Madison Square Garden Theater, Nueva York, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBO del peso superpluma. Cuarta defensa del titular Lomachenko.
Si el Lomachenko-Rigondeaux no cumplió con las expectativas que había generado, no siendo el astuto y táctico combate que se esperaba, esto se debe achacar enteramente a la actitud y actuación ofrecida por el cubano. Aunque hubiese sido mucho más lógico, a pesar de los reproches que pudiese recibir, que corriese el ring con determinación para intentar sorprender al contragolpe a su adversario, Rigondeaux no optó por esta solución. En cambio, decidió quedarse estático en el centro del cuadrilátero, aunque no como punto de inicio a una actitud agresiva en la que disuadir las ofensivas del ucraniano (cosa que hubiese podido resultar muy arriesgada e incluso equivocada pero lógica por la trascendencia de la pugna) sino que simplemente se limitó a aplicar su peor versión y su esquema más tedioso ante alguien más fuerte, grande, ambicioso y joven, adaptado al peso, rodado y, por qué no decirlo, más astuto y quizás incluso más hábil y técnico.
Así, sin jabear para amenazar a su rival, al que no pudo alcanzar con los golpes de poder que lanzó, cosa rarísima en su boxeo, dado que su precisión es realmente elevada, Rigondeaux ofreció un planteamiento sencillo para Lomachenko, que con algunos bloqueos y esquivas desarboló rápidamente a su adversario desde el punto de vista ofensivo y comenzó a castigarlo con el jab. “El Chacal”, como tantas otras veces, recurrió sin miramientos al clinch, pero esto no fue, como en el pasado, la forma de detener el creciente ritmo de su contrincante y reanudar su calmado trabajo de francotirador, sino que se perdió en una maraña de agarres que era lo único que se le ocurría para parar a un Lomachenko que estaba en camino de desbordarlo también defensivamente. Pero ni siquiera con los agarres se mostró acertado, recibiendo un par de curvos en un descuido.
Comenzaron pronto a llegar las izquierdas rectas y las breves combinaciones de curvos de “Hi-Tech”, que se vino arriba al ver a su rival constantemente agachado e incluso le dio golpecitos en la cabeza a modo de burla. Es cierto que Rigondeaux señaló que tenía lesionada la mano izquierda desde el segundo round, pero eso no es excusa para su inexistente uso del jab con su mano derecha, su ineficacia en las esquivas y su poco dinamismo. Por otro lado, si bien es justo señalar que por el aumento de peso se podría llegar a ver lastrado en su desplazamiento, lo lógico habría sido, ya que mostró buena velocidad en los entrenamientos, que su merma en velocidad y resistencia hubiese aparecido más tarde en el combate, pero en todo momento fue menos rápido que su oponente. Por ello, en el quinto round su intento de desplazarse cercano a las cuerdas se vio detenido por un Lomachenko que le cortó el ring con enorme rapidez y no se separaba de él un ápice en las persecuciones, pareciendo que un imán lo mantenía pegado a la distancia adecuada.
Frustrado este último recurso, que llegó algo tarde, ya que debió iniciar con él la contienda para probar la respuesta de Lomachenko, a Rigondeaux no le quedaba nada que ofrecer ya. Los ataques del ucraniano empezaron a mostrar el camino del knockout, con su uno-dos, su uppercut y sus hooks, y Rigondeaux sólo se agarró y se agarró hasta perder un punto por reiteración en el clinch. Finalmente, en el descanso entre el sexto y el séptimo episodio, Rigondeaux sellaba su pésima actuación, que marcará negativamente su carrera para siempre, abandonando, renunciando a seguir peleando, algo inaceptable (sobre todo en un duelo de esta trascendencia y visto por tantos millones de aficionados causales) aunque seguir combatiendo supusiese caer noqueado o ser abrumado a los puntos, ya que no hay justificación posible cuando podemos ver que modestos boxeadores cada semana se juegan su salud por miserables bolsas aguantando hasta el final combates en los que no tienen ni la más mínima posibilidad de vencer.
En muchas ocasiones puede aparecer la pregunta de si en otro tiempo el resultado de un combate hubiese sido diferente. Por ejemplo, ¿Habría perdido el Pacquiao de hace cinco años contra el Horn actual? ¿Lo habría hecho Wladimir Klitschko ante Joshua? ¿Cotto contra Ali? Y en cada una de estas y otras muchas preguntas la respuesta es que la pelea hubiese sido muy diferente, porque estos púgiles habían pasado ya un punto de no retorno en sus carreras con importantes derrotas. Pero en el caso de Rigondeaux la duda no es la misma, y no sólo porque estuviese invicto, sino porque siempre se había mostrado enormemente solvente. De todos modos, hay que señalar que exceptuando a Rico Ramos, que no es precisamente una estrella, y Nonito Donaire, que durante buena parte de su carrera se limitó a explotar una grandísima ventaja en tamaño, Rigondeaux nunca se había medido a un oponente de la élite y aun así había sido varias veces derribado.
Es verdad que muchos lo evitaron, señalando que representaba poca ganancia económica, pero el hecho es que, aunque su técnica es formidable, todavía no había demostrado qué podía hacer ante un rival de cualidades similares o equivalentes. Por primera vez se subió a un ring con uno y el resultado fue nefasto, siendo batido en cada ámbito. Obviamente, Lomachenko no es un cualquiera, ya que es sin género de duda el mejor boxeador de la actualidad de todos los pesos, pero Rigondeaux no mantuvo la pelea igualada, ni siquiera hizo un sobresaliente esfuerzo, ni por un instante, pareciendo a consecuencia de esto mediocre técnica y tácticamente. Sus defensores alegarán edad, peso y lesión, pero realmente su boxeo no ofreció ni siquiera lo suficiente como para poder justificar su actuación a través de esto. Y es que una vez que se abrió el combate y se vio sobrepasado en defensa y en ataque, Rigondeaux se vino abajo como un castillo de naipes, no ofreciendo ninguna solución, ningún recurso, ninguna respuesta, nada, algo que va más allá de cualquier desventaja, como mostró Cotto ante Ali, enfrentándose a alguien mucho más joven, más grande, más fuerte pero aguantando con valentía e intentando vencer hasta el final a pesar de tener el bíceps izquierdo destrozado.
Algunos pensarán que poner en duda toda su trayectoria, como muchos están haciendo, por una actuación ante el mejor boxeador no es justo ni apropiado, pero contando como único combate destacado como peso supergallo el disputado ante Donaire, realmente puede ser difícil de justificar que la carrera del cubano es más especial que la que han desarrollado Leo Santa Cruz, Carl Frampton o cualquier otro boxeador insigne en la categoría de los últimos años, ni siquiera aunque le hayan evitado. Y es que su grandeza residía teóricamente en que nadie podía superarlo técnica o tácticamente y no en sus victorias. Tantos años de abucheos por aburridas peleas ante boxeadores muy por debajo del nivel de la élite podían ser borrados con una gran actuación, por lo menos con una voluntariosa, pero Rigondeaux ni lo intentó sino que fue dominando completamente, llevando con ello a que su carrera sea revisada con consecuencias nefastas.
Por su parte, todo lo contrario se puede decir de Lomachenko, con iguales o incluso mejores logros en su trayectoria como boxeador amateur. En su segunda pelea combatió con un guerrero experimentadísimo como Orlando Salido, ante el que perdió controvertidamente para afrontar seguidamente un duelo ante un Gary Russell Jr., de eléctrica velocidad y excelente técnica, al que venció con claridad. Posteriormente el nivel de dificultad no se mantuvo, temiendo cada rival medirse a él de forma creciente a la vez que su boxeo evolucionaba desmedidamente hasta explotar en su séptimo combate y en su ascenso de división ante Rocky Martínez, fogueadísimo monarca de exitoso recorrido al que destruyó. Así, se alzó a un duelo ante un Nicholas Walters mucho más grande, evitado por todos también y que algunos consideraban casi imbatible por su tremenda pegada y al que pese a ello anuló totalmente hasta obligarle a abandonar, comenzando una tendencia en sus oponentes de rehusar a seguir combatiendo que ha llegado hasta su esperadísimo duelo ante el imbatido oro olímpico cubano, que lejos de ofrecer ni la más mínima complicación fue una víctima más, y puede que la más sencilla, desde su única derrota ante Salido.
Comparándose lo que ha logrado en cuatro años el ucraniano y en ocho años el cubano, la diferencia en todo aspecto queda plenamente puesta de manifiesto, mostrando cómo se pueden compensar las desventajas con afán de dar espectáculo, con elevadas tomas de riesgo y sin recurrir a palabrería vacía. Y es que lo que ha hecho peor la caída de Rigondeaux es que fue precedida por declaraciones tan osadas que llegaron a sobrepasar la línea de lo aceptable, frases que se desvanecieron ridículamente en su pobre actuación.
Por todo ello, mientras algunos piensan si alguna vez Rigondeaux accederá al Salón de la Fama, otros que creían que Lomachenko estaba siendo sobrevalorado piensan que era en realidad “El Chacal” quien lo estaba siendo, algo que es también inapropiado, dado que éste es sin duda un sensacional púgil. En cualquier caso, esto nos muestra que da igual que tu técnica y táctica sean fuera de lo común si no cuentas con muchas otras cualidades. A innumerables boxeadores se les dice constantemente que con sólo coraje no se va a ninguna parte, algo que es cierto, pero apoyándote casi exclusivamente en la técnica tampoco, como se ha podido ver.
En principio, se dice que Rigondeaux volverá a combatir y que pretende coronarse, pero su crédito es ahora mismo inexistente y son muchos los que no confían nada en él y nunca volverán a hacerlo. En cambio, Lomachenko se convierte en la figura central del boxeo, pareciendo que victorias en el peso ligero, en el que se dice que en 2018 militará, sobre Jorge Linares o Mikey García podrían sellar su leyenda como uno de los mejores púgiles de todos los tiempos entre los 57,2 kg y los 61,2 kg. De todos modos, para la industria y el gran público que lo pueda conseguir dará igual hasta cierto punto mientras sus peleas sigan siendo espectaculares y emocionantes, que lo seguirán siendo, habiéndose ganado a enormes capas de aficionados por su valiente incursión en tres divisiones sin rehuir a nadie y dándolo todo en cada una de sus subidas a un ring, sin reservas y sin excusas.
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martes, 12 de diciembre de 2017
miércoles, 20 de julio de 2016
Guillermo Rigondeaux - James Dickens (16/7/2016)
Ice Arena Wales, Cardiff, Reino Unido.
Campeonato mundial WBA del peso supergallo.
Si sólo se tienen en cuenta la habilidad y técnica boxística de Rigondeaux son muy pocos los que pueden plantarle cara en la actual división del peso supergallo, por lo que era de esperar que pudiese dominar con gran solvencia a un Dickens muy por detrás del nivel de la élite de la categoría. Aun así, el combate terminó siendo todavía más desnivelado de lo que se esperaba, ya que el británico no aguantó las ofensivas de su rival más de dos rounds.
A pesar de que el combate fue muy corto el ritmo combativo no fue elevado, con un primer asalto de mero tanteo en el que ambos probaron suerte con su jab y sus directos desde la distancia larga, aunque el cubano se mostraría algo más acertado y realizaría además plásticas esquivas. Así, se podía prever que el choque se iba a prolongar tedioso durante muchos rounds, aunque una fugaz mano de Rigondeaux decidiría el combate en el segundo asalto. Un directo de izquierda un tanto curvado lanzado por el campeón sorprendería a un Dickens que no esperaba un ataque tan rápido desde tanta distancia. En cualquier caso, el golpe le provocó una fractura en la mandíbula a Dickens que, después de que el episodio concluyese con algunos cruces de jabs, optaría por abandonar el combate.
De esta forma, Guillermo "El Chacal" Rigondeaux 17(11KO)-0 se hacía con la victoria por abandono en el segundo episodio y realizaba la primera defensa de su título después de haberle sido devuelto por la WBA en un movimiento un tanto cuestionable. Muchos son los que han afirmado que Dickens dio una pésima imagen no siguiendo combatiendo, pero, siendo justos, no debía seguir en la pelea con una fractura, menos aún pudiendo ser sobrepasado de forma constante por la superior velocidad y técnica de su insigne rival. Igualmente, aunque el británico merece crédito por haber combatido contra un rival eludido por muchos, el duelo fue un error del matchmaker, estando decantando absolutamente de un solo lado incluso antes de que se subiesen al ring.
Sea como sea, teniendo en cuenta que, pese a sus cualidades, Rigondeaux es un boxeador muy poco apreciado por un gran número de aficionados por su escasa toma de riesgos y que la mayoría de púgiles destacados no están dispuestos a poner en peligro su record o su cinturón enfrentando a un rival complicadísimo y que genera bolsas pequeñas, todo parece indicar que el cubano seguirá mucho tiempo enfrentando a oponentes muy por debajo de su nivel y realizando defensas voluntarias sin excesiva dificultad. Con todo, en su próximo combate, si bien no acumulará demasiada atención, sí tendrá un oponente de calidad como el mexicano Moisés Flores 25(17KO)-0, titular interino que se cuenta entre los mejores aspirantes y contra el cual la Asociación le ha ordenado medirse de forma mandatoria. Quizás este invicto pegador pueda generar ciertas complicaciones a Rigondeaux, de modo que, aunque el campeón partirá como amplio favorito, enfrentándose a su adversario más complicado desde 2013 debería ofrecer una pelea mucho más interesante que las precedentes.
Campeonato mundial WBA del peso supergallo.
Si sólo se tienen en cuenta la habilidad y técnica boxística de Rigondeaux son muy pocos los que pueden plantarle cara en la actual división del peso supergallo, por lo que era de esperar que pudiese dominar con gran solvencia a un Dickens muy por detrás del nivel de la élite de la categoría. Aun así, el combate terminó siendo todavía más desnivelado de lo que se esperaba, ya que el británico no aguantó las ofensivas de su rival más de dos rounds.
A pesar de que el combate fue muy corto el ritmo combativo no fue elevado, con un primer asalto de mero tanteo en el que ambos probaron suerte con su jab y sus directos desde la distancia larga, aunque el cubano se mostraría algo más acertado y realizaría además plásticas esquivas. Así, se podía prever que el choque se iba a prolongar tedioso durante muchos rounds, aunque una fugaz mano de Rigondeaux decidiría el combate en el segundo asalto. Un directo de izquierda un tanto curvado lanzado por el campeón sorprendería a un Dickens que no esperaba un ataque tan rápido desde tanta distancia. En cualquier caso, el golpe le provocó una fractura en la mandíbula a Dickens que, después de que el episodio concluyese con algunos cruces de jabs, optaría por abandonar el combate.
De esta forma, Guillermo "El Chacal" Rigondeaux 17(11KO)-0 se hacía con la victoria por abandono en el segundo episodio y realizaba la primera defensa de su título después de haberle sido devuelto por la WBA en un movimiento un tanto cuestionable. Muchos son los que han afirmado que Dickens dio una pésima imagen no siguiendo combatiendo, pero, siendo justos, no debía seguir en la pelea con una fractura, menos aún pudiendo ser sobrepasado de forma constante por la superior velocidad y técnica de su insigne rival. Igualmente, aunque el británico merece crédito por haber combatido contra un rival eludido por muchos, el duelo fue un error del matchmaker, estando decantando absolutamente de un solo lado incluso antes de que se subiesen al ring.
Sea como sea, teniendo en cuenta que, pese a sus cualidades, Rigondeaux es un boxeador muy poco apreciado por un gran número de aficionados por su escasa toma de riesgos y que la mayoría de púgiles destacados no están dispuestos a poner en peligro su record o su cinturón enfrentando a un rival complicadísimo y que genera bolsas pequeñas, todo parece indicar que el cubano seguirá mucho tiempo enfrentando a oponentes muy por debajo de su nivel y realizando defensas voluntarias sin excesiva dificultad. Con todo, en su próximo combate, si bien no acumulará demasiada atención, sí tendrá un oponente de calidad como el mexicano Moisés Flores 25(17KO)-0, titular interino que se cuenta entre los mejores aspirantes y contra el cual la Asociación le ha ordenado medirse de forma mandatoria. Quizás este invicto pegador pueda generar ciertas complicaciones a Rigondeaux, de modo que, aunque el campeón partirá como amplio favorito, enfrentándose a su adversario más complicado desde 2013 debería ofrecer una pelea mucho más interesante que las precedentes.
sábado, 16 de julio de 2016
Previa: Guillermo Rigondeaux vs. James Dickens
Guillermo "El Chacal" Rigondeaux 16(10KO)-0 vs. James "Jazza" Dickens 22(7KO)-1(1). Campeonato mundial WBA del peso supergallo. 12 Rounds. BoxNation. Ice Arena Wales, Cardiff, Reino Unido.
En un día en el que se disputan otros cinco mundiales, muchos son quienes han olvidado o no han querido prestar atención al que enfrentará Rigondeaux contra Dickens, combate sumamente descompensado en el que se espera que el cubano domine totalmente técnica y tácticamente. Así, contando que su boxeo no es el más espectacular o entretenido de ver para muchos críticos y fans y que su oponente no parece capacitado para dar la sorpresa, es posible que el duelo se desarrolle un tanto monótono y de un sólo lado. Al margen de que Dickens merece crédito por aceptar esta peligrosísima pelea, lo cierto es que su trayectoria no ha sido la más brillante, cayendo por KO Técnico en su pelea más importante ante Kid Galahad (posteriormente suspendido por dopaje) y logrando como su mejor victoria la obtenida ante el retador mundial Martin Ward. En cualquier caso, la cuestión principal del combate no es si las habilidades del valiente Dickens estarán a la altura sino si Rigondeaux pasará ni siquiera pequeños apuros para establecer un firme y duradero dominio, encaminándose a una amplia victoria que debería ser sucedida por un duelo de reducción de monarcas WBA ante Nehomar Cermeño (campeón regular) o Moisés Flores (titular interino).
En un día en el que se disputan otros cinco mundiales, muchos son quienes han olvidado o no han querido prestar atención al que enfrentará Rigondeaux contra Dickens, combate sumamente descompensado en el que se espera que el cubano domine totalmente técnica y tácticamente. Así, contando que su boxeo no es el más espectacular o entretenido de ver para muchos críticos y fans y que su oponente no parece capacitado para dar la sorpresa, es posible que el duelo se desarrolle un tanto monótono y de un sólo lado. Al margen de que Dickens merece crédito por aceptar esta peligrosísima pelea, lo cierto es que su trayectoria no ha sido la más brillante, cayendo por KO Técnico en su pelea más importante ante Kid Galahad (posteriormente suspendido por dopaje) y logrando como su mejor victoria la obtenida ante el retador mundial Martin Ward. En cualquier caso, la cuestión principal del combate no es si las habilidades del valiente Dickens estarán a la altura sino si Rigondeaux pasará ni siquiera pequeños apuros para establecer un firme y duradero dominio, encaminándose a una amplia victoria que debería ser sucedida por un duelo de reducción de monarcas WBA ante Nehomar Cermeño (campeón regular) o Moisés Flores (titular interino).
viernes, 8 de abril de 2016
Frampton desposeído de WBA, Rigondeaux-Flores por título vacante
Dado que el norirlandés Carl Frampton 22(14KO)-0, campeón unificado WBA e IBF del peso supergallo, no ha notificado si va a enfrentar al retador mandatorio y titular en receso Guillermo Rigondeaux desde que la Asociación le solicitó una respuesta respecto a este requerimiento el día 29 de febrero, dicho organismo ha decidido desposeer a su monarca. En esta decisión se ha teniendo en cuenta también que Frampton está tratando de cerrar un combate en julio o agosto contra el peso pluma Leo Santa Cruz, duelo que incumpliría las condiciones dadas por la WBA para su pelea de unificación ante Scott Quigg.
Hay que recordar que la Asociación, comportándose de forma bastante irregular, declaró en receso al campeón Rigondeaux para así facilitar el combate de unificación entre Quigg y Frampton, ya que la IBF sólo permite que sus monarcas enfrenten al máximo titular de otros organismos, por lo que era necesario que el británico ascendiese de su posición de campeón regular o que Rigondeaux fuese rebajado. Este movimiento fue realizado con una condición, según la cual el ganador del Frampton-Quigg debía enfrentar al púgil cubano, sumamente perjudicado por los movimientos en el despacho.
En cualquier caso, como era de preveer, una vez que "The Jackal" Frampton se coronó no tenía ya ningún interés en cumplir con obligaciones mandatorias, menos aún sabiendo que ante Rigondeaux conseguiría una bolsa pequeña en un combate complicadísimo que podría perfectamente perder. Así, y aunque pone sumamente en cuestión la condición de número 1 supergallo que muchos le dieron tras su victoria ante Quigg (en un deslucidísimo combate), el oportunista Frampton esquiva a Rigondeaux y se encamina a un duelo, probablemente en el peso pluma, que le supondrá enormes réditos económicos.
Por su lado "El Chacal" Rigondeaux 16(10KO)-0, que tantos problemas ha tenido para encontrar rivales de nivel, nuevamente vuelve quedarse sin un enfrentamiento ante un componente de la élite, teniendo que conformarse con la opción de recuperar su cinturón mundial WBA. Y es que Rigondeaux ha sido nombrado coaspirante al título vacante (en virtud a su titularidad en receso) junto al interino Moisés Flores 24(17KO)-0, enfrentamiento que cumple con el plan de reducción de campeones de la WBA y que dejará un único monarca en la división en dicho organismo.
Cabe mencionar que en los próximos días, y si se confirma que Framtpon está centrado en enfrentar a Leo Santa Cruz, la IBF podría también desposeer al norirlandés de su otro cinturón, puesto que este estricto organismo en cuanto a las defensas mandatorias sólo permitió el Frampton-Quigg con la condición ineludible de que el ganador enfrentase al retador obligatorio Shingo Wake, algo que el titular no parece ni siquiera plantearse. En el caso que Frampton perdiese su cinto IBF, Wake enfrentaría al mejor ranqueado disponible en el campeonato por el mundial vacante..
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jueves, 27 de agosto de 2015
Estado del peso supergallo: campeones, eliminatorias y rivales mandatorios (Última actualización 6/10/2016)
Supercampeón WBA: Guillermo Rigondeaux 17(11KO)-0
Disputando a Lomachenko la consideración de mejor boxeador amateur de la historia se encuentra el cubano Rigondeaux, que sumó la excelente cifra 374 victorias y sólo 12 derrotas, contándose entre sus triunfos los que le valieron dos oros olímpicos y dos oros mundiales entre muchos otros logros. Su debut como profesional, precedido por un peculiar desarrollo de los acontecimientos, se produjo en 2009, optando Rigondeaux por un progreso en su carrera algo más pausado que el elegido por Lomachenko, ya que tardaría siete combates en ser titular interino y nueve en proclamarse campeón, batiendo a Rico Ramos en seis asaltos en 2012. Desde entonces Rigondeaux ha sostenido su cinturón WBA unificándolo en 2013 con el cetro WBO, título que obtuvo en su mayor victoria hasta la fecha batiendo a Nonito Donaire por decisión unánime. En dicho encuentro el púgil cubano puso de manifiesto las dos características que los críticos y aficionados más le atribuyen: su excelente dominio técnico y táctico, que se cuenta entre los cinco mejores libra por libra, y su planteamiento excesivamente cauteloso en muchas ocasiones.
De todas formas, aunque no ha vuelto a enfrentar a un rival tan destacado como Donaire, fue desposeído de sus dos cinturones y se ha visto alcanzado por algunas polémicas, el titular unificado Rigondeaux es considerado el mejor peso supergallo de la actualidad. En su última defensa, realizada en julio después de que la Asociación le devolviese corruptamente un título que le había arrebatado también de forma corrupta, el boxeador cubano venció en sólo dos asaltos por abandono a James Dickens, demostrando una vez más que, pese a las críticas, su dominio de la categoría es incontestable. Sea como sea, para Rigondeaux sigue siendo complicadísimo encontrar rivales de gran prestigio que se atrevan a enfrentarlo (quizás con la excepción del exmonarca Scott Quigg), por lo que de momento parece que deberá centrarse en cumplir sus ordenes de defensa mandatoria, que le llevarán a medirse a dos complicados púgiles como el titular interino Moisés Flores 25(17KO)-0 y el campeón regular Nehomar Cermeño 24(14KO)-5(1)-1. Según se afirma desde diversas fuentes, al primero de ambos podría enfrentarse en el mes de noviembre.
Link al análisis del combate Rigondeaux-Dickens
Respecto al campeón regular Nehomar Cermeño, que se coronó batiendo por KO Técnico en el doceavo round a Xiao Jun Qiu, mientras espera a que le llegue su oportunidad mandatorio realizó el 30 de septiembre una defensa voluntaria en China ante el tailandés Anurak Thisa, a quien venció en tres asaltos.
Link al análisis del combate Cermeño-Thisa
Campeón WBC: Hozumi Hasegawa 36(16KO)-5(3)
En la trayectoria del japonés Hasegawa se distinguen dos épocas claramente. En la primera, desde su debut en 1999 hasta su trigésima pelea en 2009, se alzó como uno de los mejores pesos gallos del mundo, tiempo en el que sumó sólo dos derrotas (al inicio de su trayectoria), logró ser campeón OPBF con tres defensas y se hizo con el título mundial WBC gallo, capturado ante Veeraphol Sahaprom en 2005 y que defendió 10 veces. En la segunda fase de su carrera, desde que perdió su corona del Consejo ante Fernando Montiel, perdería gradualmente su brillantez y se le consideraría cada vez más en crisis. Y es que, si bien se coronaría campeón pluma, en su primera defensa sería vencido en cuatro asaltos por Jhonny González, teniendo que esperar tres años hasta disputar un nuevo campeonato, en el peso supergallo y ante Kiko Martínez, que también perdería. Así, casi nada se esperaba ya de su carrera cuando volvió a los rings un año después, más aún cuando sufrió bastante para imponerse a buenos púgiles pero no pertenecientes a la élite como Horacio García y Carlos Ruiz.
Pero en el campeonato WBC supergallo alcanzado el 16 de septiembre ante el monarca Hugo Ruiz, que le dio una opción voluntaria, Hasegawa aprovecharía su superior experiencia para, después de un inicio poco prometedor, asentar su directo zurdo y desgastar periódicamente a su oponente hasta obligarle a abandonar.
Link al análisis del combate Ruiz-Hasegawa
Esta nueva coronación de Hasegawa (que ahora era titular en tres divisiones) generaba lecturas confrontadas. Mientras que algunos piensan que si pudo imponerse a Hugo Ruiz está capacitado para rendir al nivel de la élite de forma prolongada, otros consideran que sólo aprovechó su superior bagaje y astucia ante un púgil muy irregular, por lo que caerá en cualquier defensa que realice ante un rival exigente. Sin que se pueda contestar esta pregunta de forma definitiva hasta ver al japonés de nuevo en el ring, lo cierto es que su precisión con el directo, su notable velocidad de manos y sus grandes cualidades tácticas deberían asegurarle generar peleas exigentes a cualquier retador, aunque su falta de encaje le pondrá en un situaciones de riesgo ante los púgiles con más pegada. Precisamente ante un noqueador Hasegawa afrontará su siguiente defensa mandatoria, en la que se medirá al número 1 WBC Rey Vargas 28(22KO)-0, espigado boxeador que será la prueba de fuego definitiva para la continuidad del japonés como campeón. Cabe mencionar también que se podría pactar una revancha ante Hugo Ruiz, puesto que éste ha presentado una protesta formal, referente a su combate ante Hasegawa, que será revisada en la Convención del Consejo.
Campeón IBF: Jonathan Guzmán 22(22KO)-0
En el pasado han sido muchos los boxeadores dominicanos que han logrado amasar espectaculares números en su record y un formidable porcentaje de knockouts, pero a costa de batir a púgiles muy modestos. Por ello, habiendo logrado 13 de sus 17 primeras victorias antes oponentes con muchas más derrotas que triunfos, no se podía saber si Guzmán era uno más de los boxeadores que inflaban su record o era verdaderamente un magnífico púgil y un terrible noqueador. El tiempo demostró que era lo segundo. Y es que, cuando llevó su carrera a Estados Unidos, sus triunfos antes del límite siguieron llegando uno tras otro, manteniendo su porcentaje de 100% de knockouts, por lo que, tras victorias ante Christian Esquivel y Danny Aquino, se vería alzado a una eliminatoria ante Daniel Rosas en la que se impuso en el octavo asalto demostrando enormes cualidades además de su formidable pegada.
Vencida la eliminatoria, Guzmán accedería al mundial dejado vacante por Carl Frampton, en el que se enfrentó al japonés Shingo Wake, ofreciendo ambos una dura y espectacular batalla de desgaste en la que finalmente el dominicano utilizó de forma decisiva su potentísimo golpeo para imponerse derribando cuatro veces al coaspirante y venciéndolo por KO Técnico en el onceavo asalto. Este éxito, por sus características (manteniendo su 100% de knockouts en un mundial como visitante), ha hecho que Guzmán se convierta en una figura en ascenso fulgurante en la categoría, de modo que ya se habla de que podría disputar interesantísimos combates en el futuro próximo e incluso unificaciones. De todos modos, lo que se podía intuir (que primero el nuevo campeón realizará una defensa voluntaria para afianzar su posición de campeón) se ha convertido en certeza, dado que Guzmán se enfrentará el 31 de diciembre al japonés Yukinori Oguni 18(7KO)-1(1)-1. Posteriormente, y si logra salir con el brazo en alto, es evidente que tanto de forma voluntaria como mandatoria, el campeón podría enfrentar a un gran nombre de la división supergallo, estando en el ranking IBF como boxeador mejor ranqueado disponible Scott Quigg.
Campeón WBO: Nonito Donaire 37(24KO)-3(1)
Si se piensa en las figuras más destacadas de las divisiones inferiores durante la última década es inevitable subrayar al filipino Donaire, que sin duda ha sido uno de los más grandes nombres por sus logros, sus impresionantes resultados y sus actuaciones, que llevaron a fijar la atención de los grandes medios en categorías muchas veces inmerecidamente olvidadas. Y es que Donaire por su eléctrico, heterodoxo y espectacular boxeo consiguió batir a muchos de los mejores púgiles a los que podía retar en la divisiones en las que militaba. Así, venciendo en cinco asaltos al entonces intratable campeón mosca Darchinyan, desarbolando en ocho rounds al supermosca "Tyson" Márquez, demoliendo en cuatro asaltos al excampeón gallo Sydorenko y convirtiéndose en campeón unificado gallo al batir de forma brutal a Fernando Montiel, Donaire se alzó entre los boxeadores del top libra por libra. Y su ascenso imparable no se detuvo. Imponiéndose a los puntos en el peso gallo al destacadísimo monarca supermosca Omar Narváez o derrotando entre otros, a Nishioka para retener su campeonato supergallo, Donaire encadenó 30 victorias consecutivas con 19 triunfos antes del límite, consiguiendo títulos absolutos en tres categorías y dos unificaciones. Precisamente sería una unificación la que pondría fin a su carrera de incesante éxito, puesto que 12 años después de su debut sería batido solventemente por el cubano Rigondeaux en 2013, dejando seriamente maltrecha su imagen de imbatibilidad, que fue definitivamente destruida cuando, ascendiendo al peso pluma, lo venció en seis rounds Nicholas Walters. Por ello, y habiendo dejado de ser considerado como un top 15 libra por libra, Donaire buscó en el peso supergallo un retorno a la cumbre. Debido a un extraño manejo de los rankings por parte de la Organización, quedó súbitamente ranqueado como 2º en el peso supergallo por lo que, al ser desposeído Rigondeaux por inactividad, el filipino se vio alzado al combate mundialista por el título vacante. Pocos eran los que le daban verdaderas posibilidades de triunfo al coaspirante César Juárez pero éste, demostrando que es un boxeador con enorme potencial, logró ofrecer una complicadísima pelea al múltiple campeón, que estuvo cerca de caer derrotado por knockout pero que finalmente se impuso a los puntos ayudado por dos knockdowns a su favor.
Después de éste durísimo duelo mundialista, en el que Donaire dio muestras notables de que su boxeo ya no es el del pasado, su equipo no quiso arriesgar, de modo que le eligió para su primera defensa a uno de los boxeadores menos exigentes del top 15 WBO. Éste fue un Zsolt Bedak que pudo anotar algunos puños certeros pero que fue desarbolado por la enorme velocidad de manos al contragolpe de Donaire, que utilizó especialmente bien el gancho zurdo. Así, con tres knockdowns, el filipino logró el triunfo por KO Técnico en el tercer episodio.
Link al análisis del combate Donaire-Bedak
A pesar del contundente triunfo obtenido ante este asequible rival, Donaire siguió dando señales notables de deterioro en su boxeo, de modo que todavía queda lejos su principal objetivo: retornar a los peldaños más altos del ranking libra por libra. Es más, dado que la categoría supergallo cuenta con excelentes púgiles, parece que será tremendamente difícil que dicho boxeador pueda volver ni siquiera a establecer una hegemonía en la categoría de las 122 libras, más aun contando que tanto su ritmo como su resistencia se han visto considerablemente mermados del mismo modo que sus reflejos. Con todo, "The Filipino Flash" se muestra inamovible y sigue estando dispuesto a pelear en una unificación y decisivo combate de revancha ante Rigondeaux o, al menos, a combatir con el excampeón Quigg (habiendo sostenido negociaciones con éste en el pasado reciente). Por ello parece tan posible la realización de una de estas excelentes peleas en el futuro próximo como que Donaire pueda volver a ser derrotado. En cualquier caso, no llegará a materializarse uno de los mencionados combates hasta que afronte una peligrosísima defensa mandatoria ante el número 1 WBO Jessie Magdaleno 23(17KO)-0, que se medirá al campeón (con el que comparte promotora) el 5 de noviembre.
Disputando a Lomachenko la consideración de mejor boxeador amateur de la historia se encuentra el cubano Rigondeaux, que sumó la excelente cifra 374 victorias y sólo 12 derrotas, contándose entre sus triunfos los que le valieron dos oros olímpicos y dos oros mundiales entre muchos otros logros. Su debut como profesional, precedido por un peculiar desarrollo de los acontecimientos, se produjo en 2009, optando Rigondeaux por un progreso en su carrera algo más pausado que el elegido por Lomachenko, ya que tardaría siete combates en ser titular interino y nueve en proclamarse campeón, batiendo a Rico Ramos en seis asaltos en 2012. Desde entonces Rigondeaux ha sostenido su cinturón WBA unificándolo en 2013 con el cetro WBO, título que obtuvo en su mayor victoria hasta la fecha batiendo a Nonito Donaire por decisión unánime. En dicho encuentro el púgil cubano puso de manifiesto las dos características que los críticos y aficionados más le atribuyen: su excelente dominio técnico y táctico, que se cuenta entre los cinco mejores libra por libra, y su planteamiento excesivamente cauteloso en muchas ocasiones.
De todas formas, aunque no ha vuelto a enfrentar a un rival tan destacado como Donaire, fue desposeído de sus dos cinturones y se ha visto alcanzado por algunas polémicas, el titular unificado Rigondeaux es considerado el mejor peso supergallo de la actualidad. En su última defensa, realizada en julio después de que la Asociación le devolviese corruptamente un título que le había arrebatado también de forma corrupta, el boxeador cubano venció en sólo dos asaltos por abandono a James Dickens, demostrando una vez más que, pese a las críticas, su dominio de la categoría es incontestable. Sea como sea, para Rigondeaux sigue siendo complicadísimo encontrar rivales de gran prestigio que se atrevan a enfrentarlo (quizás con la excepción del exmonarca Scott Quigg), por lo que de momento parece que deberá centrarse en cumplir sus ordenes de defensa mandatoria, que le llevarán a medirse a dos complicados púgiles como el titular interino Moisés Flores 25(17KO)-0 y el campeón regular Nehomar Cermeño 24(14KO)-5(1)-1. Según se afirma desde diversas fuentes, al primero de ambos podría enfrentarse en el mes de noviembre.
Link al análisis del combate Rigondeaux-Dickens
Respecto al campeón regular Nehomar Cermeño, que se coronó batiendo por KO Técnico en el doceavo round a Xiao Jun Qiu, mientras espera a que le llegue su oportunidad mandatorio realizó el 30 de septiembre una defensa voluntaria en China ante el tailandés Anurak Thisa, a quien venció en tres asaltos.
Link al análisis del combate Cermeño-Thisa
Campeón WBC: Hozumi Hasegawa 36(16KO)-5(3)
En la trayectoria del japonés Hasegawa se distinguen dos épocas claramente. En la primera, desde su debut en 1999 hasta su trigésima pelea en 2009, se alzó como uno de los mejores pesos gallos del mundo, tiempo en el que sumó sólo dos derrotas (al inicio de su trayectoria), logró ser campeón OPBF con tres defensas y se hizo con el título mundial WBC gallo, capturado ante Veeraphol Sahaprom en 2005 y que defendió 10 veces. En la segunda fase de su carrera, desde que perdió su corona del Consejo ante Fernando Montiel, perdería gradualmente su brillantez y se le consideraría cada vez más en crisis. Y es que, si bien se coronaría campeón pluma, en su primera defensa sería vencido en cuatro asaltos por Jhonny González, teniendo que esperar tres años hasta disputar un nuevo campeonato, en el peso supergallo y ante Kiko Martínez, que también perdería. Así, casi nada se esperaba ya de su carrera cuando volvió a los rings un año después, más aún cuando sufrió bastante para imponerse a buenos púgiles pero no pertenecientes a la élite como Horacio García y Carlos Ruiz.
Pero en el campeonato WBC supergallo alcanzado el 16 de septiembre ante el monarca Hugo Ruiz, que le dio una opción voluntaria, Hasegawa aprovecharía su superior experiencia para, después de un inicio poco prometedor, asentar su directo zurdo y desgastar periódicamente a su oponente hasta obligarle a abandonar.
Link al análisis del combate Ruiz-Hasegawa
Esta nueva coronación de Hasegawa (que ahora era titular en tres divisiones) generaba lecturas confrontadas. Mientras que algunos piensan que si pudo imponerse a Hugo Ruiz está capacitado para rendir al nivel de la élite de forma prolongada, otros consideran que sólo aprovechó su superior bagaje y astucia ante un púgil muy irregular, por lo que caerá en cualquier defensa que realice ante un rival exigente. Sin que se pueda contestar esta pregunta de forma definitiva hasta ver al japonés de nuevo en el ring, lo cierto es que su precisión con el directo, su notable velocidad de manos y sus grandes cualidades tácticas deberían asegurarle generar peleas exigentes a cualquier retador, aunque su falta de encaje le pondrá en un situaciones de riesgo ante los púgiles con más pegada. Precisamente ante un noqueador Hasegawa afrontará su siguiente defensa mandatoria, en la que se medirá al número 1 WBC Rey Vargas 28(22KO)-0, espigado boxeador que será la prueba de fuego definitiva para la continuidad del japonés como campeón. Cabe mencionar también que se podría pactar una revancha ante Hugo Ruiz, puesto que éste ha presentado una protesta formal, referente a su combate ante Hasegawa, que será revisada en la Convención del Consejo.
Campeón IBF: Jonathan Guzmán 22(22KO)-0
En el pasado han sido muchos los boxeadores dominicanos que han logrado amasar espectaculares números en su record y un formidable porcentaje de knockouts, pero a costa de batir a púgiles muy modestos. Por ello, habiendo logrado 13 de sus 17 primeras victorias antes oponentes con muchas más derrotas que triunfos, no se podía saber si Guzmán era uno más de los boxeadores que inflaban su record o era verdaderamente un magnífico púgil y un terrible noqueador. El tiempo demostró que era lo segundo. Y es que, cuando llevó su carrera a Estados Unidos, sus triunfos antes del límite siguieron llegando uno tras otro, manteniendo su porcentaje de 100% de knockouts, por lo que, tras victorias ante Christian Esquivel y Danny Aquino, se vería alzado a una eliminatoria ante Daniel Rosas en la que se impuso en el octavo asalto demostrando enormes cualidades además de su formidable pegada.
Vencida la eliminatoria, Guzmán accedería al mundial dejado vacante por Carl Frampton, en el que se enfrentó al japonés Shingo Wake, ofreciendo ambos una dura y espectacular batalla de desgaste en la que finalmente el dominicano utilizó de forma decisiva su potentísimo golpeo para imponerse derribando cuatro veces al coaspirante y venciéndolo por KO Técnico en el onceavo asalto. Este éxito, por sus características (manteniendo su 100% de knockouts en un mundial como visitante), ha hecho que Guzmán se convierta en una figura en ascenso fulgurante en la categoría, de modo que ya se habla de que podría disputar interesantísimos combates en el futuro próximo e incluso unificaciones. De todos modos, lo que se podía intuir (que primero el nuevo campeón realizará una defensa voluntaria para afianzar su posición de campeón) se ha convertido en certeza, dado que Guzmán se enfrentará el 31 de diciembre al japonés Yukinori Oguni 18(7KO)-1(1)-1. Posteriormente, y si logra salir con el brazo en alto, es evidente que tanto de forma voluntaria como mandatoria, el campeón podría enfrentar a un gran nombre de la división supergallo, estando en el ranking IBF como boxeador mejor ranqueado disponible Scott Quigg.
Campeón WBO: Nonito Donaire 37(24KO)-3(1)
Si se piensa en las figuras más destacadas de las divisiones inferiores durante la última década es inevitable subrayar al filipino Donaire, que sin duda ha sido uno de los más grandes nombres por sus logros, sus impresionantes resultados y sus actuaciones, que llevaron a fijar la atención de los grandes medios en categorías muchas veces inmerecidamente olvidadas. Y es que Donaire por su eléctrico, heterodoxo y espectacular boxeo consiguió batir a muchos de los mejores púgiles a los que podía retar en la divisiones en las que militaba. Así, venciendo en cinco asaltos al entonces intratable campeón mosca Darchinyan, desarbolando en ocho rounds al supermosca "Tyson" Márquez, demoliendo en cuatro asaltos al excampeón gallo Sydorenko y convirtiéndose en campeón unificado gallo al batir de forma brutal a Fernando Montiel, Donaire se alzó entre los boxeadores del top libra por libra. Y su ascenso imparable no se detuvo. Imponiéndose a los puntos en el peso gallo al destacadísimo monarca supermosca Omar Narváez o derrotando entre otros, a Nishioka para retener su campeonato supergallo, Donaire encadenó 30 victorias consecutivas con 19 triunfos antes del límite, consiguiendo títulos absolutos en tres categorías y dos unificaciones. Precisamente sería una unificación la que pondría fin a su carrera de incesante éxito, puesto que 12 años después de su debut sería batido solventemente por el cubano Rigondeaux en 2013, dejando seriamente maltrecha su imagen de imbatibilidad, que fue definitivamente destruida cuando, ascendiendo al peso pluma, lo venció en seis rounds Nicholas Walters. Por ello, y habiendo dejado de ser considerado como un top 15 libra por libra, Donaire buscó en el peso supergallo un retorno a la cumbre. Debido a un extraño manejo de los rankings por parte de la Organización, quedó súbitamente ranqueado como 2º en el peso supergallo por lo que, al ser desposeído Rigondeaux por inactividad, el filipino se vio alzado al combate mundialista por el título vacante. Pocos eran los que le daban verdaderas posibilidades de triunfo al coaspirante César Juárez pero éste, demostrando que es un boxeador con enorme potencial, logró ofrecer una complicadísima pelea al múltiple campeón, que estuvo cerca de caer derrotado por knockout pero que finalmente se impuso a los puntos ayudado por dos knockdowns a su favor.
Después de éste durísimo duelo mundialista, en el que Donaire dio muestras notables de que su boxeo ya no es el del pasado, su equipo no quiso arriesgar, de modo que le eligió para su primera defensa a uno de los boxeadores menos exigentes del top 15 WBO. Éste fue un Zsolt Bedak que pudo anotar algunos puños certeros pero que fue desarbolado por la enorme velocidad de manos al contragolpe de Donaire, que utilizó especialmente bien el gancho zurdo. Así, con tres knockdowns, el filipino logró el triunfo por KO Técnico en el tercer episodio.
Link al análisis del combate Donaire-Bedak
A pesar del contundente triunfo obtenido ante este asequible rival, Donaire siguió dando señales notables de deterioro en su boxeo, de modo que todavía queda lejos su principal objetivo: retornar a los peldaños más altos del ranking libra por libra. Es más, dado que la categoría supergallo cuenta con excelentes púgiles, parece que será tremendamente difícil que dicho boxeador pueda volver ni siquiera a establecer una hegemonía en la categoría de las 122 libras, más aun contando que tanto su ritmo como su resistencia se han visto considerablemente mermados del mismo modo que sus reflejos. Con todo, "The Filipino Flash" se muestra inamovible y sigue estando dispuesto a pelear en una unificación y decisivo combate de revancha ante Rigondeaux o, al menos, a combatir con el excampeón Quigg (habiendo sostenido negociaciones con éste en el pasado reciente). Por ello parece tan posible la realización de una de estas excelentes peleas en el futuro próximo como que Donaire pueda volver a ser derrotado. En cualquier caso, no llegará a materializarse uno de los mencionados combates hasta que afronte una peligrosísima defensa mandatoria ante el número 1 WBO Jessie Magdaleno 23(17KO)-0, que se medirá al campeón (con el que comparte promotora) el 5 de noviembre.
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miércoles, 29 de julio de 2015
Rómulo Koasicha - Guillermo Ávila (24/7/2015)
Auditorio Blackberry, Ciudad de México, México.
En juego el título vacante de México del peso pluma.
Con muy poco tanteo dio inicio el intenso enfrentamiento entre Koasicha y Ávila, puesto que ambos ya en el primer asalto intercambiarían brevemente hooks y uppercuts con notable dureza. Koasicha trataba de trabajar consistentemente con su jab y un efectivo gancho zurdo al cuerpo, apoyándose en ellos para ejercer una presión que le permitió empujar hacia las cuerdas a su oponente, un Ávila que en los dos primeros rounds ofrecería buenos contragolpes con su hook de mano adelantada al rostro y podría contener con cierta efectividad la ofensiva de su adversario. Y no sólo le permitió el hook zurdo poder mantenerse sin ceder al empuje de Koasicha, sino que en el segundo asalto "El Borrego" incluso consiguió desestabilizar a su compatriota y encerrarlo contra el ensogado, mala situación de la que el poco tocado púgil pudo salir rápidamente.
Llegados al tercer episodio estaban claramente diferenciadas sus tácticas y el tipo de combate que a cada cual beneficiaba más, así que la capacidad de éxito de ambos pasaba por poder imponer su distancia: Ávila necesitaba la media-corta, en la que se desenvolvía muy bien con el gancho y con un gran uppercut, mientras que en la media-larga era Koasicha quien se mostraba dominador por su notable manejo de los golpes rectos sobre todo en 1-2. Aunque hasta ese momento el combate se mantenía en líneas generales igualado y con alternativas, Koasicha tomaría la iniciativa de forma definitiva en el cuarto episodio, en el que con su mejor golpe en el encuentro, el gancho al cuerpo, llevaría a las cuerdas nuevamente a su rival donde ambos intercambiarían golpes. De todas formas, y pese a que Ávila ofrecía todavía notable resistencia, era evidente que empezaba a acusar el desgaste a consecuencia del trabajo al cuerpo de Koasicha, algo que se hizo más evidente en el quinto round.
En dicho episodio, y tras cerrar el asalto anterior bastante tocado por encajar un hook zurdo repetido al rostro, Ávila trataría de plantar batalla en corta para poder sacar provecho de las energías que le quedaban, pero después de unos cruces de golpes era alcanzado por un nuevo y terrible hook zurdo al hígado que le dejaría muy tocado. Así, de espaldas a una esquina neutral, recibiría el primer knockdown del encuentro, llegado tras nuevos e insistentes hooks abajo acompañados por ganchos diestros al desguarnecido rostro. Aunque Ávila pudo aguantar valientemente el resto del round, este fue el inicio del fin, ya que si bien saldría muy agresivo en el sexto episodio sería nuevamente detenido en su avance por el enésimo hook de mano izquierda de Koasicha. Se entraba así en el definitivo séptimo round, momento en el que, tras nuevos intensos pero breves intercambios, Koasicha se anotaría a su favor la segunda caída del combate, llegada de nuevo, como no, por repetido gancho zurdo junto a una serie de hooks a la cabeza.
Con una nueva muestra de gran coraje Ávila se alzaría y contragolpearía a su adversario, un Koasicha que en su ofensiva final lanzaría una combinación de rectos que llevarían al tercer hombre a parar la pelea. Por ello, y en un duelo disputado y bastante interesante, Rómulo Koasicha 25(15KO)-4 se proclamaba campeón de México del peso pluma, a la vez que demostraba que, asentado sobre un muy sólido boxeo, está bien preparado para los grandes combates que en los próximos meses espera afrontar. La pregunta que surge es si estas buenas condiciones, de todas formas, serán suficientes para coronarse en la muy difícil división pluma, en la que reinan campeones tan destacados, y de excelente calidad, como Lomachenko y Selby. En cualquier caso es bastante improbable que Koasicha consiga, como desea, una defensa voluntaria de alguno de los campeones antes de que termine el año, por lo que todavía tendrá tiempo para afrontar una nueva y exigente prueba. Aún así no es descartable que pueda conseguir una oportunidad ante el campeón WBC Gary Russell, quien busca rival para su primera defensa, púgil ante el cual tendría mayores posibilidades que contra los tres restantes campeones.
En juego el título vacante de México del peso pluma.
Con muy poco tanteo dio inicio el intenso enfrentamiento entre Koasicha y Ávila, puesto que ambos ya en el primer asalto intercambiarían brevemente hooks y uppercuts con notable dureza. Koasicha trataba de trabajar consistentemente con su jab y un efectivo gancho zurdo al cuerpo, apoyándose en ellos para ejercer una presión que le permitió empujar hacia las cuerdas a su oponente, un Ávila que en los dos primeros rounds ofrecería buenos contragolpes con su hook de mano adelantada al rostro y podría contener con cierta efectividad la ofensiva de su adversario. Y no sólo le permitió el hook zurdo poder mantenerse sin ceder al empuje de Koasicha, sino que en el segundo asalto "El Borrego" incluso consiguió desestabilizar a su compatriota y encerrarlo contra el ensogado, mala situación de la que el poco tocado púgil pudo salir rápidamente.
Llegados al tercer episodio estaban claramente diferenciadas sus tácticas y el tipo de combate que a cada cual beneficiaba más, así que la capacidad de éxito de ambos pasaba por poder imponer su distancia: Ávila necesitaba la media-corta, en la que se desenvolvía muy bien con el gancho y con un gran uppercut, mientras que en la media-larga era Koasicha quien se mostraba dominador por su notable manejo de los golpes rectos sobre todo en 1-2. Aunque hasta ese momento el combate se mantenía en líneas generales igualado y con alternativas, Koasicha tomaría la iniciativa de forma definitiva en el cuarto episodio, en el que con su mejor golpe en el encuentro, el gancho al cuerpo, llevaría a las cuerdas nuevamente a su rival donde ambos intercambiarían golpes. De todas formas, y pese a que Ávila ofrecía todavía notable resistencia, era evidente que empezaba a acusar el desgaste a consecuencia del trabajo al cuerpo de Koasicha, algo que se hizo más evidente en el quinto round.
En dicho episodio, y tras cerrar el asalto anterior bastante tocado por encajar un hook zurdo repetido al rostro, Ávila trataría de plantar batalla en corta para poder sacar provecho de las energías que le quedaban, pero después de unos cruces de golpes era alcanzado por un nuevo y terrible hook zurdo al hígado que le dejaría muy tocado. Así, de espaldas a una esquina neutral, recibiría el primer knockdown del encuentro, llegado tras nuevos e insistentes hooks abajo acompañados por ganchos diestros al desguarnecido rostro. Aunque Ávila pudo aguantar valientemente el resto del round, este fue el inicio del fin, ya que si bien saldría muy agresivo en el sexto episodio sería nuevamente detenido en su avance por el enésimo hook de mano izquierda de Koasicha. Se entraba así en el definitivo séptimo round, momento en el que, tras nuevos intensos pero breves intercambios, Koasicha se anotaría a su favor la segunda caída del combate, llegada de nuevo, como no, por repetido gancho zurdo junto a una serie de hooks a la cabeza.
Vídeo completo de la pelea
Con una nueva muestra de gran coraje Ávila se alzaría y contragolpearía a su adversario, un Koasicha que en su ofensiva final lanzaría una combinación de rectos que llevarían al tercer hombre a parar la pelea. Por ello, y en un duelo disputado y bastante interesante, Rómulo Koasicha 25(15KO)-4 se proclamaba campeón de México del peso pluma, a la vez que demostraba que, asentado sobre un muy sólido boxeo, está bien preparado para los grandes combates que en los próximos meses espera afrontar. La pregunta que surge es si estas buenas condiciones, de todas formas, serán suficientes para coronarse en la muy difícil división pluma, en la que reinan campeones tan destacados, y de excelente calidad, como Lomachenko y Selby. En cualquier caso es bastante improbable que Koasicha consiga, como desea, una defensa voluntaria de alguno de los campeones antes de que termine el año, por lo que todavía tendrá tiempo para afrontar una nueva y exigente prueba. Aún así no es descartable que pueda conseguir una oportunidad ante el campeón WBC Gary Russell, quien busca rival para su primera defensa, púgil ante el cual tendría mayores posibilidades que contra los tres restantes campeones.
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