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martes, 9 de mayo de 2017

Saúl Álvarez – Julio César Chávez Jr. (6/5/2017)

T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos. Peso supermedio pactado a 164,5 libras o 74,6 kg.

Una vez más, el Canelo-Chávez puso de manifiesto que no tiene ningún sentido inflar la expectación de un combate alargando los tiempos desmedidamente. Y es que, después del fiasco que supuso deportivamente hablando (no económicamente) el Mayweather-Pacquiao, el esperadísimo choque entre mexicanos, para el que se había aguardado más de ocho años, dejó un espectáculo bochornoso y decepcionante a pesar de las previsiones que de él se habían hecho durante meses. Es cierto que la mayor parte de la culpa la tuvo Julio César Chávez Jr., que no realizó ni un amago de querer luchar por la victoria, pero no se puede pasar por alto que “Canelo” no quiso tomar riesgos y se limitó a hacer lo justo para anotar y llevarse los asaltos sin demasiado esfuerzo.

Tras cierta pugna inicial por el centro del ring, momento en el que Chávez anotó algún hook al cuerpo y un uppercut y Álvarez conectó su cruzado diestro y también su gancho al hígado, la pelea se volvió un monótono dominio de “Canelo”. Dado que Chávez caminaba el ring sin tirar manos, sin imponer su altura con sus directos o ni siquiera utilizar un jab disuasorio, Álvarez no tuvo que esforzarse nada para lograr cada asalto y hacerse con el triunfo. Con algunas combinaciones de hooks, directos aislados y enlazados con gancho de mano adelantada, el control de la pugna por “Canelo” se hizo total al no recibir respuesta alguna, llegando a inflamar el rostro de su oponente, que se vio encerrado en las cuerdas eventualmente.

 
A Chávez se le pedía una y otra vez desde su esquina que empezase a atacar, pero la reacción no se produjo nunca y ni tan solo mejoró su escasísima frecuencia de golpeo, recibiendo en cambio golpes de poder con enorme claridad. Aunque las cifras manipuladas y carentes de imparcialidad de CompuBox deben leerse con cierto escepticismo o cautela, no parecen exageradamente bajos los datos de anotación de Chávez, que indican, por ejemplo, que conectó 0 jabs en dos de los asaltos y sólo 1 jab en cinco de los asaltos, impactó 1 golpe de poder en el round quinto o 3 en el décimo, y que sólo llegó con tres puños en el cuarto round, siendo la cifra total de jabs de 15 y de golpes de cualquier tipo de 71. ¿Cómo se puede aceptar que, en un combate esperado durante 8 años y en el que Chávez Jr. aseguró que noquearía, éste impactase menos manos totales durante doce episodios de las que se conectan en ocasiones en un sólo asalto de un choque intenso?


Dejando de lado que Chávez Jr. tuvo además de un bajísimo ritmo una pésima precisión, cabe destacar que Álvarez pudo haber dado emoción al encuentro atacando agresivo y desbordando a un púgil que ofrecía menos oposición que un saco de boxeo o que un entrenador usando sus manoplas. Pero no lo hizo, sirviendo como ejemplo el dato que indica que en el noveno episodio, con la pelea totalmente rota y decantada, Álvarez sólo impactó 15 golpes y 7 de ellos de poder. “Canelo” señaló después del combate que quería mostrar que podía boxear y no sólo noquear, pero eso es una excusa tan burda para justificar su tediosa (aunque dominadora) actuación que resulta risible.

Quizás lo peor de todo del encuentro fueron las numerosas ocasiones en las que Canelo quedó parado en las cuerdas aguardando sin hacer absolutamente nada más que cubrirse y Chávez, detenido próximo a él, no se atrevió a lanzar ni un sólo puño, ofreciendo ambos un espectáculo indigno para sus cuantiosísimos fans, para el boxeo en general y para lo que representaba, en teoría, el combate, vendido casi como un hito histórico en este deporte.

Tras un cierto hostigamiento, aunque muy tímido, de Álvarez 49(34KO)-1-1 y algunos abucheos finales, el combate terminó, dando paso a las triples cartulinas de 120-108 a favor de “Canelo”, tarjetas totalmente acertadas. Chávez Jr. 50(32KO)-3(1)-1, que antes del encuentro aseguró que todavía podía dar el peso medio (2 kg o 4 libras y media menos del peso pactado en que combatió ante Álvarez), señaló tras el enfrentamiento que pelear en este peso pactado le había restado energía y condicionado su actuación. Esto puede ser verdad hasta cierto punto, y se debe reprochar a Canelo que siempre utilice (de forma más descarada aún de lo que solía hacer Mayweather Jr.) artimañas, como pactar el peso, para tener ventaja sobre sus oponentes. 

Aun así, aunque sea por voluntad, por que estaba en juego el poco crédito que le quedaba a su carrera o por el legado de su padre, Julio César Chávez, Chávez Jr. debió volcarse al ataque o al menos intentar lanzar golpes y fingir que quería hacerse con la victoria, no limitarse a pasear a la vez que actuaba de diana. A Chávez Jr., de forma generosa aunque razonable, se le dio una última oportunidad en este combate para compensar sus errores del pasado, pero tras esta vergonzante actuación demostró que no se va a redimir jamás por su falta de sacrificio, actitud y carácter. Lo peor de todo es que con su última subida a un ring se perdió una inmejorable oportunidad para que aficionados casuales al boxeo se adhiriesen a él de forma definitiva.

De todos modos, no todo lo que se puede extraer del Canelo-Chávez es negativo, sino que hay ciertos elementos positivos. El más evidente es que tras el encuentro se confirmó que Álvarez y Golovkin pelearán en septiembre, encuentro en el que ambos deberán demostrar que merecen su condición de top libra por libra y que sus cualidades son tan grandes como se dice y en el cual ambos se medirán al mayor oponente de su carrera en una pelea trascendental para sus trayectorias.

Por otro lado, el combate afianza dos ideas cada vez más difundidas. Una es que la manipulación del boxeo que hacen los promotores a través de sus pagos por visión se debe acabar, ya que simplemente es una treta económica que no hace más que limitar la disputa de combates y que normalmente está basada en la venta de humo, ya que se piden pagos elevados por encuentros que simplemente, con contadas excepciones, no valen ni un ápice de su precio. Esto está relacionado con otra lectura extraída del encuentro. ¿Para que se van a pagar 70 dólares para ver por televisión un combate entre mexicanos infinitamente peor que cualquiera de los ofrecidos por compatriotas suyos y retransmitidos gratuitamente por Televisión Azteca y Televisa casi cada semana? Aunque pueda parecer una actitud conformista, no lo es. Se pueden disfrutar muchísimo más combates entre debutantes a cuatro asaltos o choques entre completos desconocidos asiáticos, europeos, africanos, australianos o de cualquier rincón de América, que este enfrentamiento entre dos supuestas estrellas pero que realmente no tuvo sobre el ring ningún aliciente. Es entendible que el boxeo, como todos los deportes, vive en gran parte de inflar estrellas y venderlas, pero debe resultar comprensible también que no todo gira en torno a éstas y que en la mayoría de las ocasiones el mejor boxeo, el más auténtico, se encuentra fuera de Las Vegas o Nueva York, de HBO y Showtime, de Top Rank, Matchroom Boxing o Golden Boy Promotions, o de las especulaciones y manipulaciones políticas de los organismos y comisiones.

viernes, 29 de julio de 2016

Previa: Eleider Álvarez vs. Robert Berridge

Eleider "Storm" Álvarez 19(10KO)-0 vs. Robert "The Butcher" Berridge 27(21KO)-4(1)-1. Peso Semipesado (Peso pactado a 180 libras o 81,6 Kg.). 12 Rounds. Spike Tv. Centre Videotron, Ciudad de Quebec, Canadá.

En el semifondo del mundial Stevenson-Williams, en principio el retador mandatorio del primero de ambos, el colombiano Eleider Álvarez, iba a contender con el excampeón Chad Dawson en una interesante prueba. Con todo, una lesión de Dawson durante una sesión de entrenamiento obligó a buscar a un rival de sustitución, que inevitablemente resultará menos peligroso. Este nuevo oponente será el neozelandés Berridge, púgil a priori lejano al nivel de la élite de la categoría, pero que prácticamente ha sumado todas sus derrotas ante oponentes del top 10 como Blake Caparello (que derribó a Kovalev), Vasily Lepikhin y Thomas Oosthuizen, contra el que logró ajustar las cartulinas. De esta forma, aunque la victoria del habilidoso Álvarez parece obvia, dentro de los posibles rivales de sustitución Berridge no parece una mala opción, dado que debería plantar cara y obligar a su adversario a mantenerse en alerta a causa de su importante pegada. Por ello, Álvarez, que en su última pelea ganó a Chilemba, debería llegar con una victoria en grandes condiciones morales y físicas al mayor duelo de su carrera, que según se señala tanto podría ser ante Stevenson como ante Jean Pascal.

domingo, 8 de mayo de 2016

Saúl Álvarez - Amir Khan (7/5/2016)

T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBC del peso medio (peso pactado a 155 libras).

Como siempre sucede después de las peleas más esperadas, el Canelo-Khan ha generado lecturas de todo tipo, confrontándose diversas teorías respecto a lo que pasó sobre el ring al igual que también se especula sobre las consecuencias que tendrá éste resultado. En cualquier caso, lo único que es innegable es que Khan dominó solventemente las acciones en el arranque hasta que la falta de adaptación al peso se materializó, disminuyendo eventualmente su velocidad, aspecto que fue aprovechado inmediatamente por el pegador "Canelo", que logró un knockout que será considerado como uno de los mejores del año.

Cuando el choque se inició, la movilidad y la rapidez de manos de Khan eran abrumadoras, deslizándose fluidamente por el exterior del ring a la vez que aguardaba la ocasión para lanzar un fulgurante 1-2 y un jab notablemente certero que impactaba aprovechando los huecos en la defensa de su oponente. Ante la velocidad ofrecida por el británico, a Álvarez inicialmente le costó muchísimo poder entrar en la pelea, dado que la mayoría de sus manos sólo lograban pegar al aire a consecuencia de las buenas esquivas de Khan combinadas con su gran juego de piernas. Por ello, en los primeros compases los jabs y las combinaciones de rectos de desigual fortuna de "King", que impactaba sus manos en fugaces entradas y salidas, sólo pudieron ser contestadas por "Canelo" con un hook zurdo tan aislado como potente.

Así se mantuvieron en gran medida las acciones hasta el quinto episodio, siendo los cuatro primeros asaltos dominados por Khan a consecuencia de su buen control de la distancia, del establecimiento de su sólido jab y de la falta de recursos mostrados por un Álvarez que incluso cuando lograba conectar sus manos recibía contragolpes. Pero todo empezaría a cambiar en el quinto asalto, en el que súbitamente el aspirante, que se mostraba ya menos preciso también, reduciría crucialmente su movilidad y recibiría por ello tanto una derecha directa como algún hook al cuerpo que sólo harían que agravar su perdida de dinamismo. Se llegase a este bajón de rendimiento por la falta de adaptación al peso (o por su incapacidad para rendir al máximo nivel en las 155 libras a las que estaba pactado el combate) o por los aislados puños de su rival, lo cierto es que cuando Khan dejó de ser tan rápido de piernas el enfrentamiento quedaría decidido.

Y es que tras un primer aviso con el hook de mano adelantada y varios secos jabs, "Canelo" impactaba en el sexto episodio una brutal derecha que derrumbaba espeluznantemente sobre la lona a Khan, que estirado totalmente no podría responder a la cuenta. Con un KO sumamente espectacular, Saúl "Canelo" Álvarez 47(33KO)-1-1 lograba realizar la primera defensa de su cinturón WBC medio a la vez que desde el punto de vista de la repercusión mediática conseguía una de las mayores victorias de toda su carrera. Con todo, siendo razonables, al fin y al cabo este resultado simplemente cumplía los pronósticos más pesimistas sobre el desarrollo del choque y certificaba que, como se especuló cuando se concretó el enfrentamiento, el duelo estaba muy mal emparejado. Aunque con el paso de las semanas se le comenzaron a dar más posibilidades de éxito al excampeón superligero, sobre todo por el recuerdo de la floja actuación de Álvarez ante Erislandy Lara, el desarrollo de la pelea demostró que un boxeador sin encaje como Khan 31(19KO)-4(3) no podía imponerse si, por desmedida ambición y equivocado cálculo, renunciaba a la velocidad y subía dos divisiones hasta un peso medio bajo en el que el mexicano está completamente adaptado y en el que puede rendir al máximo nivel.

Es por ello que, dejando de lado la influencia inevitable que tiene el contundente y brillante desenlace, "Canelo" no puede ser tenido en cuenta por este triunfo (tampoco por el obtenido ante Cotto) ni como número 1 del peso medio (en el que nunca se ha enfrentado a un peso medio natural en el límite de las 160 libras) ni mucho menos como el número 1 libra por libra. Para ello debería batir a su retador mandatorio y doble monarca unificado Gennady Golovkin, a quien retó tras la pelea exclamando que había que descartar cosas superfluas y combatir por el honor y la gloria... pero ¿Porque no alcanzar el máximo honor y gloria renunciando a su ridícula e infantil petición de combatir contra "GGG" en las 155 libras, aceptando medirse a él por la hegemonía en el peso medio en el límite de dicha categoría, o sea en las 160 libras, como debe hacer cualquier boxeador legal y respetable? Mientras estas y otras cuestiones resuenan, se afirma que las negociaciones para que Álvarez y Golovkin se enfrenten en el mes de septiembre comenzarán inmediatamente, aunque no debe sorprender a nadie si el actual monarca del Consejo finalmente abandona su título y rechaza el combate ante el kazajo sólo por negarse a cumplir con sus obligaciones como campeón medio y, como todos los demás titulares mundiales, a pelear en el peso de la categoría en la que reina, decisión que pondría en cuestión tanto su honor como su gloria.

martes, 2 de febrero de 2016

Confirmado oficial e inesperadamente Canelo vs. Khan por el título medio

Una noticia sorprendente y no intuida por prácticamente ningún analista acaba de surgir en este martes día 2 de febrero centrando toda la atención del mundo boxístico. Y es que, por increíble que suene, pareciendo más una broma que una confirmación oficial, el próximo 7 de mayo el campeón WBC del peso medio Saúl "Canelo" Álvarez 46(32KO)-1-1 hará la primera puesta en juego de su cinturón enfrentándose al excampeón superligero Amir "King" Khan 31(19KO)-3(2) [si has leído bien contra Khan, no es una equivocación]. El encuentro será pactado en las 155 libras, o sea una por encima del límite superwelter, disputándose casi con total seguridad en el T-Mobile Arena de Las Vegas, Estados Unidos, en un evento organizado por Golden Boy Promotions y televisado por HBO en modalidad de pago por visión.

Habiendo ya señalado estas notas básicas sobre la noticia, cabe mencionar que la certificación del Álvarez-Khan conlleva enormes y múltiples cuestiones e implicaciones que generarán un debate que llenará de líneas los medios boxísticos en los próximos meses hasta la realización del combate. Señalando sólo los aspectos básicos, no se puede olvidar, en primer lugar, que por cuarta vez consecutiva no se combatirá en el límite de las 160 libras o 72,6 Kg. por el cinturón WBC del peso medio, sino en un peso pactado designado por el campeón a su antojo. Así, el Consejo se vuelve a mostrar sumamente arbitrario y permisivo con sus estrellas creando excepciones de forma recurrente que benefician a determinados púgiles y que no se replican nunca con boxeadores menos destacados. 

En el mismo sentido, o sea sin dejar de hablar del peso, la cuestión principal que ya agita las redes sociales es cómo Álvarez, duramente criticado incluso en su mismo país por elegir a rivales muchos más ligeros para tener una ventaja decisiva, se ha atrevido a elegir a un oponente que actualmente milita en el peso welter. Por ello, Khan deberá ascender una categoría entera y una parcial para dar unas 155 libras que serán insuficientes para equipararse al peso de Canelo en el día del combate debido a su gran capacidad de rehidratación. De este modo, y aunque en esta ocasión Khan estará parejo a él en altura, Álvarez pone las bases para recibir durísimos reproches por su elección de rival, que no serán menos duros para la promotora Golden Boy, tantas veces acusada de sobreproteger al máximo exponente de su escuadra. Por otro lado, no es menos destacable como un Khan desesperado por enfrentarse a un púgil que genere grandes números de ingresos, y que fracasó en sus intentos de enfrentar a Mayweather y Pacquiao, ha aceptado una condiciones verdaderamente perjudiciales para medirse a un boxeador actualmente considerado como top libra por libra.

En cualquier caso, y más allá de los aspectos de despacho y extradeportivos en la mayoría de casos reprobables y que afectarán nuevamente el buen nombre de este deporte, cabe mencionar que Khan, dejando de lado las desventajas ya señaladas, podría dar una sorpresa y dificultar mucho la pelea a Álvarez en contra de lo que éste y su compañía desearían. No hay que olvidar que el boxeo dinámico de Lara y Cotto generó en determinados momentos enormes dificultades para un "Canelo" que en ocasiones se mostró sin recursos de forma evidente. Por ello, Khan cuenta con una oportunidad de victoria que para muchos no será suficiente teniendo en cuenta su escaso encaje.

Pasando al terreno de la especulación, e imaginando que Khan pudiese mantener las distancias durante todo el enfrentamiento y terminase por imponerse a los puntos de forma lo suficientemente solvente como para que los jueces no pudiesen permitirse el "error" en las cartulinas: ¿El nuevo campeón del peso medio sería el welter Khan? ¿Se enfrentaría a Golovkin en la ya necesaria defensa mandatoria? ¿Dejaría vacante el cinturón para pelear con García o Brook de nuevo en el peso welter elevándose así a la condición de monarca absoluto del peso medio GGG? ¿En que posición quedaría Canelo después de perder? Todas estas preguntas e infinitas más son meras especulaciones que  tienen en cuenta solamente la probabilidad de triunfo del británico, pero sin duda demuestran lo ridículo de la actuación del Consejo al sancionar este combate mundialista del "peso medio" y no mostrarse rígido en sus decisiones, que deberían haber acabado con el mercadeo que sufre su cinturón años atrás y desde el reinado de Cotto.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Miguel Cotto - Saúl Álvarez (21/11/2015)

Mandalay Bay, Las Vegas, Estados Unidos.
El cinturón mundial WBC del peso medio sólo en juego para Álvarez.

Sabiendo que sólo con movilidad, velocidad y técnica (y evitando a toda costa las cuerdas) podía lograr el triunfo, Cotto abriría la pelea con un boxeo dinámico que durante un buen número de asaltos cumplió con lo requerido. Desplazándose con pasos laterales, realizando ofensivas entrando y saliendo o simplemente esperando el paso adelante de su rival para atacar, el excampeón medio controlaría inicialmente las acciones, utilizando para ello sobre todo un buen y repetido jab al igual que su excelente gancho de mano adelantada. Así, acelerando todavía más sus pasos cuando la presión de su oponente se intensificaba, pudo mantener cierta ventaja táctica, aunque Álvarez no tardaría en reaccionar. En el tercer asalto el "Canelo" vería premiada su insistencia ofensiva impactando varias derechas directas de notable claridad además de algún hook zurdo en los eventuales y breves cruces de golpes que se producían.

Pronto quedó claro que el combate iba a ser una pugna entre frecuencia y potencia, dado que las más numerosas manos lanzadas por Cotto eran compensadas por los más aislados pero también más fuertes puños de Álvarez, por lo que, de ese modo, las mejores acciones de ambos se intercalaron. Cuando Cotto realizaba ofensivas breves, repitiendo con su izquierda el gancho o combinando pocos uppercuts y hooks, lograba tener éxito, pero si sus ataques se prolongaban demasiado no tardaba en recibir duros contragolpes en directo o hook zurdo que le frenaban en su empuje. Del mismo modo, Álvarez conseguía eventualmente acortar la distancia e impactar golpes de poder que, aunque aislados, le valían para anotarse el round y superar el esfuerzo realizado por su oponente.


Pasado el ecuador de la pelea, ésta comenzó a decantarse más, y tras un séptimo round en el que Álvarez realizó buenas esquivas y alcanzó al contragolpe a su rival, el mexicano tendría uno de sus mejores rounds en el octavo, cuando su adversario cometió el terrible error de intercambiar golpes en corta, permitiendo que el "Canelo" explotase lo mejor de su repertorio de curvos para impactar potentes manos. Posteriormente a este asalto, Cotto tuvo unos instantes de menor actividad, pareciendo estar padeciendo algo de cansancio por su continuo movimiento, a la vez que podía tener alguna duda táctica. En todo caso, estos momentos de falta de resolución se prolongaron poco tiempo, y tras encajar duros uppercuts y ganchos en el noveno episodio, el puertorriqueño caminaría el ring sin cesar y ya hasta el desenlace. Finalmente, y aunque Cotto eludiría bastantes ataques y usaría con efectividad el jab, Álvarez cerraría bien la pelea en un doceavo asalto más intenso en el que nuevamente haría valer su potencia de golpeo.

El enfrentamiento, una vez concluido y evaluándolo globalmente, no había sido el combate del año, aunque sin duda fue una buena, entretenida y contendida pelea entre dos campeones que habían ofrecido planteamientos opuestos y que habían tenido respectivos momentos de ventaja durante el cruce. Por ello, se podían esperar unas puntuaciones ajustadas, aunque estas no estuvieron ni si quiera cerca de serlo, ya que los jueces dieron la victoria de forma unánime a Sául "Canelo" Álvarez 46(32KO)-1-1 con unas inaceptablemente amplias tarjetas de 117-111, 118-110 y un simplemente repulsivo 119-109. Y es que es injustificable el hecho de que Dave Moretti le otorgue un único round a Cotto, dando alas con su arbitrariedad y negligencia a quienes piensan que las puntuaciones pueden estar prefijadas. Dejando de lado este hecho, parece evidente que la iniciativa en el ataque y la potencia de pegada de Álvarez fueron los principales factores valorados por los jueces y las claves de su victoria, siendo por otro lado los jabs de Cotto 40(33KO)-5(2) claramente minusvalorados, en una actuación por lo demás meritoria y mejor de la esperada.

Respecto al futuro del nuevo campeón WBC del peso medio, en principio Óscar de la Hoya señaló su intención de que Álvarez pelee en el mes de mayo y posteriormente en septiembre, aunque la gran pregunta es quién será su rival. En principio el retador mandatorio es un Golovkin al que dice que quiere enfrentarse, pero no en el límite medio sino en un peso pactado, por lo que habrá que aguardar a las decisiones de ambos contendientes y a la postura del Consejo para terminar por ver cual será la resolución, pudiendo incluso terminar el asunto con Álvarez dejando vacante su cinturón. De todos modos, sin enfrentar a Golovkin, Álvarez no encontrará bolsas tan grandes ni tanta atención con otros púgiles del peso medio, por lo que si no se midiese al kazajo debería tratar de buscar a la élite del peso superwelter.

viernes, 14 de agosto de 2015

Confirmado oficialmente Miguel Cotto vs. Saúl Álvarez el 21 de noviembre


 
Hace bastantes semanas que todo el mundo daba por sentado que el puertorriqueño Miguel Cotto 40(33KO)-4(2), campeón WBC del peso medio, y el mexicano Saúl "Canelo" Álvarez 45(32KO)-1-1, excampeón unificado WBA y WBC superwelter, se enfrentarían el 21 de noviembre en el Mandalay Bay de Las Vegas, Estados Unidos, aunque la confirmación oficial se hubiese pospuesto más de lo esperado. Pero finalmente el anuncio ha llegado y con certeza se producirá uno de los combates más deseados y esperados, que además se especula con que sea uno de los mayores encuentros de la competencia entre boxeadores de Puerto Rico y México. 


De esta forma ambos enmiendan la decepcionante cancelación de negociaciones para un cruce en el pasado mayo, consiguiendo sacar adelante unas nuevas conversaciones que se han materializado en un enfrentamiento que algunos tildan de "combate del año". Y no sólo eso, sino que hay quienes van más allá y señalan que podría ser uno de los mejores combates de todos los tiempos a diferencia del tan criticado Mayweather-Pacquiao. El mismo Cotto ha contribuido a ello señalando que su objetivo es dar una espectacular pelea que haga olvidar la decepción que el llamado Combate del Siglo provocó en muchos aficionados y críticos.

El encuentro, que será retransmitido por HBO en su modalidad de pago por visión, ha sido pactado al peso de 155 libras (70,3 Kg.) o sea a 5 del límite máximo de la división del peso medio, de igual forma que hubieron otros dos catchweights en los combates que Cotto ha disputado en la categoría. Álvarez llegará a este combate tras firmar en mayo quizás su mejor victoria noqueando en tan solo tres asaltos al durísimo pegador James Kirkland, mientras que Cotto lo hará tras batir en junio al excampeón Daniel Geale por KO Técnico en cuatro asaltos y también con una gran actuación. Según se apunta, Cotto podría ingresar más de 30 millones de dólares por el combate mientras que Álvarez podría llegar a superar los 10.

Si el interés por la última parte de la temporada no fuese grande ya con el Golovkin-Lemieux o el Klitschko-Fury, junto a otros encuentros que pronto podrían ser confirmados, se añade un interesantísimo Cotto-Canelo cuyo ganador se vería lanzado a una nueva excelente contienda. Y es que según se pronunció la WBC, el vencedor debería medirse de forma mandatoria a Gennady Golovkin, titular interino del Consejo en el peso medio, si  éste vence su cruce de octubre. Aunque esta proyección no es la única que se realiza, ya que entre los rumores incluso se menciona la posibilidad de que el vencedor se pueda medir a Mayweather en una 50ª pelea.

lunes, 22 de junio de 2015

Andre Ward - Paul Smith (20/6/2015)

Oracle Arena, Oakland, Estados Unidos. Peso Semipesado (Catchweight a 172 libras).

Al fin, tras 19 meses de inactividad, el invicto campeón WBA del peso supermedio Ward regresó a los cuadriláteros, demostrando que se mantiene en un gran nivel y que el largo parón a penas le ha perjudicado. Incluso pareció que el combate ante Smith fue demasiado asequible, algo a lo que contribuyó el británico determinantemente con una falta de actividad manifiesta.

El encuentro a penas tuvo variaciones ni alternativas en las acciones, puesto que Ward controló el combate en los nueve asaltos que se prolongó. Al inicio, un muy acertado uso del jab alternadamente buscando el cuerpo y la cabeza disminuyó la iniciativa de un Smith que en seguida fijó sus manos a los lados del rostro para protegerse de la seca izquierda de su rival. Aunque el exretador mundial trataría de responder tímidamente con esta misma arma o con el directo, Ward contragolpearía con su mano izquierda en hook o con su mano diestra en cruzado, por lo que neutralizó rápidamente el amago de reacción de su oponente. De todas formas no pareció, desde el inició, que la estrategia de Smith fuese la de un intenso ritmo de combate, sino que posiblemente trataba de desgastar con un enfrentamiento largo a un Ward que podía acusar la falta de ring.
 

Esto no se produjo, y una vez que el invicto púgil pudo adaptarse al combate, con el paso de los minutos, empezó a boxear con mayor fluidez, rompiendo totalmente a su favor la pugna ya de por si decantada de un solo lado. Descargando largas combinaciones de rectos o simples 1-2 y 2-1, conectaba con facilidad golpes entre la guardia de un Smith que no realizaba a penas movimiento de cabeza o de cintura para tratar de pasar las manos de su rival y que tenía cada vez menos actitud combativa. Alcanzado el ecuador del combate pareció muy claro que la táctica de Smith, si la había, no estaba dando resultado alguno, sino que empezaba a ceder hacia las cuerdas ante los certeros rectos de Ward. Por ello, cuando Smith se empezó a ver sobrepasado arremetería un poco precipitadamente contra su rival, pero el estadounidense evitaría las ofensivas de su adversario con rápidos pasos atrás.


El mejor round del británico sería el séptimo, en el cual sorprendió con una derecha directa a un Ward que al no esperar el golpe pareció no asimilarlo de la mejor manera. En cualquier caso, tanto este golpe como otra izquierda recta no menoscabaron ni un ápice al campeón, ni fueron seguidos por nuevos ataques, por lo que, entrado en el octavo asalto, Ward siguió aplicando su superior velocidad de manos para comenzar a quebrar la resistencia de Smith, que vio agravado un corte en su ceja izquierda. Finalmente una derecha recta de Ward en el noveno round dejó tocado a un Smith que, ahora si, mostró coraje y trató de responder pese a estar claramente afectado. Aun así Ward lo llevaría a las cuerdas y le descargaría un duro 1-2 y un gancho de mano adelantada que llevaron, unos instantes después, a que la esquina del visitante tirase la toalla.

Con una sólida actuación Andre Ward 28(15KO)-0 se imponía por KO Técnico en nueve rounds y evidenciaba, como el mismo afirmó, que esta preparado para nuevos combates con la élite. En cualquier caso hay que destacar que más que la buena actuación de Ward, fue un Smith apático e inactivo quien hizo fácil su victoria, ya que mostró una nula voluntad de hacerse con el triunfo. Quizás se vio sobrepasado por la velocidad de su rival y no supo como reaccionar, pero permaneciendo en el centro del ring estático y sin lanzar a penas golpes no pudo evitar una derrota muy clara en la que no mostró ni una pequeña parte de la tenacidad que ofreció en su primer cruce contra el campeón Abraham.

Ward, aun así, parece estar a un buen nivel y ya tiene en mente nuevos retos. Pero ante él se alza la duda de si realizar una defensa de su cetro supermedio o  subir de división y buscar un cruce contra los monarcas semipesados Stevenson y Kovalev, combates verdaderamente magníficos de concretarse y una durísima prueba para el record invicto del estadounidense. De todas formas este posible ascenso de división no se ha concretado todavía y en las próximas semanas Ward y su equipo meditarán su esperado siguiente paso.

Adrien Broner - Shawn Porter (20/6/2015)

MGM Grand, Las Vegas, Estados Unidos. Peso Welter (Catchweight a 144 Libras o 65,3 Kg.)

Muchos esperaban que el Broner-Porter fuese un combate sin demasiada emoción, en el cual las acciones técnicas aisladas así como la superior velocidad y precisión marcarían la diferencia. Pero el enfrentamiento superó las expectativas negativas, ya que Broner ofreció todo un repertorio de agarres e irregularidades que no sólo hicieron el combate tedioso sino que llegaron a poner en duda su futuro en la élite. 

El excampeón en tres pesos Broner salió a boxear a la contra esperando las entradas de su rival para lanzar el directo, el cruzado zurdo o el uppercut diestro. Cuando su oponente no atacaba, su inactividad era manifiesta, amagando en gran número de ocasiones pero sin que esto se materializase en un ataque. Por otro lado Porter, que mostraba algo más de agresividad y de iniciativa, rompería el estatismo de la pelea con eventuales arremetidas, en las cuales avanzando sobre su jab o su directo conseguía acortar la distancia y lanzar breves combinaciones de ganchos, principalmente al cuerpo de su adversario. Éstos ataques, que ponían algo de interés al enfrentamiento, eran rápidamente cortados por un Broner que se lanzaba a por el clinch cada vez que Porter sobrepasaba su zona de alcance máxima. Los agarres estuvieron acompañados de otras irregularidades añadidas, como empujones, estirones y golpes en la nuca mayoritariamente provocados por Broner.
 
Respecto a las acciones puntuables, Porter era el más acertado, haciéndose con una ventaja amplísima desde el inicio del combate, ya que sus escasas manos de poder en directo, cruzado diestro, gancho zurdo o jab superaban en efectividad y número a las de un Broner que ni tan solo a la contra mostraba la precisión esperada. De esta forma fueron transcurriendo los rounds sin demasiadas variaciones, exceptuando una caída de Broner por tropiezo en el cuarto asalto, acertadamente no contabilizada por el árbitro, algunos claros golpes con el jab por parte de "Showtime" y escasos intercambios de puños con Broner de espalda a las cuerdas.


Tras varios rounds más de abucheos para un Broner que rompía el ritmo del combate y que corría en exceso, se alcanzaron los dos episodios finales. En el penúltimo el tercer hombre Tony Weeks se decidió, al fin, a descontar un punto a Broner, que por enésima vez volvió a empujar a su rival y ha cargar su peso sobre él. De todas formas el árbitro debería haber actuado con más contundencia y mucho antes. El último round dio algo de interés al enfrentamiento, ya que en los primeros instantes "The Problem" se anotaba una inesperada caída con un seco cruzado zurdo que sorprendía a Porter. Durante unos instantes pasaría Broner a sacar provecho de la situación, pero Porter estaba bastante entero y respondió a la ofensiva de su rival, por lo que, pese a algunos breves cruces de golpes, el enfrentamiento concluyó del mismo modo con varias entradas en clinch más.

Dado que Porter pudo acabar en pie este último asalto, estaba claro que las puntuaciones, pese al knockdown, le iban a dar como vencedor con cierta amplitud, y así fue. Con tarjetas de 118-108, 115-111 y una muy desacertada 114-112 Shawn "Showtime" Porter 26(16KO)-1-1 se hacía con una victoria que mereció por su mayor voluntad por boxear y por hacerse con el triunfo, además de una innegable mayor efectividad. La puntuación de Bastión Boxeo es de 117-109 a favor de Porter. De todas formas, aunque son muchos los que han querido destacar como excelente la actuación de Porter ante un rival que había planteado un combate embarrado, lo cierto es que el excampeón IBF welter no ofreció tampoco su mejor versión y cayó durante gran parte del enfrentamiento en la trampa de su rival, aunque supo compensarlo con precisión y manos de poder. Tampoco se mostró activo en exceso, ni parecía ser efectivo con sus insistentes combos de ganchos al cuerpo. Aún así sus arremetidas a la desesperada para tratar sobrepasar el defensivo planteamiento de su rival eran una toma de riesgos notable que debe ser valorada.

Algunos señalaron que Broner encauzaría su carrera tras su derrota ante Maidana, que sería una cura de humildad necesaria para que explotase como estrella. Esto no se produjo y una segunda derrota ante Porter ha mantenido sus declaraciones controvertidas. Por ello un gran número de críticos y aficionados han empezado a cuestionar muy duramente a un Broner que, pese a ofrecer combates efectistas y aburridos, en esta ocasión ni si quiera consiguió vencer. Es necesario que se haga con una victoria notable que demuestre que sigue pudiendo ofrecer grandes peleas o sino podría terminar por verse relegado de los combates contra la élite libra por libra.  En cambio Porter, bien recuperado de su derrota ante Brook, mejora su posicionamiento situándose al alcance de las más grandes peleas.

martes, 14 de abril de 2015

Cotto hará defensa voluntaria el 6 de junio ante Geale con peso pactado a 157 Lb.


Si habitualmente la cantidad de rumores en torno a los siguientes rivales de los boxeadores más destacados es siempre notable, en el caso de Miguel Cotto 39(32KO)-4(2) fue, si cabe, aun mayor. Durante meses las habladurías se sucedieron mientas que desde algunos medios se aseguró la firma con Saúl Álvarez, de la misma forma que se confirmó el acuerdo con Bundrage y con Heiland, pero finalmente no se medirá con ninguno de ellos, habiendo elegido por contra a un rival que decepcionará a muchos. El 6 de junio en el Barclays Center de Nueva York, en evento televisado por HBO, se enfrentará al excampeón mundial australiano Daniel "Real Deal" Geale 31(16KO)-3(1) ante quien pondrá su cetro mundial WBC en juego de forma voluntaria, pero eso si con el peso pactado a 157 Lb (71.2 Kg.), tres libras por debajo del límite de la división.

Así, eligiendo a un oponente considerado por muchos notablemente más asequible que los previamente mencionados y con este catchweight, la decisión de Cotto y su equipo ha levantado ya una notable controversia, exceptuando de ella, claro está, a los aficionados australianos (junto a muchos otros que no comparten esta nacionalidad) que consideran a Geale con suficientes posibilidades de ofrecer un gran combate. 

Con esta defensa, la primera de su título WBC medio, Cotto regresará a los rings un año después de proclamarse campeón mundial venciendo por abandono en diez asaltos a un Sergio "Maravilla" Martínez afectado determinantemente por las lesiones. Por su parte Geale, excampeón mundial IBF que realizó cuatro defensas venciendo entre otros a Felix Sturm y Anthony Mundine, tras perder su cinturón mundial ante Darren Baker por decisión dividida sería arrollado en tres asaltos por Gennady Golovkin en julio, habiendo regresado con victoria en diciembre batiendo a Jarrod Fletcher por decisión unánime.