Ninguno de los dos son precisamente figuras destacadas del boxeo mundial, en gran parte por la carencia de espectacularidad en sus peleas, siendo además el aspirante uno de los púgiles más tediosos e inefectivos que han logrado coronarse en los últimos años, pero en cualquier caso ambos van a pelear en un campeonato. Y es que el día 3 de junio en el Seminole Hard Rock Hotel & Casino de la ciudad de Hollywood (Florida), Estados Unidos, el monarca IBF del peso ligero Rances Barthelemy 24(13KO)-0 tratará de realizar la primera defensa de su cinto enfrentando al excampeón mundial Mickey "The Spirit" Bey 22(10KO)-1(1)-1, que intentará recuperar un título que ya tuvo en sus manos en 2014, año en que se coronó controvertidamente ante Miguel Vázquez. El ganador de este choque, televisado por Spike Tv, debería medirse en el último tramo del año al retador mandatorio Richar Commey, terrible noqueador que será para cualquiera de los dos un enorme reto.
Barthelemy llegará al combate después de sufrir enormes dificultades para vencer a los puntos en diciembre a Denis Shafikov, mientras que Bey lo hará tras poner fin a 15 meses de inactividad con una pelea de rodaje, también en diciembre, ante el poco fogueado Naim Nelson.
miércoles, 4 de mayo de 2016
Hughie Fury - Fred Kassi (30/4/2016)
Copper Box Arena, Londres, Reino Unido.
En juego el título WBO Intercontinental del peso pesado.
Resulta innegable que el boxeo de Hughie Fury se está viendo crecientemente influenciado por el de su primo Tyson Fury, a quien al inicio de su carrera no se parecía excesivamente en su estilo combativo. De todas maneras, aunque se pueda imitar en cierto modo la táctica de quien se ha coronado monarca unificado, las cualidades físicas y los recursos de ambos no son ni mucho menos equivalentes. Al margen de este aspecto, y emulando o no, lo cierto es que Hughie Fury está evolucionando notablemente y ante un rival muy correoso como Fred Kassi, que ofreció enormes dificultades a Amir Mansour, Chris Arreola y Dominic Breazeale, se mostró muy solvente y efectivo.
A la vez que Kassi trataba de desplazarse por el exterior del ring aguardando el momento para contragolpear, estrategia que le ha dado muy buenos resultados en el pasado, Fury le perseguiría calmadamente con sus brazos bajos y la barbilla alta, reaccionando a cualquier amago del camerunés con un rápido paso atrás. Así, el local evitaría cualquier tipo de peligro que, de todos modos, no era demasiado elevado, puesto que podía neutralizar a su rival con un firme jab lanzando incontables veces. Cuando, pronto, se dio cuenta de que iba a sucumbir ante el jab de su oponente si se mantenía en esa línea, Kassi trataría de mostrarse más agresivo y realizaría algunas arremetidas que, del mismo modo, no le darían réditos destacables. Y es que Fury anotaría a la contra derechas, hooks zurdos o uppercuts diestros que, acompañados de clinch o ágiles pasos laterales, frenaron el empuje de "Big Fred".
Aunque el visitante trataría incluso de tomar la iniciativa eventualmente, seguiría siendo anulado por el efectivo pero nada espectacular boxeo de su contrincante, que recibiría algunos abucheos desde el quinto episodio por parte de un cierto sector del público. El monótono desarrollo de las acciones sufriría un cambio drástico en el sexto episodio, momento en el que tendría lugar un suceso decisivo. Como ya se podía intuir en anteriores precipitadas embestidas de Kassi, éste golpearía con su cabeza el párpado izquierdo de Hughie Fury, que sufriría un corte de considerable gravedad. Por ello, después de que el sexto round terminase con Kassi aprovechando el corte de su rival para conectar dos duras derechas (respectivamente en directo y gancho), con poco tiempo trascurrido del séptimo episodio el árbitro solicitaría la revisión médica y éste aconsejaría la detención de las acciones.
De este modo, se llegaba a una lectura de cartulinas (70-64, 69-65, 69-66) que por decisión técnica dieron el triunfo a Hughie Fury 20(10KO)-0, consiguiendo conservar su record invicto, sumar su vigésima victoria y capturar el título WBO Intercontinental, que le dará acceso al top 15 pesado de dicho organismo. Además, esta fue sin duda la mayor victoria de la carrera de Fury a pesar de la deslucida conclusión, puesto que no sufrió a penas para vencer sin dejar dudas a un Kassi que mereció triunfos ante Arreola y Breazeale aunque los jueces no se los quisieron dar. No son pocos quienes encuentran importantes puntos débiles en el boxeo de Fury, como su gran falta de pegada, sus descuidos defensivos y posibles problemas de adaptación en peleas físicamente muy exigentes, pero a sus 21 años no se puede negar que tiene muchísimo tiempo para poder evolucionar y que ante cada prueba a la que se ha visto sometido ha respondido adecuadamente. Con todo, cambiando el punto de vista y analizando las previsiones más osadas, ahora mismo todavía no está ni siquiera cercano al nivel necesario para poder imponerse en un campeonato mundial.
En juego el título WBO Intercontinental del peso pesado.
Resulta innegable que el boxeo de Hughie Fury se está viendo crecientemente influenciado por el de su primo Tyson Fury, a quien al inicio de su carrera no se parecía excesivamente en su estilo combativo. De todas maneras, aunque se pueda imitar en cierto modo la táctica de quien se ha coronado monarca unificado, las cualidades físicas y los recursos de ambos no son ni mucho menos equivalentes. Al margen de este aspecto, y emulando o no, lo cierto es que Hughie Fury está evolucionando notablemente y ante un rival muy correoso como Fred Kassi, que ofreció enormes dificultades a Amir Mansour, Chris Arreola y Dominic Breazeale, se mostró muy solvente y efectivo.
A la vez que Kassi trataba de desplazarse por el exterior del ring aguardando el momento para contragolpear, estrategia que le ha dado muy buenos resultados en el pasado, Fury le perseguiría calmadamente con sus brazos bajos y la barbilla alta, reaccionando a cualquier amago del camerunés con un rápido paso atrás. Así, el local evitaría cualquier tipo de peligro que, de todos modos, no era demasiado elevado, puesto que podía neutralizar a su rival con un firme jab lanzando incontables veces. Cuando, pronto, se dio cuenta de que iba a sucumbir ante el jab de su oponente si se mantenía en esa línea, Kassi trataría de mostrarse más agresivo y realizaría algunas arremetidas que, del mismo modo, no le darían réditos destacables. Y es que Fury anotaría a la contra derechas, hooks zurdos o uppercuts diestros que, acompañados de clinch o ágiles pasos laterales, frenaron el empuje de "Big Fred".
Aunque el visitante trataría incluso de tomar la iniciativa eventualmente, seguiría siendo anulado por el efectivo pero nada espectacular boxeo de su contrincante, que recibiría algunos abucheos desde el quinto episodio por parte de un cierto sector del público. El monótono desarrollo de las acciones sufriría un cambio drástico en el sexto episodio, momento en el que tendría lugar un suceso decisivo. Como ya se podía intuir en anteriores precipitadas embestidas de Kassi, éste golpearía con su cabeza el párpado izquierdo de Hughie Fury, que sufriría un corte de considerable gravedad. Por ello, después de que el sexto round terminase con Kassi aprovechando el corte de su rival para conectar dos duras derechas (respectivamente en directo y gancho), con poco tiempo trascurrido del séptimo episodio el árbitro solicitaría la revisión médica y éste aconsejaría la detención de las acciones.
De este modo, se llegaba a una lectura de cartulinas (70-64, 69-65, 69-66) que por decisión técnica dieron el triunfo a Hughie Fury 20(10KO)-0, consiguiendo conservar su record invicto, sumar su vigésima victoria y capturar el título WBO Intercontinental, que le dará acceso al top 15 pesado de dicho organismo. Además, esta fue sin duda la mayor victoria de la carrera de Fury a pesar de la deslucida conclusión, puesto que no sufrió a penas para vencer sin dejar dudas a un Kassi que mereció triunfos ante Arreola y Breazeale aunque los jueces no se los quisieron dar. No son pocos quienes encuentran importantes puntos débiles en el boxeo de Fury, como su gran falta de pegada, sus descuidos defensivos y posibles problemas de adaptación en peleas físicamente muy exigentes, pero a sus 21 años no se puede negar que tiene muchísimo tiempo para poder evolucionar y que ante cada prueba a la que se ha visto sometido ha respondido adecuadamente. Con todo, cambiando el punto de vista y analizando las previsiones más osadas, ahora mismo todavía no está ni siquiera cercano al nivel necesario para poder imponerse en un campeonato mundial.
martes, 3 de mayo de 2016
Jonathan Guzmán - Daniel Rosas (29/4/2016)
Trump Taj Mahal, Atlantic City, Estados Unidos.
Semieliminatoria IBF del peso supergallo.
En principio el Guzmán-Rosas sólo iba a ser lo que la Federación llama una eliminatoria por el 2º puesto en el ranking, algo que resulta importante si se tiene en cuenta que en la mayoría de pesos la IBF deja vacantes los dos primeros puestos reservándolos para el retador mandatorio (número 1) o los participantes en eliminatoria final. Con todo, a causa de la renuncia de su título por parte del campeón Carl Frampton, el combate terminó siendo de facto una eliminatoria final, magnífica oportunidad que el dominicano aprovechó para despuntar con una brillante actuación. Si bien todavía se tenían algunas dudas de su rendimiento potencial, ya que no son pocos los púgiles que logran un record de knockouts impresionante enfrentando a rivales modestos, Guzmán certificó, enfrentando a su primer oponente del top, que su pegada así como sus recursos son suficientes para que pueda aspirar a formar parte de la élite de la categoría.
Como no podía ser de otro modo, en el inicio Rosas presionaría con intensidad, conectando curvos, especialmente en hook zurdo, que obligarían a Guzmán a mantenerse muy activo y a buscar constantes contragolpes con el 1-2 y cortas combinaciones de gancho y uppercut. Con todo, en el segundo asalto el empuje del mexicano y sus series de hooks arriba y abajo habían incomodado apreciablemente a su rival que, incluso llevado contra las cuerdas, pasaría dificultades a pesar de sus esquivas, sus contraataques y su notable dinamismo. Estos problemas empezarían a disiparse en un grado importante en el tercer episodio, round en el cual la potencia de golpeo de Guzmán se pondría de manifiesto al contragolpe. Con un uppercut diestro seguido por un hook de izquierda, el dominicano sorprendería a un Rosas abierto y le estremecería, teniendo éste que agarrarse y realizar insistentes esquivas de cintura para pasar los apuros.
Éste resultó en cierto modo un punto de inflexión en el combate, ya que, aunque "Bad Boy" seguiría avanzando valiente contra su rival, Guzmán comenzaría a soltarse más y, apoyando sus ataques con un gran equilibrio, impactaría durísimos directos y ganchos zurdos que serían un precedente de lo que sucedería en el quinto asalto. En dicho momento de la pelea un hook diestro quebraría la resistencia de Rosas que, después de recibir dos ganchos de mano adelantada, se tambalearía por el ring antes de recibir una serie de curvos contra las cuerdas. De todos modos, sería un gancho diestro algo posterior el que le serviría a Guzmán para anotarse el primer knockdown. Rosas estaba en un obvio mal estado, siendo incluso conveniente que se detuviesen las acciones, aunque el tañido de la campana aplazaría la conclusión. Y es que no sería hasta el octavo episodio, después de un séptimo asalto en el que se reanudó el hostigamiento, cuando se pondría fin al choque.
Un 1-2 tumbaría a Rosas instantes después de recibirlo pero el árbitro no realizaría cuenta (al confundirlo con un desequilibrio), algo que sí haría en la reanudación, cuando unos nuevos directos lo derribaron claramente. Tras este conteo terminaría el episodio y con éste el enfrentamiento, ya que la esquina de Rosas 20(12KO)-3(2)-1 decidiría no seguir en la pelea, aspecto que no empaña una muy meritoria actuación del púgil mexicano, que a pesar de verse estremecido varias veces por poderosísimas manos intentaría hasta el final seguir atacando. En cualquier caso, mucho más brillante fue el combate para el ganador Jonathan Guzmán 21(21KO)-0, que mantenía su 100% de victorias antes del límite con una actuación verdaderamente efectiva y espectacular. Una gran velocidad de manos, un 1-2 lanzado con enorme soltura incluso cuando se veía más presionado y unos demoledores hooks en corta fueron las claves del éxito de Guzmán que, por su oportuno desplazamiento y sus buenos destellos técnicos, demostró que es mucho más que un simple pegador. Así, el dominicano llegará a su siguiente pelea con la condición de favorito, siendo este próximo reto nada más y nada menos que su primer campeonato mundial, en el cual se enfrentará a un muy buen púgil como el campeón asiático (OPBF) Shingo Wake 20(12KO)-4-2, que nunca ha perdido antes del límite, que no cae derrotado desde 2014 y que suma siete de sus últimos ocho triunfos sin llegar a las tarjetas, destacando el obtenido ante el invicto prospecto Yukinori Oguni.
Semieliminatoria IBF del peso supergallo.
En principio el Guzmán-Rosas sólo iba a ser lo que la Federación llama una eliminatoria por el 2º puesto en el ranking, algo que resulta importante si se tiene en cuenta que en la mayoría de pesos la IBF deja vacantes los dos primeros puestos reservándolos para el retador mandatorio (número 1) o los participantes en eliminatoria final. Con todo, a causa de la renuncia de su título por parte del campeón Carl Frampton, el combate terminó siendo de facto una eliminatoria final, magnífica oportunidad que el dominicano aprovechó para despuntar con una brillante actuación. Si bien todavía se tenían algunas dudas de su rendimiento potencial, ya que no son pocos los púgiles que logran un record de knockouts impresionante enfrentando a rivales modestos, Guzmán certificó, enfrentando a su primer oponente del top, que su pegada así como sus recursos son suficientes para que pueda aspirar a formar parte de la élite de la categoría.
Como no podía ser de otro modo, en el inicio Rosas presionaría con intensidad, conectando curvos, especialmente en hook zurdo, que obligarían a Guzmán a mantenerse muy activo y a buscar constantes contragolpes con el 1-2 y cortas combinaciones de gancho y uppercut. Con todo, en el segundo asalto el empuje del mexicano y sus series de hooks arriba y abajo habían incomodado apreciablemente a su rival que, incluso llevado contra las cuerdas, pasaría dificultades a pesar de sus esquivas, sus contraataques y su notable dinamismo. Estos problemas empezarían a disiparse en un grado importante en el tercer episodio, round en el cual la potencia de golpeo de Guzmán se pondría de manifiesto al contragolpe. Con un uppercut diestro seguido por un hook de izquierda, el dominicano sorprendería a un Rosas abierto y le estremecería, teniendo éste que agarrarse y realizar insistentes esquivas de cintura para pasar los apuros.
Éste resultó en cierto modo un punto de inflexión en el combate, ya que, aunque "Bad Boy" seguiría avanzando valiente contra su rival, Guzmán comenzaría a soltarse más y, apoyando sus ataques con un gran equilibrio, impactaría durísimos directos y ganchos zurdos que serían un precedente de lo que sucedería en el quinto asalto. En dicho momento de la pelea un hook diestro quebraría la resistencia de Rosas que, después de recibir dos ganchos de mano adelantada, se tambalearía por el ring antes de recibir una serie de curvos contra las cuerdas. De todos modos, sería un gancho diestro algo posterior el que le serviría a Guzmán para anotarse el primer knockdown. Rosas estaba en un obvio mal estado, siendo incluso conveniente que se detuviesen las acciones, aunque el tañido de la campana aplazaría la conclusión. Y es que no sería hasta el octavo episodio, después de un séptimo asalto en el que se reanudó el hostigamiento, cuando se pondría fin al choque.
Un 1-2 tumbaría a Rosas instantes después de recibirlo pero el árbitro no realizaría cuenta (al confundirlo con un desequilibrio), algo que sí haría en la reanudación, cuando unos nuevos directos lo derribaron claramente. Tras este conteo terminaría el episodio y con éste el enfrentamiento, ya que la esquina de Rosas 20(12KO)-3(2)-1 decidiría no seguir en la pelea, aspecto que no empaña una muy meritoria actuación del púgil mexicano, que a pesar de verse estremecido varias veces por poderosísimas manos intentaría hasta el final seguir atacando. En cualquier caso, mucho más brillante fue el combate para el ganador Jonathan Guzmán 21(21KO)-0, que mantenía su 100% de victorias antes del límite con una actuación verdaderamente efectiva y espectacular. Una gran velocidad de manos, un 1-2 lanzado con enorme soltura incluso cuando se veía más presionado y unos demoledores hooks en corta fueron las claves del éxito de Guzmán que, por su oportuno desplazamiento y sus buenos destellos técnicos, demostró que es mucho más que un simple pegador. Así, el dominicano llegará a su siguiente pelea con la condición de favorito, siendo este próximo reto nada más y nada menos que su primer campeonato mundial, en el cual se enfrentará a un muy buen púgil como el campeón asiático (OPBF) Shingo Wake 20(12KO)-4-2, que nunca ha perdido antes del límite, que no cae derrotado desde 2014 y que suma siete de sus últimos ocho triunfos sin llegar a las tarjetas, destacando el obtenido ante el invicto prospecto Yukinori Oguni.
Campeón mundial WBO supermedio Ramírez defenderá ante Britsch en unificación Crawford-Postol
La noticia ha corrido como la pólvora a pesar de que todavía no ha sido confirmada de forma oficial, por lo que ya se da por hecho que es una certeza y que el campeón mundial WBO del peso supermedio, el mexicano invicto Gilberto "Zurdo" Ramírez 34(24KO)-0, realizará la primera defensa de su reinado antes el alemán Dominik Britsch 32(11KO)-2(1)-1. Este campeonato se integrará en el evento de pago por visión encabezado por la unificación de coronas del peso superligero entre Terence Crawford y Viktor Postol, combate que tendrá lugar el 23 de julio en el MGM Grand de Las Vegas, Estados Unidos, y que será televisado por HBO.
El problema básico del cruce Ramírez-Britsch es que éste en teoría no debería recibir el visto bueno por parte de la Organización, en cuyo ranking el aspirante Britsch ni siquiera está posicionado en el top 15. Con todo, faltando aún dos meses, es posible que el nombre de éste púgil aparezca, misteriosamente, en las clasificaciones de la WBO en próximas actualizaciones, tal y como en otras ocasiones ha sucedido en este y en otros organismos. Y es que las opciones actualmente para hacer valida esta pelea sólo son que Britsch arriesgue este mundial peleando antes por un título menor WBO que le de acceso al top 15; que el combate sea sin título en juego; que finalmente se busque otro retador; que la WBO manipule los rankings. Cabe mencionar que Britsch tenía programada una pelea para el 18 de junio contra un rival por confirmar, aunque es muy posible que ahora ésta se cancele.
En cualquier caso, y dando por hecho que se buscará una forma para que el mundial sea aceptable desde el punto de vista de los estatutos WBO, en el aspecto deportivo la pelea está claramente desparejada y su concreción será motivo de duras críticas para la promotora Top Rank, acusada repetidamente de sobreproteger sus inversiones enfrentando a sus púgiles con los boxeadores más asequibles posibles, algo que esta vez han llevado a un nuevo nivel.
Britsch es un peso medio, y no un supermedio, que ni siquiera está ranqueado en la lista de Europa (EBU), apareciendo como 22º clasificado del ranking de la Unión Europa. Así, si le añadimos que no esta por nivel ni cerca de la élite de la categoría, que tendrá una enorme desventaja en altura y que ha sumado derrotas ante el español Roberto Santos (KO Técnico en ocho) y el modesto aunque competente tunecino Sofiane Ouerghi 10(6KO)-4(1) (decisión mayoritaria), el combate Ramírez-Britsch es un enorme error y una vergüenza para el matchmaker responsable y para la promotora que lo apoya.
Si las críticas de los aficionados son lo suficientemente grandes, dado que es impensable pagar 50 dólares de pago por visión por ver éste combate, por muy bueno que sea el estelar o el semifondo, quizás pueda haber una rectificación de esta pelea que sólo serviría para que Ramírez consiga (después de 20 meses) una victoria antes del límite, dado que no le será útil ni para evolucionar ni para preparar grandes retos.
James DeGale - Rogelio Medina (30/4/2016)
DC Armory, Washington, Estados Unidos.
Campeonato mundial IBF del peso supermedio.
Si el duelo Jack-Bute terminó con unas cartulinas controvertidas, esta polémica no fue nada comparada con la suscitada por las tarjetas de la pelea DeGale-Medina, en las cuales los jueces incomprensiblemente dieron un triunfo muy amplio al británico cuando en realidad fue el mexicano quien claramente mereció salir con el brazo en alto. Y es que durante la primera mitad del choque fueron muy pocos los asaltos que se le pudieron dar al monarca, que sería durísimamente hostigado y alcanzado por un Medina volcado al ataque desde los compases iniciales. Avanzando firme tras su 1-2 o su 1-2-hook de izquierda abajo, Medina, que cortaba muy bien el ring, arrinconaría contra las cuerdas repetidamente a DeGale, que no podría evitar recibir potentísimos directos y combinaciones de curvos como, por ejemplo, hook zurdo-uppercut diestro.
Así, y desplegando también un continuado trabajo al cuerpo, "Porky" fue anotándose asaltos uno tras otro a la vez que desgastaba y enrojecía la cara a su oponente, que no lograba hacer valer su buen juego de piernas para salir a tiempo del ensogado. Del mismo modo, DeGale no ofrecía, ni cuando era encerrado ni cuando tenía espacios para boxear, una adecuada respuesta, que básicamente se materializaba en directos aislados y breves series de ganchos al rostro. Es justo señalar que en algunos momentos el británico ofrecía tenaz resistencia y anotaba, entre otros golpes, uppercuts de gran dureza, pero estas reacciones no se mantenían constantes, de modo que sólo lograba igualar parcialmente las acciones, no consiguiendo evitar que Medina siguiese dominando con su enorme combatividad y estupendo ritmo de combate.
Después de que se viese a "Chunky" bastante perdido y dubitativo, oscilando inefectivamente entre las tímidas ofensivas y la cesión de la iniciativa, a partir del séptimo episodio comenzaría a boxear claramente mejor, logrando mantener la distancia de forma más continuada y haciendo valer su ventaja en envergadura, así como su gran técnica, para impactar manos a la vez que evitaba parte del peligro. Por ello, y aunque la presión del mexicano seguiría siendo apreciable, DeGale haría valer sus esquivas de cintura, su buen desplazamiento y precisos contragolpes en uppercut y directo para anotarse unos cuantos rounds consecutivos, aunque esta reacción no se prolongaría demasiado. Al alcanzar la recta final, Medina volvería a aumentar su agresividad y cerraría la pelea con dos asaltos muy buenos, en los cuales a punto estuvo de desbordar a su oponente con innumerables hooks arriba y abajo acompañados por directos.
Terminados los doce asaltos, en algunos momentos marcados por una notable tensión entre ambos contendientes, parecía obvio que Rogelio Medina 36(30KO)-7(3) capturaría un triunfo unánime, puesto que su victoria había parecido solvente y casi incuestionable a pesar de ciertos momentos de gran igualdad. Con todo, en un claro ejemplo de cartulinas preparadas de antemano (para no truncar los planes de unificación ante Jack), los jueces daban unas ridículas y bochornosas tarjetas de doble 117-111 y un 116-112 para otorgar el triunfo unánime a James "Chunky" DeGale 23(14KO)-1, veredicto fuertemente abucheado por el público asistente y duramente criticado tanto por los especialistas como por los espectadores, que han llegado a afirmar que éste podría ser uno de los robos del año. Incluso haciendo un cálculo a la baja, es incomprensible cómo los jueces pudieron dar a Medina menos de los cinco asaltos que este aspirante, que ofreció una actuación estupenda llena de mérito y coraje, se anotó de forma innegable. Por contra los injustos jueces llegan a dar a Medina tan sólo tres asaltos, algo que es simplemente un insulto a su trabajo. Cabe señalar además que cuando se escuchó el veredicto, DeGale, que había sacando la lengua muchísimas veces durante la pelea, se plantó chulescamente delante de Medina alzando el brazo, mostrando una falta de respeto y de deportividad enorme e indigna de un campeón o de cualquier boxeador.
Sea como sea, y dejando al margen los factores que deslucieron este buen enfrentamiento, lo cierto es que el irregular Jack y el inefectivo DeGale se enfrentarán en el último tramo del año en una flojísima unificación de coronas que, al menos, estará igualada por el bajo nivel de ambos. De todas formas, nadie debería afirmar después de que ésta se produzca que el ganador será una figura merecedora del acceso al top libra por libra, ni mucho menos que este doble monarca coronado con irregularidades y torpeza es un número 1 supermedio a la altura de otros iconos pasados de la división.
Campeonato mundial IBF del peso supermedio.
Si el duelo Jack-Bute terminó con unas cartulinas controvertidas, esta polémica no fue nada comparada con la suscitada por las tarjetas de la pelea DeGale-Medina, en las cuales los jueces incomprensiblemente dieron un triunfo muy amplio al británico cuando en realidad fue el mexicano quien claramente mereció salir con el brazo en alto. Y es que durante la primera mitad del choque fueron muy pocos los asaltos que se le pudieron dar al monarca, que sería durísimamente hostigado y alcanzado por un Medina volcado al ataque desde los compases iniciales. Avanzando firme tras su 1-2 o su 1-2-hook de izquierda abajo, Medina, que cortaba muy bien el ring, arrinconaría contra las cuerdas repetidamente a DeGale, que no podría evitar recibir potentísimos directos y combinaciones de curvos como, por ejemplo, hook zurdo-uppercut diestro.
Así, y desplegando también un continuado trabajo al cuerpo, "Porky" fue anotándose asaltos uno tras otro a la vez que desgastaba y enrojecía la cara a su oponente, que no lograba hacer valer su buen juego de piernas para salir a tiempo del ensogado. Del mismo modo, DeGale no ofrecía, ni cuando era encerrado ni cuando tenía espacios para boxear, una adecuada respuesta, que básicamente se materializaba en directos aislados y breves series de ganchos al rostro. Es justo señalar que en algunos momentos el británico ofrecía tenaz resistencia y anotaba, entre otros golpes, uppercuts de gran dureza, pero estas reacciones no se mantenían constantes, de modo que sólo lograba igualar parcialmente las acciones, no consiguiendo evitar que Medina siguiese dominando con su enorme combatividad y estupendo ritmo de combate.
Después de que se viese a "Chunky" bastante perdido y dubitativo, oscilando inefectivamente entre las tímidas ofensivas y la cesión de la iniciativa, a partir del séptimo episodio comenzaría a boxear claramente mejor, logrando mantener la distancia de forma más continuada y haciendo valer su ventaja en envergadura, así como su gran técnica, para impactar manos a la vez que evitaba parte del peligro. Por ello, y aunque la presión del mexicano seguiría siendo apreciable, DeGale haría valer sus esquivas de cintura, su buen desplazamiento y precisos contragolpes en uppercut y directo para anotarse unos cuantos rounds consecutivos, aunque esta reacción no se prolongaría demasiado. Al alcanzar la recta final, Medina volvería a aumentar su agresividad y cerraría la pelea con dos asaltos muy buenos, en los cuales a punto estuvo de desbordar a su oponente con innumerables hooks arriba y abajo acompañados por directos.
Terminados los doce asaltos, en algunos momentos marcados por una notable tensión entre ambos contendientes, parecía obvio que Rogelio Medina 36(30KO)-7(3) capturaría un triunfo unánime, puesto que su victoria había parecido solvente y casi incuestionable a pesar de ciertos momentos de gran igualdad. Con todo, en un claro ejemplo de cartulinas preparadas de antemano (para no truncar los planes de unificación ante Jack), los jueces daban unas ridículas y bochornosas tarjetas de doble 117-111 y un 116-112 para otorgar el triunfo unánime a James "Chunky" DeGale 23(14KO)-1, veredicto fuertemente abucheado por el público asistente y duramente criticado tanto por los especialistas como por los espectadores, que han llegado a afirmar que éste podría ser uno de los robos del año. Incluso haciendo un cálculo a la baja, es incomprensible cómo los jueces pudieron dar a Medina menos de los cinco asaltos que este aspirante, que ofreció una actuación estupenda llena de mérito y coraje, se anotó de forma innegable. Por contra los injustos jueces llegan a dar a Medina tan sólo tres asaltos, algo que es simplemente un insulto a su trabajo. Cabe señalar además que cuando se escuchó el veredicto, DeGale, que había sacando la lengua muchísimas veces durante la pelea, se plantó chulescamente delante de Medina alzando el brazo, mostrando una falta de respeto y de deportividad enorme e indigna de un campeón o de cualquier boxeador.
Sea como sea, y dejando al margen los factores que deslucieron este buen enfrentamiento, lo cierto es que el irregular Jack y el inefectivo DeGale se enfrentarán en el último tramo del año en una flojísima unificación de coronas que, al menos, estará igualada por el bajo nivel de ambos. De todas formas, nadie debería afirmar después de que ésta se produzca que el ganador será una figura merecedora del acceso al top libra por libra, ni mucho menos que este doble monarca coronado con irregularidades y torpeza es un número 1 supermedio a la altura de otros iconos pasados de la división.
lunes, 2 de mayo de 2016
Anthony Dirrell - Caleb Truax (29/4/2016)
Trump Taj Mahal, Atlantic City, Estados Unidos. Peso Supermedio.
Después de las malas actuaciones de los campeones mundiales Badou Jack y James DeGale resulta inevitable que muchos se pregunten ahora con más fuerza qué esperanza le queda a la división supermedia de regresar a la brillante época pasada. Pues bien, actualmente esta expectativa a corto plazo es baja, contando que la mayoría de los top 15 son bastante mediocres y que en la WBA el monarca es un Felix Sturm de peor rendimiento reciente que los anteriores púgiles citados y que podría ser incluso suspendido por dopaje. Con todo, quedan un puñado de esperanzas para devolver parcialmente el interés a la categoría, perspectivas que, de forma simplificada, pasan por tres nombres: el campeón WBO Gilberto Ramírez, el excampeón WBA Fedor Chudinov, el retador mandatorio WBC Callum Smith y el también extitular mundial del Consejo Anthony Dirrell, que el pasado viernes ofreció una actuación verdaderamente excelente. Y es que, dejando de lado la posible pérdida de encaje de Truax tras su dura derrota ante Daniel Jacobs, Dirrell se mostró sumamente solvente para deshacerse de su complicadísimo rival en algo más de un minuto.
Tras un tanteo de ambos contendientes con el jab, golpe con el cual Dirrell pareció ser más efectivo, "The Dog" probaría suerte con la combinación hook diestro al cuerpo enlazada con hook zurdo al rostro, puños que precederían una tenue contra en derecha recta. Pocos instantes después, y con Truax habiendo anotado un directo al cuerpo y otro al rostro encadenado con gancho de izquierda, Dirrell impactaba un certero 1-2 en el mentón que arrojaría contra las cuerdas a su oponente. Así, tras dos hooks zurdos y una derecha directa, rematados por otro recto cuando Truax 26(16KO)-3(2)-2 intentaba huir, Dirrell se anotaría el primer knockdown del choque y pondría las bases de la conclusión, que llegaría en la reanudación: un nuevo directo, seguido por un 1-2 y un gancho de izquierda derribarían por segunda vez a "Golden" y obligarían al árbitro a detener las acciones.
Por ello, Anthony Dirrell 29(23KO)-1-1, que nuevamente dio una voltereta en el aire hacia atrás al consumar su triunfo, demostraba estar listo para cualquier reto en la división y para intentar reclamar el cinturón que perdió hace un año. Porque, más allá del factor sorpresa, Dirrell hizo valer una sensacional velocidad de manos combinada con un buen equilibrio y una gran puntería para hacer parecer muy sencillo un combate que podría haber sido verdaderamente exigente. En virtud de su abrumadora actuación, Dirrell ha surgido de nuevo como uno de los nombres más destacados del peso supermedio y como uno de los púgiles en mejores condiciones para asaltar el cinturón mundial, al cual quedará muy cercano por la WBC (lista en la que era 3º antes de esta victoria). Sin duda, muchos podrán argumentar lógicamente que Dirrell no puede ser una alternativa real al reinado de Jack cuando este mismo púgil le arrebató el cinturón. De todas formas, hay que recordar que esta derrota fue muy controvertida y que el estadounidense mereció retener su título a pesar de las desacertadas cartulinas de dos de los jueces, factor al que se debe añadir la nula evolución en su boxeo por parte del sueco-gambiano.
Es por esto que Dirrell tiene una incuestionable oportunidad de volver a reinar, aunque para poder demostrar sus capacidades en un mundial debería tener que esperar todavía durante mucho tiempo, ya que después de la unificación de coronas Jack-DeGale, Callum Smith accederá al mundial de forma mandatoria. Aun así, si DeGale gana y, como pretende, asciende al peso semipesado, es posible que Smith y Dirrell sean designados coaspirantes al cetro vacante del Consejo.
Después de las malas actuaciones de los campeones mundiales Badou Jack y James DeGale resulta inevitable que muchos se pregunten ahora con más fuerza qué esperanza le queda a la división supermedia de regresar a la brillante época pasada. Pues bien, actualmente esta expectativa a corto plazo es baja, contando que la mayoría de los top 15 son bastante mediocres y que en la WBA el monarca es un Felix Sturm de peor rendimiento reciente que los anteriores púgiles citados y que podría ser incluso suspendido por dopaje. Con todo, quedan un puñado de esperanzas para devolver parcialmente el interés a la categoría, perspectivas que, de forma simplificada, pasan por tres nombres: el campeón WBO Gilberto Ramírez, el excampeón WBA Fedor Chudinov, el retador mandatorio WBC Callum Smith y el también extitular mundial del Consejo Anthony Dirrell, que el pasado viernes ofreció una actuación verdaderamente excelente. Y es que, dejando de lado la posible pérdida de encaje de Truax tras su dura derrota ante Daniel Jacobs, Dirrell se mostró sumamente solvente para deshacerse de su complicadísimo rival en algo más de un minuto.
Tras un tanteo de ambos contendientes con el jab, golpe con el cual Dirrell pareció ser más efectivo, "The Dog" probaría suerte con la combinación hook diestro al cuerpo enlazada con hook zurdo al rostro, puños que precederían una tenue contra en derecha recta. Pocos instantes después, y con Truax habiendo anotado un directo al cuerpo y otro al rostro encadenado con gancho de izquierda, Dirrell impactaba un certero 1-2 en el mentón que arrojaría contra las cuerdas a su oponente. Así, tras dos hooks zurdos y una derecha directa, rematados por otro recto cuando Truax 26(16KO)-3(2)-2 intentaba huir, Dirrell se anotaría el primer knockdown del choque y pondría las bases de la conclusión, que llegaría en la reanudación: un nuevo directo, seguido por un 1-2 y un gancho de izquierda derribarían por segunda vez a "Golden" y obligarían al árbitro a detener las acciones.
Por ello, Anthony Dirrell 29(23KO)-1-1, que nuevamente dio una voltereta en el aire hacia atrás al consumar su triunfo, demostraba estar listo para cualquier reto en la división y para intentar reclamar el cinturón que perdió hace un año. Porque, más allá del factor sorpresa, Dirrell hizo valer una sensacional velocidad de manos combinada con un buen equilibrio y una gran puntería para hacer parecer muy sencillo un combate que podría haber sido verdaderamente exigente. En virtud de su abrumadora actuación, Dirrell ha surgido de nuevo como uno de los nombres más destacados del peso supermedio y como uno de los púgiles en mejores condiciones para asaltar el cinturón mundial, al cual quedará muy cercano por la WBC (lista en la que era 3º antes de esta victoria). Sin duda, muchos podrán argumentar lógicamente que Dirrell no puede ser una alternativa real al reinado de Jack cuando este mismo púgil le arrebató el cinturón. De todas formas, hay que recordar que esta derrota fue muy controvertida y que el estadounidense mereció retener su título a pesar de las desacertadas cartulinas de dos de los jueces, factor al que se debe añadir la nula evolución en su boxeo por parte del sueco-gambiano.
Es por esto que Dirrell tiene una incuestionable oportunidad de volver a reinar, aunque para poder demostrar sus capacidades en un mundial debería tener que esperar todavía durante mucho tiempo, ya que después de la unificación de coronas Jack-DeGale, Callum Smith accederá al mundial de forma mandatoria. Aun así, si DeGale gana y, como pretende, asciende al peso semipesado, es posible que Smith y Dirrell sean designados coaspirantes al cetro vacante del Consejo.
Wake-Guzmán por el cinturón mundial IBF supergallo dejado por Frampton
La confirmación oficial de la pelea entre Carl Frampton y Leo Santa Cruz, interesantísimo duelo que tendrá repercusiones cruciales en la división del peso pluma (categoría en la que estará pactado), ha tenido consecuencias inmediatas para la corona IBF del peso supergallo. Y es que Frampton ha tenido que dejar vacante este cinturón para poder acceder al combate ante Santa Cruz. Así, de forma directa, la semieliminatoria (por el 2º puesto en el ranking) del pasado viernes entre Jonathan Guzmán y Daniel Rosas ha adquirido inesperadamente la condición de eliminatoria final.
Y es que al capturar el triunfo, el noqueador dominicano Jonathan Guzmán 21(21KO)-0 quedaba situado como uno de los dos boxeadores mejor clasificados y, por ello, se veía nombrado como aspirante al título mundial vacante. Por otro lado, dado que Frampton tenía un retador mandatorio por la Federación, el japonés Shingo Wake 20(12KO)-4-2 (que ganó con anterioridad en eliminatoria final a Mike Tawatchai), éste ha sido designado también como retador al cetro sin dueño. De esta forma, Wake y Guzmán deberán empezar ahora el proceso de negociación para la disputa del mundial IBF supergallo, pelea en la cual el segundo de ambos partirá como amplio favorito: aunque Wake es un muy buen púgil además de campeón OPBF con cinco defensas, la demoledora pegada de Guzmán, que acompaña a sus formidables recursos y a su gran precisión, le hará partir con grandes posibilidades de triunfo.
Respecto a las consecuencias del enfrentamiento mundialista, si Wake gana este choque probablemente no pasará a ser una figurada destacada de la categoría, algo claramente injusto pero inevitable por diversos factores. Con todo, si el que gana el combate es Guzmán, y sobre todo si lo hace manteniendo su 100% de triunfos antes del límite, este invicto púgil pasará a ser una estrella de la categoría que empezará a tenerse muy en cuenta de cara a sensacionales peleas futuras.
Y es que al capturar el triunfo, el noqueador dominicano Jonathan Guzmán 21(21KO)-0 quedaba situado como uno de los dos boxeadores mejor clasificados y, por ello, se veía nombrado como aspirante al título mundial vacante. Por otro lado, dado que Frampton tenía un retador mandatorio por la Federación, el japonés Shingo Wake 20(12KO)-4-2 (que ganó con anterioridad en eliminatoria final a Mike Tawatchai), éste ha sido designado también como retador al cetro sin dueño. De esta forma, Wake y Guzmán deberán empezar ahora el proceso de negociación para la disputa del mundial IBF supergallo, pelea en la cual el segundo de ambos partirá como amplio favorito: aunque Wake es un muy buen púgil además de campeón OPBF con cinco defensas, la demoledora pegada de Guzmán, que acompaña a sus formidables recursos y a su gran precisión, le hará partir con grandes posibilidades de triunfo.
Respecto a las consecuencias del enfrentamiento mundialista, si Wake gana este choque probablemente no pasará a ser una figurada destacada de la categoría, algo claramente injusto pero inevitable por diversos factores. Con todo, si el que gana el combate es Guzmán, y sobre todo si lo hace manteniendo su 100% de triunfos antes del límite, este invicto púgil pasará a ser una estrella de la categoría que empezará a tenerse muy en cuenta de cara a sensacionales peleas futuras.
Badou Jack - Lucian Bute (30/4/2016)
DC Armory, Washington, Estados Unidos.
Campeonato mundial WBC del peso supermedio.
El resultado de empate que arrojó el mundial Jack-Bute ha levantado una enorme controversia, dado que muchos señalan que el monarca se impuso en el choque casi abrumadoramente. En esta visión de la pelea ha jugado un papel importante la opinión de varios destacados medios, que han llegado a cuestionar la cordura o legalidad de los jueces que dieron el empate, pero...¿es tan sumamente descabellado el empate? Para conocer la respuesta a esta pregunta simplemente se tiene que recurrir a un claro ejemplo: algunos de los autores más críticos con los jueces otorgan en su crónica de la pelea la tarjeta de 115-113 a favor de Jack, demostrando con ello que la polémica ha sido deliberadamente inflada, ya que sólo le dan al campeón del Consejo la victoria por un asalto, admitiendo con ello lo ajustado del combate.
En cualquier caso, y dejando de lado los factores extradeportivos que condicionan y corrompen la opinión de algunos críticos supuestamente independientes, tema de otro artículo, lo cierto es que el Jack-Bute estuvo muy igualado en líneas generales, con el sueco-gambiano siguiendo decepcionando por su atroz irregularidad combativa y con el veterano rumano tirando de experiencia para, nuevamente, ofrecer una actuación mejor de lo que muchos esperaban. En el arranque Jack se mostraría muy acertado y giraría hacia su izquierda para evitar el directo zurdo de su oponente. Aun así, y a pesar de que pudo establecer el jab con más o menos firmeza y acompañarlo de directos o hooks, Bute mantuvo el choque contendido con su preciso recto de izquierda aislado junto a algún curvo de esta misma mano, golpes esporádicos pero potentes. Con todo, "The Ripper" se anotó más rounds durante la primera mitad, ya que éste sostuvo un buen trabajo con los hooks al cuerpo a la vez que tenía un puntería apreciable con su 1-2.
De todas formas, después de un quinto round en el que Jack respondió muy bien en el intercambio de curvos en corta, la izquierda directa de Bute (que ya había anotado al menos media docena de veces en el cuarto episodio) empezó a jugar un papel más decisivo. Buscando los ángulos con determinación y cambiando la línea después o antes de su ataque, el excampeón impactaría su izquierda o combinaciones breves de rectos ante un Jack que, como es habitual, perdió el control del ritmo de la pelea. Así, Bute pudo acortar la diferencia en las tarjetas de forma constante durante la segunda mitad en virtud a sus frecuentes ofensivas con cortas series de rectos o hooks. A la vez que esto sucedía, el monarca se mostraba cada vez menos dinámico y en el último tramo de la pelea llegó a ceder eventualmente a causa del desgaste. Pese a esta segunda mitad mejor de Bute, su control no fue ni mucho menos absoluto (como tampoco lo fue el de su rival en la primera mitad), dado que Jack mantenía igualadas las acciones y esporádicamente se anotaría episodios con un sólido boxeo basado en el 1-2.
Por todo ello, cuando la lectura de tarjetas llegó y los jueces dieron puntuaciones de doble 114-114 y 117-111 la más extraña de las tres resultó la última. De todas maneras, quizás condicionados por la promotora de Jack, que está haciendo todos los esfuerzos posibles por dar una imagen de su púgil mucho mejor de lo que es, no tardaron en llegar las protestas. Y es que, además, una derrota hubiese truncado la unificación de coronas Jack-DeGale firmada para el último cuarto del año, pelea entre monarcas que DeGale sólo alcanzará al imponerse en un duelo más polémico aún. En cualquier caso, en la espiral de protestas sin sentido la más hiriente de todas resultó la del presidente WBC Mauricio Sulaimán, que no ha movido ni un dedo cuando se producían robos atroces y premeditados pero que ahora aseguró que investigaría a los dos jueces que dieron el plausible empate. Porque si bien es razonable el 116-112 a favor de Jack o su triunfo por 115-113, como muchos expertos señalan, no cabe duda de que es también lógico un 114-114, que sólo es el resultado de dar a Bute uno o dos más de los cuatro o cinco igualados asaltos que los otros analistas no le dieron.
Sea como sea, y dejando de lado las cartulinas, Bute 32(25KO)-3(1)-1 pone de manifiesto nuevamente que no ha perdido todo su boxeo con el paso del tiempo y que todavía está capacitado para medirse a la élite del peso supermedio e incluso sorprenderla si se descuida. Por su lado, Jack 20(12KO)-1(1)-2, que encajó innumerables directos zurdos potentes pese a llevar su guardia alta, vuelve a generar enormes dudas, no porque sea un mal boxeador, que no lo es, sino porque por tercera vez consecutiva no consigue ser decisivo (básicamente por su flojo golpeo que no impresiona a los jueces), todo ello a la vez que demuestra que es incapaz de mantenerse constante en su ritmo. Así, su nivel como monarca sigue pareciendo bastante bajo, por lo que llegará igualado a la deslucida unificación de coronas ante DeGale, de la cual saldrá un número 1 supermedio muy cuestionable.
Campeonato mundial WBC del peso supermedio.
El resultado de empate que arrojó el mundial Jack-Bute ha levantado una enorme controversia, dado que muchos señalan que el monarca se impuso en el choque casi abrumadoramente. En esta visión de la pelea ha jugado un papel importante la opinión de varios destacados medios, que han llegado a cuestionar la cordura o legalidad de los jueces que dieron el empate, pero...¿es tan sumamente descabellado el empate? Para conocer la respuesta a esta pregunta simplemente se tiene que recurrir a un claro ejemplo: algunos de los autores más críticos con los jueces otorgan en su crónica de la pelea la tarjeta de 115-113 a favor de Jack, demostrando con ello que la polémica ha sido deliberadamente inflada, ya que sólo le dan al campeón del Consejo la victoria por un asalto, admitiendo con ello lo ajustado del combate.
En cualquier caso, y dejando de lado los factores extradeportivos que condicionan y corrompen la opinión de algunos críticos supuestamente independientes, tema de otro artículo, lo cierto es que el Jack-Bute estuvo muy igualado en líneas generales, con el sueco-gambiano siguiendo decepcionando por su atroz irregularidad combativa y con el veterano rumano tirando de experiencia para, nuevamente, ofrecer una actuación mejor de lo que muchos esperaban. En el arranque Jack se mostraría muy acertado y giraría hacia su izquierda para evitar el directo zurdo de su oponente. Aun así, y a pesar de que pudo establecer el jab con más o menos firmeza y acompañarlo de directos o hooks, Bute mantuvo el choque contendido con su preciso recto de izquierda aislado junto a algún curvo de esta misma mano, golpes esporádicos pero potentes. Con todo, "The Ripper" se anotó más rounds durante la primera mitad, ya que éste sostuvo un buen trabajo con los hooks al cuerpo a la vez que tenía un puntería apreciable con su 1-2.
De todas formas, después de un quinto round en el que Jack respondió muy bien en el intercambio de curvos en corta, la izquierda directa de Bute (que ya había anotado al menos media docena de veces en el cuarto episodio) empezó a jugar un papel más decisivo. Buscando los ángulos con determinación y cambiando la línea después o antes de su ataque, el excampeón impactaría su izquierda o combinaciones breves de rectos ante un Jack que, como es habitual, perdió el control del ritmo de la pelea. Así, Bute pudo acortar la diferencia en las tarjetas de forma constante durante la segunda mitad en virtud a sus frecuentes ofensivas con cortas series de rectos o hooks. A la vez que esto sucedía, el monarca se mostraba cada vez menos dinámico y en el último tramo de la pelea llegó a ceder eventualmente a causa del desgaste. Pese a esta segunda mitad mejor de Bute, su control no fue ni mucho menos absoluto (como tampoco lo fue el de su rival en la primera mitad), dado que Jack mantenía igualadas las acciones y esporádicamente se anotaría episodios con un sólido boxeo basado en el 1-2.
Por todo ello, cuando la lectura de tarjetas llegó y los jueces dieron puntuaciones de doble 114-114 y 117-111 la más extraña de las tres resultó la última. De todas maneras, quizás condicionados por la promotora de Jack, que está haciendo todos los esfuerzos posibles por dar una imagen de su púgil mucho mejor de lo que es, no tardaron en llegar las protestas. Y es que, además, una derrota hubiese truncado la unificación de coronas Jack-DeGale firmada para el último cuarto del año, pelea entre monarcas que DeGale sólo alcanzará al imponerse en un duelo más polémico aún. En cualquier caso, en la espiral de protestas sin sentido la más hiriente de todas resultó la del presidente WBC Mauricio Sulaimán, que no ha movido ni un dedo cuando se producían robos atroces y premeditados pero que ahora aseguró que investigaría a los dos jueces que dieron el plausible empate. Porque si bien es razonable el 116-112 a favor de Jack o su triunfo por 115-113, como muchos expertos señalan, no cabe duda de que es también lógico un 114-114, que sólo es el resultado de dar a Bute uno o dos más de los cuatro o cinco igualados asaltos que los otros analistas no le dieron.
Sea como sea, y dejando de lado las cartulinas, Bute 32(25KO)-3(1)-1 pone de manifiesto nuevamente que no ha perdido todo su boxeo con el paso del tiempo y que todavía está capacitado para medirse a la élite del peso supermedio e incluso sorprenderla si se descuida. Por su lado, Jack 20(12KO)-1(1)-2, que encajó innumerables directos zurdos potentes pese a llevar su guardia alta, vuelve a generar enormes dudas, no porque sea un mal boxeador, que no lo es, sino porque por tercera vez consecutiva no consigue ser decisivo (básicamente por su flojo golpeo que no impresiona a los jueces), todo ello a la vez que demuestra que es incapaz de mantenerse constante en su ritmo. Así, su nivel como monarca sigue pareciendo bastante bajo, por lo que llegará igualado a la deslucida unificación de coronas ante DeGale, de la cual saldrá un número 1 supermedio muy cuestionable.
domingo, 1 de mayo de 2016
Resultados de los mejores combates del sábado (30/4/2016)
Con un certero contragolpe en el cuarto episodio, Andre Berto 31(24KO)-4(1) cambió el signo de la revancha ante Victor "Vicious" Ortiz 31(24KO)-6(5)-2 (que dominaba las acciones y que se había anotado a su favor un knockdown en el segundo episodio) y lograba la victoria por KO Técnico, afianzando su carrera y pasando a apuntar a un rival del top de la categoría welter en los próximos meses.
Link al resumen del combate Berto-Ortiz II
En cuanto al mundial WBC del peso supermedio, el campeón Badou "The Ripper" Jack 20(12KO)-1(1)-2 empató por decisión mayoritaria ante el exmonarca Lucian "Le Tombeur" Bute 32(25KO)-3(1)-1, siendo las controvertidas tarjetas de doble 114-114 y un 117-111 a favor de Jack. Dejando de lado la polémica de este choque, que está siendo notable, lo cierto es que Jack nuevamente demostró sus enormes dificultades para mantener el ritmo combativo y que sólo es campeón supermedio porque existen cuatro organismos y no sólo uno. Aun así, con el empate retenía por segunda vez su cinturón y se encaminaba a una unificación de coronas que es aparentemente una de las que tiene más bajo nivel de los últimos años.
Y es que su rival en la unificación en el último tramo del año será el campeón IBF supermedio, James "Chunky" DeGale 23(14KO)-1, que con una enorme controversia se impuso a los puntos por decisión unánime a un Rogelio "Porky" Medina 36(30KO)-7(3) que muchos vieron merecedor del triunfo. Las polémicas cartulinas fueron de 117-111, 116-112 y 115-113. Nuevamente, como le sucedió en su última pelea, aunque muchos veían a DeGale como un abrumador favorito que se impondría fácilmente, éste pasó grandísimas dificultades para capturar un triunfo muy cuestionado que igualmente le sirve para llegar a una unificación de coronas ante Badou Jack. En este próximo choque de monarcas, el ganador será considerado extraoficialmente como número 1 supermedio, pero lo cierto es que sólo lo será de forma relativa y hasta que un púgil de gran nivel como por ejemplo Callum Smith lo destrone.
Siguiendo en una línea de rendimiento decreciente, y después de casi ser noqueado por Michael Seals, el dominicano Edwin "La Bomba" Rodríguez 28(19KO)-2(1), considerado por muchos como uno de los cinco mejores semipesados, fue vencido por knockout en dos asaltos por Thomas "Top Dog" Williams Jr. 20(14KO)-1(1), púgil que de forma inversa encuentra un punto de inflexión en su criticada carrera. Además de éste crucial revulsivo, Williams podría verse alzado en el mes de julio a un combate mundialista contra Adonis Stevenson, campeón mundial WBC que afirmó que se mediría probablemente en dicho momento del año al ganador de este duelo.
Quien seguro que se verá alzado a un mundial tras su victoria de ayer será el excampeón panameño Anselmo "Chemito" Moreno 36(12KO)-4-1, que se impuso en una eliminatoria final WBC del peso gallo al excampeón supermosca Suriyan Sor Rungvisai 46(23KO)-7-1 por decisión unánime de los jueces y tarjetas de doble 117-110 y y 116-111, en las que se cuenta un knockdown sufrido por el tailandés en el segundo episodio. Así, Moreno accederá a una revancha mundialista ante el campeón del Consejo Shinsuke Yamanaka, a quien se enfrentó el pasado septiembre perdiendo de forma controvertida en Japón.
En cuanto al último mundial de la jornada de ayer, la campeona WBA del peso mínimo Anabel "Avispa" Ortiz 20(3KO)-3(1) certificó su condición de número 1 de la división batiendo a la excampeona Katia "Katty" Gutiérrez 19(4KO)-7 de forma unánime y amplias puntuaciones de 98-92 y doble 99-91. En un caso común en el boxeo femenino, a Ortiz le restan muy pocos retos de envergadura en la categoría en la que milita, de modo que si no afronta una unificación o una complicadísima defensa ante la mejor de las retadoras, debería comenzar a pensar seriamente en ascender al peso minimosca, división cargada de grandes boxeadoras.
Un cambio trascendental en su trayectoria, aunque por un motivo diametralmente opuesto, es el que necesita Fernando "Kochulito" Montiel 54(39KO)-6(2)-2, que fue derribado cuatro veces y vencido por KO Técnico en el primer asalto por parte del imbatido Jorge Lara 28(20KO)-0-2. Aunque Montiel ofreció una gran actuación ante Lee Selby (algo que demuestra el bajo nivel de este campeón), en el menor de los casos el múltiples veces campeón debería intentar bajar de la categoría del peso pluma, pero siendo realistas, éste veterano púgil debería comenzar a barajar seriamente el retiro definitivo de los rings. Por su lado, Lara, que logra la mayor victoria de su carrera y que podría entrar en el top 15 WBC, demuestra que tiene gran proyección y que podría ser una de las figuras más destacadas de la contendida categoría pluma.
También consiguió la victoria más importante de toda su trayectoria el prospecto del peso pesado Hughie Fury 20(10KO)-0 (primo del campeón Tyson Fury), que venció al muy rocoso Fred "Big Fred" Kassi 18(10KO)-5(1)-1 por decisión técnica en el séptimo asalto. Un corte sufrido en torno al ojo izquierdo de Fury por cabezazo involuntario conllevó la detención de las acciones y la lectura de tarjetas, que fueron de 70-64, 69-65 y 69-66. De esta forma, Fury capturaba el título WBO Internacional del peso pesado que le dará el acceso al top 15 de dicho organismo y que, a sus 21 años, le servirá para pasar a un nuevo nivel de dificultad, exigencia y ganancias.
En el otro duelo destacado del peso pesado del sábado, Gerald "El Gallo Negro" Washington 17(11KO)-0-1 conservó su record invicto al batir por decisión unánime y puntuaciones de doble 80-72 y 79-73 al exretador mundial Eddie "Fast" Chambers 42(23KO)-4(1). Esta victoria, aunque en una actuación falta de espectacularidad, servirá a Washington para acercarse al top 15 WBC y para disipar parte de las críticas recibidas tras su controvertido empate ante Amir Mansour. Con todo, sigue pareciendo inevitable pensar que Washington podría tener dificultades decisivas cuando vuelva a enfrentarse a rivales del top, sobre todo si éstos tienen una altura similar a la suya.
Finalmente, cabe mencionar la victoria por KO Técnico en once asaltos del número 1 WBO del peso semipesado Dominic Bösel 22(7KO)-0, púgil alemán que le asestó la primera derrota de su carrera a su compatriota Denis Liebau 19(18KO)-1(1). Dado que el campeón WBO es el ajetreado titular unificado Sergey Kovalev, las opciones de Bösel de alcanzar al mundial se limitan a que la Organización se muestre rígida y exija pronto la defensa mandatoria. De todas maneras, teniendo en cuenta que Kovalev peleará en julio ante Chilemba y que posteriormente tiene firmada una pelea contra Andre Ward, el retador obligatorio WBO deberá esperar para el mundial probablemente hasta 2017.
Link al resumen del combate Berto-Ortiz II
En cuanto al mundial WBC del peso supermedio, el campeón Badou "The Ripper" Jack 20(12KO)-1(1)-2 empató por decisión mayoritaria ante el exmonarca Lucian "Le Tombeur" Bute 32(25KO)-3(1)-1, siendo las controvertidas tarjetas de doble 114-114 y un 117-111 a favor de Jack. Dejando de lado la polémica de este choque, que está siendo notable, lo cierto es que Jack nuevamente demostró sus enormes dificultades para mantener el ritmo combativo y que sólo es campeón supermedio porque existen cuatro organismos y no sólo uno. Aun así, con el empate retenía por segunda vez su cinturón y se encaminaba a una unificación de coronas que es aparentemente una de las que tiene más bajo nivel de los últimos años.
Y es que su rival en la unificación en el último tramo del año será el campeón IBF supermedio, James "Chunky" DeGale 23(14KO)-1, que con una enorme controversia se impuso a los puntos por decisión unánime a un Rogelio "Porky" Medina 36(30KO)-7(3) que muchos vieron merecedor del triunfo. Las polémicas cartulinas fueron de 117-111, 116-112 y 115-113. Nuevamente, como le sucedió en su última pelea, aunque muchos veían a DeGale como un abrumador favorito que se impondría fácilmente, éste pasó grandísimas dificultades para capturar un triunfo muy cuestionado que igualmente le sirve para llegar a una unificación de coronas ante Badou Jack. En este próximo choque de monarcas, el ganador será considerado extraoficialmente como número 1 supermedio, pero lo cierto es que sólo lo será de forma relativa y hasta que un púgil de gran nivel como por ejemplo Callum Smith lo destrone.
Siguiendo en una línea de rendimiento decreciente, y después de casi ser noqueado por Michael Seals, el dominicano Edwin "La Bomba" Rodríguez 28(19KO)-2(1), considerado por muchos como uno de los cinco mejores semipesados, fue vencido por knockout en dos asaltos por Thomas "Top Dog" Williams Jr. 20(14KO)-1(1), púgil que de forma inversa encuentra un punto de inflexión en su criticada carrera. Además de éste crucial revulsivo, Williams podría verse alzado en el mes de julio a un combate mundialista contra Adonis Stevenson, campeón mundial WBC que afirmó que se mediría probablemente en dicho momento del año al ganador de este duelo.
Quien seguro que se verá alzado a un mundial tras su victoria de ayer será el excampeón panameño Anselmo "Chemito" Moreno 36(12KO)-4-1, que se impuso en una eliminatoria final WBC del peso gallo al excampeón supermosca Suriyan Sor Rungvisai 46(23KO)-7-1 por decisión unánime de los jueces y tarjetas de doble 117-110 y y 116-111, en las que se cuenta un knockdown sufrido por el tailandés en el segundo episodio. Así, Moreno accederá a una revancha mundialista ante el campeón del Consejo Shinsuke Yamanaka, a quien se enfrentó el pasado septiembre perdiendo de forma controvertida en Japón.
En cuanto al último mundial de la jornada de ayer, la campeona WBA del peso mínimo Anabel "Avispa" Ortiz 20(3KO)-3(1) certificó su condición de número 1 de la división batiendo a la excampeona Katia "Katty" Gutiérrez 19(4KO)-7 de forma unánime y amplias puntuaciones de 98-92 y doble 99-91. En un caso común en el boxeo femenino, a Ortiz le restan muy pocos retos de envergadura en la categoría en la que milita, de modo que si no afronta una unificación o una complicadísima defensa ante la mejor de las retadoras, debería comenzar a pensar seriamente en ascender al peso minimosca, división cargada de grandes boxeadoras.
Un cambio trascendental en su trayectoria, aunque por un motivo diametralmente opuesto, es el que necesita Fernando "Kochulito" Montiel 54(39KO)-6(2)-2, que fue derribado cuatro veces y vencido por KO Técnico en el primer asalto por parte del imbatido Jorge Lara 28(20KO)-0-2. Aunque Montiel ofreció una gran actuación ante Lee Selby (algo que demuestra el bajo nivel de este campeón), en el menor de los casos el múltiples veces campeón debería intentar bajar de la categoría del peso pluma, pero siendo realistas, éste veterano púgil debería comenzar a barajar seriamente el retiro definitivo de los rings. Por su lado, Lara, que logra la mayor victoria de su carrera y que podría entrar en el top 15 WBC, demuestra que tiene gran proyección y que podría ser una de las figuras más destacadas de la contendida categoría pluma.
También consiguió la victoria más importante de toda su trayectoria el prospecto del peso pesado Hughie Fury 20(10KO)-0 (primo del campeón Tyson Fury), que venció al muy rocoso Fred "Big Fred" Kassi 18(10KO)-5(1)-1 por decisión técnica en el séptimo asalto. Un corte sufrido en torno al ojo izquierdo de Fury por cabezazo involuntario conllevó la detención de las acciones y la lectura de tarjetas, que fueron de 70-64, 69-65 y 69-66. De esta forma, Fury capturaba el título WBO Internacional del peso pesado que le dará el acceso al top 15 de dicho organismo y que, a sus 21 años, le servirá para pasar a un nuevo nivel de dificultad, exigencia y ganancias.
En el otro duelo destacado del peso pesado del sábado, Gerald "El Gallo Negro" Washington 17(11KO)-0-1 conservó su record invicto al batir por decisión unánime y puntuaciones de doble 80-72 y 79-73 al exretador mundial Eddie "Fast" Chambers 42(23KO)-4(1). Esta victoria, aunque en una actuación falta de espectacularidad, servirá a Washington para acercarse al top 15 WBC y para disipar parte de las críticas recibidas tras su controvertido empate ante Amir Mansour. Con todo, sigue pareciendo inevitable pensar que Washington podría tener dificultades decisivas cuando vuelva a enfrentarse a rivales del top, sobre todo si éstos tienen una altura similar a la suya.
Finalmente, cabe mencionar la victoria por KO Técnico en once asaltos del número 1 WBO del peso semipesado Dominic Bösel 22(7KO)-0, púgil alemán que le asestó la primera derrota de su carrera a su compatriota Denis Liebau 19(18KO)-1(1). Dado que el campeón WBO es el ajetreado titular unificado Sergey Kovalev, las opciones de Bösel de alcanzar al mundial se limitan a que la Organización se muestre rígida y exija pronto la defensa mandatoria. De todas maneras, teniendo en cuenta que Kovalev peleará en julio ante Chilemba y que posteriormente tiene firmada una pelea contra Andre Ward, el retador obligatorio WBO deberá esperar para el mundial probablemente hasta 2017.
Andre Berto - Victor Ortiz II (30/4/2016)
StubHub Center, Carson, Estados Unidos. Peso Welter.
Tras un primer asalto marcado por la inactividad y en el que ambos se limitaron casi exclusivamente a medirse con el jab, Ortiz comenzaría a desplegar su mejor boxeo a partir del segundo episodio. Quizás condicionado por el hecho de que en el round inicial había sufrido un preocupante corte a causa de un choque de cabezas, "Vicious" aumentaría su agresividad y acompañaría su desplazamiento en torno al centro del ring (dominado por Berto) lanzando el 1-2 y el hook de izquierda abierto enlazado con un afilado jab, golpes que llegaron claros contra su oponente. Por su lado, Berto comenzaba a mostrarse, como tantas otras veces, excesivamente expectante, falto de recursos y un tanto desdibujado tácticamente.
Así, todavía en el segundo episodio, Ortiz (que recurría al cruzado diestro para abrir la guardia de su rival) se desplazaría lateralmente en una dirección y en otra hasta que encontró el hueco para impactar un directo zurdo aislado que lanzó sobre la lona al púgil de origen haitiano. Afortunadamente para Berto el round terminó segundos después, de modo que su adversario no pudo explotar la brecha hallada. De todos modos, el dominio de Ortiz se hizo más firme todavía en el tercer episodio, en el que anotaría nuevamente el 1-2 y el directo zurdo aislado empezando a descolocar seriamente a un Berto que, perdido, lanzaba el directo y el gancho zurdo sin hacer diana.
A pesar de que las esquivas y las entradas y salidas del dinámico Ortiz completaban su acertada actuación, en la que parecía estar encaminado a la victoria, una súbita mano aislada a la contra cambiaría el signo de la pelea. Al entrar expuesto detrás de un jab, Ortiz sería alcanzado por un uppercut diestro que le estremeció y lo derribó, knockdown del que se alzaría muy tocado sólo para ser hostigado por Berto con rectos y ganchos zurdos hasta que nuevamente cayó a la lona. Por segunda vez Ortiz se alzó pero, con la mirada perdida, no respondería a las preguntas del árbitro, que decretaría el final de las acciones. Por ello, en un giro de los acontecimientos, Andre Berto 31(24KO)-4(1), que había sido dominado por un Ortiz mucho mejor técnica y tácticamente, conectaba una mano solitaria que al igual que le sucedió ante Josesito López le sirve para apuntalar inmerecidamente su carrera.
Y es que enfrentado al citado púgil, a Berto le sucedió algo muy similar, cediendo los rounds inactivo de manos y sin capacidad de respuesta hasta que un error de López le abrió la puerta a un knockout técnico en el sexto episodio. En cualquier caso, la pelea demostró que los expertos que afirmaban que Berto era algo así como un candidato al top libra por libra y que se impondría por un superior boxeo se equivocaban, mientras que un Ortiz que afirmó que lograría reivindicarse como un púgil inmerecidamente infravalorado sólo tuvo éxito parcial, puesto que, si bien su actuación fue en líneas generales mejor, de nada le sirve esto si es noqueado en el cuarto episodio del enfrentamiento. De este modo, Ortiz 31(24KO)-6(5)-2 ve entrar su carrera en un punto crítico en el que ha sumado derrotas antes del límite ante los cuatro últimos púgiles destacados a los que se ha medido, por lo que no es posible saber si tendrá la moral suficiente como para buscar una nueva reorganización. Por su parte Berto, aunque algunos afirmarán que las victorias son victorias mientras se consigan de forma reglamentaria, no cabe duda de que muy difícilmente está capacitado para vencer a un boxeador en buena racha, con su encaje intacto y perteneciente a la élite de la categoría, duelo al que seguramente se verá lanzado en los próximos meses tras esta crucial victoria.
Tras un primer asalto marcado por la inactividad y en el que ambos se limitaron casi exclusivamente a medirse con el jab, Ortiz comenzaría a desplegar su mejor boxeo a partir del segundo episodio. Quizás condicionado por el hecho de que en el round inicial había sufrido un preocupante corte a causa de un choque de cabezas, "Vicious" aumentaría su agresividad y acompañaría su desplazamiento en torno al centro del ring (dominado por Berto) lanzando el 1-2 y el hook de izquierda abierto enlazado con un afilado jab, golpes que llegaron claros contra su oponente. Por su lado, Berto comenzaba a mostrarse, como tantas otras veces, excesivamente expectante, falto de recursos y un tanto desdibujado tácticamente.
Así, todavía en el segundo episodio, Ortiz (que recurría al cruzado diestro para abrir la guardia de su rival) se desplazaría lateralmente en una dirección y en otra hasta que encontró el hueco para impactar un directo zurdo aislado que lanzó sobre la lona al púgil de origen haitiano. Afortunadamente para Berto el round terminó segundos después, de modo que su adversario no pudo explotar la brecha hallada. De todos modos, el dominio de Ortiz se hizo más firme todavía en el tercer episodio, en el que anotaría nuevamente el 1-2 y el directo zurdo aislado empezando a descolocar seriamente a un Berto que, perdido, lanzaba el directo y el gancho zurdo sin hacer diana.
A pesar de que las esquivas y las entradas y salidas del dinámico Ortiz completaban su acertada actuación, en la que parecía estar encaminado a la victoria, una súbita mano aislada a la contra cambiaría el signo de la pelea. Al entrar expuesto detrás de un jab, Ortiz sería alcanzado por un uppercut diestro que le estremeció y lo derribó, knockdown del que se alzaría muy tocado sólo para ser hostigado por Berto con rectos y ganchos zurdos hasta que nuevamente cayó a la lona. Por segunda vez Ortiz se alzó pero, con la mirada perdida, no respondería a las preguntas del árbitro, que decretaría el final de las acciones. Por ello, en un giro de los acontecimientos, Andre Berto 31(24KO)-4(1), que había sido dominado por un Ortiz mucho mejor técnica y tácticamente, conectaba una mano solitaria que al igual que le sucedió ante Josesito López le sirve para apuntalar inmerecidamente su carrera.
Y es que enfrentado al citado púgil, a Berto le sucedió algo muy similar, cediendo los rounds inactivo de manos y sin capacidad de respuesta hasta que un error de López le abrió la puerta a un knockout técnico en el sexto episodio. En cualquier caso, la pelea demostró que los expertos que afirmaban que Berto era algo así como un candidato al top libra por libra y que se impondría por un superior boxeo se equivocaban, mientras que un Ortiz que afirmó que lograría reivindicarse como un púgil inmerecidamente infravalorado sólo tuvo éxito parcial, puesto que, si bien su actuación fue en líneas generales mejor, de nada le sirve esto si es noqueado en el cuarto episodio del enfrentamiento. De este modo, Ortiz 31(24KO)-6(5)-2 ve entrar su carrera en un punto crítico en el que ha sumado derrotas antes del límite ante los cuatro últimos púgiles destacados a los que se ha medido, por lo que no es posible saber si tendrá la moral suficiente como para buscar una nueva reorganización. Por su parte Berto, aunque algunos afirmarán que las victorias son victorias mientras se consigan de forma reglamentaria, no cabe duda de que muy difícilmente está capacitado para vencer a un boxeador en buena racha, con su encaje intacto y perteneciente a la élite de la categoría, duelo al que seguramente se verá lanzado en los próximos meses tras esta crucial victoria.
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