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domingo, 18 de junio de 2017

Andre Ward – Sergey Kovalev II (17/6/2017)

Mandalay Bay, Las Vegas, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBA, WBO e IBF del peso semipesado. Primera puesta en juego de las coronas conjuntas del titular Ward.

Tras el primer enfrentamiento, en el cual los tres jueces le robaron el triunfo a Kovalev, el boxeo ya recibió un duro golpe, en especial en cuanto a cantidad de aficionados estadounidenses que afirmaron estar definitivamente hartos de resultados amañados y que decidieron pasarse al MMA, que desafortunadamente cada vez le está ganando más terreno en ese país al pugilismo. Pues si eso es lo que sucedió con un simple veredicto corrupto, no se puede ni saber cuáles serán las consecuencias del nefasto y repulsivo desenlace de un nuevo robo, pero esta vez todavía peor. Y es que en el octavo asalto, y tras haberse impuesto en la mayoría de rounds anteriores, Kovalev recibió tres golpes bajos que, en vez de suponer el descuento de un punto a Ward, conllevaron que el infame árbitro comprado Tony Weeks, que en su momento ya echó una mano a Floyd Mayweather de manera más sutil, decretase un KO Técnico que puede ser contado como una de las peores detenciones de la historia reciente del boxeo.

De todos modos, lo peor no es que Ward volviese a recurrir por enésima vez a las marrullerías, a los golpes bajos reincidentes y a los constantes clinches, ni que se vanagloriase de su tramposo triunfo, ni que Weeks tolerase las irregularidades sin sancionarlas, ni siquiera que dos de los jueces viesen al local ganando. Lo peor de todo es que aficionados estadounidenses, pero sobre todo afroamericanos, justifican la horrenda victoria de Ward por motivos ideológicos, algo que también hacen críticos “profesionales” como el prestigioso Dan Rafael, quien en realidad no es más que un verdadero propagandista. Así, el boxeo vuelve a padecer sus dos mayores males: la corrupción y la justificación de la misma por intereses ideológicos, nacionales, raciales o económicos.

Respecto al desarrollo del cruce, aunque Ward afirmó que boxearía de manera diferente, en realidad esto no fue así, como señalamos en la previa, puesto que es incapaz de hacer otra cosa que no sea sprintar, realizar agarres y buscar el golpeo oportunista. De todos modos, Kovalev volvió a imponerse en la distancia larga, anotándose casi todos los asaltos por un superior uso del jab, que en cada round conectó con claridad. Ante ello, Ward ofrecía constantes agarres, en los que aprovechaba para lanzar golpes curvos, y en ocasiones llegó con algún claro directo o hook zurdo al contragolpe. Aun así, estos puños fueron muy escasos y un “Krusher” que portaba la iniciativa y usaba los rectos con cierta frecuencia iba aparentemente por delante en la pugna. En cualquier caso, debería haber ido mucho más por delante si Ward hubiese recibido el descuento de un punto o por golpear cuatro veces fuertemente por debajo de la cinturilla o por su repetido uso del clinch. Además, el ruso esta vez no parecía acusar tanto el cansancio, por lo que sus posibilidades de lograr el triunfo no eran nada malas.

Estando así la situación, en el octavo episodio Ward sacó una derecha por sorpresa que tambaleó a su rival que, aunque trataría de agarrarse, sería alcanzado por golpes curvos. De todos modos, Kovalev, aunque fue perseguido hasta quedar en las cuerdas, logró hacer fallar puños al local, por lo que, restando algo más de 30 segundos, pareció posible que terminase en pie el round. Entonces llegaron los tres golpes bajos consecutivos que doblaron a Kovalev pero que no fueron seguidos por un tiempo para que pudiese recuperarse, acompañados del descuento de un punto al campeón. Al contrario, Weeks agitó los brazos señalando el final.

Sin duda, va contra los principios del boxeo y de sus participantes celebrar victorias inmerecidas y logradas con trampas, pero Ward a penas se puede considerar un boxeador sino un títere de las agendas político-sociales-económicas de su país, por lo que estalló de júbilo como si hubiese noqueado a su rival en buena lid. Así, si bien retenía sus cinturones y seguirá siendo considerado número 1 del peso semipesado, ponía otra mancha más en su trayectoria llena de buenos números e irregularidades. No nos engañemos, dejando al margen lo que no se puede pasar por alto, o sea que en el comienzo del mismo octavo asalto ya dobló a su rival con el cuarto golpe bajo, quizás después de haber tambaleado a Kovalev podría haberse hecho con un triunfo relativamente lícito. Pero de la forma en que acabó el choque, la victoria no puede resultar válida más allá de lo que diga su récord. Una mención también merecen Glen Feldman y Dave Moretti que llevaban ganando 67-66 a Ward en el momento de la detención, cartulinas inapropiadas, siendo mucho más lógico el 68-65 dado por Steve Weisfeld.

Sea como sea, con este resultado se ponía un nefasto broche a una mala semana para el boxeo, ya que en ésta también se confirmó el esperpéntico Mayweather-McGregor, nada más que un circo montado para ganar dinero a costa de decepcionar a los múltiples aficionados casuales. En cualquier caso, éste podría dejar un escenario pésimo para el boxeo que, por poco probable, no está siendo observado. Y es que, aunque con total seguridad el oportunista Mayweather podrá imponerse a un McGregor que a duras penas sabe boxear, ¿Qué pasaría si con un lucky punch Mayweather fuese derrotado? ¿Dónde dejaría esto al boxeo? ¿Qué se podría decir de un púgil enteramente sobrevalorado y que ha hecho enormes esfuerzos por destruir el prestigio de este deporte y que ha contagiado a una generación de boxeadores con su actitud de diva?

Por desgracia, en un momento en el que Estados Unidos pasa por una crisis boxística, en la que ya no hay ni un sólo nombre como Hagler, Frazier, Hearns, Leonard, Tyson, Louis, entre otros, sólo púgiles controvertidos como Mayweather o Ward o influenciados por estos reciben gran atención por parte de los medios boxísticos en ese país, sin importar como consiguen sus triunfos. Por ello, asentando un pésimo precedente, cada vez queda más claro para muchos boxeadores que lo único importante es el dinero que se consigue y no demostrar inequívocamente que se es el mejor, teoría refrendada por Ward que, tras sumar más de 6 millones por este combate en el que no demostró ser el número 1 del peso semipesado, no apunta a Stevenson o a Beterbiev sino a alguna última pelea de lucimiento en el peso crucero o incluso en el pesado para intentar asentar su inmerecida fama. ¿Alguien verdaderamente piensa, en caso de que suba a las superiores divisiones, que Ward se medirá a Gassiev o Joshua? La respuesta resulta evidente, pero también lo es que no le faltará el apoyo de la cúpula boxística estadounidense para hacerse con un triunfo dudoso ante un rival con carencias que le sitúe en una página de la historia del boxeo que sólo merecería, de forma cuestionable, por su recorrido en el peso supermedio.

martes, 23 de mayo de 2017

Andre Dirrell – José Uzcátegui (20/5/2017)

MGM National Harbor, Oxon Hill, Estados Unidos.
En juego el título interino IBF del peso supermedio.

El Dirrell-Uzcátegui sólo debería haber sido una interesante pelea que actuase como eliminatoria para el acceso a un mundial ante el lesionado campeón IBF del peso supermedio James DeGale, pero, tras un controvertido final, el duelo dejó una de las escenas más nefastas y repulsivas de la historia reciente del boxeo.

El combate desde el punto de vista táctico resultó sencillo de analizar y previsible, ya que Dirrell se dedicó a desplazarse cercano a las cuerdas intentando evitar al noqueador Uzcátegui pero no lo consiguió, siendo la diferencia en pegada y claridad, especialmente con los golpes de poder, demasiado amplia a favor del venezolano. Y es que, aunque Dirrell intentó usar su jab y sorprender con eventuales directos aislados, “Bolivita” lo superó round tras round con sus combinaciones de hooks y sus ganchos zurdos enlazados con directos.

En el primer asalto el estadounidense ya pasó por apuros y en el segundo incluso visitó la lona, aunque el árbitro estimó que había caído por un empujón. Cabe destacar que al final de este episodio Uzcátegui golpeó fuera de tiempo. En cualquier caso, el dominio del visitante era muy amplio, imponiéndose tanto al ataque como al contragolpe gracias a su superior velocidad y precisión. Así, antes del ecuador de la contienda resultaba evidente que Dirrell estaba boxeando demasiado conservador, que sus posibilidades de éxito empezaban a parecer nulas y que necesitaba un cambio brusco en su planteamiento si quería evitar la derrota.

Si bien, en el sexto asalto y aprovechando una bajada de ritmo de su rival, el local lograría anotar algún gancho diestro y amagar con la reacción, esto no sería más que un espejismo. En el séptimo y en el octavo round Uzcátegui hizo repuntar su actividad ofensiva, llegando nítidamente con su duro directo y volviendo a poner en apuros a su rival. Aquí sería donde se alcanzaría el desenlace de la contienda, puesto que una combinación gancho zurdo-directo-gancho zurdo tumbó a Dirrell sobre la lona. 

En circunstancias normales éste hubiese sido el final adecuado a una pelea dominada por José Uzcátegui 26(22KO)-2, pero en vez de hacerse con la victoria, el venezolano salió derrotado del combate. ¿Cómo es posible? El primer golpe de la serie fue legal, el segundo llegó sobre la campana y también fue legal, pero el tercero estuvo algo más allá del límite de tiempo. Quienes hagan algo de memoria podrán recordar como, en una escena dantesca, Dirrell fingió no poder seguir combatiendo en 2010 en su duelo ante Arthur Abraham cuando éste le golpeó mientras tenía la rodilla en la lona. Pues bien, en un caso similar, Dirrell volvió a fingir no poder ponerse en pie para, de nuevo, hacerse con una victoria por descalificación.

Si todo hubiese terminado ahí, sólo hubiese sido una secuencia para la polémica en una jornada más, pero lo peor de todo es que, minutos más tarde, en un acto cobarde y miserable, el entrenador y tío de Andre Dirrell, Leon Dawson, se acercó a Uzcátegui y, cuando éste estaba distraído, le lanzó dos golpes a traición. Por otro lado, no se debe pasar por alto que Anthony Dirrell, boxeador hermano de Andre, y amigos suyos generaron un altercado a pie de ring minutos antes.

La consecuencia de esto es que el equipo de Uzcátegui ha presentado una demanda por agresión contra el tío de Dirrell, que supuestamente se encuentra en paradero desconocido, una presunta fuga que podría agravar su pena. La cuestión de que se encuentre ilocalizable resulta realmente extraña teniendo en cuenta que miembros de la comisión atlética estuvieron hablando con él momentos después del incidente.

Sea como sea, el caso es que Dirrell, que en un acto impropio de un boxeador renunció a intentar ponerse en pie para hacerse con una victoria sin mérito ni honra, se convierte en titular interino y retador obligatorio del campeón IBF del peso supermedio James DeGale, todo ello a la vez que su actuación y la de su tío cuentan con el respaldo explícito de algunos elementos, como, por ejemplo, la prospecta Claressa Shields.

La acción de Uzcátegui fue ilegal e incluso reprobable, más aún habiendo sido reincidente en el combate, pero, dicho esto, resulta sumamente difícil detener a medio una combinación de tres golpes cuando dos de ellos ya se han lanzado y se gira para impactar el siguiente. Además, aunque ese último puño no hubiese llegado, la pelea estaba totalmente controlada por Uzcátegui, que se hubiese hecho indudablemente con el triunfo aunque uno de los jueces (todos estadounidenses en una nueva muestra de parcialidad inaceptable), daba un insultante empate en el momento de la detención.

El equipo de Uzcátegui, lógicamente, ha pedido que se decrete un No Contest y se ordene una revancha y habrá que ver como reacciona ante esta situación la IBF con su afán de rigidez, seriedad y transparencia. Por otro lado, el WBC y la ABC (Asociación de Comisiones de Boxeo) han decidido suspender a Leon Dawson, que, por su deleznable acción, merece ser suspendido de por vida como entrenador y debería sufrir una dura sentencia. Y es que su acto es una indeleble mancha para el boxeo, ya que páginas deportivas o sensacionalisatas/deportivas que nunca tienen una palabra para el boxeo no han perdido la ocasión de elaborar contenido estigmatizante a costa de este incidente, que en absoluto representa lo que los practicantes profesionales o aficionados, los críticos o los meros espectadores, representan. 

De todos modos, no se debe caer en el error de contestar a los prejuicios de manera absurda. Los aficionados y los implicados en el boxeo han hecho durante décadas un gran esfuerzo por demostrar, sobre todo en los países en los que es más duramente perseguido, que la negativa imagen que se tiene de este deporte es falsa y que no es un entretenimiento bárbaro sustentado por semicriminales sin aprecio por la integridad humana. Con todo, el loable esfuerzo por cambiar esta mala imagen ha llevado con buena intención a determinadas personas a sobrevalorar a todos y cada uno de los componentes del boxeo. No se puede negar que en el pugilisimo, como en todo deporte, existen individuos y equipos sin valores y de conducta repugnante, que deben de ser extirpados del boxeo y cuyas malas acciones deben ser rechazadas de forma absoluta y sin brechas.

Dejando al margen esto, no será necesario emprender acciones especiales contra los hermanos Dirrell, puesto que, con los insultos gritados por Andre Dirrell a los espectadores que abucheaban la acción de su tío y su nefasto comportamiento dentro y fuera del ring, han perdido definitivamente el poco crédito que conservaban ante los ojos de cualquier seguidor del boxeo que no tenga como empeño destruir la imagen de este deporte, no cabiendo duda tampoco que tanto a Anthony como a Andre más pronto que tarde el propio boxeo les pondrá en el lugar que merecen.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Sergey Kovalev - Andre Ward (19/11/2016)

T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos.
Campeonato mundial unificado WBA, WBO e IBF del peso semipesado.

Lo peor de todo el enfrentamiento Kovalev-Ward es que al terminar se podían encontrar innumerables mensajes por toda la web que decían: Estoy harto del boxeo y de su corrupción, voy a dejar de ver boxeo. Esta frase, repetida muchas veces con infinidad de variantes, es el resultado de un robo organizado perpetrado a favor de Andre Ward, siendo la historia, por desgracia, la de siempre. Un prestigioso boxeador americano que tiene fama de imbatible gracias a la infinita sobrevaloración de los grandes medios americanos, evita perder su invicto en suelo americano ante un extranjero (en este caso encima ruso), con la ayuda de un árbitro americano y tres jueces americanos que no dudaron en ayudar a su compatriota a ganar un combate que no mereció, todo ello finalmente respaldado de nuevo nuevamente por los propagandistas americanos y sus imitadores de todo el mundo. Y es que, siendo derribado en una ocasión, perdiendo en golpes conectados y en golpes de poder (78 a 61 según el conteo computerizado), Ward no pudo ni debió hacerse con el triunfo, siendo su victoria más sangrante aún al llegar después de un horrible robo, de los peores del año, en el combate Hooker-Pérez, que el segundo ganó arrolladoramente a pesar de recibir un empate.

¿Cuál es el criterio de los jueces para puntuar un enfrentamiento? Normalmente se dice que los jueces tienden a decantarse por los boxeadores que llevan la presión, algo que se puede comprobar con muchísimos ejemplos recientes. Pero en esta ocasión a Kovalev no le sirvió. También se dice que los golpes de poder son el criterio principal de los jueces, pero esto tampoco le sirvió al ruso. En cambio, muchísimos críticos y aficionados que se olvidaban de valorar los golpes al cuerpo y que negaron la importancia de estos, por ejemplo en el Mayweather-Maidana, están ahora decantándose por Ward en gran medida por su buen trabajo al cuerpo. O sea, la misma canción de siempre pero con otra letra: el invicto afroamericano no puede perder su record imbatido por motivos económicos y, no hay que negarlo, por motivos políticos y sociales, siendo obvio que en Estados Unidos el boxeo y otros deportes se han usado desde hace mucho tiempo para equilibrar la tensión racial del país, de modo que se tergiversa la realidad y los jueces ejercen su labor corrupta sin enrojecerse.

Yendo al análisis del combate, el peor error de Kovalev fue no aumentar la presión y acabar con el duelo al inicio. Tras un primer round en el cual "Krusher" desequilibró a Ward con un jab y obligó a éste a agarrarse a la desesperada para no caer, en el segundo episodio Kovalev impactaría una derecha a la contra de otro directo que derribó sobre la lona al local. En ese momento, la situación era crítica para Ward, con la cara enrojecida, con algo de sangre y viéndose, como se podía esperar, lento y sin recursos ante un boxeador más rodado y potente. Además se ponía de manifiesto que cuando Ward se mide a gente de su tamaño, parte de su ventaja desaparece no siendo ya un boxeador tan brillante. La ayuda principal del tercer hombre llegaría posteriormente y se mantendría durante toda la pelea, puesto que, conociendo que Ward se desenvuelve mejor en la distancia corta y que los jueces iban a sobrevalorar el empeño de su compatriota, el americano (además afroamericano) Robert Byrd dejaría que ambos forcejeasen y se golpeasen en semiagarre, mostrándose claramente parcial al no intervenir para separarlos durante numerosísimas ocasiones.

Llegado el combate a los rounds anteriores y posteriores al ecuador, la pelea se igualó e incluso se decantó hacia el lado de Ward. A partir del quinto round Kovalev se mostraba demasiado expectante y a penas tiraba la derecha, mientras que el aspirante, que se desplazaba ahora mucho más rápido, usaría con bastante acierto el jab. El campeón respondería en el sexto episodio con derechas claras pero de corto recorrido, aunque de nuevo en el séptimo y octavo asalto Ward anotaría clarísimos jabs y hooks al cuerpo para amenazar con la reacción. Con todo, llegada la pelea a la recta final, y quizás con la excepción del onceavo asalto, Kovalev cerraría bien el encuentro y, anotando el jab, algún tenue 1-2, derechas directas y algunos buenos ganchos zurdos, uno de ellos al cuerpo que frenó a Ward, pareció certificar su victoria. Pero, lo que pasó no fue lo que los aficionados imparciales, quienes verdaderamente sostienen el boxeo y no los fans acérrimos, pudieron ver o considerar, sino que, para deterioro y perjuicio del boxeo, Andre Ward 31(15KO)-0 se hacia con una victoria unánime y con los tres cinturones mundiales semipesados con triples tarjetas de 114-113 injustificables, porque para darlas por válidas el estadounidense debería haberse hecho con todos los asaltos desde el sexto, algo que obviamente no sucedió, ya que ni siquiera se llevó más de cinco rounds, de hecho se llevó menos aún. La situación hubiese sido menos grotesca si Ward hubiese sido el caballero que muchos dicen que es y hubiese reconocido su derrota, pero éste celebró el triunfo como si de verdad se hubiese producido, de la misma manera que Floyd Mayweather hizo en el pasado ante otros rivales que le vencieron con claridad... el mismo perro con otro collar.

Muchos se contentan pensando que el duelo, que a pesar de ser táctico fue bastante bueno, tenía una cláusula de revancha que Sergey Kovalev 30(26KO)-1-1 utilizará y que nos dejará otro interesante combate en unos meses en el que se podrá hacer justicia. Pero sinceramente esto ya da igual, porque quién a perdido el combate no ha sido Kovalev, que quizás a muchos les caiga mal por su carácter un tanto hosco y complicado, sino el boxeo, que nuevamente se ha visto secuestrado por los intereses económicos y políticos de unos cuantos, que está deteriorando la imagen del pugilismo a pasos agigantados ante los ojos de sus aficionados más comprometidos, algo que sólo terminará cuando los organismos y comisiones dejen de ser repulsivos centros corruptos basados en la ganancia de dinero y legislen, por ejemplo, para evitar que los duelos sean arbitrados y puntuados por compatriotas de los participantes en un combate... aunque ahora mismo, desgraciadamente, eso parece una utopía, dando la sensación de que será sumamente complicado que el boxeo deje de ser la fábrica de masiva deshonestidad y dinero en la que empresarios, miembros de organismos y políticos lo han convertido.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Previa: Sergey Kovalev vs. Andre Ward

Sergey "Krusher" Kovalev 30(26KO)-0-1 vs. Andre Ward 30(15KO)-0. Campeonato mundial unificado WBA, WBO e IBF del peso semipesado. 12 Rounds. HBO, Televisa, Canal Space. T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos.

Mucho más que un duelo de invictos, que un campeonato unificado o que un enfrentamiento por un hueco en el top 3 libra por libra, el Kovalev-Ward es uno de los choques más importantes de la historia del peso semipesado, una pelea definitoria de la carrera de ambos. Y es que, aunque el perdedor tendrá derecho a una revancha y las grandes oportunidades no le podrán faltar, el que salga derrotado perderá su aura de imbatibilidad y, sobre todo, la opción de combatir en gigantescas peleas posteriores en pugna por el acceso al número 1 libra por libra. Centrándonos en el análisis del combate, sorprende muchísimo que las casas de apuestas cuenten como favorito un tanto amplio a Ward, puesto que éste, desde que volvió a los rings tras 19 meses de inactividad y ascendió al peso semipesado, no ha boxeado a su máximo nivel, al contrario, demostró enormes brechas defensivas, lentitud y menor efectividad, especialmente en su duelo ante Barrera. De todos modos, la condición de favorito otorgada a Ward por un sector de críticos se afianzó tras la poco brillante victoria a los puntos de Kovalev sobre un Chilemba de enorme encaje y gran defensa. Pero, siendo objetivos, no es lo mismo medirse al dificilísimo púgil de Malawi, que se debe contar como parte de la élite de la categoría, que al supermedio Smith o al veteranísimo Brand, boxeadores enfrentados por Ward y a los que dominó pero encajando clarísimos golpes de poder. Es por esto que "Krusher", con 87% de knockouts y que es quizás uno de los cinco noqueadores más peligrosos de la actualidad en todos los pesos, tiene una obvia y evidente opción de victoria. Es más, parece favorito con relativa claridad. Teniendo en cuenta que Kovalev es capaz de batir a rivales sólo con su jab, será muy difícil que Ward pueda resistir los derechazos del ruso, que sin duda impactará tarde o temprano durante el choque ahora que el estadounidense ha empeorado su defensa de forma decisiva. Además, valorando que lleva más de tres años arrollando a los mejores púgiles de la categoría y que su boxeo es tan simple como efectivo y sólido, Kovalev parece bien encaminado hacia un triunfo que lo convertiría en una de las tres principales estrellas del pugilismo actual, algo que Ward sólo podrá evitar si en su preparación para este choque ha logrado alcanzar su máximo nivel y durante la pelea consigue desplazarse de forma continuada a la máxima velocidad a la vez que contragolpea.

domingo, 7 de agosto de 2016

Andre Ward - Alexander Brand (6/8/2016)

Oracle Arena, Oakland, Estados Unidos.

La tercera pelea de Ward desde su retorno a los cuadriláteros (la tercera consecutiva disputada en el Oracle Arena de Oakland, su ciudad de residencia) fue igualmente de solvente dominio del extop 3 libra por libra. Además, se pudo apreciar una cierta mejora en su rendimiento respecto al combate ante Sullivan Barrera, puesto que su ritmo ante Brand y su velocidad defensiva parecieron superiores. En cualquier caso, Ward en esta ocasión no se enfrentaba a un top 15 mundial en gran estado de forma, sino a un veterano púgil que se encuentra ante una de sus últimas grandes peleas, sino la última. Por ello, la diferencia se hizo evidente desde el inicio.

Brand optaría por caminar el exterior del ring, siendo Ward quien realizaba la presión y quien tenía la iniciativa. De esta forma, siendo el estadounidense un púgil astuto y preciso, a Ward le bastaría con manejar su jab arriba y abajo para anotarse los primeros asaltos. El púgil colombiano no daba facilidades en ningún aspecto, conectando además manos de poder aisladas en gancho diestro abajo o hook de izquierda arriba. De todos modos, sus ofensivas, que detenían su desplazamiento, solían ser un tanto desordenadas e inefectivas en el golpeo, por lo que Ward pudo mantener su táctica sin necesidad de grandes ajustes.

Alcanzado el cuarto episodio, y viendo que las dificultades podían ser superadas, el exnúmero 1 supermedio comenzaría a usar de forma habitual su 1-2 y su directo, que en el quinto y en el sexto asalto anotó con dureza con la mano izquierda y desde la posición de zurdo. Con este aumento en la intensidad ofensiva, materializado en un mayor número de combinaciones, por ejemplo en hook abajo-uppercut y directo-gancho zurdo, Ward lograría estremecer ligeramente a su oponente, que empezó a mostrar signos de desgaste. Padeciendo además un corte en el párpado derecho, Brand en la recta final se vería amenazado por los directos de Ward, que lo desequilibrarían en el onceavo round. Con todo, el visitante pudo tirar de experiencia y valentía para cerrar la pelea con algunos buenos hooks.

Highlights oficiales del combate Ward-Brand por HBO Boxing
  
Los jueces tuvieron muy fácil dar un veredicto acertado, ya que el dominio de Andre Ward 30(15KO)-0 había sido muy amplio. Por ello, con cartulinas de triple 120-108, le dieron a éste el triunfo unánime, certificando el camino abierto para su choque con Sergey Kovalev. Precisamente este boxeador, campeón unificado WBA, WBO e IBF del peso semipesado, estaba presenciando el combate y, al finalizar el encuentro, subió al ring para intercambiar palabras de respeto con su rival a la vez que ambos se emplazaban para la fecha confirmada del duelo: el 19 de noviembre. El entrevistador señaló que muchos considerarían al ganador del Kovalev-Ward como un nuevo número 1 libra por libra, afirmación respaldada por ambos púgiles, aunque esto se verá condicionado tanto por la forma en que se produzca el triunfo como por los resultados de otros contendientes en lucha por la máxima posición en las listas extraoficiales.

En cualquier caso, la pregunta que surge inevitablemente es qué se puede esperar de este combate en el terreno deportivo. Tras la "floja" actuación de Kovalev ante Chilemba mucho se decantaron por Ward para vencer, pero ¿no es precipitado un cambio tan brusco por una sola pelea de uno de los púgiles? Es cierto que el ruso no lo hizo tan bien como siempre en su combate más reciente, sufriendo complicaciones por la gran defensa planteada por su rival, pero igualmente derribó y venció ampliamente a un top 3 con tremendo encaje. Por su lado Ward, después de mostrar muchos puntos débiles ante Sullivan Barrera, ha vencido a un boxeador competente y peligroso, pero en ningún modo un componente de la élite ni un top 10 mundial, limitándose ante el colombiano en mucho rounds a puntuar, todo ello recibiendo potentes contragolpes de forma muy eventual. Así, y aunque resulta innegable que la técnica de Ward es superior, sigue pareciendo que éste no tiene ni la velocidad ni el acierto del pasado, por lo que, aunque sus cualidades para vencer combates son enormes, el formidable noqueador Kovalev y su simple pero temible boxeo parecen, por estrecho margen, capacitados para imponerse. Y es que una sola mano de "Krusher" es suficiente para romper una pelea, como ha demostrado durante toda su trayectoria.

viernes, 5 de agosto de 2016

Previa: Andre Ward vs. Alexander Brand

Andre Ward 29(15KO)-0 vs. Alexander Brand 25(19KO)-1. Peso Semipesado. 12 Rounds. HBO. Oracle Arena, Oakland, Estados Unidos.

Ya no hay margen de maniobra para el exnúmero 1 supermedio y extop 3 libra por libra Andre Ward en su preparación para intentar hacerse con la hegemonía en el peso semipesado. Esto es así porque el sábado el estadounidense afrontará su último combate, el segundo en el límite de las 175 libras, antes de medirse al temible noqueador Sergey Kovalev, actual monarca indiscutible de la categoría. El rival elegido por Ward para este test crucial no ha convencido a todos, ya que éste es un púgil veterano que no se tiene como a uno de los 15 mejores semipesados de la actualidad. Aun así, el colombiano Brand es un boxeador peligrosísimo que sólo ha sufrido una derrota en toda su carrera, de forma dividida y muy controvertida ante Badou Jack, sumando desde entonces ocho triunfos, el último de ellos ante el imbatido prospecto y entonces top 10 WBC Bektemirov. Además de estos buenos datos, se tiene que valorar que Brand cuenta con una gran pegada y que Andre Ward mostró importantes puntos débiles en su última pelea ante Sullivan Barrera. Por ello, el choque parece un acierto, dado que permitirá valorar con mucha precisión las posibilidades de éxito del estadounidense ante Kovalev, aunque de todas formas Ward partirá como claro favorito por su buena defensa y su astucia combativa.

miércoles, 22 de junio de 2016

Breve: Ward peleará en agosto contra Brand antes de enfrentarse a Kovalev


Después de haber demostrado ante Sullivan Barrera que, a pesar de sus grandes cualidades técnicas, todavía no está ni siquiera cerca de su máximo rendimiento, resultó obvio que el imbatido y exnúmero 1 del peso supermedio Andre Ward 29(15KO)-0 no estaba listo para enfrentar al mejor peso semipesado de la actualidad, el ruso Sergey Kovalev el 19 de noviembre. Así, la promotora del estadounidense observó inmediatamente la posibilidad de una pelea en verano (hemisferio norte) que le diese el rodaje y la moral necesaria para afrontar una de las peleas más importantes de su carrera. Por ello, finalmente se ha decidido que Ward se mida el día 6 de agosto en el Oracle Arena de Oakland, Estados Unidos, al veterano colombiano Alexander Brand 25(19KO)-1, rival al que iba a enfrentarse en noviembre antes de que el choque fuese cancelado por una supuesta lesión en la rodilla de Ward.

Ante Brand, que sólo ha perdido una pelea (contra el campeón supermedio Badou Jack por decisión dividida) y que llegará a este duelo tras batir al imbatido top 15 Medzhid Bektemirov, en principio se espera que Ward pueda mejorar su velocidad general y su capacidad de respuesta, además de la irregular imagen dada ante Barrera, siendo esencialmente una prueba de fuego para conocer como encarará (y con que posibilidades de éxito) su combate ante Kovalev.

domingo, 1 de mayo de 2016

Andre Berto - Victor Ortiz II (30/4/2016)

StubHub Center, Carson, Estados Unidos. Peso Welter.

Tras un primer asalto marcado por la inactividad y en el que ambos se limitaron casi exclusivamente a medirse con el jab, Ortiz comenzaría a desplegar su mejor boxeo a partir del segundo episodio. Quizás condicionado por el hecho de que en el round inicial había sufrido un preocupante corte a causa de un choque de cabezas, "Vicious" aumentaría su agresividad y acompañaría su desplazamiento en torno al centro del ring (dominado por Berto) lanzando el 1-2 y el hook de izquierda abierto enlazado con un afilado jab, golpes que llegaron claros contra su oponente. Por su lado, Berto comenzaba a mostrarse, como tantas otras veces, excesivamente expectante, falto de recursos y un tanto desdibujado tácticamente.

Así, todavía en el segundo episodio, Ortiz (que recurría al cruzado diestro para abrir la guardia de su rival) se desplazaría lateralmente en una dirección y en otra hasta que encontró el hueco para impactar un directo zurdo aislado que lanzó sobre la lona al púgil de origen haitiano. Afortunadamente para Berto el round terminó segundos después, de modo que su adversario no pudo explotar la brecha hallada. De todos modos, el dominio de Ortiz se hizo más firme todavía en el tercer episodio, en el que anotaría nuevamente el 1-2 y el directo zurdo aislado empezando a descolocar seriamente a un Berto que, perdido, lanzaba el directo y el gancho zurdo sin hacer diana.

A pesar de que las esquivas y las entradas y salidas del dinámico Ortiz completaban su acertada actuación, en la que parecía estar encaminado a la victoria, una súbita mano aislada a la contra cambiaría el signo de la pelea. Al entrar expuesto detrás de un jab, Ortiz sería alcanzado por un uppercut diestro que le estremeció y lo derribó, knockdown del que se alzaría muy tocado sólo para ser hostigado por Berto con rectos y ganchos zurdos hasta que nuevamente cayó a la lona. Por segunda vez Ortiz se alzó pero, con la mirada perdida, no respondería a las preguntas del árbitro, que decretaría el final de las acciones. Por ello, en un giro de los acontecimientos, Andre Berto 31(24KO)-4(1), que había sido dominado por un Ortiz mucho mejor técnica y tácticamente, conectaba una mano solitaria que al igual que le sucedió ante Josesito López le sirve para apuntalar inmerecidamente su carrera.

Y es que enfrentado al citado púgil, a Berto le sucedió algo muy similar, cediendo los rounds inactivo de manos y sin capacidad de respuesta hasta que un error de López le abrió la puerta a un knockout técnico en el sexto episodio. En cualquier caso, la pelea demostró que los expertos que afirmaban que Berto era algo así como un candidato al top libra por libra y que se impondría por un superior boxeo se equivocaban, mientras que un Ortiz que afirmó que lograría reivindicarse como un púgil inmerecidamente infravalorado sólo tuvo éxito parcial, puesto que, si bien su actuación fue en líneas generales mejor, de nada le sirve esto si es noqueado en el cuarto episodio del enfrentamiento. De este modo, Ortiz 31(24KO)-6(5)-2 ve entrar su carrera en un punto crítico en el que ha sumado derrotas antes del límite ante los cuatro últimos púgiles destacados a los que se ha medido, por lo que no es posible saber si tendrá la moral suficiente como para buscar una nueva reorganización. Por su parte Berto, aunque algunos afirmarán que las victorias son victorias mientras se consigan de forma reglamentaria, no cabe duda de que muy difícilmente está capacitado para vencer a un boxeador en buena racha, con su encaje intacto y perteneciente a la élite de la categoría, duelo al que seguramente se verá lanzado en los próximos meses tras esta crucial victoria.

lunes, 28 de marzo de 2016

Andre Ward - Sullivan Barrera (26/3/2016)

Oracle Arena, Oakland, Estados Unidos. Peso Semipesado.

Ciertamente la primera prueba de fuego de Ward en el peso semipesado tuvo claros y sombras, alternándose destellos de su magnífico boxeo con fallos más que preocupantes si se repiten en su firmado combate contra Sergey Kovalev. Con todo, el exnúmero 1 supermedio pudo terminar por resolver su test con cierta solvencia aunque con unas cartulinas de los jueces claramente sesgadas. En el comienzo el cubano Barrera cometió el error de no arrancar con intensidad, aspecto que podría haber generado dudas ante un Ward con una frecuencia de peleas reciente bajísima. Pero, por el contrario Barrera se mantendría cauteloso en el arranque, tratando de establecer su jab y su directo, de modo que el habilidosísimo estadounidense reafirmaría su confianza con fluidas esquivas de cintura o con oportunos pasos atrás que muchas veces precedieron sus contragolpes con gancho zurdo.

El hook de mano adelantada sería el arma principal utilizada en el combate por parte de Ward, puño con el que sorprendería a un Barrera que portaba su mano derecha preparada para atacar y no tanto para defenderse. En cualquier caso, el cubano pronto intensificaría sus ofensivas, tomando la iniciativa a la vez que su oponente dudaba en exceso a la hora de elegir el momento oportuno para entrar con su derecha. De esta forma, en el tercer episodio Barrera ya presionaría con bastante efectividad, llevando a las cuerdas a un Ward que volvería a impactar un gancho zurdo a la contra para derribar a su oponente sobre la lona. Con todo, este knockdown no afectó al visitante de forma excesivamente negativa, puesto que Barrera en los rounds en torno al ecuador del enfrentamiento reanudaría con continuidad e insistencia su intento de hostigamiento.

Los golpes del cubano comenzaron a llegar de forma más sostenida, destacando una derecha clara pero poco potente en la distancia media junto a algunas breves combinaciones de ganchos en corta, acciones que no lograron romper a su favor el combate pero que evidenciaron una esporádica e inesperada lentitud de Ward tanto en la defensa activa como en el contragolpe. Aun así, el local, que había perdido varios asaltos por su escasa frecuencia de golpeo, comenzaría poco a poco a compensar el mayor trabajo de su contrincante, para lo cual haría valer inicialmente (y casi exclusivamente) su excelente técnica y astucia para conectar manos claras en intervalos entre ofensivas, destacando su 1-2 y nuevos ganchos zurdos al contraataque. Finalmente, desde el octavo episodio (Barrera nunca había superado en su carrera el octavo round), Ward comenzó a controlar la pelea con mayor amplitud, aprovechando un bajón en la intensidad combativa de su rival para gestionar bien la distancia y sostener precisos y escasos ataques que le valían para dominar y anotarse los asaltos.

Así, usando la baja actividad a su favor para comenzar a desdibujar claramente a su contrincante, Ward seguiría haciendo valer sus buenas esquivas y sus afilados contragolpes en gancho, junto a eventuales entras y salidas en 1-2, para cerrar bien el combate y asegurarse la victoria. A pesar de ello, su inactividad durante un notable número de asaltos  debería haber permitido a Barrera ajustar bastante las cartulinas, aunque no fue así. De forma claramente irregular un juez no le dio ni un solo asalto a Barrera (119-109 en el que se observa el descuento de un punto a Ward por golpe bajo en el octavo round), mientras que los otros dos sólo le dieron dos (117-108, 117-109), tarjetas que parecieron claramente subjetivas, puesto que es difícil no darle al menos tres o cuatro rounds al oro mundial amateur cubano. En cualquier caso, no fueron más objetivos los comentarios de algunos grandes medios, que alabaron incluso los defectos más obvios de Andre Ward 29(15KO)-0.

Resulta innegable que éste es un excelente púgil que solamente apoyado en su instinto podría batir a un gran número de púgiles semipesados, siendo posible que se deshaga de la élite también cuando se encuentre al máximo rendimiento. Aun así, ahora mismo parece estar lejos de este punto álgido y necesitará un rodaje ante un oponente más complicado todavía si quiere llegar con grandes posibilidades de éxito a su combate contra el noqueador Kovalev en noviembre. Y es que la lentitud de reacción y la perdida de constancia mostradas esporádicamente ante Barrera no se las podrá permitir ante un pegador como el ruso, capaz de batir a sus adversarios sólo con su jab y de derrumbarlos con cualquier derecha recta impactada con claridad, golpes que en su último combate Ward encajó en cierto número y muchas veces de forma eludible.

viernes, 29 de enero de 2016

Andre Ward se medirá a Sullivan Barrera el 26 de marzo en Oakland


El próximo 26 de marzo en el Oracle Arena de la ciudad estadounidense de Oakland, lugar de residencia del invicto excampeón supermedio Andre Ward 28(15KO)-0, dicho púgil se medirá al durísimo imbatido Sullivan Barrera 17(12KO)-0, uno de los máximos aspirantes del peso semipesado. El encuentro, televisado por HBO y parte de una cartelera todavía por confirmar promocionada por Roc Nation, será una prueba decisiva para las posibilidades de coronarse en la división para el púgil estadounidense Ward, que en principio tendría ya pactado un encuentro en la última parte del año contra Sergey Kovalev. Antes de tan difícil reto mundialista, Ward necesita consolidarse en la categoría del peso semipesado y recuperar su rendimiento de tiempos pasados, sobre todo después de un largo parón, por lo que para ello ha sido escogido al complicado Barrera como prueba de fuego.

Tras realizar una última defensa de su título del peso supermedio en 2013 ante Edwin Rodríguez, Ward permanecería fuera de los cuadriláteros hasta junio de 2015, cuando realizaría un combate de regreso ante un Paul Smith al que dominaría y vencería en nueve rounds pero que lo estremecería en una ocasión. Su actuación, pese a ser buena, no convenció a muchos, aunque el extitular no tardó en sellar un acuerdo de tres pelas con la cadena HBO, de las cuales la última debería de ser ante Kovalev. En principio la primera se tendría que haber llevado a cabo en el evento del Cotto-Canelo, enfrentando a Alexander Brand, pero finalmente Ward no participó alegando lesión, dejando enormes dudas sobre su condición física, moral y, sobre todo, sobre sus posibilidades ante el terrible noqueador ruso. Posteriormente, y en medio de grandes críticas, surgiría el rumor de las negociaciones con Barrera, que éste mismo confirmó a la prensa junto a la certeza de la disputa de la pelea, aunque un desmentido de Ward (que señaló no saber quien sería su rival) llevó a enfurecer al púgil cubano así como a muchos aficionados. 

Finalmente, y culminando las negociaciones (algo que demostró el grado de verdad de las palabras de uno y otro contendiente), se ha confirmado la disputa del choque entre ambos, en el cual Ward deberá demostrar que todavía puede ofrecer su mejor boxeo ante un rival de la élite. Sin duda, al top de la categoría pertenece Barrera, un boxeador de gran carrera amateur, en la que fue campeón mundial cadete,  precediendo a un imparable ascenso como profesional. De sus seis últimas peleas, que han sido las más exigentes, se ha impuesto en todas antes del límite y muy solventemente, superando en su último combate en eliminatoria IBF en diciembre a Karo Murat en cinco asaltos. Con todo, y aunque el cubano cuenta con enorme potencial, Barrera todavía no ha mostrado cual es su rendimiento ante los oponentes del máximo nivel, quedando así sin un claro favorito, equilibrado e interesante el duelo que erigirá firmemente a una nueva figura en la división.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Dos años después de su última defensa Ward deja vacante su cinturón WBA


El hecho de que se mantuviese al invicto estadounidense Andre Ward 28(15KO)-0 como supercampeón WBA a pesar de haber estado más de 700 días sin realizar una defensa era quizás una de las mayores muestras de la arbitrariedad y falta de rigor de dicho organismo, que no duda en saltarse sus propias normas una tras otra si se trata de acumular nombres destacados en su cuadro de campeones. Unos cuantos ejemplos de ello, aunque se pueden encontrar muchísimos más, son la reciente coronación sumamente irregular de Broner y su inmediato ascenso como supercampeón, el nombramiento de titular en receso de Rigondeaux para alzar a Quigg a la unificación o el hecho de haber mantenido a Danny García como campeón superligero meses después de que confirmara su ascenso al peso welter. Pero, aún así, el caso de Ward iba mucho más allá y la actitud inerte de la WBA era simplemente esperpéntica.


De todos modos, al fin, ha tenido que ser el propio Ward (que puso fin a un año y medio fuera de los rings el pasado junio peleando en un catchweight) quien tomase la iniciativa y optase definitivamente por dejar vacante su cinturón WBA supermedio para centrarse en el asalto al mundial semipesado. Y es que todo parece indicar que si Ward hubiese decidido prolongar su doble juego como titular supermedio y como militante semipesado podría haber alargado todavía más su reinando sin defensas. Supuestamente la condición de supercampeón se creó en la Asociación para dar flexibilidad a los más destacados monarcas y facilitar duelos de unificación a la vez que se daban nuevas oportunidades a los retadores, pero en la práctica ha sido una simple excusa para permitir que el organismo, e incluso algunos de sus campeones, actúen a su antojo.

Dejando de lado el pasado, al menos Ward ha clarificado oficial y definitivamente su intención de pelear en el peso semipesado, división en la cual podría llegar a pelear con el monarca unificado Sergey Kovalev a finales del próximo año como parte de un acuerdo alcanzado entre las promotoras de ambos. En cualquier caso, mucho antes de ello, Ward debería llevar a cabo un exigente plan de adaptación en el nuevo peso si quiere tener posibilidades de éxito ante el ruso. De momento, se sabe que su participación en la velada del Cotto-Canelo se canceló por unos problemas de rodilla, por lo que como muy pronto regresará a finales de diciembre, siendo más probable que se produzca su próxima pelea ya en 2016. En dicha temporada Ward ya no será simplemente el número 1 supermedio, sino que entrará en una nueva y muy complicada etapa, que se inicia con las críticas contra él acumulándose y con las dudas sobre su rendimiento sin aclarar.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Floyd Mayweather Jr. - Andre Berto (12/8/2015)

MGM Grand, Las Vegas, Estados Unidos.
En juego el título WBC y WBA del peso welter.

Muy pocos esperaban que un Berto muy lejos de su mejor nivel diese la sorpresa o al menos ofreciese una pelea bastante difícil a Mayweather, como desde su equipo y él mismo señaló, y finalmente se confirmó que la opción elegida, pese a la voluntad del excampeón de origen haitiano, estuvo muy lejos de ser la acertada. El combate se desarrolló como tantos otros de la carrera de Mayweather, primero aplicando su mayor velocidad y precisión para controlar el encuentro desde la larga, pasando posteriormente, y con una acentuación de la presión de su contrincante, a hacer valer las entradas en clinch y su oportunismo para salir airoso en la distancia más corta.

Durante los primeros tres rounds Mayweather utilizaría su mayor alcance para, con un efectivo jab, dominar a su rival y frenar cualquier tipo de empuje inicial. Del mismo modo contribuyeron a ello los ganchos zurdos saliendo en ángulo y las derechas directas a la contra que compensaban los jabs y rectos aislados que sin la claridad suficiente anotaba Berto. Esta fase inicial del encuentro comenzaría a mostrar preocupantes muestras de carencia de ritmo combativo con repetidas entradas en clinch (que empezaron a ser abucheadas) en las que ambos aprovechaban para golpearse. Después del tercer episodio, en el que "Money" tocó la lona con sus guantes al esquivar atropelladamente un recto de Berto, la pelea entraría en una nueva dinámica con el aspirante presionando mucho más, empujando hacia las cuerdas a Mayweather y con un mayor tiempo de asalto en la distancia corta.

Aunque "The Beast" fallaba un gran número de golpes, su arrojo le permitió conectar algunos jabs de gran claridad y algunas derechas parcialmente, a la vez que impedía que Mayweather pudiese responder de la forma más acertada. Así, estos asaltos centrales fueron los mejores para el excampeón welter y los que los jueces tuvieron más en cuenta en sus cartulinas. Por ello Mayweather tuvo que recurrir a sus habituales entradas en clinch para reconducir el curso del encuentro, empleando también un mayor dinamismo para mantenerse fuera del alcance del peligroso jab de Berto a la vez que buscaba el hueco para el contragolpe. Este sería el inicio del fin, puesto que después de un séptimo round en el que Berto impactó algunos hooks zurdos de cierta contundencia, Mayweather se impondría con su repertorio de ataques mezcla de oportunismo y habilidad.


Con puños aislados en el momento adecuado, algunos manoteos, buenos hooks combinados tras los que salía de la línea y derechas desde la diagonal, el campeón obtendría el favor de los jueces, mientras que Berto no conseguiría progresar de forma definitiva en la distancia corta. Finalmente, después de que el árbitro les llamase la atención en el décimo por hablar durante el round y tras algunos gestos chulescos de Mayweather en el penúltimo, los últimos instantes del episodio de desenlace se consumirían con el titular rehuyendo el combate. Llegado el encuentro a las cartulinas, los jueces dieron tarjetas de 117-111, 118-110 y 120-108 (siendo esta última muy excesiva y la primera la más acertada) todas ellas a favor de Floyd "Money" Mayweather 49(26KO)-0, que retenía sus cinturones WBA y WBC, igualaba el record de Rocky Marciano y ponía el punto y final a su carrera. Y es que como el mismo se reafirmó en declaraciones posteriores, este había sido su último combate, algo que muchos cuestionan.

Contando con que su retiro sea definitivo, se cierra así un periodo en el boxeo, empezándose a valorar con gran interés quién de las actuales estrellas del ranking libra por libra recogerá el puesto de hegemonía que a Mayweather un sector de los críticos y los aficionados le han otorgado. Y es que sólo una parte acepta que sea el mejor de la actualidad, y será imposible que muchos aficionados y críticos (casi tantos o más de los que le son favorables) le puedan considerar no sólo como el mejor de todos los tiempos, como él mismo se ha autocalificado, sino ni si quiera como uno de los 10 mejores. Sea como sea, y si no hace como Antonio DeMarco (que unos meses después de anunciar su retiro anunciaba su regreso) estos debates se unirán a los numerosos que le otorgan tanto interés a la historia del boxeo. En cualquier caso hay hechos definitivos: Mayweather ganó a muchos de los mejores y se retiró invicto, pero en ocasiones sumó derrotas que sólo los jueces no vieron y evitó a muchos boxeadores, algunos hasta que redujeron su rendimiento, a otros nunca se enfrentó.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Confirmado oficialmente Mayweather-Berto el 12 de septiembre

Parecía evidente que ambos habían llegado ya a un acuerdo para enfrentarse, pero había que esperar hasta el anuncio oficial para tener la certeza. Finalmente la confirmación ha llegado y el campeón unificado WBA y WBC del peso welter y superwelter Floyd Mayweather 48(26KO)-0 se enfrentará el 12 de septiembre, en el que se espera sea su último combate, con su compatriota Andre Berto 30(23KO)-3(1), excampeón mundial welter. Así nuevamente Mayweather escoge de la lista de sus posibles rivales, tal y como ha hecho numerosas veces, al boxeador menos exigente y al que menos méritos había hecho para merecerla. 

Son muchos los que querían verle enfrentado contra Keith Thurman, Amir Khan, Kell Brook, Shawn Porter o incluso con Timothy Bradley, entre muchos otros boxeadores que ocupan la parte alta de los rankings welter y que en diferente grado se mantienen a un buen nivel. Pero en lugar de ello se escoge a un Berto que de sus últimas 6 peleas ha perdido 3: contra Víctor Ortiz, Robert Guerrero (ambos vencidos por Mayweather) y contra Jesús Soto Karass por KO Técnico en el doceavo asalto. Tras esta derrota Berto estuvo un año y dos meses apartado de los rings, regresando ante un modesto Steve Upsher Chambers al que venció a los puntos. Después de esta pelea disputó su último combate el pasado marzo, cuando se impuso a Josesito López en seis asaltos en un duelo en el cual, hasta el momento de la detención, se estaba imponiendo López con solvencia.

Tras este repaso al record reciente de Berto, que en otro momento fue uno de los más destacados púgiles de la división, resulta casi incomprensible la elección de Mayweather sino es para conseguir una fácil victoria que le permita igualar el record de Rocky Marciano y retirarse con un amplio triunfo. Muy probablemente conseguirá como desea una victoria más, pero esta no sólo no le permitirá compensar las durísimas críticas que recibe por haber evitado a varios boxeadores cuando estos se hallaban en su mejor momento, sino que incluso puede empeorar su imagen. Quizás, con un combate de fondo tan descompensado, la mencionada velada ganará interes con la disputa de la revancha entre Orlando Salido y "Rocky" Martínez, muy interesante pelea que tendrá lugar en dicho evento como duelo de semifondo y que será también acompañada por el Jack-Groves y el Martirosyan-Ishe Smith.

jueves, 2 de julio de 2015

Estado del peso supermedio: campeones, rivales mandatorios y eliminatorias (Última actualización 25/4/2017)

Campeón WBO: Gilberto Ramírez 34(24KO)-0

Como contrapunto a unos campeones que, por desgracia, caracterizaban su boxeo por una enorme irregularidad combativa y una tremenda falta de constancia, surgió un púgil como Ramírez, que posee un boxeo infinitamente más constante, sólido y efectivo. En virtud de esto, en cuanto accedió al campeonato mundial ante un tosco y carente de ritmo Arthur Abraham no tuvo a penas dificultades para lograr coronarse. En cualquier caso, a muchos el boxeo del mexicano (que es el primero de dicha nacionalidad en capturar un cinturón mundial supermedio) les parece un tanto simple y básico, pudiendo resultar sus peleas un tanto repetitivas por su incesante uso del 1-2 y la combinación hook de izquierda-hook diestro. De todas formas, su escasa variedad y su limitada potencia de pegada son compensadas por una enorme eficiencia y una gran preparación física, aspectos que le han permitido dominar ampliamente casi todas sus peleas exceptuando un enfrentamiento ante Maxim Vlasov, que le valió durísimas críticas por parte de muchos analistas que ahora lo consideran precipitadamente como un indiscutible candidato al número 1 de la división. 

Aunque tras su coronación no se tardó en confirmar la fecha para la realización de su primera defensa, una lesión en su mano derecha, que requirió cirugía, lo mantuvo apartado de los rings un año, inactividad que terminó en abril con una amplísima victoria unánime ante Max Bursak.
Link al análisis del combate Ramírez-Bursak en Espabox

Si bien se sigue considerando a Ramírez un revulsivo para la división del peso supermedio, que ha pasado por horas muy bajas respecto a anteriores épocas, su boxeo sigue sin convencer a todos. Y es que ni siquiera tomando la iniciativa pudo lograr ofrecer una pelea entretenida ante Bursak, aunque es cierto que éste no puso nada de su parte con sus constantes agarres. Aun así, su promotor, Bob Arum, piensa que la efectividad de Ramírez es su principal arma, cualidad en la que confía tanto que incluso está intentando pactar un choque entre su púgil y Gennady Golovkin. En cualquier caso, parece que el kazajo tiene otros planes por el momento, por lo que parece lo más probable que el monarca WBO supermedio se tenga que medir en unos meses a Jesse Hart o a Arthur Abraham. La pretensión de su equipo es que el oponente sea Hart, número 1 del ranking y que comparte promotora con Ramírez, pero la victoria en eliminatoria final de Arthur Abraham 46(30KO)-5(1) sobre Robin Krasniqi le ha dejado en la posición idónea para disputar pronto la revancha, en la que el mexicano será abrumador favorito.
Link al análisis de la eliminatoria Abraham-Krasniqi


Campeón IBF: James DeGale 23(14KO)-1

Antes de su debut como profesional ya eran muchos los que consideraban que el oro olímpico DeGale terminaría por proclamarse campeón mundial profesional en los próximos años, y no se equivocaron. Después de un único tropiezo en su carrera a los puntos y muy ajustado ante George Groves, primero se convirtió en campeón de Europa y posteriormente, con victorias sobre Brandon Gonzales y Marco Antonio Peribán, alcanzó su primer combate mundialista por el título vacante de la Federación. Midiéndose en mayo de 2015 al exretador Andre Dirrell se proclamó campeón imponiéndose por ajustada decisión unánime a pesar de anotarse dos knockdowns. Y es que DeGale no se mostró dominador como habitualmente, lanzando fulgurantes ataques que desarbolan a sus contrincantes, sino que en gran parte de la pelea actuó de forma muy conservadora, tomando riesgos mínimos y eligiendo mucho sus golpes, siendo incluso superado claramente en la segunda fase de la contienda. Posteriormente a este mal inicio en su reinado, la situación empeoraría, ya que DeGale sufriría enormes dificultades para imponerse controvertidamente a Lucian Bute y a Rogelio Medina, retador que boxeó mejor que el campeón y que mereció la victoria pero que fue dado como perdedor por los corruptos jueces.

En esta críticas situación DeGale alcanzaría una unificación de coronas ante otro monarca con varias polémicas decisiones recientes como Badou Jack, al que derribó en el primer round y al que pareció superar en claridad de golpeo durante buena parte del encuentro. Igualmente, el campeón WBC supo aguantar y reaccionar, llegando a poner en apuros a su rival y a derribarlo en el doceavo round, terminando así el combate en empate.
Link al análisis del combate DeGale-Jack

Tras el enfrentamiento se generó una considerable polémica al considerar el promotor de Jack que le había sido robada la victoria, algo que no es cierto, puesto que el combate estuvo muy igualado e incluso el campeón WBC fue superado con cierta amplitud durante una parte del choque. Sea como sea, el encuentro había sido espectacular y en él ambos habían mejorado bastante su imagen tras flojas actuaciones recientes, de modo que surgió la idea de realizar una revancha que fue finalmente descartada, al menos en el peso supermedio, por Jack, que decidió ascender al peso semipesado. Así, desvaneciéndose esta importante oportunidad en el peso supermedio, DeGale, una vez que se recupere de las lesiones que padece, tendrá que elegir entre dos opciones: subir a las 175 libras (79,4 Kg.) o permanecer en el peso supermedio y medirse obligatoriamente al ganador de un duelo por un título interino provisional que disputarán José Uzcátegui 26(22KO)-1 y Andre Dirrell 25(16KO)-2 el 20 de mayo.


Campeón WBC: Vacante (Coaspirantes Smith-Dirrell)

Ya sea porque no puede seguir dando el peso supermedio o porque no quiere arriesgarse a perder su cinturón ante el mejor retador de la actualidad, su mandatorio Callum Smith 22(17KO)-0, Badou Jack decidió dejar vacante su cinturón y subir al peso semipesado. Por ello, Smith se medirá al excampeón Anthony Dirrell 30(24KO)-1-1 en un combate por el campeonato vacante. El nuevo monarca, al capturar un título sin dueño en el Consejo, deberá hacer frente a dos retadores obligatorios: al ganador de una eliminatoria el 13 de mayo entre Avni Yildirim 15(10KO)-0 y Marco Antonio Peribán 25(16KO)-3(1)-1 y al vencedor de otra eliminatoria que se disputará el 20 de mayo ente Rogelio Medina 37(31KO)-7(3) y David Benavídez 17(16KO)-0


Supercampeón WBA: Vacante (Coaspirantes Groves-Chudinov)

El triple retador mundial George Groves 25(18KO)-3(2) y el excampeón regular Fedor Chudinov 14(10KO)-1 se enfrentarán el 27 de mayo en una interesante pelea por el cinturón de supercampeón vacante, estando el ganador obligado a enfrentarse posteriormente al titular regular Tyrone Zeuge. Groves accederá a este campeonato tras imponerse en una eliminatoria final a Martin Murray, mientras que Fedor Chudinov recibe esta oportunidad después de que los jueces le robasen su cinturón en la revancha ante Felix Sturm.
Link al análisis del combate de Groves-Murray
Link al análisis del combate Chudinov-Sturm II


Campeón regular WBA: Tyron Zeuge 20(11KO)-0-1

Por debajo del ganador del Groves-Chudinov el único titular que restará en la Asociación será el alemán Zeuge, joven prospecto al que parece que todavía le falta foguearse mucho, pero que está rindiendo bastante bien y que, después de empatar en un emocionante primer combate ante Giovanni De Carolis (ante el que boxeó varios rounds lesionado), logró en la revancha coronarse con un excelente knockout en el doceavo asalto. Así, aunque ahora mismo parece estar por debajo del nivel de Groves, Chudinov y de los más prometedores boxeadores de la categoría, no debe ser pasado por alto, puesto que con el adecuado desarrollo podría tener algo que decir en las peleas del máximo nivel. En principio, su equipo quería que su primera defensa fuese ante el exretador mundial Paul Smith, pero la WBA se opuso, insistiendo en que antes debía enfrentarse al retador mandatorio Isaac Ekpo, púgil al que se midió el 25 de marzo y al que superó por decisión técnica en el quinto round, puesto que Zeuge sufrió un corte por cabezazo involuntario que le impidió seguir combatiendo. Superada la defensa oficial, el equipo de Zeuge esperaba entonces poder disputar la defensa voluntaria ante el citado Paul Smith, pero de nuevo una orden de la WBA impidió la realización de sus planes. Y es que la Asociación decretó una revancha ante Isaac Ekpo por la desafortunada conclusión del primer choque entre ambos. Las consecuencias de esta contienda no serán precisamente moderadas, dado que el ganador del segundo Zeuge-Ekpo II quedará situado como aspirante obligatorio del vencedor del supercampeonato Groves-Chudinov y, por lo tanto, se situará al alcance de una de las mayores oportunidades en la división.