T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos.
En juego el título NABF del peso semipesado.
Después de un primer asalto de intercambio de jabs, Chilemba empezaría a lanzar directos y hooks, aunque Gvozdyk se soltaría también y conectaría claros directos y ganchos de mano adelantada, con mucha mayor soltura que Kovalev cuando enfrentó a este mismo rival. Es cierto que en parte esto fue debido a que Chilemba, no tan amedrentado al no conocer el peligro del ucraniano, se mantuvo más en el centro del ring, pero resulta innegable que la variedad de recursos de Gvozdyk, muy superior a la de casi cualquier púgil de la división, jugó un papel importantísimo. Así, el bronce olímpico haría parecer fácil lo difícil, conectando hooks y directos aislados o en combinación.
Además, el trabajo defensivo de Gvozdyk era sensacional, haciendo fallar muchísimo a su oponente, que en el cuarto asalto se vería sorprendido y conducido contra las cuerdas, donde recibiría decenas de golpes sin respuesta. Buena parte de ellos fueron bloqueados y "Golden Boy" pudo aprovechar el cansancio momentáneo de Gvozdyk para pasar al ataque, pero se vio detenido por los contragolpes de su rival. Quizás el mejor golpe de Chilemba en la contienda llegaría con un directo muy claro en el quinto round, aunque tanto en ese asalto como en el siguiente Gvozdyk comenzaría a dominar de forma todavía más solvente, desestabilizando al púgil de Malawi con un hook zurdo, llevándolo al ensogado e impactando combinaciones de directos como 1-2 y 2-1.
Desde el inicio la velocidad del invicto europeo era claramente superior, aspecto que se acrecentó ahora que Chilemba estaba viéndose seriamente hostigado, tanto que sólo evitaba males mayores con su gran defensa, cerrando su guardia y agachándose. Los bloqueos del exretador fueron superados con astucia por parte de Gvozdyk, que aguardaría a que bajase las manos para impactar sus puños. Aunque estaba en una situación crítica, Chilemba todavía movería a su rival con una derecha a la contra en el octavo asalto, pero esta sería su última reacción. A pesar de ello, Chilemba estaba muy desgastado, pareciendo necesario que abandonase, teniendo la cara muy enrojecida y recibiendo combinaciones y manos aisladas sin respuesta desde todas las trayectorias y muchas veces encerrado en las cuerdas.
Dado que el africano estaba muy mermado y casi no podía alzar ya su guardia, en el descanso entre el octavo y el noveno episodio su equipo decidía que abandonase el encuentro, surgiendo así Oleksandr Gvozdyk 12(10KO)-0 como ganador. El motivo dado para el abandono fue una supuesta lesión en la mano derecha de Chilemba, pero realmente esto no pudo apreciarse de forma incuestionable, ya que incluso en el octavo round impactó su diestra con gran potencia. Del mismo modo, el castigo recibido fue tremendo, quizás incluso superior al que se vio sometido éste púgil ante Kovalev, por lo que en ningún caso puede ser desacertada la decisión de la esquina, al contrario. En cualquier caso, la actuación de Gvozdyk fue simplemente sensacional, aprovechando los huecos defensivos por mínimos que éstos fueran para impactar combinaciones con facilidad, siendo ayudado por una gran fluidez de desplazamiento, una apreciable velocidad y una precisión difícilmente igualable. Puede quedar la duda de, si la lesión de Chilemba es real, qué habría pasado si hubiese podido combatir en perfectas condiciones, pero resulta complicado de creer que hubiese logrado imponerse a la infinidad de recursos del ucraniano.
Es por todo ello que Gvozdyk se afianza definitivamente como uno de los tres mejores aspirantes de la categoría en la actualidad junto a Beterbiev y Bivol, por lo que, teniendo un boxeo muchísimo más completo que el de Sergey Kovalev, en sus manos estará cuestionar la inmerecida hegemonía establecida ahora por Andre Ward en la división, si es que éste no pierde en la revancha ante el excampeón unificado ruso.
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lunes, 21 de noviembre de 2016
sábado, 19 de noviembre de 2016
Previa: Isaac Chilemba vs. Oleksandr Gvozdyk
Isaac "Golden Boy" Chilemba 24(10KO)-4-2 vs. Oleksandr Gvozdyk 11(9KO)-0. Peso Semipesado. 10 Rounds. HBO, Televisa, Canal Space. T-Mobile Arena, Las Vegas, Estados Unidos.
Precisamente, el último rival de Kovalev, el durísimo Chilemba, tendrá hoy una nueva oportunidad para alzarse al mundial. No cabe duda de que su inclusión en el semifondo del evento Kovalev-Ward es una forma de insinuar que si "Golden Boy" Chilemba logra imponerse en su reto de hoy alcanzará o a una revancha ante el ruso o un enfrentamiento ante el estadounidense. Con todo, antes de poder apuntar tan alto, o sea a un duelo para intentar convertirse en estrella, el púgil de Malawi deberá resolver un choque complicadísimo, de hecho, de dificultad casi insalvable. Y es que su oponente será el bronce olímpico y 4º WBC Gvozdyk, uno más de la increíble generación de boxeadores ucranianos a la que pertenecen los campeones Lomachenko y Usyk, entre otros. Ciertamente, si Chilemba resistió 12 asaltos ante el temible Kovalev parece posible que pueda imponerse a Gvozdyk, pero esto no es tan simple. Ante el campeón unificado Chilemba se centró en gran parte en generar dificultades y sobrevivir, pero es de esperar que ante Gvozdyk, cuyo prestigio todavía no está al nivel que merece, pueda optar por una actitud mucho más agresiva para intentar brillar. Es por esto que el ucraniano tendrá buenas posibilidades de triunfo, que mantendrá incluso aunque Chilemba repita la táctica ofrecida ante Kovalev. Mientras que Kovalev es un púgil de muy pocos golpes y con una táctica sumamente predecible, Gvozdyk cuenta con innumerables recursos técnicos y tácticos, como combinaciones de todas las trayectorias de enorme velocidad y contragolpes demoledores, de modo que, aunque ante Karpency sufrió un primer knockdown que genera algunas dudas, es de esperar que la profundidad de su boxeo pueda superar al de un Chilemba voluntarioso pero con problemas en cuanto a capacidad de resolución.
Precisamente, el último rival de Kovalev, el durísimo Chilemba, tendrá hoy una nueva oportunidad para alzarse al mundial. No cabe duda de que su inclusión en el semifondo del evento Kovalev-Ward es una forma de insinuar que si "Golden Boy" Chilemba logra imponerse en su reto de hoy alcanzará o a una revancha ante el ruso o un enfrentamiento ante el estadounidense. Con todo, antes de poder apuntar tan alto, o sea a un duelo para intentar convertirse en estrella, el púgil de Malawi deberá resolver un choque complicadísimo, de hecho, de dificultad casi insalvable. Y es que su oponente será el bronce olímpico y 4º WBC Gvozdyk, uno más de la increíble generación de boxeadores ucranianos a la que pertenecen los campeones Lomachenko y Usyk, entre otros. Ciertamente, si Chilemba resistió 12 asaltos ante el temible Kovalev parece posible que pueda imponerse a Gvozdyk, pero esto no es tan simple. Ante el campeón unificado Chilemba se centró en gran parte en generar dificultades y sobrevivir, pero es de esperar que ante Gvozdyk, cuyo prestigio todavía no está al nivel que merece, pueda optar por una actitud mucho más agresiva para intentar brillar. Es por esto que el ucraniano tendrá buenas posibilidades de triunfo, que mantendrá incluso aunque Chilemba repita la táctica ofrecida ante Kovalev. Mientras que Kovalev es un púgil de muy pocos golpes y con una táctica sumamente predecible, Gvozdyk cuenta con innumerables recursos técnicos y tácticos, como combinaciones de todas las trayectorias de enorme velocidad y contragolpes demoledores, de modo que, aunque ante Karpency sufrió un primer knockdown que genera algunas dudas, es de esperar que la profundidad de su boxeo pueda superar al de un Chilemba voluntarioso pero con problemas en cuanto a capacidad de resolución.
miércoles, 13 de julio de 2016
Mario Barrios - Devis Boschiero (9/7/2016)
Sun National Bank Center, Trenton, Estados Unidos.
Semieliminatoria IBF del peso superpluma.
Por una vez tanto los críticos como los aficionados dieron casi un veredicto unánime respecto al combate Barrios-Boschiero, enfrentamiento sumamente tedioso y falto de emoción que quizás pueda contarse como el peor entre todos los disputados esta temporada por componentes de alguno de los top 15. Y es que Boschiero usaría una frecuencia de golpeo bajísima, mientras que Barrios se conformaría con manejar su jab para anotarse los asaltos. Para hacerse una idea de lo inactivos que ambos púgiles se mostraron vale la pena mirar el conteo computerizado, cuyas cifras fueron sorprendentemente malas.
Boschiero lanzó 11 puños en los dos primeros asaltos habiendo acertado sólo 3 de ellos, mientras que Barrios lanzó 102 (básicamente jabs) anotando sólo 8. Quizás estos números verdaderamente atroces sean suficientes para hacerse una idea de la baja calidad de la pelea, algo que queda certificado por los conteos realizados hasta el quinto y el décimo episodio. En el primer caso, Boschiero lanzó 45 conectando 8, con Barrios lanzando 306 y anotando 26; en el segundo caso Boschiero había lanzado 99 impactando 17 y Barrios había tirado 708, conectando 58. Por ello, no resulta una sorpresa que los espectadores abucheasen fuerte pero salteadamente desde el round inicial ni que Mario Barrios 16(8KO)-0 se llevase la victoria por decisión unánime con máximas triples cartulinas de 120-107. En éstas se cuenta también un knockdown sufrido por Boschiero en el último episodio, cuando al realizar una entrada recibió un uppercut zurdo que le obligó a poner la rodilla en la lona. Con todo, esto no conllevó mayores consecuencias puesto que, tras intentar Barrios sacar provecho brevemente, el italiano respondería anotando hooks y haciendo más en el minuto final de combate que en el resto de la contienda.
Antes de que se alcanzase este algo más entretenido doceavo episodio, la pelea había sido muy monótona, con Barrios controlando la distancia y utilizando su mayor altura y envergadura para jabear, probar suerte con algún eventual directo o hook zurdo o contragolpear con el uppercut cualquier tímida entrada de su rival. Por su lado Boschiero, quizás sintiéndose amenazado por la ventaja física de su rival [Barrios mide 1,83 m. (6' 0") siendo la altura de Boschiero 1,66 m. (5' 5,5")] y no queriendo tomar riesgos, se mostraría sumamente cohibido, limitándose a esperar al momento adecuado para atacar, un momento que casi nunca llegaba. Además, cuando se decidía, pasados varios minutos, a realizar una ofensiva ésta era muchas veces fallada. De todos modos, sería erróneo cargar toda la culpa al visitante, puesto que un Barrios que no encontraba dificultades para boxear debería haberse mostrado mucho más agresivo y haber aprovechado la falta de acierto o iniciativa de su rival para castigarlo de forma mucho más clara y severa.
Sea como sea, el caso es que el enfrentamiento le sirvió a Barrios para conservar su record invicto y para situarse como 2º en el ranking IBF superpluma, por lo que alcanzará la eliminatoria final de 2017 para convertirse en retador mandatorio del campeón José Pedraza. Aun así, y aunque se anotó cada round, su imagen no fue buena, ya que se limitó a hacer lo justo para ganar sin explotar el favorable planteamiento desarrollado por su rival. Del mismo modo, en el único momento de la pelea en que Boschiero lanzó hooks en corta con cierto empeño (como debería haber hecho y como se esperaba que hiciese) Barrios los recibió mostrando fallos defensivos y vulnerabilidades obvias. Por otro lado, no hay que confundir una pelea de bajo ritmo o muy táctica con lo que se vio sobre el ring en el Barrios-Boschiero, dado que difícilmente podría contarse como estratégica la nula voluntad ofensiva del italiano y la simplista respuesta ofrecida por el estadounidense, que debe comprender que en el boxeo de pago se debe hacer mucho más para recibir respaldo.
Finalmente, y por lo que se refiere a Boschiero 39(21KO)-5(1)-1, muchos pensarán tras esta pelea que quizás haya dado todo lo que tenía que dar al boxeo y que podría pensar en el retiro, mientras que quienes no lo hayan visto combatir con anterioridad considerarán que es un mal púgil. Pero esto es injusto, habiendo ofrecido en el pasado contiendas disputadas y de mucho nivel ante difíciles rivales. En cualquier caso, aunque pueden quedarle unos años por delante en su carrera, ahora mismo "Boom Boom" ha perdido mucho crédito y le resultará tan difícil recuperarlo como volver a escalar en los rankings, algo que sólo podrá compensar si vuelve a lograr algunas buenas victorias apoyándose en su aguerrido boxeo de anteriores choques.
Semieliminatoria IBF del peso superpluma.
Por una vez tanto los críticos como los aficionados dieron casi un veredicto unánime respecto al combate Barrios-Boschiero, enfrentamiento sumamente tedioso y falto de emoción que quizás pueda contarse como el peor entre todos los disputados esta temporada por componentes de alguno de los top 15. Y es que Boschiero usaría una frecuencia de golpeo bajísima, mientras que Barrios se conformaría con manejar su jab para anotarse los asaltos. Para hacerse una idea de lo inactivos que ambos púgiles se mostraron vale la pena mirar el conteo computerizado, cuyas cifras fueron sorprendentemente malas.
Boschiero lanzó 11 puños en los dos primeros asaltos habiendo acertado sólo 3 de ellos, mientras que Barrios lanzó 102 (básicamente jabs) anotando sólo 8. Quizás estos números verdaderamente atroces sean suficientes para hacerse una idea de la baja calidad de la pelea, algo que queda certificado por los conteos realizados hasta el quinto y el décimo episodio. En el primer caso, Boschiero lanzó 45 conectando 8, con Barrios lanzando 306 y anotando 26; en el segundo caso Boschiero había lanzado 99 impactando 17 y Barrios había tirado 708, conectando 58. Por ello, no resulta una sorpresa que los espectadores abucheasen fuerte pero salteadamente desde el round inicial ni que Mario Barrios 16(8KO)-0 se llevase la victoria por decisión unánime con máximas triples cartulinas de 120-107. En éstas se cuenta también un knockdown sufrido por Boschiero en el último episodio, cuando al realizar una entrada recibió un uppercut zurdo que le obligó a poner la rodilla en la lona. Con todo, esto no conllevó mayores consecuencias puesto que, tras intentar Barrios sacar provecho brevemente, el italiano respondería anotando hooks y haciendo más en el minuto final de combate que en el resto de la contienda.
Antes de que se alcanzase este algo más entretenido doceavo episodio, la pelea había sido muy monótona, con Barrios controlando la distancia y utilizando su mayor altura y envergadura para jabear, probar suerte con algún eventual directo o hook zurdo o contragolpear con el uppercut cualquier tímida entrada de su rival. Por su lado Boschiero, quizás sintiéndose amenazado por la ventaja física de su rival [Barrios mide 1,83 m. (6' 0") siendo la altura de Boschiero 1,66 m. (5' 5,5")] y no queriendo tomar riesgos, se mostraría sumamente cohibido, limitándose a esperar al momento adecuado para atacar, un momento que casi nunca llegaba. Además, cuando se decidía, pasados varios minutos, a realizar una ofensiva ésta era muchas veces fallada. De todos modos, sería erróneo cargar toda la culpa al visitante, puesto que un Barrios que no encontraba dificultades para boxear debería haberse mostrado mucho más agresivo y haber aprovechado la falta de acierto o iniciativa de su rival para castigarlo de forma mucho más clara y severa.
Sea como sea, el caso es que el enfrentamiento le sirvió a Barrios para conservar su record invicto y para situarse como 2º en el ranking IBF superpluma, por lo que alcanzará la eliminatoria final de 2017 para convertirse en retador mandatorio del campeón José Pedraza. Aun así, y aunque se anotó cada round, su imagen no fue buena, ya que se limitó a hacer lo justo para ganar sin explotar el favorable planteamiento desarrollado por su rival. Del mismo modo, en el único momento de la pelea en que Boschiero lanzó hooks en corta con cierto empeño (como debería haber hecho y como se esperaba que hiciese) Barrios los recibió mostrando fallos defensivos y vulnerabilidades obvias. Por otro lado, no hay que confundir una pelea de bajo ritmo o muy táctica con lo que se vio sobre el ring en el Barrios-Boschiero, dado que difícilmente podría contarse como estratégica la nula voluntad ofensiva del italiano y la simplista respuesta ofrecida por el estadounidense, que debe comprender que en el boxeo de pago se debe hacer mucho más para recibir respaldo.
Finalmente, y por lo que se refiere a Boschiero 39(21KO)-5(1)-1, muchos pensarán tras esta pelea que quizás haya dado todo lo que tenía que dar al boxeo y que podría pensar en el retiro, mientras que quienes no lo hayan visto combatir con anterioridad considerarán que es un mal púgil. Pero esto es injusto, habiendo ofrecido en el pasado contiendas disputadas y de mucho nivel ante difíciles rivales. En cualquier caso, aunque pueden quedarle unos años por delante en su carrera, ahora mismo "Boom Boom" ha perdido mucho crédito y le resultará tan difícil recuperarlo como volver a escalar en los rankings, algo que sólo podrá compensar si vuelve a lograr algunas buenas victorias apoyándose en su aguerrido boxeo de anteriores choques.
martes, 12 de julio de 2016
Sergey Kovalev - Isaac Chilemba (11/7/2016)
DIVS Arena, Ekaterimburgo, Rusia.
Campeonato mundial WBA, WBO e IBF del peso semipesado.
Quizás el desarrollo del Kovalev-Chilemba resultó inesperado por la infravaloración del aspirante desde muchos sectores, confundiéndose sus casi nulas posibilidades de triunfo con ser abrumado sobre el ring. Con todo, como señalamos en la previa, Chilemba, pese a partir sumamente por detrás en las apuestas, perfectamente podría generar algunas dificultades, que finalmente fueron mayores de las que se podían prever. Y es que el ruso, número 1 semipesado, sufrió complicaciones para conectar sus manos durante casi toda la contienda por el defensivo boxeo planteado por su contrincante. Al inicio la estrategia de Chilemba, que cedería totalmente el ring y caminaría lateralmente por el exterior, pareció un obvio error, ya que se le daba la iniciativa a un temible noqueador, que sólo se tenía que limitar a manejar su extraordinario jab y a realizar pruebas con su 1-2, su 2-1 u otras combinaciones de directos para alcanzar a su rival. Con todo, tan pronto como en el segundo episodio, se pudo ver a Kovalev un tanto incómodo, incluso ligeramente dubitativo, no queriendo arriesgar y viéndose obligado a dar pasos atrás ante los jabs y hooks lanzados defensivamente por su rival.
Pese a ello, los sequísimos jabs del ruso y sus derechas, aunque no demasiado claras, le servían al campeón para anotarse los rounds sin dejar demasiadas dudas si se era objetivo. Y es que algunos críticos, sin ser imparciales, atribuyeron a Chilemba algunos asaltos sólo por conectar una derecha clara aislada pero habiendo recibido más de media docena de jab y un par de directos. Sea como sea, lo cierto es que Kovalev no estaba brillando ni mucho menos, haciendo lo justo para anotarse los asaltos con solvencia pero sin arriesgar ni siquiera cuando "Golden Boy" estaba encerrado en las cuerdas. Así, la pelea se hizo algo tediosa, hasta que alcanzado el ecuador comenzó a recuperar interés. En el sexto round Chilemba conectó un durísimo hook zurdo que demostró que tenía todavía gran peligro y que podía reaccionar, aunque en el siguiente round, después de unos arriesgados cruces, Kovalev conectaría un brutal 1-2 que derribaría al retador.
Dado que no restaba mucho tiempo de asalto después de la caída, la búsqueda del knockout por parte de "Krusher" llegaría en el octavo episodio, en el que estremecería a Chilemba con tres jabs consecutivos y lo pondría en serios apuros con una combinación de curvos contra las cuerdas. Aun así, el formidable encaje del visitante y su sensacional condición física no sólo le permitieron resistir sino que incluso, a partir del noveno episodio y aprovechando el cansancio de Kovalev, le valieron para anotarse rounds de forma consecutiva. Primero buscando simplemente una mano decisiva a la contra que sorprendiese y posteriormente conectando duros y claros hooks arriba, Chilemba pareció desgastar considerablemente a un Kovalev, ahora con escasa frecuencia de golpeo y que sólo podía igualar las acciones en una pelea también más embarrada. En cualquier caso, a pesar de que hubo preocupación para los aficionados locales por la manos recibidas por Kovalev y su escaso acierto momentáneo, el monarca podría en el ultimo round conectar un hook zurdo seguido por directos que casi desbordaron totalmente a Chilemba.
Terminado el choque y teniendo en cuenta que el retador sólo había sido superior en tres rounds de la parte final, el veredicto de los jueces fue justo, y con cartulinas de 118-109, 117-110 y 116-111 dieron el triunfo a Sergey "Krusher" Kovalev 30(26KO)-0-1, que retenía por cuarta vez sus tres títulos conjuntamente, siendo la octava defensa de su cetro WBO. Decir que la victoria del mejor semipesado de la actualidad no fue clara o incluso cuestionar su triunfo sobrevalorando desmedidamente la meritoria actuación de Chilemba 24(10KO)-4-2, resulta totalmente inapropiado y desacertado, puesto que, como tantas otras veces, sus jabs combinados con un buen control de la distancia le aseguraron por si solos al ruso la mayoría de los asaltos. Con todo, no se puede negar tampoco que el combate ofrecido por Kovalev (que se dice que pudo llegar a esta pelea con una lesión en la mano y además afectado por una enfermedad) fue decepcionante, porque no brilló ni una pequeña parte de lo que lo ha hecho en anteriores choques y porque pasó malos momentos en los que se llegó a ver desdibujado y obstaculizando por el complicado boxeo de su contrincante, evidenciando con ello puntos débiles perfectamente explotables por cualquier púgil mínimamente analítico.
Ahora bien, decir que después de esta victoria Andre Ward es clarísimo favorito para imponerse en el choque de noviembre ante Kovalev es igualmente un error. Quizás, el Ward que dominaba el peso supermedio años atrás podría realizar un boxeo similar tácticamente al ofrecido por Chilemba, pero mucho más lleno de cualidades técnicas, que podría anular a Kovalev. Pero ¿podría lograrlo el Ward lento de reflejos, falto de continuidad y con enorme defectos defensivos que se enfrentó a Barrera el pasado marzo? La respuesta probablemente sea un no, porque Kovalev cuenta de su lado principalmente con una pegada verdaderamente brutal, capaz de romper cualquier pelea en cualquier momento, factor que le da una enorme ventaja en toda circunstancia, más aún si se tienen en cuenta otras cualidades como su precisión. De todos modos, habrá que esperar hasta comprobar cómo rinde Ward ante Alexander Brand el 6 de agosto para hacer una lectura más apropiada, evaluar sus posibilidades de éxito y poder comprender mejor en qué momento llegarán a esta trascendental pelea.
Campeonato mundial WBA, WBO e IBF del peso semipesado.
Quizás el desarrollo del Kovalev-Chilemba resultó inesperado por la infravaloración del aspirante desde muchos sectores, confundiéndose sus casi nulas posibilidades de triunfo con ser abrumado sobre el ring. Con todo, como señalamos en la previa, Chilemba, pese a partir sumamente por detrás en las apuestas, perfectamente podría generar algunas dificultades, que finalmente fueron mayores de las que se podían prever. Y es que el ruso, número 1 semipesado, sufrió complicaciones para conectar sus manos durante casi toda la contienda por el defensivo boxeo planteado por su contrincante. Al inicio la estrategia de Chilemba, que cedería totalmente el ring y caminaría lateralmente por el exterior, pareció un obvio error, ya que se le daba la iniciativa a un temible noqueador, que sólo se tenía que limitar a manejar su extraordinario jab y a realizar pruebas con su 1-2, su 2-1 u otras combinaciones de directos para alcanzar a su rival. Con todo, tan pronto como en el segundo episodio, se pudo ver a Kovalev un tanto incómodo, incluso ligeramente dubitativo, no queriendo arriesgar y viéndose obligado a dar pasos atrás ante los jabs y hooks lanzados defensivamente por su rival.
Pese a ello, los sequísimos jabs del ruso y sus derechas, aunque no demasiado claras, le servían al campeón para anotarse los rounds sin dejar demasiadas dudas si se era objetivo. Y es que algunos críticos, sin ser imparciales, atribuyeron a Chilemba algunos asaltos sólo por conectar una derecha clara aislada pero habiendo recibido más de media docena de jab y un par de directos. Sea como sea, lo cierto es que Kovalev no estaba brillando ni mucho menos, haciendo lo justo para anotarse los asaltos con solvencia pero sin arriesgar ni siquiera cuando "Golden Boy" estaba encerrado en las cuerdas. Así, la pelea se hizo algo tediosa, hasta que alcanzado el ecuador comenzó a recuperar interés. En el sexto round Chilemba conectó un durísimo hook zurdo que demostró que tenía todavía gran peligro y que podía reaccionar, aunque en el siguiente round, después de unos arriesgados cruces, Kovalev conectaría un brutal 1-2 que derribaría al retador.
Dado que no restaba mucho tiempo de asalto después de la caída, la búsqueda del knockout por parte de "Krusher" llegaría en el octavo episodio, en el que estremecería a Chilemba con tres jabs consecutivos y lo pondría en serios apuros con una combinación de curvos contra las cuerdas. Aun así, el formidable encaje del visitante y su sensacional condición física no sólo le permitieron resistir sino que incluso, a partir del noveno episodio y aprovechando el cansancio de Kovalev, le valieron para anotarse rounds de forma consecutiva. Primero buscando simplemente una mano decisiva a la contra que sorprendiese y posteriormente conectando duros y claros hooks arriba, Chilemba pareció desgastar considerablemente a un Kovalev, ahora con escasa frecuencia de golpeo y que sólo podía igualar las acciones en una pelea también más embarrada. En cualquier caso, a pesar de que hubo preocupación para los aficionados locales por la manos recibidas por Kovalev y su escaso acierto momentáneo, el monarca podría en el ultimo round conectar un hook zurdo seguido por directos que casi desbordaron totalmente a Chilemba.
Terminado el choque y teniendo en cuenta que el retador sólo había sido superior en tres rounds de la parte final, el veredicto de los jueces fue justo, y con cartulinas de 118-109, 117-110 y 116-111 dieron el triunfo a Sergey "Krusher" Kovalev 30(26KO)-0-1, que retenía por cuarta vez sus tres títulos conjuntamente, siendo la octava defensa de su cetro WBO. Decir que la victoria del mejor semipesado de la actualidad no fue clara o incluso cuestionar su triunfo sobrevalorando desmedidamente la meritoria actuación de Chilemba 24(10KO)-4-2, resulta totalmente inapropiado y desacertado, puesto que, como tantas otras veces, sus jabs combinados con un buen control de la distancia le aseguraron por si solos al ruso la mayoría de los asaltos. Con todo, no se puede negar tampoco que el combate ofrecido por Kovalev (que se dice que pudo llegar a esta pelea con una lesión en la mano y además afectado por una enfermedad) fue decepcionante, porque no brilló ni una pequeña parte de lo que lo ha hecho en anteriores choques y porque pasó malos momentos en los que se llegó a ver desdibujado y obstaculizando por el complicado boxeo de su contrincante, evidenciando con ello puntos débiles perfectamente explotables por cualquier púgil mínimamente analítico.
Ahora bien, decir que después de esta victoria Andre Ward es clarísimo favorito para imponerse en el choque de noviembre ante Kovalev es igualmente un error. Quizás, el Ward que dominaba el peso supermedio años atrás podría realizar un boxeo similar tácticamente al ofrecido por Chilemba, pero mucho más lleno de cualidades técnicas, que podría anular a Kovalev. Pero ¿podría lograrlo el Ward lento de reflejos, falto de continuidad y con enorme defectos defensivos que se enfrentó a Barrera el pasado marzo? La respuesta probablemente sea un no, porque Kovalev cuenta de su lado principalmente con una pegada verdaderamente brutal, capaz de romper cualquier pelea en cualquier momento, factor que le da una enorme ventaja en toda circunstancia, más aún si se tienen en cuenta otras cualidades como su precisión. De todos modos, habrá que esperar hasta comprobar cómo rinde Ward ante Alexander Brand el 6 de agosto para hacer una lectura más apropiada, evaluar sus posibilidades de éxito y poder comprender mejor en qué momento llegarán a esta trascendental pelea.
lunes, 11 de julio de 2016
Hoy número 1 semipesado Kovalev pone sus tres coronas en juego ante Chilemba
El lunes no es precisamente el día más elegido para la disputa de una destacada pelea, ni es un momento de la semana con especial interés para que las promotoras rusas encuadren grandes duelos, pero hoy, lunes 11 de julio, en el DIVS Arena de Ekaterimburgo, Rusia, se llevará a cabo un sensacional campeonato mundial. En éste, el monarca semipesado e indiscutible número 1 de la categoría, el ruso Sergey "Krusher" Kovalev 29(26KO)-0-1, pondrá en juego sus tres cinturones mundiales (WBA, WBC e IBF) ante, el durísimo encajador de Malawi, Isaac "Golden Boy" Chilemba 24(10KO)-3-2.
Sería inapropiado señalar que el aspirante tiene grandes posibilidades de coronarse. Y es que enfrentándose a un boxeador que está ya siendo considerado (quizás algo precipitadamente) como uno de los mejores de todos los tiempos en las 175 libras, Chilemba no debería tener suficiente con su coraje, resistencia y elevada combatividad para lograr imponerse. Aun así, este púgil, que nunca ha perdido antes del límite y que ni siquiera ha caído derrotado por un amplio margen de puntos, debería ofrecer algunas dificultades por su rocoso boxeo y su gran experiencia, en la cual se cuentan enfrentamientos antes púgiles como el campeón crucero Tony Bellew (sumando dos controvertidos resultados de empate y derrota), el número 1 WBC Eleider Álvarez (contra el que sumó su otro tropiezo reciente), los extop 10 Vasily Lepikhin y Thomas Oosthuizen o los complicadísimos Maxim Vlasov y Doudou Ngumbu.
En cualquier caso, para muchos el mérito de Chilemba sería aguantar en pie los 12 asaltos, ya que en frente tendrá a un campeón con 90% de victorias antes del límite y que de sus últimos 12 combates sólo ha escuchado el veredicto de los jueces en una ocasión. Por ello el invicto Kovalev, de sólido y lineal boxeo, partirá como abrumador favorito, condición afianzada por el recuerdo de sus grandes victorias ante los campeones Nathan Cleverly, Gabriel Campillo o Jean Pascal, entre otros insignes púgiles. De ganar, como se espera, al ruso Kovalev le esperará en noviembre el mayor combate de su carrera, puesto que se mediría en Las Vegas a Andre Ward, exnúmero 1 supermedio y extop 3 libra por libra. Con todo, a pesar de que está tan próximo un enorme premio, Kovalev se mantiene centrado en su duelo de hoy, en el que como siempre su simple pero efectivísimo estilo, con poca variedad de trayectorias y sustentado en a penas tres golpes diferentes, debería permitirle desbordar a un infatigable Chilemba, después de un considerable trabajo, y llegar en perfectas condiciones al esperado choque ante Ward.
martes, 2 de febrero de 2016
Confirmado oficial e inesperadamente Canelo vs. Khan por el título medio
Una noticia sorprendente y no intuida por prácticamente ningún analista acaba de surgir en este martes día 2 de febrero centrando toda la atención del mundo boxístico. Y es que, por increíble que suene, pareciendo más una broma que una confirmación oficial, el próximo 7 de mayo el campeón WBC del peso medio Saúl "Canelo" Álvarez 46(32KO)-1-1 hará la primera puesta en juego de su cinturón enfrentándose al excampeón superligero Amir "King" Khan 31(19KO)-3(2) [si has leído bien contra Khan, no es una equivocación]. El encuentro será pactado en las 155 libras, o sea una por encima del límite superwelter, disputándose casi con total seguridad en el T-Mobile Arena de Las Vegas, Estados Unidos, en un evento organizado por Golden Boy Promotions y televisado por HBO en modalidad de pago por visión.
Habiendo ya señalado estas notas básicas sobre la noticia, cabe mencionar que la certificación del Álvarez-Khan conlleva enormes y múltiples cuestiones e implicaciones que generarán un debate que llenará de líneas los medios boxísticos en los próximos meses hasta la realización del combate. Señalando sólo los aspectos básicos, no se puede olvidar, en primer lugar, que por cuarta vez consecutiva no se combatirá en el límite de las 160 libras o 72,6 Kg. por el cinturón WBC del peso medio, sino en un peso pactado designado por el campeón a su antojo. Así, el Consejo se vuelve a mostrar sumamente arbitrario y permisivo con sus estrellas creando excepciones de forma recurrente que benefician a determinados púgiles y que no se replican nunca con boxeadores menos destacados.
En el mismo sentido, o sea sin dejar de hablar del peso, la cuestión principal que ya agita las redes sociales es cómo Álvarez, duramente criticado incluso en su mismo país por elegir a rivales muchos más ligeros para tener una ventaja decisiva, se ha atrevido a elegir a un oponente que actualmente milita en el peso welter. Por ello, Khan deberá ascender una categoría entera y una parcial para dar unas 155 libras que serán insuficientes para equipararse al peso de Canelo en el día del combate debido a su gran capacidad de rehidratación. De este modo, y aunque en esta ocasión Khan estará parejo a él en altura, Álvarez pone las bases para recibir durísimos reproches por su elección de rival, que no serán menos duros para la promotora Golden Boy, tantas veces acusada de sobreproteger al máximo exponente de su escuadra. Por otro lado, no es menos destacable como un Khan desesperado por enfrentarse a un púgil que genere grandes números de ingresos, y que fracasó en sus intentos de enfrentar a Mayweather y Pacquiao, ha aceptado una condiciones verdaderamente perjudiciales para medirse a un boxeador actualmente considerado como top libra por libra.
En cualquier caso, y más allá de los aspectos de despacho y extradeportivos en la mayoría de casos reprobables y que afectarán nuevamente el buen nombre de este deporte, cabe mencionar que Khan, dejando de lado las desventajas ya señaladas, podría dar una sorpresa y dificultar mucho la pelea a Álvarez en contra de lo que éste y su compañía desearían. No hay que olvidar que el boxeo dinámico de Lara y Cotto generó en determinados momentos enormes dificultades para un "Canelo" que en ocasiones se mostró sin recursos de forma evidente. Por ello, Khan cuenta con una oportunidad de victoria que para muchos no será suficiente teniendo en cuenta su escaso encaje.
Pasando al terreno de la especulación, e imaginando que Khan pudiese mantener las distancias durante todo el enfrentamiento y terminase por imponerse a los puntos de forma lo suficientemente solvente como para que los jueces no pudiesen permitirse el "error" en las cartulinas: ¿El nuevo campeón del peso medio sería el welter Khan? ¿Se enfrentaría a Golovkin en la ya necesaria defensa mandatoria? ¿Dejaría vacante el cinturón para pelear con García o Brook de nuevo en el peso welter elevándose así a la condición de monarca absoluto del peso medio GGG? ¿En que posición quedaría Canelo después de perder? Todas estas preguntas e infinitas más son meras especulaciones que tienen en cuenta solamente la probabilidad de triunfo del británico, pero sin duda demuestran lo ridículo de la actuación del Consejo al sancionar este combate mundialista del "peso medio" y no mostrarse rígido en sus decisiones, que deberían haber acabado con el mercadeo que sufre su cinturón años atrás y desde el reinado de Cotto.
Habiendo ya señalado estas notas básicas sobre la noticia, cabe mencionar que la certificación del Álvarez-Khan conlleva enormes y múltiples cuestiones e implicaciones que generarán un debate que llenará de líneas los medios boxísticos en los próximos meses hasta la realización del combate. Señalando sólo los aspectos básicos, no se puede olvidar, en primer lugar, que por cuarta vez consecutiva no se combatirá en el límite de las 160 libras o 72,6 Kg. por el cinturón WBC del peso medio, sino en un peso pactado designado por el campeón a su antojo. Así, el Consejo se vuelve a mostrar sumamente arbitrario y permisivo con sus estrellas creando excepciones de forma recurrente que benefician a determinados púgiles y que no se replican nunca con boxeadores menos destacados.
En el mismo sentido, o sea sin dejar de hablar del peso, la cuestión principal que ya agita las redes sociales es cómo Álvarez, duramente criticado incluso en su mismo país por elegir a rivales muchos más ligeros para tener una ventaja decisiva, se ha atrevido a elegir a un oponente que actualmente milita en el peso welter. Por ello, Khan deberá ascender una categoría entera y una parcial para dar unas 155 libras que serán insuficientes para equipararse al peso de Canelo en el día del combate debido a su gran capacidad de rehidratación. De este modo, y aunque en esta ocasión Khan estará parejo a él en altura, Álvarez pone las bases para recibir durísimos reproches por su elección de rival, que no serán menos duros para la promotora Golden Boy, tantas veces acusada de sobreproteger al máximo exponente de su escuadra. Por otro lado, no es menos destacable como un Khan desesperado por enfrentarse a un púgil que genere grandes números de ingresos, y que fracasó en sus intentos de enfrentar a Mayweather y Pacquiao, ha aceptado una condiciones verdaderamente perjudiciales para medirse a un boxeador actualmente considerado como top libra por libra.
En cualquier caso, y más allá de los aspectos de despacho y extradeportivos en la mayoría de casos reprobables y que afectarán nuevamente el buen nombre de este deporte, cabe mencionar que Khan, dejando de lado las desventajas ya señaladas, podría dar una sorpresa y dificultar mucho la pelea a Álvarez en contra de lo que éste y su compañía desearían. No hay que olvidar que el boxeo dinámico de Lara y Cotto generó en determinados momentos enormes dificultades para un "Canelo" que en ocasiones se mostró sin recursos de forma evidente. Por ello, Khan cuenta con una oportunidad de victoria que para muchos no será suficiente teniendo en cuenta su escaso encaje.
Pasando al terreno de la especulación, e imaginando que Khan pudiese mantener las distancias durante todo el enfrentamiento y terminase por imponerse a los puntos de forma lo suficientemente solvente como para que los jueces no pudiesen permitirse el "error" en las cartulinas: ¿El nuevo campeón del peso medio sería el welter Khan? ¿Se enfrentaría a Golovkin en la ya necesaria defensa mandatoria? ¿Dejaría vacante el cinturón para pelear con García o Brook de nuevo en el peso welter elevándose así a la condición de monarca absoluto del peso medio GGG? ¿En que posición quedaría Canelo después de perder? Todas estas preguntas e infinitas más son meras especulaciones que tienen en cuenta solamente la probabilidad de triunfo del británico, pero sin duda demuestran lo ridículo de la actuación del Consejo al sancionar este combate mundialista del "peso medio" y no mostrarse rígido en sus decisiones, que deberían haber acabado con el mercadeo que sufre su cinturón años atrás y desde el reinado de Cotto.
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martes, 1 de diciembre de 2015
Eleider Álvarez - Isaac Chilemba (28/11/2015)
Centre Videotron, Ciudad de Quebec, Canadá.
Eliminatoria final WBC del peso semipesado.
En un arranque cauteloso por parte de ambos, el colombiano Álvarez pudo fácilmente explotar sus cualidades y adquirir una pronta ventaja ante un Chilemba que inicialmente no terminó de encontrar su sitio. Esta pronta diferencia en las cartulinas, que fue clave en el resultado final, estuvo sustentada esencialmente en la superior velocidad de Álvarez, que aprovechaba la baja intensidad combativa de su oponente para tomar el centro del ring, establecer su jab y conectar al ataque o la contra la derecha directa aislada, pudiendo incluso, eventualmente, empujar hacia las cuerdas al púgil natural de Malawi. Estando el éxito de Álvarez sustentado en su superior número de manos y su tímida presión, Chilemba no tardó en igualar las acciones cuando aceleró sus pasos y trató de alcanzar la distancia corta para conectar potentes golpes curvos. Éste cambio de actitud a partir del cuarto round, episodio en el que conectaría golpes de poder en hook y uppercut, supondría un emparejamiento de las acciones y de las cartulinas, más aún cuando Chilemba comenzó a esquivar la peligrosa derecha directa de su rival.
Álvarez, que en estos asaltos difíciles de puntuar había sustentado su combate en el jab, optó en el sexto asalto por desplegar un boxeo más dinámico, contragolpeando las entradas de su adversario con la derecha directa encadenada con el hook zurdo o realizando ataques desde atrás con el 1-2, tras los cuales regresaba a su desplazamiento por el ring. Chilemba replicaría este aumento de movilidad en el séptimo round, en el que usaría el triple jab para acortar la distancia, terminando en sus ofensivas por dejar sin espacios a su oponente, algo que facilitó que pudiese conectar de forma más sostenida su derecha directa. Alcanzado el octavo asalto la pelea comenzó a volverse algo más embarrada, puesto que ambos empezaron a mostrar cansancio, cosa que les llevó a desplazarse menos y a intercambiar golpes en la distancia corta de forma más frecuente, aunque estas acciones se verían interrumpidas por bastantes entradas en clinch.
En la última fase de la pelea los asaltos se tornaron de nuevo muy igualados y fueron alternados en su dominio, ya que Álvarez lograba en determinados momentos hacer valer su mayor velocidad y frecuencia para llevarse los rounds, mientras que en otros momentos la cada vez más efectiva derecha directa de Chilemba se encargaba de decantar los episodios. Finalmente, con ambos considerablemente desgastados se terminó una pelea que había sido muy igualada pero un tanto carente de espectacularidad y en los últimos rounds ligeramente tediosa. El hecho crucial para el resultado estuvo en la casi nula cesión de rounds del colombiano Álvarez en la primera mitad de la pelea (a pesar de la igualdad), algo que le supuso una ventaja decisiva cuando, en la segunda mitad, los asaltos fueron cayendo de un lado y de otro. Así, la puntuación de Bastión Boxeo es de 116-111 a favor de Álvarez. Por su parte los jueces dieron la victoria a Eleider "Storm" Álvarez 18(10KO)-0 por decisión mayoritaria y tarjetas de 118-110, 115-113 y 114-114, siendo mucho más justificables las dos últimas que la primera.
Con este resultado, Álvarez se convierte en retador mandatorio del campeón WBC semipesado Adonis Stevenson, boxeador al que se debería medir en la primera mitad de la próxima temporada, puesto que el haitiano-canadiense lleva más de un año sin realizar defensas obligatorias (debido a las frustradas negociaciones con Kovalev). Quizás ante un púgil con mucho mayor explosividad en sus acciones como Stevenson, que es también muy contundente en sus ofensivas, un Álvarez que termina por sufrir bajo presión y en los cruces de golpes prolongados puede tener considerables dificultades. Aún así, su derecha directa aislada, veloz y precisa, junto a otros buenos recursos técnicos, sobre todo al contragolpe, deberían permitir que el retador colombiano ofreciese una pelea infinitamente más exigente que las que sostuvieron Sukhotsky, Bika y Karpency (que cayeron sin dificultad) ante Stevenson en el último año.
Eliminatoria final WBC del peso semipesado.
En un arranque cauteloso por parte de ambos, el colombiano Álvarez pudo fácilmente explotar sus cualidades y adquirir una pronta ventaja ante un Chilemba que inicialmente no terminó de encontrar su sitio. Esta pronta diferencia en las cartulinas, que fue clave en el resultado final, estuvo sustentada esencialmente en la superior velocidad de Álvarez, que aprovechaba la baja intensidad combativa de su oponente para tomar el centro del ring, establecer su jab y conectar al ataque o la contra la derecha directa aislada, pudiendo incluso, eventualmente, empujar hacia las cuerdas al púgil natural de Malawi. Estando el éxito de Álvarez sustentado en su superior número de manos y su tímida presión, Chilemba no tardó en igualar las acciones cuando aceleró sus pasos y trató de alcanzar la distancia corta para conectar potentes golpes curvos. Éste cambio de actitud a partir del cuarto round, episodio en el que conectaría golpes de poder en hook y uppercut, supondría un emparejamiento de las acciones y de las cartulinas, más aún cuando Chilemba comenzó a esquivar la peligrosa derecha directa de su rival.
Álvarez, que en estos asaltos difíciles de puntuar había sustentado su combate en el jab, optó en el sexto asalto por desplegar un boxeo más dinámico, contragolpeando las entradas de su adversario con la derecha directa encadenada con el hook zurdo o realizando ataques desde atrás con el 1-2, tras los cuales regresaba a su desplazamiento por el ring. Chilemba replicaría este aumento de movilidad en el séptimo round, en el que usaría el triple jab para acortar la distancia, terminando en sus ofensivas por dejar sin espacios a su oponente, algo que facilitó que pudiese conectar de forma más sostenida su derecha directa. Alcanzado el octavo asalto la pelea comenzó a volverse algo más embarrada, puesto que ambos empezaron a mostrar cansancio, cosa que les llevó a desplazarse menos y a intercambiar golpes en la distancia corta de forma más frecuente, aunque estas acciones se verían interrumpidas por bastantes entradas en clinch.
En la última fase de la pelea los asaltos se tornaron de nuevo muy igualados y fueron alternados en su dominio, ya que Álvarez lograba en determinados momentos hacer valer su mayor velocidad y frecuencia para llevarse los rounds, mientras que en otros momentos la cada vez más efectiva derecha directa de Chilemba se encargaba de decantar los episodios. Finalmente, con ambos considerablemente desgastados se terminó una pelea que había sido muy igualada pero un tanto carente de espectacularidad y en los últimos rounds ligeramente tediosa. El hecho crucial para el resultado estuvo en la casi nula cesión de rounds del colombiano Álvarez en la primera mitad de la pelea (a pesar de la igualdad), algo que le supuso una ventaja decisiva cuando, en la segunda mitad, los asaltos fueron cayendo de un lado y de otro. Así, la puntuación de Bastión Boxeo es de 116-111 a favor de Álvarez. Por su parte los jueces dieron la victoria a Eleider "Storm" Álvarez 18(10KO)-0 por decisión mayoritaria y tarjetas de 118-110, 115-113 y 114-114, siendo mucho más justificables las dos últimas que la primera.
Con este resultado, Álvarez se convierte en retador mandatorio del campeón WBC semipesado Adonis Stevenson, boxeador al que se debería medir en la primera mitad de la próxima temporada, puesto que el haitiano-canadiense lleva más de un año sin realizar defensas obligatorias (debido a las frustradas negociaciones con Kovalev). Quizás ante un púgil con mucho mayor explosividad en sus acciones como Stevenson, que es también muy contundente en sus ofensivas, un Álvarez que termina por sufrir bajo presión y en los cruces de golpes prolongados puede tener considerables dificultades. Aún así, su derecha directa aislada, veloz y precisa, junto a otros buenos recursos técnicos, sobre todo al contragolpe, deberían permitir que el retador colombiano ofreciese una pelea infinitamente más exigente que las que sostuvieron Sukhotsky, Bika y Karpency (que cayeron sin dificultad) ante Stevenson en el último año.
lunes, 12 de enero de 2015
Roc Nation ficha a Andre Ward, De La Hoya llega a acuerdo con Schaefer
En los últimos días se han producido notables movimientos en las promotoras, que han realizado considerables cambios en cuanto a sus plantillas. Aunque puede resultar aburrido seguir las negociaciones administrativas y pactos entre magnates del boxeo, los cambios son suficientemente importantes como para citarlos brevemente y de manera resumida.
En primer lugar la promotora Roc Nation Sports, propiedad del rapero Jay Z, compró el pasado jueves Gary Shaw Promotions, por lo cual se hizo con gran parte de los boxeadores que tenían contrato con esta última, más de una decena. Entre los púgiles que pasan a formar parte del equipo de Roc Nation están Bryannt Jennings, Daniel Geale, Tureano Johnson o Thomas Dulorme. Por su parte Gary Shaw se verá también integrado en dicha promotora, ya que pasa a ser jefe de operaciones junto a David Itskowitch.
Tan sólo un día después, esta misma promotora Roc Nation hacía oficial su adquisición del boxeador Andre Ward, considerado por muchos uno de los mejores boxeadores libra por libra, que conseguía rescindir su contrato con su antigua promotora Gooessen Promotions a la que se acusa de ser la principal culpable de la poca actividad del púgil norteamericano. De este modo la compañía Roc Nation se hacía con el primer gran nombre en su equipo, anuncio tras el cual se rumoreó con intensidad la inminente firma con otros boxeadores como Rigondeaux, aunque esto todavía no ha sido confirmado.
Por otro lado respecto a la poderosa promotora Golden Boy, su complicada situación de disputas y tensión entre el excampeón mundial y presidente De La Hoya y Schaefer, su antiguo director ejecutivo, se ha resuelto de forma drástica: De la Hoya, será recompensado con decenas de millones de dólares y Schaefer, abandonará la compañía junto a boxeadores de la talla de Danny García, Marcos Maidana, Abner Mares, Deontay Wilder, Keith Thurman, Adrien Broner o Peter Quillin, entre muchos otros. Aunque Golden Boy seguirá conservando algunos boxeadores importantes que mantienen contratos vigentes como Santa Cruz, Matthysse o Khan, éstos probablemente abandonarán la compañía al finalizar sus acuerdos.
De esta manera Golden Boy Promotions deberá centrar sus veladas en los grandes nombres que aún conservará, entre los que se encuentran Saúl "Canelo" Álvarez (que tan buen rendimiento económico les está dando), en nuevos fichajes y sobre todo, en desarrollar a los nombres intermedios y prospectos para conseguir nuevas figuras que substituyen a las que han abandonado. Con todo, desde la promotora se mostraron satisfechos con el acuerdo de separación, ya que según señalan eran Schaefer y Haymon los principales culpables de que algunos de sus campeones enfrentasen a rivales de muy poco nivel en sus defensas y evitasen grandes duelos.
En primer lugar la promotora Roc Nation Sports, propiedad del rapero Jay Z, compró el pasado jueves Gary Shaw Promotions, por lo cual se hizo con gran parte de los boxeadores que tenían contrato con esta última, más de una decena. Entre los púgiles que pasan a formar parte del equipo de Roc Nation están Bryannt Jennings, Daniel Geale, Tureano Johnson o Thomas Dulorme. Por su parte Gary Shaw se verá también integrado en dicha promotora, ya que pasa a ser jefe de operaciones junto a David Itskowitch.
Tan sólo un día después, esta misma promotora Roc Nation hacía oficial su adquisición del boxeador Andre Ward, considerado por muchos uno de los mejores boxeadores libra por libra, que conseguía rescindir su contrato con su antigua promotora Gooessen Promotions a la que se acusa de ser la principal culpable de la poca actividad del púgil norteamericano. De este modo la compañía Roc Nation se hacía con el primer gran nombre en su equipo, anuncio tras el cual se rumoreó con intensidad la inminente firma con otros boxeadores como Rigondeaux, aunque esto todavía no ha sido confirmado.Por otro lado respecto a la poderosa promotora Golden Boy, su complicada situación de disputas y tensión entre el excampeón mundial y presidente De La Hoya y Schaefer, su antiguo director ejecutivo, se ha resuelto de forma drástica: De la Hoya, será recompensado con decenas de millones de dólares y Schaefer, abandonará la compañía junto a boxeadores de la talla de Danny García, Marcos Maidana, Abner Mares, Deontay Wilder, Keith Thurman, Adrien Broner o Peter Quillin, entre muchos otros. Aunque Golden Boy seguirá conservando algunos boxeadores importantes que mantienen contratos vigentes como Santa Cruz, Matthysse o Khan, éstos probablemente abandonarán la compañía al finalizar sus acuerdos.
De esta manera Golden Boy Promotions deberá centrar sus veladas en los grandes nombres que aún conservará, entre los que se encuentran Saúl "Canelo" Álvarez (que tan buen rendimiento económico les está dando), en nuevos fichajes y sobre todo, en desarrollar a los nombres intermedios y prospectos para conseguir nuevas figuras que substituyen a las que han abandonado. Con todo, desde la promotora se mostraron satisfechos con el acuerdo de separación, ya que según señalan eran Schaefer y Haymon los principales culpables de que algunos de sus campeones enfrentasen a rivales de muy poco nivel en sus defensas y evitasen grandes duelos.
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