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miércoles, 21 de junio de 2017

Tyron Zeuge – Paul Smith (17/6/2017)

Rittal Arena, Wetzlar, Alemania. 
En juego el cinturón regular WBA del peso supermedio.

Puede que Smith, considerando que esta era su última gran oportunidad antes del retiro, se viese perjudicado por la presión, pero lo cierto es que su planteamiento táctico y su actuación no fueron buenas. Permaneciendo en la distancia media-laga o larga en el centro del ring, la envergadura de Zeuge se imponía así como su superior precisión y técnica, jugando un papel clave el jab enteramente mejor del alemán. A través de este golpe, Zeuge podía controlar el combate y preparar escogidas ofensivas en 1-2, directo-gancho o combinaciones de curvos con variación de altura, mientras que el directo de mano adelantada del británico casi siempre se quedaba corto.

Los rounds se sucedieron monótonos, con el local, boxeando en su distancia y contando con una superior frecuencia, limitándose a puntuar a la espera de conectar alguna serie que le otorgase claramente el episodio. Si bien le faltó agresividad, afán de dar espectáculo o de ser decisivo, el titular regular WBA demostró notable evolución en su primer enfrentamiento ante un rival de nivel alto, al que pudo dominar con solvencia. Igualmente, pese a la mejora, Zeuge demostró que todavía no está preparado para enfrentarse a la élite, ya que con la única derecha clara de todo el combate, Smith lo estremeció en el tercer asalto y lo puso en algunos apuros.

En cualquier caso, Smith no supo aprovechar los errores de Zeuge, realizar ajustes o llevar el encuentro a una distancia corta más beneficiosa para sus intereses. Lleno de dudas, o no se atrevía a atacar o sus ofensivas se quedaban a medio camino, por lo que recibió contragolpes en gancho zurdo, a veces combinado con uppercut diestro, que terminaron por neutralizarlo. Es más, en el octavo asalto, el visitante quedó tocado tras un par de combinaciones, en especial un recto de derecha-hook de mano adelantada que lo llevó a las cuerdas, si bien Zeuge no supo buscar el knockout o no se atrevió a intentarlo. 

En el undécimo episodio, y con todo perdido, al fin Smith boxeó como debía, acortando más la distancia, lanzando ganchos al cuerpo e imponiendo su mano derecha tanto con espacios como en los cruces de golpes. Pero ya era tarde, por lo que, precipitado, en el siguiente asalto se lanzaría al ataque sólo para verse desequilibrado, aparentemente por un empujón más que por un curvo de izquierda, y recibir una cuenta justo antes del tañido final que certificó su derrota, llegando ésta por decisión unánime y cartulinas de triple y acertado 119-108 a favor de Tyron Zeuge 21(11KO)-0-1. Probablemente, según afirmó, este haya sido el último combate como boxeador activo del exretador mundial Smith 38(22KO)-7(3), que a poco puede aspirar en la división si no puede ni siquiera mantener contendida una pugna ante el eslabón más débil de la cumbre del peso supermedio. 

De hecho, ¿se puede considerar parte de la cumbre a Zeuge? Quizás la respuesta la haya dado su propio equipo, ya que, aunque es el retador obligatorio de George Groves y éste participará en el torneo World Boxing Super Series, se ha decidido que Zeuge no participe en este proceso, buscando en cambio una revancha ante Isaac Ekpo. Por ello, si en lugar de luchar por el número 1 del peso supermedio en un torneo con hasta 50 millones de dólares en bolsas, se prefiere enfrentarlo a un nigeriano casi totalmente desconocido para el gran público, es evidente que quienes conducen su carrera no consideran que esté listo para las mayores peleas. Puede que la promotora Sauerland, coorganizadora del torneo y que representa tanto a Groves como a Zeuge, pueda decir que no quieren poner sus grandes inversiones en riesgo a la vez, pero lo cierto es que a pocos puede pasar por alto que está muy poco fogueado y que difícilmente podría aspirar a batir a oponentes como Callum Smith o David Benavídez

sábado, 10 de diciembre de 2016

Previa: Jesús Cuellar vs. Abner Mares

Jesús "El Jinete" Cuellar 28(21KO)-1(1) vs. Abner Mares 29(15KO)-2(1)-1. Campeonato mundial regular WBA del peso pluma. 12 Rounds. Showtime, Canal Space, Televisa. Galen Center, Los Angeles, Estados Unidos.

En principio, la WBA señaló que el campeón regular del peso pluma accedería de forma mandatoria en la primera mitad de 2017 al supercampeonato, por lo que, en teoría, Cuellar y Mares no sólo combatirán en uno de los mejores duelos posibles de la categoría, pelea que debería tener tanto ritmo como emoción, sino que se jugarán el acceso a un duelo ante el ganador del Frampton-Santa Cruz II. Aunque ambos pueden tener algunas similitudes en su boxeo y los dos se subirán a un ring por primera vez en más de un año (Mares lleva 16 meses inactivo), las diferencias son también notables, pareciendo favorecer éstas a Cuellar. Mientras que el argentino es zurdo, posee una pegada eminentemente superior (75% por 58%) y no pierde una pelea desde 2011 (ante el ahora interino WBC Óscar Escandón), el diestro Mares, que sobre el papel es un boxeador de perfil más técnico, ha sumado dos derrotas en sus últimos cinco combates, siendo una en un sólo asalto ante Jhonny González y la otra, en su última pugna, muy ajustada ante Santa Cruz. Del mismo modo, resulta preocupante el estado de salud visual del mexicano, cuestión que saltó al primer plano cuando se tuvo que aplazar esta misma pelea ante Cuellar de su fecha inicial al no conseguir que se le aprobase la licencia en Nueva York por problemas en al menos uno de sus ojos. Es por todos estos datos que el campeón parece favorito para imponerse en el enfrentamiento, cosa que no quita que un Mares perteneciente a la élite de la división tenga algunas opciones de triunfo, más aun tras una aparente disminución del rendimiento de Cuellar en su último combate ante Oquendo, en el que no terminó de ser convincente su actuación por falta de agresividad. Así, parece que, al fin y al cabo, quien ejecute mejor su plan táctico y tenga una mejor capacidad de decisión y ajuste terminará haciéndose con la victoria en un combate que debería ser formidable.

martes, 15 de noviembre de 2016

Jason Sosa - Stephen Smith (12/11/2016)

Salle des Etoiles, Monte Carlo, Mónaco.
Campeonato mundial regular WBA del peso superpluma.

Sin querer dejar dudas sobre su victoria e intentado evitar el error cometido ante Fortuna, contra el cual arrancó un tanto lento cediendo muchos asaltos, Sosa iniciaría el encuentro con mucha agresividad lanzando directos y uppercuts, aunque Smith establecería el jab y conseguiría hacerse espacio. Con todo, el empeño del titular daría resultados en el segundo episodio, en el cual se anotaría un knockdown tras insistir con ganchos zurdos arriba, aunque la caída llegó motivada por un pisotón involuntario de Sosa del pie derecho de su rival. De todos modos, fuese o no justo el knockdown, el caso es que el puertorriqueño estaba ofreciendo una combatividad elevadísima, lanzando y conectando golpes de poder aislados o en combinación en todas las trayectorias, estremeciendo al retador tras impactar hooks, uppercuts, cruzados y directos cortos.

La situación era crítica para el británico, más aún con un serio corte en torno al ojo derecho, pareciendo posible su pronta derrota por knockout. Pero Smith insistiría en su uso del contragolpe y, finalmente, tras un potente hook diestro al rostro, obligaría a Sosa a ceder en su presión, recibiendo además éste potentes hooks al cuerpo. Aunque las temibles manos de poder del campeón seguirían llegando con muchísimo peligro, Smith usaría su velocidad y precisión para imponerse en varios de los intercambios y para dar pasos atrás y aprovechar los intervalos en la distancia media-larga, conectando buenos combos con uppercut y hook. A pesar de esta buena reacción del retador, Sosa lograría retomar el control durante la segunda mitad.

Atacando con mayor calma y control y evitando precipitarse, Sosa marcaría la diferencia prolongadamente con su pegada, aunque en el séptimo asalto tuvo que resistir una dura ofensiva de "Swifty", que le llevó contra las cuerdas y le impactó buenos hooks arriba y abajo. Igualmente, el campeón terminaría por asegurarse el triunfo a los puntos con su elevadísimo ritmo combativo y sus magníficas series de curvos, imponiéndolas a pesar de la valiente respuesta a la contra de Smith. Éste, en la recta final del choque, tiraría de su coraje y de su tenacidad para intensificar sus acciones, conectando, por ejemplo, un potente uppercut, pero ese último intento de darle la vuelta al marcador llegaría demasiado tarde, como el mismo púgil reconoció tras el encuentro.

Y es que los jueces, con 117-110 (excesivamente amplio), 116-111 y 116-112 (el más justo), le dieron el triunfo por decisión unánime a Jason "Canito" Sosa 20(15KO)-1(1)-4, que retenía por primera vez su corona mundial regular WBA superpluma. El choque, estuvo igualado, y si Smith 24(14KO)-3(1), que nuevamente ofreció una muy meritoria actuación, hubiese conseguido trabajar algo más temprano con los ganchos al torso o si hubiese lanzado su ofensiva final antes, podría haber conseguido el empate o moderar su derrota con una decisión dividida o mayoritaria. En cualquier caso, Sosa se hizo con la victoria de forma merecida, ya que ostentó un ritmo combativo elevadísimo y se apoyó en sus excelentes golpes de poder para evitar las dudas de los jueces. Además, mostró mucho más que pegada y combatividad, puesto que supo controlar bien los tiempos, fue bastante preciso con sus puños y llevó la mayor parte del duelo a la distancia que le interesaba.

Por todo ello, y tras su importantísima victoria ante Fortuna, Sosa surge por méritos propios como un púgil destacado en el peso superpluma. Quizás todavía esté un paso por detrás de la élite en la que se encuentran Lomachenko, Walters, "El Bandido" Vargas o Takashi Miura, pero no se debe dudar de que es uno de los grandes exponentes de la categoría y de que hay muy pocos boxeadores ante los que no podría ofrecer una durísima y dificilísima pelea. Así, si como el contrato de la primera pugna entre ambos señalaba, Sosa y Fortuna se miden en una revancha obligatoria, el puertorriqueño partirá esta vez como claro favorito en un enfrentamiento que, de vencerlo, le llevaría a un combate por el acceso al estrellato.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Jamie McDonnell - Liborio Solís (12/11/2016)

Salle des Etoiles, Monte Carlo, Mónaco.
Campeonato mundial regular WBA del peso gallo.

El McDonnell-Solís fue simplemente un robo atroz del que no se puede tener duda alguna si se es imparcial, dado que la victoria del británico sólo fue vista por sus seguidores más acérrimos y por los tres ineptos o corruptos jueces, mientras que todos los demás, incluso a los que no gusta el boxeo del venezolano, admitieron el obvio triunfo de Solís. Aun así, McDonnell volvió a fanfarronear de su injusto triunfo, faltando por saber si, como hizo tras sus inmerecidas victorias ante Kameda, insultará a todos los que piensen que perdió el combate.

La agresividad de Solís en el enfrentamiento fue abrumadora, arrancando el encuentro encerrando contras las cuerdas a su oponente y descargando contra él clarísimos directos y ganchos. McDonnell pasaba la mayor parte del tiempo de espaldas al ensogado y sin ofrecer respuesta de ningún tipo, logrando a duras penas dar pasos laterales y lanzar algunos inútiles jabs. Pero el ritmo del encuentro le estaba superando de forma evidente, encajando hooks zurdos potentes, ganchos diestros y derechazos en buen número. No sería hasta el tercer round cuando el británico lograría ofrecer algo de resistencia desesperada, que dificultó el trabajo de Solís, aunque igualmente en dicho round conectaría directos y curvos arriba y abajo.

Ese sería un aviso de lo que llegaría en el cuarto episodio, en el cual el campeón ofrecería su mejor asalto, manteniendo la distancia y usando sus directos. De todas maneras, aunque a partir de entonces McDonnell ofrecería mejores contragolpes, Solís seguiría imponiéndose, insistiendo con los hooks al cuerpo y con clarísimas derechas rectas. Así, con mayor o menor contundencia, Solís iría anotándose asalto tras asalto, destacando una derecha en el octavo round que movió al británico McDonnell. Después de este mal momento, el titular tendría una última reacción en el noveno episodio, en el cual desequilibraría al excampeón supermosca con un hook zurdo. Desde entonces el encuentro se emparejó un tanto, pero la frecuencia, pegada y claridad de golpeo de Solís se impondría hasta el final, cerrando el encuentro en el doceavo episodio con una elevada presión, demostrando un perfecto estado de forma y sacudiendo con combos terribles al titular.

Con esto se debería haber certificado el éxito de Liborio Solís 25(11KO)-5-1, que según la puntuación de Bastión Boxeo se había impuesto por 118-110. Es cierto que el triunfo de Solís pudo estar algo más ajustado y más cercano al 116-112, pero su victoria fue indudable, siendo imposible entender el triunfo de Jamie McDonnell 29(13KO)-2-1 con cartulinas de 115-113, 116-112 y un repugnante 117-111, firmado nuevamente por Robert Hoyle, que debería tener prohibido puntuar combates y que debería ser investigado judicialmente. Hoyle puntó con un 119-109 el combate Barthelemy-Shafikov, duelo que quizás ganó el ruso por estrechísimo margen; con 97-92 a favor de Wade un combate que debió ganar ampliamente Sam Soliman; dio un 119-109 a favor de Selby en sus ajustadísima y trabajadísima victoria ante Fernando Montiel. Estos sólo son los casos más extremos, pero se pueden encontrar más en su carrera, de modo que se puede lanzar una acusación contra él sin miedo a equivocarse, puesto que sus puntuaciones son tan equivocadas que sólo se pueden entender por un problema de visión grave, una ignorancia total a la hora de puntuar o por corrupción, siendo pagando por promotoras o estando implicado en una trama de apuestas ilegales.

Dejando de lado el hecho de que Hoyle y algunos otros jueces deben estar fuera del boxeo si no se quiere menoscabar la imagen de este magnífico deporte, nuevamente McDonnell no supo estar a la altura y perdió su combate, mientras que Solís desplegó una excelente actuación para imponerse. Ante Yamanaka, mucho más veloz, el venezolano no pudo certificar su éxito a pesar de su gran actuación, pero ante un McDonnell sin ritmo, sin recursos e incapaz de imponerse en la distancia corta fue abrumador vencedor. Así, y aunque seguramente McDonnell está convencido de su triunfo, ahora mismo su futuro sólo parece pasar por dos opciones: o enfrentar de forma mandatoria a inicios de 2017 al supercampeón Warren y perder a los puntos o ascender al peso supergallo para intentar no estar tan debilitado físicamente, aunque en la categoría superior su ventaja en altura se compensará y será blanco fácil de los boxeadores de la élite.