sus rivales.

Pese a ello la pregunta que ha asaltado a muchos es si Molina, que difícilmente podía ser considerado uno de los treinta mejores boxeadores de la división, estuvo a punto de derribar a Wilder con una única certera mano, que no podría hacer un veterano y potentísimo Povetkin, que puede ser considerado uno de los cinco mejores y que ha noqueado a rivales de la élite con cierta facilidad. De momento esta duda al menos sirve para que el próximo combate Wilder-Povetkin (que es duelo mandatorio que podríamos ver incluso antes de que termine el año) haya ganado en más interés, emoción y atención, algo que hacía tiempo que no se veía en la división pesada.