Meadowbank Sports Center, Edimburgo, Reino Unido.
En juego el cinturón vacante de campeón británico del peso pesado.
Dado que Cornish contaba de su lado con una notable ventaja en altura y alcance aprovecharía esto inicialmente para tratar de mantenerse a distancia e imponer su jab y su dura derecha. Por su parte, Sexton realizaba arremetidas desordenadas que le valieron recibir algunos contragolpes claros sin que pudiese ofrecer efectividad ofensiva, aunque provocó un corte por cabezazo involuntario sobre la ceja izquierda de Cornish. De todos modos, el corte fue cerrado y el púgil no se descentró, por lo que pudo seguir imponiendo su longitud de brazos y su elevada altura para neutralizar el afán ofensivo de Sexton, al que además evitaba con desplazamientos y con esquivas y bloqueos.
Así, Cornish parecía estar en control de la pugna, más aún cuando impactó en el quinto asalto una temible derecha que estremeció a Sexton y le hizo pasar por algunos serios momentos de apuro. Quizás por este incidente, Sexton se hizo plenamente consciente de que necesitaba reaccionar, de modo que en ese mismo round y en los siguientes lanzaría toscas pero efectivas combinaciones de abiertos ganchos que le metieron en la pugna. Tanto en el séptimo como en el octavo episodio “Highlander” Cornish usó su jab y su 1-2 para contener este intento de recuperación, pero en el último tramo de la contienda Sexton repitió sus ofensivas en hooks para capturar rounds, incluso a pesar de volver a ser desequilibrado por los derechazos de su oponente.
Finalmente, la pugna llegó a un decisivo último round en el que Sexton trató de hostigar a su rival y fue él quien terminó atacado duramente a la vez que acusaba importante desgaste. Terminado el campeonato británico, aunque Sexton había tenido una mejor segunda mitad, si se puntuaba round por round independientemente Gary Cornish 24(12KO)-2(1) parecía merecedor de la victoria y del cinturón nacional, pero los jueces le otorgaron el triunfo unánime a Sam Sexton 24(9KO)-3(3) con puntuaciones de 116-114, 116-113 y 115-114. Una vez más, la posesión de la iniciativa, por si sola, valió para que un boxeador se hiciese con una victoria que no merecía, menos aún con una tarjeta de 116-113. Desafortunadamente cada vez parece más asentada esa tendencia en los jueces a sobrevalorar la presión de los púgiles, cosa que sólo hace que agravarse cuando se producen rounds igualados. Dejando de lado otros combates y centrándonos en este, Cornish dominó asalto por asalto toda la primera mitad, ya que sus golpes fueron más claros y evitó muchos de los puños de su rival, que no tuvo una agresividad efectiva en absoluto. En la segunda parte, la situación estuvo más repartida, aunque Cornish pareció hacer lo suficiente para asegurarse el triunfo.
Sea como sea, tras haber sufrido dos derrotas ante Dereck Chisora y una más ante David Price, Sam Sexton conseguía el premio a sus esfuerzos durante doce años, todo ello a la vez que debería verse alzado a un enfrentamiento ante un peso pesado de la élite británica, encuentro que no podrá ganar por su falta de solidez, técnica y recursos. Por su parte, después de su derrota en un round ante Joshua, Cornish tenía que demostrar que tenía capacidad para medirse a la cumbre nacional y aspirar al top 15 mundial y no lo logró sobre el papel, pero tampoco en las acciones. Tuvo diversas ocasiones para buscar la ruptura de la pugna y no las aprovechó, mientras que con el paso de los episodios abandonó su jab y su frecuencia de golpeo se diluyó, por lo que si bien podría haberse hecho con este título y podría ganar a algunos púgiles de nivel medio-alto o incluso algún top 15 que no merece su posición, su boxeo está falto de contundencia sostenida y de regularidad combativa y su capacidad para realizar ajustes es nula, así que será realmente complicado que pueda despuntar con un triunfo ante un rival insigne del circuito británico.
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martes, 10 de octubre de 2017
lunes, 28 de noviembre de 2016
Tommy Langford - Sam Sheedy (26/11/2016)
Motorpoint Arena, Cardiff, Reino Unido.
En juego el título británico vacante del peso medio.
Haciendo honor a su nombre, "Speedy" (también apodado El Rápido) Sheedy impactaría veloces curvos abiertos que sorprendieron a Langford que, a pesar de ello, utilizaría su mayores cualidades, la sobriedad y la solidez, para evitar desordenarse, emprendiendo un moderado pero continuado trabajo que le daría casi todos los asaltos hasta la mitad del choque. Primero contragolpearía los ataques de su contrincante con el cruzado o el gancho zurdo, pasando posteriormente a tomar la iniciativa y a atacar con el directo aislado, el jab y también con el hook de mano adelantada. Con estos tres golpes el favorito se haría con el control de la contienda, mientras que Sheedy disminuiría mucho su actividad. De todas formas, éste no ofrecería durante estos asaltos un combate sencillo, ya que seguiría buscando el directo de izquierda (es zurdo) con entradas y salidas y algunos buenos contraataques.
Igualmente, la actitud de Sheedy fue esencialmente defensiva en este tramo, no teniendo grandes resultados al ataque a pesar de que lograba mantener en alerta de forma constante a su rival. Si bien el invicto Langford dominaba la contienda y se había casi asegurado la victoria, en el séptimo asalto Sheedy dio muestras de su peligro con varios rectos zurdos que parecieron debilitar a su contrincante. Aun así, Langford todavía mantendría el dominio de las acciones durante algunos asaltos más, logrando imponerse por presión y frecuencia y aprovechando básicamente los huecos defensivos en la guardia de un Sheedy que a veces bajaba los brazos. Cuando todo parecía indicar que Langford terminaría por sellar con comodidad una importantísima victoria, se produciría un cambio de tendencia.
Sheedy volvería a utilizar su velocidad y alcance para impactar largos directos o curvos abiertos, puños claros que no tuvieron respuesta equivalente. Además, contragolpearía con el gancho diestro las entradas de un Langford que cada vez se mostraba más cansado, tanto que incluso caería a la lona con algunos meros desequilibrios. Finalmente, tras un doceavo asalto en el cual el imbatido prospecto fue hostigado, el enfrentamiento llegó a su conclusión, llegándose a una lectura de cartulinas que de forma dividida le dio el triunfo a Tommy Langford 18(6KO)-0, siendo las puntuaciones de 117-113, 116-114 y 113-115. La cartulina de Bastión Boxeo es de 116-114 a favor de Langford. El resultado dividido es injusto aunque no lo es de forma dramática o ilógica, habiendo un par de asaltos muy igualados durante la primera mitad que, de ser otorgados a Sheedy, justificarían de forma más o menos razonable la puntuación que le daba como ganador. A pesar de ello, el triunfo de Langford pareció claro aunque no brillante.
Con un trabajo simple pero adecuado, Langford acumuló los suficientes asaltos durante la primera mitad como para poder permitirse fallos después, aunque en la segunda parte, mostrando una preparación física insuficiente, cedió terreno ante un Sheedy que además de ser rápido es heterodoxo en sus ataques y tiene buena capacidad de sorpresa. Así, si bien Langford en general se mostró superior y usó bien su derecha recta, le faltó variedad de recursos, pegada y velocidad para lograr una victoria más contundente e indiscutible, mientras que Sheedy 17(4KO)-2 cometió el error trascendental de estar muy poco activo durante la primera parte del choque. En cualquier caso, el combate cumplió sobradamente con el objetivo de ofrecer un test duro para el 2º WBO Langford antes de los combates ante rivales del top, siendo además un combate muy bien emparejado y mucho más entretenido que el estelar del evento, Flanagan-Cruz. De todos modos, ahora mismo Langford parece confirmar que no está al nivel de aspirantes como Derevyanchenko o Murata, por citar sólo a dos, y que sus mejores opciones de coronarse pasan, además de pelear por la WBO para enfrentar a Saunders y no a Golovkin, por intentar recuperar la ordenada pelea (aunque posteriormente cancelada) eliminatoria ante Avtandil Khurtsidze, número 1 de la lista.
En juego el título británico vacante del peso medio.
Haciendo honor a su nombre, "Speedy" (también apodado El Rápido) Sheedy impactaría veloces curvos abiertos que sorprendieron a Langford que, a pesar de ello, utilizaría su mayores cualidades, la sobriedad y la solidez, para evitar desordenarse, emprendiendo un moderado pero continuado trabajo que le daría casi todos los asaltos hasta la mitad del choque. Primero contragolpearía los ataques de su contrincante con el cruzado o el gancho zurdo, pasando posteriormente a tomar la iniciativa y a atacar con el directo aislado, el jab y también con el hook de mano adelantada. Con estos tres golpes el favorito se haría con el control de la contienda, mientras que Sheedy disminuiría mucho su actividad. De todas formas, éste no ofrecería durante estos asaltos un combate sencillo, ya que seguiría buscando el directo de izquierda (es zurdo) con entradas y salidas y algunos buenos contraataques.
Igualmente, la actitud de Sheedy fue esencialmente defensiva en este tramo, no teniendo grandes resultados al ataque a pesar de que lograba mantener en alerta de forma constante a su rival. Si bien el invicto Langford dominaba la contienda y se había casi asegurado la victoria, en el séptimo asalto Sheedy dio muestras de su peligro con varios rectos zurdos que parecieron debilitar a su contrincante. Aun así, Langford todavía mantendría el dominio de las acciones durante algunos asaltos más, logrando imponerse por presión y frecuencia y aprovechando básicamente los huecos defensivos en la guardia de un Sheedy que a veces bajaba los brazos. Cuando todo parecía indicar que Langford terminaría por sellar con comodidad una importantísima victoria, se produciría un cambio de tendencia.
Sheedy volvería a utilizar su velocidad y alcance para impactar largos directos o curvos abiertos, puños claros que no tuvieron respuesta equivalente. Además, contragolpearía con el gancho diestro las entradas de un Langford que cada vez se mostraba más cansado, tanto que incluso caería a la lona con algunos meros desequilibrios. Finalmente, tras un doceavo asalto en el cual el imbatido prospecto fue hostigado, el enfrentamiento llegó a su conclusión, llegándose a una lectura de cartulinas que de forma dividida le dio el triunfo a Tommy Langford 18(6KO)-0, siendo las puntuaciones de 117-113, 116-114 y 113-115. La cartulina de Bastión Boxeo es de 116-114 a favor de Langford. El resultado dividido es injusto aunque no lo es de forma dramática o ilógica, habiendo un par de asaltos muy igualados durante la primera mitad que, de ser otorgados a Sheedy, justificarían de forma más o menos razonable la puntuación que le daba como ganador. A pesar de ello, el triunfo de Langford pareció claro aunque no brillante.
Con un trabajo simple pero adecuado, Langford acumuló los suficientes asaltos durante la primera mitad como para poder permitirse fallos después, aunque en la segunda parte, mostrando una preparación física insuficiente, cedió terreno ante un Sheedy que además de ser rápido es heterodoxo en sus ataques y tiene buena capacidad de sorpresa. Así, si bien Langford en general se mostró superior y usó bien su derecha recta, le faltó variedad de recursos, pegada y velocidad para lograr una victoria más contundente e indiscutible, mientras que Sheedy 17(4KO)-2 cometió el error trascendental de estar muy poco activo durante la primera parte del choque. En cualquier caso, el combate cumplió sobradamente con el objetivo de ofrecer un test duro para el 2º WBO Langford antes de los combates ante rivales del top, siendo además un combate muy bien emparejado y mucho más entretenido que el estelar del evento, Flanagan-Cruz. De todos modos, ahora mismo Langford parece confirmar que no está al nivel de aspirantes como Derevyanchenko o Murata, por citar sólo a dos, y que sus mejores opciones de coronarse pasan, además de pelear por la WBO para enfrentar a Saunders y no a Golovkin, por intentar recuperar la ordenada pelea (aunque posteriormente cancelada) eliminatoria ante Avtandil Khurtsidze, número 1 de la lista.
sábado, 26 de noviembre de 2016
Previa: Tommy Langford vs. Sam Sheedy
Tommy Langford 17(6KO)-0 vs. Sam "Speedy" Sheedy 17(4KO)-1. Peso Medio. 12 Rounds. BoxNation. Motorpoint Arena, Cardiff, Reino Unido.
Para el 2º WBO Langford el 2017 va a ser su año decisivo, en el que afrontará una grandísima pelea en el peso medio que tanto puede ser mundialista como una eliminatoria para acceder a ella. Da igual que su oponente sea Saunders, Eubank, Khurtsidze o Murata, lo que es seguro es que en unos meses estará peleando contra un oponente de la élite o del top 5 para intentar poner su nombre entre los boxeadores destacados de las 160 libras o 72,6 Kg. Con todo, si se comparan sus éxitos hasta el momento con el enorme reto que le espera, su record se queda corto, contando como sus mejores victorias las obtenidas ante Swierzbinski, Cristian Ríos y, en especial, Lewis Tylor. Por ello, Langford necesita nuevos tests de elevada dureza a la vez que sigue fogueándose a 12 rounds, motivo por el cual se mide al máximo límite de asaltos al muy competente Sam Sheedy. Este oponente cuenta casi con su mismo record y experiencia, aunque posee, en principio, cualidades inferiores. Aun así, Sheedy sólo ha sumado en su carrera una única y dividida derrota en combate por el título inglés, habiendo logrado en su pelea más reciente su éxito más importante al batir a Andrew Robinson. Es por esto que, si bien es de esperar que Langford pueda imponerse por un amplio margen de puntos y se convierta en nuevo campeón británico, su oponente debería ser una piedra de toque más que adecuada para calibrar sus aspiraciones.
Para el 2º WBO Langford el 2017 va a ser su año decisivo, en el que afrontará una grandísima pelea en el peso medio que tanto puede ser mundialista como una eliminatoria para acceder a ella. Da igual que su oponente sea Saunders, Eubank, Khurtsidze o Murata, lo que es seguro es que en unos meses estará peleando contra un oponente de la élite o del top 5 para intentar poner su nombre entre los boxeadores destacados de las 160 libras o 72,6 Kg. Con todo, si se comparan sus éxitos hasta el momento con el enorme reto que le espera, su record se queda corto, contando como sus mejores victorias las obtenidas ante Swierzbinski, Cristian Ríos y, en especial, Lewis Tylor. Por ello, Langford necesita nuevos tests de elevada dureza a la vez que sigue fogueándose a 12 rounds, motivo por el cual se mide al máximo límite de asaltos al muy competente Sam Sheedy. Este oponente cuenta casi con su mismo record y experiencia, aunque posee, en principio, cualidades inferiores. Aun así, Sheedy sólo ha sumado en su carrera una única y dividida derrota en combate por el título inglés, habiendo logrado en su pelea más reciente su éxito más importante al batir a Andrew Robinson. Es por esto que, si bien es de esperar que Langford pueda imponerse por un amplio margen de puntos y se convierta en nuevo campeón británico, su oponente debería ser una piedra de toque más que adecuada para calibrar sus aspiraciones.
domingo, 23 de octubre de 2016
Sam Eggington - Frankie Gavin (22/10/2016)
Barclaycard Arena, Birmingham, Reino Unido.
En juego el título WBC Internacional del peso welter.
Con Eggington tomando la iniciativa, Gavin caminaría por el exterior del ring eligiendo muy bien los momentos de ataque, anotando así su directo zurdo con mucha velocidad además de un jab no menos certero. Si bien en el primer asalto la ventaja fue clara para Gavin, en el segundo su rival tuvo mejores resultados, impactando algunos hooks y directos de no excesiva contundencia pero que le permitieron hacerse con el round. Alcanzado el tercer episodio, y con las acciones bastante emparejadas, Eggington conectaría un magnífico 1-2 que desequilibró y lanzó a la lona a Gavin, que a partir de ese momento reaccionaría y se mostraría mucho más decisivo en su golpeo.
Y es que aunque "The Savage" Eggington se lanzó en busca del knockout, Gavin resistió aguerridamente, provocando duros intercambios en los que, con efectivos ganchos diestros y alguna combinación espléndida, como un hook zurdo abajo-uppercut diestro, no sólo contuvo a su rival sino que también lo movió. A partir de entonces, viendo los buenos resultados obtenidos, Gavin no cedería tanto el centro del ring y permanecería en la pugna por la iniciativa el tiempo que podía, llegando con su directo zurdo o con el gancho diestro. En algunos momentos Eggington presionó con bastante intensidad, pero la capacidad al contragolpe del campeón mundial amateur se puso de manifiesto en cada ocasión.
No sería hasta el sexto asalto cuando Eggington volvería a poner en apuros a su contrincante, puesto que en dicho round llevaría a las cuerdas a Gavin prolongadamente y lo alcanzaría con directos y hooks bastante claros, aunque sería con una derecha al cuerpo con la que lo pondría a un paso de la ruptura. Gavin caminaría tratando de recuperarse, pero el insistente uso del gancho zurdo abajo por parte de Eggington lo dejaría sin respuesta y obligaría al árbitro a intervenir realizando una cuenta de protección. Después de esto, y a pesar de que se podía esperar un knockout técnico, Gavin cerraría el asalto con buenas combinaciones que alargaron su participación en el encuentro hasta el octavo round. En el séptimo incluso pudo desplazarse con relativa fluidez y conectar algunos buenos hooks diestros y una serie de rectos cuando Eggington se descuidó. Pero en el octavo otro hook diestro abajo llevaría a Gavin a las cuerdas, de donde no saldría ya, dado que Eggington lanzó una y otra vez golpes al torso hasta que obligó al árbitro a detener el combate.
De esta forma, Sam "The Savage" Eggington 19(11KO)-3 lograba, junto a la obtenida ante Singleton, la mayor victoria de su carrera, en la que apoyándose en su mejor virtud, la tenacidad, reduciría a un Gavin 23(14KO)-3(2) más técnico y táctico y con gran defensa pero que, a pesar de su buen trabajo, no pudo marcar la diferencia suficiente ante un rival mucho más agresivo y contundente. Quizás, Gavin no tuvo mejor rendimiento por los grandes sobreesfuerzos para dar el peso, pero Eggington, como siempre, trató de no dar margen, presionando con insistencia y manteniendo una elevadísima frecuencia y acometividad cuando veía a su rival ceder. Así, con su buen uso de los rectos en corta y algunos demoledores hooks conseguía un triunfo que le debería llevar al top 15 del peso welter y a un gran combate, probablemente ya en el primer tercio de 2017. Igualmente, dado que en la división el nivel es altísimo y puesto que nuevamente mostró fallos defensivos grandes (como bajar los brazos inesperada e injustificadamente), es más que posible que Eggington termine atascándose en su avance, más temprano que tarde, cuando encuentre un boxeador que compense su agresividad con pegada o con continuados y rápidos desplazamientos.
En juego el título WBC Internacional del peso welter.
Con Eggington tomando la iniciativa, Gavin caminaría por el exterior del ring eligiendo muy bien los momentos de ataque, anotando así su directo zurdo con mucha velocidad además de un jab no menos certero. Si bien en el primer asalto la ventaja fue clara para Gavin, en el segundo su rival tuvo mejores resultados, impactando algunos hooks y directos de no excesiva contundencia pero que le permitieron hacerse con el round. Alcanzado el tercer episodio, y con las acciones bastante emparejadas, Eggington conectaría un magnífico 1-2 que desequilibró y lanzó a la lona a Gavin, que a partir de ese momento reaccionaría y se mostraría mucho más decisivo en su golpeo.
Y es que aunque "The Savage" Eggington se lanzó en busca del knockout, Gavin resistió aguerridamente, provocando duros intercambios en los que, con efectivos ganchos diestros y alguna combinación espléndida, como un hook zurdo abajo-uppercut diestro, no sólo contuvo a su rival sino que también lo movió. A partir de entonces, viendo los buenos resultados obtenidos, Gavin no cedería tanto el centro del ring y permanecería en la pugna por la iniciativa el tiempo que podía, llegando con su directo zurdo o con el gancho diestro. En algunos momentos Eggington presionó con bastante intensidad, pero la capacidad al contragolpe del campeón mundial amateur se puso de manifiesto en cada ocasión.
No sería hasta el sexto asalto cuando Eggington volvería a poner en apuros a su contrincante, puesto que en dicho round llevaría a las cuerdas a Gavin prolongadamente y lo alcanzaría con directos y hooks bastante claros, aunque sería con una derecha al cuerpo con la que lo pondría a un paso de la ruptura. Gavin caminaría tratando de recuperarse, pero el insistente uso del gancho zurdo abajo por parte de Eggington lo dejaría sin respuesta y obligaría al árbitro a intervenir realizando una cuenta de protección. Después de esto, y a pesar de que se podía esperar un knockout técnico, Gavin cerraría el asalto con buenas combinaciones que alargaron su participación en el encuentro hasta el octavo round. En el séptimo incluso pudo desplazarse con relativa fluidez y conectar algunos buenos hooks diestros y una serie de rectos cuando Eggington se descuidó. Pero en el octavo otro hook diestro abajo llevaría a Gavin a las cuerdas, de donde no saldría ya, dado que Eggington lanzó una y otra vez golpes al torso hasta que obligó al árbitro a detener el combate.
De esta forma, Sam "The Savage" Eggington 19(11KO)-3 lograba, junto a la obtenida ante Singleton, la mayor victoria de su carrera, en la que apoyándose en su mejor virtud, la tenacidad, reduciría a un Gavin 23(14KO)-3(2) más técnico y táctico y con gran defensa pero que, a pesar de su buen trabajo, no pudo marcar la diferencia suficiente ante un rival mucho más agresivo y contundente. Quizás, Gavin no tuvo mejor rendimiento por los grandes sobreesfuerzos para dar el peso, pero Eggington, como siempre, trató de no dar margen, presionando con insistencia y manteniendo una elevadísima frecuencia y acometividad cuando veía a su rival ceder. Así, con su buen uso de los rectos en corta y algunos demoledores hooks conseguía un triunfo que le debería llevar al top 15 del peso welter y a un gran combate, probablemente ya en el primer tercio de 2017. Igualmente, dado que en la división el nivel es altísimo y puesto que nuevamente mostró fallos defensivos grandes (como bajar los brazos inesperada e injustificadamente), es más que posible que Eggington termine atascándose en su avance, más temprano que tarde, cuando encuentre un boxeador que compense su agresividad con pegada o con continuados y rápidos desplazamientos.
sábado, 22 de octubre de 2016
Previa: Sam Eggington vs. Frankie Gavin
Sam "The Savage" Eggington 18(10KO)-3 vs. Frankie Gavin 23(14KO)-2(1). Peso Welter. 12 Rounds. SKY. Barclaycard Arena, Birmingham, Reino Unido.
Con recorridos similares, siendo ambos británicos de Birmingham, rivales directos en el ranking WBC welter y habiendo mostrado sus cualidades técnicas en numerosas ocasiones, el Eggington-Gavin es una pelea que difícilmente podría estar mejor emparejada y que parece un magnífico enfrentamiento sin un claro favorito. De forma bastante sesgada, muchos considerarán con muchas más posibilidades de triunfo a Eggington, que encadenó ocho victorias ante rivales como Shayne Singleton, Glen Foot o Dale Evans hasta que el prospecto top 5 Bradley Skeete lo batió a los puntos de forma un tanto ajustada. Por contra, ven al campeón mundial amateur Gavin como una decepción, que perdió su invicto inesperadamente ante el veterano Bundu y que cedió en seis asaltos ante el campeón Kell Brook. A pesar de ello, el análisis dista mucho de ser tan sencillo. Y es que Gavin cuenta como su mejor victoria la lograda ante el arriba citado Skeete, siendo su derrota ante Bundu controvertida y su tropiezo ante Brook justificable si se tiene en cuenta el elevadísimo nivel de éste. Así, y valorando que, además de su gran experiencia amateur, cuenta con 60 rounds disputados más que su adversario de hoy, posee algo más de pegada y mejores recursos, es posible que el zurdo Gavin, apoyado en su buena defensa y en su preciso uso del jab y del directo, pueda anotarse más asaltos que Eggington, aunque éste, que es algo más alto y que es muy sólido con los ataques básicos, debería ofrecer una pelea igualadísima y muy complicada que quizás sólo se decidirá por una mejor ejecución táctica.
Con recorridos similares, siendo ambos británicos de Birmingham, rivales directos en el ranking WBC welter y habiendo mostrado sus cualidades técnicas en numerosas ocasiones, el Eggington-Gavin es una pelea que difícilmente podría estar mejor emparejada y que parece un magnífico enfrentamiento sin un claro favorito. De forma bastante sesgada, muchos considerarán con muchas más posibilidades de triunfo a Eggington, que encadenó ocho victorias ante rivales como Shayne Singleton, Glen Foot o Dale Evans hasta que el prospecto top 5 Bradley Skeete lo batió a los puntos de forma un tanto ajustada. Por contra, ven al campeón mundial amateur Gavin como una decepción, que perdió su invicto inesperadamente ante el veterano Bundu y que cedió en seis asaltos ante el campeón Kell Brook. A pesar de ello, el análisis dista mucho de ser tan sencillo. Y es que Gavin cuenta como su mejor victoria la lograda ante el arriba citado Skeete, siendo su derrota ante Bundu controvertida y su tropiezo ante Brook justificable si se tiene en cuenta el elevadísimo nivel de éste. Así, y valorando que, además de su gran experiencia amateur, cuenta con 60 rounds disputados más que su adversario de hoy, posee algo más de pegada y mejores recursos, es posible que el zurdo Gavin, apoyado en su buena defensa y en su preciso uso del jab y del directo, pueda anotarse más asaltos que Eggington, aunque éste, que es algo más alto y que es muy sólido con los ataques básicos, debería ofrecer una pelea igualadísima y muy complicada que quizás sólo se decidirá por una mejor ejecución táctica.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Soliman-N'Dam eliminatoria IBF del peso medio, segunda oportunidad para ambos
Normalmente los organismos estipulan eliminatorias con menor frecuencia de lo que sería adecuado y no llevan una misma política en todas las divisiones, designando en muchas ocasiones a los retadores de forma directa, a veces de manera cuestionable. De hecho, en la WBA ni siquiera se crean eliminatorias, sino que el opaco método de titulares interinos sustituye esta opción, algo que se materializa de facto en que los campeones interinos tardan mucho más de un año en alcanzar duelos mandatorios contra los campeones regulares, si es que logran llegar a ellos. Esto tiene una clara excepción, puesto que la IBF utiliza el sistema de eliminatorias de forma clara y homogénea en todas las divisiones (excluyendo contados casos), de tal modo que sólo mirando a los rankings se puede intuir el cruce eliminatorio que finalmente se decretará. Una vez estipulado, el púgil conforme a sus mejores intereses podrá rechazar la opción, pero esta justa oportunidad no le faltará.
En cualquier caso, este afán eliminatorio a veces se lleva a un nivel de excesiva previsión (emulado con menos atino todavía por otros organismos eventualmente), decretando duelos que llevan al vencedor a la posición de alcanzar una eliminatoria final, sistema que en ocasiones en lugar de clarificar confunde a críticos y aficionados. Hace tan solo unos días la IBF ha decretado una de estas eliminatorias, que llevará al vencedor a posicionarse como número 2 del ranking, aunque en esta caso particular el movimiento no carece totalmente de sentido. En dicha eliminatoria, que no es final pero si oficial, se enfrentarán el veterano excampeón mundial australiano Sam Soliman 44(18KO)-13(1) y el doble retador Hassan N'Dam 31(18KO)-2, dos púgiles que más allá de sus limitaciones siempre ofrecen esfuerzo y competidos combates. Ambos ya han llegado a un acuerdo para medirse el 21 de noviembre en París, Francia, en un enfrentamiento muy interesante en el peso medio que se dibuja como una merecida segunda oportunidad para ambos. Y es que son las características de sus recientes derrotas las que han llevado a la Federación a crear una eliminatoria a modo de semifinal.
De un lado Soliman perdió su título de campeón en octubre boxeando literalmente cojo contra Jermain Taylor, dejando una gran muestra de voluntad y coraje llegando a consumir todos los asaltos del cruce. Posteriormente, en su última pelea caería de forma controvertida, por no decir manifiestamente injusta, por decisión dividida ante el invicto Dominic Wade. Aunque estas dos derrotas hubiesen llevado a los demás organismos a desplomar a Soliman de sus listas, la IBF ha tenido en cuenta las condiciones especiales en que se produjeron para darle esta semifinal, en la que se tendrá que ganar el puesto si quiere acercarse a la eliminatoria final y no descolgarse. Por el otro lado encontramos a un N'Dam que perdió en un durísimo y espectacular combate por el cetro IBF vacante ante David Lemieux, púgil al que llegó a desestabilizar en algunos momentos a pesar de haber sufrido N'Dam cuatro knockdowns, llegando también a consumir los doce asaltos. En otros organismos tras perder en combate por el cetro vacante N'Dam podría incluso haber desaparecido del top 15, pero con acierto la Federación lo mantuvo.
Así, sin llegar a ser duros ni beneficiarlos de forma excesiva, ambos disputarán una pelea que llevará al vencedor a mantenerse en la pelea por el cinto, no pudiendo afirmar el perdedor que se ha visto perjudicado por las decisiones de los despachos. Aunque todavía no ha sido anunciado el rival, el vencedor del Soliman-N'Dam alcanzará en 2016 una eliminatoria final.
Al margen del citado combate, hay que recordar que ya hay una eliminatoria final para este 2015 que se producirá el 17 de octubre entre Tureano Johnson y Eamonn O'Kane, duelo que formará parte de la velada en la que Golovkin unificará coronas contra Lemieux, debiendo los vencedores de ambos cruces enfrentarse el próximo año de forma mandatoria. Aun así, los planes para que el nuevo titular unificado se mida al ganador del Cotto-Canelo Álvarez y posteriormente el vencedor de ambos combates se enfrente a Andy Lee, dejando a un único campeón en la categoría, podrían aplazar el asalto titular del ganador del Johnson-O'Kane muchos meses. Por ello, en este punto, es bastante difícil que la nueva eliminatoria que no es final aclare la ya complejísima situación.
En cualquier caso, este afán eliminatorio a veces se lleva a un nivel de excesiva previsión (emulado con menos atino todavía por otros organismos eventualmente), decretando duelos que llevan al vencedor a la posición de alcanzar una eliminatoria final, sistema que en ocasiones en lugar de clarificar confunde a críticos y aficionados. Hace tan solo unos días la IBF ha decretado una de estas eliminatorias, que llevará al vencedor a posicionarse como número 2 del ranking, aunque en esta caso particular el movimiento no carece totalmente de sentido. En dicha eliminatoria, que no es final pero si oficial, se enfrentarán el veterano excampeón mundial australiano Sam Soliman 44(18KO)-13(1) y el doble retador Hassan N'Dam 31(18KO)-2, dos púgiles que más allá de sus limitaciones siempre ofrecen esfuerzo y competidos combates. Ambos ya han llegado a un acuerdo para medirse el 21 de noviembre en París, Francia, en un enfrentamiento muy interesante en el peso medio que se dibuja como una merecida segunda oportunidad para ambos. Y es que son las características de sus recientes derrotas las que han llevado a la Federación a crear una eliminatoria a modo de semifinal.
De un lado Soliman perdió su título de campeón en octubre boxeando literalmente cojo contra Jermain Taylor, dejando una gran muestra de voluntad y coraje llegando a consumir todos los asaltos del cruce. Posteriormente, en su última pelea caería de forma controvertida, por no decir manifiestamente injusta, por decisión dividida ante el invicto Dominic Wade. Aunque estas dos derrotas hubiesen llevado a los demás organismos a desplomar a Soliman de sus listas, la IBF ha tenido en cuenta las condiciones especiales en que se produjeron para darle esta semifinal, en la que se tendrá que ganar el puesto si quiere acercarse a la eliminatoria final y no descolgarse. Por el otro lado encontramos a un N'Dam que perdió en un durísimo y espectacular combate por el cetro IBF vacante ante David Lemieux, púgil al que llegó a desestabilizar en algunos momentos a pesar de haber sufrido N'Dam cuatro knockdowns, llegando también a consumir los doce asaltos. En otros organismos tras perder en combate por el cetro vacante N'Dam podría incluso haber desaparecido del top 15, pero con acierto la Federación lo mantuvo.
Así, sin llegar a ser duros ni beneficiarlos de forma excesiva, ambos disputarán una pelea que llevará al vencedor a mantenerse en la pelea por el cinto, no pudiendo afirmar el perdedor que se ha visto perjudicado por las decisiones de los despachos. Aunque todavía no ha sido anunciado el rival, el vencedor del Soliman-N'Dam alcanzará en 2016 una eliminatoria final.
Al margen del citado combate, hay que recordar que ya hay una eliminatoria final para este 2015 que se producirá el 17 de octubre entre Tureano Johnson y Eamonn O'Kane, duelo que formará parte de la velada en la que Golovkin unificará coronas contra Lemieux, debiendo los vencedores de ambos cruces enfrentarse el próximo año de forma mandatoria. Aun así, los planes para que el nuevo titular unificado se mida al ganador del Cotto-Canelo Álvarez y posteriormente el vencedor de ambos combates se enfrente a Andy Lee, dejando a un único campeón en la categoría, podrían aplazar el asalto titular del ganador del Johnson-O'Kane muchos meses. Por ello, en este punto, es bastante difícil que la nueva eliminatoria que no es final aclare la ya complejísima situación.
lunes, 29 de junio de 2015
Dominic Wade - Sam Soliman (26/6/2015)
Little Creek Casino Resort, Shelton, Estados Unidos. Peso Medio.
A una sola victoria de disputar una eliminatoria final, el australiano Soliman salió al ring bastante activo y con una efectiva táctica de combate. Siendo el púgil más bajo y contando con una mucho menor envergadura, el excampeón mundial optó por arremeter contra su rival lanzando el jab, golpe que en esta primera fase de la pelea utilizó de forma muy efectiva. Aunque dichas ofensivas de Soliman parecían un tanto precipitadas fueron eficaces en su gran mayoría, por lo que el visitante podía conectar con claridad y alcanzar la distancia corta. Era en esos momentos cuando ambos entraban en clinch, algo aprovechado por Soliman para conectar sus golpes más potentes en gancho y uppercut diestro. Wade trataba de responder en larga con su jab para tratar de mantener a distancia a su rival, pero a parte de este puño (lanzado con poca frecuencia y determinación) sus recursos eran escasos y alcanzado el cuarto round había perdido los tres anteriores.
Pero la pelea comenzó a igualarse en el mencionado episodio, cuando Wade pudo anotarse a su favor un knockdown. Al intentar entrar Soliman, éste era contragolpeado por un gancho de izquierda, cayendo al suelo más por un mal posicionamiento de piernas que por la dureza del golpe. A partir de entonces Wade entró en la pelea e insistió en sus contragolpes, la mejor arma con la que contaba para alzarse con la victoria. De todas formas, pese a un mejor uso del jab y algunos ganchos de mano adelantada que sirvieron para emparejar las acciones, Soliman se anotó los dos siguientes rounds con duros uppercuts diestros por dentro y alguna clara derecha directa. Muestra de los problemas del prospecto Wade para responder al agobiante planteamiento de pelea de su rival fue su tendencia a forcejear y empujar a la lona a Soliman, cosa que hizo en varias ocasiones y que debería haberle supuesto al estadounidense el descuento de un punto, sobre todo por una acción de este tipo en el sexto asalto, cuando prácticamente realizó una llave para lanzar a su rival a la lona, algo duramente reprochado por el público.
Pero pese a los notables problemas del invicto Wade, éste recibiría la ayuda de un inesperado aliado. La rodilla derecha de Soliman, al igual que le pasase en su combate con Jermain Taylor, comenzó a fallarle en el séptimo episodio, por lo que el australiano vio muy afectada su velocidad y capacidad de desplazamiento, aspecto fundamental en su planteamiento estratégico. Wade no desaprovecharía su oportunidad y al fin empezaría a lanzar con dureza su derecha directa, además de contragolpear con los ganchos de ambas manos, pudiendo de este modo hacerse con el séptimo y octavo round. Aún así el veterano Soliman supo usar bien sus armas y, eligiendo bien el momento para atacar con sus directos y con agarres, pudo cerrar bien el interesante y disputado combate.
A pesar de la caída y los problemas en una de sus piernas, que habían terminado de igualar una pelea ya de por si disputada, Soliman había terminado por imponerse con cierta claridad, siendo la puntuación de Bastión Boxeo de 96-93 a su favor. Pero con un 97-92 verdaderamente injusto y con un más aceptable pero desacertado 95-94, Dominic Wade 18(12KO)-0 se hacia con la victoria y conservaba su record invicto por decisión dividida y de forma inmerecida, siendo el veredicto duramente abucheado por el público estadounidense, que valoró la actuación de Soliman 44(18KO)-13(1) y su coraje. El juez restante vio la victoria de Sam Soliman por 96-93. Dejando de lado el injusto resultado dado por los jueces, es necesario destacar la mala actuación del invicto Wade, puesto que tuvo enormes problemas para entrar en el combate y empezar a responder al contragolpe, careciendo de un adecuado uso del jab y de variedad de recursos. Sólo cuando su rival, de más de cuarenta años y cojo, empezó a disminuir su intensidad, Wade pudo salirse de la línea de ataque y contraatacar con sus ganchos, aunque con su adversario bastante tocado no supo rematar el encuentro.
De esta manera un Soliman que sumó una ajustada derrota ante el entonces campeón Jermain Taylor pese a boxear cojo y sufrir cuatro caídas por este motivo, recibía ahora un injusto veredicto en su segundo combate seguido condicionado por graves problemas en sus piernas. Aunque tendría que haber disputado una eliminatoria final ante Eamonn O'Kane para tratar de ser el rival mandatorio de David Lemieux, probablemente se verá alejado de ella con esta derrota, mientras que Tureano Johnson debería ser el rival del norirlandés. Por ello, con lo difícil que es volver a subir a la parte alta de los rankings y sobre todo por sus insistentes problemas de rodilla, el voluntarioso excampeón Soliman debería barajar la retirada.
A una sola victoria de disputar una eliminatoria final, el australiano Soliman salió al ring bastante activo y con una efectiva táctica de combate. Siendo el púgil más bajo y contando con una mucho menor envergadura, el excampeón mundial optó por arremeter contra su rival lanzando el jab, golpe que en esta primera fase de la pelea utilizó de forma muy efectiva. Aunque dichas ofensivas de Soliman parecían un tanto precipitadas fueron eficaces en su gran mayoría, por lo que el visitante podía conectar con claridad y alcanzar la distancia corta. Era en esos momentos cuando ambos entraban en clinch, algo aprovechado por Soliman para conectar sus golpes más potentes en gancho y uppercut diestro. Wade trataba de responder en larga con su jab para tratar de mantener a distancia a su rival, pero a parte de este puño (lanzado con poca frecuencia y determinación) sus recursos eran escasos y alcanzado el cuarto round había perdido los tres anteriores.
Pero la pelea comenzó a igualarse en el mencionado episodio, cuando Wade pudo anotarse a su favor un knockdown. Al intentar entrar Soliman, éste era contragolpeado por un gancho de izquierda, cayendo al suelo más por un mal posicionamiento de piernas que por la dureza del golpe. A partir de entonces Wade entró en la pelea e insistió en sus contragolpes, la mejor arma con la que contaba para alzarse con la victoria. De todas formas, pese a un mejor uso del jab y algunos ganchos de mano adelantada que sirvieron para emparejar las acciones, Soliman se anotó los dos siguientes rounds con duros uppercuts diestros por dentro y alguna clara derecha directa. Muestra de los problemas del prospecto Wade para responder al agobiante planteamiento de pelea de su rival fue su tendencia a forcejear y empujar a la lona a Soliman, cosa que hizo en varias ocasiones y que debería haberle supuesto al estadounidense el descuento de un punto, sobre todo por una acción de este tipo en el sexto asalto, cuando prácticamente realizó una llave para lanzar a su rival a la lona, algo duramente reprochado por el público.
Pero pese a los notables problemas del invicto Wade, éste recibiría la ayuda de un inesperado aliado. La rodilla derecha de Soliman, al igual que le pasase en su combate con Jermain Taylor, comenzó a fallarle en el séptimo episodio, por lo que el australiano vio muy afectada su velocidad y capacidad de desplazamiento, aspecto fundamental en su planteamiento estratégico. Wade no desaprovecharía su oportunidad y al fin empezaría a lanzar con dureza su derecha directa, además de contragolpear con los ganchos de ambas manos, pudiendo de este modo hacerse con el séptimo y octavo round. Aún así el veterano Soliman supo usar bien sus armas y, eligiendo bien el momento para atacar con sus directos y con agarres, pudo cerrar bien el interesante y disputado combate.
A pesar de la caída y los problemas en una de sus piernas, que habían terminado de igualar una pelea ya de por si disputada, Soliman había terminado por imponerse con cierta claridad, siendo la puntuación de Bastión Boxeo de 96-93 a su favor. Pero con un 97-92 verdaderamente injusto y con un más aceptable pero desacertado 95-94, Dominic Wade 18(12KO)-0 se hacia con la victoria y conservaba su record invicto por decisión dividida y de forma inmerecida, siendo el veredicto duramente abucheado por el público estadounidense, que valoró la actuación de Soliman 44(18KO)-13(1) y su coraje. El juez restante vio la victoria de Sam Soliman por 96-93. Dejando de lado el injusto resultado dado por los jueces, es necesario destacar la mala actuación del invicto Wade, puesto que tuvo enormes problemas para entrar en el combate y empezar a responder al contragolpe, careciendo de un adecuado uso del jab y de variedad de recursos. Sólo cuando su rival, de más de cuarenta años y cojo, empezó a disminuir su intensidad, Wade pudo salirse de la línea de ataque y contraatacar con sus ganchos, aunque con su adversario bastante tocado no supo rematar el encuentro.
De esta manera un Soliman que sumó una ajustada derrota ante el entonces campeón Jermain Taylor pese a boxear cojo y sufrir cuatro caídas por este motivo, recibía ahora un injusto veredicto en su segundo combate seguido condicionado por graves problemas en sus piernas. Aunque tendría que haber disputado una eliminatoria final ante Eamonn O'Kane para tratar de ser el rival mandatorio de David Lemieux, probablemente se verá alejado de ella con esta derrota, mientras que Tureano Johnson debería ser el rival del norirlandés. Por ello, con lo difícil que es volver a subir a la parte alta de los rankings y sobre todo por sus insistentes problemas de rodilla, el voluntarioso excampeón Soliman debería barajar la retirada.
miércoles, 24 de junio de 2015
La próxima pelea de Lemieux será defensa mandatoria antes de diciembre
Todavía son muchos los aspectos que quedan por confirmar, siendo éstos tan fundamentales como el lugar y el oponente al que se batirá, pero la promotora Golden Boy Promotions, que maneja la carrera del noqueador canadiense David Lemieux 34(31KO)-2(1), ha confirmado que lapróxima pelea de dicho púgil será la primera defensa de su cinturón IBF del peso medio, que no será voluntaria sino mandatoria. Esta pelea se producirá a finales de año, sin que se concrete fecha, pero deberá ser de forma obligatoria antes del 20 de diciembre. En cuanto a su rival son varias las posibilidades.
A falta de actualización del ranking de la Federación después de la gran victoria de Lemieux ante el coaspirante al título medio vacante Hassan N'Dam, el púgil francés sigue ocupando el número 1 (aunque será descendido hasta mitad del top 15 en el próximo ranking), el 2 está vacante y el 3, Billy Joe Saunders, está cerrando una pelea con el campeón WBO Andy Lee. El cuarto es el mismo Lemieux, por lo que el veterano Sam Soliman 44(18KO)-12(1) es el primer rival posible para batirse al campeón en su primera defensa. Éste debería enfrentarse al prospecto Eamonn O'Kane 14(5KO)-1(1)-1 en una eliminatoria en los próximos meses para decidir que boxeador será el rival mandatorio, pero todo ello está supeditado a que el australiano Soliman venza su combate ante el invicto Dominic Wade éste mismo viernes, porque de no salir con el brazo en alto O'Kane deberá batirse en eliminatoria final al siguiente clasificado Tureano Johnson.
En cualquier caso Lemieux ha visto todavía más elevada su consideración tras su gran actuación del sábado, por lo que es de esperar que su primera defensa atraiga una notable atención, aunque tan solo un ápice de la que podría tener una posible pelea ante otro pegador como Gennady Golovkin, unificación que se empezará a valorar el próximo año.
A falta de actualización del ranking de la Federación después de la gran victoria de Lemieux ante el coaspirante al título medio vacante Hassan N'Dam, el púgil francés sigue ocupando el número 1 (aunque será descendido hasta mitad del top 15 en el próximo ranking), el 2 está vacante y el 3, Billy Joe Saunders, está cerrando una pelea con el campeón WBO Andy Lee. El cuarto es el mismo Lemieux, por lo que el veterano Sam Soliman 44(18KO)-12(1) es el primer rival posible para batirse al campeón en su primera defensa. Éste debería enfrentarse al prospecto Eamonn O'Kane 14(5KO)-1(1)-1 en una eliminatoria en los próximos meses para decidir que boxeador será el rival mandatorio, pero todo ello está supeditado a que el australiano Soliman venza su combate ante el invicto Dominic Wade éste mismo viernes, porque de no salir con el brazo en alto O'Kane deberá batirse en eliminatoria final al siguiente clasificado Tureano Johnson.
En cualquier caso Lemieux ha visto todavía más elevada su consideración tras su gran actuación del sábado, por lo que es de esperar que su primera defensa atraiga una notable atención, aunque tan solo un ápice de la que podría tener una posible pelea ante otro pegador como Gennady Golovkin, unificación que se empezará a valorar el próximo año.
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