Messe Erfurt, Erfurt, Alemania.
Eliminatoria final WBO del peso supermedio.
Sobre el ring Krasniqi demostró inicialmente que de verdad tenía una clara opción de victoria, puesto que, en líneas generales, dominó el encuentro hasta el cuarto asalto. Siguiendo el ejemplo de Ramírez, Krasniqi boxeó dinámico alrededor de Abraham, que se mostraba demasiado lento y con poca frecuencia en su golpeo y al que superó con veloces jabs y directos al cuerpo, cruzados zurdos y algún inesperado uppercut diestro aislado. El excampeón, como siempre, usó sus golpes de poder de manera astuta para intentar confundir a los jueces, pero quedó bastante claro en la fase inicial que de continuar así las cosas la victoria podría ser para su rival, que estaba empezando a boxear realmente bien y comenzaba a llegar con dureza con los ganchos al cuerpo y con rectos a la contra.
De todos modos, el experimentado Abraham, una vez más, supo reponerse. En el quinto episodio, éste impactaría una derecha que tambaleó a Krasniqi, al que perseguiría y castigaría cada vez con mayor dureza en los siguientes asaltos. Ya fuese con combinaciones de hooks en la distancia media-corta, con secos jabs, con hooks zurdos al contragolpe o con derechas aisladas, Abraham sacudió una y otra vez a su contrincante, surgiendo como una diferencia clave entre ambos su desigualdad en el encaje y en la pegada. El púgil de origen kosovar intentó seguir desplazándose usando el jab pero, cada vez más tocado, no haría más que tratar de evitar el knockout, algo en lo que sí tendría éxito. Quizás, si hubiese aumentado su frecuencia como al inicio, Krasniqi 46(17KO)-5(1) podría haber emparejado los asaltos, pero finalmente, al no hacerlo, su derrota resultó muy clara.
La puntuación de Bastión Boxeo es de 117-111 a favor de Abraham. Por lo que se refiere a los jueces, estos dieron dos razonables tarjetas de 118-110 y 117-111, pero una muy desacertada de 115-114, todas ellas, en cualquier caso, a favor de Arthur Abraham 46(30KO)-5(1), que se hizo con la victoria unánime y la posición de retador obligatorio de Gilberto Ramírez. Con todo, sólo hace falta recordar la primera pelea entre Ramírez y Abraham (ganada por el primero con triple 120-108) para pensar que no tiene ningún sentido un nuevo enfrentamiento entre ambos, puesto que, si bien el boxeador de origen armenio podría realizar ajustes importantes y dar una mejor imagen, muy difícilmente podrá sobreponerse a la agilidad, al alcance y a la frecuencia de golpeo del joven campeón mexicano. Sea como sea, más pronto que tarde, la WBO (responsable de esta mala designación en los participantes en la eliminatoria) ordenará la revancha entre ambos, aunque quizás, antes Ramírez pueda enfrentarse al número 1 del ranking Jesse Hart, un púgil que, sin ser uno de los cinco mejores retadores de la actualidad, podría ofrecer una pelea mucho más interesante.
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martes, 25 de abril de 2017
martes, 12 de abril de 2016
Arthur Abraham - Gilberto Ramírez (9/4/2016)
MGM Grand, Las Vegas, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBO del peso supermedio.
Visualizando el combate por el cinturón supermedio de la Organización era inevitable preguntarse como ha sido posible que un púgil tan tosco y carente de tantas cualidades boxísticas como Abraham haya podido tener una carrera tan exitosa y haya podido ser titular mundial durante tanto tiempo, siendo esto casi enteramente justificable por el mal que supone al boxeo que haya cuatro títulos por división. Es cierto que actualmente el armenio-alemán no está en las mejores condiciones de su carrera, aunque él así lo afirmaba, pero su actuación fue realmente mala, limitándose a caminar por el ring detrás de su oponente, llevando las manos altas y no lanzando golpes, a la vez que cedía round tras round a un Ramírez que hizo una gran actuación pero que no es tan excelente como pareció.
Si bien a Paul Smith (en el primer combate) o a Martin Murray les faltó mayor movilidad para evitar contragolpes de Abraham, aspecto que les privó de una victoria que quizás merecieron, Ramírez ejecutaría el plan ideal a la perfección. Aprovechando que el campeón no tiraba manos ni presionaba de forma intensa, Ramírez establecería su jab con comodidad y rápidamente pasaría a marcar la diferencia con el 1-2-hook, golpe que lanzó incansablemente sin que Abraham pudiese replicarlo de forma adecuada debido a los convenientes pasos atrás dados por el retador. Con eso, y acompañando su sólido boxeo con un notable desplazamiento, al mexicano le bastaría para controlar totalmente una pugna que resultaría finalmente un tanto repetitiva y tediosa por la falta de recursos y ajustes del monarca y la escasísima pegada del aspirante.
De todos modos, esta falta de potencia de golpeo de "El Zurdo" no impediría que una derecha en el segundo round estremeciese a su oponente, que se vería obligado a agarrarse para no llegar a pasar mayores apuros. Los momentos en que "King Arthur" se vería estremecido, aunque en menor grado de peligro, serían numerosos a lo largo de la pelea, sobre todo cuando se abría para probar un ataque al final de round y su rival lo alcanzaba con un directo a la contra, pero, en cualquier caso, estos momentos no fueron los decisivos. El aspecto crucial fue el nulo ritmo combativo y la pésima frecuencia de golpeo de Abraham, que en algunos rounds se limitó a lanzar algún tímido directo o hook sin éxito. Merece crédito Ramírez por mantenerse dinámico y hacer valer su gran ventaja en altura para mantener a raya a su oponente, pero lo cierto es que ni siquiera cuando el mexicano se detenía para combinar ganchos arriba y abajo Abraham intentaba aprovechar para llevar la pelea a la corta y cambiar el signo del choque.
Sólo el sexto asalto, en el que Ramírez vio agravado su excesivo golpeo a los guantes y Abraham encontró el camino a su derecha directa repetidas veces, supuso una excepción en la desidia combativa del inerte campeón, que durante el resto de la pelea además vería disminuida su velocidad de desplazamiento por el gran trabajo con los hooks desplegado por el aspirante. Un ejemplo de ello fue su característica combinación hook de izquierda arriba-gancho de derecha abajo que, junto a otras breves series ligeramente modificadas y golpes aislados, conectó incontables veces. Finalmente, sin que pudiese quebrar al resistente titular y sin que quisiese tomar mayores riesgos para lograrlo, Ramírez se encaminaría a una victoria unánime por triples máximas cartulinas de 120-108. La puntuación de Bastión Boxeo es de 119-109 a favor de Ramírez. Con esta coronación del imbatido, prometedor y joven Gilberto "Zurdo" Ramírez 34(24KO)-0, batiendo con solvencia insultante a uno de las figuras más destacadas de la categoría en la última década, ha resultado inevitable que se alzasen voces que afirman que puede ser en el futuro el número 1 indiscutible de la división de las 168 libras. Pero esta afirmación parece más que osada, ya que cualquier componente del top con un elevado ritmo combativo y que no se viese perjudicado por cartulinas localistas (Abraham peleaba fuera de su territorio desde 2011) habría logrado un triunfo con cierta claridad, aunque quizás no tanta. Y es que Abraham 44(29KO)-5(1), que tiene contrato con Sauerland hasta 2017, no ofreció más resistencia que Gevorg Khatchikian o Dereck Edwards, los dos últimos oponentes de Ramírez (ninguno de ellos actualmente en el top 15) a los que el mexicano batió de forma muy similar, mostrando quizás estos dos boxeadores mayor tenacidad que el ahora excampeón.
Así, sin que se pueda negar que su meritoria constancia, su buena ejecución táctica, su formidable 1-2 y su elevadísima altura para la división le hacen un campeón con gran potencial, sobre todo en un peso con un nivel actual muy bajo, ahora mismo Ramírez no resulta para la categoría tan temible como el fantástico Callum Smith, número 1 WBC y retador mandatorio que ha batido a dos duros top 15 en algo más de un minuto respectivamente en sus dos últimas peleas.
Campeonato mundial WBO del peso supermedio.
Visualizando el combate por el cinturón supermedio de la Organización era inevitable preguntarse como ha sido posible que un púgil tan tosco y carente de tantas cualidades boxísticas como Abraham haya podido tener una carrera tan exitosa y haya podido ser titular mundial durante tanto tiempo, siendo esto casi enteramente justificable por el mal que supone al boxeo que haya cuatro títulos por división. Es cierto que actualmente el armenio-alemán no está en las mejores condiciones de su carrera, aunque él así lo afirmaba, pero su actuación fue realmente mala, limitándose a caminar por el ring detrás de su oponente, llevando las manos altas y no lanzando golpes, a la vez que cedía round tras round a un Ramírez que hizo una gran actuación pero que no es tan excelente como pareció.
Si bien a Paul Smith (en el primer combate) o a Martin Murray les faltó mayor movilidad para evitar contragolpes de Abraham, aspecto que les privó de una victoria que quizás merecieron, Ramírez ejecutaría el plan ideal a la perfección. Aprovechando que el campeón no tiraba manos ni presionaba de forma intensa, Ramírez establecería su jab con comodidad y rápidamente pasaría a marcar la diferencia con el 1-2-hook, golpe que lanzó incansablemente sin que Abraham pudiese replicarlo de forma adecuada debido a los convenientes pasos atrás dados por el retador. Con eso, y acompañando su sólido boxeo con un notable desplazamiento, al mexicano le bastaría para controlar totalmente una pugna que resultaría finalmente un tanto repetitiva y tediosa por la falta de recursos y ajustes del monarca y la escasísima pegada del aspirante.
De todos modos, esta falta de potencia de golpeo de "El Zurdo" no impediría que una derecha en el segundo round estremeciese a su oponente, que se vería obligado a agarrarse para no llegar a pasar mayores apuros. Los momentos en que "King Arthur" se vería estremecido, aunque en menor grado de peligro, serían numerosos a lo largo de la pelea, sobre todo cuando se abría para probar un ataque al final de round y su rival lo alcanzaba con un directo a la contra, pero, en cualquier caso, estos momentos no fueron los decisivos. El aspecto crucial fue el nulo ritmo combativo y la pésima frecuencia de golpeo de Abraham, que en algunos rounds se limitó a lanzar algún tímido directo o hook sin éxito. Merece crédito Ramírez por mantenerse dinámico y hacer valer su gran ventaja en altura para mantener a raya a su oponente, pero lo cierto es que ni siquiera cuando el mexicano se detenía para combinar ganchos arriba y abajo Abraham intentaba aprovechar para llevar la pelea a la corta y cambiar el signo del choque.
Sólo el sexto asalto, en el que Ramírez vio agravado su excesivo golpeo a los guantes y Abraham encontró el camino a su derecha directa repetidas veces, supuso una excepción en la desidia combativa del inerte campeón, que durante el resto de la pelea además vería disminuida su velocidad de desplazamiento por el gran trabajo con los hooks desplegado por el aspirante. Un ejemplo de ello fue su característica combinación hook de izquierda arriba-gancho de derecha abajo que, junto a otras breves series ligeramente modificadas y golpes aislados, conectó incontables veces. Finalmente, sin que pudiese quebrar al resistente titular y sin que quisiese tomar mayores riesgos para lograrlo, Ramírez se encaminaría a una victoria unánime por triples máximas cartulinas de 120-108. La puntuación de Bastión Boxeo es de 119-109 a favor de Ramírez. Con esta coronación del imbatido, prometedor y joven Gilberto "Zurdo" Ramírez 34(24KO)-0, batiendo con solvencia insultante a uno de las figuras más destacadas de la categoría en la última década, ha resultado inevitable que se alzasen voces que afirman que puede ser en el futuro el número 1 indiscutible de la división de las 168 libras. Pero esta afirmación parece más que osada, ya que cualquier componente del top con un elevado ritmo combativo y que no se viese perjudicado por cartulinas localistas (Abraham peleaba fuera de su territorio desde 2011) habría logrado un triunfo con cierta claridad, aunque quizás no tanta. Y es que Abraham 44(29KO)-5(1), que tiene contrato con Sauerland hasta 2017, no ofreció más resistencia que Gevorg Khatchikian o Dereck Edwards, los dos últimos oponentes de Ramírez (ninguno de ellos actualmente en el top 15) a los que el mexicano batió de forma muy similar, mostrando quizás estos dos boxeadores mayor tenacidad que el ahora excampeón.
Así, sin que se pueda negar que su meritoria constancia, su buena ejecución táctica, su formidable 1-2 y su elevadísima altura para la división le hacen un campeón con gran potencial, sobre todo en un peso con un nivel actual muy bajo, ahora mismo Ramírez no resulta para la categoría tan temible como el fantástico Callum Smith, número 1 WBC y retador mandatorio que ha batido a dos duros top 15 en algo más de un minuto respectivamente en sus dos últimas peleas.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
La WBO ordena negociar Abraham vs Ramírez y confirmado Flanagan-Mathews
Dado que Robert Stieglitz tenía la consideración de retador mandatorio en el combate que disputó el pasado julio ante el campeón mundial supermedio WBO Arthur Abraham 44(29KO)-4(1), se esperaba que el titular mundial alemán de origen armenio no tuviese que pelear en defensa mandatoria hasta bien entrado el 2016, algo que le permitiría hacer una defensa voluntaria más ante un Bernard Hopkins con el que parecía estar cerca de un acuerdo para una pelea en enero o febrero. Aún así una nueva orden de defensa obligatoria emitida por la Organización ha alterado dichos planes, puesto que se ha exigido a Abraham que inicie las negociaciones con el número 1 del ranking y prospecto imbatido Gilberto Ramírez 33(24KO)-0.
Según ha señalado el promotor Bob Arum, que maneja la carrera de Ramírez, la pelea se intentará realizar para el mes de marzo y su compañía tratará de llevarla a Estados Unidos, donde Abraham no pelea desde que cayó en 2011 a los puntos ante Andre Ward. Aunque probablemente Top Rank encuentre algunas dificultades para sacar de Alemania a un Abraham muy respaldado en dicho país. Ambas partes tienen 30 días para llegar a un acuerdo que de no concretarse llevaría a una subasta con pujas mínimas de 300.000 dólares.
Un campeonato mundial que se disputará antes y que ya ha sido confirmado oficialmente es el que tendrá lugar el 13 de febrero en el Echo Arena de Liverpool y que enfrentará al campeón WBO del peso ligero Terry Flanagan 29(12KO)-0 y a su compatriota Derry Mathews 38(20KO)-9(7)-2. Esta segunda defensa de Flanagan ha sido anunciada por Frank Warren, dirigente de la compañía británica Queensberry Promotions, hace tan solo unas horas, aunque dicha pelea se daba por hecha desde hace semanas a consecuencia de los incesantes rumores, que se vieron respaldados por la decisión de Mathews de dejar su título interino WBA vacante. "Turbo" Flanagan, que llegará de realizar una excelente actuación ante Diego Magdaleno, al que batió en dos rounds, partirá como claro favorito, aunque no se podrá confiar ante un fogueadísimo y experimentado "Dirty" Mathews que a pesar de su irregularidad ha logrado batir antes del límite a oponentes como el campeón Anthony Crolla o el extop 15 Tommy Coyle. Flanagan y Mathews ya se vieron las caras en 2012, en un duelo a tres asaltos parte de un prestigioso torneo británico, imponiéndose en dicho combate solventemente Flanagan.
Según ha señalado el promotor Bob Arum, que maneja la carrera de Ramírez, la pelea se intentará realizar para el mes de marzo y su compañía tratará de llevarla a Estados Unidos, donde Abraham no pelea desde que cayó en 2011 a los puntos ante Andre Ward. Aunque probablemente Top Rank encuentre algunas dificultades para sacar de Alemania a un Abraham muy respaldado en dicho país. Ambas partes tienen 30 días para llegar a un acuerdo que de no concretarse llevaría a una subasta con pujas mínimas de 300.000 dólares.
Un campeonato mundial que se disputará antes y que ya ha sido confirmado oficialmente es el que tendrá lugar el 13 de febrero en el Echo Arena de Liverpool y que enfrentará al campeón WBO del peso ligero Terry Flanagan 29(12KO)-0 y a su compatriota Derry Mathews 38(20KO)-9(7)-2. Esta segunda defensa de Flanagan ha sido anunciada por Frank Warren, dirigente de la compañía británica Queensberry Promotions, hace tan solo unas horas, aunque dicha pelea se daba por hecha desde hace semanas a consecuencia de los incesantes rumores, que se vieron respaldados por la decisión de Mathews de dejar su título interino WBA vacante. "Turbo" Flanagan, que llegará de realizar una excelente actuación ante Diego Magdaleno, al que batió en dos rounds, partirá como claro favorito, aunque no se podrá confiar ante un fogueadísimo y experimentado "Dirty" Mathews que a pesar de su irregularidad ha logrado batir antes del límite a oponentes como el campeón Anthony Crolla o el extop 15 Tommy Coyle. Flanagan y Mathews ya se vieron las caras en 2012, en un duelo a tres asaltos parte de un prestigioso torneo británico, imponiéndose en dicho combate solventemente Flanagan.
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lunes, 23 de noviembre de 2015
Arthur Abraham - Martin Murray (21/11/2015)
Tui Arena, Hannover, Alemania.
En juego el cinturón mundial WBO del peso supermedio.
Es cierto que no se puede esperar otro boxeo de parte del británico Murray que el constante uso de golpes rectos combinados eventualmente con algún curvo, pero es verdad también que su modo de ejecutarlo es sumamente efectivo y le hace un oponente tremendamente complicado. Esto se ha visto materializado en mayor o menor medida en sus anteriores tres asaltos mundiales, y de nuevo se puso de manifiesto en el cuarto intento y el primero de ellos en el peso supermedio. Por ello, y sobre todo aprovechando el lento y escaso ritmo que caracteriza el inicio de los combates del campeón Abraham, Murray no tardó en conseguir una amplia ventaja. Manteniendo la distancia con el 1-2 y el simple jab, el aspirante anularía en gran parte a su contrincante, que además de verse fijado por dichos rectos debería encajar los curvos que culminaban las series de directos de Murray, destacando el hook zurdo abajo y el cruzado de derecha.
El alemán de origen armenio ofrecía escasa respuesta, limitándose en gran parte a mantener su guardia cerrada y a lanzar algún golpe aislado en jab y gancho de poca efectividad. Así, eran los puños de corto recorrido, que conectaba en las habituales entradas en clinch forzadas por su rival, los más claros de su repertorio. La poco brillante actuación de Abraham sufrió peores baches cuando Murray, evitando con un buen manejo de piernas la presión del titular, conseguía llevarlo a las cuerdas y descargar combinaciones de hooks, aunque muchos de sus golpes se estrellaban en los guantes del local. Esta situación comprometida llevaría a un Abraham que mostraba cansancio en sus brazos (por mantenerlos constantemente en alto a la defensa) a realizar toscas arremetidas e imprecisos ataques, muchos de los cuales golpeaban sólo el aire.
Con todo, la potencia de pegada de Abraham le ayudó de forma crucial, permitiéndole con unas pocas derechas directas y sumamente esporádicas combinaciones de hooks anotarse salteados rounds que le mantenían en la pelea, pudiendo sumar a su cuenta por ejemplo el cuarto y el séptimo round, destacando especialmente este último asalto por sus fortísimos directos diestros. Aún así, un Murray que siempre se mostraba activo y tenía de su lado una clara ventaja en frecuencia de golpeo, guardaba su mejor respuesta en el siguiente episodio, en el cual con un cruzado diestro desestabilizó y puso en algunos apuros al campeón, que tuvo que agarrarse para pasar el mal momento. De ese modo, Murray pudo mantener el control que estuvo cerca de perder, volviendo a establecer sus directos en los siguientes asaltos y especialmente un 1-2-hook zurdo repetido incontables veces. A pesar de que la victoria parecía que no se le iba ya a escapar, en los dos últimos rounds el descuento de un punto por reiteración en los agarres y un par de asaltos anotados a la cuenta de Abraham con escasos directos y hooks ajustaron las cartulinas.
Los jueces, que ya en 2011 en Alemania habían evitado muy polémicamente que el título mundial fuese a parar a manos de Murray, volvieron a interponerse en su camino a la corona mundial, y es que con tarjetas de 116-111, 115-112 a favor de Abraham y un 115-112 a favor de Murray, el campeón mundial Arthur Abraham 44(29KO)-4(1) retenía por decisión dividida su cinturón. La puntuación de Bastión Boxeo es de 115-112 a favor de Martin Murray 32(15KO)-3(1)-1. Este campeonato mundial por el título WBO supermedio, que era retenido por quinta vez por Abraham, es una nueva muestra de un criterio errado que sustentan un considerable número de jueces, según el cual un par de manos fuertes de un púgil superan la respuesta por parte de su contrincante si ésta es, por ejemplo, una decena de golpes de no tanta potencia. Así, los boxeadores con menor pegada o que cuentan con menor precisión no pueden ganar aunque realicen un buen combate y anoten un mayor número de golpes. En ocasiones, incluso la simple presión de un boxeador hacia otro que boxea al contragolpe le vale al primero rounds según estos jueces, que incluso justifican su decisión y su criterio abiertamente. Esta es una explicación para varias decisiones muy controvertidas en los últimos tiempos, dejando de lado una siempre presente tendencia a beneficiar a los púgiles locales que en muchos países está innegablemente presente.
A consecuencia de ello, Murray, que pareció merecer de nuevo la victoria, ha decidido, según afirma, no volver a disputar un mundial si no es en su país, Reino Unido, pareciendo que va a rechazar de momento la posibilidad del retiro al que había apuntado si perdía el combate. Por otro lado, un Abraham que es la mejor muestra de la protección que ofrece la promotora Sauerland a sus púgiles (algo que se puede ver también por ejemplo en la etapa de Huck en dicha compañía), a pesar de sus enormes carencias boxísticas mantiene en pie la búsqueda de un excepcional combate, pudiendo ser este de unificación o ante una destacada figura de la división sin corona.
En juego el cinturón mundial WBO del peso supermedio.
Es cierto que no se puede esperar otro boxeo de parte del británico Murray que el constante uso de golpes rectos combinados eventualmente con algún curvo, pero es verdad también que su modo de ejecutarlo es sumamente efectivo y le hace un oponente tremendamente complicado. Esto se ha visto materializado en mayor o menor medida en sus anteriores tres asaltos mundiales, y de nuevo se puso de manifiesto en el cuarto intento y el primero de ellos en el peso supermedio. Por ello, y sobre todo aprovechando el lento y escaso ritmo que caracteriza el inicio de los combates del campeón Abraham, Murray no tardó en conseguir una amplia ventaja. Manteniendo la distancia con el 1-2 y el simple jab, el aspirante anularía en gran parte a su contrincante, que además de verse fijado por dichos rectos debería encajar los curvos que culminaban las series de directos de Murray, destacando el hook zurdo abajo y el cruzado de derecha.
El alemán de origen armenio ofrecía escasa respuesta, limitándose en gran parte a mantener su guardia cerrada y a lanzar algún golpe aislado en jab y gancho de poca efectividad. Así, eran los puños de corto recorrido, que conectaba en las habituales entradas en clinch forzadas por su rival, los más claros de su repertorio. La poco brillante actuación de Abraham sufrió peores baches cuando Murray, evitando con un buen manejo de piernas la presión del titular, conseguía llevarlo a las cuerdas y descargar combinaciones de hooks, aunque muchos de sus golpes se estrellaban en los guantes del local. Esta situación comprometida llevaría a un Abraham que mostraba cansancio en sus brazos (por mantenerlos constantemente en alto a la defensa) a realizar toscas arremetidas e imprecisos ataques, muchos de los cuales golpeaban sólo el aire.
Con todo, la potencia de pegada de Abraham le ayudó de forma crucial, permitiéndole con unas pocas derechas directas y sumamente esporádicas combinaciones de hooks anotarse salteados rounds que le mantenían en la pelea, pudiendo sumar a su cuenta por ejemplo el cuarto y el séptimo round, destacando especialmente este último asalto por sus fortísimos directos diestros. Aún así, un Murray que siempre se mostraba activo y tenía de su lado una clara ventaja en frecuencia de golpeo, guardaba su mejor respuesta en el siguiente episodio, en el cual con un cruzado diestro desestabilizó y puso en algunos apuros al campeón, que tuvo que agarrarse para pasar el mal momento. De ese modo, Murray pudo mantener el control que estuvo cerca de perder, volviendo a establecer sus directos en los siguientes asaltos y especialmente un 1-2-hook zurdo repetido incontables veces. A pesar de que la victoria parecía que no se le iba ya a escapar, en los dos últimos rounds el descuento de un punto por reiteración en los agarres y un par de asaltos anotados a la cuenta de Abraham con escasos directos y hooks ajustaron las cartulinas.
Los jueces, que ya en 2011 en Alemania habían evitado muy polémicamente que el título mundial fuese a parar a manos de Murray, volvieron a interponerse en su camino a la corona mundial, y es que con tarjetas de 116-111, 115-112 a favor de Abraham y un 115-112 a favor de Murray, el campeón mundial Arthur Abraham 44(29KO)-4(1) retenía por decisión dividida su cinturón. La puntuación de Bastión Boxeo es de 115-112 a favor de Martin Murray 32(15KO)-3(1)-1. Este campeonato mundial por el título WBO supermedio, que era retenido por quinta vez por Abraham, es una nueva muestra de un criterio errado que sustentan un considerable número de jueces, según el cual un par de manos fuertes de un púgil superan la respuesta por parte de su contrincante si ésta es, por ejemplo, una decena de golpes de no tanta potencia. Así, los boxeadores con menor pegada o que cuentan con menor precisión no pueden ganar aunque realicen un buen combate y anoten un mayor número de golpes. En ocasiones, incluso la simple presión de un boxeador hacia otro que boxea al contragolpe le vale al primero rounds según estos jueces, que incluso justifican su decisión y su criterio abiertamente. Esta es una explicación para varias decisiones muy controvertidas en los últimos tiempos, dejando de lado una siempre presente tendencia a beneficiar a los púgiles locales que en muchos países está innegablemente presente.
A consecuencia de ello, Murray, que pareció merecer de nuevo la victoria, ha decidido, según afirma, no volver a disputar un mundial si no es en su país, Reino Unido, pareciendo que va a rechazar de momento la posibilidad del retiro al que había apuntado si perdía el combate. Por otro lado, un Abraham que es la mejor muestra de la protección que ofrece la promotora Sauerland a sus púgiles (algo que se puede ver también por ejemplo en la etapa de Huck en dicha compañía), a pesar de sus enormes carencias boxísticas mantiene en pie la búsqueda de un excepcional combate, pudiendo ser este de unificación o ante una destacada figura de la división sin corona.
miércoles, 7 de octubre de 2015
Arthur Abraham se medirá a Martin Murray el 21 de noviembre
Según ha sido confirmado oficial y simultáneamente por las promotoras Sauerland Event y Matchroom Boxing, y tal y como se había apuntado desde hace unos días desde diversos medios, el campeón mundial WBO del peso supermedio Arthur "King Arthur" Abraham 43(29KO)-4(1) tratará de realizar la quinta defensa de su cetro ante el exretador mundial del peso medio Martin Murray 32(15KO)-2(1)-1. El combate tendrá lugar el 21 de noviembre en el Tui Arena de la ciudad de Hannover, en Alemania, siendo la velada retransmitida por la cadena alemana SAT 1 y la británica Sky Sports.
Dicho choque parece uno de los más difíciles e interesantes, sino el que más, que el campeón alemán de origen armenio podría haber disputado con uno de los actuales componentes del top 15, un duelo que está mucho más igualado que la mayoría de las últimas peleas del monarca Abraham. Como él mismo ha confirmado en sus declaraciones: "Martin es un oponente muy fuerte. Ha sido retador por títulos mundiales tres veces con anterioridad, y en dos de estas ocasiones mereció la victoria. Es un retador muy merecedor de esta oportunidad y pienso que será una gran pelea". Por su lado Murray también ha alabado a su oponente, pero sin dejar de mostrar su gran confianza en la victoria: "Sé que Arthur es un gran campeón y un púgil duro de vencer en su territorio, pero mi entrenador Oliver Harrison y yo creemos que tenemos la fórmula para arrebatarle el título", añadiendo también "me sorprendí cuando Arthur aceptó pelear, es un [combate] que él no debería haber escogido, por lo que debe de estar muy confiado".
Abraham, que también ha señalado que espera un combate mucho más duro que el sostenido ante Paul Smith, llegará a esta pelea tras vencer de forma bastante contundente a su máximo rival por varios años Robert Stieglitz, a quien batió en julio por KO Técnico en seis asaltos. De vencer a Murray, Abraham espera enfrentar a primeros meses del próximo año al veterano excampeón mundial Bernard Hopkins, con quien ha sostenido negociaciones desde hace meses y con el que parece que el acuerdo es ya asequible, planes que se truncarían con un tropiezo. En cuanto a Murray, tras sufrir la primera derrota de su carrera antes del límite ante el noqueador Golovkin en febrero, ascendió al peso supermedio, división que considera su peso natural y en la que de momento ha sumado tres victorias consecutivas sin llegar a escuchar el veredicto de los jueces, aunque sus oponentes han sido poco destacados. En su último combate, en septiembre, el sobrio Murray derribó siete veces a José Miguel Torres antes de lograr el triunfo definitivo en el quinto asalto.
lunes, 20 de julio de 2015
Arthur Abraham - Robert Stieglitz (18/7/2015)
Gerry Weber Stadium, Halle, Alemania.
En juego el título mundial WBO del peso supermedio.
El cuarto enfrentamiento entre ambos púgiles estuvo marcado nuevamente por un desarrollo de las acciones en el cual Stieglitz era quien realizaba presión sobre su rival mientras que Abraham se limitaba a aguantar las ofensivas para posteriormente dar la réplica. Así, primero Stieglitz llevaba hacia las cuerdas al campeón con su jab o la combinación jab-hook diestro para, con su rival apoyado en el ensogado, lanzar combinaciones de ganchos que no parecían tener la precisión, cantidad ni potencia necesarias como para poner en apuros a Abraham. Con "King Arthur" habiendo bloqueado la mayoría de los golpes del aspirante o habiendo saliendo de la presión con pasos laterales o una entrada en clinch, llegaba el momento de que el campeón lanzase breves combinaciones de ganchos o un efectivo 1-2 que entraba con cierta facilidad entre la guardia de Stieglitz. De esta forma, aunque la pelea no estaba totalmente rota a favor del campeón, Abraham era quien iba anotándose las mejores manos y por consiguiente los asaltos.
Casi de idéntica forma se desarrollaron los rounds, con Stieglitz empezando fuerte el episodio para terminar recibiendo las manos más potentes y claras pasado el ecuador del round. A falta de la continuidad en las acciones que habría llevado a un desgaste del veterano Abraham, era él quien conseguía marcar la diferencia con su buen uso del 1-2 y del cruzado diestro por encima del jab de su rival. Por ello empezó a desgastar crecientemente a su oponente, un Stieglitz que se mostraba combativo pero un tanto desdibujado y que veía frenadas sus acciones en corta por el recurrente clinch de su adversario. Alcanzado el cuarto round, y después de que Abraham conectase una buena combinación de rectos, el campeón conseguía anotar un knockdown a su favor al desestabilizar con un jab a Stieglitz cuando éste trataba de entrar, caída que pudo deberse en parte a un mal posicionamiento de la pierna adelantada del aspirante.
Después de un quinto episodio en el cual Abraham, pese a seguir conectando las manos más potentes, empezaba a dar notables muestras de cansancio, se entraba en el definitivo sexto asalto. En dicho round un nuevo 1-2 de Abraham, seguido por dos nuevas derechas y una poco precisa combinación de uppercut y hook, dejaba un tanto tocado a Stieglitz que, finalmente, al tratar de conectar su gancho diestro era alcanzado por este mismo golpe de su rival cayendo sobre la lona. Aunque pudo responder a la cuenta del árbitro al límite, desde la esquina el entrenador de Stieglitz había subido al ring con la toalla portada en alto indicando que su púgil no podía seguir.
Con este KO Técnico Arthur Abraham 43(29KO)-4(1) conseguía finalmente imponerse en una de las sagas de combates más largas en los tiempos recientes en el boxeo europeo, tres victorias en cuatro enfrentamientos rematadas por un último triunfo antes del límite. La estrategia de aguantar la ofensiva de su rival en esta ocasión se mostró mucho más efectiva que en su último y controvertido enfrentamiento ya que, como también pasó en la revancha contra Paul Smith, la potencia de manos de Abraham fue mucho mayor, así como más adecuados los momentos elegidos para el ataque. De todas formas quizás pueda haber influido en dicho desenlace el último combate de Stieglitz 47(27KO)-5(3)-1 contra Sturm, un duelo muy duro en el que ambos llegaron al límite de sus fuerzas a la lectura de cartulinas.
Sea como fuere, con una racha de 7 victorias consecutivas y sellando su competencia con Stieglitz, Abraham se siente preparado para una unificación de coronas que señala que es su próximo objetivo. En cualquier caso esta meta puede ser quizás un tanto demasiado ambiciosa ya que, pese a sus recientes victorias, su enorme solidez y su gran experiencia, parece en cuanto a velocidad bastante por debajo de sus posibles rivales, así como un tanto falto del elevado ritmo de combate que necesitará para tan dura prueba.
En juego el título mundial WBO del peso supermedio.
El cuarto enfrentamiento entre ambos púgiles estuvo marcado nuevamente por un desarrollo de las acciones en el cual Stieglitz era quien realizaba presión sobre su rival mientras que Abraham se limitaba a aguantar las ofensivas para posteriormente dar la réplica. Así, primero Stieglitz llevaba hacia las cuerdas al campeón con su jab o la combinación jab-hook diestro para, con su rival apoyado en el ensogado, lanzar combinaciones de ganchos que no parecían tener la precisión, cantidad ni potencia necesarias como para poner en apuros a Abraham. Con "King Arthur" habiendo bloqueado la mayoría de los golpes del aspirante o habiendo saliendo de la presión con pasos laterales o una entrada en clinch, llegaba el momento de que el campeón lanzase breves combinaciones de ganchos o un efectivo 1-2 que entraba con cierta facilidad entre la guardia de Stieglitz. De esta forma, aunque la pelea no estaba totalmente rota a favor del campeón, Abraham era quien iba anotándose las mejores manos y por consiguiente los asaltos.
Casi de idéntica forma se desarrollaron los rounds, con Stieglitz empezando fuerte el episodio para terminar recibiendo las manos más potentes y claras pasado el ecuador del round. A falta de la continuidad en las acciones que habría llevado a un desgaste del veterano Abraham, era él quien conseguía marcar la diferencia con su buen uso del 1-2 y del cruzado diestro por encima del jab de su rival. Por ello empezó a desgastar crecientemente a su oponente, un Stieglitz que se mostraba combativo pero un tanto desdibujado y que veía frenadas sus acciones en corta por el recurrente clinch de su adversario. Alcanzado el cuarto round, y después de que Abraham conectase una buena combinación de rectos, el campeón conseguía anotar un knockdown a su favor al desestabilizar con un jab a Stieglitz cuando éste trataba de entrar, caída que pudo deberse en parte a un mal posicionamiento de la pierna adelantada del aspirante.
Después de un quinto episodio en el cual Abraham, pese a seguir conectando las manos más potentes, empezaba a dar notables muestras de cansancio, se entraba en el definitivo sexto asalto. En dicho round un nuevo 1-2 de Abraham, seguido por dos nuevas derechas y una poco precisa combinación de uppercut y hook, dejaba un tanto tocado a Stieglitz que, finalmente, al tratar de conectar su gancho diestro era alcanzado por este mismo golpe de su rival cayendo sobre la lona. Aunque pudo responder a la cuenta del árbitro al límite, desde la esquina el entrenador de Stieglitz había subido al ring con la toalla portada en alto indicando que su púgil no podía seguir.
Con este KO Técnico Arthur Abraham 43(29KO)-4(1) conseguía finalmente imponerse en una de las sagas de combates más largas en los tiempos recientes en el boxeo europeo, tres victorias en cuatro enfrentamientos rematadas por un último triunfo antes del límite. La estrategia de aguantar la ofensiva de su rival en esta ocasión se mostró mucho más efectiva que en su último y controvertido enfrentamiento ya que, como también pasó en la revancha contra Paul Smith, la potencia de manos de Abraham fue mucho mayor, así como más adecuados los momentos elegidos para el ataque. De todas formas quizás pueda haber influido en dicho desenlace el último combate de Stieglitz 47(27KO)-5(3)-1 contra Sturm, un duelo muy duro en el que ambos llegaron al límite de sus fuerzas a la lectura de cartulinas.
Sea como fuere, con una racha de 7 victorias consecutivas y sellando su competencia con Stieglitz, Abraham se siente preparado para una unificación de coronas que señala que es su próximo objetivo. En cualquier caso esta meta puede ser quizás un tanto demasiado ambiciosa ya que, pese a sus recientes victorias, su enorme solidez y su gran experiencia, parece en cuanto a velocidad bastante por debajo de sus posibles rivales, así como un tanto falto del elevado ritmo de combate que necesitará para tan dura prueba.
jueves, 2 de abril de 2015
La WBO ordena subasta para el cuarto Arthur Abraham vs. Robert Stieglitz
El próximo martes 14 de abril en la ciudad húngara de Budapest a las 12:00 tendrá lugar una subasta para la organización de la próxima defensa mandatoria del campeón WBO del peso supermedio Arthur "King Arthur" Abraham 42(28KO)-4(1) ante el número 1 en las listas Robert Stieglitz 47(27KO)-4(2)-1, ambos alemanes aunque de origen armenio y ruso respectivamente. La puja mínima será de 300.000 dólares. De todas formas es bastante posible que, como ha sucedido con el Lebedev-Kalenga y con el Huck-Glowacki, ambos puedan llegar a un acuerdo satisfactorio de última hora que anule la subasta.
Así en cualquier caso queda concretado el que será el cuarto combate entre ambos, enfrentamiento que se ha convertido en un clásico del boxeo alemán y del peso supermedio. En el primero de sus cruces, disputado en agosto de 2012, el entonces campeón mundial WBO supermedio era Stieglitz, que realizaba su séptima defensa, pero cedía su cinturón ante Abraham que le venció por decisión unánime y cartulinas de 115-113 y doble 116-112.
En la revancha de esta pelea, que llegó cinco meses después en marzo de 2013, Stieglitz recuperó su cinto imponiéndose por un contundente KO Técnico en cuatro asaltos, en la que es la última derrota de Abraham y la única antes del límite. Finalmente el tercer combate entre ambos, en marzo de 2014, se saldó con una controvertida decisión dividida y puntuaciones de 115-110 y 114-111 favorable a Abraham y 113-112 favorable a Stieglitz.
De esta forma ambos tendrán una nueva oportunidad para disipar las dudas sobre quien de ambos es mejor y para afianzar sus nombres entre los campeones de la división. En sus peleas posteriores a su último enfrentamiento no han podido deshacerse tampoco de la controversia, ya que Abraham tuvo que disputar dos combates ante Paul Smith para aclarar su primera controvertida victoria y Stieglitz empató por ajustada decisión dividida en un duro combate ante Felix Sturm, en el cual Stieglitz hizo algo más para merecer el triunfo.
jueves, 26 de febrero de 2015
Arthur Abraham - Paul Smith II (21/2/2015)
O2 World Arena, Berlín, Alemania.
En juego el título mundial WBO del peso supermedio.
El combate de revancha entre Abraham y Smith resultó una pelea mucho más intensa e interesante que la anterior, sin que en esta ocasión se generasen dudas sobre su vencedor.
Pero esto no fue así desde el inicio del combate, ya que durante los tres primeros asaltos la tónica del encuentro fue notablemente similar a la de su primer enfrentamiento. Un Smith activo con el jab pero falto de ataques contundentes llevaba la iniciativa de las acciones ante un Abraham que lanzaba los golpes más potentes pero de forma muy aislada. Tan solo algunos 1-2 del británico y algunas combinaciones de hooks abajo del alemán rompieron este monótono desarrollo.
Aunque alcanzado el 4º asalto "King Arthur" daría un vuelco definitivo al encuentro: acelerando las acciones empujaría en varias ocasiones hasta las cuerdas a su oponente y le conectaría largas series de golpes rectos o combinaciones de ganchos. Esta reacción de Abraham se mantuvo en el siguiente episodio, en el cual llegó a poner en apuros a Smith con una repetida derecha recta. El visitante por su parte lanzaba muy pocas manos, no decidiéndose a pasar a la ofensiva ni tan siquiera cuando Abraham se abría lentamente de brazos invitándole a atacar. Pero tan pronto como en el sexto asalto "Real Gone Kid" demostraría que el campeón no debía confiarse, ya que con un potente gancho de mano izquierda al cuerpo le obligaba a retroceder y apoyar su espalda contra las cuerdas, aunque el británico no explotaría esta situación conectando manos decisivas.
Este quizás sería el último asalto en que Smith ofreció algo más que su rival, ya que del séptimo round al doceavo demostró más valentía y voluntad que acierto, puesto que un Abraham decidido a demostrar su valía seguiría recurriendo a las combinaciones de golpes rectos o largos para acometer a su rival, poniéndolo cada vez en mayores apuros. Sólo la falta de energías de Abraham en algunos momentos impedían que sacase aún más provecho, algo que daba la oportunidad a que Smith saliese de la presión trabajando con el jab y el 1-2. Entrando en la parte final del combate Abraham recurriría con más frecuencia al 1-2 y al combo derecha recta-croché de izquierda, espaciando más sus intensas series de golpes, mientras que un Smith tocado no cesaría en lanzar sus manos con coraje pero poco efecto.
Finalizado el encuentro la lectura de cartulinas esta vez si dejo conforme a todas las partes, ya que con puntuaciones de doble 117-111 y un 116-112 Arthur "King Arthur" Abraham 42(28KO)-4(1) se hacía con una victoria por decisión unánime y retenía por tercera vez su cinturón mundial. La gran diferencia con el primer combate es que cuando Abraham pasaba al ataque no dejaba dudas anotando tan sólo una o dos manos claras, sino que conectaba un considerable volumen de fuertes manos en combinaciones de golpes, lanzadas también con más frecuencia. Esto conllevó un progresivo desgaste de su oponente y también una neutralización de su planteamiento táctico, por lo que resultaba claro y sencillo el otorgar las puntuaciones. Tan sólo momentos de inactividad de Abraham y periodos de buen boxeo en larga de Smith cambiaron esta tendencia.
En juego el título mundial WBO del peso supermedio.
El combate de revancha entre Abraham y Smith resultó una pelea mucho más intensa e interesante que la anterior, sin que en esta ocasión se generasen dudas sobre su vencedor.
Pero esto no fue así desde el inicio del combate, ya que durante los tres primeros asaltos la tónica del encuentro fue notablemente similar a la de su primer enfrentamiento. Un Smith activo con el jab pero falto de ataques contundentes llevaba la iniciativa de las acciones ante un Abraham que lanzaba los golpes más potentes pero de forma muy aislada. Tan solo algunos 1-2 del británico y algunas combinaciones de hooks abajo del alemán rompieron este monótono desarrollo.
Aunque alcanzado el 4º asalto "King Arthur" daría un vuelco definitivo al encuentro: acelerando las acciones empujaría en varias ocasiones hasta las cuerdas a su oponente y le conectaría largas series de golpes rectos o combinaciones de ganchos. Esta reacción de Abraham se mantuvo en el siguiente episodio, en el cual llegó a poner en apuros a Smith con una repetida derecha recta. El visitante por su parte lanzaba muy pocas manos, no decidiéndose a pasar a la ofensiva ni tan siquiera cuando Abraham se abría lentamente de brazos invitándole a atacar. Pero tan pronto como en el sexto asalto "Real Gone Kid" demostraría que el campeón no debía confiarse, ya que con un potente gancho de mano izquierda al cuerpo le obligaba a retroceder y apoyar su espalda contra las cuerdas, aunque el británico no explotaría esta situación conectando manos decisivas.
Este quizás sería el último asalto en que Smith ofreció algo más que su rival, ya que del séptimo round al doceavo demostró más valentía y voluntad que acierto, puesto que un Abraham decidido a demostrar su valía seguiría recurriendo a las combinaciones de golpes rectos o largos para acometer a su rival, poniéndolo cada vez en mayores apuros. Sólo la falta de energías de Abraham en algunos momentos impedían que sacase aún más provecho, algo que daba la oportunidad a que Smith saliese de la presión trabajando con el jab y el 1-2. Entrando en la parte final del combate Abraham recurriría con más frecuencia al 1-2 y al combo derecha recta-croché de izquierda, espaciando más sus intensas series de golpes, mientras que un Smith tocado no cesaría en lanzar sus manos con coraje pero poco efecto.
Finalizado el encuentro la lectura de cartulinas esta vez si dejo conforme a todas las partes, ya que con puntuaciones de doble 117-111 y un 116-112 Arthur "King Arthur" Abraham 42(28KO)-4(1) se hacía con una victoria por decisión unánime y retenía por tercera vez su cinturón mundial. La gran diferencia con el primer combate es que cuando Abraham pasaba al ataque no dejaba dudas anotando tan sólo una o dos manos claras, sino que conectaba un considerable volumen de fuertes manos en combinaciones de golpes, lanzadas también con más frecuencia. Esto conllevó un progresivo desgaste de su oponente y también una neutralización de su planteamiento táctico, por lo que resultaba claro y sencillo el otorgar las puntuaciones. Tan sólo momentos de inactividad de Abraham y periodos de buen boxeo en larga de Smith cambiaron esta tendencia.
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