Palacio de Hielo Bolshói, Sochi, Rusia.
Eliminatoria WBO del peso ligero.
Combatir en una antesala de mundial no es una oportunidad que se pueda menospreciar, menos aún cuando no se ha estado en importantes peleas con anterioridad, algo que tuvieron muy claro tanto Andreev como Evans, que pusieron de manifiesto su deseo de victoria en una intensa pelea. Con todo, el afán de ambos no se tradujo siempre en un choque fluido, sino que muchas veces, entre oscilaciones en la posesión de la iniciativa, los dos púgiles se embarraron en constantes clinches, especialmente provocados por Evans cuando se veía presionado contra las cuerdas. Aun así, ambos dejaron por el camino un buen número de duros intercambios de curvos en la distancia corta que mantuvieron el interés del choque.
En líneas generales Andreev fue quien presionaba, optando por una elevada cadencia de golpeo que impedía el despliegue del visitante, que se veía obligado a anotar astutas contras con pretensiones disuasorias y a aprovechar los intervalos entre ofensivas del ruso para lanzar andanadas de ganchos. Si bien en muchas ocasiones se sobreexponía, Andreev ofreció buenas esquivas que dejaron clara su buena base técnica y evidenciaron que podría haber intentado boxear con más cautela. En cualquier caso, jugándose tanto y ante un oponente que ofrecía tan férrea resistencia, su opción táctica fue la ofensiva sostenida, respaldad con un buen corte de ring. Los resultados de esta estrategia fueron dispares, puesto que sus golpes de poder con el croché zurdo o con hooks al torso eran replicados por variadas contras de Evans, que en ocasiones sólo necesitaba el uso del jab para neutralizar los ataques de su rival.
Hasta el quinto asalto la pelea estuvo bastante abierta, no siendo evidente un punto de inflexión a favor de uno o de otro contendiente, pero en el citado episodio Andreev anotó con mucha potencia su derecha, continuó su trabajo de desgaste al cuerpo y pareció comenzar a menoscabar al británico, que era ahora menos móvil y que en sus intentos por continuar contestando se vio contragolpeado.
Ciertamente, el choque no se convirtió en sencillo para Andreev, sino que Evans persistió conectando hábiles contragolpes, pero el ruso consiguió escoger mejor sus acciones y anotar de forma crecientemente precisa, entre otros puños, fuertes ganchos zurdos al hígado y crochés al rostro, que iban cobrándose un precio. Finalmente, tras un octavo round de transición y de menor actividad, en el noveno asalto la pegada de Andreev estalló, aprovechando un momento de estatismo de Evans para conectar, después de un uno-dos, un directo y dos ganchos zurdos, un brutal uppercut de derecha que desarboló a su contrincante, que tras unos hooks al rostro sin respuesta vio como el árbitro detenía el encuentro para proteger su integridad.
No se puede negar que Andreev 21(15KO)-0 tomó riesgos en exceso, sufriendo una hemorragia nasal que sangró abundantemente y pudo haber condicionado su capacidad de mantenerse firme en su estrategia. Aun así, el ruso se mostró inflexible en su avance, mostrando un gran encaje y una inamovible tenacidad que, apoyada en una técnica superior a la que muestran muchos boxeadores centrados en la presión y una pegada realmente contundente, le valieron una victoria que le hace surgir como una evidente amenaza para el campeón mundial WBO del peso ligero que saldrá del choque entre Raymundo Beltrán y Paulus Moses, boxeadores que no están al nivel del número 1 de la división y que, a pesar de su condición de favoritos, podrían padecer ante su combinación de habilidad y potencia.
Mostrando entradas con la etiqueta Craig. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Craig. Mostrar todas las entradas
miércoles, 7 de febrero de 2018
martes, 22 de agosto de 2017
Oleksandr Gvozdyk – Craig Baker (19/8/2017)
Pinnacle Bank Arena, Lincoln, Estados Unidos.
En juego los títulos NABF y WBO NABO del peso semipesado.
Dado que Baker es un púgil conocido por conseguir victorias contra pronóstico, Gvozdyk, que parece haber aprendido del knockdown sufrido ante Karpency, decidió no correr riesgos y aprovechar su técnica enteramente superior para dominar el encuentro a bajo coste. Así, el enfrentamiento se desarrolló bastante monótono, con el ucraniano desplazándose alrededor de su rival lanzando su seco jab de forma constante a la vez que aguardaba la ocasión para utilizar su mano derecha en recto o curvo abierto.
Como siempre, Baker no se dejó amedrentar, sino que ejerció presión, portando la guardia bien cerrada, y trabajó con su jab, con su recto y con los golpes que el dinamismo de su rival le permitían. De todos modos, aunque llegó contra Gvozdyk en repetidas ocasiones, la defensa dinámica del visitante le ahorraba verse mermado por dichos puños. Además, la velocidad, los reflejos y la precisión del bronce olímpico resultaban un factor determinante en la contienda, algo que aprovechó incontables veces para contragolpear con su directo el jab de su oponente.
Igualmente, si bien los asaltos caían constantemente del lado de Gvozdyk, no parecía estar en el camino de la ruptura, limitándose el top 3 del peso semipesado a controlar la contienda. Entonces, como si su táctica fuese esperar el momento oportuno para que su rival se acostumbrase a la pelea sin variaciones y se confiase, Gvozdyk realizó una ofensiva que súbitamente puso punto y final al choque. Con un directo de enorme potencia y cuyo sonido fue captado por las cámaras, Gvozdyk estremeció a su contrincante, al que posteriormente seguiría hostigando con el 1-2 hasta que lo llevó a las cuerdas y con una derecha descendente lo tumbó. El estadounidense Baker 17(13KO)-2(2) se puso en pie y valientemente quiso continuar, pero en la reanudación una series de ganchos y directos obligó al tercer hombre a detener el combate.
Ante él, Oleksandr Gvozdyk 14(12KO)-0 tenía una pelea compleja, con mucho que perder y casi nada que ganar, de modo que la gestionó de la mejor manera posible. No buscó dar un espectáculo como ante Yunieski González o Tommy Karpency, aunque sus magníficos destellos de calidad dieron interés al choque, sino que se limitó a evitar los riesgos y a lograr una victoria incuestionable ante uno de esos rivales que no suponen mucho en el récord de un boxeador pero que resultan ineludibles para un buen desarrollo y la adquisición de bagaje y que además son un peligro superior a lo que su falta de renombre sugiere.
Superado este obstáculo, para Gvozdyk surgen en el horizonte grandes peleas, especialmente una eliminatoria WBC parte de un anunciado torneo para decidir al retador obligatorio del campeón que salga del mundial entre Adonis Stevenson y Eleider Álvarez. Así, se podría tener que medir a Sullivan Barrera, a Marcus Browne o a un tercer boxeador por confirmar. De todos modos, siendo Gvozdyk un boxeador de la escuadra de Bob Arum, es evidente que su promotora no va a dejar que un organismo le elabore un camino que Top Rank no desee. Por ello, y sin poder descartar que aparezca otra buena oportunidad de la nada, lo que es seguro es que Gvozdyk, 2º WBC y 3º WBO, debería afrontar un espléndido cierre de año (quizás en el respaldo del Lomachenko-Rigondeaux en diciembre, si se llega a pactar este choque), que le dé el relieve que merece en la división y le deje rozando el campeonato.
En juego los títulos NABF y WBO NABO del peso semipesado.
Dado que Baker es un púgil conocido por conseguir victorias contra pronóstico, Gvozdyk, que parece haber aprendido del knockdown sufrido ante Karpency, decidió no correr riesgos y aprovechar su técnica enteramente superior para dominar el encuentro a bajo coste. Así, el enfrentamiento se desarrolló bastante monótono, con el ucraniano desplazándose alrededor de su rival lanzando su seco jab de forma constante a la vez que aguardaba la ocasión para utilizar su mano derecha en recto o curvo abierto.
Como siempre, Baker no se dejó amedrentar, sino que ejerció presión, portando la guardia bien cerrada, y trabajó con su jab, con su recto y con los golpes que el dinamismo de su rival le permitían. De todos modos, aunque llegó contra Gvozdyk en repetidas ocasiones, la defensa dinámica del visitante le ahorraba verse mermado por dichos puños. Además, la velocidad, los reflejos y la precisión del bronce olímpico resultaban un factor determinante en la contienda, algo que aprovechó incontables veces para contragolpear con su directo el jab de su oponente.
Igualmente, si bien los asaltos caían constantemente del lado de Gvozdyk, no parecía estar en el camino de la ruptura, limitándose el top 3 del peso semipesado a controlar la contienda. Entonces, como si su táctica fuese esperar el momento oportuno para que su rival se acostumbrase a la pelea sin variaciones y se confiase, Gvozdyk realizó una ofensiva que súbitamente puso punto y final al choque. Con un directo de enorme potencia y cuyo sonido fue captado por las cámaras, Gvozdyk estremeció a su contrincante, al que posteriormente seguiría hostigando con el 1-2 hasta que lo llevó a las cuerdas y con una derecha descendente lo tumbó. El estadounidense Baker 17(13KO)-2(2) se puso en pie y valientemente quiso continuar, pero en la reanudación una series de ganchos y directos obligó al tercer hombre a detener el combate.
Ante él, Oleksandr Gvozdyk 14(12KO)-0 tenía una pelea compleja, con mucho que perder y casi nada que ganar, de modo que la gestionó de la mejor manera posible. No buscó dar un espectáculo como ante Yunieski González o Tommy Karpency, aunque sus magníficos destellos de calidad dieron interés al choque, sino que se limitó a evitar los riesgos y a lograr una victoria incuestionable ante uno de esos rivales que no suponen mucho en el récord de un boxeador pero que resultan ineludibles para un buen desarrollo y la adquisición de bagaje y que además son un peligro superior a lo que su falta de renombre sugiere.
Superado este obstáculo, para Gvozdyk surgen en el horizonte grandes peleas, especialmente una eliminatoria WBC parte de un anunciado torneo para decidir al retador obligatorio del campeón que salga del mundial entre Adonis Stevenson y Eleider Álvarez. Así, se podría tener que medir a Sullivan Barrera, a Marcus Browne o a un tercer boxeador por confirmar. De todos modos, siendo Gvozdyk un boxeador de la escuadra de Bob Arum, es evidente que su promotora no va a dejar que un organismo le elabore un camino que Top Rank no desee. Por ello, y sin poder descartar que aparezca otra buena oportunidad de la nada, lo que es seguro es que Gvozdyk, 2º WBC y 3º WBO, debería afrontar un espléndido cierre de año (quizás en el respaldo del Lomachenko-Rigondeaux en diciembre, si se llega a pactar este choque), que le dé el relieve que merece en la división y le deje rozando el campeonato.
lunes, 24 de octubre de 2016
Anthony Ogogo - Craig Cunningham (22/10/2016)
Barclaycard Arena, Birmingham, Reino Unido.
En juego el título WBC Internacional del peso medio.
La otra cara de la moneda en cuanto a los prospectos británicos que combatían en esta jornada fue Ogogo, ya que mientras que el olímpico Taylor arrollaba a un púgil dificilísimo como Ryan, el bronce olímpico y actual peso medio profesional sufrió la primera derrota de su carrera ante un boxeador de trayectoria poco brillante. La inesperada derrota no fue previsible tampoco al inicio del encuentro, dado que Ogogo entraría y saldría bien conectando el jab y el directo. Incluso en el segundo asalto el imbatido movería con una derecha a su rival que, como se había predicho, parecía encaminado a la derrota. Pero todavía en el mismo episodio, el zurdo Cunningham impactaría un directo de izquierda en un cruce que dejaría tocado a Ogogo, que recibiría posteriores hooks en intercambios desordenados hasta que caería a la lona.
En la repetición se pudo ver que el golpe que parecía haberle derribado no le daba y que simplemente se había desequilibrado, pero es justo decir que, aunque es un fallo más en la cuenta del árbitro Ian John Lewis, en directo según el ángulo Ogogo pareció recibir un puño causante de la caída. Sea como sea, estos son imprevistos con los que tienen que convivir los deportistas, por lo que no le restaba más que centrarse e intentar recuperar el terreno perdido. En el tercer round Cunningham usaría bien su directo zurdo y sus desplazamientos hacia la derecha para anular a su rival, aunque Ogogo en el cuarto y quinto asalto, sabiendo que la situación era muy adversa, aumentaría mucho la presión y, bastante a la desesperada, lanzaría directos enlazados con ganchos.
Cunningham pudo resistir en las cuerdas con algunas buenas esquivas y con agarres o caminando el ring, pero Ogogo estaba emparejando las cartulinas. Entonces sería cuando Cunningham sacaría lo mejor de su boxeo y, desde el sexto asalto, haría fallar muchísimo a su rival, al que molestaría notablemente con su jab y castigaría con su directo. Ogogo comenzó a frustrarse y bajo los brazos absurdamente a modo de burla (como imitando esta tendencia en el boxeo de su contrincante), recibiendo entonces un 1-2 contundente. Aunque Cunningham no aprovechaba totalmente su condición de zurdo y muchas veces giraba a su izquierda, facilitando el trabajo del diestro Ogogo, había logrado contener en gran parte a su rival, que cada vez parecía más desgastado.
Finalmente, cuando el árbitro pidió una pausa para que se ajustase la cinta adhesiva de uno de los guantes de Ogogo, éste habló con su esquina y decidieron detener el enfrentamiento. Por ello, y en una de las grandes sorpresas de la división en el circuito británico, un púgil sin gran pegada como Craig Cunningham 17(4KO)-1 se hacia con la victoria por KO Técnico en el octavo asalto, el mayor éxito de toda su trayectoria, que podría llevarlo al ranking mundial. Según se ha informado, Ogogo 11(7KO)-1(1) tuvo problemas en su visión, afirmándose que padecía una fractura en la cavidad ocular previa al encuentro, algo que parece más que extraño. Sea como sea, su actuación fue mala en general, mostrando muchos defectos en su boxeo contra un zurdo, cometiendo por lo demás fallos notables como su descuido bajando las manos y constantes errores con sus directos. De todos modos, no se puede restar mérito a Cunningham que caminó bien el ring, explotó un buen boxeo dinámico y supo resistir cuando su rival reaccionaba de forma más peligrosa.
En cualquier caso, sería equivocado pensar que el día de mañana Cunningham podría enfrentar a boxeadores de la élite de la división con grandes posibilidades de éxito. Igualmente, este boxeador que sólo ha sumado una derrota (en un torneo con combates a tres asaltos), ha conseguido despuntar con un importantísimo triunfo, por lo que, habiendo mostrado gran capacidad para generar problemas con su heterodoxia, es de esperar que pueda alcanzar un enorme combate si logra salir con el brazo en alto de un nuevo trascendental duelo el 19 de noviembre ante Rick Godding 23(3KO)-1-1.
En juego el título WBC Internacional del peso medio.
La otra cara de la moneda en cuanto a los prospectos británicos que combatían en esta jornada fue Ogogo, ya que mientras que el olímpico Taylor arrollaba a un púgil dificilísimo como Ryan, el bronce olímpico y actual peso medio profesional sufrió la primera derrota de su carrera ante un boxeador de trayectoria poco brillante. La inesperada derrota no fue previsible tampoco al inicio del encuentro, dado que Ogogo entraría y saldría bien conectando el jab y el directo. Incluso en el segundo asalto el imbatido movería con una derecha a su rival que, como se había predicho, parecía encaminado a la derrota. Pero todavía en el mismo episodio, el zurdo Cunningham impactaría un directo de izquierda en un cruce que dejaría tocado a Ogogo, que recibiría posteriores hooks en intercambios desordenados hasta que caería a la lona.
En la repetición se pudo ver que el golpe que parecía haberle derribado no le daba y que simplemente se había desequilibrado, pero es justo decir que, aunque es un fallo más en la cuenta del árbitro Ian John Lewis, en directo según el ángulo Ogogo pareció recibir un puño causante de la caída. Sea como sea, estos son imprevistos con los que tienen que convivir los deportistas, por lo que no le restaba más que centrarse e intentar recuperar el terreno perdido. En el tercer round Cunningham usaría bien su directo zurdo y sus desplazamientos hacia la derecha para anular a su rival, aunque Ogogo en el cuarto y quinto asalto, sabiendo que la situación era muy adversa, aumentaría mucho la presión y, bastante a la desesperada, lanzaría directos enlazados con ganchos.
Cunningham pudo resistir en las cuerdas con algunas buenas esquivas y con agarres o caminando el ring, pero Ogogo estaba emparejando las cartulinas. Entonces sería cuando Cunningham sacaría lo mejor de su boxeo y, desde el sexto asalto, haría fallar muchísimo a su rival, al que molestaría notablemente con su jab y castigaría con su directo. Ogogo comenzó a frustrarse y bajo los brazos absurdamente a modo de burla (como imitando esta tendencia en el boxeo de su contrincante), recibiendo entonces un 1-2 contundente. Aunque Cunningham no aprovechaba totalmente su condición de zurdo y muchas veces giraba a su izquierda, facilitando el trabajo del diestro Ogogo, había logrado contener en gran parte a su rival, que cada vez parecía más desgastado.
Finalmente, cuando el árbitro pidió una pausa para que se ajustase la cinta adhesiva de uno de los guantes de Ogogo, éste habló con su esquina y decidieron detener el enfrentamiento. Por ello, y en una de las grandes sorpresas de la división en el circuito británico, un púgil sin gran pegada como Craig Cunningham 17(4KO)-1 se hacia con la victoria por KO Técnico en el octavo asalto, el mayor éxito de toda su trayectoria, que podría llevarlo al ranking mundial. Según se ha informado, Ogogo 11(7KO)-1(1) tuvo problemas en su visión, afirmándose que padecía una fractura en la cavidad ocular previa al encuentro, algo que parece más que extraño. Sea como sea, su actuación fue mala en general, mostrando muchos defectos en su boxeo contra un zurdo, cometiendo por lo demás fallos notables como su descuido bajando las manos y constantes errores con sus directos. De todos modos, no se puede restar mérito a Cunningham que caminó bien el ring, explotó un buen boxeo dinámico y supo resistir cuando su rival reaccionaba de forma más peligrosa.
En cualquier caso, sería equivocado pensar que el día de mañana Cunningham podría enfrentar a boxeadores de la élite de la división con grandes posibilidades de éxito. Igualmente, este boxeador que sólo ha sumado una derrota (en un torneo con combates a tres asaltos), ha conseguido despuntar con un importantísimo triunfo, por lo que, habiendo mostrado gran capacidad para generar problemas con su heterodoxia, es de esperar que pueda alcanzar un enorme combate si logra salir con el brazo en alto de un nuevo trascendental duelo el 19 de noviembre ante Rick Godding 23(3KO)-1-1.
lunes, 25 de mayo de 2015
Edwin Rodríguez - Craig Baker (23/5/2015)
Agganis Arena, Boston, Estados Unidos. Peso Semipesado.
En un combate muy breve pero de notable intensidad, el dominicano Rodríguez y el estadounidense Baker, ambos top 15 WBC, pelearon por hacerse un hueco en la cumbre de la división semipesada y dar un paso más hacia un combate contra el campeón mundial Adonis Stevenson, saldándose el encuentro con un KO Técnico de cierta controversia.
Rodríguez tomaría la iniciativa desde el comienzo y, usando el jab, el directo y el gancho, comenzaría a trabajar el cuerpo de Baker. Pronto el boxeador estadounidense detuvo su desplazamiento, por lo que se produjo un intenso intercambio de golpes en el cual el invicto "Gato Negro" Baker mostraría su peligro con una repetida derecha directa en corto. De todas formas estas acciones no eran suficientes para compensar el tremendo despliegue de golpes curvos de Rodríguez, que anotaría duras manos en uppercut, croché de derecha y hooks arriba y abajo. Concluido el asalto inicial, el segundo round ofrecería una imagen bastante similar, con Baker conectando una sorprendente derecha directa con notable dureza pero de forma aislada y con el dominicano ofreciendo un tremendo trabajo en golpes curvos desde prácticamente todas las trayectorias, acompañados de algunas buenas esquivas de cintura.
El tercer episodio daría inicio con Baker parado en el centro del ring girando alrededor de Rodríguez e impactando el hook, aunque pronto Baker reanudó su desplazamiento y Rodríguez su presión y su notable trabajo de desgaste con explosivos y variados golpes curvos. De pronto una inesperada derecha directa de "La Bomba" Rodríguez quebraría un tanto la resistencia de Baker, que retrocedería hacia las cuerdas ligeramente tocado. Rodríguez iría en su persecución con calma pero buscando una mano definitiva que terminase la pelea. Finalmente, detenido Baker cerca de una de las esquinas neutrales, Rodríguez conectaría 4 derechas directas contra un oponente que no ofrecía respuesta alguna a parte de tratar de quitarse manos con movimientos de cintura. El árbitro dudó brevemente pero, sin atisbo de respuesta, detenía el enfrentamiento para sorpresa de Baker y enfado de su equipo.
Esta intervención arbitral daba la victoria por KO Técnico en el tercer episodio a un Edwin "La Bomba" Rodríguez 27(18KO)-1 que, pese a una ligera excesiva confianza y puntuales descuidos defensivos, ofreció una magnífica actuación en cuanto a habilidad para variar las trayectorias de golpeo y para buscar los ángulos y los puntos débiles de la defensa de su oponente. Aunque es muy posible que Baker hubiese podido continuar peleando, no siendo alcanzado con excesiva dureza por los rectos de Rodríguez, es sin lugar a dudas siempre preferible preservar la salud de los púgiles. Además Baker no mostraba intención o capacidad para ofrecer respuesta durante los varios segundos que duró el ataque en directos de Rodríguez, por lo que no se puede tildar de injusta o totalmente precipitada la decisión del tercer hombre. De todas formas los criterios arbitrales para detener una pelea suelen variar un tanto respecto a los diferentes países, por lo que no es fácil que la opinión concuerde y poder llegar a una respuesta definitiva.
Con este triunfo Rodríguez debería situarse en el top 5 de la WBC, por lo que da un nuevo e importante paso para alcanzar una oportunidad mundialista a medio-largo plazo. Con todo, y pese a su buena actuación, habiendo un elevado nivel en cuanto a aspirantes en el peso semipesado (destacando entre ellos los púgiles Beterbiev, Fonfara y Álvarez) es muy posible que si no alcanza una defensa voluntaria ante el campeón Stevenson tenga que afrontar una dificilísima prueba final.
En un combate muy breve pero de notable intensidad, el dominicano Rodríguez y el estadounidense Baker, ambos top 15 WBC, pelearon por hacerse un hueco en la cumbre de la división semipesada y dar un paso más hacia un combate contra el campeón mundial Adonis Stevenson, saldándose el encuentro con un KO Técnico de cierta controversia.
Rodríguez tomaría la iniciativa desde el comienzo y, usando el jab, el directo y el gancho, comenzaría a trabajar el cuerpo de Baker. Pronto el boxeador estadounidense detuvo su desplazamiento, por lo que se produjo un intenso intercambio de golpes en el cual el invicto "Gato Negro" Baker mostraría su peligro con una repetida derecha directa en corto. De todas formas estas acciones no eran suficientes para compensar el tremendo despliegue de golpes curvos de Rodríguez, que anotaría duras manos en uppercut, croché de derecha y hooks arriba y abajo. Concluido el asalto inicial, el segundo round ofrecería una imagen bastante similar, con Baker conectando una sorprendente derecha directa con notable dureza pero de forma aislada y con el dominicano ofreciendo un tremendo trabajo en golpes curvos desde prácticamente todas las trayectorias, acompañados de algunas buenas esquivas de cintura.
El tercer episodio daría inicio con Baker parado en el centro del ring girando alrededor de Rodríguez e impactando el hook, aunque pronto Baker reanudó su desplazamiento y Rodríguez su presión y su notable trabajo de desgaste con explosivos y variados golpes curvos. De pronto una inesperada derecha directa de "La Bomba" Rodríguez quebraría un tanto la resistencia de Baker, que retrocedería hacia las cuerdas ligeramente tocado. Rodríguez iría en su persecución con calma pero buscando una mano definitiva que terminase la pelea. Finalmente, detenido Baker cerca de una de las esquinas neutrales, Rodríguez conectaría 4 derechas directas contra un oponente que no ofrecía respuesta alguna a parte de tratar de quitarse manos con movimientos de cintura. El árbitro dudó brevemente pero, sin atisbo de respuesta, detenía el enfrentamiento para sorpresa de Baker y enfado de su equipo.
Esta intervención arbitral daba la victoria por KO Técnico en el tercer episodio a un Edwin "La Bomba" Rodríguez 27(18KO)-1 que, pese a una ligera excesiva confianza y puntuales descuidos defensivos, ofreció una magnífica actuación en cuanto a habilidad para variar las trayectorias de golpeo y para buscar los ángulos y los puntos débiles de la defensa de su oponente. Aunque es muy posible que Baker hubiese podido continuar peleando, no siendo alcanzado con excesiva dureza por los rectos de Rodríguez, es sin lugar a dudas siempre preferible preservar la salud de los púgiles. Además Baker no mostraba intención o capacidad para ofrecer respuesta durante los varios segundos que duró el ataque en directos de Rodríguez, por lo que no se puede tildar de injusta o totalmente precipitada la decisión del tercer hombre. De todas formas los criterios arbitrales para detener una pelea suelen variar un tanto respecto a los diferentes países, por lo que no es fácil que la opinión concuerde y poder llegar a una respuesta definitiva.
Con este triunfo Rodríguez debería situarse en el top 5 de la WBC, por lo que da un nuevo e importante paso para alcanzar una oportunidad mundialista a medio-largo plazo. Con todo, y pese a su buena actuación, habiendo un elevado nivel en cuanto a aspirantes en el peso semipesado (destacando entre ellos los púgiles Beterbiev, Fonfara y Álvarez) es muy posible que si no alcanza una defensa voluntaria ante el campeón Stevenson tenga que afrontar una dificilísima prueba final.
miércoles, 6 de mayo de 2015
Nota Breve: Edwin Rodíguez ante Craig Baker en la velada del Dirrell-DeGale
Prácticamente cerrada y completada está la gran velada del 23 de mayo organizada por Matchroom Boxing en el Agganis Arena de Massachusetts, Estados Unidos, en la cual se producirán dos grandes combates con títulos mundiales vacantes en juego: el James DeGale 20(14KO)-1 vs. Andre Dirrell 24(16KO)-1 por el cetro IBF supermedio y el Bryan Vásquez 34(18KO)-1(1) vs. Javier Fortuna 27(20KO)-0 por el cinto WBA superpluma. Acompañando a estos duelos ha sido confirmado un muy interesante enfrentamiento en el peso semipesado, en el cual se batirán el dominicano Edwin "La Bomba" Rodríguez 26(17KO)-1 y el estadounidense Craig "El Gato Negro" Baker 16(12KO)-0, dos top 15 WBC. Rodríguez, 8º y cuya única derrota fue sumada como supermedio ante Andre Ward a los puntos, tratará de situarse en la cumbre del ranking semipesado venciendo a un invicto Baker, situado 14º, que llegará a esta pelea tras dar una gran sorpresa venciendo en dos asaltos al púgil de destacada carrera amateur Umberto Savigne, victoria que le proyectó en su ascenso en los rankings.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



