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martes, 26 de septiembre de 2017

Parker-Fury, una polémica más con un claro beneficiado

En un choque que no estuvo a la talla de lo que se espera de un campeonato mundial del peso pesado, el monarca WBO de la división máxima Joseph Parker conservó su cinturón derrotando a su retador oficial Hughie Fury con una decisión mayoritaria que ha levantado una notable polémica. Y es que Fury no anotó golpes de poder en suficiente número y Parker erró una cantidad incontable de puños, haciendo que las lecturas del choque hayan sido de lo más variadas. En cualquier caso, los jueces dieron cartulinas de doble 118-110 y 114-114, que sirvieron al neozelandés para poder seguir apuntando a combates ante la élite de la división, a la que no parece que pueda batir.

 
La contienda tuvo un desarrollo monótono, con Parker persiguiendo constantemente a un Fury que se desplazaba cercano a las cuerdas tirando su jab. Hay que subrayar que ninguno de los dos boxeadores hizo incontestable su primacía, puesto que la presión de Parker resultaba irregular e ineficaz, no logrando alcanzar la distancia corta más que en desordenadas embestidas, y Fury ni siquiera contaba con precisión o contundencia en su jab, prácticamente el único golpe que lanzaba, por lo que hubo diversos asaltos que tuvieron muy poco que destacar en cuanto a acciones ofensivas efectivas. 

En el ámbito contrario, en acierto defensivo, Hughie Fury sí ofreció una actuación abrumadoramente superior, dado que hubo varios rounds en los que Parker no acertó ni una sola mano, llegando a lanzar series de media decena de golpes de los que no estaba cerca de anotar ninguno de ellos. Para evitarlos, Fury no sólo tiraba de movilidad, sino que se dejaba caer sobre las cuerdas para quedar fuera del alcance del visitante, al que también esquivó, con leves giros de cintura u hombros, y bloqueó.

Ciertamente, los ataques de Parker eran tan previsibles, precipitados y desordenados que Fury no tuvo problemas para evitar casi la totalidad de ellos. Además, cuando el campeón logró permanecer en la distancia corta, el local recurría a un clinch que fue la última arma utilizada para neutralizar al neozelandés. Por otro lado, no hay que olvidar que entre todas las ofensivas erradas por parte de Parker, y a pesar de que Fury se centró demasiado en un jab flojísimo, en ocasiones el retador conectó claros contragolpes en uppercut, hook o incluso directo.

La excepción a esta tónica, en la que Parker también tuvo largos periodos de inactividad, llegó en los últimos rounds cuando el campeón sí que consiguió anotar algunas manos claras, como un par de derechas en el último episodio. Con todo, esto no sirvió para modificar la percepción de que su actuación fue nefasta.

Dicho esto, que dos jueces otorgasen todos los asaltos menos dos a Parker es, una semana más, una atroz ignominia y un claro signo de corrupción. Y es que otorgarle diez asaltos a Parker significa que se le dieron rounds en los que no acertó ni un sólo golpe, cosa que resulta a todas luces injustificable. Es cierto que los puños de Fury fueron sumamente escasos, pero entre decantarte por un boxeador que falla todos y cada uno de sus golpes y otro que lanza un par y anota un par la elección resulta sencilla por el segundo, ya que lo que se valora en un round de boxeo es la efectividad ofensiva. Por otro lado, hay algunos que señalan vehementemente que como Parker tuvo un mejor final, después de un desarrollo tedioso, él merece la victoria, pero esta valoración significa simplemente que quienes afirman esto no saben como se puntúa un combate de boxeo. Da igual que los últimos dos rounds sean los mejores de la historia del deporte para el púgil A, que si el púgil B ha ganado los diez anteriores haciendo sólo lo justo y necesario, igualmente, el púgil B será el vencedor claro de la contienda por 118-110. De todos modos, hay que destacar que ni Parker tuvo una reacción final tan buena, al contrario, ni Fury hizo lo suficiente para hacer incuestionable su dominio.

De todos modos, se debe dejar claro algo. Es verdad que Fury recurrió a una potencia de golpeo ridículamente baja, al igual que su cadencia, pero si contamos que la efectividad defensiva es un criterio a tener en cuenta en la valoración de un episodio, todos los rounds que estuvieron igualados y no tuvieron acciones ofensivas destacadas deberían ir a parar al boxeador que mejor defensa mostró, indudablemente Fury, que así merecería la victoria con cierto margen. Pese a ello, los jueces optaron por sobrevalorar la presión, como si por ella exclusivamente un boxeador, sin lanzar manos, pudiese hacerse con un round. Si las acciones defensivas no cuentan para ganar un combate, habría que dudar de los resultados de una gran cantidad de combates de Jack Johnson, Willie Pep, Pernall Whitaker, Floyd Mayweather y de los demás expertos defensivos. Pero las cosas no funcionan así. Por otra parte, cuando a la cúpula boxística le interesa que Mayweather conserve su 0 contra Maidana o Castillo, los jueces se olvidan de la tendencia mayoritaria de decantarse, en caso de duda, por los boxeadores que presionan. En cambio, cuando a la élite dirigente del boxeo le interesa la victoria de Parker, los jueces se sacan de la chistera, como el mejor de los magos, un doble 118-110 para premiar simplemente el caminar hacia delante, porque el neozelandés no boxeó, sólo se comportó como un perro de presa sin instinto, astucia, velocidad o fiereza. 

De nuevo, no hay que pensar que Fury hizo una gran actuación, porque por momentos resultó penoso que consumiese minutos sin intentar ni siquiera conectar una mano. Pero, igualmente, Parker no hizo ningún honor a su corona mundial del peso pesado, ya que boxeó como un púgil de nivel bajo que no tiene otro recurso más que su avance frontal o como un novato que se piensa que puede ganar por ser sólo más fuerte que su oponente. Es por ello que, aunque ha habido algunos monarcas WBO bastante cuestionables, y excluyendo a los titulares regulares e interinos WBA, Joseph Parker es uno de los peores boxeadores que ha logrado una corona mundial en la historia del peso pesado.

La diferencia con boxeadores de las primeras épocas (no sólo en el caso de Parker, también en el de otros) es que es más alto y pesa nada más y nada menos que 111 kg, pero por lo demás, cualquier púgil destacado en la historia de la categoría podría darle una lección de boxeo, incluso los considerados como más toscos, cosa que no hace más que poner de manifiesto que quienes dicen que el peso pesado está renaciendo y que se encamina a una nueva edad dorada se equivocan.

Enlazando con este tema hay que responder a una cuestión, puesto que puede surgir la pregunta de porqué a los titiriteros que mueven los hilos del boxeo les interesa la victoria de Parker. La respuesta es muy sencilla. Actualmente la cumbre libra por libra está en teoría vacía (esta idea surge de los medios estadounidenses que se niegan a poner en el número 1 a alguien que no encaje con sus consideraciones político-sociales), y se busca una nueva figura que la llene, siendo para muchos el elegido Anthony Joshua. 

Además, se pretende que Joshua se convierta en una  nueva figura histórica de la división que mueva millones sólo por su fama. Para que Joshua se haga un nombre destacado uno de los aspectos ineludibles es que logre ser titular unificado y para ello se necesita al monarca WBO Joseph Parker. Se dice que al final del camino puede haber una unificación total ante Deontay Wilder, pero antes de ello, Joshua seguramente se encamine a una unificación ante Parker que no tendrá ningún problema en superar, como no lo tendría ningún boxeador de la élite, incluso de la actual. Muchos considerarán que Hughie Fury no habría generado dificultades a Joshua, cosa que puede ser cierta, pero siempre habría un riesgo de que su heterodoxia y su buena defensa hiciesen que Joshua no luciese o incluso que se agotase por su gran musculatura, que le haría cobrarse un precio alto con cada uno de sus errores. Pero ante Parker no habrá dificultad alguna, y la victoria antes del límite es segura, puesto que no hay ni un sólo elemento destacable en su boxeo.

Así, otra vez las piezas encajan. ¿Porqué dar un 118-110 doble sin sentido contra Hughie Fury? Porque interesa una unificación entre Joshua y Parker, que es una víctima propiciatoria. Seguramente muchos no vean que se están poniendo las bases para, explotando las cualidades de un buen boxeador (algo innegable) como Joshua, crear un icono boxístico, algo que está en marcha desde antes de su debut profesional. 

Aunque un año antes de su participación en los Juegos Olímpicos fue arrestado por posesión e intento de distribución de drogas, cosa que podría haberle supuesto una pena de cárcel de 14 años en Reino Unido, se le impusieron trabajos sociales y ni si quiera se le apartó de la participación en los Juegos de Londres, donde, a pesar de no imponerse sobre el ring a Dychko y Cammarrelle, los jueces le dieron victorias que le supusieron una medalla de oro inmerecida. 

Posteriormente, debutó como profesional con un grado de atención incomprensible, rebosando las páginas de diversos medios cuando sólo noqueaba a púgiles modestísimos. Sus problemas ante Dillian Whyte se minimizaron, adquirió su corona IBF ante un Charles Martin que no merecía el título que poseía (Glazkov se lesionó una pierna en la pelea por el cetro vacante) y posteriormente sus victorias ante Breazeale y Molina, que no eran púgiles merecedores ni siquiera del top 10, se volvieron a sobrevalorar. Finalmente, aunque Tyson Fury no había recibido más que faltas de respeto por su formidable victoria ante un Wladimir Klitschko que había reinado durante una década, Joshua recibió desbordantes e incomprensibles loas por batir al mismo Klitschko posteriormente, cuando además "AJ" estuvo a punto de ser noqueado en esa misma pelea. Como siempre, el hilo conductor queda claro para el que quiera verlo, pero es difícil cuando todos los agentes mediáticos substituyen cada crítica por una alabanza. Así, su turbio pasado, que es arrojado a la cara de otros boxeadores flagelando su confianza y su moral, es sólo una  “historia de superación” y sus fáciles triunfos ante rivales modestos son “la muestra de su grandeza”.

En la historia de todos los deportes se han creado figuras icónicas de forma artificial, porque es tan sencillo como valorar de más los logros de alguien para conseguir que los organizadores se lleven ingentes sumas de dinero (como pasa ahora con Joshua y antes con Mayweather, hablando de boxeo). Todo ello sin olvidar las repercusiones, socio-políticas que estas figuras pueden tener en un determinado contexto. Por ello, con todos los intereses favoreciendo el auge de Joshua será difícil que, contando además con muchas cualidades, no se logre que se convierta en poco tiempo en la figura central del pugilismo, sino lo es ya para muchos. Es por esto que sólo nos queda esperar que no se incumplan las normas para que Joshua siga elevando su consideración, que, por el bien del boxeo, le lleguen retos de calidad que no queden truncados por el camino de forma más que extraña, como en el caso del Wilder-Povetkin, y que una vez que se lleven a cabo irregularidades los destellos de su fama no cieguen a los aficionados, que siempre serán los garantes de velar porque la historia del boxeo y sus grandes nombres no sean sustituidos por combates mal emparejados y púgiles sobrevalorados.

domingo, 30 de abril de 2017

Anthony Joshua – Wladimir Klitschko (29/4/2017)

Wembley Stadium, Londres, Reino Unido.
Campeonato mundial unificado IBF y WBA del peso pesado.

En un combate espectacular y muy por encima del nivel medio ofrecido por los grandes campeonatos mundiales del peso pesado en más de una década, Joshua y Klitschko se enfrentaron en una pelea por el número 1 de la categoría, pugna que se desarrolló contendida e igualada y en la que los dos se fueron a la lona.

Aunque muchos, equivocadamente, pensaban que Joshua iba a arrollar a su rival en unos minutos, la agilidad de piernas mostrada por Klitschko evitó esto e incluso que Joshua presionase con intensidad. Al contrario, fue el ucraniano quien, a pesar de algunos pasos atrás y laterales para eludir los golpes de su rival, llevó la iniciativa. Aun así, durante el primer tramo Joshua se llevó más rounds, dado que, aunque Klitschko conectó alguna buena derecha y secos jabs, el británico fue quien más frecuencia de golpeo y más acierto parcial tuvo con su gancho zurdo y su directo.

Con todo, en el quinto asalto Joshua salió muy agresivo, impactando un directo y ganchos de mano adelantada que dejaron tocado a Klitschko que, cuando intentaba agarrarse, recibiría hooks potentes, terminando por caer a la lona. Así, se llegó a lo que parecía el principio del fin, pero Joshua se quedó sin energía y además recibió un curvo de izquierda a la contra cuando se volcó al ataque, puño seguido posteriormente por varias derechas, hooks y algún uppercut diestro. De este modo, si bien se anotó a su favor una caída, Joshua terminó perdiendo el episodio en las acciones, llegando a ser seriamente hostigado contras las cuerdas a la vez que se tambaleaba.

 
Después de que Joshua tirase el protector bucal para ganar tiempo, ya en el sexto asalto, un derechazo de Klitschko derrumbó sobre la lona al local que, muy tocado, podría haber sido derrotado si el ucraniano se hubiese mostrado más agresivo. Con todo, Klitschko conectó manos claras en directo y gancho zurdo pero en poco número, cosa que se prolongó durante el octavo y el noveno asalto, error trascendental, ya que, si bien se siguió anotando rounds hasta llegar a ponerse por delante en las cartulinas, dejó que Joshua se fuese recuperando poco a poco.

Por ello, “AJ”, que ya había ofrecido un igualado octavo round, se anotaría el noveno con algo más de tesón y el décimo con golpes de poder. Finalmente, se alcanzó un undécimo episodio en el que la reacción de Joshua se completaría, puesto que con mucha agresividad presionaría a su rival hasta alcanzarlo con un uppercut diestro, un gancho zurdo y una derecha, ligeramente en la parte trasera de la cabeza, que volvió a derribar a Klitschko. Entonces sí, el encuentro quedó sentenciado, ya que en la reanudación el excampeón volvió a ser duramente hostigado con ganchos hasta volver a caer a la lona. Por último, estando encerrado contra las cuerdas, Klitschko recibió una serie sin respuesta que llevó al árbitro a intervenir y decretar el KO Técnico.

Con ello, Anthony Joshua 19(19KO)-0 se hacía con la victoria y se proclamaba campeón unificado IBF-WBA del peso pesado, dado que a la corona de la Federación que ya poseía ahora añadió la vacante de la Asociación. Además, este triunfo le permite situarse como el número 1 del peso pesado actual, sustituyendo definitivamente a Wladimir Klitschko 64(53KO)-5(4), cuya era ha terminado sin lugar a dudas. Quizás pueda realizar una última pelea en Ucrania, Alemania o Estados Unidos antes de retirarse, pero parece que Klitschko decidirá alejarse pronto del boxeo activo. Con todo, la actuación que ofreció fue más que meritoria, ya que muchos consideraban que sería noqueado en muy poco tiempo, pero, al contrario, Klitschko supo ofrecer un buen boxeo para mantener a raya a su joven oponente durante muchos asaltos e incluso lanzarlo al tapiz, poniéndose a un paso de la victoria. ¿Qué hubiese pasado si Klitschko hubiese tirado todo lo que tenía cuando Joshua estaba más tocado? ¿Cómo habría terminado el combate sí Klitschko hubiese llegado más rodado y no tras 17 meses de inactividad? ¿Qué hubiese pasado si el ucraniano hubiese estado en plenitud? Todas estas preguntas surgen inevitablemente entre los críticos y los aficionados, siendo todas ellas muy interesantes y pudiendo dar muchísimo de qué hablar en libros de historia del boxeo, pero eso es lo que fue el Joshua-Klitschko, historia del boxeo que será analizada en el futuro, pero el hecho es que ahora Joshua es la nueva figura hegemónica de la división.

Es cierto e innegable que sus precauciones defensivas cuando se lanza al ataque son muy insuficientes y que su resistencia física, como se podía deducir por su gran musculatura, es relativamente moderada. Por otro lado, su encaje no parece ser ni mucho menos el mejor. En cualquier caso, su velocidad de piernas y manos, su precisión al ataque, su oportunismo y su voluntad de victoria, combinadas con un buen uso del ring, le hacen un gran boxeador y un objetivo a batir dificilísimo, más aún en una división del peso pesado que, no nos engañemos, sigue pasando por una crisis en cuanto a su nivel de retadores, dado que en el top 15 hay un gran número de púgiles muy asequibles, nada que ver con el nivel de otras épocas. De todos modos, con Joshua, Wilder y Parker pudiendo pelear por el número 1 y acechados por boxeadores como Ortiz, Fury (si se recupera), Povetkin o Pulev se pueden esperar en los próximos meses grandes enfrentamientos que le devolverán un interés a la división del peso pesado que hace tiempo que no tenía. 

Sea como sea, cabe mencionar una última cosa: ni mucho menos Joshua es el número 1 libra por libra como se ha señalado tras este triunfo, puesto que no puede serlo habiendo logrado una única victoria destacable, ante un Klitschko de 41 años, que venía de 17 meses de inactividad y una derrota ante Tyson Fury y que aun así, lo derribó. Además su boxeo, por mucho que impresionen los knockouts, no está a la altura del de Lomachenko o Crawford y sus logros no están a la altura, por ejemplo, de los de Ward, así que si quiere el número 1 de todos los pesos, Joshua va a tener que dar mucho más de si.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Anthony Joshua - Eric Molina (10/12/2016)

Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.
Campeonato mundial IBF del peso pesado. Segunda defensa voluntaria del campeón Joshua.

Un combate sin historia, con Molina ofreciendo una de sus peores versiones y, por ello, no generado ni siquiera pequeñas dificultades al monarca de la Federación. Quizás esto no se le pueda reprochar enteramente a él, sino al propio Joshua, a su promotora y a su equipo por elegirlo como rival, pero después de su actuación meritoria ante Wilder tampoco parecía un objetivo tan sencillo como finalmente lo fue. Lo que si se le puede criticar duramente a Molina es su plan de pelea totalmente equivocado. Sus opciones de triunfo de una manera u otra eran casi nulas, pero de haber intentado mantenerse más en el centro del ring, como hizo ante el campeón WBC, podría haber generado alguna situación mínimamente incómoda para el británico. Pero cediendo la iniciativa totalmente y yéndose directamente hacia las cuerdas por su propia voluntad, Molina le regaló un triunfo sencillo a Joshua.

Y es que el tremendo noqueador, que además de potentísima pegada cuenta con un equilibrio sensacional, un buen control de la distancia y una superior velocidad de manos, sólo tenía que realizar entradas y salidas con el 1-2, con el jab a la cabeza y al torso o con el gancho zurdo para superar a un Molina sin recursos y que no encontraba su contragolpe. Después de haber recibido un potente hook de mano adelantada, el visitante trataría de hacer alguna tímida arremetida con hook al cuerpo o buscando su derecha, pero los pasos atrás de Joshua o las entradas en clinch de ambos anulaban cualquier peligro, regresando así el retador a su desplazamiento lateral. El local seguiría persiguiendo a su oponente y esperando su oportunidad, impactando un duro uppercut zurdo antes de que terminase el segundo round.

Finalmente, el choque entró en el tercer asalto, en el cual un Molina desdibujado realizaría una irreflexiva y poco tenaz ofensiva que lo expondría a una derecha recta de "AJ", que intentaría hostigarlo posteriormente en las cuerdas. Dado que el titular falló varios de sus puños, Molina volvió a atacar, pero de nuevo una derecha lo llevaría de espaldas al ensogado, donde recibiría un 2-1 seguido por un potente recto diestro que lo derribó. Era evidente que el combate estaba sentenciado, finalizando pocos instantes después tras una combinación de hooks izquierda-derecha y un 1-2-curvo zurdo que obligó al árbitro a detener el combate. Así, Anthony "AJ" Joshua 18(18KO)-0 realizaba con éxito su segunda defensa y mantenía su 100% de triunfos por knockout, afianzando su magnífica proyección.

Con todo, muchos son quienes afirman que Joshua no ha batido todavía ni a un solo oponente cercano a la élite de la categoría, algo que es totalmente cierto, por lo que no se puede evitar pensar que se esté sobrevalorando algo a este púgil. De entre los que dicen esto destaca el campeón WBC Deontay Wilder, que en realidad es el menos indicado ahora para realizar estos reproches, puesto que, si bien se ha enfrentado a rivales de dificultad mayor como Szpilka o Duhaupas, él tardó ocho asaltos en batir a Molina 25(19KO)-4(4), viéndose estremecido un par de veces, mientras que Joshua logró una victoria total y rápida, aunque es cierto que ayudado por un erróneo planteamiento táctico de su oponente. Sea como sea, no tardaremos en ver a Joshua en la prueba de fuego que tanto se espera para poder comprobar si puede ser el próximo número 1 de la división o si por el contrario es simplemente un sólido boxeador y un buen pegador con record inflado, ya que en teoría, el 29 de abril el británico se medirá en unificación de coronas WBA-IBF a Wladimir Kltischko 64(53KO)-4(3). Esta pugna no sólo decidirá quién ostenta la posición hegemónica en la división y quién será el nuevo campeón unificado tras el breve reinado de Tyson Fury, sino que será una pelea histórica y decisiva para el futuro de la categoría, en la que se determinará si Joshua se convierte en una estrella en mayúsculas y en el nuevo rival a batir por muchos años en una floja categoría o si Klitschko recupera el crédito perdido ante Fury y logra prolongar algo más su inacabable tiranía en el peso pesado, que se alargó casi una década.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Previa: Anthony Joshua vs. Eric Molina

Anthony "AJ" Joshua 17(17KO)-0 vs. Eric "Drummer Boy" Molina 25(19KO)-3(3). Campeonato mundial IBF del peso pesado. 12 Rounds. SKY. Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.

Joshua está a la espera de disputar el mayor combate de toda su carrera, en el que se enfrentará a Wladimir Klitschko en una unificación de coronas WBA e IBF y por el número 1 en la categoría. Aun así, y aunque otros boxeadores en su situación no querrían correr riesgos que cuestionen su futuro, el campeón británico regresa a los rings por tercera vez en un año para afrontar una dura pelea de preparación y el combate más exigente de su trayectoria hasta la fecha junto al disputado ante Whyte. Siendo sinceros, Molina tampoco es que sea un rival de insuperable dureza, o al menos no siempre lo ha sido, habiendo caído en 2012 en un solo round ante Chris Arreola. Con todo, desde que estremeciera a Wilder el pasado año y noquease en una buena actuación a Tomasz Adamek, no se puede negar que ha surgido como un rival peligroso para cualquier oponente. De todos modos, Joshua parece destinado a ser una de las principales figuras del boxeo durante los próximos años, contando con una temible pegada, un excelente equilibrio y una rapidez de manos sensacional para su estatura y peso, por lo que, si no comete los fallos de Wilder y no se expone en la distancia corta al gancho diestro de su rival, debería lograr su 18º triunfo antes del límite y mantener su 100% de knockouts.

lunes, 27 de junio de 2016

Anthony Joshua - Dominic Breazeale (25/6/2016)

O2 Arena, Londres, Reino Unido. 
Campeonato mundial IBF del peso pesado.

Lo cierto es que la primera defensa de Joshua de su cinturón mundial no fue más complicada de lo esperado, dado que el campeón a penas sufrió ni recibió golpes poderosos, aunque es verdad que el británico optó por un planteamiento muy calmado que aplazó la conclusión. Quizás no queriendo verse sorprendido por la pegada de su oponente (con 88% de victorias antes del límite), Joshua optaría por un inicio pausado, caminando para los lados buscando los ángulos y realizando algunas entradas y salidas a la vez que probaba con su directo y su hook zurdo, golpes claramente amenazantes pero que fallaba en considerable número. De todos modos, pronto Joshua comenzaría a lanzar su 1-2 y rápidas combinaciones de uppercuts y hooks o series de directos que llegaron contundentemente contra Breazeale, que básicamente se apoyaba en su largo alcance y sus directos para mantener a distancia en la medida de lo posible a su rival.

Igualmente, en el segundo episodio Breazeale ya se vería estremecido por un uppercut diestro precedido por un tenso jab, combinación que desequilibró al aspirante e incluso hizo dudar al árbitro, que amagó con realizar cuenta, interrumpiendo momentáneamente el ataque de Joshua. A pesar de estos problemas del visitante, el monarca no se precipitaría en el resto de round ni se volcaría en una ofensiva final, aunque con ella podría haber concluido el choque. Sabiendo que podía terminar el duelo antes del límite pero sin verse amenazado, Joshua continuó con su pausado ritmo, aunque con el paso del tiempo empezó a impacientarse al no ver llegar la mano decisiva que esperaba incomodado por la envergadura de Breazeale, de forma que absurdamente se expondría en cruces de hooks en los que ambos se alcanzarían. Sea como sea, la tremenda velocidad de "AJ", canalizada a través de su 1-2, de la combinación hook de izquierda-directo de derecha y del gancho de mano adelantada aislado, comenzó a mermar a "Trouble", que se vería sacudido por las potentes manos del local.

Aun así, un Breazeale que visitó la lona contra Amir Mansour, estaba resistiendo relativamente bien los puños del noqueador Joshua (con 100% de triunfos antes del límite), quien muchas veces atacaba desde demasiado atrás obstaculizado por los jabs y directos del estadounidense. Cuando, durante el quinto y el sexto asalto, la dinámica se mantuvo, la cautela de Joshua comenzó a ser excesiva, pareciendo ya tornarse en una falta de resolución, pero en el séptimo episodio el campeón pondría fin a las acciones. Con una repetida combinación hook de izquierda-directo de derecha, Breazeale visitaría la lona por primera vez, siendo alcanzado en la reanudación por estos mismos golpes enlazados sucedidos por un directo ascendente y un potentísimo jab. Así, el aspirante caería nuevamente a la lona a la vez que el árbitro detenía el choque, dando el triunfo a Anthony Joshua 17(17KO)-0, que realizaba con éxito su primera defensa.

Esta puesta en juego de Joshua dejó sensaciones encontradas, puesto que, si bien su velocidad y agilidad son impresionantes para un peso pesado y supo manejar perfectamente los tiempos del combate, sus problemas recurrentes para encontrar la distancia adecuada ante un oponente de casi su misma altura y alcance generaron algunas dudas por primera vez en su carrera. Del mismo modo, con Breazeale 17(15KO)-1(1) casi batido desde el segundo round, su prolongada calma resultó finalmente un tanto inadecuada, ya que restándole espectacularidad a la contienda se veía obligado eventualmente a tomar riesgos totalmente innecesarios. En cualquier caso, su victoria fue incuestionablemente sólida, a penas recibiendo golpes de poder a la vez que descargaba en considerable número sus puños, de modo que de este test Joshua salía con su proyección reforzada y listo para dar un nuevo paso adelante en dificultad. 

Éste le llegará probablemente en el mes de noviembre y ante el retador mandatorio Joseph Parker, púgil claramente superior a Breazeale y con algunas similitudes con el propio campeón pero que tras su mala actuación ante Carlos Takam parece igualmente bastante asequible para el poderoso boxeo de Joshua. Por ello, será ante Parker cuando el británico podrá demostrar si está capacitado para afrontar las esperadas unificaciones de coronas, que podrían llegarle en 2017 si su actuación ante el neozelandés es lo suficientemente buena.

sábado, 25 de junio de 2016

Previa: Anthony Joshua vs. Dominic Breazeale

Anthony Joshua 16(16KO)-0 vs. Dominic "Trouble" Breazeale 17(15KO)-0. Campeonato mundial IBF del peso pesado. 12 Rounds. Sky, Showtime. O2 Arena, Londres, Reino Unido.

Que Anthony Joshua se encuentra ante una pelea sumamente sencilla para su nivel puede parecer una afirmación osada o absurda, sobre todo teniendo en cuenta los magníficos números del olímpico estadounidense, que es además un boxeador altísimo y con una enorme pegada. Pero si se analiza con cierto detalle la carrera reciente de Breazeale es evidente que el monarca británico está en posición de mantener con sencillez ante éste su 100% de knockouts, teniendo que invertir sólo un puñado de asaltos y un escaso esfuerzo. Y es que Breazele ha dado una flojísima imagen una vez que ha dejado atrás las peleas contra rivales modestos y ha alcanzado los combates contra oponentes de nivel. Así, tanto en su duelo ante Consuegra, al que batió en tres asaltos pero dejando ver enormes puntos débiles defensivos, como en su choque ante Fred Kassi, al que venció a los puntos con una polémica gigantesca, su imagen no ha hecho más que deteriorarse, llegando a un punto crítico en su última pelea, cuando Mansour dominó e incluso derribo a Breazeale antes de tener que abandonar por un desafortunado incidente. Es por todo ello que Joshua, que está surgiendo como una formidable figura del pugilismo mundial, que no hace más que mejorar su boxeo y que sólo necesitó dos rounds para acabar con Charles Martin, parece que tendrá una cómoda defensa.

martes, 26 de abril de 2016

El campeón pesado Joshua realizará primera defensa ante Breazeale


Muchos esperaban que, después de que derrotase con suma facilidad al flojo campeón Charles Martin para proclamarse monarca por primera vez en su carrera, el británico Anthony Joshua 16(16KO)-0 elegiría para su primera defensa un oponente de la élite que demostrase que es la brillante figura de la división máxima que desde muchos sectores se afirma que es. Esto se veía reforzado por el hecho de que su promotor, Eddie Hearn, señaló como posible que Joshua encabezase una gran velada el 9 de julio en el estadio de Wembley, lugar reservado para las mayores ocasiones boxísticas. Del mismo modo, una pelea difícil resultaba necesaria si Joshua pretendía encarar, como afirmaba, un duelo trascendental a finales de año ante David Haye o Tyson Fury. En cualquier caso, las expectativas se diluyeron pronto.

Primero se cambió la fecha del 9 de julio, dado que al coincidir con el Fury-Klitschko II (que se disputará en el Reino Unido también), se reducían las posibilidades de éxito del evento a la vez que se partía la atención de los medios y el interés de los aficionados. Esta modificación en la fecha conllevó que se descartase el estadio de Wembley y que el posible oponente de Joshua ya no fuese un púgil de la élite sino un simple top 15 exigente. Con todo, esto finalmente ha terminado desembocando en una primera defensa casi tan sencilla como su pelea ante Martin y con la misma espectacularidad potencial. Y es que Joshua peleará de nuevo en el O2 Arena de Londres, el día 25 de junio ante el más asequible de los tres oponentes que se barajaban para esta defensa, el estadounidense Dominic "Trouble" Breazeale 17(15KO)-0.

Dicho boxeador fue olímpico y campeón nacional como amateur y posee una altura ligeramente superior a la del gigante Joshua (1,98 m., 6'6" Joshua, 2,01 m., 6'7"  Breazeale), además de un record imbatido con 88% de victorias antes del límite. De todas formas, la brillantez mostrada por Breazeale ante los púgiles modestos no se replicó en sus primeras pruebas realmente exigentes, mostrando terribles fallos defensivos ante Yasmany Consuegra (al que ganó aun así en tres asaltos), logrando una controvertidísima victoria unánime ante Fred Kassi (al que muchos vieron ganar) y finalmente venciendo por abandono a un Amir Mansour que dominaba el combate y que incluso lo derribó antes de tener que abandonar por una desafortunada lesión en la lengua.

Por todo ello, Joshua no se verá ante la prueba de fuego que se esperaba el 25 de junio, sino que simplemente parece destinado, como ya hiciera ante Martin, a noquear fácilmente a un púgil sin excesivo encaje y pésima defensa, todo ello a la vez agranda su record y su estela de éxitos ante un boxeador considerado anteriormente como el mayor prospecto estadounidense del peso pesado pero que ahora es visto como una gran decepción. 

En el semifondo del evento, y en lo que es casi una eliminatoria extraoficial, los pesos supermedios británicos George Groves 23(18KO)-3(2) y Martin Murray 32(15KO)-3(1)-1 se batirán por el acceso al mundial en el último cuarto del año.

jueves, 14 de abril de 2016

Nuevo campeón mundial IBF del peso pesado: Anthony Joshua 16(16KO)-0


¿Hasta donde podrá llegar el formidable Joshua, de casi 2 metros de altura (6' 6"), más de 110 Kg. (unas 245 libras), 100% de victorias antes del límite y tan sólo 26 años? A estas cualidades hay que sumarle un buen bagaje amateur, que se traduce en una solidísima base técnica y táctica y una apreciable habilidad en el desplazamiento, el corte de ring y en muchos otros aspectos. Así, y habiendo necesitado sólo dos asaltos para deshacerse del campeón Charles Martin, hay muchos quienes ven en él ya un futuro Mike Tyson, Lennox Lewis, Evander Holyfield o cualquier otro icono reciente del boxeo en el peso pesado. Por ello, y pareciendo muy precipitadas estas apreciaciones vale la pena ser deliberadamente críticos y pensar detenidamente en los puntos menos brillantes de su carrera. Hay que señalar que su condición de oro olímpico se produjo con no poca controversia, ya que muchos expertos señalaron que este encumbramiento estuvo condicionado por el hecho de que los jueces puntuasen a un británico en los Juegos Olímpicos de Londres, siendo cierto que no fueron claras algunas de sus victorias en dicho torneo. Del mismo modo, y ya hablando de su época como profesional, aunque sólo en una ocasión ha pasado del tercer episodio, la mayoría de sus oponentes han sido bastante modestos y ninguno de ellos de la élite, aunque hay que reconocer que varios eran muy resistentes. También es cierto que un Dillian Whyte, que no ocupa un papel especial en el peso pesado actual, podría haberlo noqueado cuando lo estremeció, aunque precipitado no supo aprovechar la oportunidad. Finalmente, cabe decir que Charles Martin era un púgil muy sobrevalorado que se coronó con una gran carga de azar. 

Martin, que nunca había enfrentado hasta entonces a un rival ranqueado en las listas mundiales, se alzó como campeón cuando la IBF desposeyó a Tyson Fury de su cinturón (por encarar una revancha ante Wladimir Klitschko y no afrontar al retador mandatorio) y se enfrentó por el título vacante a un Glazkov, de recorrido reciente nada brillante, que mantenía igualadas las acciones hasta que se lesionó la rodilla y tuvo que abandonar. Así, era muy previsible que Joshua pudiese batir al titular Martin con gran contundencia, como efectivamente lo hizo. Y es que el campeón no fue rival para él, puesto que, después de un primer asalto de toma de contacto, Martin sería dos veces derribado en el segundo episodio tras encajar dos contragolpes brutales con directos de derecha, el último de los cuales no le permitió responder a tiempo a la cuenta del árbitro. 
Link al análisis del combate Martin-Joshua

Por ello se debe concluir que no se puede ver en Joshua ya un boxeador entre los mejores de todos los tiempos en la categoría, como algunos alocadamente hacen, cuando sus logros hasta la fecha no han estado todavía ni cerca de este nivel. De todos modos, será inevitable dado su abrumador avance que se siga con gran interés su desarrollo y se evalúe con mucha atención como se comportará cuando enfrente a la élite real de la categoría máxima, ante la cual se podrá comprobar si está capacitado para ser la figura que muchos afirman rotundamente que ya es. El decisivo paso adelante en dificultad y prueba de fuego crucial en el que se podrá comprobar con mayor certeza cual es su potencial real le llegará supuestamente el 25 de junio, momento en el cual el promotor Eddie Hearn pretende enfrentarlo a un gran oponente en un sensacional evento en el O2 Arena. Cabe mencionar que se barajó primero la fecha del 9 de julio y el Wembley Arena (con capacidad para 80.000 espectadores) como sede, pero siendo esta fecha la del Fury-Klitschko II parece que esta opción ha sido descartada. En cualquier caso, sin que se sepa todavía quién será su siguiente oponente, aunque se barajan ya 3 posibles rivales de nivel, ya han surgido nuevas afirmaciones (que se deben tomar con precaución y cierto escepticismo) de su promotor, en las que afirma que Joshua podría enfrentarse al ganador del Fury-Klitschko II en noviembre y posteriormente a David Haye, pretendiendo con ello que en algo más de un año se haya alzado como número 1 indiscutible de la categoría, plan que de momento obvia a Deontay Wilder hasta que éste venza, si lo logra, a Alexander Povetkin.

Respecto a la defensa mandatoria, la Federación decretó una eliminatoria entre los púgiles mejor clasificados disponibles que son Carlos Takam 33(25KO)-2(1)-1 Joseph Parker 18(16KO)-0. El ganador de este formidable choque, que se producirá el 21 de mayo en Nueva Zelanda, accederá a principios de 2017 al primer campeonato mundial de su carrera. Por otro lado, la IBF también ha aceptado sancionar como semieliminatoria por el 2º puesto en el ranking un interesantísimo combate que se disputará el 7 de mayo entre Kubrat Pulev 22(12KO)-1(1) y Dereck Chisora 25(17KO)-5(2), cuyo ganador deberá pasar una última eliminatoria final para ser nombrado retador mandatorio del año 2018.

lunes, 11 de abril de 2016

Charles Martin - Anthony Joshua (9/4/2016)

O2 Arena, Londres, Reino Unido.
Campeonato mundial IBF del peso pesado.

Si bien Martin merece crédito por la valentía de realizar como primer puesta en juego de su cinturón una defensa voluntaria ante el mayor prospecto de la categoría, además enfrentándolo como visitante, lo cierto es que Joshua con un rápido y contundente triunfo demostró el grado de casual que tuvo la coronación de "Prince Charles". Y es que este púgil sólo había batido a rivales de nivel medio hasta que recibió una inesperada oportunidad voluntaria como coaspirante al título arrebatado a Fury por la IBF, campeonato en el cual venció después de que su rival, Vyacheslav Glazkov, abandonase por una grave lesión en la rodilla. Así, con un record inflado y sobrevalorado por muchos críticos, Martin sucumbió ante un Joshua que ha recibido una buena preparación como profesional precedida por una gran experiencia como amateur, modalidad en la que llegó a ser oro olímpico.

Por lo que se refiere al desarrollo de la pugna, ésta se iniciaría con un habitual tanteo con el jab por parte de ambos contendientes, aunque pronto Joshua empezaría a probar suerte con su derecha recta, aislada o en 1-2, tanto al cuerpo como al rostro. El zurdo Martin, que giraba hacia su izquierda y se mantenía activo de piernas, podría minimizar el efecto de estos golpes inicialmente por su desplazamiento, pero era inevitable pensar, contando que su actitud ofensiva era muy baja (sólo lanzando tímidamente algún directo), que era cuestión de tiempo que el 100% de victorias antes del límite de su rival se pusiese de manifiesto de forma decisiva. En cualquier caso, parecía que el knockout llegaría en el cuarto o quinto asalto, cuando Joshua desplegase todo su potencial ofensivo, aunque no sería necesario esperar tanto.

En el segundo episodio, y después de anotar un hook de izquierda, Joshua alcanzaría a la contra con una terrible derecha directa a Martin cuando éste lanzaba su jab, golpe que provocaría que el monarca cayese a la lona. Aunque el visitante se alzaría y aguantaría unos segundos en pie, el tiempo que Joshua tardó en buscar el momento adecuado, una nueva derecha recta en circunstancias similares a las del primer knockdown conllevaría una nueva caída del estadounidense. Martin, que se mostraba afectado, tardó en alzarse hasta que el árbitro había pronunciado el número 8 de la cuenta, de modo que el tercer hombre detuvo el combate y decretó la victoria por KO de Anthony Joshua 16(16KO)-0, coronándose éste campeón mundial por primera vez en su carrera.

Es cierto que el árbitro podría haberse mostrado algo más flexible y haber permitido que el campeón continuase combatiendo, pero siendo rigurosos con el reglamento esta decisión ni fue injusta ni fue equivocada. Además, no resultaba necesario castigar de más a Martin 23(21KO)-1(1)-1, que afectado por las dos caídas vería su lentitud natural decisivamente agravada, exponiéndose a golpes muy peligrosos, sobre todo en la categoría máxima. Sea como sea, Joshua, que sólo una vez en sus 16 peleas ha superado el tercer episodio (ante Dillian Whyte), con este triunfo cumplía las previsiones que se hacían respecto a su carrera desde prácticamente su debut, pronósticos que fueron cada vez más apoyados y razonadamente sustentados con cada abrumadora victoria que conseguía. De todos modos, aunque ahora mismo Joshua, de sensacional condición física, demoledora pegada y buenos recursos tácticos, ha surgido como casi una figura imbatible que muchos consideran un futuro icono como Mike Tyson, siendo sinceros y justos de momento Joshua no se ha enfrentado a ningún oponente de la élite, a la que no pertenecía Martin pese a su condición de titular. Cabe recordar también que un Whyte que ni siquiera era top 15 estremeció a Joshua y con un poco de acierto lo podría haber llegado a noquear.

Es por eso que ahora comienzan las peleas verdaderamente exigentes y trascendentales en las que el magnífico Joshua deberá demostrar toda su capacidad, porque, pese a su juventud y potencial, todavía es en cierto modo una incógnita si sus cualidades serán suficientes, por ejemplo, para batir al ganador de la interesantísima eliminatoria Joseph Parker vs. Carlos Takam, ni que decir tiene para afrontar una unificación que ya se rumorea. De momento, y sin mirar tan lejos en el calendario, se sabe que Joshua regresará a los rings el 9 de julio contra un rival por confirmar, en un combate que se podría producir en el Wembley Arena, estadio con capacidad para 80.000 personas y utilizado para las mayores ocasiones boxísticas en el Reino Unido.