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martes, 3 de octubre de 2017

Rocky Fielding – David Brophy (30/9/2017)

Echo Arena, Liverpool, Reino Unido. 
En juego el título británico y de la Commonwealth del peso supermedio.

Espoleado por haber derrotado en su última pelea a un top 3 mundial, al australiano invicto Zac Dunn, David Brophy se mostró plenamente dispuesto a dar una nueva sorpresa, de manera que actuó con bastante agresividad. Con todo, Fielding, que ha ido puliendo su respuesta en este tipo de situaciones y que contaba con una apreciable ventaja en altura, respondería muy bien con el jab, el uno-dos y con ciertos ganchos en acciones de contragolpe y en ataques disuasorios. Igualmente, el valiente Brophy presionaría hasta llevar de espaldas a las cuerdas a su rival y alcanzarlo con dos duras derechas.

A pesar de ello, Fielding supo replicar, conectando contundentes uppercuts que frenaron a su adversario y lo dejaron algo tocado. Igualmente, Brophy recuperó pronto la iniciativa y siguió presionando hasta que un gancho zurdo a la contra a la sien le desequilibró y le llevó a una situación crítica súbitamente, cayendo a la lona tras encajar una serie de curvos. Brophy se alzó, pero sería durísimamente hostigado con uppercuts, ganchos diestros y otros puños hasta que un derechazo, precedido por un hook de mano adelantada, quebró su resistencia y obligó al árbitro a detener las acciones y a dar la victoria a Rocky Fielding 25(14KO)-1(1).

El caso de Fielding es el mejor ejemplo de que, se tengan las cualidades que se tengan, si se cuenta con dinero se puede llegar muy lejos. Su carrera fue hecha totalmente a medida por parte de Matchroom Boxing, teniendo que superar muy pocos obstáculos serios hasta que se midió a un Brian Vera venido muy a menos y al que superó con ayuda arbitral. Obviamente, sin haberse visto a prueba antes, cuando tuvo que medirse a Callum Smith, un boxeador de la máxima proyección a nivel mundial, sufrió una derrota en un round que puso de manifiesto los defectos de su trayectoria. De todos modos, la promotora Matchroom no estaba dispuesta a tirar su inversión, de modo que lo hizo reflotar a la vez que le intentaba hacer evolucionar con duelos ante rivales duros como Christopher Rebrasse y John Ryder, ante los cuales supo mantenerse en la pugna pero sólo logró controvertidas victorias por decisión dividida peleando como local. Finalmente, aprovechando que Brophy, sin victorias insignes, había logrado una victoria contra todo pronóstico ante un Zac Dunn sobreprotegido y sobrevalorado en las clasificaciones, se encontró al rival idóneo para alzarse hasta el top 5 mundial y ponerse a un paso del mundial que posee Gilberto Ramírez, que, por ser el boxeador con menos pegada y más previsible de la actualidad en la división, es quizás la mejor opción para acceder al mundial para un boxeador del estilo del británico.

Dicho esto, Fielding es un púgil con ciertas cualidades, principalmente su capacidad para quebrar los combates inesperadamente y en los primeros asaltos aprovechando un leve error, habiendo conseguido triunfos en 11 de sus peleas antes de que terminase el tercer round. Además, contra rivales que no presionan demasiado o que tienen desventaja en altura, sabe manejar bien sus ventajas físicas para puntuar. En cualquier caso, ante la pregunta de si tiene o no los suficientes recursos para ser monarca mundial, la respuesta resulta negativa, siendo sumamente improbable que pudiese lograr una reinado prolongado. Pese a ello, su capacidad para sorprender y explotar al máximo las fallos de sus oponentes, combinada con una pegada tan potente como irregular, le hacen un púgil con el que tener cuidado y tomar precauciones, ya que si bien una victoria sobre él no supondría un gran mérito para la carrera de un boxeador de la élite, un error se puede pagar carísimo.

miércoles, 19 de julio de 2017

Martin Joseph Ward – Anthony Cacace (15/7/2017)

Wembley Arena, Londres, Reino Unido.
En juego los títulos británico y de la Commonwealth del peso superpluma.

La pelea entre los imbatidos Ward y Cacace fue una evidente contraposición entre frecuencia y claridad de golpeo desde principio a fin, por lo que, sumado a un planteamiento muy táctico de ambos contendientes, terminó resultando un combate muy igualado aunque, en cualquier caso, no especialmente entretenido.

Si bien no es que ofreciese un ritmo combativo arrollador, Ward trató de enlazar manos y, repetidamente, con el 1-2 al rostro o con variación de altura superó a su rival de forma innegable en números de puños lanzados y anotados. Con todo, en casi cada round Cacace logró conectar el mejor golpe, destacando un cruzado zurdo muy abierto que llegaba con mucha potencia y precisión. Aun así, los puños de éste eran tan aislados que, lógicamente, resultaba realmente complicado que pudiese condicionar con ellos a los jueces por mucho que estos se dejasen impresionar por su fuerza de golpeo.

Sea como sea, los primeros seis asaltos estuvieron repartidos en la anotación de los jueces y relativamente igualados en las acciones, ya que Ward capturó el primer y el segundo asalto mientras que el tercero y el quinto fueron a parar a manos de su rival, que usó bien su cruzado de izquierda al contragolpe. Estando el cruce sin un dominador, Ward intentó en el sexto asalto usar su agilidad de piernas para, con cambios de línea, romper las tablas, aunque tanto en el séptimo como en el octavo episodio la precisión del zurdo Cacace con su mano izquierda en directo frenó e incluso revirtió sus esfuerzos. 

De todos modos, desde el noveno al duodécimo asalto Ward se dio cuenta que la forma de superar a su rival era con trabajo, continuidad, volumen de puños y ritmo, así que insistió una y otra vez con las combinaciones para dejar la impresión de que existía un dominio por su parte. Cacace no varió su táctica, de forma que, con una perdida de eficacia con las manos aisladas consecuencia del cansancio e incesantes entradas en clinch por parte de ambos, perdió un margen decisivo en las cartulinas, que se agrandó al recibir contragolpes en una precipitada ofensiva final. 

Por ello, terminados los doce asaltos, la victoria unánime, de forma merecida, cayó del lado de Martin Joseph Ward 18(8KO)-0-2, aunque ésta fue por un margen mínimo. Sin haber servido como un gran entretenimiento para el público, el valor real de esta contienda está en el importante papel que jugará en el desarrollo de ambos púgiles, que deberían sacar cruciales lecturas de esta contienda. Ward no puede permitirse quedarse en la distancia media-larga ante un rival que lo estaba martilleando con su mano izquierda en directo y cruzado abierto, debiendo usar su superior juego de piernas para propiciar mejores condiciones para sus ataques. Por otra parte, su forma de boxear contra un zurdo no resultó de ningún modo apropiada, cosa traducida principalmente en una mala apreciación de la distancia, por lo que resultará necesario que realice un enorme trabajo de preparación para este tipo de boxeadores. En cuanto a Cacace 15(7KO)-1, tiene que tener en cuenta que es imposible ganar un combate anotando, prácticamente, un excelente pero único puño por asalto. Y es que, aunque por momentos su control táctico era superior, dilapidaba su ventaja por el empeño de un Ward que erraba un gran número de golpes pero que consiguió dejar una sensación de dominio general por su mayor cadencia.

Dicho esto, siendo esta la primera prueba de fuego para Cacace, no estando además suficientemente rodado para afrontarla, su imagen no resultó del todo mala, quedándose a un paso de ganar al titular británico Ward que, en cambio y a pesar de la victoria, deberá mejorar mucho y rápido por las esperanzas puestas en él a corto-medio plazo por su promotora y por su inminente posicionamiento en las listas mundiales de una categoría tan sumamente contendida como la del peso superpluma.

martes, 11 de julio de 2017

Josh Taylor – Ohara Davies (8/7/2017)

Braehead Arena, Glasgow, Reino Unido.
En juego los títulos WBC Plata y de la Commonwealth del peso superligero.

Con su actitud desde el comienzo, el zurdo Taylor dejó claro que este era su combate, el punto de inflexión definitivo en su carrera antes de los grandes encuentros en el peso superligero, y que no pensaba dejar escapar la oportunidad por muy complicado y peligroso que resultase su contrincante. Así, impuso su jab con firmeza, realizó magníficas esquivas saliendo de la línea de ataque de su oponente y conectó cruzados diestros y ganchos de izquierda al cuerpo, neutralizando en los primeros asaltos con su superioridad técnica a un Davies que sólo pudo aprovechar su longitud de brazos para llegar con algún directo poco decisivo.

Alcanzado el tercer episodio, a “Two Tanks” Davies no le quedó más remedio que buscar un duro intercambio de golpes en el que tratar de minimizar sus desventajas y aprovechar su potente pegada, cosa que sólo pudo hacer parcialmente con algunos buenos uppercuts y ganchos. Y es que Taylor seguía evitando los golpes más peligrosos, impactando por su parte duros hooks al torso que terminaron por dejar tocado y en las cuerdas a su rival que, poco después de un gancho diestro, se vería obligado a poner la rodilla en la lona tras ser alcanzado con un seco jab con paso adelante.

Demostrando su coraje, tanto en el cuarto como en el quinto asalto Davies siguió presionando intensamente, llegando con buenos curvos y generando algunas complicaciones, especialmente cuando, aprovechando un golpe bajo que llevó a Taylor a protestar y descuidarse, conectó una dura derecha. De todos modos, a pesar de la presión, Taylor no tardó en replicar con un hook diestro al contragolpe que dejó tocado a su oponente. En cualquier caso, el choque estaba ahora más emparejado, oscilando la posesión de la iniciativa en el séptimo y en el octavo round a consecuencia de duros intercambios en los que Davies llegaba con uppercuts abiertos y Taylor insistía al cuerpo.

De esta forma se llegó al octavo episodio, en el cual, inesperadamente, y después de que Taylor hubiese pasado por algunos apuros en el round anterior, Davies fue derribado por un preciso gancho diestro a la contra. Entonces era el momento de terminar la contienda y “The Tartan Tornado” no la desaprovechó. Con un directo dejó lastimado a Davies, que se giró renunciando a seguir combatiendo. Éste fue un descuido muy peligroso que podría haberse ahorrado poniendo una rodilla en la lona, pero, igualmente, hay que reprochar el despiadado ataque que lanzó a continuación Josh Taylor 10(9KO)-0 aprovechando que su rival estaba girado. Pocos segundos tardó el árbitro en detener el encuentro, pero los rectos de Taylor resultaron innecesarios y antideportivos, aunque no sancionables desde el punto de vista de la normas. Dejando al margen que la tensión anterior a la pelea entre ambos y sus duros cruces de palabras se dejaron sentir aquí de una forma revanchista impropia de boxeadores, Taylor realizó una estupenda pelea ante un rival realmente complicado, tanto que quizás era valorado como el prospecto británico más destacado hasta esta derrota.

Debido a que existía una clara ventaja técnica y táctica a favor de Taylor, durante los primeros rounds su dominio se hizo casi abrumador, obligando a Davies 15(12KO)-1 a tomar riesgos elevados que, igualmente, no dieron los resultados necesarios por los tremendamente precisos contragolpes de su adversario. Si bien Taylor en algunos momentos se vio realmente presionado, incluso algo tocado, nada más cedió un round en las cartulinas y casi siempre ofreció una respuesta evidentemente superior. Por ello, no cabe duda de que si, como se dice, se enfrenta en su próxima subida a un ring al lento y rígido excampeón Ricky Burns, Taylor debería hacerse con una arrolladora victoria que le catapultaría probablemente al campeonato mundial y le asentaría como uno de los máximos aspirantes al título. Por otro lado, si Crawford vence a Indongo, se proclama cuádruple campeón unificado y deja posteriormente sus títulos vacantes para ascender al peso wélter, no sería descartable que Taylor pudiese incluso cerrar el año peleando en un mundial.

miércoles, 31 de mayo de 2017

David Allen – Lenroy Thomas (27/5/2017)

Bramall Lane, Sheffield, Reino Unido.
En juego el título de la Commonwealth del peso pesado.

Tras sus meritorias actuaciones ante Luis Ortiz y Dillian Whyte, Allen buscaba una victoria decisiva que le alzase en las clasificaciones mundiales y le mantuviese al alcance de nuevos grandes combates. Pero, con una derrota controvertida, sus planes se truncaron.

Durante los dos primeros asaltos, Thomas se desplazaría cercano a las cuerdas usando sus directos y otros contragolpes en buen número para mantener bajo control a un Allen con mucha más contundencia pero con bajísima frecuencia de golpeo. Poco después de que empezasen a sonar algunos silbidos por la poca acción del encuentro, Allen se mostró más agresivo e igualaría el combate en el tercer y el cuarto episodio, en los que logró encerrar contra las cuerdas a su expectante oponente y alcanzarlo con combinaciones de ganchos y uppercuts.

Aunque en esas circunstancias, las que más beneficiaban al boxeo de Allen, lo lógico es que el hábil Thomas se hubiese visto en apuros cruciales, la escasísima precisión del local evitó que el jamaicano recibiese un serio castigo, pudiendo incluso éste contraatacar con clarísimos uppercuts y ganchos contra su rival, que en ocasiones entraba con la cabeza por delante y con las manos bajas. Sea como sea, desde el sexto asalto hasta el final, Allen dominaría la contienda, ya que su oponente se mostraría muy cansado (llegando incluso a agarrarse a las cuerdas para descansar), y sería presionado de forma continuada por “White Rhino”. De todos modos, el hostigamiento de Allen, al no contar con la suficiente técnica o precisión, no se tradujo en una ruptura del enfrentamiento, que consumiría el duodécimo asalto con algunos intensos ataques de Allen ya demasiado tardíos.

En cualquier caso, habiendo recibido además Thomas el descuento de un punto en el octavo round por reiteración en los golpes bajos, la victoria de David Allen 11(8KO)-3(1)-1 parecía inevitable, aunque los jueces, con cartulinas de 115-113 y doble 114-115, le otorgaron el triunfo dividido a Lenroy Thomas 21(10KO)-4(3). ¿Cómo es posible que un púgil que se arrastró por el ring agotado durante más seis asaltos, esperando a que terminase el combate, pudiese hacerse con la victoria? Y es que el desgaste de Thomas se tradujo en una muy baja frecuencia de golpeo durante muchos minutos, siendo sus puños de una potencia casi ínfima. Aun así, algunos afirman que su precisión fue más elevada que la de su rival y que por ello mereció la victoria. Si bien es cierto que fue más preciso, con un puñado de jabs que no movieron ni una pestaña de Allen, no se puede llevar un round en el que su rival lanzó decenas de hooks, la mayoría toscos y bastantes de ellos fallados, pero en los que anotó también evidentes golpes de poder en uppercut o gancho. Sea como sea, y aunque la mayoría vio ganar a Allen, el mismo púgil no protestó el veredicto y admitió que tuvo una mala actuación.

El boxeo de Allen por momentos fue más que limitado y tosco, fue directamente malo, no sabiendo qué hacer cuando su rival se quedaba en las cuerdas agotado y expuesto. Entonces lanzaría puños sin ningún recorrido, sin usar el peso del cuerpo y pesímamente ejecutados que, por golpear los brazos de su rival o el aire, terminaron por impresionar negativamente a los jueces y decantarlos en su contra. Por su parte, ¿Qué se puede decir de Thomas? Su técnica no es mala y mientras tuvo energía su boxeo resultó efectivo, pero su pegada es muy moderada y su resistencia física es tan baja que por poco es ella la que lo derrota antes del límite y no los puños de su rival, por lo que en futuros combates ante rivales de nivel alto es de esperar que caiga derrotado ampliamente.

lunes, 24 de octubre de 2016

Josh Taylor - Dave Ryan (22/10/2016)

Meadowbank Sports Center, Edimburgo, Reino Unido.
En juego el título de la Commonwealth del peso superligero.

Ante un boxeador mucho más exigente y duro que sus anteriores oponentes, un Taylor poco fogueado como profesional no pudo ser tan arrollador como en sus combates previos, todos terminados antes de llegar al tercer round. Aun así su dominio fue abrumador, sobre todo gracias a una velocidad sensacional en todas su acciones. En el primer asalto el directo de izquierda aislado de Taylor ya llegó claramente junto a algunos jabs y ganchos diestros al cuerpo, aunque pareció fallar ligeramente en el control de la distancia cambiado a posición de zurdo, provocando algunos agarres. De todos modos, sus cualidades estaban mostrándose de forma evidente y constante, no dejándose encerrar contra las cuerdas con buenos pasos laterales o realizando amagos con ataques al cuerpo para conectar potentes manos arriba.

Ryan intentaba, principalmente, impactar hooks al rostro, aunque su éxito era bastante bajo. Por contra, con el paso del tiempo, Taylor cada vez se veía más asentado, combinando su gancho diestro con el directo de izquierda e insistiendo con el hook de derecha al cuerpo. Finalmente, con su control cada vez siendo más abrumador, en el tercer asalto llegaría el primer knockdown, en el que, tras un par de jabs, Taylor conectó dos hooks de izquierda que tiraron al valiente Ryan, que intentó reaccionar tras la cuenta. Con todo, el gran equilibrio de Taylor y sus excelentes contragolpes contuvieron el peligro, tanto que al final del cuarto asalto dobló a su rival con un gancho al cuerpo, aunque "Rocky" Ryan consiguió resistir en pie.

Alcanzado el quinto episodio estaban puestas las bases para la conclusión y "The Tartan Tornado" no desaprovechó la ocasión, impactando el enésimo hook al cuerpo, que puso de rodillas a su adversario. El puño fue terrible y muchísimos boxeadores no se habrían levantado, pero Ryan sí, aunque su coraje sólo le serviría para recibir una serie brutal de golpes al torso seguidos por algunos ganchos arriba que llevaron al árbitro a detener el choque acertadamente. Así terminaba una nueva sensacional actuación del olímpico Josh Taylor 7(7KO)-0, que usó los golpes al abdomen de forma insuperable, siendo estos tan plásticos (cargando todo el peso e inclinando el cuerpo al lanzarlos) como precisos y efectivos. Igualmente, el aspecto más destacable del encuentro fue su desbordante velocidad de manos, casi inigualable en toda la división superligera, algo que le permitió dejar sin recursos a un Dave Ryan 17(4KO)-10(2) que, a pesar de ser muy experimentado y contar con importantes victorias (por ejemplo ante John Wayne Hibbert o Tryone Nurse), por momentos llegó a parecer un púgil en desarrollo a merced de la superioridad de un púgil de la élite.

Es por esto, con 7 peleas, 14 rounds disputados y 100% de knockouts, que ahora mismo el futuro de Taylor, nuevo campeón de la Commonwealth, parece tan brillante que difícilmente se puede dudar que alcanzará el top 5 mundial. Y es que es cuestión de tiempo, dependiendo de los rodajes que su equipo le quiera poner, que los organismos se vean obligados a posicionarlo en la cumbre de sus clasificaciones, más aún si, como se espera, a inicios de 2017 Taylor se mide a un rival del circuito británico todavía más exigente. Sea como sea, de momento sólo se debe esperar que su avance no se estanque y que ante rivales de más nivel no disminuya su rendimiento, porque de llegar a las mayores oportunidades y peleas Taylor debería ser una garantía de espectáculo con muchas posibilidades de lograr grandes victorias.

lunes, 17 de octubre de 2016

Luke Campbell - Derry Mathews (15/10/2016)

Echo Arena, Liverpool, Estados Unidos.
En juego los títulos WBC Plata y Commonwealth del peso ligero.

Al iniciarse el combate, Campbell pareció ofrecer su mejor versión, esquivando y bloqueando los directos de su oponente, contragolpeando con el hook diestro y no dejándose encerrar. Su directo de izquierda, lanzado en escaso número, también le daba buenos resultados, pero en el segundo asalto Mathews intensificó su trabajo. Pisando el pie adelantado de su zurdo rival y trabajando con sus ganchos, especialmente al cuerpo, "Dirty" Mathews trató de restar movilidad a Campbell, aunque por contra recibió un cabezazo involuntario que le provocó un corte.

Con ambos siguiendo el plan de batalla que de ellos se esperaba, el tercer episodio encontraría un punto de inflexión parcial. Y es que, después de que Mathews tuviese algo de acierto con su directo, su 1-2 y su gancho diestro arriba y abajo, Campbell lanzaría un hook zurdo que erraría su objetivo pero que derribaría a su adversario, que se vería impactado en la cabeza por la sección media del brazo del titular WBC Plata. Dado que el golpe no había sido con el puño y que, en cualquier caso, éste sólo le desequilibró, Mathews protestó sin éxito la cuenta arbitral.

Sea como sea, este incidente tuvo claras repercusiones, puesto que Mathews pasó a aumentar su presión para compensar la caída, exponiéndose más a las réplicas con combinaciones de hook diestro al cuerpo-directo zurdo en las que Campbell se apoyaba desde el segundo round. Con las ofensivas de Mathews detenidas en gran parte por entradas en clinch (ambos púgiles deslucieron un poco la pugna con sus agarres), Campbell conservó el control, anotó su directo con claridad e insistió con su buen trabajo al cuerpo que, con un gancho diestro seguido por un zurdo, llevó a la lona a Mathews. Éste se alzó y fue llevado a las cuerdas por el oro olímpico, que con su directo, con ganchos de mano adelantada y con una veloz pero débil serie de curvos buscó el KO Técnico. No lo lograría en ese instante por una última ofensiva desesperada del extitular interino, aunque unos segundos más tarde Luke Campbell 15(12KO)-1 conectó un hook de izquierda al cuerpo que dejó a Mathews de rodillas hasta el final de la cuenta del tercer hombre.

Sin duda, este knockout es el más importante de la carrera de Campbell hasta la fecha, ya que le valió para derrotar a uno de los rivales más duros de su trayectoria y para sacarse de encima importantes críticas y reproches tras su inesperada derrota ante Mendy y su sufrida victoria ante Argenis Méndez. De todos modos, su triunfo ante Mathews no fue lo suficientemente brillante como para suponerle el despunte definitivo que hace tiempo que de él se espera, ya que se vio deslucido por los agarres, por un knockdown anotado con el brazo y por un golpe bajo en el cuarto episodio. Pese a ello, no mostró las brechas de otras ocasiones, logrando anular y demoler con excelentes hooks al cuerpo a un Mathews que aguantó todos los asaltos ante el campeón Terry Flanagan. Es por esto que Campbell parece listo para disputar una pelea decisiva que le asegure el acceso al mundial, aunque para verse alzado al campeonato dependerá de la decisión que se tome en la Convención y de los objetivos de los púgiles clasificados por encima de él. Aun así, todo parece indicar que, ahora que ya no es necesario que se foguee más, en febrero o marzo podría regresar a los rings para enfrentar a un top 5 WBC (a parte de él los demás ranqueados son Jardón, Mickey García, Shafikov y Tatli) en un choque que, de vencer, le llevaría a un duelo contra el campeón Zlaticanin o contra Jorge Linares si logra recuperar su título en este intervalo.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Anthony Joshua - Dillian Whyte (12/12/2015)

O2 Arena, Londres, Reino Unido.
En juegos los títulos británico y de la Commonwealth del peso pesado.

El destacado prospecto Joshua, que nunca había pasado del tercer round, trató de encaminarse de nuevo a una temprana detención, puesto que ya en el primer asalto, anotando potentísimos 1-2 y ganchos zurdos, no tardaría en estremecer a su contrincante para posteriormente empujarlo a las cuerdas y lanzar una serie de curvos y rectos que pusieron al árbitro cerca de intervenir. Con todo, un Whyte que contragolpeaba bien con el gancho zurdo pudo finalmente salir de las cuerdas y lanzar golpes disuasorios, sobre todo en jab, para terminar en pie un asalto inicial que concluiría con una inesperada polémica. Y es que un golpe de Joshua algo más allá del tañido de la campana llevaría a Whyte no sólo a responder sino también, a pesar de que el árbitro trataba de separarlos, a perseguir a Joshua intentando golpearlo, todo ello habiendo finalizado el round bastantes segundos antes. Después de que el ring se llenase de los miembros de ambos equipos, amenazando con una riña, y de agentes de seguridad , finalmente el cuadrilátero sería desalojado y, tras el descanso, la pelea reanudada.

Este incidente que debería haber supuesto la descalificación de Whyte no conllevaría ningún tipo de sanción por parte del tercer hombre sino que éste simplemente les hablaría largamente a ambos pidiéndoles juego limpio. En el segundo episodio, que se inició con bastante calma en las acciones, Joshua iría poco a poco trabajando con el jab y la derecha directa hasta que, finalmente, un uppercut diestro desequilibraría a Whyte y lo llevaría de nuevo a las cuerdas. Joshua se lanzó a por el knockout, pero entonces un hook zurdo de Whyte lo haría tambalear por primera vez en su carrera, siendo seguido este golpe por un combo de potentes hooks que pondría al oro olímpico en problemas notables. De todos modos, Joshua se recuperaría rápido y cerraría bien el asalto impactando nuevas derechas y uppercuts.

 Con el enfrentamiento en un punto culminante de emoción, se entraría en un más moderado tercer episodio en el que Joshua haría valer su potencia y claridad de golpeo pero se excedería en la búsqueda del puño decisivo, aprovechando por ello Whyte para establecer su jab y su 1-2 junto algún esporádico gancho abajo y arriba. Aunque "Villain" volvería a aprovechar la falta de jab y una excesiva rigidez defensiva de la que hacía muestra Joshua para ofrecer algunas buenas acciones, la pelea en el cuarto y en el quinto episodio había pasado a desarrollarse en el escenario habitual de las victorias del número 2 mundial WBC y WBO. Obligando a su rival a boxear por el exterior del ring y sometiéndolo a presión con sus temibles 1-2 y ganchos zurdos, que lograba impactar con enorme fuerza, Joshua estaba empezando a desdibujar y a desgastar a su contrincante, al que también alcanzaba con hooks al cuerpo. Así, era cuestión de tiempo que la resistencia de Whyte se viese quebrada, algo que terminaría por suceder en el séptimo round.


Un terrible cruzado diestro de Joshua desequilibraría a un Whyte muy tocado que se apoyaría en las cuerdas para aguantar la ofensiva de su rival, que un tanto precipitado en el ataque fallaba en su intento por encontrar el golpe final. De todos modos, Whyte estaba en malas condiciones y no lograba entrar en clinch ni frenar a su rival con sus escasos golpes, por lo que, poco después, Joshua conectaría una combinación de hooks de izquierda y derecha que abrirían la puerta a un uppercut diestro que le daría la victoria y uno de los mejores knockouts del año. Con este triunfo Anthony Joshua 15(15KO)-0 volvía a demostrar por que es considerado la mayor promesa del peso pesado, a la vez que lograba situarse a un paso de la condición de retador mandatorio de la WBO. Si bien ante el mejor rival al que se ha enfrentado en su trayectoria sufrió algunas dificultades notables que ponen de manifiesto que ni de lejos es imbatible, sobre todo si se mide a un buen contragolpeador, su solidez táctica y técnica y su desmedida potencia de pegada, materializada en el 1-2 y el hook de mano adelantada, le hacen ser el aspirante a tener más en cuenta así como el que posee más posibilidades de coronarse. Sin duda a Joshua le espera un sensacional 2016, en el cual, consiga proclamarse campeón o no, dará gran emoción a la división con su espectacular y agresivo estilo de combate.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Breve: Anthony Joshua vs. Dillian Whyte confirmado oficialmente para el 12 de diciembre

Si bien hace meses que desde diversas fuentes ya se había anunciado la concreción del encuentro, ahora Matchroom Boxing lo ha hecho definitivamente oficial: en el O2 Arena de Londres el día 12 de diciembre se producirá un interesantísimo cruce de pesos pesados entre el temible noqueador Anthony Joshua 14(14KO)-0 y su compatriota Dillian "The Villian" Whyte 16(13KO)-0, púgil con el que sostiene una larga competencia que se remonta a los tiempos de ambos como amateur, modalidad en la que Whyte sumó una victoria ante Joshua. En juego en dicha pelea estarán los títulos británicos y de la Commonwealth del peso pesado y, lo que es más importante, una grandísima oportunidad para el año 2016. Como el mismo Eddie Hearn ha declarado, estarían valorando un posible cruce entre Joshua y el actual campeón de Europa Erkan Teper en el primer cuarto del próximo año y un posible asalto mundialista ya a finales de la misma temporada, algo que solo podrán alcanzar con una victoria.

Ambos llegaran a este encuentro sumando arrolladoras victorias el pasado sábado 12 de septiembre, día en el cual, compartiendo velada, Joshua se deshizo del invicto Gary Cornish en tan solo un asalto y Whyte batió a Brian Minto en tres rounds.

miércoles, 17 de junio de 2015

Bob Ajisafe - Daniel Wanyonyi (12/6/2015)

Whitchurch Sports Center, Bristol, Reino Unido.
En juego el título vacante de la Commonwealth del peso semipesado.

El británico Ajisafe demostró porqué es considerado por muchos críticos como uno de los boxeadores del peso semipesado en un mejor estado de forma, puesto que acumulando experiencia y habiendo realizado sesiones de sparring de calidad ha alcanzado un gran momento. Todo ello quedó evidenciado en una arrolladora actuación ante un voluntarioso Wanyonyi que se vio sobrepasado por la velocidad de su rival. Ajisafe, que es zurdo y que cuenta con una larguísima envergadura, no tendría excesivas dificultades para conectar sus manos, tanto en jab y doble jab como en 1-2, aunque sería con la combinación croché diestro-directo zurdo con la que marcaría la diferencia. Wanyonyi trataba de responder de la mejor manera, contragolpeando con el gancho zurdo y atacando el cuerpo de su rival para disminuir su velocidad, pero no pudo evitar ya en el segundo asalto ser derribado por una izquierda recta seguida por una rápida combinación de ganchos. Ajisafe buscó el desenlace con el 1-2 y con el cruzado y el gancho, pero Wanyonyi resistiría desplazándose y lanzando hooks un tanto a la desesperada.

Pese a que el keniano logró aguantar y durante el tercer round todavía podría conectar algunas manos al torso del boxeador local, sería igualmente sobrepasado por puños de poder de "Lionheart" en cruzado diestro y hook zurdo. Pero fue en el cuarto asalto cuando la resistencia de Wanyonyi se vería finalmente quebrada y el combate concluido, todo ello tras recibir una larga serie de ganchos arriba que terminaron por llevarlo a la lona por segunda vez en la pelea. No podría en esta ocasión responder a la cuenta del arbitro, por lo que se decretó el final por KO en el cuarto episodio y con ello la victoria iba a parar al record de Bob "Lionheart" Ajisafe 16(7KO)-2

En principio la adquisición del título de la Commonwealth debería permitirle a Ajisafe entrar en el top 15 de algún organismo o rozarlo, pero lo más importante de su victoria es mostrar el evidente buen momento por el que pasa su carrera. Si bien se podía argumentar que Wanyonyi no era quizás el mejor rival posible, aunque al menos mostró voluntad y coraje, pocas dudas quedan que la velocidad de piernas y manos de Ajisafe, su ritmo de pelea y su buen uso de su gran envergadura son cualidades que le permiten medirse con posibilidades de éxito contra al menos gran parte de los púgiles que componen el top 15 de los organismos. Quizás la pregunta sea si podría mostrar la misma efectividad con el top 5 de la división, cuestión que no podremos contestar hasta verlo medido a un rival de buena calidad, algo que podríamos presenciar en breve.

En la misma velada (que fue la del Haskins-Iwasa) tuvo lugar el quinto combate del hermano menor del peso pesado Tyson Fury, un Young Fury 4(2KO)-1 de 19 años y también peso pesado que consiguió una amplia victoria a los puntos ante el modesto Jindrich Velecky 19(18KO)-34(6), al que se impuso mostrando una buena variedad de recursos, marcando bien el jab, conectando ganchos al cuerpo y finalizando con el 1-2 o el cruzado. Todo ello con un estilo que recuerda al de su hermano Tyson, pero con cierta mayor velocidad que él, algo al fin y al cabo obvio por su menor altura y peso.

miércoles, 1 de abril de 2015

Ovill McKenzie - Matty Askin (27/3/2015)

York Hall, Londres, Reino Unido.
En juego los títulos de la Commonwealth y británico del peso crucero.

En un largo y disputado combate de creciente dureza, con alternancias en el dominio y tres descuentos de puntos, los jueces terminaron optando por una decisión dividida que aunque acertada en el resultado no lo fue en las formas.

Durante los cuatro primero asaltos Askin parecía haber estudiado las derrotas que había sufrido con anterioridad McKenzie, puesto que aplicó la táctica que le había hecho caer por ejemplo ante Tony Bellew. Caminando el ring girando hacia la derecha de su rival, Askin mantenía la distancia con su fuerte oponente, lanzando muy pocos golpes pero muy escogidos, que desde la distancia larga anulaban el boxeo de McKenzie. De esta forma con unos pocos jabs y algunas claras derechas, el joven Askin pudo dominar la pelea hasta la mitad aprovechando, con este simple pero efectivo boxeo, la poca agresividad de la que hacia gala su rival, que lanzaba muy pocos golpes y llegaba con aún menos, exceptuando la derecha directa al cuerpo de los primeros rounds. Cuando McKenzie aceleraba sus pasos y arremetía buscando combinaciones de ganchos, Askin contragolpeaba con el hook de mano diestra, con el croché de izquierda o daba un paso adelante para entrar en clinch, acción que repetía de forma creciente.
 

Si la situación en las cartulinas para "The Upsetter" se estaba complicando en gran medida aún fue a peor en el quinto asalto, cuando el árbitro de forma acertada le penalizaba con el descuento de un punto por sus reiterados y advertidos golpes en la nuca, que no cesaron durante toda la pelea y que dejaron enrojecida la espalda y nuca de Askin. El cada vez más embarrado combate, con muy abundantes agarres, dejó en el sexto asalto una caída de Askin entre las cuerdas, que evitó acabar fuera del ring por los brazos de los situados alrededor del cuadrilátero. Aprovechando quizás los momentos de confusión posteriores a la reanudación, McKenzie se decidiría al fin por pasar al ataque y conectaría una fuerte directa seguida por hooks a la cabeza que evitaron que Askin pudiese volver a agarrarse.

Las constantes entradas en clinch de "Assassin" motivaron que el tercer hombre descontase, también acertadamente, un punto por excesivos agarres, aunque erraría al volver a restar otro punto en el asalto inmediatamente posterior. Así las cartulinas empezaron a emparejarse justo cuando el veterano McKenzie intensificaba su ritmo y Askin empezaba a acusar cansancio. Por ello los asaltos empezaron a igualarse notablemente con derechas directas de Askin muy claras entre la guardia abierta de su rival y un tanto desmadejadas pero potentes combinaciones de hooks por parte de McKenzie. 

El combate se mantendría parejo hasta el final pese a los muchos apuros sufridos por Askin en el décimo asalto, en el cual tras encajar fuertes hooks de mano diestra se mostraría tocado y sería perseguido y alcanzado con nuevos ganchos y uppercuts. En el penúltimo episodio Askin volvería a controlar la pelea desde la distancia larga, pero cerraría la pelea muy cansado y hostigado por los hooks de su rival.

Como era presumible ante un combate igualado y con tantos cambios de tendencia e incidencias, las cartulinas fueron dispares y dejaron un resultado de decisión dividida. Las puntuaciones de dos de los jueces 115-111 y 116-109 dieron la victoria al experimentado Ovill "The Upsetter" McKenzie 24(12KO)-12(3), que defendía por primera vez sus dos títulos de forma conjunta, triunfo que le acercará al top 15 de la WBC. De todas formas hay que señalar que aunque pudo haber merecido por estrecho margen la victoria estas cartulinas parecen demasiado amplias, siendo más justas una puntuaciones más cercanas al empate, como lo fueron las del tercer juez (114-113 pero a favor de Askin).

Aunque Askin tuvo en su mano la victoria, pudiendo haber vencido cómodamente utilizando con muchísima más frecuencia el jab, el incombustible y fuerte McKenzie aprovechó para dar la vuelta a las cartulinas en un intenso final. Si bien es cierto que difícilmente el púgil de origen jamaicano McKenzie, falto muchas veces de ritmo y de técnica, pueda hacerse con el título mundial, es capaz por contra de vencer a muchísimos púgiles e incluso dar una sorpresa a boxeadores de la elite de la división que se confíen o que lo subestimen.