Mostrando entradas con la etiqueta título británico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta título británico. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de febrero de 2018

Ryan Walsh – Isaac Lowe (17/2/2018)

Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.
Campeonato británico del peso pluma. Cuarta defensa del titular Walsh.

No hubo margen para tanteo inicial en el enfrentamiento, ya que ambos conectaron desde los primeros instantes contundentes golpes de poder, en especial Walsh con su directo y Lowe con su hook de mano adelantada. Si bien el choque continuó teniendo en líneas generales una igualdad y una intensidad apreciables, Lowe se impuso en el segundo asalto boxeando con más calma, utilizando bien su jab y llegando puntualmente con su uno-dos. De hecho, habiendo encontrado la forma de imponer su estrategia, la tenue ventaja a favor de éste del comienzo se fue ensanchando en los minutos posteriores, puesto que sus entradas con combinaciones de ganchos se añadieron al adecuado trabajo realizado con sus golpes rectos, no logrando Walsh éxitos equivalentes a pesar de sus intentos con salteados golpes de poder.

Estando así el combate, las decisiones tácticas para Walsh resultaron complejas, ya que si bien sus poderosos ganchos llegaban aquí y allá, ni en la distancia larga ni en la corta estaba cómodo por la velocidad, precisión y la variedad de recursos de Lowe, que llegaba de forma más habitual y que hacia fallar a su rival por su dinamismo. Dado que no se produjeron ajustes por parte del titular británico, Lowe siguió haciendo valer round tras round su superior boxeo, que por momentos se limitó a un buen desplazamiento lateral y firmes jabs.

Pese a este control de las acciones de Lowe, Walsh estaba lejos de rendirse y, continuando su presión y su búsqueda de puños decisivos, finalmente logró conectar un gancho zurdo al rostro que movió a su adversario en el séptimo asalto. En adelante Lowe se mostró menos efectivo con sus desplazamientos, siendo llevando brevemente incluso contra el ensogado, llegando su rival con mayor número de golpes y con más claridad. De nuevo, en el noveno round unos directos diestros del campeón sacudieron a Lowe, que ante las dificultades logró mantener su lugar atacando en lugar de buscar acentuar su dinamismo. 

Como Lowe estaba pasando por considerables dificultades y el campeón había dejado escapar demasiado rounds, Walsh debería haber insistido en sus ofensivas en ese momento para buscar una ruptura de la pugna. Pero, contrariamente, éste se mantuvo bastante cauteloso y comedido, a pesar de que con varios jabs desestabilizó al aspirante, que por su parte conseguía matizar sus malos momentos con gran arrojo e inesperadas arremetidas, logrando incluso capturar con enorme coraje un intenso último round.

Concluidos los doce asaltos, puesto que Lowe había controlado en líneas generales la primera mitad y había tenido buenos momentos en la segunda pese a los problemas, se podría prever que un nuevo titular británico se coronaría con la lectura de las cartulinas, pero los jueces otorgaron injustas tarjetas de 115-115, 116-114 y 114-115 para decretar un empate que fue un gran alivio para Ryan Walsh 22(11KO)-2-2 y decepcionó, lógicamente, a Lowe. Nuevamente, no parece casual que la inapropiada decisión de los jueces favorezca exactamente los intereses de ciertas promotoras, dando un empate que, como tantas otras veces, parece querer decir indirectamente que saben que el monarca perdió el combate pero que no están dispuestos a hacer que pierda su título y con ello grandes compañías vean sus intereses truncados por la entrada en escena de un Lowe con poco renombre en el ámbito nacional británico.

Sea como sea, y aunque no se puede negar que Walsh lo intentó, éste no hizo otra cosa que ratificar una vez más sus limitaciones, que en gran medida son de ámbito táctico y técnico, ya que no es capaz de crear puntos de inflexión favorables a sus intereses en la pugna ni aprovechar los que se presentan, no sabiendo igualmente realizar ajustes. Por su parte, Lowe 14(5KO)-0-3 impresionó, no porque hiciese algo fuera de lo común, sino porque entrando muy por detrás en las apuestas planteó un combate en el que supo sacar lo mejor de su boxeo y neutralizar las virtudes de su rival, mostrando por todo ello, a sus 24 años, una cierta proyección.

martes, 20 de febrero de 2018

Tommy Langford – Jack Arnfield (17/2/2018)

Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.
En juego el cinturón de campeón británico del peso medio. Primera defensa del titular Langford.

El choque se desarrolló al comienzo con una importante carga táctica, con ambos boxeadores buscando el momento para imponer su jab, conectar sus derechas y contragolpear con sus ganchos. En esta fase fue Langford quien llegó con mejores golpes de poder, tanto llevando la iniciativa como sin ella, aunque Arnfield plantó toda la resistencia que estuvo a su alcance jabeando, haciendo fallar el directo a su rival y conectando su propio recto diestro y ganchos zurdos al hígado, neutralizando de esa forma el intento de presionar del campeón británico.

Así, alcanzado el quinto asalto el combate estaba notablemente abierto en las acciones, aunque no en las cartulinas, que se decantaban del lado del titular. Con todo, la pelea comenzó a girar del lado de Arnfield al llevarse éste la mejor parte en los intercambios de golpes curvos en corta que se produjeron en torno a la mitad, sobreponiéndose al empeño y a la frecuencia de golpeo de Langford. Igualmente el encuentro padeció continuas oscilaciones en la ventaja en cada asalto, por lo que se hizo bastante difícil de puntuar, decidiéndose los episodios por pequeños matices, como los rápidos combos de ganchos al cuerpo de Langford o los astutos contragolpes que Arnfield sacó cuando su contrincante se volcaba al ataque.

Finalmente, la pugna, sin apenas entradas en clinch ni rupturas en el ritmo, se encaminó a los últimos tres asaltos, en los que Langord salió dispuesto a añadir un extra a su ritmo para asegurarse retener el cinturón, anotando con claridad su gancho zurdo encadenado con su directo y largas series de curvos, principalmente al torso. Por ello, haciéndose con unos últimos y decisivos rounds, llegado el encuentro a la lectura de cartulinas, los jueces le dieron el triunfo a Langford por decisión unánime y tarjetas de 116-113, 116-113 y 117-113.

Dado que en el inicio y en el final estableció un endeble dominio, siendo algunos asaltos del comienzo de la segunda mitad realmente igualados, la victoria final de Tommy Langford 20(6KO)-1(1) no parece descabellada, aunque la pugna estuvo muy contendida y su triunfo no llegó con un margen nada amplio a pesar de lo que dicen las cartulinas, un tanto excesivas. En cualquier caso, ante un oponente que combatió a un nivel superior del esperado y que resistió con inmenso ímpetu (mostrando Arnfield una gran actitud que podría alzarle a un importante choque en el ámbito británico), Langford consiguió una meritoria victoria, aunque no lo suficientemente solvente como para poder enviar una clara señal de advertencia al top 15 mundial. Sin duda, Langford necesitará realizar algunas defensas más de su título antes de apuntar a objetivos más ambiciosos, pero ni siquiera así parece que pueda superar sus limitaciones y llegar a estar preparado para la cumbre de la difícil categoría del peso medio.

martes, 10 de octubre de 2017

Gary Cornish – Sam Sexton (6/10/2017)

Meadowbank Sports Center, Edimburgo, Reino Unido. 
En juego el cinturón vacante de campeón británico del peso pesado.

Dado que Cornish contaba de su lado con una notable ventaja en altura y alcance aprovecharía esto inicialmente para tratar de mantenerse a distancia e imponer su jab y su dura derecha. Por su parte, Sexton realizaba arremetidas desordenadas que le valieron recibir algunos contragolpes claros sin que pudiese ofrecer efectividad ofensiva, aunque provocó un corte por cabezazo involuntario sobre la ceja izquierda de Cornish. De todos modos, el corte fue cerrado y el púgil no se descentró, por lo que pudo seguir imponiendo su longitud de brazos y su elevada altura para neutralizar el afán ofensivo de Sexton, al que además evitaba con desplazamientos y con esquivas y bloqueos.

Así, Cornish parecía estar en control de la pugna, más aún cuando impactó en el quinto asalto una temible derecha que estremeció a Sexton y le hizo pasar por algunos serios momentos de apuro. Quizás por este incidente, Sexton se hizo plenamente consciente de que necesitaba reaccionar, de modo que en ese mismo round y en los siguientes lanzaría toscas pero efectivas combinaciones de abiertos ganchos que le metieron en la pugna. Tanto en el séptimo como en el octavo episodio “Highlander” Cornish usó su jab y su 1-2 para contener este intento de recuperación, pero en el último tramo de la contienda Sexton repitió sus ofensivas en hooks para capturar rounds, incluso a pesar de volver a ser desequilibrado por los derechazos de su oponente.

Finalmente, la pugna llegó a un decisivo último round en el que Sexton trató de hostigar a su rival y fue él quien terminó atacado duramente a la vez que acusaba importante desgaste. Terminado el campeonato británico, aunque Sexton había tenido una mejor segunda mitad, si se puntuaba round por round independientemente Gary Cornish 24(12KO)-2(1) parecía merecedor de la victoria y del cinturón nacional, pero los jueces le otorgaron el triunfo unánime a Sam Sexton 24(9KO)-3(3) con puntuaciones de 116-114, 116-113 y 115-114. Una vez más, la posesión de la iniciativa, por si sola, valió para que un boxeador se hiciese con una victoria que no merecía, menos aún con una tarjeta de 116-113. Desafortunadamente cada vez parece más asentada esa tendencia en los jueces a sobrevalorar la presión de los púgiles, cosa que sólo hace que agravarse cuando se producen rounds igualados. Dejando de lado otros combates y centrándonos en este, Cornish dominó asalto por asalto toda la primera mitad, ya que sus golpes fueron más claros y evitó muchos de los puños de su rival, que no tuvo una agresividad efectiva en absoluto. En la segunda parte, la situación estuvo más repartida, aunque Cornish pareció hacer lo suficiente para asegurarse el triunfo.

Sea como sea, tras haber sufrido dos derrotas ante Dereck Chisora y una más ante David Price, Sam Sexton conseguía el premio a sus esfuerzos durante doce años, todo ello a la vez que debería verse alzado a un enfrentamiento ante un peso pesado de la élite británica, encuentro que no podrá ganar por su falta de solidez, técnica y recursos. Por su parte, después de su derrota en un round ante Joshua, Cornish tenía que demostrar que tenía capacidad para medirse a la cumbre nacional y aspirar al top 15 mundial y no lo logró sobre el papel, pero tampoco en las acciones. Tuvo diversas ocasiones para buscar la ruptura de la pugna y no las aprovechó, mientras que con el paso de los episodios abandonó su jab y su frecuencia de golpeo se diluyó, por lo que si bien podría haberse hecho con este título y podría ganar a algunos púgiles de nivel medio-alto o incluso algún top 15 que no merece su posición, su boxeo está falto de contundencia sostenida y de regularidad combativa y su capacidad para realizar ajustes es nula, así que será realmente complicado que pueda despuntar con un triunfo ante un rival insigne del circuito británico.

martes, 3 de octubre de 2017

Rocky Fielding – David Brophy (30/9/2017)

Echo Arena, Liverpool, Reino Unido. 
En juego el título británico y de la Commonwealth del peso supermedio.

Espoleado por haber derrotado en su última pelea a un top 3 mundial, al australiano invicto Zac Dunn, David Brophy se mostró plenamente dispuesto a dar una nueva sorpresa, de manera que actuó con bastante agresividad. Con todo, Fielding, que ha ido puliendo su respuesta en este tipo de situaciones y que contaba con una apreciable ventaja en altura, respondería muy bien con el jab, el uno-dos y con ciertos ganchos en acciones de contragolpe y en ataques disuasorios. Igualmente, el valiente Brophy presionaría hasta llevar de espaldas a las cuerdas a su rival y alcanzarlo con dos duras derechas.

A pesar de ello, Fielding supo replicar, conectando contundentes uppercuts que frenaron a su adversario y lo dejaron algo tocado. Igualmente, Brophy recuperó pronto la iniciativa y siguió presionando hasta que un gancho zurdo a la contra a la sien le desequilibró y le llevó a una situación crítica súbitamente, cayendo a la lona tras encajar una serie de curvos. Brophy se alzó, pero sería durísimamente hostigado con uppercuts, ganchos diestros y otros puños hasta que un derechazo, precedido por un hook de mano adelantada, quebró su resistencia y obligó al árbitro a detener las acciones y a dar la victoria a Rocky Fielding 25(14KO)-1(1).

El caso de Fielding es el mejor ejemplo de que, se tengan las cualidades que se tengan, si se cuenta con dinero se puede llegar muy lejos. Su carrera fue hecha totalmente a medida por parte de Matchroom Boxing, teniendo que superar muy pocos obstáculos serios hasta que se midió a un Brian Vera venido muy a menos y al que superó con ayuda arbitral. Obviamente, sin haberse visto a prueba antes, cuando tuvo que medirse a Callum Smith, un boxeador de la máxima proyección a nivel mundial, sufrió una derrota en un round que puso de manifiesto los defectos de su trayectoria. De todos modos, la promotora Matchroom no estaba dispuesta a tirar su inversión, de modo que lo hizo reflotar a la vez que le intentaba hacer evolucionar con duelos ante rivales duros como Christopher Rebrasse y John Ryder, ante los cuales supo mantenerse en la pugna pero sólo logró controvertidas victorias por decisión dividida peleando como local. Finalmente, aprovechando que Brophy, sin victorias insignes, había logrado una victoria contra todo pronóstico ante un Zac Dunn sobreprotegido y sobrevalorado en las clasificaciones, se encontró al rival idóneo para alzarse hasta el top 5 mundial y ponerse a un paso del mundial que posee Gilberto Ramírez, que, por ser el boxeador con menos pegada y más previsible de la actualidad en la división, es quizás la mejor opción para acceder al mundial para un boxeador del estilo del británico.

Dicho esto, Fielding es un púgil con ciertas cualidades, principalmente su capacidad para quebrar los combates inesperadamente y en los primeros asaltos aprovechando un leve error, habiendo conseguido triunfos en 11 de sus peleas antes de que terminase el tercer round. Además, contra rivales que no presionan demasiado o que tienen desventaja en altura, sabe manejar bien sus ventajas físicas para puntuar. En cualquier caso, ante la pregunta de si tiene o no los suficientes recursos para ser monarca mundial, la respuesta resulta negativa, siendo sumamente improbable que pudiese lograr una reinado prolongado. Pese a ello, su capacidad para sorprender y explotar al máximo las fallos de sus oponentes, combinada con una pegada tan potente como irregular, le hacen un púgil con el que tener cuidado y tomar precauciones, ya que si bien una victoria sobre él no supondría un gran mérito para la carrera de un boxeador de la élite, un error se puede pagar carísimo.

miércoles, 19 de julio de 2017

Martin Joseph Ward – Anthony Cacace (15/7/2017)

Wembley Arena, Londres, Reino Unido.
En juego los títulos británico y de la Commonwealth del peso superpluma.

La pelea entre los imbatidos Ward y Cacace fue una evidente contraposición entre frecuencia y claridad de golpeo desde principio a fin, por lo que, sumado a un planteamiento muy táctico de ambos contendientes, terminó resultando un combate muy igualado aunque, en cualquier caso, no especialmente entretenido.

Si bien no es que ofreciese un ritmo combativo arrollador, Ward trató de enlazar manos y, repetidamente, con el 1-2 al rostro o con variación de altura superó a su rival de forma innegable en números de puños lanzados y anotados. Con todo, en casi cada round Cacace logró conectar el mejor golpe, destacando un cruzado zurdo muy abierto que llegaba con mucha potencia y precisión. Aun así, los puños de éste eran tan aislados que, lógicamente, resultaba realmente complicado que pudiese condicionar con ellos a los jueces por mucho que estos se dejasen impresionar por su fuerza de golpeo.

Sea como sea, los primeros seis asaltos estuvieron repartidos en la anotación de los jueces y relativamente igualados en las acciones, ya que Ward capturó el primer y el segundo asalto mientras que el tercero y el quinto fueron a parar a manos de su rival, que usó bien su cruzado de izquierda al contragolpe. Estando el cruce sin un dominador, Ward intentó en el sexto asalto usar su agilidad de piernas para, con cambios de línea, romper las tablas, aunque tanto en el séptimo como en el octavo episodio la precisión del zurdo Cacace con su mano izquierda en directo frenó e incluso revirtió sus esfuerzos. 

De todos modos, desde el noveno al duodécimo asalto Ward se dio cuenta que la forma de superar a su rival era con trabajo, continuidad, volumen de puños y ritmo, así que insistió una y otra vez con las combinaciones para dejar la impresión de que existía un dominio por su parte. Cacace no varió su táctica, de forma que, con una perdida de eficacia con las manos aisladas consecuencia del cansancio e incesantes entradas en clinch por parte de ambos, perdió un margen decisivo en las cartulinas, que se agrandó al recibir contragolpes en una precipitada ofensiva final. 

Por ello, terminados los doce asaltos, la victoria unánime, de forma merecida, cayó del lado de Martin Joseph Ward 18(8KO)-0-2, aunque ésta fue por un margen mínimo. Sin haber servido como un gran entretenimiento para el público, el valor real de esta contienda está en el importante papel que jugará en el desarrollo de ambos púgiles, que deberían sacar cruciales lecturas de esta contienda. Ward no puede permitirse quedarse en la distancia media-larga ante un rival que lo estaba martilleando con su mano izquierda en directo y cruzado abierto, debiendo usar su superior juego de piernas para propiciar mejores condiciones para sus ataques. Por otra parte, su forma de boxear contra un zurdo no resultó de ningún modo apropiada, cosa traducida principalmente en una mala apreciación de la distancia, por lo que resultará necesario que realice un enorme trabajo de preparación para este tipo de boxeadores. En cuanto a Cacace 15(7KO)-1, tiene que tener en cuenta que es imposible ganar un combate anotando, prácticamente, un excelente pero único puño por asalto. Y es que, aunque por momentos su control táctico era superior, dilapidaba su ventaja por el empeño de un Ward que erraba un gran número de golpes pero que consiguió dejar una sensación de dominio general por su mayor cadencia.

Dicho esto, siendo esta la primera prueba de fuego para Cacace, no estando además suficientemente rodado para afrontarla, su imagen no resultó del todo mala, quedándose a un paso de ganar al titular británico Ward que, en cambio y a pesar de la victoria, deberá mejorar mucho y rápido por las esperanzas puestas en él a corto-medio plazo por su promotora y por su inminente posicionamiento en las listas mundiales de una categoría tan sumamente contendida como la del peso superpluma.

miércoles, 19 de abril de 2017

Charlie Edwards – Iain Butcher (15/4/2017)

The SSE Hydro, Glasgow, Reino Unido.
En juego el título británico vacante del peso supermosca.

Sin duda fue un error que el joven Edwards se enfrentase en su novena pelea a un campeón experimentadísimo como Johnriel Casimero, pero una vez que el fallo resultó irremediable y se produjo su derrota por KO Técnico en diez asaltos, lo que restaba por saber es si con el adecuado desarrollo podría rendir al nivel de la cumbre. Por ello, tras un rodaje de recuperación, Edwards peleó por el título británico ante un rival competente como Butcher, boxeador que debía mostrar el nivel actual del prospecto y su proyección.

Pues bien, Edwards, consciente de que afrontaba un test puesto por su promotor para evaluar su potencial, ofreció la mejor actuación de su carrera para imponerse. Desplazándose por el ring con gran agilidad y fluidez y usando rápidos jabs, Edwards controlaría constantemente a su agresivo oponente, al que también alcanzó con claros 1-2 y con combinaciones de gancho zurdo y uppercut diestro. Es cierto que en algunos momentos su percepción de la distancia no fue la adecuada, recibiendo por ello golpes de poder peligrosos, pero por lo general acompañó también sus acciones con esquivas que ayudaron a desdibujar todavía más a Butcher.

Éste cometía un error recurrente al avanzar tras su corto jab, puesto que el veloz Edwards lo contragolpeaba casi cada vez con un preciso gancho zurdo, neutralizando tácticamente así a un Butcher que mostraba mucha falta de recursos. A consecuencia de esto, en los últimos episodios y viéndose derrotado, a Butcher no le quedó más remedió que lanzarse al ataque con más agresividad para intentar sorprender, pero ésto sólo serviría para agrandar el dominio de Edwards, que aprovecharía la precipitación de su adversario para mostrarse todavía más preciso con sus contragolpes y realizar plásticas esquivas portando las manos bajas.

El exceso de confianza de Edwards y la desesperación ofensiva de Butcher se tradujeron en que el segundo, en el último episodio, alcanzó a su rival con claros directos pero, no contando con gran pegada y restando muy poco tiempo, no se modificaría el resultado. Y es que, terminados los doce asaltos, los jueces otorgaron un 120-108 doble y un 120-109 para dar por decisión unánime la victoria a Charlie Edwards 10(4KO)-1(1), nuevo campeón británico del peso supermosca. La adquisición de dicho cinto le servirá al exretador mundial para poder pelear contra lo mejor del circuito británico en la categoría supermosca y conseguir el suficiente bagaje de ring para poder pujar por mayores logros, no siendo descartable que su promotor le consiga un combate por el título de Europa que le ayudaría decisivamente a conseguir la experiencia necesaria. De todos modos, aunque haber dado un paso atrás en su carrera y pelear a nivel nacional de nuevo ha sido un acierto, ya que Edwards rindió a un gran nivel ante Butcher, no se debe cometer el error de pensar que en unos pocos combates estará listo para contender contra la élite mundial, restándole todavía al menos media docena de pugnas para poder empezar a evaluar esa posibilidad. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

Tommy Langford - Sam Sheedy (26/11/2016)

Motorpoint Arena, Cardiff, Reino Unido.
En juego el título británico vacante del peso medio.

Haciendo honor a su nombre, "Speedy" (también apodado El Rápido) Sheedy impactaría veloces curvos abiertos que sorprendieron a Langford que, a pesar de ello, utilizaría su mayores cualidades, la sobriedad y la solidez, para evitar desordenarse, emprendiendo un moderado pero continuado trabajo que le daría casi todos los asaltos hasta la mitad del choque. Primero contragolpearía los ataques de su contrincante con el cruzado o el gancho zurdo, pasando posteriormente a tomar la iniciativa y a atacar con el directo aislado, el jab y también con el hook de mano adelantada. Con estos tres golpes el favorito se haría con el control de la contienda, mientras que Sheedy disminuiría mucho su actividad. De todas formas, éste no ofrecería durante estos asaltos un combate sencillo, ya que seguiría buscando el directo de izquierda (es zurdo) con entradas y salidas y algunos buenos contraataques.

Igualmente, la actitud de Sheedy fue esencialmente defensiva en este tramo, no teniendo grandes resultados al ataque a pesar de que lograba mantener en alerta de forma constante a su rival. Si bien el invicto Langford dominaba la contienda y se había casi asegurado la victoria, en el séptimo asalto Sheedy dio muestras de su peligro con varios rectos zurdos que parecieron debilitar a su contrincante. Aun así, Langford todavía mantendría el dominio de las acciones durante algunos asaltos más, logrando imponerse por presión y frecuencia y aprovechando básicamente los huecos defensivos en la guardia de un Sheedy que a veces bajaba los brazos. Cuando todo parecía indicar que Langford terminaría por sellar con comodidad una importantísima victoria, se produciría un cambio de tendencia.

Sheedy volvería a utilizar su velocidad y alcance para impactar largos directos o curvos abiertos, puños claros que no tuvieron respuesta equivalente. Además, contragolpearía con el gancho diestro las entradas de un Langford que cada vez se mostraba más cansado, tanto que incluso caería a la lona con algunos meros desequilibrios. Finalmente, tras un doceavo asalto en el cual el imbatido prospecto fue hostigado, el enfrentamiento llegó a su conclusión, llegándose a una lectura de cartulinas que de forma dividida le dio el triunfo a Tommy Langford 18(6KO)-0, siendo las puntuaciones de 117-113, 116-114 y 113-115. La cartulina de Bastión Boxeo es de 116-114 a favor de Langford. El resultado dividido es injusto aunque no lo es de forma dramática o ilógica, habiendo un par de asaltos muy igualados durante la primera mitad que, de ser otorgados a Sheedy, justificarían de forma más o menos razonable la puntuación que le daba como ganador. A pesar de ello, el triunfo de Langford pareció claro aunque no brillante. 

Con un trabajo simple pero adecuado, Langford acumuló los suficientes asaltos durante la primera mitad como para poder permitirse fallos después, aunque en la segunda parte, mostrando una preparación física insuficiente, cedió terreno ante un Sheedy que además de ser rápido es heterodoxo en sus ataques y tiene buena capacidad de sorpresa. Así, si bien Langford en general se mostró superior y usó bien su derecha recta, le faltó variedad de recursos, pegada y velocidad para lograr una victoria más contundente e indiscutible, mientras que Sheedy 17(4KO)-2 cometió el error trascendental de estar muy poco activo durante la primera parte del choque. En cualquier caso, el combate cumplió sobradamente con el objetivo de ofrecer un test duro para el 2º WBO Langford antes de los combates ante rivales del top, siendo además un combate muy bien emparejado y mucho más entretenido que el estelar del evento, Flanagan-Cruz. De todos modos, ahora mismo Langford parece confirmar que no está al nivel de aspirantes como Derevyanchenko o Murata, por citar sólo a dos, y que sus mejores opciones de coronarse pasan, además de pelear por la WBO para enfrentar a Saunders y no a Golovkin, por intentar recuperar la ordenada pelea (aunque posteriormente cancelada) eliminatoria ante Avtandil Khurtsidze, número 1 de la lista.

martes, 11 de octubre de 2016

Scott Cardle - Kevin Hooper (7/10/2016)

The Hydro, Glasgow, Reino Unido.
En juego el título británico del peso ligero. Tercera puesta en juego del campeón Cardle.

El duelo estuvo más igualado de lo que aparentemente se podía pensar, dado que, si bien Hooper no está al nivel del top 15, éste es un púgil muy veloz, que conoce muy bien sus límites y cualidades y que sabe boxear. Así, el choque estuvo contendido en casi todo momento a pesar de que Cardle podría ser considerado como superior y materializó sus mayores cualidades parcialmente al anotarse la mayoría de asaltos.

Desde los primeros intercambios de directos del round inicial, el choque entró en una fase de cierto desorden táctico, en el que ambos se sucedían en sus entradas y salidas y en los intentos por hacerse con la iniciativa. En estas circunstancias fue como Cardle marcó la diferencia dando pasos laterales para abrir ángulos y conectando algún directo y gancho diestro. Por lo demás el choque estaba ajustado, con los dos boxeadores recurriendo a un bajo riesgo y sustentando sus ataques sobre el jab, en el caso de Cardle con el doble jab. Con el choque así planteado, el éxito residía en establecer mejor el directo de mano adelantada, algo que logró Cardle más por las buenas esquivas que hacían fallar a su rival que por su propia precisión.

Súbitamente el enfrentamiento ganaría intensidad, ya que se producirían unos cruces de hooks de los que saldría mal parado Hooper. Y es que aunque "Super" conectó con potencia el hook zurdo, Cardle impactaría un gancho diestro al cuerpo que dejó tocado al aspirante, que tuvo que agarrarse para pasar los apuros, algo que no le evitó un hostigamiento considerable a base de ganchos, incluso contras las cuerdas. A pesar de este incidente, Hooper pareció recuperado en el sexto asalto, pero una tremenda mano de poder del titular decidiría el choque. Cuando su adversario se abrió para tirar un golpe, el astuto Cardle impactó un brutal hook diestro al rostro que estremeció a Hooper que, llevado contra el ensogado y sin respuesta, recibió una serie de ganchos que hicieron al árbitro intervenir acertadamente, dando el KO Técnico en el sexto round.

Scott Cardle 21(7KO)-0-1 había asegurado antes del combate que su objetivo era brillar en esta importante oportunidad, objetivo que quizás sólo logró en tres cuartas partes. Aunque prefirió tomar pocos riesgos y los golpes de poder escasearon durante un buen número de minutos, Cardle batió antes del límite a uno de los oponentes más difíciles de toda su trayectoria y, sobre todo, sin recibir a penas ningún tipo de castigo o desgaste, aspecto crucial que compensa la ligera falta de agresividad y brillo. Es por su buena defensa, incluso ante un rival velocísimo y con más alcance, que Cardle parece estar listo para que su promotora, la poderosa Matchroom, le lleve a mayores retos, especialmente ahora que se ha asentado como titular británico tras un inicio de reinado complicado. Quizás haya llegado ahora el momento de empezar el camino hacia la cumbre del ranking WBC desde su puesto de 40º peleando por un título menor ante un rival extranjero competente, ante el que podría conseguir dejar atrás cualquier tipo de duda y lograr el desarrollo para despuntar definitivamente como una de las principales promesas de una división ligera británica de muy buen nivel, incluso en cuanto a prospectos en ascenso y piedras de toque.

Dillian Whyte - Ian Lewison (7/10/2016)

The Hydro, Glasgow, Reino Unido.
En juego el título británico vacante del peso pesado.

Con una clara ventaja en alcance y un manejo del jab eminentemente superior, Whyte no tuvo muchos problemas para poder dominar los rounds, más aún teniendo en cuenta que Lewison, que presentaba un estado de forma muy deficiente, no paró de bajar los brazos absurdamente. Con el directo de mano adelantada al exretador mundial le bastaba para apuntar al triunfo, pero tuvo que apoyarse en el contragolpe ante un Lewison más bajo y tosco que buscó el triunfo acortando la distancia y lanzando hooks. En cualquier caso, la presión de éste no era suficiente para incomodar seriamente a Whyte, que usaría sus pasos para realizar esquivas y para quedar mejor situado de cara a sus ofensivas.

De todos modos, Whyte no podía ofrecer una continuidad táctica, recurriendo a veces a tomar la iniciativa para desecharla en otras ocasiones, siendo esto básicamente debido a la falta de persistencia de su adversario. Si bien no podía sostener ofensivas decisivas, los innumerables jabs lanzados por Whyte y sus combinaciones de ganchos, sobre todo al cuerpo, fueron bastante efectivos, desgastando periódicamente a un Lewison que tenía menos contundencia y claridad en su golpeo y que sólo con el hook zurdo aislado tenia éxito salteadamente. Aun así, el menos fogueado Lewison aguantaría en la pelea y daría lo que podía, capturando con tenacidad el quinto asalto.

Igualmente, su coraje no era suficiente, puesto que, aunque su única opción de victoria era pelear en la distancia corta, su condición física inadecuada y los jabs, directos, ganchos de izquierda y uppercuts de Whyte le frenaban y ponían más de manifiesto el dominio de éste. Así era inevitable que Lewison se desmoronase, aunque antes de ello ofreció un magnífico noveno episodio en el que impactó clarísimos y duros uppercuts y hooks que sorprendieron a su adversario. Con todo, en el décimo asalto el castigo propinado por Whyte con su martilleante jab y sus hooks sin respuesta obligaron al equipo de Lewison a abandonar en el descanso entre el décimo y el onceavo episodio. Por ello, Dillian Whyte 19(15KO)-1(1) se proclamaba campeón británico del peso pesado por primera vez en su carrera y consolidaba su recuperación con la tercera victoria consecutiva desde que perdiera ante el campeón Anthony Joshua.

Es obvio que Whyte no es el tipo de boxeador que puede ser considerado uno de los principales candidatos en el peso pesado actual a una coronación o a un largo reinado. Aun así, es lo suficientemente competente y completo como para ser un púgil cercano al nivel de la élite o al menos un top 15 y una piedra de toque del máximo nivel. Y es que es bueno en defensa, bueno en ataque, tiene pegada, precisión y un buen estado de forma, aunque en ninguno de estos ámbitos específicos resulta magnífico, del mismo modo que no es excesivamente alto. Sea como sea, su promotora sabe que tiene un púgil de calidad al que pueden medir a más de media docena de top 15 partiendo como favorito, por lo que, ahora que podría entrar en la cumbre del ranking WBC y WBO, resultará inevitable que Whyte vuelva a verse inmerso en una prueba de fuego contra un rival de nivel alto que sea el escalón previo a situarse en la pugna por la eliminatoria o el mundial.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Chris Eubank Jr. elude combate mandatorio ante Tommy Langford


Si una noticia del pasado fin de semana ha generado polémica intensa, al menos en el ámbito británico, es el rechazo a defender su título británico del peso medio por parte de Chris Eubank Jr. 23(18KO)-1. Y es que este púgil, que no dudó en ensalzar el cetro nacional cuando se podía enfrentar a boxeadores asequibles, ha preferido dejar vacante su título antes que enfrentar al invicto prospecto Tommy Langford 17(6KO)-0, que por su posicionamiento de 2º WBO era una garantía para, en caso de batirlo, poder entrar en la pugna por el mundial de la Organización y en las peleas contra la élite de la división. Eubank y su padre han alegado una levísima lesión en el codo para este movimiento, aunque no cabe duda de que esto no es más que una excusa, y en el mejor de los casos la decisión estaría motivada porque consideran que Langford reportaría poca ganancia económica a proporción de su riesgo relativo.

Quizás lo peor de todo es que, en una afirmación llena de cinismo y con una carga despectiva muy grande respecto a Langford, el equipo de Eubank señaló que veían esta lesión como una oportunidad y que la aprovecharían para apartarse de la pelea y poder enfrentar a púgiles de nivel mundial en el futuro próximo. Esta frase, mezclada con algunos tweets muy desafortunados y polémicos emitidos por Eubank recientemente, ha puesto en un punto muy complicado la imagen de dicho prometedor boxeador, que parece estar estancando su carrera desde que también rechazó pelear con Gennady Golovkin. Si bien resta alguna opción de que algún peso medio de la élite le dé una oportunidad, los Eubank están perdiendo margen de maniobra a marchas forzadas y generándose cada vez más enemigos, en especial entre los promotores.

Sea como sea, mientras Eubank lidia con los problemas que podría conllevarle estar enemistado con los dos mayores promotores británicos (además dos de las mayores compañías en el ámbito internacional), Langford, que es considerado junto a Eubank el mejor peso medio británico por detrás de Billy Joe Saunders, mantiene su participación en un combate el 22 de octubre, aunque no se sabe si se le podrá asegurar su participación en el campeonato británico o si se le podrá conseguir un rival a la altura del top 15 mundial.

sábado, 30 de julio de 2016

Previa: Tyrone Nurse vs. Tommy Coyle

Tyrone Nurse 33(7KO)-2-1 vs. Tommy Coyle 22(10KO)-3(2). Peso Superligero. 12 Rounds. SKY. First Direct Arena, Leeds, Reino Unido.

El combate entre Nurse y Coyle por la corona británica del peso superligero no es una pelea que sólo pueda o deba interesar a los aficionados y expertos de Reino Unido, sino que es un enfrentamiento potencialmente muy entretenido del que podría salir un próximo top 15. Y es que el ganador de este buen choque se deberá enfrentar al retador mandatorio e invicto prospecto Jack Catterall, top 5 WBO, por lo que como premio recibirá próximamente la oportunidad de escalar hasta la parte más alta de las listas mundiales. Sea como sea, y regresando a la pugna de hoy, ambos se encuentran en una importante encrucijada en sus carreras, en la que están obligados a evolucionar si quieren abandonar el boxeo de ámbito nacional. Nurse es un rápido púgil de mucha altura y envergadura del que se espera mucho, aunque su no tan lejana derrota ante Dave Ryan y su empate ante Chris Jenkins (seguido por una victoria muy ajustada) parecieron disminuir su proyección. Con todo, no se encuentra mucho mejor un Coyle que en racha de seis victorias fue desarbolado totalmente y batido en 10 rounds por el oro olímpico Luke Campbell el pasado agosto. De esta forma, queda claro que el choque está planteado como un revulsivo definitivo para el vencedor, pudiendo ser contado como favorito Nurse por su mayor técnica, aunque teniendo en cuenta los problemas pasados ante el agresivo Jenkins, es posible que un Coyle mucho más tenaz y peligroso, además con más recursos, pueda hacer valer de forma decisiva sus combinaciones en corta.

lunes, 27 de junio de 2016

Chris Eubank - Tom Doran (25/6/2016)

O2 Arena, Londres, Reino Unido.
En juego el título británico del peso medio.

No se puede negar que Doran le puso ganas al mayor enfrentamiento de su carrera hasta la fecha, pero con la mitad de rounds disputados que su oponente y nunca habiéndose enfrentado antes ni siquiera a un rival de nivel medio-alto, su derrota estaba casi sentenciada. Así, aunque se mostraría agresivo, probaría insistentemente con su jab además de con el 1-2, el gancho zurdo y el hook diestro en corta, el mucho más experimentado Eubank dominaría la pelea desde el inicio con un boxeo tan calmado como contundente. Anotando en el primer asalto el uppercut diestro, el gancho de mano adelantada y la combinación de ambos golpes, junto a algún afilado directo, era obvio que la pelea no se prolongaría demasiado, algo que resultó todavía más evidente cuando en el segundo episodio comenzó a controlar las acciones con su excelente jab, a veces lanzado triple.

Si bien Doran aún intentaría trabajar con sus hooks buscando el desgaste de su rival, Eubank rompería el choque en el tercer round, en el cual anotaría una larguísima y veloz serie de hooks sin respuesta que perfectamente podrían haber llevado al árbitro a intervenir y detener las acciones. Con todo, el tercer hombre dejó seguir la pelea, produciéndose un knockdown cuando Eubank lanzó dos uppercuts diestros contra su tocado rival. Doran se alzaría y trataría de impactar valientemente su directo y su hook, logrando terminar en pie el tercer episodio, aunque en el cuarto el enfrentamiento llegaría a su fin. Con un hook de derecha seguido por un uppercut de esta misma mano, Eubank se anotaría a su favor una nueva caída, sufriendo Doran poco después un tercer knockdown desequilibrándose al ser rozado por un hook de izquierda. Tras la nueva cuenta, el titular nacional británico derribaría por cuarta vez a su oponente con un uppercut diestro, que nuevamente a penas lo tocó, forzando ya al árbitro a detener el choque.

De esta forma, Chris Eubank Jr. 23(18KO)-1 lograba una muy contundente victoria por KO Técnico en el cuarto asalto, que nuevamente hizo que sus partidarios se maravillasen pero que no impresionó especialmente a quienes se mantienen neutrales. Que lograse una rápida victoria antes del límite se sabía ya desde antes de la realización del choque, puesto que a Doran le faltaba foguearse en gran medida, algo que motivó duras críticas contra Eubank por su elección de oponente. Por ello, aunque su actuación no puede tener grandes reproches, ésta no puede servir para ensalzarlo desmedidamente como se está haciendo. Y es que, no hay que olvidar que, al fin y al cabo, aunque algunos están considerando prácticamente a Eubank el mejor retador medio de la actualidad y casi como una figura imbatible, este púgil cayó ante el criticado titular Billy Joe Saunders. Es por esto que parece irracional darle a Eubank la categoría de favorito, como algunos pretenden, en su próximo choque, que supuestamente se disputará en septiembre ante Gennady Golovkin, número 1 indiscutible de las 160 libras.

No cabe duda de que el británico, si es que finalmente llega a enfrentar a "GGG", ofrecería una buena pelea, puede que incluso interesantísima, ya que contaría de su lado con una sensacional velocidad, precisión y una magnífica elección de los tiempos de ataque junto a una gran variedad de recursos, pero igualmente parece sumamente difícil que pudiese estar cerca de batir a Golovkin. Y es que éste tremendo pegador y encajador no debería tener dificultades para explotar las grandes brechas defensivas que Eubank muestra en cada pelea, y que incluso mostró ante Doran, apoyándose básicamente las posibilidades de triunfo del inglés en utilizar su gran juego de piernas para no boxear en corta en ningún momento. Con todo, ni siquiera aún así parece probable que Eubank pudiese resistir a largo plazo la intensidad ofensiva de Golovkin, que al menos batiendo a este púgil debería empezar a recibir por parte de un sector de sus detractores el crédito que merece.

domingo, 27 de marzo de 2016

Nick Blackwell - Chris Eubank Jr. (26/3/2016)

Wembley Arena, Londres, Reino Unido. 
En juego el título británico del peso medio.

Superando las mejoras expectativas, el combate por el cinturón de campeón británico entre el titular Blackwell y el aspirante Eubank (retador mandatorio WBA) fue una tremenda batalla con alternativas y emocionantes cambios de tendencia, aunque desafortunadamente el final llegó demasiado tarde. En el comienzo Eubank aplicó, como es habitual en su boxeo, un cierto dinamismo con el que acompañaba su sólido jab, girando y tanteando a su oponente hasta que encontraba el momento para lanzar combinaciones de curvos con magnífica velocidad, destacando un uppercut diestro que enlazaba con hooks con enrome soltura. Blackwell aguardaba cerrado listo para contragolpear, pero sus aislados ganchos diestros al rostro no podían compensar el elevado número de golpes que conectaba claramente su rival, anotándose el round.

En el segundo episodio Blackwell respondería al jab de su oponente con esta misma arma, logrando sorprender a un Eubank con la guardia excesivamente baja y abierta que se vería sacado de su distancia ideal, errando por ello bastantes puños. Con todo, el habilidoso aspirante no dejaría escapar el asalto cerrándolo con nuevas series de uppercuts y ganchos combinadas. Pronto la pelea vería aumentada aún más su intensidad, puesto que a la vez que el campeón incrementaba su presión y encerraba a Eubank contra el ensogado, éste respondería con brutales uppercuts y cruzados que disiparían el empuje de su rival, quien empezaría dar alguna muestra de desgaste. Cabe mencionar el astuto uso de los golpes de Eubank en este momento, abriendo la guardia con cruzados, entrando seguidamente por el centro con uppercuts y cerrando la serie sobrepasado por los exteriores con hooks.

Alcanzado el cuarto round el combate pareció estar ya roto a favor de Eubank que, pudiendo eludir el ahora ralentizado jab de su oponente, podía entrar y salir sin dificultades para conectar el gancho zurdo, el uppercut diestro y otros golpes curvos también enlazados con cortos rectos. Blackwell, que estaba crecientemente ensangrentado por diversos cortes en el rostro, sería conducido contra las cuerdas en el quinto episodio, recibiendo nuevos uppercuts y ganchos al cuerpo, pero en este momento crítico Eubank daría unos rápidos pasos atrás y con su puño señalaría al campeón mundial Billy Joe Saunders (que presenciaba el combate en primera fila de ring) a modo de reto o amenaza. Esta perdida de concentración innecesaria y peligrosa no tardaría en tener resultados, ya que Blackwell, que aguardaba el momento oportuno para conectar su estupendo gancho diestro (que le dio una importantísima victoria ante John Ryder), lograría alcanzar en el mentón a Eubank al contragolpe estremeciéndolo.

Tras un sexto asalto menos intenso, el tercer hombre debió detener las acciones en el séptimo round cuando Blackwell recibió terribles combinaciones de curvos, aunque sus ataques disuasorios llenos de valentía y su reanudación de la presión en los intervalos entre ofensivas de su oponente evitaron que el árbitro interviniese. El enorme coraje de Blackwell también le permitiría resistir una larguísima serie de puños sin respuesta en el octavo asalto, aunque Eubank quedó agotado por el despliegue de golpes y permitió a su rival rehacerse e incluso tomar la iniciativa. Aunque en el noveno episodio Eubank demostró estar sin fuerzas y se limitó a jabear, a la vez que Blackwell anotaba algún directo que pareció evidenciar escaso encaje de su oponente, un nuevo combo de curvos en el décimo llevaría al árbitro a pausar las acciones para que le inspeccionasen el ojo izquierdo al titular británico. El médico, viendo la enorme inflamación, pidió que se parase el combate, ganando por KO Técnico Chris Eubank Jr. 22(17KO)-1, que lograba desquitarse y hacerse con el título británico en su segundo intento. De este modo, Eubank podrá encaminarse ahora a un combate mundialista que tanto podría ser por el cinturón WBA regular que posee Daniel Jacobs (de quien es retador mandatorio) o por el WBO absoluto de Billy Joe Saunders, con el que parece sostener algo más personal que la mera rivalidad deportiva.

En cualquier caso, el futuro de Eubank no resulta tan importante en estos momentos como la salud de Nick Blackwell, que tras el combate, y después de saludar amistosamente a su oponente, sería sacado del ring en camilla y llevado rápidamente al hospital. Blackwell ha pasado la noche hospitalizado y se le ha inducido al coma, habiendo detectado los médicos un derrame cerebral. La última hora es que está en observación y su equipo espera el informe médico. Desde Bastión Boxeo deseamos lo mejor y la más pronta recuperación de un guerrero con enorme coraje como es Nick "Bang Bang" Blackwell 19(8KO)-4(2).

domingo, 13 de diciembre de 2015

Anthony Joshua - Dillian Whyte (12/12/2015)

O2 Arena, Londres, Reino Unido.
En juegos los títulos británico y de la Commonwealth del peso pesado.

El destacado prospecto Joshua, que nunca había pasado del tercer round, trató de encaminarse de nuevo a una temprana detención, puesto que ya en el primer asalto, anotando potentísimos 1-2 y ganchos zurdos, no tardaría en estremecer a su contrincante para posteriormente empujarlo a las cuerdas y lanzar una serie de curvos y rectos que pusieron al árbitro cerca de intervenir. Con todo, un Whyte que contragolpeaba bien con el gancho zurdo pudo finalmente salir de las cuerdas y lanzar golpes disuasorios, sobre todo en jab, para terminar en pie un asalto inicial que concluiría con una inesperada polémica. Y es que un golpe de Joshua algo más allá del tañido de la campana llevaría a Whyte no sólo a responder sino también, a pesar de que el árbitro trataba de separarlos, a perseguir a Joshua intentando golpearlo, todo ello habiendo finalizado el round bastantes segundos antes. Después de que el ring se llenase de los miembros de ambos equipos, amenazando con una riña, y de agentes de seguridad , finalmente el cuadrilátero sería desalojado y, tras el descanso, la pelea reanudada.

Este incidente que debería haber supuesto la descalificación de Whyte no conllevaría ningún tipo de sanción por parte del tercer hombre sino que éste simplemente les hablaría largamente a ambos pidiéndoles juego limpio. En el segundo episodio, que se inició con bastante calma en las acciones, Joshua iría poco a poco trabajando con el jab y la derecha directa hasta que, finalmente, un uppercut diestro desequilibraría a Whyte y lo llevaría de nuevo a las cuerdas. Joshua se lanzó a por el knockout, pero entonces un hook zurdo de Whyte lo haría tambalear por primera vez en su carrera, siendo seguido este golpe por un combo de potentes hooks que pondría al oro olímpico en problemas notables. De todos modos, Joshua se recuperaría rápido y cerraría bien el asalto impactando nuevas derechas y uppercuts.

 Con el enfrentamiento en un punto culminante de emoción, se entraría en un más moderado tercer episodio en el que Joshua haría valer su potencia y claridad de golpeo pero se excedería en la búsqueda del puño decisivo, aprovechando por ello Whyte para establecer su jab y su 1-2 junto algún esporádico gancho abajo y arriba. Aunque "Villain" volvería a aprovechar la falta de jab y una excesiva rigidez defensiva de la que hacía muestra Joshua para ofrecer algunas buenas acciones, la pelea en el cuarto y en el quinto episodio había pasado a desarrollarse en el escenario habitual de las victorias del número 2 mundial WBC y WBO. Obligando a su rival a boxear por el exterior del ring y sometiéndolo a presión con sus temibles 1-2 y ganchos zurdos, que lograba impactar con enorme fuerza, Joshua estaba empezando a desdibujar y a desgastar a su contrincante, al que también alcanzaba con hooks al cuerpo. Así, era cuestión de tiempo que la resistencia de Whyte se viese quebrada, algo que terminaría por suceder en el séptimo round.


Un terrible cruzado diestro de Joshua desequilibraría a un Whyte muy tocado que se apoyaría en las cuerdas para aguantar la ofensiva de su rival, que un tanto precipitado en el ataque fallaba en su intento por encontrar el golpe final. De todos modos, Whyte estaba en malas condiciones y no lograba entrar en clinch ni frenar a su rival con sus escasos golpes, por lo que, poco después, Joshua conectaría una combinación de hooks de izquierda y derecha que abrirían la puerta a un uppercut diestro que le daría la victoria y uno de los mejores knockouts del año. Con este triunfo Anthony Joshua 15(15KO)-0 volvía a demostrar por que es considerado la mayor promesa del peso pesado, a la vez que lograba situarse a un paso de la condición de retador mandatorio de la WBO. Si bien ante el mejor rival al que se ha enfrentado en su trayectoria sufrió algunas dificultades notables que ponen de manifiesto que ni de lejos es imbatible, sobre todo si se mide a un buen contragolpeador, su solidez táctica y técnica y su desmedida potencia de pegada, materializada en el 1-2 y el hook de mano adelantada, le hacen ser el aspirante a tener más en cuenta así como el que posee más posibilidades de coronarse. Sin duda a Joshua le espera un sensacional 2016, en el cual, consiga proclamarse campeón o no, dará gran emoción a la división con su espectacular y agresivo estilo de combate.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Callum Smith - Rocky Fielding (7/11/2015)

Echo Arena, Liverpool, Reino Unido.
En juego el título británico y el WBC plata del peso supermedio.

Comentando el combate ente Rocky Fielding y Brian Vera, que fue vencido por el primero de ambos con una acción claramente antideportiva y marrullera, señalábamos que a cada púgil el boxeo suele terminar por ponerlo, más tarde o más temprano, en el lugar que le corresponde y que el sitio de Fielding no era la élite de la división a pesar del triunfo. Pues bien, cuatro meses después un Fielding tremendamente motivado se enfrentaba al invicto prospecto Callum Smith, un compatriota suyo que se encuentra simplemente a la espera de que le llegue el mundial siendo número 1 WBC supermedio. Este sobresaliente púgil tardaría tan solo un round en demostrar cual es el lugar en el pugilismo de Fielding. Después de medirse con el jab durante breves instantes, y con menos de 30 segundos del primer asalto transcurridos, una derecha directa de Smith impactaba en el mentón de su rival estremeciéndolo y derribándolo sobre la lona, puesto que otras derechas y ganchos posteriores a penas contribuyeron a la caída.

Fielding se alzaría de este primer knockdown, lanzando golpes disuasorios y agarrándose en la reanudación, aunque Smith no tardaría en impactar directos y ganchos que llevaron a su apurado rival contras las cuerdas. Había transcurrido en torno a un minuto de pelea y Fielding estaba a punto de sucumbir, pero cuando los golpes sin respuesta se acumulaban y el árbitro podía intervenir para detener la pelea, el tocado púgil lanzaría algunos golpes que lo evitarían y le permitirían de nuevo entrar en clinch. El tocado Fielding trató de salir de las cuerdas en una ocasión con breve éxito, aunque en un segundo intento sus uppercuts (que usa siempre con gran acierto) terminaron por servirle para sacarse de encima a su oponente, que durante unos instantes pareció retroceder por haber sentido algún golpe. Con todo, un seco hook zurdo a la contra de Smith demostraría que estaba en perfectas condiciones a la vez que tiraba a la lona por segunda vez a su oponente.


Finalmente, y después de la reanudación, con una combinación de rectos y un gancho de izquierda Smith tumbaría sobre la lona por tercera vez a Fielding, que demostró valentía al levantarse pero que no pudo evitar que el tercer hombre, con buen criterio y apreciando su mal estado, detuviese la pelea. De este modo tan arrollador Callum "Mundo" Smith 18(13KO)-0 lograba la mayor victoria de su carrera, desplegando en la prueba más exigente de toda su trayectoria su boxeo más contundente para lograr un triunfo aparentemente fácil. El espigado británico quizás no tenga un encaje equivalente a su pegada, pero su capacidad de golpeo es verdaderamente notable, siendo esto así esencialmente por su tremenda velocidad de manos, no muy habitual en el peso supermedio. Quizás, quienes deseaban ver la pelea de Smith para poder evaluar seriamente las posibilidades que podría tener de vencer al campeón Badou Jack, se hayan quedado con las ganas de poder analizarlo con mucha mayor profundidad, pero es innegable que Fielding (más allá del desenlace controvertido en su combate ante Vera) es un púgil de probada dureza y la victoria del aspirante mejor ranqueado no es casual ni carente de mérito.

Por ello, parece que Smith, a sus 25 años, está en un momento de forma sensacional, y que ante un Badou Jack que (por su pasmosa irregularidad) puede ser considerado el más flojo de los cuatro campeones actuales de la división, el británico podría dar la sorpresa y arrebatarle su cinto. De todas maneras, Jack tiene cerca de 10 meses por delante hasta afrontar su siguiente defensa mandatoria, por lo que a Smith le restará seguir esperando y mantenerse rodado. Para ello, según se apunta, podría afrontar un duelo dificilísimo ante otro hábil y rápido compatriota como George Groves, boxeador que ofreció muchas dificultades a Jack y que le valdría a Smith, si lo venciese, para certificar sus enormes posibilidades en el campeonato mundial.