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domingo, 15 de enero de 2017

James DeGale - Badou Jack (14/1/2017)

Barclays Center, Nueva York, Estados Unidos.
Unificación de coronas IBF-WBC del peso supermedio.

Quizás por los problemas por tener que boxear contra un zurdo o por no establecer el jab en su avance, en el inicio Jack quedaría mal posicionado y expuesto repetidas veces, recibiendo directos y hooks seguidos por cambios de línea. Además, una súbita entrada desde la larga de DeGale conllevaría en el round inicial un knockdown a su favor, viéndose Jack sorprendido y derribado por un directo de izquierda de su oponente. La pelea no había podido comenzar mejor para el británico que, si bien se vería algo más presionado en los siguientes asaltos, impondría su mayor variedad, velocidad y ritmo para anotar combinaciones de uppercut zurdo-hook diestro o de ganchos. Por su parte Jack mostraba los mismos problemas de siempre para ser constante, siendo claramente insuficientes sus salteados ataques en hook diestro y 1-2.

Hacia el cuarto asalto el combate empezó a verse modificado, ya que DeGale, pareciendo algo cansado, optaría por desplazarse por el ring y escoger más sus abiertos hooks. Igualmente, mientras los golpes del campeón IBF eran bastante claros y fáciles de valorar por parte de los jueces, Jack seguía siendo demasiado inefectivo con sus nada impresionantes ni precisos puños. Aun así, la pelea tendió hacia un emparejamiento de las acciones, con Jack llegando cada vez con mayor potencia, especialmente con su 1-2-hook. Después de un quinto round en el cual el árbitro recibió un fuerte gancho zurdo de Jack al intervenir para que ambos no se golpeasen después del final de asalto, el sexto episodio sería uno de los mejores de toda la contienda para el monarca WBC. DeGale quedaría tocado y contra las cuerdas por las potentes series de rectos cerradas con curvos lanzadas por el inconstante Jack.

Así se iniciaría de forma evidente una reacción de "The Ripper", que tanto en el séptimo como en el octavo round llegaría con gran claridad a su rival, pareciendo DeGale durante unos instantes cercano al knockout. Y es que éste, que piensa que tiene mejor defensa dinámica de la que realmente tiene, cometería errores perfectamente evitables al intentar esquivar con la cintura o las piernas portando sus manos bajas, siendo alcanzado en el octavo asalto por una derecha que le sacó el protector bucal y que fue seguida de un duro hostigamiento. De todos modos, a pesar de sangrar y estar bastante enrojecido, DeGale reaccionaría y, a base de valentía, lograría impactar duros curvos abiertos en los intensos intercambios que se produjeron en los últimos asaltos. Con todo, a pesar de que logró resistir e incluso anotarse algún round, en el episodio final sería derribado con un gancho de izquierda seguido por un upperuct.

Si bien la caída resultaba pésima para sus intereses y fue alcanzado en la reanudación por duros hooks y directos, James DeGale 23(14KO)-1-1 consiguió aguantar hasta el final en pie, por lo que se alcanzaba una lectura que no le dio el triunfo ni a él ni a Badou Jack 20(12KO)-1(1)-3, dado que las cartulinas darían un empate con puntuaciones de doble 113-113 y un 114-112. Este veredicto convenció a la mayoría, dado que ambos se habían anotado un knockdown, habían tenido momentos de dominio y varios de los rounds más igualados podrían caer de un lado o del otro. En cualquier caso, y aunque se podrían justificar tarjetas de lo más variadas, DeGale pareció estar más cerca de la victoria que Jack, puesto que el primero no dejaba dudas en su golpeo, siendo nítido y muchas veces en breves combinaciones. En cambio, en muchas ocasiones los directos de Jack eran muy débiles o sólo tocaban el aire, siendo sus ofensivas distanciadas muchísimo entre sí durante los episodios, por lo que la sensación que dejaba era de inefectividad. Si se dejan de lado los prejuicios y los factores que no se deben valorar a la hora de otorgar un round, pero que muchos tienen en cuenta, como que DeGale estuviese más enrojecido, que Jack caminase más rato hacia adelante o que el campeón IBF llegase a estar cerca de la derrota antes del límite, el británico por claridad de golpeo y número de manos anotadas round por round, pareció merecer el triunfo.

Sea como sea, la situación ahora permanecerá igual, con ambos conservando sus coronas pero pareciendo emplazados a una revancha que sin duda sería bien acogida. Cabe mencionar que Jack propuso que el duelo de desquite se produjese en el peso semipesado. Por otro lado, no hay que olvidar que ambos están obligados a enfrentar a sus respectivos mandatorios, siendo los dos peligrosísimos: Callum Smith para el campeón Badou Jack y José Uzcátegui para James DeGale, dos retadores perfectamente capacitados para destronar a estos irregulares y mediocres monarcas y truncar la realización de una revancha unificatoria.

martes, 3 de mayo de 2016

James DeGale - Rogelio Medina (30/4/2016)

DC Armory, Washington, Estados Unidos. 
Campeonato mundial IBF del peso supermedio.

Si el duelo Jack-Bute terminó con unas cartulinas controvertidas, esta polémica no fue nada comparada con la suscitada por las tarjetas de la pelea DeGale-Medina, en las cuales los jueces incomprensiblemente dieron un triunfo muy amplio al británico cuando en realidad fue el mexicano quien claramente mereció salir con el brazo en alto. Y es que durante la primera mitad del choque fueron muy pocos los asaltos que se le pudieron dar al monarca, que sería durísimamente hostigado y alcanzado por un Medina volcado al ataque desde los compases iniciales. Avanzando firme tras su 1-2 o su 1-2-hook de izquierda abajo, Medina, que cortaba muy bien el ring, arrinconaría contra las cuerdas repetidamente a DeGale, que no podría evitar recibir potentísimos directos y combinaciones de curvos como, por ejemplo, hook zurdo-uppercut diestro.

Así, y desplegando también un continuado trabajo al cuerpo, "Porky" fue anotándose asaltos uno tras otro a la vez que desgastaba y enrojecía la cara a su oponente, que no lograba hacer valer su buen juego de piernas para salir a tiempo del ensogado. Del mismo modo, DeGale no ofrecía, ni cuando era encerrado ni cuando tenía espacios para boxear, una adecuada respuesta, que básicamente se materializaba en directos aislados y breves series de ganchos al rostro. Es justo señalar que en algunos momentos el británico ofrecía tenaz resistencia y anotaba, entre otros golpes, uppercuts de gran dureza, pero estas reacciones no se mantenían constantes, de modo que sólo lograba igualar parcialmente las acciones, no consiguiendo evitar que Medina siguiese dominando con su enorme combatividad y estupendo ritmo de combate.

Después de que se viese a "Chunky" bastante perdido y dubitativo, oscilando inefectivamente entre las tímidas ofensivas y la cesión de la iniciativa, a partir del séptimo episodio comenzaría a boxear claramente mejor, logrando mantener la distancia de forma más continuada y haciendo valer su ventaja en envergadura, así como su gran técnica, para impactar manos a la vez que evitaba parte del peligro. Por ello, y aunque la presión del mexicano seguiría siendo apreciable, DeGale haría valer sus esquivas de cintura, su buen desplazamiento y precisos contragolpes en uppercut y directo para anotarse unos cuantos rounds consecutivos, aunque esta reacción no se prolongaría demasiado. Al alcanzar la recta final, Medina volvería a aumentar su agresividad y cerraría la pelea con dos asaltos muy buenos, en los cuales a punto estuvo de desbordar a su oponente con innumerables hooks arriba y abajo acompañados por directos.

Terminados los doce asaltos, en algunos momentos marcados por una notable tensión entre ambos contendientes, parecía obvio que Rogelio Medina 36(30KO)-7(3) capturaría un triunfo unánime, puesto que su victoria había parecido solvente y casi incuestionable a pesar de ciertos momentos de gran igualdad. Con todo, en un claro ejemplo de cartulinas preparadas de antemano (para no truncar los planes de unificación ante Jack), los jueces daban unas ridículas y bochornosas tarjetas de doble 117-111 y un 116-112 para otorgar el triunfo unánime a James "Chunky" DeGale 23(14KO)-1, veredicto fuertemente abucheado por el público asistente y duramente criticado tanto por los especialistas como por los espectadores, que han llegado a afirmar que éste podría ser uno de los robos del año. Incluso haciendo un cálculo a la baja, es incomprensible cómo los jueces pudieron dar a Medina menos de los cinco asaltos que este aspirante, que ofreció una actuación estupenda llena de mérito y coraje, se anotó de forma innegable. Por contra los injustos jueces llegan a dar a Medina tan sólo tres asaltos, algo que es simplemente un insulto a su trabajo. Cabe señalar además que cuando se escuchó el veredicto, DeGale, que había sacando la lengua muchísimas veces durante la pelea, se plantó chulescamente delante de Medina alzando el brazo, mostrando una falta de respeto y de deportividad enorme e indigna de un campeón o de cualquier boxeador. 

Sea como sea, y dejando al margen los factores que deslucieron este buen enfrentamiento, lo cierto es que el irregular Jack y el inefectivo DeGale se enfrentarán en el último tramo del año en una flojísima unificación de coronas que, al menos, estará igualada por el bajo nivel de ambos. De todas formas, nadie debería afirmar después de que ésta se produzca que el ganador será una figura merecedora del acceso al top libra por libra, ni mucho menos que este doble monarca coronado con irregularidades y torpeza es un número 1 supermedio a la altura de otros iconos pasados de la división.

lunes, 30 de noviembre de 2015

James DeGale - Lucian Bute (28/11/2015)

Centre Videotron, Ciudad de Quebec, Canadá.
En juego el cinturón mundial IBF del peso supermedio.

El plan del campeón DeGale era simple y consistía en resolver su primera defensa de forma muy contundente ante un boxeador de prestigio, pero lejos de su mejor momento, para poder dar brillo a su record (que está un tanto carente de victorias notables) y encarar en una mejor posición las futuras negociaciones contra los grandes nombres de la división. Pero muy lejos de lo que él esperaba, el excampeón Bute ofreció una durísima pelea en la que demostró nuevamente los puntos débiles del titular actual de la Federación, logrando a la vez ajustar el resultado. Con todo, esto no fue así desde el inicio, puesto que en los primeros tres rounds DeGale salió muy fuerte, tratando de desarbolar a su contrincante a base de ritmo y frecuencia. Avanzando sobre su jab, muchas veces encadenándolo con el hook diestro, DeGale entraba en la distancia corta para conectar contundentes combinaciones de curvos que por velocidad y potencia sorprendían y sobrepasaban la defensa estática del rumano-canadiense, que contestaba de forma desigual aunque lograba conectar en la distancia media-corta algún buen directo y hook aislado. Así, con los intercambios de golpes cayendo constantes del lado del británico, aunque con Bute ofreciendo menor pero dura respuesta, parecía posible que la táctica de DeGale se viese culminada, sin embargo entonces fue cuando se empezó a producir la reacción de su rival.

Comenzando en el tercer round, pero de forma más insistente y continuada en el cuarto y en el quinto episodio, Bute tomaría la iniciativa y pasaría a presionar con agresividad a su oponente, obligándolo con sus golpes rectos (sobre todo con el 1-2) a retroceder hasta las cuerdas, situación que aprovechaba para conectar uppercuts y hooks. De un modo muy similar al último combate que disputó contra Dirrell, DeGale no ofrecía adecuada respuesta boxeando bajo presión y cerca del ensogado, donde trataba de caminar el ring buscando el contragolpe sin encontrarlo de forma decisiva. Por contra, sus intentos de volver a llevar el combate al cruce de golpes y a la distancia corta se encontraban con los pasos atrás de Bute coordinados con sus golpes rectos. De ese modo, el veterano "Tombeur" igualó las acciones y empezó a poner en dificultades tácticas a su oponente.


DeGale, a pesar de que durante los primeros rounds había recibido también algunos puños contundentes, decidió acertadamente regresar al centro del ring y al cruce de golpes, capturando nuevamente por mayor frecuencia y precisión el sexto round, aunque tan pronto como en el séptimo episodio volvería a ser conducido a las cuerdas, perdiendo el asalto pero tratando de conservarlo contragolpeando de forma oportunista y corriendo en los últimos segundos, algo reprochado por el público. De una forma tan poco brillante, siendo abucheado, con las acciones igualadas y sufriendo un corte en torno al ojo izquierdo, DeGale quemó todos los cartuchos que tenía del octavo al décimo asalto para intentar decantar la pelea a su favor. Lanzando manos claras de forma repetida, y principalmente con ciertas combinaciones de hooks en momentos cruciales, un tenaz "Chunky" podría eventualmente superar a Bute, a quien sólo le faltaba continuidad y poder encerrar de forma más prolongada a su rival para obtener el triunfo. 

En cualquier caso, el excampeón Bute, antes del final, lograría sembrar definitivamente la duda en cuanto a las capacidades del británico ofreciendo durante los dos últimos rounds un buen uso de las combinaciones de rectos, destacando también unas potentes izquierdas directas y un gancho diestro con los que cerró de gran forma su meritoria pelea. Tanto empeño puso en el enfrentamiento Bute 32(25KO)-3(1) y tan igualados fueron varios rounds, que muchos incluso consideraron que podría haber logrado el triunfo, pero los jueces terminaron por dar la victoria por decisión unánime a James "Chunky" DeGale 22(14KO)-1 con cartulinas excesivamente amplias de 117-111 doble y un 116-112. Y es que, si bien DeGale hizo valer los golpes de poder para anotarse algunos rounds igualados y superó habitualmente a su rival por número de puños conectados, sobre todo en momentos decisivos, su victoria fue muy estrecha y su dominio se vio casi totalmente amenazado en unos rounds en que dio una imagen un tanto pobre. La puntuación de Bastión Boxeo es de 115-113 a favor de DeGale.

Con este resultado, lejos de lo que afirma el excesivamente confiado DeGale, el titular mundial IBF no consigue consolidarse, sino que vuelve a dar muestras de las numerosas debilidades que ya dejó ver ante Andre Dirrell. Por ello, ahora mismo está muy lejos de poder ser considerado como número 1 de la división, y ante un rival constante y con empuje podría pasar enormes dificultades. En cualquier caso, siendo su objetivo unificar las coronas ante un Badou Jack con grandísimos problemas para adaptarse al ritmo de combate y para mantener una elevada frecuencia, DeGale no debería tener excesivas dificultades para imponerse.

viernes, 2 de octubre de 2015

James DeGale realizará la primera defensa de su cinturón IBF ante excampeón Bute


Después de que el británico James DeGale 21(14KO)-1 se proclamase campeón mundial IBF del peso supermedio, batiendo en mayo a Andre Dirrell, su compañía anunció que el nuevo monarca no pelearía hasta afrontar su defensa mandatoria. Con todo, las noticias de un posible duelo ante el retornado a los rings Lucian Bute 32(25KO)-2(1) surgieron de forma inesperada negando las palabras de la promotora. Finalmente y tras unas semanas de negociaciones, que no fueron demasiado complicadas, DeGale y el excampeón Bute habrían llegado a un acuerdo para enfrentarse en la ciudad de Quebec en Canadá, siendo aparentemente la fecha elegida el 28 de noviembre. Todavía no se puede tener absoluta certeza hasta que llegue el anuncio oficial, pero según ha afirmado Eddie Hearn la confirmación definitiva llegará en los próximo días.


De este modo queda establecido un interesante duelo que podría ser acompañado por un excelente semifondo como el choque eliminatorio WBC del peso semipesado entre Eleider Álvarez e Isaac Chilemba. Incluso el promotor Yvon Michel comentó su deseo de incluir en el mismo evento la eliminatoria IBF, también semipesada, entre Artur Beterbiev y Sullivan Barrera, aunque este duelo parece más difícilmente concretable para dicha fecha y lugar.

Regresando al duelo de fondo, el campeón DeGale, a pesar de su ajustada y poco brillante victoria ante Dirrell, partirá como favorito para esta primera defensa, en la que según se afirma buscará dar brillo a su record y preparar enfrentamientos más complicados en 2016 (temporada en la cual barajaría incluso la opción de la unificación), todo ello a la vez que lograría una bolsa más que aceptable. Por su lado, el en otro tiempo destacado campeón supermedio Bute, que regresó a los rings tras un año y medio de inactividad batiendo en agosto a Andrea Di Luisa, buscará en un duelo crucial en su carrera encumbrarse como campeón o acercarse al retiro definitivo, al que ya apuntó  tras perder ante Froch y Pascal.

domingo, 24 de mayo de 2015

James DeGale - Andre Dirrell (23/5/2015)

Agganis Arena, Boston, Estados Unidos.
En juego el título mundial vacante IBF del peso supermedio.

El enfrentamiento por el título dejado vacante por el campeón Froch se esperaba que fuese igualado y así lo fue, sobre todo por una repartición del combate en dos fases de dominio, una bajo control de cada púgil, que aumentó la sensación de paridad.

El británico DeGale arrancaría la pelea con un planteamiento un tanto conservador que le permitiría hacerse con la mayoría de los asaltos hasta la mitad del encuentro. Permaneciendo agazapado mientras se desplazaba a derecha e izquierda en busca de la oportunidad adecuada para lanzar su mano, dejaría consumir gran parte del asalto hasta realizar un inesperado ataque en el cual alcanzaba con mucha claridad con el hook al rostro a un Dirrell un tanto expectante. En otras ocasiones DeGale detenía su caminar para buscar la corta y conectar ganchos en combinación, que eran respondidos por Dirrell aunque con un menor número de manos. El boxeador estadounidense poseía el centro del ring y controlaba la distancia a través de su jab, pero sus ataques en 1-2 eran esquivados por su oponente mayoritariamente y su respuesta en los intercambios era poco efectiva. Así, DeGale conseguía decantar los rounds a su favor con oportunas manos, sobre todo con un hook de izquierda al rostro que tomaba en muchas ocasiones desprevenido a Dirrell y que este no conseguía evitar.

La ventaja de "Chunky" era muy amplia alcanzado el ecuador de la pelea, siendo esto en gran parte debido a un segundo asalto en el cual Dirrell sufrió dos cuentas de protección. En este episodio Dirrell había conectado con claridad su directo zurdo e insistía con sus ataques en 1-2, pero un jab-hook zurdo de DeGale le impactaba y le derrumbaba cuando faltaban unos treinta segundos para el final. Tras la cuenta, y después de la reanudación, DeGale buscaría el final y conseguiría derribar a su oponente por segunda vez con un par de directos seguidos por algunos hooks, aunque Dirrell protestaría señalando que había sido empujado. De todas formas el round concluiría tras esta segunda caída, por lo que Dirrell tendría tiempo para recuperarse.

Con a penas un asalto en su cuenta y habiéndose visto en apuros en varias ocasiones, "The Resurrected" Dirrell comenzaría una contundente reacción a partir del séptimo asalto, round desde el cual empezaría a utilizar su superior dominio de la distancia larga y su mayor efectividad en los golpes rectos para controlar el encuentro. Con esta táctica más ofensiva y menos estática Dirrell se anotaría todos los asaltos hasta el décimo, con dicho episodio incluido, ya que de forma nítida conectaba el 1-2, empujaba hacia las cuerdas a DeGale y le impactaba combinaciones de rectos con su rival de espaldas al ensogado. Durante estos round DeGale se mostraba mucho menos resolutivo y ya no tenía esa facilidad que había mostrado anteriormente para hacer diana con sus inesperados ataques, puesto que tampoco tenía tanto tiempo ni espacios para pensar.

Alcanzados los asaltos finales el encuentro llegó a una fase crucial, ya que si se prolongaba la reacción de Dirrell éste podía terminar por dar la vuelta a las puntuaciones. Aún así el astuto DeGale tendría las suficientes energías como para acelerar sus acciones y ofrecer algunas combinaciones de ganchos que, por número de golpes más que por precisión o potencia, le permitieron hacerse con los dos últimos y cruciales rounds. En cualquier caso varios de los asaltos intermedios eran igualados y el control de la segunda parte de la pelea por parte de Dirrell era obvio, por lo que la presumible victoria de DeGale no era segura hasta no oír el veredicto de los jueces. Pero estos no dieron sorpresas y optaron por cartulinas de doble 114-112 y 117-109 que dieron el triunfo a James "Chunky" DeGale 21(14KO)-1, que por primera vez en su carrera se convertía en campeón mundial. Muy excesiva parece la cartulina de 117-109 y mucho más adecuadas las de 114-112, siendo la puntuación de Bastión Boxeo 115-111 a favor de DeGale.

El nuevo campeón acertó en su planteamiento táctico y, pese a renunciar a mostrarse agresivo y dominador, escogería muy bien sus oportunidades para atacar y anotar con claridad, optando, oportunistamente y astutamente, en muchas ocasiones por no arrojarse hasta los instantes finales, tratando de condicionar la decisión de los jueces para ese asalto. De todas formas su respuesta en la segunda parte de la pelea fue muy poca efectiva y mostrándose un tanto desdibujado cedería ante Dirrell. El local, que había estado anulado en la primera parte, encontraría ahora la forma de imponer su boxeo a base de precisos golpes rectos. Aunque si no se hubiesen producido las caídas dos de los jueces hubiesen dado empate, los knockdowns resultaron decisivos y sin excesivo brillo pero con claridad DeGale se convertía en campeón mundial IBF.

Todavía tendrá el nuevo campeón tiempo para pensar en los errores antes de afrontar su primera defensa mandatoria, que podría disputar ante el actual número 3 en el ranking Gilberto Ramírez o contra el ganador de una eliminatoria entre dicho púgil mexicano y el estadounidense Julius Jackson.

lunes, 5 de enero de 2015

La IBF ordena a Carl Froch que negocie una pelea contra DeGale

El británico Carl "The Cobra" Froch 33(24KO)-2, campeón mundial unificado WBA e IBF, ha recibido una notificación de parte de este último organismo en la que se le demanda que inicie negociaciones con su compatriota James "Chunky" DeGale 20(14KO)-1, número 1 en las listas del peso supermedio. Por ello, ambas partes tienen un mes para negociar el combate y de no llegar a un acuerdo en el tiempo establecido la IBF ordenaría una subasta.

De esta manera la elección de su futuro por parte del campeón Froch se ha precipitado, teniendo que tomar una decisión importante con las opciones que se le presentan delante. Aunque la defensa ante DeGale podría valerle buenas cifras de audiencia y asistencia en Reino Unido, donde el combate es muy esperado, no alcanzaría cifras similares en el resto del mundo, siendo por ello una opción menos deseable para Froch, en busca de grandes bolsas. "The Cobra", que había mostrado su deseo de medirse contra Julio Cesar Chavez Jr. o contra algún otro boxeador que le permitiese alcanzar una de las mayores bolsas de su carrera, podría estar barajando la posibilidad de dejar este cinturón vacante y defender su título WBA en alguna gran velada norteamericana en primavera. Veremos cual es la opción final del campeón, pero en cualquier caso DeGale disputará el cinturón mundial en el plazo de unos meses tanto contra Froch como contra un coapsirante designado por la IBF, que podría ser el ganador del duelo entre el mexicano Gilberto "Zurdo" Ramírez y el ruso Maxim Vlasov, aunque podrían entrar en la lista de posibles rivales algunos otros boxeadores como Julius Jackson o George Groves.

martes, 25 de noviembre de 2014

James DeGale - Marco Antonio Peribán (22/11/2014)

Echo Arena, Liverpool, Reino Unido. Peso Supermedio.

El primer asalto fue considerablemente intenso con varios intercambios de golpes curvos en la distancia media, donde destacaban dos potentes hooks al rostro, uno de mano izquierda y otro de derecha, anotados por el local DeGale. El empuje de "Chunky" era considerable, con todo, Peribán realizaba también ofensivas que, pese a no tener un gran porcentaje de acierto, llegaban a su rival, sobretodo con su jab y algunos buenos golpes curvos, que conseguían refrenar un tanto los ataques de su rival y por ello el ritmo del combate.

Peribán tomaba la iniciativa en el comienzo del segundo asalto atacando a DeGale con el 1-2 y con una buena combinación de uppercut de izquierdas-croché de derechas, pero su oponente, tras conseguir responder a la presión, impactaba una dura combinación de hooks con su rival arrinconado en las cuerdas. De todas formas, pese al acierto de algunas acciones del británico no parecía que iba a producirse el fin del combate tan rápidamente como acontecería.

Llegados al tercer round DeGale lanzaba un croché abierto de izquierdas (es zurdo pese a que suele realizar algunos cambios de guardia) que alcanzando el mentón de Peribán lo hacía desequilibrarse, aprovechando el local para derribarlo con una nuevo golpe con su mano izquierda. El árbitro precipitándose ni tan sólo realizó una cuenta de protección, es más, había tratado de detener el combate desde antes de que Peribán cayese, no habiendo recibido ninguna combinación peligrosa. En cualquier caso los golpes habían sido duros y no vale la pena arriesgar la salud de un púgil, pero parece evidente que el mexicano podría haberse, al menos, puesto en pie en el conteo.

James "Chunky" DeGale 20(14KO)-1 realizó un buen combate contra un rival complicado, consiguiendo un importante triunfo basado en un buen posicionamiento de ring, buenos ataques desde atrás y rapidez en los intercambios en corta. Con este triunfo suma 10 victorias seguidas, 6 de ellas antes del límite, desde su única derrota ante George Groves en 2011. Habiéndose impuesto a rivales como Brandon González, DeGale se ha convertido en uno de los nombres importantes del peso supermedio, estando 3º en la WBO, 15º en la WBA y, lo que es más importante, número 1 de la IBF. Teniendo en cuenta esta última clasificación y el hecho de que el triunfo sobre González era una eliminatoria por el título mundial IBF, es casi seguro que se enfrente el año próximo al campeón mundial de este organismo Carl Froch.